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1001 XXIII | cáliz de las flores, en las errantes sombras de la noche te veo
1002 XXVI | don Braulio. Este hombre erró la vocación; debía haber
1003 XXIII | absolutos señores, la virtud escarnecida, premiados los más viles
1004 IX | nueve años se acordaba de la escena del desafío; pero no se
1005 XXXV | mundo. Vendedme a mí por esclavo. Sacadme la sangre si queréis,
1006 XLII | tengo sueño. ¿Pues no ha escogido mala sazón para filosofar?~
1007 XXXV | con estoica indiferencia escribanil.~Las voces del alguacil
1008 XXXV | a ver alguaciles, juez y escribanos reunidos en aquella mansión.~
1009 XXXV | muere. Sobre ella mi padre escribía y me enseñaba a ser un honrado
1010 XL | más que tu, yo que estoy escribiendo. Ernesto, ¡hemos sido muy
1011 XL | verdad que ya jamás podré, escribirte? Me parece que estoy soñando.
1012 VII | tus cantares.~ Le he escrito a mi tío; pidiéndole asilo
1013 XXXV | mañana.~ Una mesa de escritorio.~ ¡Esa mesa! Dios mío,
1014 XXIV | pensamientos de Job, que parecían escritos para su amargado corazón.~«
1015 XII | XII~Examinó escrupulosamente la finca, pero donde se
1016 XXIII | puede ofender ni aun al más escrupuloso marido. María ceñirá siempre
1017 IV | el recogimiento con que escucha sus rumores, se echa de
1018 XXIII | rayos de tus miradas, han escuchado mis oídos con tanto amor
1019 VII | las velas de tu barco.~ Escúchame. Yo siento aquí en mi frente
1020 X | brevísimo cuerpo. Cuando hablaba escupía como la víbora una saliva
1021 XXVIII | Sois una víbora, que escupís veneno a mi frente.~
1022 XLI | don Braulio era un hombre esencialmente estético.~María sólo llevaba
1023 XXXVII | es el canto de todas las esferas encadenadas por el amor,
1024 XXIX | bien nadie se asocia. Los esfuerzos aislados del individuo chocan
1025 V | mujer es la única flor que esmalta el desierto de la vida.
1026 XXV | de aquellas azoteas tan esmaltadas, son dignas de verse las
1027 XVI | espumas; tomando celestiales esmaltes para enamorar al céfiro
1028 XXI | bailarina?~ Es más feo que Esopo, y más enamorado que Cupido.~
1029 X | degeneraba en enano. Su saliente espalda llevaba la carga de una
1030 XLI | merino negro, y una mantilla española, traje, que sienta bien
1031 XX | aras de su propio honor. Le espantaba, le martirizaba la idea
1032 XXXIV | desgraciado padre; ya alejaba espantada de su imaginación tan triste
1033 XVIII | sino que anhelan darla en espectáculo, para que la admiren las
1034 VIII | del pueblo entregada a los especuladores. Ved, sino como arrancan
1035 XXXII | noches el peñasco en que me esperabas. Bendice la hora de nuestra
1036 XLII | conferido por Dios.~ Esperad un instante. Me ahogo. Tocad
1037 XXX | desgraciado de los padres; y sin esperar la respuesta de la joven
1038 XLII | nubarrones cada vez más espesos y más gigantescos, parecían
1039 XXXIII | recuerdos. Allí habían nacido y espirado los abuelos y padres de
1040 XVII | aliento vagan con suave y puro esplendor las místicas estrellas.~~ ~~~~~~
1041 XXXIX | pobre! La justicia es muy esquiva para los pobres. En cambio
1042 XXVII | me alegro de veros feliz. Estabais tan triste!~ Sí estaba
1043 XXVI | hombres. Todos los que me han estafado, me tratarán de estafador;
1044 XLII | bujías que ardían en las estancias, y como la noche era tan
1045 XLII | y me desespere cuando te estás allí con esa calma.~
1046 IV | naturaleza, y su ser se abisma estático en aquel océano de revelaciones
1047 XXXIX | el embargo, se quedaron estáticos.~ ¿Interpondrá V. demanda
1048 IX | que el marido era un san Estéban y la mujer un Asmodeo. Apeló
1049 XLI | un hombre esencialmente estético.~María sólo llevaba un vestido
1050 VIII | míseros desposeídos no los estimen de subido precio. ¡Cuándo
1051 I | Hermosas son las noches del estío, cuando la luna huella los
1052 XXXV | el escribano apuntaba con estoica indiferencia escribanil.~
1053 VII | porvenir me espera en esa estrecha isla de Tabarca? Yo quiero
1054 VII | anchura.~ ¿Aún te parece estrecho ese mar?~ Anhelo un premio.~ ¿
1055 XXVII | puede sufrirlos, y se rompe estrellándose contra el dolor.~ Sí,
1056 XLI | prohibiciones como sus ruegos se estrellaron contra la firmísima resolución
1057 XL | campana de la oración me estremecía de amor, porque nuestras
1058 XXXVII | puede mentarse sin que se estremezca espantado el corazón.~Amar
1059 XXX | padre mío... y como si estuviese loca, con los ojos nublados,
1060 X | Se llamaba don Braulio... Evitaremos mientras podamos citar apellidos
1061 XII | XII~Examinó escrupulosamente la finca,
