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Juan Pablo II
Ecclesia in Europa

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
101-cient | cierr-envia | episc-luces | lucid-rebro | recha-xxiii

     Cap.,  N.
1 V,101 | 101. Ante el fenómeno de la 2 V,102 | 102. También es necesario tratar 3 V,103 | 103. Por su parte, la Iglesia 4 V,104 | 104. La llamada a vivir la caridad 5 V,105 | 105. Iglesia en Europa, acoge 6 VI,106 | 106. El Evangelio de la esperanza 7 VI,107 | 107. Esta novedad empieza a 8 VI,108 | 108. La historia del Continente 9 VI,109 | 109. En el proceso de transformación 10 VI,110 | 110. La Unión Europea sigue 11 VI,111 | 111. DecirEuropadebe querer 12 VI,112 | 112. Además, Europa debe convertirse 13 VI,113 | 113. En el proceso de diseñar 14 VI,114 | 114. Junto con los Padres Sinodales, 15 VI,115 | 115. Las Instituciones europeas 16 VI,116 | 116. Europa necesita una dimensión 17 III,60(112) | 1999), 12: AAS 91 (1999), 1168.~ 18 VI,117 | 117. En las relaciones con los 19 VI,118 | 118. La Europa que se va construyendo 20 VI,119 | 119. La consolidación de la 21 VI,120 | 120. Europa necesita un salto 22 VI,121 | 121. ¡No temas! El Evangelio 23 CON,122 | 122. El proceso histórico de 24 CON,123 | 123. Ésta es la certeza que 25 CON,124 | 124. Por tanto, toda la Iglesia 26 CON,125 | 125. En esta contemplación, 27 VI,116 | los albañiles » (Sal 127[126], 1). Para que Europa pueda 28 VI,116 | afanan los albañiles » (Sal 127[126], 1). Para que Europa 29 III,51(91) | 1979), 21; AAS 71 (1979), 1294-1295.~ 30 III,51(91) | 21; AAS 71 (1979), 1294-1295.~ 31 INT,1(3) | 1998), 3-4: AAS 91 (1999), 132.133.~ 32 INT,1(3) | 3-4: AAS 91 (1999), 132.133.~ 33 I,22(44) | de la Iglesia Católica, 1373-1374.~ 34 I,22(43) | VI, cap. I, n. 7: PL 35,1428; San Juan Crisóstomo, Sobre 35 I,22(41) | DS, 1651; cf. cap. 3: DS, 1641.~ 36 I,22(41) | Eucharistia, can. 1: DS, 1651; cf. cap. 3: DS, 1641.~ 37 II,27(49) | 1988), 27: AAS 80 (1988), 1718.~ 38 VI,120(190)| 1999), 3: AAS 92 (2000), 174-175.~ 39 VI,120(190)| 3: AAS 92 (2000), 174-175.~ 40 INT,3(9) | 1999), 1: AAS 92 (2000), 177.~ 41 VI,113 | humanos fundamentales de 1950 y la Carta social de 1961. 42 VI,113 | 1950 y la Carta social de 1961. Anexa a éste se encuentra 43 III,54(98) | Carta del 13 de enero de 1970: Tomos agapis, Roma- Estanbul 44 III,54(98) | Tomos agapis, Roma- Estanbul 1971, pp. 610-611; cf. Carta 45 V,94(151) | mundo actual (22 noviembre 1981), 17: AAS 74 (1982), 99- 46 VI,120(191)| noviembre 1982), 4: AAS 75 (1983), 330.~ 47 III,51(90) | Cf. Propositio 8,1a-b; Propositio 6.~ 48 III,52(93) | Cf. Propositio 8,1c.~ 49 I,22 | Iglesia está en Él (cf. Jn 15, 1ss; Ga 3, 28; Ef 4, 15-16; 50 II,24(45) | 1999), 1: AAS 92 (2000), 220.~ 51 III,53(96) | 1993), 1: AAS 86 (1994), 227.~ 52 VI,118(187)| 1993), 5: AAS 86 (1994), 229.~ 53 V,84(140) | 1979), 10: AAS 71 (1979), 274.~ 54 II,35(60) | de Derecho Canónico, can. 277,1.~ 55 V,103(166)| Iglesias Orientales, can. 280 § 1.~ 56 III,55(100) | Ibíd., 36, l.c., 281.~ 57 III,46(79) | 1990), 37: AAS 83 (1991), 282-286.~ 58 III,46(79) | 37: AAS 83 (1991), 282-286.~ 59 V,103(166)| de Derecho Canónico, can. 294 y 518; Código de los Cánones 60 III,55(99) | 1990), 55: AAS 83 (1991), 302.~ 61 VI,120(191)| 1982), 4: AAS 75 (1983), 330.~ 62 VI,111(174)| 1999), 17: AAS 92 (2000), 367-368.~ 63 VI,111(174)| 17: AAS 92 (2000), 367-368.~ 64 II,35(59) | Iglesias Orientales, can. 373.~ 65 I,22(43) | traición de Judas, 1, 6: PG 49, 380C.~ 66 VI,119(188)| Cf. Propositio 39d.~ 67 III,46(78) | Cf. Propositio 3b.~ 68 II,41(72) | 1988), 7: AAS 81 (1989), 404.~ 69 II,42 | 42. La Iglesia es consciente 70 CON,123(192)| 1987), 47: AAS 79 (1987), 426.~ 71 II,43 | 43. Para lograr todo esto es 72 CON,124(193)| ibíd., 52: l.c., 432; cf. Propositio 40.~ 73 IV,77(131) | 2002), 4: AAS 94 (2002), 435-436.~ 74 IV,77(131) | 4: AAS 94 (2002), 435-436.~ 75 I,15(25) | 1988), 26: AAS 81 (1989), 439.~ 76 III,45 | 45. El Evangelio de la esperanza, 77 IV,76(130) | 2002), 4: AAS 94 (2002), 456-457.~ 78 IV,76(130) | 4: AAS 94 (2002), 456-457.~ 79 V,94(153) | 1988), 40: AAS 81 (1989), 469.~ 80 V,95(157) | 1995), 63: AAS 87 (1995), 473.~ 81 V,85(143) | 1995), 90: AAS 87 (1995), 503.~ 82 V,96(158) | Ibíd., 95, l.c., 509.