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Amandine-Aurore-Lucile Dupin alias George Sand
Los caballeros de Bois-Doré

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


13-aludi | alumb-atrev | atrib-casua | casuc-consu | conta-desba | desbo-dulee | dumon-escri | escru-galli | galop-india | indic-llega | llegu-mugri | mula-perde | perdi-provo | proxi-reten | retir-sorpr | sorre-valga | valid-zurro

     Tomo,  Capětulo
1 I,XXXVIII| de Francia.~ ~ Hacia el 13 de noviembre los de Bourges 2 I,XVII | contaré, Adamas. Era en 1500... ¡no importa la fecha!~ ~ - 3 I,I | hermosa retirada Venouze en 1504 y fue muerto en la batalla 4 I,IV | nueve años más tarde, en 1514.~ ~ Su cuerpo fue transportado 5 I,VII | del famoso sitio del año 1572.~ ~ Bois - Doré aborrecía 6 I,VIII | bandas de aventureros en 1594, era de construcción reciente. 7 I,XXIV | recorrido toda Italia hasta 1612, sin encontrar ningún vestigio 8 II,LXVI | Un año más tarde, en 1620, vemos dibujarse la vida 9 I,I | de mención hasta el año 1621; entonces, mientras que 10 I,IV | reglamentada por un decreto del año 1670. Este horrible aparato data 11 II,XL | no se dormía.~ ~ El día 18 ó 19 de diciembre, el cura, 12 II,XL | se dormía.~ ~ El día 18 ó 19 de diciembre, el cura, con 13 I,XXVIII | de mis manos, y acaso no 1o ignoráis. Comprendo que 14 II,LXIX | año 1627, creo que el día de marzo. Las dos vertientes 15 II,LXIV | herejía.~ ~ Por fin, el 30 de noviembre, nuestros personajes, 16 II,LXX | muerte.~ ~ La víspera del día 4 de marzo Mario se vio obligado 17 II,LXXII | siguiente con Clindor.~ ~ - 41 atardecer, monsieur Poulain 18 II,LXVI | bautizo tuvo lugar el día 5 de mayo en Bourges. El joven 19 II,LXVII | sus movimientos.~ ~ El día 6 de mayo, cuando nuestros 20 II,LIII | como una iglesia en el 62. Pero son palabras inútiles. 21 I,X | pisaba con los tacones ni aa principio ni al final de 22 II,LVI | al ver que Guillermo se abalanzaba sobre ellos, intentando 23 II,L | mi buen amigo! - exclamó abalanzándose a su cuello - . ¿Y Mario? ¿ 24 I,VI | martiriza, la deshonra y la abandona.»~ ~ Alvimar estaba lejos 25 I,VIII | un matorral algunas aves abandonadas y ya salvajes. El Bearnés 26 I,IX | castillos del país, hoy abandonados, descalabrados, cayendo 27 II,LXXII | tranquilo como si nunca abandonara los campos de batalla; pero 28 I,II | Pero ciertamente no os abandonaré sin haberos recomendado 29 II,LXVI | lugar haría lo mismo, y no abandonaría mi partido en la desgracia.~ ~ - ¡ 30 I,XVI | libros serían quemados; que abandonaríamos nuestros trajes y llevaríamos 31 II,LXIV | Bourges. Pero fue menester abandonarlos; el príncipe llegó inopinadamente 32 II,XLVII | me causaréis el dolor de abandonarme. Bien probado tenéis que 33 I,XV | posible. No pedía al cielo que abandonase a la pobre criatura, y tampoco 34 I,XIV | aconsejo que maltratéis o abandonéis a vuestra esposa, sino que 35 II,LXXIII | aceptes por marido. No nos abandones ya; con o sin tu amor, queremos 36 II,LXVIII | sentadas o que se paseaban abanicándose bajo los árboles del Cours - 37 II,LXVII | considerada en todo su rigor, abarcaba «todas las fortificaciones 38 II,LXVII | corte y la sociedad.~ ~ Se abastecieron de nuevos caballos y arneses 39 II,LXIII | llegaron a Bourges mucho más abatidos y descorazonados que cuando 40 II,LVIII | buena tunda al enemigo y de abatir, bajo las patas de este 41 I,IX | A pesar de todas las aberraciones de su munificencia, Bois - 42 II,LVII | adoquines a la medida de la abertura de las almenas. Pero Sancho 43 I,XIII | daba al campo, no tenía más aberturas que dos agujeros cuadrados, 44 I,XV | el pañuelo de harpillera abigarrada que sujetaba su larga cabellera 45 II,XLV | él, era literalmente un abismo.~ ~ Se arrodilló para no 46 I,XI | obscurantismo caerán en los abismos del pasado; pero os recomiendo 47 I,II | no podía equivocarse, y abjuró sin ostentación, pero creo 48 II,LIX | ayudado por la amable y abnegada Lauriana.~ ~ El marqués, 49 I,XXXIX | Y se resignaba a vivir, abnegándose para los demás, y en el 50 I,X | servicio de un noble está abocado a adquirir un pequeño castillo 51 I,XXXII | tendré que hacer el honor de abofetearle?~ ~ - Somos con vos, señor - 52 I,VII | de Villarreal, por haber abogado en pro de un hombre que 53 II,XLII | No puedo contar con que abogaréis por mi causa y daréis un 54 II,LXV | personas de vuestra confianza abogasen por mi causa.~ ~ - Todos 55 I,XIX | medianamente rico, tuviera un abolengo bastante alto para pretender 56 II,LX | alegría y pena en esta noche abominable; pero todo eso ha pasado. 57 II,LXXI | lo por experiencia. Se aborrece y se odia a la vez. Además, 58 II,LXXI | y no tengo motivos para aborrecer a tu padre. No comparto 59 II,LXXI | Luego le dijiste que me aborrecías, y yo lo oía todo. Entonces 60 I,XII | verdaderamente el acto más aborrecible del mundo.