1062 XXVI | Pero siempre se ven excepciones...~ ¡Qué son rarísimas!
1063 XXVI | hacer? Dios mío. ¿Qué hacer? exclamaba fuera de sí don Pedro, golpeándose
1064 XLII | fin cayó falto de fuerzas exclamando:¡Vaya una noche de boda! ¡
1065 XIX | mismos que las habían vaciado exclamaron: Es un pobre diablo, se
1066 IX | eras la ciencia universal. Exclamé yo entonces. Decíase que
1067 XXXVI | doblegaré a todas vuestras exigencias.~ No, no puede ser.~ ¿
1068 XIX | comprador; y si prestaba no exigía el doble por su dinero;
1069 XI | es bien módico. Solo os exijo el doble.~Los dientes de
1070 XXI | compra todos los créditos existentes contra don Pedro de Urgel.~ ¡
1071 XXXIX | todos los pagarés que ha expedido.~ Pues dejadlo; dijo
1072 XXVI | palabras habéis pronunciado? Explicadme esa palabra, sino queréis
1073 XXXI | tiene por objeto conocer y explicar el corazón de la mujer.
1074 XI | me repugna el hombre que explota el infortunio de otro hombre;
1075 XXVIII | para consolarla, sino para explotarla en vuestro provecho; vos,
1076 XXVI | hoy vamos a las magníficas exposiciones de Londres en pos de una
1077 XXXII | los cielos, y tener que expresarlo con una sola palabra. ¡Te
1078 XXVI | de mis desdichas, se ve expuesta a la orfandad, a la miseria...~
1079 XLI | color de chocolate.~¡Que exquisito gusto! No se puede negar
1080 XXXII | está contigo y te contempla extasiado y feliz. Este viento que
1081 IV | de su ligera barca. En el éxtasis con que contempla la naturaleza,
1082 XLII | tempestad comenzó al anochecer a extender sus alas. El calor era sofocante,
1083 XXIV | conocerá Dios mi rectitud. Si extendí mi paso fuera del camino,
1084 XXIII | del Naufragio; para que extienda sobre mi cabeza su manto,
1085 XL | sobre mi cuerpo inanimado extiendan ese lazo. Así ha de ser
1086 XL | hasta el intentarlo. Te extraña que principie así mi carta,
1087 XVII | quedó como deslumbrado. Extrañaba, infinito tanta generosidad
1088 II | siempre de color de cielo, no extrañarás mis descripciones.~¿No te
1089 XXXIII | suerte. La casa debía pasar a extrañas manos. El alma se identifica
1090 XL | principie así mi carta, yo lo extraño más que tu, yo que estoy
1091 XXVIII | parodia!~Siempre andamos extraviándonos. Imagen fiel de la vida,
1092 XXVIII | este libro es un continuado extravío.~Decíamos que María se paseaba
1093 XXVIII | esos corazones que sucumben fácilmente a la desgracia. Le mataría
1094 XXV | Recostada la ciudad en la falda de elevado castillo, parece
1095 XLII | sus altares, he jurado en falso; he prometido lo que mi
1096 XXIX | quiebra, a buen seguro que le faltaran protectores en el comercio;
1097 XXXIII | iba a ser perseguido por faltas que no eran suyas, sino
1098 XLII | oscuridad, en vano. Por fin cayó falto de fuerzas exclamando:¡Vaya
1099 XVIII | sangre hierve, cuando la fantasía despliega sus alas matizadas
1100 XXIII | A la luz de la luna su fascinación le pintó un mono con pico
1101 XVI | allí donde sólo se adora el fastuoso lujo de la miseria, y sólo
1102 XL | suicido obligada por la fatalidad. ¿Y no es temible un suicidio
1103 XLII | devoraba el espacio sin fatigarse, sin desmayar como si un
1104 XI | pitado a costa de sudores, y fatigas; el jornal que debiera saciar
1105 III | bata, veréis que respira fatigoso su pecho, y que late violento
1106 XXXVII | felicidad ha de ser un fuego fatuo? ¿Por qué la poesía es un
1107 XXXII | gracias a la Virgen, porque favorable viento impulsa sus lonas,
1108 XXVIII | en su desgracia, que sus favorecidos le abandonan, regalándose,
1109 XXV | vientos. Aquel monte aislado, fecundo para la guerra, estéril
1110 XXIII | trabajaré con ansia, con fervor para labrar tu dicha.~ ¿
1111 XLI | que juraba con los labios fidelidad a aquel ente repugnante,
1112 XXVIII | andamos extraviándonos. Imagen fiel de la vida, este libro es
1113 XXXII | terrible un amor sin esperanza? Figúrate que yo te viera en brazos
1114 IV | las olas. Sus ojos ya se fijan en el firmamento, ya se
1115 XXXV | Una cuna de caoba con filetes dorados, gritaba el alguacil.~
1116 XLII | escogido mala sazón para filosofar?~ Dejadme sola. ¿No oís?
1117 XXII | don Braulio era tan buen filósofo.~~ ~~~~~~
1118 XXVI | Pedro para conseguir sus fines particulares.~ Después
1119 XXVIII | manchan el alma, y que do fingimos encontrar la felicidad se
1120 XI | Eso es una vagatela! Firmadme un recibo de ciento veinte
1121 XLI | se estrellaron contra la firmísima resolución de María, que
1122 XLI | corazones traspasados por flechas, jabalíes, corderos, etc.,
1123 XVI | regalos los valles y las florestas. La cigüeña revolotea sobre