~ 83 V,103(166)| Derecho Canónico, can. 294 y 518; Código de los Cánones de 84 III,56(102) | marzo 1998, Ench. Vat. 17, 520-550. ~ 85 III,54 | 54. Al mismo tiempo, el deber 86 III,56(102) | 1998, Ench. Vat. 17, 520-550. ~ 87 III,56 | 56. Se trata más bien de tomar 88 III,58 | 58. El anuncio de Jesucristo 89 V,94(154) | 1994), 7: AAS 87 (1995), 587.~ 90 III,60 | 60. Tampoco puede olvidarse 91 III,54(98) | Roma- Estanbul 1971, pp. 610-611; cf. Carta enc. Ut unum 92 III,54(98) | Roma- Estanbul 1971, pp. 610-611; cf. Carta enc. Ut unum 93 INT,2(6) | 1991), 2: Ench. Vat. 13, n. 619.~ 94 V,103(166)| 16: AAS 61 (1969), 621-622; Código de Derecho Canónico, 95 III,64 | 64. Un anuncio de Jesucristo 96 III,65 | 65. Al principio del Gran Jubileo 97 III,57(106) | 1985), 3: AAS 77 (1985), 650~ 98 III,56(101) | 8: Ench. Vat., 13, nn. 653-655; II Asamblea especial 99 III,56(101) | Ench. Vat., 13, nn. 653-655; II Asamblea especial para 100 III,57(103) | 9: Ench. Vat., 13, n. 656.~ 101 V,98(162) | 2: Ench. Vat. 10, nn. 659-669.~ 102 IV,66 | 66. Se ha de celebrar el Evangelio 103 IV,67 | 67. No obstante las amplias 104 II,35(61) | 1967), 40: AAS 59 (1967), 673. ~ 105 II,34(57) | 1992), 15: AAS 84 (1992), 679-680.~ 106 II,34(57) | 15: AAS 84 (1992), 679-680.~ 107 IV,69 | 69. En el contexto de la sociedad 108 IV,75(126) | Insegnamenti XXIII/2 (2000), 697.~ 109 IV,70 | 70. Algunos síntomas revelan 110 II,35(58) | Cf. ibíd., 29, l.c., 703-705; Propositio 28. ~ 111 II,35(58) | Cf. ibíd., 29, l.c., 703-705; Propositio 28. ~ 112 IV,82(139) | 1998), 4: AAS 90 (1998), 716.~ 113 IV,73 | 73. Para ello se necesita un 114 I,20(37) | 2000), 13: AAS 92 (2000), 754.~ 115 I,22(39) | 2000), 16: AAS 92 (2000), 756-757. ~ 116 I,22(39) | 16: AAS 92 (2000), 756-757. ~ 117 II,27(49) | de la Iglesia Católica, 773; Carta ap. Mulieris dignitatem ( 118 VI,113(178)| Insegnamenti, II/1 (1979), 796-799.~ 119 VI,113(178)| Insegnamenti, II/1 (1979), 796-799.~ 120 III,62(113) | Cf. Propositio 7b-c.~ 121 I,22(39) | 1986), 7: AAS 78 (1986), 816; Congregación para la Doctrina 122 VI,112(175)| 1991), 35: AAS 83 (1991), 837.~ 123 V,94(152) | 1991), 39: AAS 83 (1991), 842.~ 124 I,19(34) | 1991), 47: AAS 83 (1991), 852.~ 125 V,96(159) | Insegnamenti XVIII/1 (1995), 857.~ 126 V,89 | 89. Finalmente, no se ha de 127 V,93 | 93. Finalmente, la Iglesia 128 V,96 | 96. Ante este estado de cosas, 129 V,97 | 97. La caridad diligente nos 130 V,98 | 98. La Doctrina Social de la 131 III,54(98) | 1995), 99: AAS 87 (1995), 980.~ 132 V,84 | el amor de Dios, que no abandona a nadie. En definitiva, 133 I,8 | necesarias, se sienten más solas, abandonadas a su suerte, sin lazos de 134 V,91 | separadas, divorciadas o hijos abandonados. En todo caso, conviene 135 III,47 | frecuentemente, por desgracia, a abandonarla completamente; se observa 136 I,9 | olvido de Dios condujo al abandono del hombre », por lo que, « 137 V,101 | ampliar las perspectivas hasta abarcar las exigencias de toda la 138 V,105 | Él, que con su muerte ha abatido toda enemistad (cf. Ef 2, 139 IV,76 | Una de las causas del abatimiento que acecha a muchos jóvenes 140 II,36 | desalentéis y no os dejéis abatir por el cansancio; en total 141 V,95 | eutanasia, encubierta o abiertamente practicada, para la cual 142 I,16 | apoyan el camino ecuménico y abren cauces para el diálogo interreligioso; 143 VI,112 | sólo puede garantizarse abriendo nuevas perspectivas de contactos, 144 IV,76 | los pecados seguida de la absolución individual. Este encuentro 145 IV,76 | ministerio del sacerdote. Las absoluciones colectivas no son un modo 146 I,21 | tengan la vida y la tengan en abundancia » (Jn 10, 10). Así nos enseña 147 V,101 | la firme represión de los abusos.