Tomo, Capětulo
1 I,III | gorriones al acercarse los jinetes, haciendo dar una huida
2 I,III | de tal guisa a nuestros jinetes.~ ~ Se hablaban entre ellos
3 I,XXX | brillar las armas de los jinetes.~ ~ Aquel lugar se llamaba,
4 I,XXXIII| fuerte como vos.~ ~ Nuestros jinetes se encontraban ya sobre
5 II,XLI | hayáis descansado.~ ~ Los jinetes entraron; iban dos o tres
6 II,L | hostería era especial para jinetes.~ ~ Sabido es que en aquella
7 II,L | albergado en una hostería de jinetes, y viceversa.~ ~ «Las leyes
8 II,LI | visto, ante una partida de jinetes que se estaban instalando
9 II,LI | A callar! - gritó a los jinetes, que iban y venían alrededor
10 II,LII | Dile que tengo cuarenta jinetes, puesto que van a llegar
11 II,LIII | Acaso doscientos jinetes! - dijo Mario, que creía
12 II,LVI | sin oír ninguna partida de jinetes por la carretera, a la que
13 II,LVI | que veo allí son árboles o jinetes parados que nos esperan.»~ ~
14 II,LVI | Corramos! Allí no hay jinetes.~ ~ Los fugitivos reanudaron
15 II,LVI | alcanzados por un grupo de jinetes que desembocaban a su derecha
16 II,LXIX | paralelamente al camino, dos jinetes subían la escarpada montaña.~ ~
17 II,LXIX | corcel de Mario.~ ~ Los dos jinetes se saludaron en silencio,
18 II,LXX | de prisa; injuriaba a los jinetes que no le cedían el sitio;
19 II,LXXIV | antes de la llegada de los jinetes. Solamente una vieja permaneció
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