Capitulo
1 VI | presuroso a tierra.~ ¡Ernesto!~ ¡María!~A esto siguió
2 VII | ti? Cuando oigo tu canto, Ernesto, por las tardes, cuando
3 VII | La suerte, contestó Ernesto.~ No temo a la suerte,
4 VII | traes.~ ¡Ay! y volvió Ernesto a suspirar.~ No me amas,
5 VII | suspirar.~ No me amas, Ernesto, cual te amo yo. Este campo
6 VII | mi eterna compañera.~ ¡Ernesto!~ Te lo juro por mi corazón;
7 VII | tras ese azul firmamento.~Y Ernesto voló a su barca; y voló
8 IX | IX~Ernesto hijo de un gobernador de
9 IX | la Argelia. El padre de Ernesto, como si le hubiese caído
10 IX | Isla. A la noche siguiente Ernesto fue llevado por su padre,
11 IX | teatro, y vio el Trovador. Ernesto a los diez y nueve años
12 IX | la acción de esta novela, Ernesto tiene veinte años. Su madre
13 IX | seguía siempre desde lejos a Ernesto, sin que Ernesto de ello
14 IX | lejos a Ernesto, sin que Ernesto de ello se apercibiese.~~ ~~~~~~
15 X | X~Hemos oído que Ernesto en su conversación con María
16 XI | conversación de María y Ernesto. No la olvidemos. Al día
17 XIV | casa con su sobrino de V. Ernesto.~ Me alegro; dijo reprimiéndose
18 XV | años y yo cuarenta, que Ernesto es hermoso y gallardo, y
19 XVI | reclinarse en las ondas. Ernesto contemplaba silencioso el
20 XVI | a cuyo compás entonaba Ernesto sus suaves y mágicos cantares, ¡
21 XVI | por el viento. Entonces Ernesto cantaba el amor, las ilusiones
22 XVI | pálida luz por los abismos, Ernesto adoraba a Dios; y enmudeciendo
23 XVI | engrandece y vivifica el alma.~ ~Ernesto~Sin embargo, Ernesto, poeta
24 XVI | Ernesto~Sin embargo, Ernesto, poeta de la naturaleza
25 XVI | estéril oro del poderoso. Ernesto, poeta e la Divinidad, quería
26 XVII | de algunos días recibió Ernesto una carta en estos términos
27 XVII | términos concebida: Querido Ernesto: Con júbilo singular leí
28 XVII | los días hay diligencias.~Ernesto quedó como deslumbrado.
29 XVII | Braulio, la necesidad de que Ernesto pasase a Madrid, y su absoluta
30 XVIII | XVIII~Ernesto volvió a leer la carta;
31 XVIII | poca justicia al corazón de Ernesto, si no dijésemos que entraba
32 XVIII | que la admiren las gentes. Ernesto tenía veinte años, edad
33 XVIII | ambición. ¡Cuántas digresiones! Ernesto lloró su amargo sacrificio,
34 XXIII | nuestros ojos a la barca de Ernesto: que en el mundo debemos
35 XXIII | manto las solitarias playas. Ernesto atracó su pequeña barquichuela,
36 XXIII | Momentos que serán eternos, Ernesto; porque son momentos divinos.~
37 XXIII | amor es el mismo Dios.~ Ernesto, Ernesto; cuando no tenga
38 XXIII | mismo Dios.~ Ernesto, Ernesto; cuando no tenga esperanza
39 XXIII | la oración a la Virgen, Ernesto.~ Y tú no te olvides
40 XXIII | escollos del mar.~ ¡Ay Ernesto! Si alguna vez en medio
41 XXIII | lágrimas.~Protégelo.~ Ernesto, al ver a María, alzando
42 XXIII | después de breve pausa dijo Ernesto. Mi partida es mañana.~ ¡
43 XXIII | debe ser ahora mismo.~ Ernesto, Ernesto pudo decir tan
