Capitulo
1 III | III~María, tal es el nombre de la
2 III | orgulloso corazón del hombre. María mira la vasta extensión
3 V | que la barca ha aparecido, María está arrodillada. Invoca
4 V | solo así puede ser flor. María era buena y hermosa, ya
5 VI | VI~La barca arriba a do María estaba, y el joven salta
6 VI | tierra.~ ¡Ernesto!~ ¡María!~A esto siguió ese silencio
7 VII | lancé al mar, a buscarte María, a sentir tu aliento refrescando
8 VII | lejos del otro? Preguntó María.~ La suerte, contestó
9 VII | tu suerte oponerme.~ María; ángel de paz en mi desolada
10 VII | Pero si logro fortuna; María, el mundo entero ha de envidiarte.~
11 VII | felicidad será mi corona, y tú María, tú mi eterna compañera.~ ¡
12 VII | los mares cual el viento.~María lloraba.~~ ~~~~~~
13 VIII | genealogía de nuestros héroes. María era hija de un comerciante
14 X | Ernesto en su conversación con María ha contado con su tío, del
15 XI | oído la conversación de María y Ernesto. No la olvidemos.
16 XI | el gabinete del padre de María.~ Buenos días, don Pedro,
17 XI | amargamente el padre de María.~ Habladme, que os escucho.
18 XII | contemplar a la hermosa María que limpiaba una jaula,
19 XIV | volvió a ver el usurero a María. Su ojo centelleaba al mirarla,
20 XVIII | conciencia, porque se acordó de María. Siempre la felicidad está
21 XIX | comerciante arruinado. Su hija María tan sólo le quedaba de consuelo
22 XXIII | azuladas montañas, cuando María salió de su casa dirigiéndose
23 XXIII | veces.~ ¡Cuánto te amo, María! Estos momentos de poesía,
24 XXIII | divinos.~ Sí: yo siempre, María, te estoy mirando, siempre
25 XXIII | lado te apartaras.~ Y es María, que hemos perdido el polvo
26 XXIII | corazón.~ Por tu felicidad, María. ¿Con qué derecho puedo
27 XXIII | primera oración fue el Ave María, que tú me enseñaste en
28 XXIII | Virgen santa, exclamó María, con los ojos arrasados
29 XXIII | Protégelo.~ Ernesto, al ver a María, alzando sus brazos al cielo,
30 XXIII | Ernesto pudo decir tan sólo María, porque los sollozos ahogaban
31 XXIII | con majestad a los cielos.~María se enjugó las lágrimas y
32 XXIII | Al volver a su casa dio María un grito de espanto. Le
33 XXIII | noche. Se encaminó a casa de María, y oculto en el follaje
34 XXIII | naturaleza de los amores de María y Ernesto.~Cuando vio al
35 XXIII | llorando a su barca, y a María arrodillarse en la arena,
36 XXIII | más escrupuloso marido. María ceñirá siempre a las sienes
37 XXIII | indudable mi enlace con María.~No saben ambos la red que
38 XXV | a desplegarse la huerta. María desde una ventana de su
39 XXV | máquinas, y sólo delante de María juró amarla por toda una
40 XXVI | encaminó a casa de don Pedro. María tenía una horrible repugnancia
41 XXVI | Será cierto? ¿será cierto? ¡María, María!~~ ~~~~~~
42 XXVI | cierto? ¿será cierto? ¡María, María!~~ ~~~~~~
43 XXVII | nada... dijo amargamente María.~ No puede pronunciar
44 XXVII | Esperemos... añadió María por no desconsolar a su
45 XXVIII | XXVIII~María no podía separar de su memoria
46 XXVIII | luz los días del porvenir. María después de la entrevista
47 XXVIII | sus huellas de la arena.~María no pensó que el mundo físico
48 XXVIII | continuado extravío.~Decíamos que María se paseaba sola a orillas
49 XXVIII | agria voz que la decía:~ ¡María!~Volviose azorada y vio
50 XXVIII | y vio a don Braulio.~ María, quería hablaros.~ ¿A
51 XXVIII | mí, señor?~ Sí, a vos, María; porque de vos depende la
52 XXVIII | es desesperante, exclamó María vertiendo amargas lágrimas.~
53 XXVIII | desgarráis el alma.~ No, María, vengo a salvaros. Si vos
54 XXVIII | querer? ¿Qué he de decir?~ María; yo os amo, y puedo salvar
55 XXVIII | horrible situación.~ Sí, María. Abrid esos labios y los
56 XXVIII | un afán tan interno... María, te amo tanto, que si me
57 XXVIII | alma no me pertenece, dijo María profundamente conmovida
58 XXVIII | Qué horror! exclamó María temblando y fuera de sí.~
59 XXVIII | desesperado y alejándose de do María estaba. La joven sobrecogida
60 XXIX | el placer de arrastrar a María hasta la puerta de su casa,
61 XXIX | con nadie hablaba.~ ¡María! O tu padre o Ernesto. Ya
