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Juan Valera
El bermejino prehistórico o Las salamandras azules

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


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502 IV | sino ser a modo de breve compendio, me limitaré a lo más esencial, 503 III | de mucho comercio. Casi competía con Cádiz. Su puerto estaba 504 VI | de los amonitas; y para complemento de hermosura, como dice 505 II | usarse aún trajes de baño tan complicados y encubridores de las formas 506 II | versos turdetanos y los componía también muy regulares; con 507 VI | guardia personal del rey. ~Componíase dicha guardia de sujetos 508 III | recorrer dichas tiendas y a comprar galas para el suspirado 509 I | hecho. De otro modo no se comprendería. ~La historia es relativamente 510 III | mujer bien lavada, cuidada y compuesta, infundía amor ferviente, 511 VI | Sulamita, en cuya alabanza dejó compuestas las poesías amatorias más 512 VI | Estos remordimientos, esta compunción y este sonrojo por la culpa, 513 VII | muchos que se han perdido. Compuso tres mil parábolas y mil 514 V | temporales. La plata era tan común, que se miraba con desprecio. 515 I | Juan Fresco no ha querido comunicármela. Haré, pues, la narración 516 VI | guardarle. ~A veces Mutileder concebía cierta halagüeña esperanza. 517 VI | durable que todas había concebido, alimentado y guardado Salomón 518 IV | no adelantó mucho fue en concertarse con algún patrón de buque 519 IV | atención y le respondió con concierto. ~Ella le dijo que se llamaba 520 VI | setecientas reinas, ochocientas concubinas e infinito número de princesas? 521 V | se absolvía, sino que se condenaba por débil, perjuro y desleal 522 VI | mujeres, y tan galante y condescendiente que las consentía tener 523 III | indescriptible, aunque a nada conducía. Ni siquiera supo a punto 524 VI | desprendimiento regio y la nobilísima conducta de Salomón, y se consideraba 525 III | en sus brazos, y luego la condujo a bordo de su nave. Esta 526 II | ciudad importante de la confederación de los túrdulos. En el tiempo 527 V | Cuatro días después de la conferencia primera entre Chemed y Mutileder, 528 IV | merced, con quien le importa conferenciar en seguida. ¿Quiere vuestra 529 VII | advirtió el mal de Mutileder. Conferenciaron sobre ello. Se lo contaron 530 II | pesar de todo, fuerza es confesar que en verano hacía entonces 531 V | acompañado de su guía, pero más confiado en su fiero garrote y en 532 VIII| contestó riendo Abaris -. Confiesa que mi remedio ha sido ingenioso 533 I | civilización hiperbórea. ~Confieso que todo este sistema me 534 IV | noticias que adquirió le confirmaron en que era Adherbal el raptor 535 IV | el primor iba en aumento conforme se pasaban salas. Maravilloso 536 I | misma ciencia era ya reflejo confuso y recuerdo no completo de 537 I | de opiniones! ¡Qué agudas conjeturas! ¡Con qué arte se disponen 538 IV | En todo esto reparó en conjunto Mutileder, pero sin analizar, 539 IV | la que él sintió como una conmoción eléctrica, le llevó a sí 540 VII | Además de los libros que conocemos, Salomón escribió otros 541 VIII| hiperbóreo, a quien de fama conocen sin duda mis lectores. Hablo 542 VII | lengua de los pájaros; que conocía la fuerza oculta de la palabra 543 I | además, sería un mueble si conociera la verdad, aunque la verdad 544 IV | Aunque vuestra merced, no conozca a esta persona, esta persona 545 IV | él -. Yo, en Málaga, no conozco a nadie. ~Entonces replicó 546 III | arte, por herencia y por conquista, era un primor. Y Mutileder, 547 V | Dilatando Salomón sus conquistas al sur del mar Muerto; domeñando 548 VIII| que asimismo viviese ella consagrada sólo a la memoria de David, 549 V | mi pecho, sino porque, al consagrártelos faltaba a la fe jurada, 550 II | la religión y las leyes consagrasen su unión indisoluble. ~Entre 551 VI | guardia real. ~Lo que no pudo conseguir fue ver a Echeloría. Lo 552 VI | condescendiente que las consentía tener ídolos de la tierra 553 II | una o dos veces a lo más a consentir ella en recibir un casto 554 VI | ausencia de Mutileder; pero le conservaba buena amistad, y le había 555 I | documentos que en ellos se conservan escritos. Esta es la prehistoria 556 VI | conducta de Salomón, y se consideraba indigno, y quería, al recordar 557 IV | vendrás en mi compañía. Considérame como a tu amiga más leal. ~ 558 II | nacía en ambas almas al considerar el talento o la habilidad 559 VII | que se casasen. Pero luego consideraron que esto sería peor. Al 560 VIII| Echeloría, que en seguida consintió en que Abisag se casara. 