1124 I | uno de los rincones del florido reino de Valencia. El sol,
1125 II | innumerables palacios, sus floridos jardines, sus bosques de
1126 XXIII | pañuelo de Ernesto, que veía flotar a la luz de la luna como
1127 XXIII | imagen, me pierdo en el foco donde deben su luz los mundos;
1128 XXIII | de María, y oculto en el follaje la siguió para enterarse
1129 XXXVII | pugnar el pensamiento con la forma?~¿Ha de luchar siempre,
1130 XIX | repletas le llamaban todos el Fouquet de Alicante; cuando quedaron
1131 XLI | pantalón azul, chaleco carmesí, frac verde botella con botones
1132 XXXIV | azulado mar, por do bogaba la frágil barca de Ernesto. Su isla
1133 IX | las de Villadiego, con un francés, que pasaba a la Argelia.
1134 XXVII | deshonra empañase nuestras frentes; porque dudaba si debía
1135 XLI | en sí, y al ver la mirada fría impasible de su padre protestó
1136 XXXIX | catástrofe. Los curiales fueron las víctimas de este drama.
1137 XLII | María enajenada de gozo.~Una fuerte ráfaga de viento apagó las
1138 | fuese
1139 IX | entablada un año antes de la fuga.~Y me contestó: oí a los
1140 XL | Tampoco duermo. Desde que te fuiste, ni por una hora; ni por
1141 XLII | alas; ni la arredraba el fulgor de los relámpagos, ni la
1142 XLII | no veis esos siniestros fulgores?~ Oigo lo que tú oyes,
1143 XXIX | de esta sociedad humana, fundada en la desconfianza os echan
1144 XVI | semejante al triste destello de funeral antorcha tendía su pálida
1145 XXXVI | padecido tanto que al salir su futuro esposo de aquel gabinete
1146 XXV | hermosísimas mariposas alicantinas, gala la más bella, la más deslumbradora
1147 I | el horizonte ostenta sus galas, semejante a un hermoso
1148 XV | que Ernesto es hermoso y gallardo, y que yo soy feo y corcovado;
1149 XXII | día a papel. Con papel se ganan los corazones, caen los
1150 XIX | negocio no llevaba la mira de ganar doscientos con uno de capital;
1151 XV | labios! ¡qué cuerpo! ¡Qué garganta!... Ocasión se me presenta
1152 II | del mar, cual una de esas gasas vaporosas, que disipa el
1153 XLII | comprando créditos me he gastado más de dos millones! ¡Vaya
1154 XXVII | Hay dolores, hija mía, que gastan la naturaleza. El cuerpo
1155 XXIII | mejor! Así me ahorro el gasto de jardín. Con los medios
1156 XXXIX | importa.~ ¿Pagará V. los gastos de...~ Se entiende.~
1157 VII | amoroso suspiro; si la blanca gaviota extiende sus alas, rozando
1158 VIII | de la Biblia haremos la genealogía de nuestros héroes. María
1159 XXVII | para las almas grandes y generosas es penoso creer en la maldad
1160 XVII | Extrañaba, infinito tanta generosidad en hombre tan mezquino.
1161 XLI | churrigueresco novio, el cual hizo un gesto de disgusto y despecho al
1162 XVI | el trueno, llenando con gigantesca y ronca voz los espacios
1163 XLII | cada vez más espesos y más gigantescos, parecían tocar con las
1164 IX | IX~Ernesto hijo de un gobernador de la isla de Tabarca. Su
1165 XLII | el amor? Un instante de goce; y después... nada.~ ¡
1166 XXIII | nube de voluptuosidad y de goces.~Aunque a tan villano sentimiento,
1167 VII | heriría a ambos de un solo golpe, temo a los vaivenes de
1168 XXVI | exclamaba fuera de sí don Pedro, golpeándose la frente.~ Vuestra situación
1169 XXIX | de ella ignominiosamente. Gozábase ya en pintar los dolores
1170 XXIII | en la barbarie, lamiendo gozosas las cadenas que arrojan
1171 XXIII | Siempre. ¿No está tu imagen grabada aquí en el corazón? ¿No
1172 XLI | sienta bien a toda mujer graciosa.~Su sencillez, propia de
1173 IV | envidiaran las flores del granado, espaciosa frente que refleja
1174 XLI | camisa con chorrera, una grandísima aguja de diamantes, un reloj
1175 VII | ruiseñor en la espesura es tan grato para mi oído como el eco
1176 XXV | necesita dejar en su ánimo gratos y apacibles recuerdos. Por
1177 XXXI | indefinibles. Los filósofos griegos enseñaban al hombre que
1178 VII | Pero no quiero atarte con grillos, ni a tu suerte oponerme.~
1179 XXXV | caoba con filetes dorados, gritaba el alguacil.~ Esa es
1180 XXX | entonces entró en la estancia, gritando.~ ¡Padre mío! ¡padre
1181 XXXVI | amontona mi avaricia.~ ¡Ay! gritó María con todas sus fuerzas.
1182 XLII | alas. Llegó a una escondida gruta. El búho, y la lechuza saltaron
1183 XXIX | desconfianza os echan el guante y os aprisionan por conspirador,
1184 XLI | corderos, etc., etc.; los guantes era amarillos y el sombrero
1185 XL | flores que me traías las guardo. Están secas como nuestra
1186 XXV | aislado, fecundo para la guerra, estéril para la naturaleza,