~ ~ - ¿Es verdad, 61 I,VI | instintivamente con el tipo aborrecido. Pero como era por temperarnento 62 II,LXX | febril, y la predicción abortada de la gitana dejó de preocupar 63 I,X | lana, una casaca larga y abotonada, un gran cuello vuelto, 64 I,IV | están las caballerizas, abovedadas, con gruesas nervaduras; 65 I,XV | compañía. No hay peligro de que abran la boca ante un español, 66 II,LXVIII | de pasión que a veces le abrasaban a él también. La idea del 67 II,LXV | su hijo - ; con los ojos abrasados por el llanto.~ ~ Lauriana 68 I,XIX | que ardía en él comenzó a abrasarlo.~ ~ Tenía la habilidad de 69 II,LXIX | señor. Quiero decir que abraza apasionadamente la del cardenal 70 II,LXX | galantería, se peleaban y se abrazaban.~ ~ Mario, sentado bajo 71 I,XXX | pronto y dormid tranquilo. Abrazadme.~ ~ - ¡Oh! ¡Qué guapo estás! - 72 I,VII | vecino? - preguntó a su padre abrazándole, mientras que alargaba la 73 I,V | tenía, y que, después de abrazarle, Bois - Doré le oprimió 74 I,XVII | de tiempo necesario para abrazarnos y decirnos que éramos amigos 75 I,XXV | examen hubo terminado, se abrazaron de nuevo, como si se hubieran 76 II,XLVIII | grupos furiosos retorcerse y abrazarse en un instante y desaparecer 77 I,XXIV | reprendas. Sin embargo, abre el bargueño donde están 78 II,XLIV | Briantes, ni las puertas que se abren solas, en la Motte - Seuilly, 79 II,XLIX | era tan leve, que Mario se abrevio a mirar a través de la hiedra 80 I,VIII | Dos criados a caballo abrían la marcha llevando antorchas; 81 II,XLIV | negros que el viento barría, abriéndose en el cielo anchos boquetes 82 I,XXXII | adelantó con Guillermo para que abrieran las puertas de la ciudad 83 I,XXIII | hizo seña al cura de que abriese el anillo. Ella no tenía 84 II,LXVIII | todas sus decepciones. Había abrigado siempre la esperanza de 85 II,LIII | andrajos. Por un instante abrigó la esperanza de que su ardid 86 II,LXII | A primeros del mes de abril de 1622 se recibieron mejores 87 I,XXV | a Mario - ; acaso puedan abrirla, y así conoceremos el nombre 88 II,XLVII | que tuvo que descoser para abrirle.~ ~ Dentro de aquel bolsillo 89 I,XXV | logró encontrar el medio de abrirlo.~ ~ Ni Jovelin ni Adamas 90 II,LI | llegan los nuestros, sabré abrirme paso hasta ellos con mi 91 I,XXX | ciñó su larga espada y abrochó bajo la gola de encajes 92 I,XXVII | Educada en la esclavitud y abrumada por la persecución, dichosa 93 II,LXIII | serenidad admirable.~ ~ Mario, abrumado y como atontado, dejaba 94 I,XXIX | Alvimar, le dijo con desprecio abrumador:~ ~ - ¡Desdichado! Dad las 95 II,LXI | cuando yo vacilaba en dar la absolución por un crimen que no me 96 II,XLII | hablar, fingía no poderle absolver por sí mismo, con el objeto 97 II,LXV | cálculo imperceptible, pero absorbente.~ ~ Todo el mundo guardó 98 I,I | vestir y de sus caballos absorbían por completo sus modestas 99 I,XXXVIII| inclinación, que hubiera absorbido todas las demás. Bois - 100 I,XXXV | pesar de que había prometido abstenerse de hacer mofa sobre este 101 I,XXXVIII| por juego, y para que os abstengáis de ello en buena sociedad.~ ~ 102 I,XXIX | pesar de su cortesía, se abstenía de tender la mano al español, 103 I,XXIX | concurso; Argenton se ha abstenido diciendo que el premio estaba 104 II,LXIV | los altares católicos y absteniéndose de toda reflexión que hubiera 105 I,XXI | padre. Consiguió que se abstuviera de burlar al marqués sobre 106 I,III | como diríamos hoy, y se abstuvo de censurarle. Pero insistió 107 I,XIII | pero, sin embargo, menos absurdas que lo que nos parecían 108 I,IX | Pero eran los colores más absurdos y los dibujos más inverosímiles 109 I,VI | sin embargo, nuestra santa abuela no aborrecía aquel monstruo. 110 II,LIV | cuidaba de aprovisionar abundantemente a su compañera de dinero, 111 I,XXVII | generalmente ingrata y aburrida, del instructor.~ ~ Sin 112 I,XXIX | de Belleroze»? ¡Son más aburridos que cuarenta días de lluvia!~ ~ - 113 II,LXXI | Qué niña era! No tardé en aburrirme, y encontrando a la Belinda, 114 I,XIV | de una viuda que debe de aburrirse en la soledad, tendríais 115 I,XXXVIII| siento aún dispuesto y me aburro en la inacción. Además, 116 II,XL | pero si es embustero y abusa de la fe que tengo en su 117 I,XXIX | vivamente Alvimar - . He abusado bastante de la cortesía 118 I,XXXIX | Filandre, así llamado porque, abusando de su parecido asombroso 119 I,XII | Espero, Adamas, que no abusaréis de su pobreza?... ¡La hospitalidad 120 I,XV | que lo soy. Entre esa raza abyecta y la nuestra existe un instinto 121 II,LVI | sublevado por el papel abyecto y ridículo que le hacían 122 I,XXIX | sobre la partida que acabamos de jugar.~ ~ - ¿Qué partida? - 123 II,XLVII | apuntes de monsieur de Alvimar acaban de tranquilizarme sobre 124 I,XXXI | terminar con la espada. Así acabaremos antes.