44 XXIII | ahora mismo.~ Ernesto, Ernesto pudo decir tan sólo María,
45 XXIII | ahogaban su voz. El corazón de Ernesto se partía en mil pedazos.~
46 XXIII | lágrimas y señaló la barca. Ernesto cerró los ojos como demente,
47 XXIII | alejando, y del pañuelo de Ernesto, que veía flotar a la luz
48 XXIII | en el cual se sumergía Ernesto. Hay dolores que se sienten
49 XXIII | malicia le hizo sospechar que Ernesto debía despedirse de su amada
50 XXIII | de los amores de María y Ernesto.~Cuando vio al joven huir
51 XXV | arrasados de lágrimas: Era Ernesto. Lloraba sí, porque es imposible
52 XXV | las ondas. Entonces sufrió Ernesto un vahído, y parecía que
53 XXV | tendía sus brazos al mar. Ernesto sintió que le traspasaban
54 XXV | negro. Sería la sombra de Ernesto.~~ ~~~~~~
55 XXVIII| el recuerdo de su adorado Ernesto. Le amaba con el primer
56 XXVIII| recordaba que la barca de Ernesto no se mecería ya en sus
57 XXVIII| peñasco donde esperaba a Ernesto, oyó agria voz que la decía:~ ¡
58 XXVIII| Si tuvierais el alma de Ernesto me martirizaríais así? ¿
59 XXIX | María! O tu padre o Ernesto. Ya veremos si eres tan
60 XXIX | todos lo que yo hago! Si Ernesto no da dinero a usura es
61 XXIX | dinero. Si María no vende a Ernesto por el oro que yo le ofrezco,
62 XXX | gabinete de don Pedro.~ ¡Ernesto! ¡Ernesto! ¡Cuántos males
63 XXX | don Pedro.~ ¡Ernesto! ¡Ernesto! ¡Cuántos males nos amenazan!
64 XXXI | problema.~Al día siguiente Ernesto comenzó a escribir la siguiente
65 XXXII | cabellos te dará nuevas de tu Ernesto, y te dirá que llora tu
66 XXXII | María, te adora tu infeliz.Ernesto.~~ ~~~~~~
67 XXXIV | infinito que la unía a su Ernesto. Conocía que el joven poeta
68 XXXIV | bogaba la frágil barca de Ernesto. Su isla aparecía risueña
69 XXXIV | María. No podía acordarse de Ernesto, sin sentir también un dolor
70 XXXVI | con toda su fuerza.~ ¿Y Ernesto? Dijo.~ ¡Ernesto! ¡Ernesto!
71 XXXVI | Y Ernesto? Dijo.~ ¡Ernesto! ¡Ernesto! No le volveré
72 XXXVI | Ernesto? Dijo.~ ¡Ernesto! ¡Ernesto! No le volveré a ver más,
73 XL | XL~María a Ernesto.~Adorado Ernesto: Te escribo
74 XL | María a Ernesto.~Adorado Ernesto: Te escribo por primera
75 XL | yo que estoy escribiendo. Ernesto, ¡hemos sido muy desgraciados,
76 XL | permitido contemplar tu rostro. Ernesto, Ernesto mío. Te adoro. ¿
77 XL | contemplar tu rostro. Ernesto, Ernesto mío. Te adoro. ¿Por qué
78 XL | un hombre que me repugna; Ernesto; que me da asco. Y no puedo
79 XL | Entonces te compadeceré Ernesto, mucho más de lo que te
80 XL | nuestras dos enamoradas almas.~Ernesto: ¿Será verdad que ya jamás
81 XL | tantos castigos me acarrea.~Ernesto: tal vez otra mujer, que
82 XL | feliz. ¿Y tendrás valor, Ernesto para olvidarme; para ser
83 XLII | mis ilusiones eran para Ernesto. Y lo he visto aparecer
84 XLII | oro mi corazón, que como Ernesto es pobre y vos sois poderoso,
85 XLII | poderoso, he despreciado a Ernesto y me he unido gozosa con
|