~ 148 VI,114 | religiosas. ~A luz de lo que acabo de resaltar, deseo dirigirme 149 IV,76 | causas del abatimiento que acecha a muchos jóvenes de hoy 150 V,95 | mentalidad eugenésica, que acepta el aborto selectivo ».157 ~ 151 INT,4 | hacia la esperanza. Aun aceptando los análisis sobre la complejidad 152 V,90 | no faltan proyectos para aceptar modelos de pareja en los 153 IV,70 | que deberían precisamente acercarnos a él. Por tanto, es urgente 154 V,93 | Finalmente, la Iglesia ha de acercarse también, con bondad materna, 155 III,54 | todos los cristianos nos acerquemos unos a otros y avancemos 156 CON,123 | la Iglesia con María, se aclara mejor el misterio de la 157 V,105 | 105. Iglesia en Europa, acoge cotidianamente con renovado 158 VI,111 | un Continente abierto y acogedor, que siga realizando en 159 V,105 | amiga de los más pobres, acogedora de cada persona y atenta 160 CON,125 | serviciales con el prójimo,~acogedores de los pobres, artífices 161 IV,69 | la salvación de Cristo: acógela como don que te convierte 162 I,12 | de unificación de Europa. Acogemos con satisfacción lo que 163 V,86 | a los pobres. Para ella, acogerlos y servirlos significa acoger 164 III,49 | Sacramentos; es necesario que sean acogidas y vividas en cada circunstancia 165 V,102 | integración de los inmigrados acogidos legítimamente en el tejido 166 II,42 | silencio y con discreción, acogiendo y transmitiendo el don de 167 III,65 | Evangelios! Que todos los fieles acojan la exhortación conciliar 168 V,91 | presencia de Jesús, que las acompaña y sustenta con el don de 169 V,93 | luz de la palabra de Dios, acompañada por el testimonio de su 170 VI,116 | esfuerzos humanos si no fueran acompañados por la ayuda divina, porque « 171 III,51 | también formas adecuadas de acompañamiento espiritual y de redescubrimiento 172 CON,124 | complejos problemas que acompañan hoy la vida de los individuos, 173 V,92 | Iglesia mostrará su solicitud acompañando a los recién casados después 174 I,10(19) | Gesù Cristo portatore dell'acqua viva. Una riflessione cristiana 175 III,59 | de Cristo Salvador en sus actividades educativas específicas, 176 II,27 | el que la tentación del activismo llega fácilmente también 177 V,95 | legislaciones permisivas de un acto que es siempre un « crimen 178 IV,72 | Trinidad. Celebrando los actos sagrados como relación con 179 IV,72 | renovación, más que recurrir a actuaciones arbitrarias, consiste en 180 I,15 | indispensable y de gran actualidad en el ámbito pastoral y 181 CON,125 | intercede por nosotros que actuamos~en la historia~convencidos 182 IV,75 | Iglesia, en su peregrinación, acude a ella, « fuente y cima 183 IV,77 | ellos mismos den ejemplo, acudiendo con regularidad al sacramento 184 V,95 | efectuarlo sin tener que acudir al médico y eludir cualquier 185 III,54 | a cumplir esta misión de acuerdo con su vocación. La tarea 186 VI,108 | ha dado forma a Europa, acuñando en ella algunos valores 187 V,88 | auxiliar con medios pastorales adecuados, para apoyarlo en su delicada 188 III,57 | con las personas que se adhieren a ellas y viven en la Europa 189 III,52 | la cultura contemporánea, adhiriendo fielmente al Magisterio 190 IV,76 | son un modo alternativo de administrar el sacramento de la Reconciliación.130 ~ 191 II,36 | sacerdotes que viven con admirable dedicación y fidelidad el 192 III,57 | de su religión la única admitida y promovida. La persona 193 VI,119 | unidad política ¿podemos admitir que precisamente la Iglesia 194 III,62 | distintas condiciones de niños, adolescentes y jóvenes. Es necesario 195 VI,113 | perfeccionando con vistas a la adopción, en su día, de una Constitución 196 II,29 | y culpas ».52 En vez de adoptar actitudes huidizas de desaliento, 197 IV,66 | el Espíritu le dice: ella adora, alaba, da gracias e invoca 198 I,22 | mandamiento de la caridad, adoran a Dios en espíritu y en 199 II,27 | alabar al Señor, invocarlo, adorarlo y escuchar su Palabra. Sólo 200 III,65 | de la Escritura para que adquieran la “sublimidad del conocimiento 201 II,35 | 35. En este marco adquiere relieve también el celibato 202 III,51 | los cristianos en una fe adulta.91~ 203 III,50 | la presencia de católicos adultos en la fe y de comunidades 204 INT,2(4) | Carta ap. Tertio millennio adveniente (10 noviembre 1994), 38: 205 V,95 | disminución de la población que se advierte en muchos Países de Europa 206 II,24(45) | Motu proprio Spes aedificandi (1 octubre 1999), 1: AAS 207 II,25(47) | ceremonia de despedida en el aeropuerto de Cracovia (10 junio 1997), 208 II,29 | eclesiales bajo la guía afable de los pastores, la Iglesia 209 VI,116 | construye la casa, en vano se afanan los albañiles » (Sal 127[ 210 II,23 | que es más peligroso aún, afectada por síntomas preocupantes 211 I,7 | las Iglesias en Europa, afectadas a menudo por un oscurecimiento 212 V,98 | problemas y las situaciones que afectan a la vida del hombre y la 213 I,8 | suerte, sin lazos de apoyo afectivo.