~ ~ - Pues yo - dijo 125 II,XLIV | volvió a vender sin que acabase de gustar a nadie. Se suponía 126 II,LV | nuestros hombres, estábamos acampados fuera de la ciudad, sin 127 II,LXX | diez o doce mil hombres, acampó en Chaumont, último pueblo 128 I,XX | manos y que hace un rato he acariciado ante vos? ¡Ah! Sois poco 129 I,XXIII | Mario con su voz dulce y acariciadora hasta en las travesuras - . 130 I,XVII | dulce voz y sus maneras acariciadoras, más aún que sus facciones, 131 I,XVI | España.~ ~ - Entonces - dijo acariciando la morena cabeza de Mario - 132 II,XLIX | Coquet! - exclamó el niño acariciándole las crines - . ¡Qué a punto 133 II,LXXI | sirvió de madre y de criada, acariciándome siempre y haciéndome traición...~ ~ « 134 I,XXXIX | cuyos hermosos ojos les acariciaron duleemente al pasar. Lauriana, 135 I,IX | benigna era su mirada y acarnerada su cabeza.~ ~ El panel siguiente 136 II,LXII | había estado a punto de acarrear tales desastres y tan lamentables 137 II,LXII | mismo asunto de la isla Re acarreó una dolorosa consecuencia 138 II,LXVI | y del partido jesuítico, accedió a los deseos de Mario, que 139 II,XLIV | sabe andar por terrenos accidentados.~ ~ Gracias a la pequeña 140 II,XLV | según ya hemos dicho, de accidentes casuales, y el marqués, 141 I,XXXIX | estudios provechosos y buenas acciones.~ ~ La instrucción de Lauriana 142 II,LXII | honor; monsieur Poulain, acechando el crédito y el movimiento, 143 II,XLVIII | una espantada, resoplando aceleradamente.~ ~ - ¿Qué es esto? - dijo 144 I,III | censurarle. Pero insistió en acelerar el paso, porque la banda 145 II,XLV | bruscamente interrumpido por acentos de amenaza, y luego una 146 II,LII | de esmalte. Las facciones acentuadas recordaban las de Polichinela, 147 I,VI | siente impaciencia por amar acepta ligeramente el cariño que 148 I,XVIII | que su proposición sería aceptada como una gran merced de 149 I,I | haber faltado a la dignidad aceptando ofertas de dinero; y, sin 150 II,XLVIII | de pasos y voces que se acercaban, y creyó que iban a explorar 151 II,XL | protestó y dijo que no se había acercado al tocador.~ ~ - Te creo, 152 I,XXVIII | apartando el juego de ajedrez y acercando su silla a la mesa - . Os 153 I,VII | Alvimar se apresuraban a acercarle - ; nos traes la concordia. 154 II,LXXII | ante todo.» No he podido acercarme al rey, y he pensado que 155 II,XLIV | no conseguiríais que se acercasen al castillo a una distancia 156 II,LI | con acento italiano:~ ~ - Acércate, pequeño, y si traes una 157 II,L | de Ars o con su séquito. Acerquémonos a toda prisa.~ ~ Pero Coquet 158 I,XXX | vinieras tú, que estás viejo y achacoso, y que además no fuiste 159 I,X | de la Edad Media habían achicado a Dios y al cielo a la medida 160 I,XII | Doré, que permitía que su acicalador charlase familiarmente con 161 I,XXXIV | Pero cuando Adamas vino a acicalarle, diciendo que todo marchaba 162 I,XIX | que no había pensado en acicalarse en aquella ocasión. No tenía 163 II,LXV | mi apología, porque yo no acierto a elogiarme a mí mismo, 164 I,XIV | valor! Mi horizonte se aclara y acaso brille el fin la 165 II,LXI | condición de que me deis aclaraciones sinceras acerca de lo que 166 I,XIX | Al fin, la cuestión se aclaró.~ ~ - ¡Vos! - exclamó Beuvre 167 II,LXV | Beuvre, no negaréis que acogisteis favorablemente mis proyectos; 168 I,XII | rizadores y su gorro de seda acolchado en forma de medio mortero, 169 II,LXIII | esperando la señal para acometer a los agentes. Pero Bois - 170 II,L | como el viento. Entonces acometí a los otros dos granujas. 171 II,XLIV | parece fundada; las gentes acomodadas tenían costumbres de vida 172 II,XLI | en que yo no sabría cómo acomodar a mis perros. Se ha mandado 173 II,LXIII | guardas del prebostazgo les acompañaban bastante respetuosamente.~ ~ 174 I,XXXI | hombres honrados que nos acompañan, que es un asesino infame.~ ~ 175 I,XXIV | y supongo que nadie le acompañaría en sus andanzas. En fin, 176 II,LXIV | caballeros de Bois - Doré la acompañaron y, a ruego de su padre, 177 II,LXXIII | o a permitir que ésta le acompañase.~ ~ Meditaba el plan que 178 II,LIX | obedeció sin murmurar y le acompañó hasta el lugar en que el 179 I,XXII | ángulos, hacer cálculos, y en acompasada prosa dijo:~ ~ Hombre sin 180 I,III | dijo - . Amigo La Fleche, aconseja a esta buena muchacha que 181 I,XXVI | niño tan viejo, la razón le aconsejaba que se resignase a admitirle 182 II,LXVI | nuestra causa, no digo que no aconsejaría a Lauriana que guardase 183 I,XXXVI | ocurrido a Adamas esa idea de aconsejarme hacer esta petición?»