Capitulo
1 I | sus lánguidas ramas a la tierra, para contarle los secretos
2 IV | destinados a consolar a la tierra, y a elevar al hombre. Por
3 VI | joven salta presuroso a tierra.~ ¡Ernesto!~ ¡María!~
4 XXIII | impotentes poderosos de la tierra.~Convirtamos nuestros ojos
5 XXIII | nos es dado adivinar en la tierra.~ Momentos que serán
6 XXIII | la luz que me guía en la tierra, la mágica armonía que endulza
7 XXIII | delirios los cielos.~La tierra huye bajo mis plantas, los
8 XXIII | morirá jamás? No: aquí en la tierra amor es poesía, es ciencia,
9 XXV | transportando a bordo o a tierra innumerables pasajeros.
10 XXVI | acudir a la muerte porque la tierra nos rechaza.~ O a la
11 XXVIII| Hay gloria en el mundo?~La tierra ignora ya el nombre de Homero. ¿
12 XXXII | primeras palabras; bendita la tierra que te sostenía; mientras
13 XXXII | el suspiro amoroso de la tierra. La luna está pálida porque
14 XXXII | tuviera remedio ya en la tierra.~Dejemos tales ideas que
15 XXXVII| perfección, y que desean ver a la tierra convertida en un espejo
16 XXXVII| los cielos para redimir la tierra, la naturaleza se reveló
17 XL | me enseñaste, cuando la tierra tenía tantas flores como
18 XLII | presentaban el aspecto de una tierra maldecida. Hasta los pajarillos
19 XLII | cielo a los abismos de la tierra. No caía una gota de las
20 XLII | mantos la superficie de la tierra. Algunos sacudimientos removían
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