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| Juan Pablo II Ecclesia in Europa IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Cap., N.
502 V,104 | que, al mismo tiempo, no cierra los ojos ante lo que es 503 | ciertas 504 IV,75 | acude a ella, « fuente y cima de toda la vida cristiana »,124 505 I,9 | pragmatismo y hasta del hedonismo cínico en la configuración de la 506 V,95 | selectivo ».157 ~Se ha de citar también la tendencia, detectada 507 INT,3(10) | Mensaje a todos los fieles y ciudadano europeos, 2: L'Osservatore 508 I,15 | anonimato, propio de las grandes ciudades modernas, como en zonas 509 V,93 | divorciado y vuelto a casar civilmente. No están excluidos de la 510 III,64 | responder así con generosidad al clamor que se eleva aún en muchos 511 III,57 | con prudencia, con ideas claras sobre sus posibilidades 512 V,96 | Europea que actúen políticas clarividentes que promuevan las condiciones 513 III,46 | deber de un diagnóstico claro que permita preparar los 514 IV,68 | proceden. Hay fenómenos claros de fuga hacia el espiritualismo, 515 II,24 | base firme de la herencia clásica y de las numerosas aportaciones 516 III,57 | deben estar libres de coacción, tanto por parte de personas 517 II,35(61) | Carta enc. Sacerdotalis coelibatus (24 junio 1967), 40: AAS 518 II,39 | testimonio de él ante sus coetáneos ».68 El cultivo de las vocaciones 519 IV,79 | regiones de Europa mediante las cofradías, procesiones y peregrinaciones 520 INT,3 | corroborado por un testimonio coherente ».12 ~ 521 I,19 | constitucional » de Europa y coherentemente, por tanto, quiere respetar 522 V,97 | Reino futuro. Por eso mismo colabora en la promoción de los auténticos 523 I,12 | europeo. Reconocimientos, colaboraciones e intercambios de todo tipo 524 V,96 | ser fieles a su misión de colaboradores de Dios en la procreación 525 III,52 | fielmente al Magisterio y colaborando con él en espíritu de comunión 526 V,101 | de bienes.~Todos han de colaborar en el crecimiento de una 527 IV,76 | sacerdote. Las absoluciones colectivas no son un modo alternativo 528 III,53 | significativa del sentimiento colegial entre los Obispos del Continente, 529 VI,118 | a la consolidación de la colegialidad afectiva y efectiva y de 530 II,43 | cf. Gn 1, 27), y cada uno colmado de dones propios y particulares.~ 531 II,29 | liberación y la gracia de comenzar de nuevo, que permite proseguir 532 II,43 | femeninas en la propaganda comercial, así como contra la plaga 533 II,43 | injusticias y violencias cometidas contra las mujeres, en cualquier 534 IV,73 | cada uno según sus propios cometidos, en las acciones sagradas, 535 VI,118 | afectiva y efectiva y de la “communio” jerárquica ».187 Se ha 536 VI,110 | plazo todos los pueblos que comparten su misma herencia fundamental. 537 VI,114 | valores éticos y civiles, compartidos lo más posible por los ciudadanos, 538 III,53 | Este, del Norte y del Sur, compartiendo orientaciones pastorales 539 V,90 | sabe que dicha tarea le compete por la misión evangelizadora 540 IV,77 | modo que sepan afrontar con competencia los problemas planteados 541 II,24 | cabe duda de que, en la compleja historia de Europa, el cristianismo 542 INT,4 | aceptando los análisis sobre la complejidad que caracteriza el Continente, 543 I,11 | bautizados, con la variedad y complementariedad de sus dones y tareas; la 544 VI,114 | sobre todo, tres elementos complementarios: el derecho de las Iglesias 545 II,41 | cristiana es la única respuesta completa a los interrogantes que 546 III,47 | desgracia, a abandonarla completamente; se observa una especie 547 V,95 | en sí mismos legítimos, comportan inevitablemente su destrucción », 548 II,36 | cansancio que esto puede comportar. Por eso son más dignos 549 VI,120(191)| episcopales de Europa (Santiago de Compostela, 9 noviembre 1982), 4: AAS 550 IV,79 | rezo, porque « el Rosario, comprendido en su pleno significado, 551 I,12 | final de sus trabajos: « Comprobamos con alegría la creciente 552 INT,5 | hallamos ante una palabra que compromete a vivir abandonando la insistente 553 V,90 | evidente de la familia. Comprometen en buena medida la verdad 554 III,62 | estimulándolos a tomar decisiones comprometidas en el seguimiento de Jesús, 555 III,47 | sentimiento religioso vago y poco comprometido ha suplantado a las grandes 556 V,94 | de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo 557 III,65 | de esperanza y capaces de comunicarla a cada hombre y mujer que 558 III,44 | asimilado en profundidad podrá comunicarlo adecuadamente a los demás, 559 III,46 | veces por la dominación comunista y otras por una indiferencia 560 III,49 | testimonios fuertes, personales y comunitarios, de vida nueva en Cristo. 