~ ~ 184 I,XVI | me dieron un vestido; me aconsejaron que ocultase mi religión 185 II,LXIII | monsieur de Beuvre y le aconsejase volver cuanto antes, y él 186 I,XVIII | todas las aventuras que os acontecen en los castillos o en los 187 II,LXVIII | antaño y que vivían aún se acordaban poco de él y apenas le hubieran 188 I,XVII | que no es posible, me he acordado de haber visto en las guardillas 189 I,XXXI | hermano iba raptada y ya no os acordáis haberme dicho que era vuestra...~ ~ - 190 II,LI | para él y sus oficiales. Acordaos de los que han sido ahorcados 191 I,XXXVIII| luego no se volvió nadie a acordar, porque las cosas difíciles 192 II,XLIX | O a monsieur de Ars. ¿Te acordarás?~ ~ - Le conozco; le he 193 II,XLVII | desiertos.~ ~ Entonces se acordaron de que en los cortijos y 194 I,II | nacimiento del niño que le acortaba la mitad de sus futuros 195 I,XXX | vuelta dentro de dos horas. Acostaos pronto y dormid tranquilo. 196 I,XII | con ella le mandé que se acostase sobre la paja.~ ~ - Habéis 197 I,XXXIII | de la noche, y luego se acostó y se durmió, considerándose 198 I,VI | hermosas y viejas carpas, acostumbradas a recibir las migas de pan 199 I,III | suplicante a la vez de los niños acostumbrados al oficio de pordioseros 200 II,LXXIII | que os vi. Nunca he podido acostumbrarme a vivir lejos de vos y nunca 201 I,IX | Alvimar, que no había podido acostumbrarse a la abundancia de platos 202 I,XXXVI | qué día volverá, señor; no acostumbro a interrogar a nadie. Venid, 203 I,XXVII | impaciencia de expresarse se acostumbró a resumir su pensamiento, 204 I,I | Alvimar contestó con la acritud que desde hacía tiempo se 205 I,XXXIV | más bienes, mediante un acta, y, si es necesario, el 206 I,V | su propaganda era menos activa.~ ~ También ignoraba que 207 I,XIX | más viejo que lo era él actualmente.~ ~ Mientras así perdía 208 II,LIII | de Proserpina. ¡Ya llega! Acudamos a recibirla.~ ~ Al hablar 209 II,LII | capitán Macabro en persona, acudirá en seguida.~ ~ - Este chico 210 I,XXXVIII| causa os necesita; porque si acudís en su auxilio en el momento 211 I,XXVI | distinguían bien, y me ha dicho: «Acuérdate: de plata con árbol de sinople.»~ ~ - 212 II,LXVII | Va a buscarlo, Adamas; se acuesta tarde, y todavía estará 213 I,I | que desde hacía tiempo se acumulaba en él. Consiguió marcharse 214 II,LXII | violentas que se habían acumulado durante aquella crisis, 215 II,LXXI | sombra indecisa, que estaba acurrucada en el umbral, se levantó 216 II,XLVIII | silenciosamente; se hallaba acurrucado en un matorral de tejos 217 I,XXII | la piedra del Sinaí, se acurrucó como un mono y miró en derredor 218 I,XXX | ha jurado vengarse y nos acusa por el testimonio de no 219 I,XXVIII | ayudaréis, puesto que este arma acusadora no lleva ninguna seña particular.~ ~ - ¿ 220 I,XXVII | Doré no podía decidirse a acusar interiormente a aquel hombre 221 II,LXI | sobra? ¿Y de qué podríamos acusarle? Al ir a asistir a monsieur 222 II,XLVI | que se quedan.~ ~ «Debo acusarme, mi querido señor; éstas 223 II,XLVII | marqués no tiene por qué acusarse de haber matado a un hombre 224 I,XXIV | temiendo equivccarse y que le acusasen de nuevo de hablar sin reflexión.~ ~ 225 II,XLVI | verdad; es el único a quien acuso. No vengo, amigos míos, 226 I,XIV | una especie de sobrevesta adamascada!~ ~ Toda aquella chusma 227 I,XIX | anticuado en Francia, fuese más adecuado a la edad de Bois - Doré 228 I,XXVI | vestidos, que deben ser adecuados a su rango.~ ~ - ¡Ya pienso 229 II,L | A ese hocico rojo que se adelanta!... ¡Eso es! ¡Bravo! ¡Por 230 I,XIV | le preguntó bruscamente, adelantándose hacia ella.~ ~ La morisca 231 II,LXXII | iré más de prisa y podré adelantarme a esa odiosa mujer, que 232 II,LIII | muchacho - dijo el capitán - , adelántate y dime quién eres, si es 233 I,XXXII | transportarle.~ ~ El marqués se adelantó con Guillermo para que abrieran 234 I,XIV | que era arrastrado río adentro por el caballo que montaba; 235 II,LIII | ofreceros un cuarto de jabalí aderezado con especias, del cual me 236 II,LXVI | empeño tenía Lauriana en adherirse desinteresadamente a la 237 II,XLI | padres a hijos mi familia es adicta de poner en claro un asunto 238 II,XLIII | de Condé y pretendió ser adicto a su persona, supuse quién 239 I,VII | parecéis todos completamente adictos aquí?~ ~ - ¡Y con razón, 240 I,XXII | yo mismo a esta pequeña adivina.~ ~ - Habladle señor - contestó 241 I,XXII | Entonces, ¿no creéis en la adivinación? - preguntó Bois - Doré, 242 II,LXX | fuesen gitanas, bailarinas o adivinadoras, había pena de muerte.~ ~ 243 II,LXVIII | el momento en que, si no adivináis sus anhelos, se tornará 244 II,XLI | entretendré en jugar a las adivinanzas - prosiguió el viajero - . 245 I,IV | bastante considerable, que administraba con prudencia, y que su 246 II,LXIV | en el acto, así como la administración de sus bienes.~ ~ Lucilio 247 I,XXXIX | en amenazare. Ya le había administrado algunos golpes inofensivos; 248 I,XIII | bienhechor, en lugar del antiguo administrador, que les oprimía.