561 VI | llegaban cada vez con más consistencia a los oídos de Mutileder 562 V | medio de todo, fue grande su consolación cuando logró saber que el 563 VI | con sus asuntos, se había consolado de la ausencia de Mutileder; 564 IV | mala noticia del rapto y a consolarle, si cabía consuelo en tamaño 565 VIII| de Salomón y él príncipe consorte en el reino sabeo, para 566 I | famoso, así como a su más conspicuo habitante el señor don Juan 567 VIII| habiéndole perdonado que conspirase contra él, no le perdonó 568 VI | esta historia? Por ella consta que un bermejino, pues al 569 VI | de la boda. ~La entereza, constancia y resistencia de Echeloría 570 I | ingeniosidades que nos entretienen y consuelan durante nuestra existencia 571 II | le dieron sus tíos se iba consumiendo, y no acudía nuevo dinero 572 VI | porque comiesen poco pan. El consumo diario de harina empleada 573 I | lindos poemas en verso que contaban seis mil años de antigüedad. 574 VII | Mutileder, el cual le había contado toda su historia, menos 575 VII | motivo. Sería muy largo contar todo esto. Contentémonos 576 VII | Conferenciaron sobre ello. Se lo contaron todo. Buscaron remedio y 577 II | quedaba horas enteras embobado contemplando la honda. ~Los dos enamorados 578 VII | largo contar todo esto. Contentémonos con decir que los regalos 579 VIII| abrazaron fraternalmente y más contentos que unas pascuas, y se encontraron 580 II | que de amarte a ti sola», contestaba Mutileder. ~En estos coloquios 581 | contigo 582 III | piernas y sus brazos desnudos, contraída entonces la musculatura 583 V | ternura y ese afecto, que, al contrario, brotaban a borbotones, 584 VI | novedad grandísima, que contribuyó a glorificar el reinado 585 III | como Circe y Calipso, que convertían a los hombres en bestias; 586 II | posición y campanillas le convidaban a bailes y fiestas, y las 587 VI | Para saber lo que se decía, conviene tomar las cosas de atrás 588 VIII| ella, en otras mujeres, se convirtió en seductor desaforado, 589 VI | presentase, asirla por el copete, arrebatando a la linda 590 III | arrogancia, y destocada, lucía copiosa y rubia cabellera, que flotaba 591 III | significa belleza, la viuda más coqueta y caprichosa que había en 592 V | rizos hermosos y rubios que coronaban su cabeza. ~En medio de 593 V | del Dios único, y había coronado las alturas de Sión con 594 VI | frolla o flora era de noventa coros, o sea cuarenta y cinco 595 IV | adornaban la falda y el corpiño y ceñían el airoso talle. 596 V | orientales. Cortando luego las corpulentas hayas y los pinos y cedros 597 V | la dama para llevarle la correspondencia en lengua ibérica. ~La amistad 598 VII | caricias en el amor bien correspondido. ~Salomón advirtió el mal 599 VIII| se llama un rodaballo muy corrido, Salomón le puso al corriente 600 VIII| corrido, Salomón le puso al corriente de todo, a ver si él hallaba 601 III | sabido que Mutileder hablaba corrientemente el fenicio, como, en efecto, 602 II | repetidas veces y se solemnizó y corroboró con los juramentos más terribles. ~ 603 I | señor don Juan Fresco. ~A corta distancia de Villabermeja 604 IV | nosotros, porque estaba algo cortado y sin saber lo que le sucedía. 605 V | con las Indias orientales. Cortando luego las corpulentas hayas 606 VI | general Benaya, tan ágil para cortar cabezas, según lo demostró 607 VI | para otros personajes de la corte. Con estas cartas y con 608 V | logró saber que el pícaro y cortesano marino, rastrero adulador 609 VII | salió a recibirla con mucha cortesía y aparato. ~No entro aquí 610 III | había ido a buscar a las costas de Francia, Inglaterra y 611 IV | brazaletes de oro de prolija y costosa labor; sobre el pecho y 612 IV | pequeños pies, calzados por coturnos de seda roja. Lazos de idéntica 613 VI | gacelas y aves. Y no se crea que porque comiesen poco 614 III | hermosura era como inspirada creación que la mujer artista realizaba 615 V | la ciudad que casi había creado David y que Salomón acababa 616 VI | las silvestres flores que crecen en el Líbano. ~La ternura 617 II | troncos y a cuya sombra crecían brezos, helechos, tomillo, 618 III | último, que ganasen tanto crédito las sibilas, las pitonisas 619 I | referido amigo don Juan Fresco cree haber descifrado estos garrapatos 620 II | altura, mientras que las crestas más empinadas de los montes, 621 VIII| teniéndolo a mucha honra, y creyendo que cumplía con un deber 622 III | donde Echeloría se bañaba, creyéndose segura y con el más completo 623 VI | fundar una religión en que creyese cerca de la mitad