Capitulo
1 IV | astros en sus círculos de luz, las palpitaciones de las
2 VII | convertiría en suavísima luz, si lo alimentase otra atmósfera.~ ¿
3 XVI | cuando el sol apagaba su luz en la sombría bruma de las
4 XVI | antorcha tendía su pálida luz por los abismos, Ernesto
5 XVIII | cambiantes de halagüeña luz, y con deslumbradores destellos
6 XXIII | palabras que eres sin duda la luz que me guía en la tierra,
7 XXIII | en el foco donde deben su luz los mundos; donde aprenden
8 XXIII | ángeles y veo que Dios es luz inefable e inefable amor.
9 XXIII | crepúsculo extiende su dudosa luz, me postro en mi barca para
10 XXIII | Ernesto, que veía flotar a la luz de la luna como blanca y
11 XXIII | oculto en la espesura.~A la luz de la luna su fascinación
12 XXVI | sus cancerosos pechos la luz purísima del amor.~ Pero
13 XXVIII| teñían con deslumbradora luz los días del porvenir. María
14 XXVIII| iluminado por la torva luz de sus brutales pasiones,
15 XXXI | sembrado de ilusiones de luz, revestido de fe, de esperanzas,
16 XXXIII| había abierto sus ojos a la luz de la vida, llenando de
17 XXXIV | entre océanos de divina luz, el aliento del desengaño,
18 XXXVII| Amar como amaba María, es luz, es la armonía de todas
19 XXXVII| difundían con una palabra la luz sobre el caos, bebieron
20 XXXVII| hondo valle, dorando con su luz las riberas de nuestra patria
|