Tomo, Capětulo
1 I,IV | Sabido es que el infame cardenal, el bastardo del Papa, el
2 I,IV | princesa al bastardo, al cardenal condottiere.~ ~ Carlota
3 I,VII | pintor había presentado al cardenal - bandido de perfil, y el
4 II,LXVII | de las órdenes del gran cardenal.~ ~ Aquella medida era muy
5 II,LXVIII| reforma universal del gran cardenal pueden arrebatarle un día
6 II,LXIX | aliadas.~ ~ El rey y el cardenal subían por la montaña, a
7 II,LXIX | ha unido a la suerte del cardenal, y estoy al servicio del
8 II,LXIX | francés, porque la suerte del cardenal está unida a la de Francia.~ ~ - ¿
9 II,LXIX | tengo interés en que el cardenal se entere de que tiene en
10 II,LXIX | abraza apasionadamente la del cardenal en contra de todos los enemigos
11 II,LXX | temer que volviesen. El cardenal tenía dadas las órdenes
12 II,LXXI | precipitó hacia la tienda del cardenal.~ ~ Richelieu se había visto
13 II,LXXII | LXXII - ~ El cardenal leyó el mensaje.~ ~ Debía
14 II,LXXII | Fuese lo que fuese, el cardenal dobló la misiva, sonriendo
15 II,LXXII | era lo mismo? - repuso el cardenal - . Así es, puesto que el
16 II,LXXII | no hacer perder tiempo al cardenal, se alejó sin advertir que
17 II,LXXII | que el rey, es decir, el cardenal, recibía en Suze la sumisión
18 II,LXXII | del padre José, o sea del cardenal.~ ~ «Vengo a pagaros mi
19 II,LXXII | sus propias palabras. El cardenal ya se había fijado en vosotros
20 II,LXXII | deseos de presentarle al cardenal, Mario no quiso esperar
21 II,LXXIV | príncipe, que los codiciaba. El cardenal le recibió y le reprochó
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