del humano 624 III | Venus, que jamás había visto criatura más linda y salada. Ganas 625 VIII| los habían salvado de un crimen feísimo, que tal le hubieran 626 V | sobre Jerusalén cuanto Dios crió de bienes temporales. La 627 II | valle, regado por riachuelo cristalino. Pero uno y otro eran tan 628 III | damas en los varones más crudos y valerosos, como Onfale 629 III | agitando su garrote y haciendo crujir la honda con chasquidos 630 I | de suerte que se ajuste y cuadre con la más perfecta ortodoxia 631 VII | la pared, y sobre aves, cuadrúpedos, reptiles y peces. Quiere 632 III | mujer. Hoy, mucho de esta cualidad, domeñada ya la naturaleza 633 VI | significativos de sus más egregias cualidades, por donde sólo con mentarlas 634 | cuán 635 | cuándo 636 | cuantos 637 VI | de noventa coros, o sea cuarenta y cinco cahíces, de doce 638 II | calvas ahora, se veían cubiertas de una verde diadema de 639 II | pelados, como ahora, estaban cubiertos de encinas, alcornoques, 640 II | palmas enanas que hoy suelen cubrirle y que apenas sirven para 641 III | pedrada o moliéndole a palos. ~Cuenta la historia que Mutileder, 642 VIII| valerle el haberse asido al cuerno del altar, en el templo 643 III | todo ello, sin duda, porque cuidaban más de sus personas y lograban 644 III | una mujer bien lavada, cuidada y compuesta, infundía amor 645 III | resulta de grande esmero y cuidado y de exquisito y alambicado 646 IV | que Mutileder echó sapos y culebras por la boca y se desahogó 647 VII | encanto y su delicia, más culpados y viles se juzgaban y más 648 II | despertar a la vida política y culta de los arios y de los semitas. ~ 649 III | de exquisito y alambicado cultivo. De aquí la rareza entonces 650 I | La nación y estado más culto e ilustre entre ellos fue 651 V | y firmes sillares, en la cumbre del monte Moria, donde fue 652 VIII| mucha honra, y creyendo que cumplía con un deber en ser útil 653 V | pues, que te deje para cumplir con esta obligación. Adiós, 654 IV | suficiente firmeza para cumplirle. ~Con estas ideas en la 655 I | hieroglíficos, la escritura cuneiforme y demás reconditeces. ~Yo 656 IV | lo suficiente para que cupiese por ella una persona; empujó 657 VIII| buen talante con la radical curación de Echeloría, que en seguida 658 VIII| eficaz. Sin él no se hubieran curado los chicos y hubieran sido 659 VIII| mal. ~Abaris aseguró que curaría a los dos jóvenes iberos; 660 I | sola lengua. ~Mi prurito de curiosear me induce a leer cuantos 661 V | Mutileder no quiso visitar las curiosidades de Jerusalén ni enterarse 662 III | forma el mar, marcando una curva de azul profundo en el cielo 663 IV | de los párpados suaves, cuyas sombras acrecentaban el 664 I | mi docto y querido amigo D. Joaquín de Irizar y Moya, 665 VI | lo por bien pagado que se da de haberse pelado las cejas 666 III | como Onfale en Hércules, Dalila en Sansón, Betzabé en David, 667 V | Eúfrates y del Tigris, a Damasco, a Nínive y a Babilonia. 668 V | y de sus higueras, desde Dan hasta Beersebá, durante 669 VI | pensó en hacer el más leve daño a Salomón. Mutileder era 670 VI | terribles disparando ponzoñosos dardos. ~Encubriendo siempre en 671 IV | riquezas, toda mi posición daría yo si hubiese encontrado 672 VII | muy subido de punto, era darle para guardia de su persona 673 VI | resoluciones y procuraba darles cima. La que ahora tomó 674 V | Adherbal, viendo que urgía darse a la vela y llegar pronto 675 VIII| prueba de esto dio no pocos datos y razones, y la más sorprendente 676 V | malvado de los hombres. Debí huir de ti desde el primer 677 III | heroicas, y habían dado ya y debían seguir dando ocasión a no 678 IV | serenado, oyó a la dama con la debida atención y le respondió 679 II | Fresco y yo calculamos que debió de ser Churriana. ~Naturalmente, 680 I | arimaspes y la de Abaris son de decadencia para la civilización hiperbórea. ~ 681 I | cultura ibérica indígena había decaído, y España se veía llena 682 II | indisoluble. ~Entre tanto se decían doscientas mil ternuras 683 IV | Esto último fue lo que decidió Mutileder con varonil energía. ~ 684 III | soltarle el pavo, esto es, de decirle sin ceremonias sus atrevidos 685 VIII| orden, no acertaré yo a decirlo en este momento. Lo que 686 V | con la cual, según suele decirse, no se le cocía el pan hasta 687 III | también para más autoridad y decoro. ~Chemed oyó a Mutileder, 688 II | puede asegurar que su único defecto era el de ser pobre. ~Mutileder, 689 III | frente; la boca entreabierta dejaba ver unos dientes blancos, 690 VII | destrozaban sus pechos, no bien dejaban de embargarlos y cautivarlos 691 III | arenas de nuestros ríos, dejando allí en cambio parte de 692 IV | cerró otra vez la puerta, dejándole solo. ~Mutileder, que venía 693 II | tuyo para siempre: antes dejará de latir que de amarte a 694 VII | avergonzarían de verse; no dejarían de amar de otro modo a Salomón 695 I | demostrada y patente, suele dejarme frío. Así, un mancebo galante, 696 V | proporcionándome ocasión de dejarte con razonable motivo, sin 697 V | No extrañes, pues, que te deje para cumplir con esta obligación. 