561 IV,78 | procesión, que se han de concebir como expresión de fe en 562 I,11 | ella; el que la Iglesia se concentre en su misión espiritual 563 III,63 | y sobre las iniciativas concernientes este tipo de comunicación. 564 III,65 | fieles acojan la exhortación conciliar a « la lectura asidua de 565 CON | CONCLUSIÓN~CONSAGRACIÓN A MARÍA~« Una 566 III,49 | vividas en cada circunstancia concreta, en el modo de ser de los 567 I,10 | sin esperanza: su vida, condenada a la insignificancia, se 568 III,48 | persona de Jesús y debe conducir cada vez más a Él. Es preciso 569 I,9 | hombre. El olvido de Dios condujo al abandono del hombre », 570 VI,117 | volver a formas de Estado confesional. Al mismo tiempo, deplora 571 CON,123 | príncipe de este mundo. Es confiada a Juan y éste, a su vez, 572 CON,125 | del consuelo, dirigimos confiadamente nuestra oración: pongamos 573 CON,125 | cristianos:~que prosigan confiados por la vía de la unidad,~ 574 II,26 | hacen más humilde y capaz de confiar sólo en Dios. De su misericordia 575 II,34 | sacramento del Orden, que los configura a Cristo Cabeza y Pastor, 576 I,9 | del hedonismo cínico en la configuración de la existencia diaria ».16 577 V,85 | extenderse más allá de los confines de la comunidad eclesial, 578 VI,121 | ti, sino en tu favor. Lo confirma el hecho de que la inspiración 579 II,29 | carismas y vocaciones, que confluyen cada vez más en la unidad 580 I,7 | derechos de los pueblos que la conforman sin injertarlos en el tronco 581 II,34 | y sacerdotes tienen que conformar toda su vida y su acción 582 VI,118 | mutuo mediante encuentros, confrontaciones y ayudas recíprocas. En 583 I,19 | grandes valores evangélicos o confrontándose con ellos, promuevan la 584 III,57 | manera objetiva y sepan confrontarse con él; dicha preparación 585 II,32 | en modo alguno debe ser confundida con el proselitismo, quedando 586 IV,68 | que se percata, aunque sea confusamente, de no poder vivir sólo 587 III,44 | comprender su contenido. En la confusión de las vicisitudes humanas, 588 II,40(71) | Al Congreso europeo sobre las vocaciones 589 V,85 | continuamente por ella, debe saber conjugar capacidad profesional y 590 V,98 | hombre y la sociedad. Con el conjunto de los principios que ofrece, 591 II,23 | pérdida de la fe primigenia y connivencia con la lógica del mundo. 592 I,20 | quien encuentra al Señor conoce la Verdad, descubre la Vida 593 III,58 | de manera activa con los conocimientos científicos y sus aplicaciones, 594 III,57 | con musulmanes para que conozcan el Islam de manera objetiva 595 III,48 | que sean « contagiados » y conquistados; a ser « fermento » que 596 V,95 | se puede permitir poner conscientemente punto final a la propia 597 I,17 | alegría en los progresos conseguidos hasta ahora en el diálogo, 598 III,60 | cristiana. Con una adecuada conservación y un uso inteligente, pueden 599 IV,79 | Todas estas formas deben ser consideradas cuidadosamente mediante 600 III,49 | dan testimonio ».87 Por consiguiente, hoy son decisivos los signos 601 VI,110 | poniendo en práctica más consistentemente los principios de subsidiariedad 602 VI,110 | y económica, pues ha de consistir ante todo en una concordia 603 IV,80 | es una vida rebosante de consolaciones de Dios, con las cuales 604 IV,80 | con las cuales hemos de consolar, por nuestra parte, a cuantos 605 II,25 | contribuido a difundir y a consolidar los valores que han hecho 606 I,19 | fuerza capaz de armonizarlas, consolidarlas y promoverlas. Se trata 607 V,94(151) | Exhort. ap. Familiaris consortio, sobre la misión de la familia 608 V,95 | desencadenar una especie de conspiración contra ella. Entre ellos 609 V,83 | de la laboriosidad y la constancia, del saber resistir las 610 III,61 | actitudes diferenciadas. Se constata el deseo de vivir juntos 611 INT,3 | realidad actual del Continente, constatando en ella luces y sombras. 612 I,13 | gran signo de esperanza constituido por los numerosos testigos 613 VI,118 | superación de los obstáculos que constituyen una amenaza para el futuro 614 CON,125 | artífices de justicia,~constructores apasionados~de un mundo 615 II,25 | precioso y ayudar a Europa a construirse a sí misma, revitalizando 616 VI,116 | porque « si el Señor no construye la casa, en vano se afanan 617 VI,118 | 118. La Europa que se va construyendo como “unión”, impulsa también 618 IV,79 | desviaciones secularistas, consumismos desconsiderados o también 619 IV,69 | sofocada por comportamientos consumistas, presa fácil de antiguas 620 II,26 | bautizados; el secularismo que contagia a un amplio sector de cristianos 621 III,48 | de tal modo que sean « contagiados » y conquistados; a ser « 622 III,47 | vida; algunos se han dejado contagiar por el espíritu de un humanismo 623 IV,69 | él con alegría sincera y contagiosa. Celebra la salvación de 624 I,13 | grandioso