Capitulo
1 II | modesta casa se abre, y una mujer vestida de blanco se dirige
2 II | la noche, la soledad y la mujer vestida de blanco. Sin embargo,
3 III | que Dios ha dotado a la mujer para arrastrar tras sí el
4 V | ojos tan divinos. ¡Pobre mujer! Siempre te pintan aguijonearla
5 V | compasiva, pero coqueta; en fin, mujer, Dios mismo que te ha creado,
6 V | contemplase. Yo que veo en la mujer la sensibilidad ahogada
7 V | tiranos; yo digo que la mujer es la única flor que esmalta
8 V | explicaré, estoy por que la mujer sea hermosa y buena, su
9 IX | entuerto; si el marido o la mujer. Yo lo consulté con un juez,
10 IX | saqué en limpio que la mujer era una santa mártir, y
11 IX | era un san Estéban y la mujer un Asmodeo. Apeló a otras
12 IX | entonces. Decíase que una mujer misteriosa vestida de negro
13 XII | Desgraciada, infeliz la mujer que se viese precisada a
14 XVIII | risueños colores, cuando cada mujer es un hada, y comienza el
15 XXV | ángel de su existencia, a la mujer que le había inspirado sus
16 XXV | de las señoras había una mujer vestida de negro. Sería
17 XXVIII| porque sensual como toda mujer te paras en las formas del
18 XXX | de honor delante de una mujer, que no puede vengarlo.
19 XXXI | explicar el corazón de la mujer. Ese corazón sereno a veces
20 XXXIII| uniéndose a una angelical mujer, que bajo aquel sagrado
21 XL | acarrea.~Ernesto: tal vez otra mujer, que no te amará tanto como
22 XLI | que sienta bien a toda mujer graciosa.~Su sencillez,
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