698 III | de seda, mona se queda.» ~Dejemos, no obstante, refranes y 699 V | aquí la grandeza de Tira. Dejémoslo para mejor ocasión. Lo que 700 VI | Por falta de elocuencia dejo de pintar aquí el furor 701 VI | Sulamita, en cuya alabanza dejó compuestas las poesías amatorias 702 V | veces reía yo, jugaba y me deleitaba contigo, pero cuando más 703 I | inexactas, que tanto me deleitan, hay una, muy en moda ahora, 704 VII | cautivarlos el frenesí y el vivo deleite que nacen de los coloquios 705 VI | Salomón, en medio de tantos deleites y triunfos, estaba hastiado. 706 III | mismo que su belleza es tan delicada, no se cría naturalmente. 707 II | suma virtud y exquisita delicadeza de estos primos lo ponía 708 VII | Guadé era su encanto y su delicia, más culpados y viles se 709 | demasiado 710 II | Aratispi un calor de todos los demonios. ~Echeloría quiso, con razón, 711 I | verdad descubierta, bien demostrada y patente, suele dejarme 712 I | Guillermo Humboldt lo ha demostrado. Eran vascos y hablaban 713 I | de las verdades que van demostrando con exactitud. Así es que 714 VI | cortar cabezas, según lo demostró a principios de aquel reinado, 715 VII | con sus miradas fulmíneas derritió la triple placa de bronce 716 VIII| se convirtió en seductor desaforado, en el don Juan Tenorio 717 IV | culebras por la boca y se desahogó cuanto pudo, acudió a dar 718 I | son pocos; y mientras más desatinados son, miradas las cosas por 719 V | vengase a su primer amor, descalabrando al raptor injusto de una 720 III | raptor y vengarse de éste descalabrándole de una buena pedrada o moliéndole 721 II | jactaba, no sin fundamento, de descender de los primitivos atlantes, 722 VI | haberse pelado las cejas descifrando y leyendo las inscripciones 723 II | rubios como unas candelas. Descollaba entre todos, así por lo 724 V | refaim, por ejemplo, raza descomedida de gigantes, que casi ladraban 725 III | garrotazo, si llegaba a descomponerse un poco con la hermosa y 726 III | sobre el hombro, en actitud desconfiada y hostil y blandiendo un 727 V | hablaba entre dientes, lanzaba desconsolados suspiros, manoteaba y hasta 728 VII | sus dulces amigos, y se desconsolaron. Todo era cavilar en balde 729 V | aliados. ~Muy largo sería describir aquí la grandeza de Tira. 730 VII | aparato. ~No entro aquí en descripciones del viaje de esta reina, 731 I | descubra. Una vez la verdad descubierta, bien demostrada y patente, 732 VIII| hijo de Abaris y de haber descubierto que tenía una salamandra 733 I | la verdad, aunque no se descubra. Una vez la verdad descubierta, 734 VII | descubrirse; otras quizá no se descubran nunca de nuevo. Así, por 735 I | Laderón, donde cada día se descubren vestigios y reliquias de 736 III | segura y con el más completo descuido. Los nadadores se echaron 737 VIII| veneno. A fin de vengarse del desdén de Abisag, ya que no en 738 VIII| ser útil al rey Profeta, desdeñó a Abaris y se unió con el 739 VIII| iberos; pero que, en cambio, deseaba que Salomón le prometiese 740 V | persona de buen gusto que no desease ver su cara, y sobre todo 741 II | el nombre de hiperbóreos, desembarcando en Francia, habían difundido 742 V | y de seda, de allá de la desembocadura del Indo. Oro venía de todas 743 VII | Guadé, a quien importaba desengañar por completo a Mutileder, 744 I | puro hábiles llegásemos a desentrañar su hondo y verdadero significado. ~ 745 I | esto, si vive aún, como deseo, mi docto y querido amigo 746 IV | hecho venir hasta aquí, deseosa de hablarte. ~Dirigió Mutileder 747 V | Imagine el pío lector qué desesperación no sería la de Mutileder 748 VII | morirían más pronto y más desesperadamente. ~El lance no tenía otra 749 VII | contra tan rara dolencia, que designaron con el nombre de dolencia 750 VII | y hollándola. ~Mutileder desistió ya de matar a Echeloría 751 V | condenaba por débil, perjuro y desleal en grado superlativo. ~A 752 IV | limitaré a lo más esencial, deslizándome algunas veces, con rapidez 753 III | cargo de que era capaz de deslomar a cualquiera de un garrotazo, 754 III | que pronto terminaron en desmayo causado por el susto, y 755 VIII| trajo consigo a Mutileder. Desnudaron las espaldas de ambos jóvenes 756 IV | arreglar mis asuntos, muy desordenados desde que mi marido murió. 