que se nos pide contemplar e imitar. Ellos muestran 625 IV,67 | viven momentos de silencio contemplativo, participan fielmente en 626 III,47 | bautizados. Muchos europeos contemporáneos creen saber qué es el cristianismo, 627 I,9 | social, con características y contenidos que a menudo contrastan 628 I,10 | cerrado a la trascendencia, se contenta, por ejemplo, con el paraíso 629 CON,122 | mujer da a luz. En esta contienda hay una certeza: el gran 630 INT,2 | serie de Sínodos de carácter continental celebrados como preparación 631 II,36 | todos los fieles laicos, continuad vuestra valiosa e insustituible 632 CON,122 | 11). Y, aunque el dragón continúe su lucha, no hay que temer 633 VI,117 | instituciones europeas, en continuidad con su tradición y en coherencia 634 II,34 | les pide que sean signo de contradicción y esperanza para una sociedad 635 III,62 | valores efímeros e incluso contrarios al Evangelio, y hacer que 636 I,9 | contenidos que a menudo contrastan con el Evangelio y con la 637 IV,68 | superficiales, en ocasiones incluso contrastantes en las personas mismas de 638 V,101 | responsabilidad de ejercer el control de los flujos migratorios 639 VI,112 | mercado tiene que ser « controlado oportunamente por las fuerzas 640 III,59 | experiencia humanista y cristiana. Convencido de la importancia de las 641 VI,113 | Estados que han suscrito la Convención Europea para la salvaguardia 642 II,35 | para los demás.~Considerado conveniente para el sacerdocio en toda 643 V,88 | Se ha de promover también convenientemente la pastoral de los enfermos. 644 III,47 | en bautizar a los nuevos convertidos, sino en guiar a los bautizados 645 I,10 | a la insignificancia, se convertiría en insoportable ».18 Frecuentemente, 646 VI,121 | Europa del espíritu », para convertirla en una verdadera « casa 647 VI,114 | los propios estatutos y convicciones; el respeto de la identidad 648 V,91 | abandonados. En todo caso, conviene suscitar, acompañar y sostener 649 II,26 | del Señor: arrepiéntete, conviértete, « ponte en vela, reanima 650 IV,68 | ha de presentarle de modo convincente la respuesta de Jesús al 651 VI,115 | creciente de las migraciones, convirtiéndolas en un nuevo recurso para 652 CON,123 | Ella (cf. Jn 19, 26- 27), convirtiéndose así en Madre de la Iglesia. 653 V,90 | reconocimiento legal de las convivencias de hecho, equiparándolas 654 INT,2 | Evangelio, como subrayé en la convocatoria que anuncié públicamente 655 VI,119 | estimula a los cristianos a cooperar en el proceso de integración 656 VI,118 | favorece la información mutua y coordina las iniciativas pastorales 657 II,29 | sepan reconocer, discernir y coordinar sus carismas y su presencia 658 II,28 | recíprocas de estima, acogida y corrección (cf. Rm 12, 10; 15, 7-14), 659 III,57 | particular, es importante una correcta relación con el Islam. Esto, 660 III,55 | concepciones teológicas no correctas y marcada por un relativismo 661 V,89 | empeñarse de un modo nuevo en un correcto uso de los bienes de la 662 VI,117 | procedimientos democráticos correctos y mediante la confrontación 663 I,7 | progresivo avance del laicismo, corren el riesgo de convertirse 664 III,47 | prácticas de culto, pero no se corresponden con una acogida real del 665 VI,112 | la” solidaridad y de sus correspondientes valores de equidad, justicia 666 II,27 | que la Iglesia fuera una corriente de vida nueva, que fluye 667 I,10 | espiritualidad o con las diferentes corrientes de New Age.19~Sin embargo, 668 INT,3 | de un anuncio más eficaz, corroborado por un testimonio coherente ».12 ~ 669 VI,110 | llamados a participar a corto o largo plazo todos los 670 I,20 | humanidad, la historia y el cosmos encuentran su sentido positivo 671 III,56 | cristianos que, a veces a costa de la propia vida, sobre 672 III,65 | Gustémoslo hasta el fondo: nos costará, pero nos proporcionará 673 IV,68 | acontecimientos extraordinarios a todo coste, hasta llegar a opciones 674 IV,74 | muchos bautizados, por costumbre y tradición, siguen recurriendo 675 II,25(47) | despedida en el aeropuerto de Cracovia (10 junio 1997), 4: L'Osservatore 676 I,14 | había prometido: “El que crea en mí, hará él también las 677 II,25 | encontrado inspiración para sus creaciones intelectuales y artísticas, 678 II,43 | de la mujer es idéntica, creados ambos a imagen y semejanza 679 V,87 | problemas relacionados con los crecientes flujos migratorios. Se pide 680 III,49 | reclama evangelizadores creíbles, en cuya vida, en comunión 681 IV,67 | rostro de una Iglesia que, creyendo, anuncia, celebra y sirve 682 III,51 | cada persona, de modo que crezca y madure la semilla puesta 683 CON,125 | la guía de su Hijo Jesús. Criatura nueva plasmada por el Espíritu 684 V,95 | acto que es siempre un « crimen nefando »156 y un