Capitulo
1 VII | De cualquier modo la felicidad será mi corona, y tú María,
2 VIII | prueba que el arancel de la felicidad es muy difuso y complicadísimo.
3 XV | que allí se encuentra la felicidad y la riqueza. Y no sabe
4 XVIII | acordó de María. Siempre la felicidad está mezclada con hiel.
5 XVIII | contentan solamente con la felicidad, sino que anhelan darla
6 XVIII | vez de la aureola de la felicidad, la corona de espinas del
7 XXII | nada valen voy a comprar mi felicidad. Después dirán los noveleros
8 XXIII | nuestro corazón.~ Por tu felicidad, María. ¿Con qué derecho
9 XXIII | Recuerda como yo la pasada felicidad, y espera en lo porvenir.~ ¿
10 XXIII | para alcanzar un aliento de felicidad. Después de esta separación
11 XXV | dejaba él sus amores, su felicidad, sus ilusiones y la esperanza
12 XXVIII| y sus promesas de amor y felicidad teñían con deslumbradora
13 XXVIII| do fingimos encontrar la felicidad se halla escondida la muerte. ¿
14 XXVIII| nadando en el lujo y en la felicidad. Las reinas envidiarán vuestros
15 XXXII | sol que alumbraba nuestra felicidad. Mientras brille me acordaré
16 XXXIII| influencia del amor y de la felicidad, hace de ellos un templo
17 XXXIV | y que si el soplo de la felicidad, agitando las alas de su
18 XXXV | esa única prenda, es mi felicidad. Permitidme al menos que
19 XXXVI | puede ser.~ ¿Rehusáis la felicidad que puedo daros, desprecias
20 XXXVII| sublime está divorciado de la felicidad. El día en que el Creador
21 XXXVII| ser un relámpago? ¿Y la felicidad? ¿Por qué la felicidad ha
22 XXXVII| la felicidad? ¿Por qué la felicidad ha de ser un fuego fatuo? ¿
23 XXXVII| sueño? Por qué el amor, la felicidad, y la poesía son los albores
24 XL | su lecho para llevarle la felicidad y el consuelo. Tú cantarías,
25 XL | voluntariamente al amor o a la felicidad? Yo me suicido porque mato
26 XL | Están secas como nuestra felicidad. Cuando nadie me oiga cantaré
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