757 IV | el fuego y los rayos que despedían como por su obscuro color 758 IV | un mozuelo que, si bien despejado y audaz, carecía de experiencia 759 VI | mencionada, su discreción, despejo y buen trato se hicieron 760 V | pronto al Océano para no desperdiciar la monzón, favorable entonces 761 II | influyendo, por último, en el despertar a la vida política y culta 762 IV | con varonil energía. ~Se despidió de su presunto suegro, y 763 III | a bordo de su nave. Esta desplegó al punto todas sus velas, 764 V | común, que se miraba con desprecio. Todo se fabricaba de oro 765 VI | montaraz, había de mostrarse desprendido. ~Al hacer esta suposición, 766 VI | firme como una roca; veía el desprendimiento regio y la nobilísima conducta 767 VII | menos y tomar represalias y desquite. ~Y, sin embargo, y aquí 768 III | instante, ¡oh fuerza del destino!, acertó a pasar por allí 769 III | atrás con arrogancia, y destocada, lucía copiosa y rubia cabellera, 770 VI | príncipes de las dinastías destronadas, cuyos reinos se habían 771 VI | llamaba Uom-anhet, esto es, Destroza-corazones. Ella inspiró a Salomón 772 VII | sonrojo y la humillación destrozaban sus pechos, no bien dejaban 773 III | mortífera, y al cabo la destrucción de Troya. ~Don Juan Fresco 774 VII | poético de la vida de ambos se desvanecía, o si la pasión había sido 775 III | sin duda que se hubiera detenido; pero no sabiéndolo ni sospechándolo, 776 II | dinero a reemplazarle. ~Así, deteniéndose en diferentes poblaciones 777 III | profunda y durable. Así fue que determinó averiguar quién era y dónde 778 V | tiempo, caminó la nave, se detuvo en varios puntos de África 779 VI | sus mujeres y servidumbre devoraban cada día treinta bueyes 780 III | buzos y de los más ágiles y devotos a su persona. Con la lancha 781 VI | los sesenta, no hiciera el diablo que inquietase a las damas 782 III | elementos formó Adherbal un plan diabólico, el cual le salió bien, 783 III | bien casi todos los planes diabólicos. ~Una mañana muy temprano 784 II | veían cubiertas de una verde diadema de abetos, de pinos y de 785 V | de sándalo, y perlas, y diamantes, y papagayos y jimios y 786 VI | comiesen poco pan. El consumo diario de harina empleada en hacer 787 IV | debo ni puedo pararme en dibujos, los primores estupendos, 788 VI | personal del rey. ~Componíase dicha guardia de sujetos de no 789 III | con su novio, a recorrer dichas tiendas y a comprar galas 790 IV | Mutileder -, así debe ser. Dichosa Echeloría, que encontró 791 II | todo en reserva para el día dichoso en que la religión y las 792 V | reinado. ~Pues, como íbamos diciendo, a esta espléndida ciudad 793 II | del día les ha valido el dictado de bermejinos: casi todos 794 II | era un sol de belleza, con dieciocho años de edad, y más rubia 795 II | un garrote en la poderosa diestra era un hombre tremendo; 796 VI | de continuo. Allí había diestras bailarinas, artistas ingeniosos 797 II | reemplazarle. ~Así, deteniéndose en diferentes poblaciones como, por ejemplo, 798 VI | con el propio puñal. Lo difícil era ver a Echeloría para 799 VI | pretendió y consiguió sin dificultad entrar en la guardia personal 800 II | desembarcando en Francia, habían difundido la luz y fundado florecientes 801 IV | iluminaba aquella estancia, difundiéndose desde el seno de tres lámparas 802 VI | por allí. Esta Vahar, o dígase Primavera, era de la familia 803 II | dos personas ilustres y dignas de serlo por su mérito. ~ 804 III | no obstante, refranes y digresiones a un lado, y prosigamos 805 III | la cólera, mostraba muy dilatadas las ventanillas; las cejas, 806 V | y con alcázar suntuoso. ~Dilatando Salomón sus conquistas al 807 IV | obscuras; pero sus pupilas se dilataron muy pronto, y notó que una 808 VI | Siquen había idolatrado a Dina. ~Todos estos rumores llegaban 809 VI | hasta de príncipes de las dinastías destronadas, cuyos reinos 810 I | por nuestro conocido el diplomático señor Layard en la biblioteca 811 II | a fin de evitar el qué dirán y las murmuraciones, Mutileder 812 I | artificio para volar con dirección y brújula, etc., etc., etc. 813 IV | aquí, deseosa de hablarte. ~Dirigió Mutileder la vista hacia 814 V | de tener tan elegante y discreta amiga. Chemed tenía además 815 VII | Salomón, que era fino y discreto, creyó que el mayor obsequio 816 V | superlativo. ~A veces quería disculparse consigo