grave 685 III,60 | Espíritu de Dios, es un criptograma del misterio, una invitación 686 I,22(43) | 7: PL 35,1428; San Juan Crisóstomo, Sobre la traición de Judas, 687 III,58 | una serena confrontación crítica con la actual situación 688 III,50 | les permita enfrentarse críticamente con la cultura actual, resistiendo 689 INT,4 | de que, tal vez, lo más crucial, en el Este como en el Oeste, 690 V,86 | personas valen por sí mismas, cualesquiera que sean sus condiciones 691 II,43 | mayor estima sus propias cualidades, también mediante la asunción 692 II,28 | adecuadamente preparados y cualificados. De este modo, las Iglesias 693 VI,120 | Europa necesita un salto cualitativo en la toma de conciencia 694 I,7 | europeo que, « aun teniendo cuantiosos signos de fe y testimonio, 695 IV,79 | formas deben ser consideradas cuidadosamente mediante una pastoral de 696 V,89 | su misión de cultivar y cuidar la tierra con sabiduría 697 II,27 | la fe y en la santidad,49 cuiden el sentido de la vida litúrgica 698 VI,112 | han de ser mantenidas y cultivadas como fundamento de la solidaridad 699 II,27 | la Iglesia en Europa que cultive la certeza de que el Señor, 700 II,28 | en la fe y en el amor.50 Cultiven, por tanto, un clima de 701 I,13 | Rm 12, 1), origen, alma y cumbre de toda celebración cristiana. 702 I,6 | segador escatológico, para dar cumplimento a todas las cosas (cf. Ap 703 III,54 | cristianos están llamados a cumplir esta misión de acuerdo con 704 I,16 | según el Evangelio; son cuna de diversas vocaciones y 705 VI,120 | futuras, puesto que es el cuño de la vida de las personas 706 VI,113 | contribuido a marcar el curso de la historia sin embarcarse 707 III,51 | constantemente a la Palabra de Dios, custodiada en la Sagrada Escritura, 708 II,35 | elocuente, que debe ser custodiado como un bien precioso para 709 V,94 | efecto, tenéis la « misión de custodiar, revelar y comunicar el 710 II,34(57) | ap. postsinodal Pastores dabo vobis (25 marzo 1992), 15: 711 INT,1 | os turbéis. Al contrario, dad culto al Señor, Cristo, 712 I,17 | 17. Damos gracias a Dios por el destacado 713 CON,125 | derechos de todos.~María, ¡danos a Jesús!~¡Haz que lo sigamos 714 V,105 | serás Iglesia de la caridad, darás tu contribución indispensable 715 VI,120 | Este impulso sólo puede darlo desde una nueva escucha 716 I,7 | es indiscutible ni puede darse por descontada.~ 717 I,20 | a los hombres por el que debamos salvarnos » (Hch 4, 12).37~ 718 I,19 | grandes cuestiones que hoy se debaten en Europa, como la disgregación 719 II,29 | Evangelo a la conversión, « debemos hacer todos juntos un humilde 720 IV,70 | celebraciones litúrgicas, que deberían precisamente acercarnos 721 IV,76 | perdonar, una incapacidad debida frecuentemente a la soledad 722 II,36 | muchas dificultades, bien debidas a la cultura imperante, 723 II,23 | tienen que forcejear con debilidades, fatigas, contradicciones. 724 III,47 | humanismo inmanentista que ha debilitado su fe, llevándoles frecuentemente, 725 VI,118 | de dones que en la última década ha tenido significativas 726 V,93 | las que fácilmente puede decaer la esperanza. En particular, « 727 II,26 | que normalmente piensan, deciden y viven “como si Cristo 728 V,96 | depende en gran parte de la decidida defensa y promoción de los 729 V,87 | leyes del mercado, sino decididamente preocupada por salvaguardar 730 INT,2 | de nuevo la capacidad de decidir sobre el futuro de Europa 731 CON,125 | en su Iglesia.~Contigo decimos~« Ven, Señor Jesús » (Ap 732 III,61 | seguir al Señor; se nota la decisión de continuar el camino ya 733 III,49 | Por consiguiente, hoy son decisivos los signos de la santidad: 734 VI,115 | europeas tienen como objetivo declarado la tutela de los derechos 735 I,7 | ambientes públicos es más fácil declararse agnóstico que creyente; 736 VI,106 | anticuado y a una Jerusalén decrépita, atormentada por sus rivalidades. ~ 737 II,40 | vida arraigada en Cristo y dedicada a la Iglesia.70 ~En la certeza 738 II,27 | misterio, viviendo totalmente dedicadas a Él, como miembros de su 739 III,60 | diálogo asiduo con quienes se dedican al arte.111 En efecto, la 740 IV,82 | no se ha de tener miedo a defenderlo contra toda insidia y a 741 V,105 | actitud de Jesús, que ha defendido siempre la verdad mostrándose 742 V,103 | además, que la Iglesia, defendiendo la causa de los oprimidos 743 V,96 | gran parte de la decidida defensa y promoción de los valores 744 V,89 | ambientes naturales, se defienda la calidad de la vida de 745 V,103 | todos los inmigrados y se defiendan sus derechos fundamentales.166 ~ 746 I,20 | encuentran su sentido positivo definitivamente y se realizan totalmente; 747 I,14 | edificio espiritual y moral, dejando a la posteridad la herencia 748 III,63 | la comunicación social, dejándose guiar por los criterios 749 V,87 | del hombre, la Iglesia no dejará de intentar el diálogo con 750 II,31 | con la ayuda de Dios, no dejarán de producir sus frutos. ~ 751 II,39 | esperanza que les impulsa a dejarlo todo para seguirle, atendiendo 752 V,104 | de lo genuinamente humano deje de tener eco en tu corazón. 