~ 214 VI,109 | pueden sintetizarse en la afirmación de la dignidad trascendente 215 V,96 | lugar donde cada persona ve afirmada su incomparable dignidad.~ 216 II,24 | Oriente y Occidente, se ha afirmado como la religión de los 217 CON,123 | sol” (Ap 12, 1), se puede afirmar que “la Iglesia en la beatísima 218 III,64 | particularmente Asia y África, las Comunidades eclesiales 219 VI,115 | casa común europea; [...] afrontad, según la justicia y la 220 I,13 | especialmente los que han afrontado el martirio, son un signo 221 III,54(98) | de enero de 1970: Tomos agapis, Roma- Estanbul 1971, pp. 222 INT,4 | vicisitudes históricas, aglutina las diversas partes de Europa. 223 VI,108 | gracias también a la fuerza aglutinante del cristianismo, que ha 224 I,7 | es más fácil declararse agnóstico que creyente; se tiene la 225 III,49 | que la fe no sólo no se agoste por falta de cuidado en 226 VI,116 | hunde sus raíces, pero no se agota, en las comunidades locales, 227 II,41 | en la pobreza; hemos de agradecerles su audaz testimonio de caridad 228 IV,78 | expresa en la alabanza, el agradecimiento, la súplica al Padre por 229 III,47 | práctico que contribuyen a agravar la disociación entre fe 230 I,10 | manifiesta también bajo formas de agresividad y violencia.20~Signos de 231 V,89 | llanuras, contaminado las aguas, hecho irrespirable el aire, 232 I,10 | este modo permanecen y se agudizan los signos preocupantes 233 I,22(43) | Cf. San Agustín, In Ioannis Evangelium, 234 V,99 | dispuestas a trabajar con ahínco en la realización del bien 235 I,16 | eclesiales y nunca de manera aislada, pueden ofrecer los nuevos 236 VI,111 | un territorio cerrado o aislado; se ha construido yendo, 237 III,61 | vivir juntos para salir del aislamiento, la sed más o menos sentida 238 IV,71 | dirigimos, lo escuchamos, alabamos e invocamos. Jesús es quien 239 IV,71 | honra y alaba al Padre, para alabarlo y honrarlo con Él. Las celebraciones 240 VI,116 | casa, en vano se afanan los albañiles » (Sal 127[126], 1). Para 241 III,45 | súplica que ya resonó en los albores del primer milenio, cuando, 242 III,56 | Rm 11, 29) 101 y que ha alcanzado su plenitud definitiva en 243 II,30 | los resultados hasta ahora alcanzados, los considere un estímulo 244 III,62 | ante mis ojos los rostros alegres de muchos jóvenes, verdadera 245 II,24 | por los procesos que han alejado la cultura del horizonte 246 V,97 | tierra nueva, en vez de alejarnos de la historia, intensifica 247 CON,125 | figura de la Iglesia que, alentada por la esperanza, reconoce 248 I,17 | Dios por el destacado y alentador signo de esperanza que son 249 INT,5 | El Apocalipsis trata de alentar a los creyentes: más allá 250 | algo 251 | algún 252 | alguna 253 IV,82 | que reanima la esperanza y alienta en el camino. Por eso no 254 IV,72 | Iglesia en Europa podrá alimentar verdaderamente su esperanza 255 III,52 | de Dios y contribuyendo a alimentarlo. ~ 256 V,93 | pastoral familiar trata de aliviar también las situaciones 257 | allí 258 IV,78 | Señor en el Sacramento del altar.133 Se ha de educar a ver 259 V,89 | hecho irrespirable el aire, alterado los sistemas hidrogeológicos 260 IV,76 | colectivas no son un modo alternativo de administrar el sacramento 261 II,39 | consagrados, no se puede pasar por alto la preocupante escasez de 262 V,85 | simple filantropía a la altura de la caridad de Cristo; 263 VI,115 | responsables europeos diciendo: « Alzad la voz cuando se violen 264 II,43 | La Iglesia no deja de alzar su voz para denunciar las 265 V,84 | de su misma capacidad de amar: la caridad apremia en el 266 V,86 | del servicio al Evangelio. Amarlos y mostrarles que son los 267 VI,113 | cooperación económica y ambiental. ~Está luego el Consejo 268 IV,71 | de dar a una religiosidad ambigua e inconsistente. La liturgia 269 IV,79 | constantemente los aspectos ambiguos de algunas de sus manifestaciones, 270 II,43 | mujer es idéntica, creados ambos a imagen y semejanza de 271 CON,125 | Jesús!~¡Haz que lo sigamos y amemos!