mismo, y no lo lograba. ~- 817 I | seduce, sino el esfuerzo de discurso, de sutileza y de imaginación 818 VII | mil y cinco cantares, y disertó sobre árboles y plantas, 819 V | dolor, o le refrenaba y disimulaba. Ésta, a no dudarlo, era 820 III | caballo a Churriana con disimulo y volvió a ver a la niña, 821 VIII| si llegan a casarse. ~Se disiparon, pues, las melancolías de 822 II | noble mancebo Mutileder. Disparaba la honda con habilidad extraordinaria 823 VI | eran certeros y terribles disparando ponzoñosos dardos. ~Encubriendo 824 V | ocurrencias; decía mil graciosos disparates, y Mutileder se regocijaba 825 I | los hombres empezaron a dispersarse por el mundo alalos, o digamos, 826 I | o sobre si antes de la dispersión hablaban ya todos una sola 827 I | conjeturas! ¡Con qué arte se disponen y ordenan los hechos conocidos 828 VIII| siglo. Los medios de que disponía eran enormes. Era guapísimo, 829 III | por el susto, y en aquella disposición, hermosa e interesante como 830 VI | harén salomónico; antes dispuso quedarse en Jerusalén, espiar 831 I | sigue disputando. Hasta se disputa sobre si fue uno o fueron 832 I | primitiva civilización, se sigue disputando. Hasta se disputa sobre 833 I | don Juan Fresco. ~A corta distancia de Villabermeja hay un sitio, 834 III | pasar por allí la graciosa y distinguida Chemed, que en fenicio significa 835 VI | melancólico y de trágicamente distraído que había en su lindo semblante 836 III | dando ocasión a no pocos disturbios y guerras. Los fenicios 837 VIII| esfuerzos inauditos para disuadir a Abisag de sacrificarse 838 IV | y los cómodos asientos y divanes que había en varias salas 839 VIII| enormes. Era guapísimo, ágil y divertido en la conversación; y desde 840 I | sin saber si hago bien, divido en dos parte esta ciencia. 841 I | piedra. Esta prehistoria me divierte menos, y tiene, a mi ver, 842 I | de los timoratos, más me divierten los tales libros. ~En estos 843 VII | capitán, le pareció una divinidad y no un hombre cualquiera. ~ 844 III | adoración como si fuese algo divino. De aquí las patrañas o 845 III | Entonces dijo para sí: «Divinos cielos, ¿qué es lo que miro? ¿ 846 VII | acertijos, ella se quedó doblemente pasmada de su sabiduría. ~ 847 I | vive aún, como deseo, mi docto y querido amigo D. Joaquín 848 VIII| visto hiperbóreo de más doctrina en el Mediodía de Europa. 849 VII | era sabedor de todas las doctrinas mágicas de Enoch y de las 850 I | por los turdetanos. ~El documento hallado, descifrado, explicado 851 I | fantasía y se inventan teorías, dogmas y otras ingeniosidades que 852 VIII| resolvieron que, para aliviar sus dolencias y hacer menos crueles los 853 VI | ni Blanca una negra, ni Dolores una regocijada, ni Rosa 854 VI | hallándose su alma en tan doloroso estado, fue cuando Adherbal 855 III | mucho de esta cualidad, domeñada ya la naturaleza rebelde, 856 V | conquistas al sur del mar Muerto; domeñando a los hijos de Edom, de 857 VI | Entonces no se llamaba doña Sol una fea, ni Blanca una 858 III | quedando cautivo de su singular donaire. ~Por último, por medio 859 III | beldad, elegancia, brío y donosura. Su voz, alterada por la 860 II | Echeloría se retiraba a dormir al lado de su anciana nodriza 861 II | Entre tanto se decían doscientas mil ternuras a cada momento. « 862 VI | ella, y ella le trajo en dote a Gezer y doce mil caballos 863 V | había salido en posta, con dromedarios que de trecho en trecho 864 I | Los galos y sus bardos y druidas, poetas y sacerdotes, lo 865 III | sibilas, las pitonisas y las druidisas; todo ello, sin duda, porque 866 III | la naturaleza es menos dúctil ahora, y la hotentota, aunque 867 VI | muslo, por temor de los duendes y vestiglos, que eran traviesos, 868 IV | lamentaciones que hicieron ambos a dúo. Lo que importa saber es 869 I | Champollion Figeac, Anquetil Duperron, Burnouf, Grotefend, Oppert 870 V | horrible y poco digna no podía durar. El cielo ha estado benigno 871 III | encías y lengua. Su cabeza, echada atrás con arrogancia, y 872 I | sobre la lengua vascuence, echando la zancadilla a los Erros, 873 III | descuido. Los nadadores se echaron entonces al agua, zambulleron, 874 V | fuertes y gruesos muros; había edificado, sobre gigantescos y firmes 875 V | domeñando a los hijos de Edom, de Amalec y de Madián, 876 III | lo adquirido por arte y educación se transmite de madres a 877 VIII| remedio ha sido ingenioso y eficaz. Sin él no se hubieran curado 878 VI | escribió una carta y envió su efigie. Después amó Salomón con 879 III | Sansón, Betzabé en David, Egeria en Numa y Judit en Holofernes. 