753 II,36 | No os desalentéis y no os dejéis abatir por el cansancio; 754 V,105 | invitando a tus hijos a que dejen purificar su corazón de 755 I,17 | expresada también por los Delegados Fraternos, de que este camino – 756 V,88 | adecuados, para apoyarlo en su delicada vocación al servicio de 757 II,37 | lo sitúan ante un cambio delicado. Europa necesita siempre 758 I,10(19) | Interreligioso, Gesù Cristo portatore dell'acqua viva. Una riflessione 759 II,38 | social de Europa.67 Así, la demanda de nuevas formas de espiritualidad 760 | demasiadas 761 | demasiado 762 VI,108 | ha dado al mundo el ideal democrático y los derechos humanos, 763 I,10 | Sin embargo, todo esto se demuestra sumamente ilusorio e incapaz 764 V,104 | incoherente con el Evangelio y lo denuncia con energía.~ 765 III,63 | elaboración de un código deontológico para todos los que intervienen 766 V,105 | Que, libre de obstáculos y dependencias, seas pobre y amiga de los 767 VI,117 | confesional. Al mismo tiempo, deplora todo tipo de laicismo ideológico 768 II,25 | modo la Iglesia, en cuanto depositaria del Evangelio, ha contribuido 769 II,25 | Iglesia tiene por Europa deriva de su misma naturaleza y 770 INT,4 | sin negar las diferencias derivadas de las vicisitudes históricas, 771 V,93 | de las consecuencias que derivan de él para la práctica sacramental, 772 I,6 | es inmolado, porque ha derramado su sangre por nosotros en 773 INT,5 | después, experimentaría una derrota irremediable.~El Apocalipsis 774 III,47 | subrayado en el Sínodo – que tal desafío consiste frecuentemente 775 INT,3 | comprometan ante los nuevos desafíos.11 Con una mirada llena 776 II,36 | confianza y gratitud: « No os desalentéis y no os dejéis abatir por 777 VI,106 | cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya » ( 778 CON,123 | de las tinieblas” que se desarrolla a lo largo de toda la historia 779 V,94 | que está expuesta, y puede desarrollarse según las exigencias de 780 II,28 | nombre de Jesús y de su amor; desarrollen un ambiente de relaciones 781 IV,68 | hasta llegar a opciones descarriadas, como la adhesión a sectas 782 I,8 | particular, el dramático descenso de la natalidad, la disminución 783 I,7 | resulta en cierto modo desconcertante. Tantos hombres y mujeres 784 I,6 | persecución, tribulación y desconcierto para la Iglesia (cf. Ap 785 IV,79 | secularistas, consumismos desconsiderados o también de riesgos de 786 I,7 | indiscutible ni puede darse por descontada.~ 787 V,83 | pueden ser entendidas como la descripción de una Iglesia que, además 788 IV,67 | obstante las amplias áreas descristianizadas en el Continente europeo, 789 VI,106 | explica la visión apenas descrita: « Mira que hago un mundo 790 I,12 | Padres sinodales los han descrito así al final de sus trabajos: « 791 IV,66 | existencia. En la oración descubrirás la presencia vivificante 792 IV,78 | Espíritu Santo. Nunca se descuide la oración personal, que 793 I,7 | cristiano se ve continuamente desdeñado y amenazado; en muchos ambientes 794 II,43 | plaga de la prostitución; desea que el servicio prestado 795 II,43 | subrayado en el Sínodo, es deseable que, para favorecer la plena 796 I,12 | a la calidad de la vida, deseamos vivamente que, con fidelidad 797 VI,121 | caminos siempre nuevos que desemboquen en la « Europa del espíritu », 798 III,56 | judío y del papel singular desempeñado por Israel en la historia 799 III,52 | mensaje de Cristo.~En el desempeño de la misión de anunciar 800 V,87 | interpelar por el fenómeno del desempleo, que es una grave plaga 801 V,95 | del valor de la vida y a desencadenar una especie de conspiración 802 IV,68 | religiosidad vaga y, a veces, desencaminada. Sus manifestaciones son 803 IV,71 | tiene como objeto calmar los deseos y los temores del hombre, 804 III,64 | muchos pueblos y naciones deseosas de conocer el Evangelio. 805 V,89 | hidrogeológicos y atmosféricos y desertificado grandes superficies.~También 806 VI,120 | tercer milenio, que “no desfallezcan tus manos” (So 3, 16), no 807 I,7 | más unida, siente todo el desgaste que la historia, antigua 808 III,55 | ampliamente difundida, desgraciadamente, también entre cristianos, 809 CON,122 | Ap 12, 9). La lucha es desigual: parece tener ventaja el 810 I,7 | pueblos, engendrando a menudo desilusión ».14 ~Entre los muchos aspectos 811 VI,111 | misma. No puede ni debe desinteresarse del resto del mundo; por 812 V,84 | significa dar al hombre desorientado razones verdaderas para 813 I,7 | hombres y mujeres parecen desorientados, inseguros, sin esperanza, 814 II,25(47) | durante la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Cracovia ( 815 I,7 | y como herederos que han despilfarrado el patrimonio recibido a 816 CON,122 | testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte » ( 817 I,19 | la historia. De ello se desprende la necesidad de una renovada 818 II,36 | mismo sacramento del Orden. Destinados al servicio de la comunión 819 III,54 | imperativo irrenunciable.