62 XXIX | porque no tiene dinero. Si María no vende a Ernesto por el
63 XXX | de la blanca casa vio a María entretenida en hojear un
64 XXX | dormido en toda la noche, dijo María con humilde y amargado acento.~ ¡
65 XXX | como que es mía esta casa. María se cubrió el rostro con
66 XXX | aproximándose al oído de María, murmuró estas siniestras
67 XXX | cuanto se os antoje.~ ~María~ ¡Quedad con Dios!~
68 XXX | dejó caer sobre el sillón.María entonces entró en la estancia,
69 XXXI | XXXI~María, ocultó a su padre la horrible
70 XXXII | agudo aguijón del dolor. ¡Oh María, María! La naturaleza sin
71 XXXII | aguijón del dolor. ¡Oh María, María! La naturaleza sin ti me
72 XXXII | confiando mis amores al mar.~¡María! El sol se ha apagado en
73 XXXII | colores. En su oración, María, han pronunciado tu nombre,
74 XXXII | amor sin esperanza.~¿Sabes, María, que debe ser terrible un
75 XXXII | reúna pronto para siempre. María, te adora tu infeliz.Ernesto.~~ ~~~~~~
76 XXXIII | cumplirse. El infeliz padre de María iba a ser perseguido por
77 XXXIII | acababa de morir; allí en fin, María había abierto sus ojos a
78 XXXIV | XXXIV~María entre tanto sufría congojoso
79 XXXIV | impresionable corazón. Y María no se engañaba. El poeta
80 XXXIV | carta hubiera asesinado a María. No podía acordarse de Ernesto,
81 XXXIV | jaula. Se había olvidado María de verter unas gotas de
82 XXXV | triunfante y orgulloso.~María iba sosteniendo a su padre
83 XXXV | hija.~ En ese sillón, María, murió mi padre. Desde ahí
84 XXXV | alguacil.~ Esa es tu cuna, María, ahí te depositaba tierno,
85 XXXV | tierno, amorosa tu madre.~María se ahogaba de dolor.~
86 XXXV | pronuncian mi nombre. Ayúdame, María, a rogar... que no vendan
87 XXXV | no vendan a tu madre...~María cayó de rodillas implorando
88 XXXV | voluntad.~En este intermedio María recogió un papel que se
89 XXXV | entierren al lado de tu madre.»~María fuera de sí, exclamó corriendo
90 XXXVI | Braulio siguió apresurado a María con el rostro radiante de
91 XXXVI | Perdón! ¡Perdón! Exclamó María, arrojándose a sus pies.
92 XXXVI | avaricia.~ ¡Ay! gritó María con todas sus fuerzas. Me
93 XXXVI | con él había pronunciado María.~ Yo seré vuestra esclava.
94 XXXVI | siempre. Sí, para siempre.~Y María acentuaba aquellas palabras
95 XXXVI | precipitado del aposento.~María había padecido tanto que
96 XXXVII | corazón.~Amar como amaba María, es luz, es la armonía de
97 XXXVII | hombre. Amar como amaba María, es desposeerse de la naturaleza
98 XXXVII | otra alma. Amar como amaba María debe ser el sueño de todos
99 XXXVIII| comprendes el sacrificio de María, te ruego que no prosigas
100 XL | XL~María a Ernesto.~Adorado Ernesto:
101 XL | tanto bien nos ha hecho.~ ~María a los pies de un jorobado~
102 XL | tarde rezaríamos el Ave María. ¿Y esto no ha de realizarse?
103 XL | que, muera yo pronto.María.~~ ~~~~~~
104 XLI | esencialmente estético.~María sólo llevaba un vestido
105 XLI | Isabel, única amiga de María, la acompañaba. Y la sostenía;
106 XLI | resuelta a salvar a su padre.~María se había llegado a convertir
107 XLI | Vio que entraba en Santa María de Alicante, que un sacerdote
108 XLI | de grado en el enlace de María. Opúsose, hízole reflexiones,
109 XLI | firmísima resolución de María, que aceptó su triste destino
110 XLI | de tan enorme sacrificio. María volvió prontamente en sí,
111 XLII | el látigo de la tormenta. María aterrada oraba acompañada
112 XLII | los aposentos de la casa.~María quedó sola; cuando don Braulio
113 XLII | mío! ¡Qué noche! exclamó María.~ Todo te aterra, todo
114 XLII | yo!~ Sí, mi esposa, María; dijo don Braulio, queriendo
115 XLII | con un beso de fuego.~ María, vamos a recogernos, que
116 XLII | blasfeméis por piedad, dijo María temblando.~ No quieres
117 XLII | su corazón a pedazos.~ María, María, acuérdate de que
118 XLII | corazón a pedazos.~ María, María, acuérdate de que eres mi
119 XLII | nada más que el crimen.~ María, sígueme. Ya sabes que tengo
120 XLII | suelo.~ ¡El campo! dijo María enajenada de gozo.~Una fuerte
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