~ ~ Por 249 II,LV | dominar por su diosa y el de administrarle una buena paliza.~ ~ También 250 II,LXI | un instante de silencio, administró la Extremaunción al desdichado 251 II,L | revés de muchos hombres, admiraba sinceramente las proezas 252 I,XVIII | de París. Posee secretos admirables acerca de todo, y sabe extraer 253 II,LXIX | había vuelto practicante y admirador de la política del bearnés - ; 254 II,LXIX | en mi padre y en mí dos admiradores más; pero háganos la merced 255 I,VII | se echó a reír; Alvimar admiró la gentileza de Lauriana, 256 II,LI | hacer una buena cena y no admite que se saquee la despensa, 257 I,XVII | todos los bandidos que le admitían en su compañía. Yo me había 258 II,XLII | vuestro almacén, en la que no admitís a todo el mundo. Ahí es 259 I,XXXVI | razones que se me ocurren, admito una forma u otra. En el 260 II,XLIII | una o dos veces, en su adolescencia; pero no le había vuelto 261 II,XL | viejo Celadón hacía que le adonizasen en gran secreto durante 262 I,XXIV | evidente que seré padre por adopción. Pero otra palabra de esta 263 I,XXI | actitud seria y tranquila que adoptó Lauriana, y el aire enternecido 264 II,LVII | maniobras una provisión de adoquines a la medida de la abertura 265 II,LXVI | a jugar con su inocente adorador.~ ~ - Vecino - dijo entonces 266 I,XVIII | era de esas personas que adoran un céntimo robado y desprecian 267 I,V | a todas las mujeres sin adorar a ninguna.~ ~ Se le hubiera 268 I,XXI | cuando nos es tan fácil adormecerle en sus ensueños. Creed que 269 I,XVIII | mío, en los que un dolor adormecido se despierta. Es como las 270 I,XXXIX | accionaban o cantaban, y acababa adormeciéndose en una beatitud deliciosa.~ ~ 271 II,L | primero, y para que nadie se adormeciese, pasó el tiempo yendo de 272 II,LIII | dirigió a Macabro, que se adormilaba ante la lumbre.~ ~ - Capitán - 273 I,XII | él; además, cuando estaba adormilado gustaba de que le meciesen 274 II,LIV | afectación ridícula, y se adornaba sin discernimiento con todos 275 II,LVII | crines y las cintas que le adornaban se chamuscasen, llevó valientemente 276 II,LXII | creencia, debían servir para el adorno de la futura esposa de Mario.~ ~ 277 I,XXXV | terciopelo blanco y con adornos de plata; las calzas amplias 278 I,XIII | situadas al borde del foso y adosadas a los demás edificios.~ ~ 279 I,IX | pleno conocimiento, todo adquiere un carácter de invención 280 I,XXVII | Indudablemente no faltaban las luces adquiridas ni las excelentes nociones 281 I,XVIII | burgués, título que iba adquiriendo cada día mayor importancia, 282 II,LV | instante de silencio. Su rostro adquirió una expresión de malicia 283 I,IV | habitaciones más modestas, las aducas, que duraban cincuenta años. 284 II,XLVIII | enemigo, cuando éste se había adueñado del corral.~ ~ Un camino 285 I,XIV | valía mucho más; era un vil adulador y un hipócrita, y el paje, 286 I,VII | hombres solos, se tornan adustos y hablan de política o de 287 I,XXV | todavía que se sepa nada del advenimiento ocurrido en la casa... Vamos, 288 I,XXII | ruego que si mi destino es adverso me dejes en la duda o busques 289 II,LXI | abajo todos los escombros, advertí un camaranchón que todavía 290 II,XLIII | de venir aquí. Ya estamos advertidos y sabremos ocultar nuestro 291 I,XXVIII | rodillas del marqués, para advertirle de que no debía renunciar 292 II,LV | el objeto y lo presentó, advirtiendo demasiado tarde su imprudencia.~ ~ 293 II,XLVII | de su espíritu, porque la afabilidad de su carácter y la dulzura 294 I,XXXIV | sus gestos y tanta bondad afable en sus ademanes, que hubiera 295 I,XI | si el objeto de vuestros afanes estuviera aquí, tenía que 296 I,XIX | los de la Motte Seuilly afectaban tratarle como simple artista 297 I,IX | muchos perifollos pueriles y afectaciones incómodas. En suma, el efecto 298 II,LI | lastimero que había oído afectar a los gitanos y que a veces 299 I,XXVI | enternecían las caricias y los afectos que le rodeaban.~ ~ El día 300 I,XXVII | mismo, que por su docilidad afectuosa y la claridad de su inteligencia 301 I,XXXV | querido Celadón - añadió afectuosamente Lauriana - ; contadnos vuestras 302 I,XXXIX | idioma de aquellos seres afectuosos, que la trataban como si 303 I,VII | delgada; la nariz, estrecha y afilada; la boca parecía no tener 304 I,XIX | un cuchillo español bien afilado y, después de desenvainarlo, 305 I,XIII | cuidar los caballos y en afilar y limpiar las armas de su 306 II,LXIX | muertos!~ ~ - Vaya - dijo el afiliado al padre José - , ya veo 307 II,XLII | observar los astros que por afinidades sospechosas y una especie 308 II,XLV | marqués no conocía.