~El destino de la evangelización está 820 V,95 | comportan inevitablemente su destrucción », o mediante el uso incorrecto 821 VI,119 | Cristo sea un factor de desunión y de discordia? ¿No sería 822 INT,5 | revelación profética » que desvela a la comunidad creyente 823 V,90 | ponen en tela de juicio, desvirtuándola, la idea misma de familia. 824 III,44 | salvador de Dios, su proyecto detallado sobre toda la realidad, 825 V,95 | citar también la tendencia, detectada en algunas partes de Europa, 826 II,31 | mayor unidad. ¡No podemos detenernos ni volver atrás! Hemos de 827 I,8 | las crisis familiares y el deterioro del concepto mismo de familia, 828 V,89 | Gn 2, 15), el hombre ha devastado en muchas zonas bosques 829 CON,124 | naciones del Continente, la devoción a María es muy viva y extendida 830 III,44 | Juan a tomar el libro y a devorarlo: « Vete, toma el librito 831 III,65 | Iglesia (cf. Ap 10, 8). Devorémoslo (cf. Ap 10, 9) para que 832 CON,122 | Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del 833 II,36 | con su presbiterio, la “diaconía” de la liturgia, de la palabra 834 V,95 | uso incorrecto de técnicas diagnósticas prenatales puestas al servicio 835 III,46 | puede eludir el deber de un diagnóstico claro que permita preparar 836 I,9 | configuración de la existencia diaria ».16 La cultura europea 837 V,90 | particular, es preciso reafirmar dichas instituciones como provienentes 838 VI,114 | ciudadanos, haciendo notar que dichos valores son patrimonio, 839 VI,115 | los responsables europeos diciendo: « Alzad la voz cuando se 840 CON,122 | palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su 841 IV,82(139) | Carta ap. Dies Domini (31 mayo 1998), 4: 842 III,61 | que hay en ellos actitudes diferenciadas. Se constata el deseo de 843 I,18 | través del cual pasa y se difunde la ola de gracia que fluye 844 III,47 | grandes certezas de la fe; se difunden diversas formas de agnosticismo 845 III,55 | indiferentista, ampliamente difundida, desgraciadamente, también 846 I,8 | matrimonio.~Se está dando una difusa fragmentación de la existencia; 847 II,27(49) | 773; Carta ap. Mulieris dignitatem (15 agosto 1988), 27: AAS 848 III,57(107) | Conc. Ecum. Vat. II, Decl. Dignitatis humanae, sobre la libertad 849 II,36 | comportar. Por eso son más dignos aun de estima, gratitud 850 V,97 | 97. La caridad diligente nos apremia a anticipar 851 III,63 | culturas, evitando que se diluyan en la masa, tutela de los 852 II,42 | la esperanza en todas sus dimensiones. Hay aspectos de la sociedad 853 I,17 | Continente como el europeo, que dio origen a las graves divisiones 854 VI,118 | vez más intensa entre las diócesis y las Conferencias Episcopales 855 III,44 | humanas, nadie sabe decir la dirección y el sentido último de las 856 VI,106 | 21, 2), y que se refiere directamente al misterio de la Iglesia. 857 I,17 | ecuménico siguiendo las directrices de la verdad, la caridad 858 V,83 | variantes, aparece en las cartas dirigidas a las siete Iglesias. Cuando 859 VI,114 | acabo de resaltar, deseo dirigirme una vez más a los redactores 860 INT,4 | experiencia sinodal con discernimiento evangélico, ha madurado 861 II,29 | pastores »,51 sepan reconocer, discernir y coordinar sus carismas 862 V,84 | apremia en el corazón de cada discípulo y de toda la Iglesia (cf. 863 VI,119 | factor de desunión y de discordia? ¿No sería éste uno de los 864 II,42 | menudo en silencio y con discreción, acogiendo y transmitiendo 865 V,102 | sea acogido, nadie se vea discriminado y todos sean tratados, y 866 CON,124 | multitud de santuarios marianos diseminados por todas las naciones del 867 VI,113 | 113. En el proceso de diseñar el nuevo rostro del Continente, 868 I,19 | debaten en Europa, como la disgregación social y la pérdida de una 869 V,97 | cosas de arriba; esto no disminuye nada, sino que más bien 870 III,47 | contribuyen a agravar la disociación entre fe y vida; algunos 871 I,15 | tanto en un contexto de dispersión y anonimato, propio de las 872 VI,108 | crisis de valores. Aunque dispone de mayores medios, da la 873 VI,111 | de los recursos puestos a disposición. Por el contrario, la cooperación 874 V,99 | educadas según estos valores y dispuestas a trabajar con ahínco en 875 VI,109 | Estado de Derecho y de la distinción entre política y religión ».170~ 876 I,22 | el amor fraterno que los distingue como seguidores del Señor ( 877 II,38 | más necesitados, que ha distinguido a tantos fundadores de Institutos 878 III,57 | Países de tradición religiosa distinta, en los cuales los cristianos 879 III,62 | por edades y atenta a las distintas condiciones de niños, adolescentes 880 II,30 | en la superación de las divergencias que todavía dividen a los 881 VI,109 | formado como una realidad muy diversificada, ha de construir un modelo 882 III,62 | incluidos el del ocio y la diversión.113 ~Tengo aún presente 883 II,30 | divergencias que todavía dividen a los cristianos.