Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Alfabética    [«  »]
maridos 1
marina 1
marinera 1
mario 625
marisca 1
mariscal 2
marítimas 1
Frecuencia    [«  »]
708 mi
680 era
674 sus
625 mario
586 sin
574 dijo
523 él
Amandine-Aurore-Lucile Dupin alias George Sand
Los caballeros de Bois-Doré

IntraText - Concordancias

mario

1-500 | 501-625

    Tomo,  Capětulo
501 II,LXX | peleaban y se abrazaban.~ ~ Mario, sentado bajo la campana 502 II,LXX | de su deseo, mientras que Mario se dejaba mecer en sus meditaciones 503 II,LXX | molestaba tampoco.~ ~ De pronto, Mario vio entrar a una criatura 504 II,LXX | indumento y de su mal genio.~ ~ Mario no comprendía con qué intención 505 II,LXX | Aquel nombre de Pilar sacó a Mario de su meditación: examinó 506 II,LXX | espíritus turbados causó en Mario una viva repulsión, y se 507 II,LXX | casto, un ángel del cielo, Mario de Bois - Doré. Que comience 508 II,LXX | a la adivinadora.~ ~ - ¿Mario de Bois - Doré? - exclamó 509 II,LXX | enseñad vuestras manos.~ ~ Mario salió de su rincón y se 510 II,LXX | he visto, Belinda - dijo Mario a esta última - ; en cuanto 511 II,LXX | mis líneas, y basta.~ ~ - Mario de Bois - Doré - exclamó 512 II,LXX | desdichado.~ ~ - Y yo - contestó Mario encogiéndose de hombros - 513 II,LXX | tu fallo: Mañana, hermoso Mario, dormirás boca arriba al 514 II,LXX | estará nublado - contestó Mario sin inmutarse.~ ~ - ¡No, 515 II,LXX | joven que había facilitado a Mario aquella agradable predicción - . ¡ 516 II,LXX | puerta.~ ~ - Dejadlas - dijo Mario - . Son dos seres despreciables, 517 II,LXX | ciencia.~ ~ Agobiaron a Mario a preguntas.~ ~ Mañana hablaré - 518 II,LXX | gitanas estaban en ella, y Mario no juzgó necesario vigilarlas. 519 II,LXX | preocupar a los amigos de Mario.~ ~ Las dos vagabundas habían 520 II,LXX | víspera del día 4 de marzo Mario se vio obligado a contar 521 II,LXXI | detestable que le correspondía, y Mario, seguido por Clindor, había 522 II,LXXI | hacia él.~ ~ Era Pilar.~ ~ - Mario - le dijo - , no me tengas 523 II,LXXI | odiando a mi padre? - preguntó Mario - . ¿Entonces ha olvidado 524 II,LXXI | Qué? ¡Habla!~ ~ - No, Mario, es inútil; no por eso habías 525 II,LXXI | No odio a nadie - dijo Mario - ; odio el mal, y los malos 526 II,LXXI | te olvide.~ ~ - Escucha, Mario - exclamó Pilar con voz 527 II,LXXI | moriré!~ ~ - ¡Bueno! - dijo Mario - , basta de locuras. ¿Qué 528 II,LXXI | Quédate con tu oro, Mario; no lo necesito; quiero 529 II,LXXI | y una miserable! - dijo Mario - . ¿Has acabado ya tu historia?~ ~ - 530 II,LXXI | Ahora quiero que me ames, Mario, o me vengaré de Lauriana, 531 II,LXXI | me antoje. Ten cuidador Mario; tu Lauriana me responde 532 II,LXXI | tus malos designios - dijo Mario - , te detengo...~ ~ Se 533 II,LXXI | empujadas por el viento.~ ~ Mario la persiguió, y la hubiera 534 II,LXXI | marcha a la batalla.~ ~ Mario olvidó las amenazas que 535 II,LXXI | Al primer cañonazo, Mario sintió como los efectos 536 II,LXXI | una muralla móvil; pero Mario, en lo más rudo del asalto, 537 II,LXXI | Saboya en persona; de pronto, Mario vio venir, a su derecha, 538 II,LXXI | su caballo extenuado.~ ~ Mario fue el único que tuvo valor 539 II,LXXI | dar la voz de alarma.