~Él es la esperanza de la 272 I,7 | continuamente desdeñado y amenazado; en muchos ambientes públicos 273 V,105 | dependencias, seas pobre y amiga de los más pobres, acogedora 274 VI,108 | mismo en que refuerza y amplía su propia unión económica 275 III,55 | mentalidad indiferentista, ampliamente difundida, desgraciadamente, 276 VI,110 | La Unión Europea sigue ampliándose. En ella están llamados 277 V,101 | del bien común: hace falta ampliar las perspectivas hasta abarcar 278 IV,67 | 67. No obstante las amplias áreas descristianizadas 279 II,26 | secularismo que contagia a un amplio sector de cristianos que 280 III,46 | Continente existen también amplios sectores sociales y culturales 281 I,9 | contexto se haya abierto un amplísimo campo para el libre desarrollo 282 V,87 | naciones de Europa. A esto se añaden, además, los problemas relacionados 283 VI,112 | como una condición, se debe añadir una especie de globalización “ 284 INT,4 | esperanza. Aun aceptando los análisis sobre la complejidad que 285 INT,2 | y tenía como objetivo analizar la situación de la Iglesia 286 II,41 | sólidas del espíritu ».73~Análoga estima merece la labor de 287 VI,116 | religiosa. Para ser “nueva”, análogamente a lo se dice de la “ciudad 288 VI,113 | la Carta social de 1961. Anexa a éste se encuentra el Tribunal 289 III,44 | está abierto en la mano del Ángel, el que está de pie sobre 290 CON,122 | arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él » ( 291 I,14 | unidas a Cristo “piedra angular”, han construido Europa 292 I,8 | manifestaciones y frutos de esta angustia existencial pueden mencionarse, 293 IV,66 | satisfacer plenamente el anhelo de Dios escondido en las 294 I,14 | cumplimiento de esta promesa, y nos animan a creer que ello es posible 295 II,36 | sinodales, quiero también animarlos, con confianza y gratitud: « 296 II,41 | espiritual adecuada que anime el compromiso vivido como 297 I,21 | de valores auténticos que animen a los pueblos del Continente. 298 III,61 | 61. Animo además a la Iglesia en Europa 299 I,7 | sumidos en este estado de ánimo. Hay numerosos signos preocupantes 300 I,15 | contexto de dispersión y anonimato, propio de las grandes ciudades 301 IV,75 | en la existencia terrena, anticipa el encuentro supremo del 302 V,97 | diligente nos apremia a anticipar el Reino futuro. Por eso 303 VI,106 | viejos, a un orden de cosas anticuado y a una Jerusalén decrépita, 304 I,16 | diálogo interreligioso; son un antídoto contra la difusión de las 305 IV,69 | consumistas, presa fácil de antiguas y nuevas idolatrías y, al 306 III,56 | difusión de una actitud antisemita en la historia, y que pida 307 I,22 | fueran “reales”, sino por antonomasia, ya que es sustancial, ya 308 INT,3 | incertidumbres en el campo cultural, antropológico, ético y espiritual. Asimismo, 309 IV,67 | una Iglesia que, creyendo, anuncia, celebra y sirve a su Señor. 310 III,64 | misioneros y misioneras han anunciado el Evangelio de Jesucristo 311 I,20 | dejarse renovar por Él, anunciando con el vigor de la paz y 312 INT,2 | subrayé en la convocatoria que anuncié públicamente el 23 de junio 313 V,105 | Jesús, en cuyo nacimiento se anunció la paz (cf. Lc 2, 14); en 314 III,44 | un libro, escrito por el anverso y el reverso, sellado con 315 II,26 | no existiera”, lejos de apagar nuestra esperanza, la hacen 316 CON,122 | pone « una gran señal » aparecida en el cielo, que habla de 317 IV,80 | mismo incluso en momentos de aparente impotencia. Así, la vida 318 INT,5 | creyentes: más allá de toda apariencia, y aunque no vean aún los 319 III,47 | alejados de la fe o que se han apartado de la práctica cristiana.~ 320 CON,125 | justicia,~constructores apasionados~de un mundo más justo;~intercede 321 IV,69 | espera una tarea laboriosa y apasionante a la vez. Consiste en descubrir 322 INT,2 | que « Europa, hoy, no debe apelar simplemente a su herencia 323 III,58 | conocimientos científicos y sus aplicaciones, indicando la insuficiencia 324 II,43 | que ocurran. Pide que se apliquen efectivamente las leyes 325 VI,118 | valorar la contribución aportada por la tradición cultural 326 INT,2 | tiene la tarea urgente de aportar, de nuevo, a los hombres 327 I,9 | la impresión de ser una apostasía silenciosa por parte del 328 I,13 | según la exhortación del apóstol Pedro, se muestran preparados 329 I,15 | los grupos de oración y apostolado, en muchas comunidades juveniles, 330 III,45 | desde la predicación de los apóstoles Pedro y Pablo, ha animado 331 II,37 | y las Sociedades de vida apostólica pueden