Tomo, Capětulo
1 I,II | realmente apacible, los dos hidalgos se habían adelantado a su
2 I,V | a los príncipes y a los hidalgos de alto rango.~ ~ Ante la
3 I,V | la mesa, los dos ancianos hidalgos estaban encantados con él.~ ~
4 I,XI | también. He conocido a muchos hidalgos de éstos y sé que no se
5 I,XIII | marqués tenía, como muchos hidalgos de su tiempo, la semejanza
6 I,XIV | conventos han enriquecido a los hidalgos. Cuando queráis, yo os probaré
7 I,XVII | amabais; ¡la flor de los hidalgos, ciertamente! ¡Desaparecido
8 I,XX | esta hoja traidora, que los hidalgos de Francia no usan ya, como
9 I,XXXI | decirlo. Creía que entre hidalgos bastaba con la palabra;
10 I,XXXII | reglas de combate de los hidalgos! Mira: me están dando ganas
11 I,XXXVIII| eficaz con la mayoría de los hidalgos sublevados: pero este sistema
12 II,XLIV | Dícese que nuestros abuelos hidalgos o burgueses eran, sin duda
13 II,XLVIII | a fuerza de vivir entre hidalgos, el gentil aldeano de los
14 II,L | raro mérito.~ ~ Cuando los hidalgos de la provincia iban a pecar
15 II,L | Mediante la protección de los hidalgos vecinos, maese Pignoux había
16 II,LIV | hubiera podido delatarles como hidalgos, y lo arrojó al fogón encendido,
17 II,LXIII | provincial ejecutiva y los hidalgos campesinos recalcitrantes.~ ~
18 II,LXV | sois la flor y nata de los hidalgos del país, espejo de los
19 II,LXVII | tanto con las de todos los hidalgos vecinos. Pero Bois - Doré,
20 II,LXVII | hiciesen como los de otros hidalgos, que se ofrecieron voluntariamente
21 II,LXVIII | los rancios o recientes hidalgos seguían tomando nombres
22 II,LXXI | en la taberna. Y muchos hidalgos de los que había allí me
23 II,LXXIII | posible, de los nombres de los hidalgos que habían muerto en aquel
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