1187 XXV | ánimo abatido con el aspecto guerrero, se ha ornado de flores,
1188 XXIII | eres sin duda la luz que me guía en la tierra, la mágica
1189 XXIX | veréis como los grandes guindillas de esta sociedad humana,
1190 XXXIV | cantos de sus fuentes, las guirnaldas de sus flores, la sombra
1191 XVII | a tu clase.~Manda cuanto gustes a tu tío. Braulio.~P. D:
1192 XXIII | hubiera tenido en caso de haberlos visto envueltos en una nube
1193 XXVIII | padre por estafador; por haberme pedido dinero cuando no
1194 XXIV | su gabinete, después de haberse aburrido, agrupando números
1195 XL | un arroyo las yerbas que habíamos recogido para pasar el día.
1196 XXIX | si fuera tan sólo reírse! Hablad de la miseria que cunde
1197 XI | amargamente el padre de María.~ Habladme, que os escucho. Sólo por
1198 XI | También de vos he oído hablar.~ Ya sabréis que soy
1199 XXVIII | Braulio.~ María, quería hablaros.~ ¿A mí, señor?~ Sí,
1200 XXVIII | novelas y poesía, y yo te hablo de la amarguísima verdad;
1201 XL | muerto sedientos. ¡Cuánto habrán padecido!~Ni siquiera pude
1202 XL | enredaderas.~¿Por qué nos habremos conocido? Te estoy viendo
1203 XXX | vuestro padre.~ ¡Oh! Haced el favor de volver. Está
1204 XLII | despecho del corazón es cosa hacedera?~ ¿Qué es el amor? Un
1205 XXVI | inagotable.~ ¿Todo? pues hacéis muy mal.~ Hago mal, ¿
1206 XXXIV | todo cuanto nos rodea, y hacemos a la naturaleza víctima
1207 XXIX | a mí que en el mundo no hacen todos lo que yo hago! Si
1208 XXXIX | Se entiende.~ Le hacíamos a V. hombre de mas talento,~ ¡
1209 XXVIII | mataste, porque pudiste, haciéndole feliz, darle el cielo, y
1210 XVIII | cuando cada mujer es un hada, y comienza el alma a sentir
1211 XXVI | aplacar mi suerte y no he hallado ninguno.~ A veces donde
1212 XV | dinero. Gracias a Dios me hallo soltero. ¡Qué labios! ¡qué
1213 XXXIV | buscar su jilguero y le halló muerto en la jaula. Se había
1214 XL | amará tanto como yo, te hará más feliz. ¿Y tendrás valor,
1215 VIII | A imitación de la Biblia haremos la genealogía de nuestros
1216 XVIII | amargo brebaje del dolor.~Haríamos poca justicia al corazón
1217 XXVIII | mofa que de su honradez harían las gentes, el...~ ¡Ay
1218 XXXVIII| ruego que no prosigas aunque hayas tenido la heroica paciencia
1219 XXXII | están suspendidas en sus hebras de oro. Tu imagen está en
1220 XLI | infeliz apurando hasta las heces el cáliz de la amargura,
1221 XVI | sorprenden el alma, los hechizos de un entrecortado suspiro,
1222 XXVIII | encomendarlo, el rezo se helará en tus labios, acordándote
1223 VII | corazón amoroso, tranquilo, henchido de amor; si suspira el viento,
1224 XXXV | la honradez, mi principal herencia. ¿Quién le hubiera dicho
1225 X | asquerosa. Cuando miraba hería como la serpiente. Pero
1226 VII | a la muerte, porque nos heriría a ambos de un solo golpe,
1227 V | condiciones, si esa flor, no es de hermosos colores, y de suave aroma,
1228 VIII | la genealogía de nuestros héroes. María era hija de un comerciante
1229 XXXVIII| prosigas aunque hayas tenido la heroica paciencia de llegar hasta
1230 X | competir con los arcos de herradura; rematando ambas con unos
1231 XXV | los marineros, el sordo hervidero del vapor, el rechinar de
1232 XXIV | mío, exclamó don Pedro, hice bien a todos los desgraciados,
1233 I | ermita. Horas deliciosas, que hicisteis llorar a Byron; vosotras
1234 XL | Para siempre! Esa palabra hiela mi corazón. Estoy siempre
1235 XXVIII | aunque tienes entrañas de hiena. Tu padre se suicidará porque
1236 IV | y sin embargo, la barca hiende presurosa las olas. Sus
1237 XXX | No asoman al rostro, pero hierven en los abismos del corazón.~
1238 I | llorar a Byron; vosotras hijas de la imaginación del Eterno,
1239 X | rematando ambas con unos pies hinchados y descomunales. Se me olvidaba
1240 XI | Ya sabréis que soy el Hipócrates del comercio, y que mi caja
1241 XI | Qué finca tenéis libre de hipoteca?~ Esta en que estáis.~
1242 XI | ciento veinte mil reales; hipotecadme cualquier finca que los
1243 XXVIII | Aquella declaración la hirió mortalmente, y pálida, desencajada,
1244 XXX | vio a María entretenida en hojear un libro.~ Señorita.
1245 XXVIII | recogía las flores que habían hollado sus plantas y sentía que
1246 XXV | nuestro pecho, la playa que hollaron siempre nuestros pies, el
1247 XVI | desconfianza, defendidas por hombres-máquinas que se llaman soldados.
1248 XXIII | cadenas que arrojan a sus hombros los impotentes poderosos
1249 XXVIII | tierra ignora ya el nombre de Homero. ¿Hay amor? El mar de Leucades