ofrecer a través 332 I,16 | asociaciones y organizaciones apostólicas y, en particular, de la 333 I,16 | Iglesia; con frecuencia apoyan el camino ecuménico y abren 334 II,41 | importancia « suscitar y apoyar vocaciones específicas al 335 V,91 | don de su Espíritu. Para apoyarlas en este camino, se debe 336 V,88 | pastorales adecuados, para apoyarlo en su delicada vocación 337 III,50 | costumbres sociales, aunque sean apreciables, a una fe más personal y 338 V,105 | de la que te hace capaz. Aprende el contenido y la dimensión 339 II,41 | programas, basados en un aprendizaje serio de vida eclesial, 340 IV,74 | poniendo las condiciones apropiadas. Las Iglesias particulares 341 VI,116 | bases sólidas, necesita apuntalarse sobre los valores auténticos, 342 II,34 | esperanza para una sociedad aquejada de horizontalismo y necesitada 343 | aquí 344 IV,72 | que recurrir a actuaciones arbitrarias, consiste en desarrollar 345 IV,67 | No obstante las amplias áreas descristianizadas en el 346 I,21 | misionera, enseñando con obras y argumentos convincentes cómo la nueva 347 IV,79 | popular se ha vivir siempre en armonía con la liturgia de la Iglesia 348 II,28 | para una acción misionera armónica, impulsando la presencia 349 I,19 | judeocristiana una fuerza capaz de armonizarlas, consolidarlas y promoverlas. 350 V,101 | las leyes y, por tanto, armonizarse, cuando fuere necesario, 351 III,60 | pintura, la escultura y la arquitectura, porque « debe hacer perceptible, 352 II,26 | la invitación del Señor: arrepiéntete, conviértete, « ponte en 353 V,97 | buscar y gustar las cosas de arriba; esto no disminuye nada, 354 CON,122 | ventaja el dragón, por su arrogancia ante la mujer inerme y dolorida. 355 CON,122 | ha sido derrotado, « fue arrojado a la tierra y sus Ángeles 356 CON,122 | tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él » (Ap 12, 9). Lo 357 III,52 | comunidad cristiana en todas sus articulaciones; al estar al servicio del 358 INT,4 | inspiración cristiana, sabe articular las diferentes tradiciones 359 I,10 | consumismo o aquella ilusoria y artificial de las sustancias estupefacientes, 360 III,60(112) | Carta a los artistas (4 abril 1999), 12: AAS 361 III,60 | y porque la belleza artística, como un reflejo del Espíritu 362 II,32 | Al mismo tiempo, quiero asegurar una vez más a los pastores 363 V,96 | la paternidad, y, además, aseguren a la Europa de hoy el recurso 364 III,64 | Continentes, particularmente Asia y África, las Comunidades 365 III,60 | la fe mediante un diálogo asiduo con quienes se dedican al 366 II,27 | escuchar su Palabra. Sólo así asimilarán su misterio, viviendo totalmente 367 VI,111 | reducirse a la ayuda y a la asistencia, menos aún buscando las 368 I,8 | mientras las instituciones asistenciales realizan un trabajo benemérito, 369 I,9 | y su difusión universal. Asistimos al nacimiento de una nueva 370 V,91 | familias, individualmente o asociadas, en la Iglesia y en la sociedad, 371 II,37 | pueden ofrecer a través de su aspiración a transformar el mundo desde 372 II,39 | escasez de seminaristas y de aspirantes a la vida religiosa, sobre 373 VI,121 | firme y duradera a la que aspiras. Es una esperanza fundada 374 III,64 | Iglesia particular para que asuma las exigencias de la Iglesia 375 II,43 | cualidades, también mediante la asunción de funciones eclesiales 376 III,62 | exigentes con ellos en lo que atañe a su crecimiento espiritual. 377 V,94 | adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta, y puede 378 VI,106 | engalanada como una novia ataviada para su esposo » (Ap 21, 379 III,47 | formas de agnosticismo y ateísmo práctico que contribuyen 380 III,54 | VI al Patriarca ecuménico Atenágoras I: « Que el Espíritu Santo 381 I,8 | preocupantes, el vacío interior que atenaza a muchas personas y la pérdida 382 V,85 | necesidades y más escasas las atenciones y el apoyo ».143 ~ 383 II,39 | dejarlo todo para seguirle, atendiendo su llamada, y para dar testimonio 384 V,95 | Tampoco se pueden olvidar los atentados perpetrados por la « intervención 385 V,89 | sistemas hidrogeológicos y atmosféricos y desertificado grandes 386 VI,106 | una Jerusalén decrépita, atormentada por sus rivalidades. ~Para 387 I,10 | del milenarismo, con el atractivo de las filosofías orientales, 388 III,48 | las circunstancias; a « atraer » a otros a la fe, poniendo 389 II,31 | podemos detenernos ni volver atrás! Hemos de continuar este 390 VI,111 | esperan de ella iniciativas audaces, para ofrecer a los pueblos 391 III,53 | para anunciar juntos, con audacia y fidelidad, el nombre de 392 II,41 | hemos de agradecerles su audaz testimonio de caridad y 393 IV,75(126) | Cf. Catequesis en la Audiencia general (25 octubre 2000), 394 II,36 | los presbíteros, con el aumento de la carga pastoral y de 395 CON,125 | designio~del Padre se cumplirá.