880 III | Sais y en otras ciudades egipcias; piedras preciosas y tejidos 881 VI | significativos de sus más egregias cualidades, por donde sólo 882 IV | de hacer en Adherbal un ejemplar y justo castigo. ~En medio 883 III | ora funesto, ora útil, que ejercieron algunas damas en los varones 884 V | Madián, y enseñoreándose de Elath y de Aziongaber, abrió puertos 885 IV | sintió como una conmoción eléctrica, le llevó a sí y le dijo: ~- 886 III | en Mutileder era beldad, elegancia, brío y donosura. Su voz, 887 VI | ingeniosos que hacían muebles elegantes y otras obras de extremado 888 III | cabal noticia. ~Con estos elementos formó Adherbal un plan diabólico, 889 VI | en grado superlativo, en elevación a la quinta potencia, perpetua 890 V | me degradaba en vez de elevarme, porque pisoteaba juramentos 891 VIII| flor de las doce tribus. Eligieron para esto los sabios a Abisag 892 VII | hallarle. ¿Qué hierba, qué elixir, qué talismán sería poderoso 893 VI | prudentes la riqueza, ni de los elocuentes el favor, sino que todo 894 I | ocho mil años, ni de la emanación bética de aquella cultura, 895 V | alcanzarle antes de que se embarcara para tan larga navegación, 896 VII | preguntas y acertijos. ~Embarcose, pues, esta augusta señora 897 VII | pechos, no bien dejaban de embargarlos y cautivarlos el frenesí 898 II | se quedaba horas enteras embobado contemplando la honda. ~ 899 VII | sentían, en medio de la embriaguez del nuevo amor, pesar tremendo, 900 II | primitivos atlantes, que habían emigrado muchos siglos hacía, cuando 901 VII | triple placa de bronce que el empeño de ser consecuente había 902 IV | morena y majestuosa como una emperatriz, vestida de blanca y flotante 903 IV | calles de Málaga hasta que empezó a anochecer. Todas las noticias 904 II | mientras que las crestas más empinadas de los montes, calvas ahora, 905 I | y de imaginación que se emplea en descubrir la verdad, 906 VI | consumo diario de harina empleada en hacer pan, tortas, bollos 907 II | en Vesci no sabía en qué emplearse para ganarse la vida. Era 908 V | palmas, a fin de que fuese emporio riquísimo y lugar de reposo 909 III | pero era obstinado también, emprendedor y ladino. Echeloría no produjo 910 V | y Chemed me ayuda en mi empresa. El cariño de Chemed tiene 911 IV | cupiese por ella una persona; empujó a Mutileder, le hizo entrar, 912 I | reunido en mucha copia. ~Emulo de Champollion Figeac, Anquetil 913 VIII| entonces, andaba perdidamente enamorado. ~Abaris hizo esfuerzos 914 I | exactas, y las inexactas me enamoran. De aquí mi inclinación 915 II | Qué digo se amaron? Se enamoraron perdidamente el uno de la 916 II | aquel suelo, que las palmas enanas que hoy suelen cubrirle 917 III | patrañas o mitos de las hadas y encantadoras, como Circe y Calipso, que 918 II | por su parte, a más de encantar a Mutileder con los cantares 919 VII | Salomón y a Guadé era su encanto y su delicia, más culpados 920 VI | resistir aquí a la tentación de encarecer lo mucho que don Juan Fresco 921 V | sin reposar casi, se había encargado del mando de la flota que 922 III | vivo color de carmín en encías y lengua. Su cabeza, echada 923 II | resonante mar, ya por los encinares y olivares que vestían aquellos 924 II | ahora, estaban cubiertos de encinas, alcornoques, algarrobos, 925 II | más linda y angelical la encontraba y más melifluo se ponía 926 IV | posición daría yo si hubiese encontrado un amante tan resuelto y 927 VIII| contentos que unas pascuas, y se encontraron muy a gusto de ser ella 928 II | las damas más graciosas y encopetadas le ponían ojos amorosos; 929 II | de baño tan complicados y encubridores de las formas como los que 930 VI | disparando ponzoñosos dardos. ~Encubriendo siempre en los abismos obscuros 931 V | consecuente. Ya veremos cuando me encuentre con Adherbal si amo a Echeloría 932 IV | lustrosa y negra como la endrina, y con unos ojos que parecían 933 VIII| fuera caso que Salomón se enfadase y tuviese él que salir volando, 934 VIII| había recogido. Por esto se enfadó tanto Salomón cuando Adonia 935 VII | de tenazón todos sus más enmarañados acertijos, ella se quedó 936 VII | las doctrinas mágicas de Enoch y de las que Abraham había 937 VIII| todo esto, y que aún estaba enojado contra Abisag, tardó en 938 III | y hostil y blandiendo un enorme y fiero garrote. ~La prudencia 939 VIII| medios de que disponía eran enormes. Era guapísimo, ágil y divertido 940 III | amante supo entonces toda la enormidad de su infortunio, mas demasiado 941 I | poetas y sacerdotes, lo enseñaron todo; pero su misma ciencia 