1250 V | viento enemigo, ni enemiga honda combatan aquella barca.
1251 XXXVII | divisamos desde nuestro hondo valle, dorando con su luz
1252 XIX | antonomasia a todas las gentes honradas. Cuando sus arcas estaban
1253 XI | familia que no pase bajo sus horcas caudinas; no hay desgracia
1254 XI | Pedro miró espantado a su horroroso interlocutor.~ ¿Os espanta
1255 XXVII | ha sufrido el corazón... ¡Hubieras sido muy desgraciada, y
1256 I | del estío, cuando la luna huella los cielos coronada de estrellas,
1257 XXVIII | aire hubiese borrado sus huellas de la arena.~María no pensó
1258 XXVIII | náufrago, que comparte con el huérfano la mitad de su sustento,
1259 XXXIX | le consideraban arruinado huían de él. ¡Cómo que tenía que
1260 IX | se acordaba de su madre huida el día antes. En los tiempos
1261 XL | enamorasen de ti. ¡Y todo ha huido! Todo me recuerda tu amor.
1262 XXXII | en el vacío como ángeles huidos del cielo tan sólo por alcanzar
1263 XXIII | Ernesto.~Cuando vio al joven huir llorando a su barca, y a
1264 XXX | la noche, dijo María con humilde y amargado acento.~ ¡
1265 XXIII | no se doblega a recibir humillantes favores. La amarga situación
1266 X | pesada joroba, donde se hundía como maldecida su diminuta
1267 XXIII | delirios los cielos.~La tierra huye bajo mis plantas, los astros
1268 XLII | unido gozosa con vos, y huyendo de la deshonra he venido
1269 XLII | ángulo de la estancia.~ ¿Huyes de mí?~ Sí, sí. ¿No oís
1270 IX | madre era muy joven cuando huyó. No se ha podido averiguar
1271 I | I~ ~Hermosas
1272 XXX | Quedad con Dios!~ Con Dios id... y don Pedro mostraba
1273 III | labios vaga, es el matiz ideal de la esperanza; el que
1274 XXXIII | extrañas manos. El alma se identifica con los lugares donde ha
1275 XXI | entre paréntesis) es muy idóneo para la murmuración.~
1276 XXVIII | imbuido mi romancesco sobrino. Idos a esa choza. El frío perseguirá
1277 XXVIII | gloria en el mundo?~La tierra ignora ya el nombre de Homero. ¿
1278 XXIII | al interés, el vicio y la ignorancia dominando como absolutos
1279 II | II~Era de noche...~Tengo que
1280 III | III~María, tal es el nombre
1281 II | de luna (no olvidéis que ilumina la luna mi teatro) en medio
1282 XL | Bendecía al sol porque iluminaba tu isla; y se perdían mis
1283 XXVIII | jadeante entonces de rabia, iluminado por la torva luz de sus
1284 V | despecho al verse precisada a iluminar aquel rostro tan encantador,
1285 XV | como siniestro relámpago iluminó las facciones de aquel hombre.
1286 XXXII | cobija desvanecerse como una ilusión de la niñez, desde aquí
1287 XXVIII | poéticas; que tal vez os haya imbuido mi romancesco sobrino. Idos
1288 VIII | VIII~A imitación de la Biblia haremos la
1289 XLI | y al ver la mirada fría impasible de su padre protestó que
1290 XXVIII | Leucades llorará eternamente la impiedad del corazón humano. ¿Hay
1291 XXXV | María cayó de rodillas implorando misericordia.~ No puede
1292 XXVI | Decídmela si no es afrentosa. Imponedme condición; pero dadme tiempo
1293 XLII | señor, me divierto. Qué importuna tempestad Dios está jugando
1294 XXIII | arrojan a sus hombros los impotentes poderosos de la tierra.~
1295 XXXII | el aire que respiro está impregnado en tus recuerdos. El sol
1296 XXXIV | duda, y el ateísmo a su impresionable corazón. Y María no se engañaba.
1297 XXX | recibió en sus brazos, e imprimió un ósculo de amor en su
1298 XXXII | porque favorable viento impulsa sus lonas, y porque sus
1299 XXXIV | risueña imaginación, le impulsaba a perderse en el cielo entre
1300 XV | permanece allá, y requiescat in pace. ¿Pero con qué cuento
1301 XXVI | esa fuente de consuelos inagotable.~ ¿Todo? pues hacéis
1302 XXXIII | corazón que los objetos inanimados que nos pertenecen.~El infeliz
1303 XLII | aparecer entre el humo del incienso, y he oído su voz bajo las
1304 XLII | piando se quejaban de la inclemencia del cielo. Algunos relámpagos
1305 XXXIV | joven poeta era vario e inconstante, y que si el soplo de la
1306 XXXVII | sublimidad en esencia, la belleza increada, la idea absoluta, la revelación
1307 XXXI | son diversos, oscuros e indefinibles. Los filósofos griegos enseñaban
1308 XXIII | un día siquiera. Quiero independencia. Su casa la necesito sólo
1309 XXIV | torta solo, y no comió el indigente de ella... Si vi alguno
1310 XXVI | verlos tan miserables; tan indignos, ha apagado en sus cancerosos
1311 XXIX | Los esfuerzos aislados del individuo chocan contra el torrente
1312 XXIII | poner en práctica es cosa indudable mi enlace con María.~No
1313 X | parte moral: era lo más infame, lo más degradante que se
