Tomo, Capětulo
1 I,I | Dios bueno e indulgente, cuyo reino es menos de este mundo
2 I,I | ocurrió tal cosa, y Concini, cuyo crimen fue el no haber nacido
3 I,I | de ostentar una capacidad cuyo mérito debe uno resignarse
4 I,III | nacido francés, en la ciudad cuyo nombre llevo.~ ~ - El honor
5 I,V | de aguapié.~ ~ Alvimar, cuyo espíritu inquieto y activo
6 I,VI | tiene - contestó Alvimar, en cuyo brazo Lauriana apoyó ligaramente
7 I,VII | señor duque de La Châtre, cuyo nombre había surgido en
8 I,X | disciplinas.~ ~ Clindor, cuyo verdadero nombre era Juan
9 I,XVI | se estrelló en un lugar cuyo nombre no he sabido nunca.~ ~
10 I,XVII | de la época, un bribón, cuyo padre o tío tenía el mando
11 I,XXII | especie penetre el porvenir, cuyo secreto Dios sólo posee?~ ~ -
12 I,XXIII | padre! - contestó Mario, cuyo rostro se animó extraordinariamente.~ ~
13 I,XXV | apacible, austero y piadoso, cuyo perfil monacal se dibujaba
14 I,XXVI | nuestro futuro marquesito, cuyo sitio, como el vuestro,
15 I,XXVIII| avergonzáis ser compatriota, pero cuyo nombre me diríais, sin embargo,
16 I,XXIX | sabéis si aquella mujer..., cuyo nombre ignoráis, no era
17 II,XL | convento de los capuchinos, cuyo vasto recinto, en forma
18 II,XLVII | sabia y agradable bebida, cuyo secreto de fabricación se
19 II,XLVII | es que nuestro marqués, cuyo valor está fuera de dudas,
20 II,XLIX | ser más que el marqués, cuyo regreso temían. «¡Mejor!
21 II,L | alcanzar a los prisioneros, cuyo número desconocían, y al
22 II,LVIII | fieles servidores y vasallos, cuyo número había disminuido
23 II,LXII | encontraban palabras animosas, cuyo suave candor obligaba a
24 II,LXVII | No quería ver a Lauriana, cuyo aire apacible le hería en
25 II,LXXII | personajes importantes a cuyo servicio estaba.~ ~ Mientras
|