Tomo, Capětulo
1 I,X | Pero acaso no tenía la conciencia muy tranquila, pues la hermosa
2 I,XII | y la paz de su tranquila conciencia extendía sobre su faz dormida
3 I,XIV | herejía. La libertad de conciencia concedida a estas gentes
4 I,XXI | reaccionar y encontrar en su conciencia una sólida defensa.~ ~ El
5 I,XXV | y si, advertido por su conciencia, ese granuja no os quiere
6 I,XXVII | un asalto formidable a la conciencia de su huésped.~ ~ Había
7 I,XXVII | ante todo rodear aquella conciencia infantil, con una fortaleza
8 I,XXVII | a la predestinación. La conciencia de los hombres justos condenaba
9 I,XXVII | de una nube y que ninguna conciencia generosa podía pensar: «
10 I,XXVII | comentado por su propia conciencia, porque veía que este libro
11 I,XXXIX | dignidad y la libertad de la conciencia, concedidas por Enrique
12 II,XLVI | castigado? ¿Es un reproche de mi conciencia? ¿Es una fantasía de mi
13 II,LIII | Había hecho las cosas a conciencia. Se había quitado la peluca,
14 II,LV | respecto a los asuntos de conciencia, me pasé a las ideas de
15 II,LXIV | recuperar su libertad de conciencia y que no sería nada beneficioso
16 II,LXIV | proclamase su libertad de conciencia. Se calló y sufrió cuantos
17 II,LXVIII| favor de toda libertad de conciencia, se había decidido a esperar
18 II,LXIX | respetar la libertad de conciencia en los demás, lucharé con
19 II,LXXIII| dispondréis libremente de vuestra conciencia, y, al amparo de mi protección,
|