1314 XXX | torpe cobardía, o la suprema infamia.~ Dejemos todo esto a
1315 XI | lastimeros quejidos de los infelices; que mueren de frío y de
1316 XL | corazón. Voy a escribir infinitas veces esa palabra; porque
1317 IX | discordia, y como ambas partes influyeron en el asunto con su bolsillo
1318 IX | un Asmodeo. Apeló a otras informaciones en tal discordia, y como
1319 XI | negocios.~ Sí, sí, ya estoy informado.~ Vengo a salvaros. Me
1320 XII | se detuvo admirado aquel informe hombre, fue en uno de los
1321 XXXIV | oídos, negándole por tanta ingratitud su dulce amparo; y que llorosa
1322 XVII | convertido ese templo en una inmunda taberna. Sólo en la cúspide
1323 XII | precisada a recibir sus inmundas caricias. Al volver al gabinete
1324 I | verde césped, y juegan cual inocentes ilusiones en alas de los
1325 XLI | hízole reflexiones, trató de inquirir los secretos del corazón
1326 IV | nubes que se disipan, los insectos que brillan, el trasparente
1327 XVII | Además; su padre le había insinuado siempre al bueno de don
1328 XVII | tu carta, en la cual me insinúas tu deseo de partir a Madrid.
1329 XLI | su alma. Don Pedro rogó, insistió, hízole ver que el corazón
1330 XXXIX | y ese hombre se declara insolvente.~ No vendrá nadie más.
1331 XXV | a la mujer que le había inspirado sus dulces cantares, y enseñándole
1332 XXXIV | sus labios la blasfemia e inspiraría la duda, y el ateísmo a
1333 XXVIII | espantosa demencia puede inspiraros esas terribles palabras.~
1334 XXVIII | de su muerte, sin que os inspire la conciencia ningún remordimiento.~
1335 XXXVI | ocultando victoriosamente sus instintos.~ Lo he olvidado todo.
1336 XXVIII | mundo es perseguida, es insultada. Vuestro padre tiene un
1337 XXVI | mostraré mis arcas vacías y me insultarán; les pediré un plazo y me
1338 XXXV | No permito que a nadie se insulte delante de la autoridad.
1339 XXVIII | plantas.~ Callad, no me insultéis. ¿He de vender mi corazón
1340 XIX | demás; el que no tiene los insuperables obstáculos de la honra y
1341 XLII | engañado al mundo. Sé que he intentado engañar a Dios. Las gentes
1342 XL | sería un crimen hasta el intentarlo. Te extraña que principie
1343 XLII | por quien el corazón no se interesa! Os he jurado amor eterno;
1344 XXV | coquetería que las ciudades del interior, y es porque a su seno van
1345 XI | espantado a su horroroso interlocutor.~ ¿Os espanta mi proposición?~
1346 XXXV | constante voluntad.~En este intermedio María recogió un papel que
1347 XXVIII | tan grande, un afán tan interno... María, te amo tanto,
1348 XXXIX | quedaron estáticos.~ ¿Interpondrá V. demanda de calumnia?~
1349 XL | venida a las costas, me inundaba de plácida alegría. Y todo
1350 XII | Aquel elogio produjo una invencible repugnancia en el corazón
1351 V | María está arrodillada. Invoca a la Virgen, y ruega que
1352 XVIII | leer la carta; y entonces involuntariamente vino triste dolor a su corazón,
1353 XXXII | alguna vez me olvidaras, iría a perderme en brazos de
1354 XL | flores cargadas de rocío. Iríamos a buscar al desgraciado
1355 IV | IV~Allá a lo lejos se ve una
1356 IX | IX~Ernesto hijo de un gobernador
1357 XXV | arrebataba en sus alas. A la izquierda comenzó a desplegarse la
1358 XLI | traspasados por flechas, jabalíes, corderos, etc., etc.; los
1359 XXVIII | horrible por naturaleza, jadeante entonces de rabia, iluminado
1360 XXIII | de su esposo coronas de jazmines y azucenas. ¡Tanto mejor!
1361 XXIV | siguientes pensamientos de Job, que parecían escritos para
1362 X | llevaba la carga de una pesada joroba, donde se hundía como maldecida
1363 XL | María a los pies de un jorobado~No lloro. ¿Por qué he de
1364 II | reloj de la aldea de San Juan suenan las doce. El campo
1365 XVII | concebida: Querido Ernesto: Con júbilo singular leí tu carta, en
1366 III | nos ahoga, la esperanza juega muchas veces el papel de
1367 I | sobre el verde césped, y juegan cual inocentes ilusiones
1368 XLII | importuna tempestad Dios está jugando conmigo.~ No blasfeméis,
1369 XXXVI | que rubio es mi cabello. Jugaréis con estas trenzas de oro.
1370 XII | asqueroso y repugnante. Sería juguete de sus vicios, y se vería
1371 XVI | mar! Tranquilo, azulado juguetea con las brisas, ciñéndose
1372 XLI | sacerdote la bendecía, oyó que juraba con los labios fidelidad
1373 IX | santa, tres veces santa Jurisprudencia! Tu eres la ciencia de la
1374 VII | Ernesto!~ Te lo juro por mi corazón; por el Dios
1375 XXV | y sólo delante de María juró amarla por toda una eternidad,
1376 XXIV | que se me pese en balanzas justas, y conocerá Dios mi rectitud.
