Tomo, Capětulo
1 I,V | transformarse de un hermoso anciano que era en un viejo muñeco
2 I,VIII | Perdonad la testarudez de un anciano. En el fondo, Beuvre se
3 I,X | debemos decir que si aquel anciano tenía muchas ridiculeces,
4 I,XII | irrisión de sus gentes, este anciano tan grotesco era tomado
5 I,XII | señor se burla de un pobre anciano. Bien está que el señor
6 I,XII | coloretes, era un hermoso anciano, y la paz de su tranquila
7 I,XX | ejemplo expondría al pobre anciano a burlas interminables y
8 I,XXIII | aceptado los dineros de este anciano y que yo me vea suplantado
9 I,XXV | parecía decir especialmente al anciano: «Puedes quererme con toda
10 I,XXXI | contra la estupidez de este anciano, que dormía sobre su caballo,
11 I,XXXI | por la nobleza de alma del anciano - . No puede darse una conducta
12 I,XXXI | una insigne torpeza del anciano - . Yo no quería decir su
13 I,XXXII | bata con él.~ ~ - ¿Con un anciano demente? No puedo consentirlo.~ ~ -
14 I,XXXII | duelo en serio con este anciano, no haríais ningún acto
15 I,XXXIV | amigo? - le preguntó el anciano.~ ~ - Padre - contestó Mario
16 I,XXXVI | primo! - dijo el joven al anciano - . ¿No es molesto tener
17 I,XXVII | Entonces se presentó un anciano venerable que buscaba algo
18 I,XXVII | gascón de Adamas.~ ~ Aquel anciano desconsolado corría tras
19 I,XXVII | El pastor ayudó al anciano en sus pesquisas y emprendieron
20 I,XXVII | luego, a las preguntas del anciano Adamas, dio unas contestaciones
21 I,XXVII | música, la sibila prometió al anciano que recobraría el niño mediante
22 I,XXXVIII| escenas cómicas entre el anciano y el niño con motivo de
23 I,XXXVIII| le besaba, tuteándole; el anciano no tenía el valor de corregirle,
24 I,XXXVIII| ejercicios fatigaban mucho al anciano, y tenía suplentes que él
25 II,XLI | dijo - es una broma que ese anciano toma en serio, pretendiendo
26 II,XLVIII | y persuasivos, hacia el anciano, que le adoraba.~ ~ - No,
27 II,L | fugitivos; el otro, un pobre anciano, el único que intentó revolverse
28 II,LVI | convulso agitaba las manos del anciano, y temía herir a su hijo
29 II,LXV | lloraba también; se acercó al anciano y al niño y les dio un beso
30 II,LXVIII | joven consolaron un poco al anciano de lo que en su fuero interno
31 II,LXIX | ansia de saludar al noble anciano. Pero aquí es imposible
32 II,LXXI | buscar el penacho gris del anciano, que ondeaba sobre todos
33 II,LXXII | valor y la abnegación del anciano y del niño; perdonadme,
34 II,LXXIV | cabeza en el hombro del anciano.~ ~ En un momento de dolor
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