~Aurora de un mundo nuevo,~¡muéstrate 396 IV,73 | se ha de promover más una autentica « mistagogía litúrgica », 397 V,88 | que supone el calor de un autentico contacto humano. ~ 398 I,19 | quiere respetar la legítima autonomía del orden civil.34 Sin embargo, 399 I,6 | 6. En la época del autor del Apocalipsis, tiempo 400 I,9 | silenciosa por parte del hombre autosuficiente que vive como si Dios no 401 CON,124 | las naciones », y que es auxiliadora del « pueblo cristiano en 402 V,88 | lado del personal médico y auxiliar con medios pastorales adecuados, 403 I,7 | con el lento y progresivo avance del laicismo, corren el 404 III,54 | acerquemos unos a otros y avancemos juntos, con el mismo espíritu; 405 II,29 | incomprensión recíproca », avancen en el camino de una comunión 406 IV,72 | 72. Aunque se ha avanzado mucho después del Concilio 407 II,30 | un estímulo para seguir avanzando en la superación de las 408 VI,120 | Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces ».191 A lo largo 409 I,19 | embargo, tiene la misión de avivar en los cristianos de Europa 410 II,30 | Comunidades eclesiales « sean ayudadas e invitadas a interpretar 411 III,56 | periodos de persecución, han ayudado y salvado a estos « hermanos 412 IV,78 | oración comunitaria,132 ayudando a descubrir la relación 413 V,86 | sociales en que se encuentren, ayudándolas a valorar sus propias capacidades.~ 414 IV,77 | la ley moral cristiana, ayudándolos a vivir el Sacramento como 415 V,96 | y familias cristianas a ayudarse mutuamente a ser fieles 416 VI,118 | encuentros, confrontaciones y ayudas recíprocas. En particular, 417 VI,106 | de la nueva Jerusalén que baja « del cielo, de junto a 418 VI | la nueva Jerusalén,~ que bajaba del cielo » (Ap 21, 2)~El 419 IV,74 | del sacramento y podrían banalizar los misterios celebrados; 420 II,27 | Cristo duerme y deja su barca a merced de las olas encrespadas, 421 VI,120 | invitación a la esperanza no se basa en una ideología utópica [...]. 422 II,41 | temporales. Tales programas, basados en un aprendizaje serio 423 VI,120 | tienen futuro, porque no se basan en la sólida certeza de 424 VI,114 | ordenamiento de la sociedad debe basarse en auténticos valores éticos 425 III,49 | en Cristo. En efecto, no basta ofrecer la verdad y la gracia 426 II,40 | cultural, que ha cambiado bastante, exige que la pastoral de 427 CON,123 | maternalmente en aquella “dura batalla contra el poder de las tinieblas” 428 III,46 | número de las personas no bautizadas, sea por la notable presencia 429 III,47 | frecuentemente no tanto en bautizar a los nuevos convertidos, 430 CON,123 | afirmar que “la Iglesia en la beatísima Virgen ya llegó a la perfección, 431 VI,112 | guerras mundiales.176 Las beligerancias étnicas más recientes, que 432 V,97 | mundo mejor cuenta con la bendición de Dios, y que cada semilla 433 I,19 | manifestación. Tener esto en cuenta beneficia a todos. ~La Iglesia « no 434 I,8 | asistenciales realizan un trabajo benemérito, se observa una falta del 435 INT,2 | en el Estadio Olímpico de Berlín. 5~La Asamblea sinodal no 436 III,65 | Cristo” ».118 Que la Sagrada Biblia siga siendo un tesoro para 437 V,98 | el encuentro del mensaje bíblico con la razón y, por otra, 438 IV,70 | así en anticipación de la bienaventuranza final y participación de 439 IV,68 | toda palabra que sale de la boca de Dios » (Mt 4, 4).