1377 XXXV | insulta! Lo oís, me insulta. Justificaréis lo que decís o de lo contrario
1378 XXVIII | que por haber sido bueno y justo, muere presa del hambre
1379 XXVIII | con todos y su casa es un laberinto; de donde puede salir con
1380 XXVII | No puede pronunciar el labio lo que ha sufrido el corazón... ¡
1381 XXIII | con ansia, con fervor para labrar tu dicha.~ ¿Y no hay
1382 XVIII | pedantes que se presentan lacrimosos con el corazón marchito,
1383 X | puede ser en el mundo. ¿Ladrón? No. ¿Asesino? No. ¿Usurero?
1384 XXXII | Una oración infinita; una lágrima del cielo; un suspiro de
1385 XXIII | sumidas en la barbarie, lamiendo gozosas las cadenas que
1386 VII | desamarré mi barca, y me lancé al mar, a buscarte María,
1387 I | cielo, dejando caer sus lánguidas ramas a la tierra, para
1388 IV | hermoso rostro. Rema con languidez, y sin embargo, la barca
1389 X | aunque tuviese que atravesar largas distancias; con su único
1390 XLI | descomunal de oro pendiente de larguísima cadena cargada de dijes
1391 XXVIII | lo inspiraba odio, sino lástima.~ Nada quiero saber;
1392 XX | una quiebra que pudiese lastimar su honra. Era capaz hasta
1393 XI | amarillento oro; sin escuchar los lastimeros quejidos de los infelices;
1394 XLII | al verse amenazado por el látigo de la tormenta. María aterrada
1395 XL | consuelo. Tú cantarías, con el laúd, nuestros amores, mientras
1396 XXIII | es virtud, es arte, es el laurel de la gloria; en la muerte
1397 XII | la devora. Su amor era la lava del volcán, que cae sobre
1398 XL | nuestros amores, mientras yo lavaba en un arroyo las yerbas
1399 XXV | ha ornado para entretejer lazos con que aprisionar al viajero.
1400 XLII | escondida gruta. El búho, y la lechuza saltaron en su presencia
1401 XVIII | No creáis nunca, amadas lectoras, a esos jóvenes pedantes
1402 X | único ojo orlado siempre de legañas, atisbaba lo que quizá no
1403 XXXV | Permitidme al menos que legue ese recuerdo a mi hija.
1404 XVII | Ernesto: Con júbilo singular leí tu carta, en la cual me
1405 XLI | repugnante, que un sacerdote le leía la célebre epístola de San
1406 XXXV | escuchaba tu madre cuando tú leías los Mártires o el Genio
1407 XXXII | llega a mis oídos desde las lejanas costas como un eco del cielo;
1408 I | imaginación del Eterno, sois el lejano eco de su lira y el pálido
1409 XVI | rugiendo cual calenturiento león; cuando el sol apagaba su
1410 XLI | ver el mar sacudió aquel letargo y dio un grito espantoso.~
1411 XI | Necesito pagar mañana una letra ya vencida, dijo Don Pedro.~ ¿
1412 XXVIII | Homero. ¿Hay amor? El mar de Leucades llorará eternamente la impiedad
1413 VIII | descreída conciencia, se levanta gozosa en nuestra alma.~~ ~~~~~~
1414 XVIII | elevar a su amante un día a levantado rango. Quería derramar a
1415 XLII | sacudimientos removían el suelo, levantando polvo como si el mundo temblase
1416 XL | días, según pensábamos nos levantaríamos con la aurora para coger
1417 XXIII | de la luna como blanca y leve nube. ¡Cuántos pensamientos
1418 XXIV | estado; abrió la Biblia y fue leyendo los siguientes pensamientos
1419 XXIII | escollos del mundo como me ha libertado de los escollos del mar.~ ¡
1420 XL | que me da asco. Y no puedo libertarme, y no tengo esperanza. Amamos
1421 XXVI | menos se piensa salta la liebre.~ Para mí todo se ha
1422 IV | extiende bajo la quilla de su ligera barca. En el éxtasis con
1423 XLII | relámpagos resplandecían por los límites del horizonte. El trueno
1424 XXVIII | sus amigos para pedir una limosna, y los amigos son siempre
1425 XII | contemplar a la hermosa María que limpiaba una jaula, do aprisionado
1426 XXXIII | próximo tenía, y se puso a limpiarla con calma e indiferencia.
1427 IX | abogado de ella, saqué en limpio que la mujer era una santa
1428 XXIX | del censor arrojando una línea de negra tinta sobre esos
1429 I | sois el lejano eco de su lira y el pálido reflejo de su
1430 XXIV | sirviente o de mi esclava al litigar ellos conmigo... Si prohibí
1431 XXVI | don Braulio, tocando en la llaga del corazón de don Pedro~ ¡
1432 XIX | arcas estaban repletas le llamaban todos el Fouquet de Alicante;
1433 XXXIX | calumnia?~ No.~ Y le ha llamado a V. usurero delante del
1434 XVI | hombres-máquinas que se llaman soldados.
1435 XXVIII | ignominiosamente de su casa. Mañana llamará a las puertas de sus amigos
1436 XXIII | es que sentimiento puede llamarse, no debe darse nunca el
1437 VII | veo alguna vez vagar en su llanura. Cuando pienso en el cielo
1438 XXXII | la campana de la oración llega a mis oídos desde las lejanas