~ 884 INT,4 | comunión de las tres Personas divinas. ~ 885 I,22 | juntamente con el alma y la divinidad, de nuestro Señor Jesucristo 886 V,91 | solteras, personas separadas, divorciadas o hijos abandonados. En 887 V,93 | los creyentes que se han divorciado y vuelto a casar civilmente. 888 I,22 | discípulos que, fieles al doble mandamiento de la caridad, 889 II,31 | bajo muchos aspectos (doctrinal, espiritual y práctico), 890 INT,5 | Iglesia peregrina en Europa un documento sobre el mismo tema del 891 CON,122 | para dar a luz entre los dolores del parto (cf. Ap 12, 1- 892 CON,122 | arrogancia ante la mujer inerme y dolorida. En realidad, quien resulta 893 II,24 | cristianismo, aun en la dolorosa división entre Oriente y 894 II,40 | como verdaderas « iglesias domésticas » en cuyo seno se puedan 895 III,46 | Bautismo, unas veces por la dominación comunista y otras por una 896 IV,82(139) | Carta ap. Dies Domini (31 mayo 1998), 4: AAS 90 ( 897 IV,66 | revivido por la asamblea dominical.~La Iglesia que recibe esta 898 III,63 | fin de alcanzar un buen dominio de los nuevos lenguajes. 899 I,22(39) | Carta. enc. Dominum et vivificantem (18 mayo 900 III,47 | 47. Además, por doquier es necesario un nuevo anuncio 901 III,62 | jóvenes. Es necesario además dotarla de mayor organicidad y coherencia, 902 V,93 | a iluminar los diversos dramas humanos con la luz de la 903 I,8 | mencionarse, en particular, el dramático descenso de la natalidad, 904 III,47 | lucidez la profundidad y el dramatismo de uno de los retos más 905 VI,108 | derechos ».168~No se puede dudar de que la fe cristiana es 906 II,27 | pueda parecer que Cristo duerme y deja su barca a merced 907 III,65 | proporcionará alegría porque es dulce como la miel (cf. Ap 10, 908 CON,123 | maternalmente en aquella “dura batalla contra el poder 909 VI,121 | encontrarás la esperanza firme y duradera a la que aspiras. Es una 910 VI,118 | a estrechar vínculos más duraderos entre las Iglesias en los 911 INT,3 | aquellos que han soportado duras y prolongadas persecuciones 912 II,35 | No es una mera disciplina eclesiástica impuesta por la autoridad; 913 V,88 | instituciones sanitarias eclesiásticas, y, por otro, el apoyo a 914 V,95 | contribuyen a delinear el eclipse del valor de la vida y a 915 II,41 | economía, la cultura, la ecología, la vida internacional, 916 INT,3 | todos juntos, hemos podido edificarnos recíprocamente, sobre todo 917 VI,116 | Para que Europa pueda edificarse sobre bases sólidas, necesita 918 V,99 | necesitada de personas educadas según estos valores y dispuestas 919 II,31 | suscita en cada Iglesia y educando a las comunidades y los 920 IV,78 | Sacramento del altar.133 Se ha de educar a ver una conexión similar 921 III,59 | Salvador en sus actividades educativas específicas, científicas 922 IV,81 | articulada en el ámbito educativo, espiritual y social, que 923 IV,78 | respira el cristiano. Y se eduque también a descubrir la relación 924 I,15 | espacio para el ejercicio efectivo de la vida cristiana y es 925 V,95 | químico-farmacéuticos que permiten efectuarlo sin tener que acudir al 926 II,43 | que se establezcan medidas eficaces contra el empleo humillante 927 III,50 | sus seducciones; incidir eficazmente en los ámbitos culturales, 928 V,88 | sociedad de la prosperidad y la eficiencia, en una cultura caracterizada 929 I,10 | saciarla con realidades efímeras y frágiles. De este modo 930 III,62 | les propone sólo valores efímeros e incluso contrarios al 931 I,13 | testimonian con su vida hasta la efusión de su sangre, porque están 932 I,8 | tensiones interreligiosas, el egocentrismo que encierra en sí mismos 933 II,36 | de la comunión eclesial, ejercen, bajo la guía del Obispo 934 I,15 | constante,25 sigue conservando y ejerciendo su misión indispensable 935 III,56 | comunidad eclesial debe ejercitarse, en cuanto las circunstancias 936 III,63 | católicos a participar en la elaboración de un código deontológico 937 II,25 | intelectuales y artísticas, ha elaborado normas de derecho y, sobre 938 III,63 | un cuidado especial en la elección de personas competentes 939 INT,2 | del Evangelio ».7 El tema elegido para la nueva Asamblea sinodal 940 III,64 | generosidad al clamor que se eleva aún en muchos pueblos y 941 V,85 | quienes lo practican a « elevar los sentimientos de simple 942 II,30 | sincera estima recíproca, a la eliminación de los prejuicios, al conocimiento 943 IV,69 | para que sean signos más elocuentes de la presencia de Cristo, 944 V,96(159) | Discurso al nuevo Embajador de Noruega ante la Santa 945 VI,113 | curso de la historia sin embarcarse en operaciones de carácter 946 V,95 | intervención sobre los embriones humanos que, aun buscando 947 III,58 | evaluando las tendencias emergentes, los hechos y las situaciones 948 III,46 | la notable presencia de emigrantes pertenecientes a otras religiones, 949 I,17 | consecuencias. ~Recuerdo con emoción algunos momentos muy intensos 950 V,89 | la esperanza quiere decir empeñarse de un modo nuevo en un correcto 951 CON,125 | de las naciones:~que se empeñen en construir una casa común,~ 952 II,30 | un paciente y constante empeño por parte de todos, animado 953 VI,107 | 107. Esta novedad empieza a tomar forma ante todo 954 II,43 | medidas eficaces contra el empleo humillante de imágenes femeninas 955 III,61 | de continuar el camino ya emprendido y la exigencia de compartir 956 V,87 | político, como sindical y empresarial.144 Este diálogo debe orientarse 957 I,13 | demuestran que el martirio es la encarnación suprema del Evangelio de 958 I,21 | vida del hombre no queda encerrado en el horizonte mundano, 959 III,63 | búsqueda del bien común por encima de intereses particulares 960 IV,76 | se reconoce pecador y se encomienda a la misericordia del Padre 961 IV,80 | nuestra parte, a cuantos encontramos en nuestro camino (cf. 2 962 IV,75 | la vida cristiana »,124 encontrando la fuente de toda esperanza. 963 VI,121 | Evangelio, que es Jesús, encontrarás la esperanza firme y duradera 964 III,65 | estudio atento de la Palabra encontraremos alimento y fuerza para llevar 965 IV,82 | fiesta, la esperanza no encontraría un hogar donde vivir.~ ~ 966 I,16 | quienes, de otra manera, no se encontrarían con la Iglesia; con frecuencia 967 III,61 | pensar en ellos: hemos de encontrarnos con la mente, el corazón 968 VI,120 | tercer milenio, « vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus 969 III,65 | cada hombre y mujer que encontremos en nuestro camino. ~ ~ 970 II,27 | barca a merced de las olas encrespadas, se pide a la Iglesia en 971 V,95 | difusión de la eutanasia, encubierta o abiertamente practicada, 972 I,22 | Señor Jesucristo y, por ende, Cristo entero ».41 « Verdaderamente 973 I,12 | largo tiempo hostiles y enemigas, la ampliación progresiva 974 V,105 | su muerte ha abatido toda enemistad (cf. Ef 2, 14) y nos ha 975 III,62 | cansa de suscitar nuevas energías. Los he encontrado tanto 976 III,50 | tener una fe que les permita enfrentarse críticamente con la cultura 977 I,7 | profundas de sus pueblos, engendrando a menudo desilusión ».14 ~ 978 II,42 | mujeres de acoger, compartir y engendrar en el amor, con tesón y 979 III,55 | también entre cristianos, enraizada a menudo en concepciones 980 IV,66 | vivificante del Señor. Así, enraizando en Él cada una de tus acciones, 981 II,29 | más en la unidad y pueden enriquecerla (cf. 1 Co 12). En esta perspectiva, 982 III,59 | de un patrimonio cultural enriquecido por dos milenios de experiencia 983 INT,3 | intercambio de dones » y enriquecidos mutuamente con las diversas 984 VI,112 | étnicas más recientes, que han ensangrentado de nuevo el Continente europeo, 985 I,21 | acción cultural y misionera, enseñando con obras y argumentos convincentes 986 CON,125 | esperanza,~¡camina con nosotros!~Enséñanos a proclamar al Dios vivo;~ 987 IV,70 | Sagrada Escritura y las enseñanzas de los Padres de la Iglesia, 988 II,42 | científico-técnica generalizada que ensombrece la dimensión afectiva y 989 II,31 | determinación el diálogo, que se ha entablar « bajo muchos aspectos ( 990 III,57 | otras religiones, para poder entablarse un coloquio fraterno con 991 II,24 | de que ésta no se podría entender sin hacer referencia a las 992 V,83 | este sentido, pueden ser entendidas como la descripción de una 993 | Entonces 994 III,65 | Continente.~Iglesia en Europa, ¡entra en el nuevo milenio con 995 IV,70 | Iglesias de Oriente, los fieles entran en comunión con la Santísima 996 VI,113 | los actuales como los que entrarán a formar parte. En su diversidad 997 II,24 | cultura del Continente y se ha entrelazado indisolublemente con su 998 IV,67 | que se mueven. Se pueden entrever, además, muestras de una « 999 V,95 | 95. El envejecimiento y la disminución de la población 1000 II | II. Toda la Iglesia enviada en misión~ 1001 III,44 | los demás, a los que es enviado con la orden de « profetizar