~ ~ Se afirmaba en la idea de que había 309 I,V | mundo se fijase. Sus vecinos afirmaban que se molestaba si se olvidaban 310 I,XXXVIII| Rochelle. Me habéis disuadido, afirmándome que el duque sería aniquilado 311 II,XLVI | Allí se repuso un poco y afirmó sus pasos para bajar la 312 I,X | país a cuidar de tu persona afligida y cansada.» Por lo tanto, 313 I,VII | de los débiles y de los afligidos, al Dios de Carlota de Albret 314 II,LXIII | llorando, no temiendo ya afligir a Mario con su dolor.~ ~ - 315 I,XXXIV | había ocurrido! Pero no os aflijáis. Yo os metí en la cabeza 316 I,V | sus inflexibles gorgueras afolladas para disfrutar de mayor 317 II,LXIV | escepticismo bajo los ingeniosos aforismos de Montaigne, y a ratos 318 I,XXXVIII| estas cosas ocurrían en el afortunado Berry, la efervescencia 319 II,LXVIII | otros; pero temió alguna afrenta a propósito de su problemático 320 I,VIII | respetable vehículo, destinado a afrontar las carreteras transitables, 321 II,LVIII | extraordinariamente bravo para afrontarles.~ ~ El marqués, acompañado 322 II,LIV | la cabeza y se decidió a afrontarlo todo, contando con el éxito 323 I,XXXIII | Y a propósito - añadió, agachándose para recibir las caricias 324 I,XXXVI | de alguna liberalidad o agasajados con algún festín, y acudían 325 I,IX | de plata, de ámbar o de ágata; los sillones claveteados, 326 II,LIX | algunos infelices idiotizados, agazapados bajo haces de leña o en 327 II,LXIX | desvanecer las sospechas del agente diplomático - . No tengo 328 II,LXI | una cuadrilla de ladrones ágiles y duchos; de un incendio 329 II,LII | esquivó el ultraje pasando ágilmente bajo la bota del reitre, 330 I,XXXIII | temores; llora, reza y se agita en su cama.~ ~ - Vamos a 331 II,XLV | confusión de sombras movedizas y agitadas, unas inmensas, otras rechonchas, 332 I,XXVII | porvenir. ¡Los tiempos eran tan agitados!~ ~ Indudablemente no faltaban 333 II,LIV | indumento de guerrera y agitando su voluminosa cabellera 334 I,VII | que monsieur de Beuvre, agitándose en su silla, demostraba 335 II,LXXIII | mismas perplejidades parecían agitar a la dama enmascarada. Pasó 336 I,VII | aborrecía las fechas; tosió, se agitó, arregló en la chimenea 337 II,XLI | mueve más que el pesar que agobia a todo católico sincero 338 I,XVI | humillaciones con las que nos agobiaban, nos considerábamos bastante 339 I,XVIII | según conviene a un hombre agobiado por el dolor, y a un hidalgo 340 II,LXX | que vale esa ciencia.~ ~ Agobiaron a Mario a preguntas.~ ~ 341 II,LV | tesoro. Apenas se enteró me agobió con sus preguntas, y yo, 342 II,XLV | que parecía ser la de los agonizantes.~ ~ ~ ~ ~ 343 I,XXXIX | espíritu y para el cuerpo se va agotando, en el que la Naturaleza 344 I,XV | franquear el dique podía agotar las fuerzas que le quedaban 345 I,XIX | el miedo, la muerte, y agotaría para siempre el manantial 346 II,LXXI | que Mario mostraba y la agraciada fisonomía del digno joven 347 I,III | de sus facciones, finas y agraciadas, no ofrecía ninguna semejanza 348 II,LIII | añadió:~ ~ - ¿Pero no le agradarían a vuestra ilustre dama algunos 349 II,LX | agradaba?~ ~ - Sí, Mario; me agradas mucho, puesto que te quiero.~ ~ - ¡ 350 II,LVI | como hombre de guerra, y os agradeceré, primo mío, que me proporcionéis 351 I,III | dado bastante, y no sería agradecérmelo cual es debido hacernos 352 II,XLIII | siendo ya siempre el deudor agradecido y fiel de monsieur de Bois - 353 I,V | monsieur de Villarreal de los agrados que en ella le esperan.~ ~ - 354 II,LXIII | marqués, lo cual hubiera agravado el asunto, quedó muy sorprendido 355 II,LXIII | una resistencia enérgica, agravaría acaso el rigor de tales 356 II,LXXII | dolor de verse detenido agravaron su estado; Clindor se había 357 I,XXXVI | paciencia y para recibir un agravio de él.~ ~ - Como el señor 358 I,XXXI | Doré acababa de contar sus agravios en pocas palabras, se empeñaba 359 I,XIV | defensiva que en la brecha de la agresión. En la brecha no se está 360 I,XIV | enemigo; yo he sido siempre agresivo, y es lo que me ha perdido. 361 I,XIV | cura. Habló de la belleza agreste de los arrabales y del tiempo 362 I,XIV | condición. Si su carácter se agriase o si se rebelase, se la 363 II,L | la nobleza. Los chirridos agrios y continuos de dicha veleta, 364 I,IX | búcaros, sin contar los aguamaniles, copas o bomboneras de oro, 365 I,XXIX | vuestro desprecio para las que aguantan el ultraje en silencio. 366 II,LVI | Niégate, niégate, padre! Aguantaré todo.~ ~ Pero el marqués 367 I,V | de queso y una botella de aguapié.~ ~ Alvimar, cuyo espíritu 368 II,LIV | servidor respetuoso que aguarda órdenes, y hábilmente hizo 369 II,LXXIII | vergonzosa y desesperada, yo aguardaba aquí el fin de los acontecimientos 370 II,XLV | allí, y, sorprendido, no aguardaría explicaciones. Por lo tanto, 371 II,XLVI | Al permanecer allí para aguardarle, el buen hombre había realizado 372 I,V | No os sorprenda el que no aguardemos a nuestro amigo Bois - Doré. 373 II,LVI | suponerse que el marqués no aguardó al fin de la lucha para 374 II,XLV | un niño gritaba con voz aguda, no se sabía si por hacer 375 II,LVI | Alto! - le dijo - . Agudiza tu fino oído. ¿Somos perseguidos?