1439 XLI | su padre.~María se había llegado a convertir en una máquina.
1440 XXIV | este infeliz, cuyas quejas llegan a mí al través de los siglos
1441 XL | creo que si la repito mucho llegará a matarme.~Yo creo que moriré
1442 XL | escribiéndote, nunca mis ojos llegarían a secarse. También se ha
1443 XLII | arrebatase en sus alas. Llegó a una escondida gruta. El
1444 XXXII | que espera volver a verte, llena de ternura y de amor. El
1445 VII | Pero mi ambición sólo puede llenarse en Madrid, allí donde el
1446 XXXII | y porque sus redes están llenas de pescados de todos colores.
1447 XXIII | todo cuanto nos rodea está lleno de ti. Parece que infinito
1448 IX | noche siguiente Ernesto fue llevado por su padre, en celebridad
1449 XVIII | mezclada con hiel. Cuando llevamos a los labios la copa de
1450 I | el corazón, armonías que llevan el alma a los pies de su
1451 XXV | barquichuelos que iban y venían, llevando equipajes, transportando
1452 XXXII | carro de astros, en que va a llevar su aliento de amor a los
1453 XXXV | del cristianismo. Y se lo llevarán mañana.~ Una mesa de
1454 XVIII | brazos del mar para que le llevase a do se hallaba su amada.~~ ~~~~~~
1455 XL | Todo me recuerda tu amor. Llevo la bata que llevaba la noche
1456 XXVIII | llora con todos los que lloran? Él me habla del cielo es
1457 XVIII | Cuántas digresiones! Ernesto lloró su amargo sacrificio, y
1458 XXXIV | ingratitud su dulce amparo; y que llorosa y afligida le echaba en
1459 I | hojas del azahar caen como lluvia de plata sobre el verde
1460 XL | mi desesperación; con mi locura. Y este amor tan grande
1461 XL | hora; ni por un minuto he logrado conciliar el sueño. Escribo
1462 VII | viento del otoño. Pero si logro fortuna; María, el mundo
1463 XXXII | favorable viento impulsa sus lonas, y porque sus redes están
1464 XXVI | magníficas exposiciones de Londres en pos de una butaca-cama
1465 XXXIV | devorado sus antes verdes y lozanas enredaderas. Nuestras desgracias
1466 XXI | don Pedro! Pues quedará lucido.~ Ese hombre se ha vuelto
1467 IX | santa mártir, y el marido un Lucifer; y después de oído el discurso
1468 XXXVII | de todas las naciones, y ludibrio de todo el Universo, para
1469 XX | precisado a quebrar. ¡Y luego se llamaba comerciante!~~~~~~
1470 XXVIII | padecimiento en aquel hombre, macilento por sus vicios, horrible
1471 XXIII | me guía en la tierra, la mágica armonía que endulza las
1472 XXV | desde el vapor presenta mágico aspecto. Recostada la ciudad
1473 XVI | entonaba Ernesto sus suaves y mágicos cantares, ¡Cuántos pensamientos
1474 XXVI | Sepulcro; hoy vamos a las magníficas exposiciones de Londres
1475 XXIII | y el joven señaló con majestad a los cielos.~María se enjugó
1476 XVI | XVI~El sol descendía majestuoso a reclinarse en las ondas.
1477 XXVII | generosas es penoso creer en la maldad y en la bajeza.~ Tal
1478 XXVIII | del hambre y de la sed; maldecirá su existencia y renegará
1479 XXXII | brazos de la muerte. Te maldeciría, no; te bendeciría amoroso,
1480 XXVI | las gentes, y todos nos maldicen, y nos miran todos con torvos
1481 XXVIII | encontrarás ahorcado, agonizante; maldiciendo a los hombres y a Dios.
1482 XLII | ahora está delante de mí, maldiciéndome porque le he arrancado del
1483 XXXIV | su esposo; que murmuraba maldiciones en sus oídos, negándole
1484 XXXV | y muero afrentado. No me maldigas. Compadéceme. Veas si puedes
1485 XXIII | don Braulio. Su usurera malicia le hizo sospechar que Ernesto
1486 XXIX | don Pedro cuando se viese maltratado por su único acreedor. Sabía
1487 XXVIII | con que Dios castiga a los malvados. Entonces te ahogará la
1488 XI | seres despiadados que cual manada de buitres, olfatean los
1489 XII | sobre las blancas azucenas y mancha su cáliz, y las reduce a
1490 XVII | sol; sólo en su bóveda no manchada por nuestro aliento vagan
1491 XXVIII | altas pasiones; vicios que manchan el alma, y que do fingimos
1492 XXVI | Ob! el honor. Las manchas que caen en el honor sólo
1493 XVII | correspondo a tu clase.~Manda cuanto gustes a tu tío.
1494 XXXIX | único acreedor de don Pedro mandaba que se suspendiese el embargo,
1495 XXVII | XXVII~ ¿Qué mandáis, padre mío?~ Siéntate
1496 XXX | sabéis que tengo derecho para mandarlo, como que es mía esta casa.
1497 I | aura pronta a obedecer sus mandatos, confía celestes secretos
1498 XXX | un lado. Quiero verle, lo mando, y ya sabéis que tengo derecho
1499 XXVIII | se suicidará porque las manías nunca se curan. Cuando vayas
1500 XXXV | escribanos reunidos en aquella mansión.~Por fin los cuervos de
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