942 V | de Amalec y de Madián, y enseñoreándose de Elath y de Aziongaber, 943 VI | mucho que don Juan Fresco se ensoberbece y ufana, y lo orondo que 944 VII | de firmeza. ¿Había sido ensueño infantil el amor que se 945 III | pulimento y aseo. Además, el entender la hermosura y el afanarse 946 VI | seducciones? ¿Cómo había de entenderse el amor de Salomón, si la 947 I | la Cueva de los letreros. Entendidas las letras, parece que lo 948 III | aunque sus palabras no se entendiesen. ~En aquel instante, ¡oh 949 VI | no a su carácter ni a su entendimiento y prudencia. Salomón había 950 V | curiosidades de Jerusalén ni enterarse de nada de lo que allí sucedía, 951 II | que él se quedaba horas enteras embobado contemplando la 952 VI | padrino de la boda. ~La entereza, constancia y resistencia 953 IV | sobre todo lo ocurrido, y su enternecimiento se ha hecho mayor. Desea 954 IV | compasiva y excelente, y se enterneció. Ha tomado informes sobre 955 III | pasaban las chicas un año entero frotándose con linimentos 956 III | percatado. En cambio, apenas se enteró de lo ocurrido, se extremó 957 II | con los cantares que sabía entonar, le había hecho una honda 958 VII | Y, sin embargo, y aquí entra lo más patético de mi cuento, 959 V | lado del desierto de Arabia entraban los israelitas en la tierra 960 VII | pompa con que venía, de su entrada en Jerusalén, acompañada 961 V | tú tildarme de galán sin entrañas. Adherbal no está en Tiro. 962 II | el Síngilis, hoy Genil; entrando en la tierra de los turdetanos, 963 VI | Mutileder sería óbice para que entrase él en el número de los sesenta, 964 III | majestad a su frente; la boca entreabierta dejaba ver unos dientes 965 VI | rey le hiciera buscar para entregarle a la muchacha, y hasta que 966 V | desde el primer momento y no entregarte nunca un corazón que no 967 V | escribió antes de partir y que entregó a Chemed una persona de 968 I | otras ingeniosidades que nos entretienen y consuelan durante nuestra 969 VII | cortesía y aparato. ~No entro aquí en descripciones del 970 IV | puerta se abrió sin ruido. Entró el paje y le siguió Mutileder. ~ 971 I | andar airoso y cuyo talle le entusiasma, y luego se adelanta, la 972 VI | buena amistad, y le había enviado cartas de recomendación 973 VI | principios de aquel reinado, enviando al otro mundo, a fin de 974 IV | sufetes o jueces de Málaga enviasen contra Adherbal, era evidente 975 III | energía de la actitud, daban envidia a los de Hércules mancebo. 976 VI | Cristo escribió una carta y envió su efigie. Después amó Salomón 977 IV | la retenía en cautividad, equilibrando el calor superior que había 978 VII | hablado entonces en su reino, equivale a Amor o Amistad, oyó hablar 979 VIII| en lo que afirmas de que eres padre de Echeloría y de 980 I | echando la zancadilla a los Erros, Larramendis y Astarloas! 981 I | floreciente ciudad. ~El erudito y sagaz anticuario don Aureliano 982 IV | pie su gallarda estatura, esbelta y cimbreante como las palmas 983 IV | iluminada. ~El paje entonces se escabulló sin saber cómo, y Mutileder 984 IV | por una estrecha y larga escalera de caracol, llegaron luego 985 V | estaban ya preparados y escalonados en el camino, a fin de verse 986 III | de peor condición que al esclavo más humilde; pero, en ocasiones, 987 V | lino, caballos y carros; esclavos negros y marfil, de Nubia; 988 II | para más que para hacer escobas y esportillas, se alzaban 989 III | lograban pulir y descubrir la escondida hermosura, invisible por 990 I | letreros y de otras cuevas y escondites, algunos de los cuales se 991 I | alfabeto propio, con el cual escribieron sus poemas y demás obras. ~ 992 I | buscar letreros en Cuevas escritas y en otros monumentos que 993 I | de Irizar y Moya, que ha escrito obras tan notables sobre 994 I | que en ellos se conservan escritos. Esta es la prehistoria 995 I | sabios los hieroglíficos, la escritura cuneiforme y demás reconditeces. ~ 996 III | en silla de manos, y dos escuderos, una dueña y cuatro pajecillos 997 IV | compendio, me limitaré a lo más esencial, deslizándome algunas veces, 998 V | otras sutilezas y quintas esencias alambicaba, fraguaba y se 999 I | lo que me seduce, sino el esfuerzo de discurso, de sutileza 1000 VIII| enamorado. ~Abaris hizo esfuerzos inauditos para disuadir 1001 IV | orejas, collar y zarcillos de esmeraldas, y sendas ajorcas, por el 1002 III | propio cuerpo, a fuerza de esmerarse. Todavía cinco siglos después 1003 III | artificial, que resulta de grande esmero y cuidado y de exquisito


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