~ ~ Mario se apresuró a pedir auxilio 540 II,LXXI | en el polvo del camino. Mario no esperó a los demás; había 541 II,LXXI | por su caballo.~ ~ Pero Mario le gritó:~ ~ - ¡Nada! ¡Nada!~ ~ 542 II,LXXI | Pero los despachos que Mario mostraba y la agraciada 543 II,LXXI | y cogió el paquete, que Mario, en su precipitación, no 544 II,LXXII | maliciosamente, y alzó los ojos hacia Mario, diciendo:~ ~ - Los destinos 545 II,LXXII | hidalgo voluntario - contestó Mario - . He tomado este mensaje 546 II,LXXII | debe tenerlos - contestó Mario con tranquilidad.~ ~ - ¿ 547 II,LXXII | Cómo os llamáis?~ ~ - Mario de Bois - Doré.~ ~ - ¿Qué 548 II,LXXII | como la de hoy! - contestó Mario; y en su deseo de no hacer 549 II,LXXII | ministro, y se olvidó de Mario. Al día siguiente, al instalarse 550 II,LXXII | al instalarse en Suze, Mario creyó ver pasar a monsieur 551 II,LXXII | grandemente ver a su querido Mario metido en aquella prueba. 552 II,LXXII | Briantes y la muerte de Sancho, Mario había manifestado mucha 553 II,LXXII | empezar.~ ~ Sin embargo, Mario, en medio de la alegría 554 II,LXXII | comunicaron esta noticia a Mario le propusieron enseñarle 555 II,LXXII | era difícil cavarla.~ ~ Mario comprobó en seguida que 556 II,LXXII | podía matar a su rival.~ ~ Mario volvió a Suze a toda prisa 557 II,LXXII | El marqués asintió; Mario hizo en el acto sus preparativos 558 II,LXXII | en presencia de él y de Mario - , mucho os debía ya, pero 559 II,LXXII | presentarle al cardenal, Mario no quiso esperar el día 560 II,LXXII | podía dar este título - , Mario, feliz por la alegría que 561 II,LXXII | al despuntar el alba.~ ~ Mario hubiera querido devorar 562 II,LXXII | herida con sus ungüentos. Mario se puso muy mal. La impaciencia 563 II,LXXII | la habitación donde yacía Mario extenuado, creyó que le 564 II,LXXII | conversación que tuvo la gitana con Mario en Chaumont; por lo tanto, 565 II,LXXII | estuvo a punto de herir a Mario, a quien Pilar dejó al descubierto 566 II,LXXII | No vengo a perjudicar a Mario, sino a salvarle. ¿No sabes 567 II,LXXII | por confiarle la vida de Mario, pero obedecía pensando 568 II,LXXII | La fiebre no era en Mario más que el resultado de 569 II,LXXII | equilibrio del organismo de Mario ayudaron al efecto de los 570 II,LXXII | cabecera de la cama para que Mario no la viese. Sabía que su 571 II,LXXII | encontraba ninguna; entonces Mario le mandó que le trajese 572 II,LXXII | obstinación; Pilar intervino. Mario estuvo a punto de recaer 573 II,LXXII | esencial de la situación; Mario se calmó y consintió en 574 II,LXXII | Maldecía a Lauriana, asediaba a Mario con reproches amargos y 575 II,LXXII | fuego de aquel volcán.~ ~ Mario no tardó en hartarse del 576 II,LXXII | incapaz hasta de suponer que Mario, ni nadie en el mundo, pudiese 577 II,LXXIII | LXXIII - ~ Al fin Mario pudo levantarse, y una tarde 578 II,LXXIII | persona se detuvo ante él; Mario se detuvo, también.~ ~ Era 579 II,LXXIII | llamaron la atención de Mario; a medida que se acercaba, 580 II,LXXIII | enmascarada. Pasó devolviendo a Mario el saludo que éste le dirigía.~ ~ 581 II,LXXIII | que éste le dirigía.~ ~ Mario anduvo unos pasos volviendo 582 II,LXXIII | engaña el parecido, sois Mario de Bois - Doré.~ ~ - ¡Y 583 II,LXXIII | Lauriana de Beuvre! - exclamó Mario con arrebato.