~Una 440 V,89 | devastado en muchas zonas bosques y llanuras, contaminado 441 I,13 | confesiones cristianas, brillan asimismo como signo de esperanza 442 II,28 | 5), serán un reflejo más brillante de la Trinidad, además de 443 II,30 | unidad en la diversidad brille en la Iglesia como don del 444 I,18 | base a esta confesión de fe brota de nuestro corazón y de 445 II,40 | marco adecuado para que broten vocaciones como respuesta 446 III,48 | muchos, viendo nuestras buenas obras, den gloria al Padre 447 INT,1(3) | Bula Incarnationis mysterium ( 448 II,29 | consuelo, tanto a los que la buscan como a los que, aunque no 449 IV,76 | muchos jóvenes de hoy debe buscarse en la incapacidad de reconocerse 450 II,29 | a los que, aunque no la busquen, la necesitan. ~Para poder 451 II,24 | por el cristianismo. « No cabe duda de que, en la compleja 452 II,34 | que los configura a Cristo Cabeza y Pastor, los Obispos y 453 CON,124 | para que “no caiga” o, si cae, “se levante” ».193~ 454 INT,2 | 1991, apenas después de la caída del muro, sobre el tema « 455 CON,124 | bien y el mal, para que “no caiga” o, si cae, “se levante” ».193~ 456 II,27 | evangélico de la tempestad calmada (cf. Mc 4, 35- 41; Lc 8, 457 IV,71 | Iglesia no tiene como objeto calmar los deseos y los temores 458 V,88 | especial, que supone el calor de un autentico contacto 459 II,40 | histórica y cultural, que ha cambiado bastante, exige que la pastoral 460 INT,4 | a la historia, y permita caminar juntos. Todas las reflexiones 461 III,62 | elocuente del Espíritu que no se cansa de suscitar nuevas energías. 462 V,105 | justicia de Dios, nunca te canses de denunciar toda forma 463 INT,1 | El Jubileo ha sido « un canto de alabanza único e ininterrumpido 464 V,86 | ayudándolas a valorar sus propias capacidades.~ 465 II,41 | programas pedagógicos, que capaciten a los fieles laicos a proyectar 466 V,88 | mediante la dedicación de los capellanes de hospitales, los miembros 467 I,9 | comunicación social, con características y contenidos que a menudo 468 II,24 | las vicisitudes que han caracterizado, primero, el largo periodo 469 II,38 | de algunos aspectos que caracterizan la actual fisonomía cultural 470 VI,108 | medios, da la impresión de carecer de impulso para construir 471 I,8 | muchas personas, aunque no carezcan de las cosas materiales 472 II,36 | presbíteros, con el aumento de la carga pastoral y de cansancio 473 V,87 | la sociedad debe hacerse cargo.~Reiterando los criterios 474 II,33 | efecto, cualquiera que sea el carisma y el ministerio de cada 475 V,83 | variantes, aparece en las cartas dirigidas a las siete Iglesias. 476 V,92 | acompañando a los recién casados después de la celebración 477 V,93 | han divorciado y vuelto a casar civilmente. No están excluidos 478 III,46 | evangelización, se impone en ciertos casos una primera evangelización~ 479 V,92 | celebración viviendo en castidad. En su labor educativa, 480 III,51(91) | Cf. Eshort. ap. Catechesi tradendae (16 octubre 1979), 481 III,54(97) | celebración ecuménica en la Catedral de Paderborn (22 junio 1996), 482 III,65 | cada Obispo en las diversas catedrales del mundo, debe indicar 483 III,49 | diáconos, consagrados, catequistas y profesores de religión: « 484 I,16 | camino ecuménico y abren cauces para el diálogo interreligioso; 485 V,102 | europeas. ~Esto exige que no se ceda a la indiferencia sobre 486 VI,120 | tus manos” (So 3, 16), no cedas al desaliento, no te resignes 487 I,13 | Los mártires, además, celebran el “Evangelio de la esperanza”, 488 IV,82 | regocijo cristiano. Que se celebre como centro de todo el culto, 489 I,19 | aportaciones de los pueblos celtas, germanos, eslavos, ugrofineses, 490 III,48 | todas sus formas, se ha de centrar siempre en la persona de 491 II,25(47) | Cf. Discurso durante la ceremonia de despedida en el aeropuerto 492 IV,69 | contexto de la sociedad actual, cerrada con frecuencia a la trascendencia, 493 IV,70 | Con ella, como subraya certeramente también la tradición de 494 I,22 | Espíritu Santo, continúa sin cesar su obra salvadora.39~Con 495 CON,122 | a todas las naciones con cetro de hierro » (Ap 12, 5; cf. 496 III,58 | considerando el gran impacto de las ciencias y los progresos tecnológicos 497 III,52 | uniendo siempre investigación científica y oración, poniéndose en 498 III,59 | educativas específicas, científicas y académicas.109 Se debe 499 III,58 | concepción inspirada en el cientificismo, que pretende reconocer 500 II,42 | ejemplo, en la mentalidad científico-técnica generalizada que ensombrece 501 III,58 | activa con los conocimientos científicos y sus aplicaciones, indicando


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