~ ~ 376 II,XLVI | una sensibilidad que se agudizaba en él, especialmente después 377 II,LVI | libertarse, y por los gritos agudos de Proserpina, que alentaba 378 II,LXXIV | Mario cogiendo una moneda agujereada que brillaba a sus pies. - ¿ 379 II,XLV | hierro forjado lleno de agujeritos, según la costumbre del 380 I,XIII | tenía más aberturas que dos agujeros cuadrados, colocados en 381 I,XXVIII | volviendo sobre sus pasos, aguzados, no por el remordimiento 382 II,LXIV | hacía soñador; trabajaba con ahínco para instruirse, y era para 383 I,XVIII | del marqués y los ladridos ahogados de Fleurial, echado al pie 384 I,XV | No deseaba que el mudo se ahogase, lo que no era probable; 385 I,XI | Al pensar en el pasado ahogó un suspiro de añoranza y 386 II,LXXI | horriblemente!~ ~ - Sí, le ahogué con piedras y tierra cuando 387 II,LXXI | Ya sabes que mi padre fue ahorcado y mi madre quemada.~ ~ - 388 II,LXXI | olvidado que él impidió que la ahorcasen como al capitán Macabro?~ ~ - 389 I,XXXIV | este mundo de no ser para ahorraros la preocupación de los detalles 390 I,XXXIX | con la hermana, y, para ahorrarse trabajo, utilizó un solo 391 I,I | y «por gran sabiduría de ahorro lograba parecer tan bien 392 I,VI | retrato, ya muy ennegrecido y ahumado por el tiempo, que no se 393 II,XLIV | porque os respondo de que él ahuyentará a los malos espíritus; pero 394 I,XXVII | alegre piar de los pájaros, ahuyentaron los negros presentimientos 395 I,XVII | el puente del camino de Aigurande, y entonces me encontró 396 I,XIX | perfumarse y ataviarse lo más airosa y elegantemente posible.~ ~ 397 I,XXXV | con galones de seda, y un airoso pañolito de encaje sobre 398 II,XLVIII | convenido que cada cual partiría aisladamente, y fueron asignados los 399 II,XLIII | Pues bien; veamos. Está muy aislado y los caminos que a él conducen 400 | ajena 401 | ajeno 402 I,XXXV | de paño fino, un cuerpo ajustado, cubierto con galones de 403 I,XVI | hombre virtuoso y juré a Alá que no negaría jamás el 404 I,VII | Monsieur de Beuvre se alababa. No era un hugonote muy 405 II,LXXI | lo hizo sobre un caballo alado o «sobre el propio soplo 406 I,XIX | lanzarlo, como haciendo alardes de habilidad.~ ~ Lauriana 407 II,XL | vista agradable; la cabeza, alargada, bastante correcta; nada 408 I,VII | desarrolladas para el mal. El ojo, alargado y apenas entreabierto, parecía 409 II,LXI | los alrededores. Estaban alarmados cuando la gitanita llegó 410 II,L | adquirir un carácter más alarmante.~ ~ Cada cual se armó con 411 II,LVIII | los ruidos se hacían más alarmantes, y cuando llegó a lo alto 412 I,X | todo esto nada que pudiese alarmar al señor Sciarra. Pero acaso 413 I,XIX | prados y troncharía las alas de los pájaros; haría descender 414 I,XXVII | Lutero acerca del libre albedrío, defendían ahora la justicia 415 II,L | viajero a pie no podía ser albergado en una hostería de jinetes, 416 II,LIX | ancianas insoportables que alborotaban porque no encontraban una 417 II,XLV | aquello parecía un corral alborotado. Eran el buey, el burro, 418 II,LXI | mujeres y niños, empezaban a alborotar para ahogar su voz y para 419 II,LXII | El teniente general y alcalde de Bourges, monsieur Pierre 420 II,LVII | al ver que el incendio alcanzaba los demás edificios del 421 II,XLIX | gracia de Dios! Corred; ya os alcanzaré.~ ~ - Pero si te...~ ~ Mario 422 II,L | aprovechó el desorden para alcanzarles. Entonces el combate se 423 I,XXX | que perder, si queremos alcanzarlos a la mitad de camino.~ ~ 424 I,XVII | Quiso la suerte que no me alcanzase ninguna bala y, gracias 425 II,LVII | de Briantes sin que les alcanzasen.~ ~ También los preocupaba 426 II,LXV | de los caballeros y, como Alcidor, «tan apreciado de cuantos 427 I,XXV | pabellón, se hallaban las alcobas de Adamas, de Clindor y 428 II,LV | casa de una dama de alta alcurnia, y vuestra situación no 429 II,LXXIII | momento se oyó un fuerte aldabonazo en la puerta del convento, 430 I,XXXV | estaba también vestida de aldeana, con una amazona de paño 431 II,LVIII | mortificado.~ ~ Sin embargo, las aldeanas tuvieron algunas consideraciones 432 I,XXXI | Vamos - dijo - , explicaos. Alegáis en vuestra defensa que aquella 433 I,XXIX | partidarios.~ ~ Se limitó a alegar que la mujer de su hermano 434 I,XXIX | facciones de su amigo, y éste alegó como explicación la jaqueca 435 II,LXVII | satisfacción, porque siempre alegra el adivinar o el sorprender 436 I,XXVI | aquellas cosas que lo que le alegraban y enternecían las caricias 437 I,XXIX | Lucilio, y con el corazón alegrado y la faz risueña fue a estrechar 438 I,XVIII | es lo que hace falta para alegrar nuestro castillo, y estoy 439 I,XXV | españoles para quererte y alegrarnos por tenerte a nuestro lado.