Tomo, Capětulo
1 I,II | nodriza o un aya. Esto hizo reír mucho a las gentes de los
2 I,III | Guillermo se echó a reír.~ ~ - ¡Vaya una petición
3 I,VII | ella también las ganas de reír.~ ~ - No, señor - dijo a
4 I,VII | esclareció; Beuvre se echó a reír; Alvimar admiró la gentileza
5 I,XVII | francés, y que me hacía reír con sus muecas y sus cuentos.
6 I,XVII | dientes, que se echaron a reír; lo que yo aproveché para
7 I,XIX | mucha gracia y se echó a reír de su galanteo con una animación
8 I,XXII | sorprende que hayáis acabado de reír. Sin embargo, confieso que
9 I,XXXII | lado y le dijo, echándose a reír:~ ~ - Estoy vencido. He
10 I,XXXV | darle. Sintió deseos de reír, y miró a la damita, que
11 I,XXXVI | salón.~ ~ Lo que sí les hizo reír fueron los arrebatos de
12 I,XXXVI | dijo Guillermo, echándose a reír - sois como yo. No os preocupáis
13 I,XXXIX | adquirir la costumbre de reír cuando sentía deseos de
14 I,XXXIX | que sus amenazas hacían reír a Lauriana, descargó sobre
15 II,XL | de echarse él también a reír.~ ~ Sin embargo, el buen
16 II,XL | nerviosa que el deseo de reír contenido produce en las
17 II,XLVI | se sentía predispuesto a reír de las bufonadas de aquellos
18 II,LIII | Doré, que no podía menos de reír para sus adentros de las
19 II,LXVI | cosa, y Lauriana empezó a reír y a jugar con su inocente
20 II,LXVIII| que inspiraba ganas de reír. Las damas que se hallaban
|