~ ~ - ¿Cómo 584 II,LXXIII | que me hayáis reconocido, Mario? - dijo Lauriana quitándose 585 II,LXXIII | cambiado!~ ~ - Sí - dijo Mario encantado - ; no erais tan 586 II,LXXIII | de vos y de los vuestros, Mario.~ ~ - Sí, Lauriana; pero 587 II,LXXIII | vos.~ ~ La agitación de Mario sorprendió a Lauriana; aceptó 588 II,LXXIII | concierne.~ ~ Lauriana contó a Mario que después de la toma de 589 II,LXXIII | arrabales.~ ~ - Lauriana - dijo Mario - , no debéis salir ni dejaros 590 II,LXXIII | Os volveré a ver, Mario?~ ~ - Sí, mañana. ¿Podéis 591 II,LXXIII | Lo juro.~ ~ Esta vez Mario sintió alegría al ver la 592 II,LXXIII | su amo había salido.~ ~ Mario sintió renacer todas sus 593 II,LXXIII | feroces, y cuando vio a Mario tendió hacia él sus manos 594 II,LXXIII | librarte de mí! ¡Malditos!~ ~ Mario, sin contestar, interrogó 595 II,LXXIII | torpemente había asistido a Mario, descontento al verle curado 596 II,LXXIII | Sea como sea - pensó Mario - , es necesario que esta 597 II,LXXIII | me trastornó; os lloré, Mario, como se llora a mi hermano, 598 II,LXXIII | le debía esto, ¿verdad, Mario?, por todas las bondades 599 II,LXXIII | tuvo antaño conmigo.~ ~ Mario miraba a Lauriana y no se 600 II,LXXIII | sincerarme ahora con vos, Mario. Cuando nos vimos en Bourges 601 II,LXXIII | que a vuestra amistad.»~ ~ Mario escuchaba a Lauriana confuso 602 II,LXXIII | Lauriana estrechó las manos de Mario.~ ~ - Eres un ángel - le 603 II,LXXIII | dudas de mi padre? - exclamó Mario fuera de sí - . ¡Ah, Lauriana! ¿ 604 II,LXXIII | alternativamente a Lauriana y a Mario entre sus brazos.~ ~ No 605 II,LXXIII | sorprendido al ver allí a Mario, a quien creía ya en Briantes.~ ~ 606 II,LXXIII | Se explicaron; luego Mario, lleno de emoción, dijo 607 II,LXXIII | agitación y el dolor de Mario y sonreía.~ ~ De pronto, 608 II,LXXIII | con aire burlón la carta a Mario - ; no la verá nunca a no 609 II,LXXIV | carta era breve y triste; Mario la devoró con la mirada, 610 II,LXXIV | Que siempre había amado a Mario desde su separación y que 611 II,LXXIV | nuera.~ ~ ~ Con este objeto Mario fue en persona a Nimes, 612 II,LXXIV | había marchado a Venecia.~ ~ Mario consiguió que su mujer entrase 613 II,LXXIV | parte en la última guerra; Mario volvió a manifestar sus 614 II,LXXIV | queréis que fracasen.~ ~ Mario vio al abad Poulain, que 615 II,LXXIV | semanas. Había servido a Mario con tanto celo, que éste 616 II,LXXIV | calor atroz - dijo el abad a Mario - ; el sol nos trata con 617 II,LXXIV | desagradable.~ ~ - Sí - dijo Mario - ; alguna casa está ardiendo 618 II,LXXIV | Ya lo creo - dijo Mario suspirando - . Pero ¿no 619 II,LXXIV | Corramos, entonces! - exclamó Mario - . Acaso lleguemos a tiempo 620 II,LXXIV | horca como buscando algo; Mario llegó el primero ante aquel 621 II,LXXIV | Su secreto? - preguntó Mario, sublevado por la sangre 622 II,LXXIV | encontrarlo.~ ~ - Mirad - dijo Mario cogiendo una moneda agujereada 623 II,LXXIV | ganado soplando el fuego.~ ~ Mario arrojó a lo lejos la moneda 624 II,LXXIV | llenaba la atmósfera.~ ~ Mario, sobrecogido por el espanto 625 II,LXXIV | tener la misma edad que Mario.~ ~FIN DEL TOMO SEGUNDO


1-500 | 501-625

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License