~ ~ 440 II,LX | han ocurrido, en lugar de alegrarte por las desgracias que has 441 I,XXVII | fácil y benévola, que no alegrase o beneficiase a alguien.~ ~ 442 I,XXXIX | damita fue una de las mayores alegrías de la pobre mujer, y desde 443 II,LIX | esta noche. Mirad, ahora se aleja. Corre como un gato. ¿La 444 II,LXVII | no regresaba con él y se alejaba por un espacio de tiempo 445 II,LXIX | y sus armas, así como su alejamiento del ejército, denunciaban 446 I,XXV | medio de la habitación, y alejándose unos pasos se puso a contemplarle 447 I,XVIII | Adamas tenía el don de alejar cada noche, con sus lisonjas, 448 II,XLIX | las voces y los pasos se alejaran de la verja para alejarse 449 I,XIV | que tengáis la libertad de alejaros de ella por las necesidades 450 II,LXIII | conseguir que el enemigo se alejase; pero en medio de sus perplejidades 451 II,LXXI | había desprendido sola y os alejasteis, dejándome allí.~ ~ «Pasé 452 I,XVI | fuerzas para andar.~ ~ Me alejé lo más de prisa que pude 453 I,I | la influencia española en Alemania, y Alvimar se veía ya casi 454 II,LVI | agudos de Proserpina, que alentaba a los suyos y empezaba a 455 I,XXI | solas con el español y en no alentar ninguno de los esfuerzos 456 I,XVIII | viajeros pobres y los frailes alforjeros; de suerte que, desde el 457 I,XVII | Sabe hacer unos polvos de alheña y unos elixires que quiero 458 II,LXIX | contra España y Austria, sus aliadas.~ ~ El rey y el cardenal 459 I,IV | monsieur de Beuvre estaba aliado por su madre.~ ~ Era un 460 II,XLI | oculta por un sombrero, alicaído y por las plumas mojadas, 461 II,LXXIV | sangrienta, fue el último aliento del partido como acción 462 I,IV | agua de los antiguos fosos, alimentada, según parece, por un manantial 463 II,XLVIII | donde el segundo foso, alimentado por el riachuelo, se juntaba 464 II,LXVI | estuviesen limpios y bien alimentados, y muy gracioso el que los 465 I,X | y no soy de los que se alimentan con ellas, sin querer consuelo 466 I,I | casa a descansar y a tomar alimento. Me ocuparé de proporcionaros 467 I,X | recogió, le cuidó, le curó, le alimentó y, lo que valía aún más, 468 I,V | largos, pero blancos y bien alineados; en los postres cascaba 469 I,II | porque su padre le había alistado, cuando aun era muy joven, 470 II,LV | de sus antiguos reitres; alistó a otros que estaban deseando 471 I,XXXV | algún pesar que yo os pueda aliviar?~ ~ - Hablad, mi querido 472 I,XXIV | repetir nada, y esto os aliviará.~ ~ - Adamas, - contestó 473 I,XVI | embarazada.~ ~ No sabía cómo aliviarla y consolarla. Arrodillada 474 II,LXI | cuidados del italiano le aliviaron tan enérgicamente, que sintió 475 II,LVII | su arma apoyado sobre una almena de la terraza, con el cuerpo 476 II,LXVII | se hubiera contentado con almendras - ; maniobras de la milicia; 477 II,LIII | cráneo desnudo bajo un bonete almidonado en forma de molde de repostería.~ ~ 478 I,XXXIII | dejando a Fleurial en su almohada - ; lo acepto con la condición 479 I,XXX | una cama provisional con almohadones. Quiero encontrarle aquí 480 II,LX | mucho; me parecía demasiado alocado y revoltoso. Pero cuando 481 II,XLIV | hacía largo tiempo un país alodio, que en las provincias en 482 II,XLI | contestó el cura - monsieur de Aloigny de Rochefort, a quien Vuestra 483 II,XLIV | clases pobres estaban peor alojadas y peor nutridas que hoy, 484 II,LXXIII | desdichados protestantes alojados en los arrabales.~ ~ - Lauriana - 485 II,LXXIII | conducidme hacia donde os alojáis, porque tengo que hablaros, 486 I,I | seguridad.~ ~ - No os quiero alojar y ocultar en un pueblo ni 487 I,XVI | allí, en plena montaña. Nos alojó en una cabañita, hecha con 488 II,LXIX | cuadro grandioso de los Alpes, lo mismo con Napoleón que 489 II,LVI | época se extendía hasta la alquería de Aubiers, fueron súbitamente 490 I,IX | ruinas o convertidos en alquerías.~ ~ Serían necesarios tres 491 I,XI | rincón como un pobre músico alquilado. Y ahora, mi buen amigo, 492 I,VII | madera tallada, al reducido altar y al cojín de terciopelo, 493 II,LXIV | con toda su alma ante los altares católicos y absteniéndose 494 II,LXIII | según era costumbre en los altercados entre la fuerza provincial 495 II,LII | estradiotes y de dos soldados que alternaban las funciones de paje con 496 I,XXVII | angelical. Su serenidad no se alteró, y entró en la felicidad 497 I,XXI | Vuestras resplandecientes Altezas lo desean, echaré a suertes 498 II,LXVIII | juventud y la belleza son altivas, y lo son con justicia. 499 I,XXVIII | apartando el cuchillo - . ¿Aludíais a vuestro hermano, ayer 500 I,XXXI | generosidad del marqués; pero al aludir a su edad, el joven le había


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