Capitulo
1 III | el orgulloso corazón del hombre. María mira la vasta extensión
2 IV | la tierra, y a elevar al hombre. Por eso en todo ve ilusiones
3 V | para embellecer la vida del hombre, y si te adornas es sin
4 V | ahogada por el despego del hombre, el amor amargado la poesía
5 XI | salvaros.~ No; me repugna el hombre que explota el infortunio
6 XI | explota el infortunio de otro hombre; el hombre que roba con
7 XI | infortunio de otro hombre; el hombre que roba con la cuchilla
8 XI | de la ley en la mano; el hombre que vive y medra con la
9 XII | detuvo admirado aquel informe hombre, fue en uno de los cenadores
10 XII | pintado colorín.~Era aquel hombre entusiasta por el bello
11 XV | iluminó las facciones de aquel hombre.
12 XVII | infinito tanta generosidad en hombre tan mezquino. La tardanza
13 XVII | la infinita miseria del hombre ha convertido ese templo
14 XXI | quedará lucido.~ Ese hombre se ha vuelto loco.~ Le
15 XXI | compre los créditos de ese hombre; que se ha retirado voluntariamente
16 XXIII | pies.~ ¡Tu tío! ¡Qué hombre tan repugnante!~ No dependeré
17 XXIII | de cigüeña, y en traje de hombre. Era don Braulio. Su usurera
18 XXVI | aliento de la muerte.~ ¡Que hombre tan tonto! dijo para sí
19 XXVI | pasión que no sea sensual, ni hombre que no sea materialista.~ ¡
20 XXVI | dientes don Braulio. Este hombre erró la vocación; debía
21 XXVII | tienes?~ Me horroriza ese hombre.~ ¿Por qué?~ No sé.~
22 XXVIII| suicidio.~ ¿Quién sois, hombre funesto, que así me martirizáis?~
23 XXVIII| conmovida de compasión por aquel hombre. Era tan buena, que el ver
24 XXVIII| de padecimiento en aquel hombre, macilento por sus vicios,
25 XXVIII| aras de tu loco amante, un hombre que te abandona por los
26 XXVIII| paras en las formas del hombre, y no en su alma.~ ¿En
27 XXIX | en el comercio; pero un hombre tan honrado no era digno
28 XXIX | gran revolución en que el hombre resolvió sus derechos torpemente
29 XXX | derecho a insultar a un hombre de honor delante de una
30 XXXI | filósofos griegos enseñaban al hombre que la suprema ciencia consiste
31 XXXII | en ceniza. El destino del hombre es amar. El secreto de la
32 XXXII | viera en brazos de otro hombre, a quien prodigaras de grado
33 XXXIV | parte podía unirse con un hombre a quien no amaba, de horrible
34 XXXVI | oscureció los ojos de aquel hombre, su sangre ardía, pero frío,
35 XXXVII| existe de inmortal en el hombre. Amar como amaba María,
36 XXXIX | transacciones amistosas con un hombre que no tiene un cuarto.~
37 XXXIX | entiende.~ Le hacíamos a V. hombre de mas talento,~ ¡Cómo
38 XXXIX | echarán otros encima y ese hombre se declara insolvente.~
39 XL | obliga a casarme con un hombre que me repugna; Ernesto;
40 XLI | el tal don Braulio era un hombre esencialmente estético.~
41 XLII | Fácil de cumplir! ¿Amar a un hombre a despecho del corazón es
42 XLII | el corazón y la vida a un hombre, por quien el corazón no
|