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1501 XLI | vestido de merino negro, y una mantilla española, traje, que sienta
1502 XLII | con las alas de sus negros mantos la superficie de la tierra.
1503 XLI | llegado a convertir en una máquina. Vio que entraba en Santa
1504 XXV | vapor, el rechinar de las máquinas, y sólo delante de María
1505 X | serpiente. Pero usaba a las mil maravillas sus monstruosos órganos.
1506 X | para él tan despiadada, con maravilloso arte. Veamos su parte moral:
1507 XXXIV | Nuestras desgracias todo lo marchitan, todo lo envenenan. Cuando
1508 XVIII | lacrimosos con el corazón marchito, ostentando en la frente,
1509 XLII | suspiraba. Abrasados los campos, marchitos los árboles, secas las flores,
1510 XXV | persiguiendo a una pintada mariposa.~El vapor empezó a volar
1511 XXV | de verse las hermosísimas mariposas alicantinas, gala la más
1512 IX | que la mujer era una santa mártir, y el marido un Lucifer;
1513 XXXV | madre cuando tú leías los Mártires o el Genio del cristianismo.
1514 XX | honor. Le espantaba, le martirizaba la idea tan sólo de verse
1515 XXVIII | hombre funesto, que así me martirizáis?~ Soy tu salvación o
1516 XXVIII | tuvierais el alma de Ernesto me martirizaríais así? ¿os complaceríais en
1517 XXIII | ahogan y sin embargo no matan. Hay dolores que la muerte
1518 XXXIV | oprimía contra su corazón. Si matara el placer, aquella carta
1519 XXIII | puedo pedir tu mano?~ Me matará este sitio donde tantas
1520 XXVIII | fácilmente a la desgracia. Le mataría el verse acosado por sus
1521 XL | la repito mucho llegará a matarme.~Yo creo que moriré de amor.
1522 XXVIII | pudiste darle vida, y le mataste, porque pudiste, haciéndole
1523 XXVI | sensual, ni hombre que no sea materialista.~ ¡Ya! ¡ya! murmuraba
1524 XXVIII | se desplegaba con sus mil matices, encubriendo a sus ojos
1525 III | en sus labios vaga, es el matiz ideal de la esperanza; el
1526 XVIII | fantasía despliega sus alas matizadas de mil risueños colores,
1527 XL | felicidad? Yo me suicido porque mato mi esperanza; mis ilusiones;
1528 XXVIII | la barca de Ernesto no se mecería ya en sus olas, le asaltaba
1529 XVI | ensueños más dulces del poeta. Mecido por las ondas, criado en
1530 XXV | el patrio techo donde se meció la cuna que nos abrigaba,
1531 XLII | Amar es adorar sin fin, sin medida, vivir por otro ser, y morir
1532 X | con la cual podía muy bien medirse de arriba a abajo su brevísimo
1533 VIII | prueba no es parte para medrar en el comercio. Tal creemos,
1534 XXXIV | lágrimas rodaron por sus mejillas. ¡Qué cruel soy! dijo. ¿
1535 XXIX | pasa esto, ya os diré cosas mejores.~Volvamos a don Braulio,
1536 XXXII | ideas que me infunde mi melancolía.~Sólo siento no poder decirte
1537 XXXII | pliegue de su manto, y esa melancólica luna una pequeña rueda del
1538 XXIII | armonía que endulza las melancólicas horas de mi existencia.~ ¿
1539 III | perfectas facciones un tinte melancólico que embelesa el corazón,
1540 X | arrastraba una pierna y su melliza podía competir con los arcos
1541 XXXV | alguacil en voz alta iba mencionando todos los muebles que hallaba
1542 XXIV | vestido o sin cubierta al menesteroso.»~ ¡Oh Dios mío, Dios
1543 XL | a los cielos. Y la luna, mensajera de tu venida a las costas,
1544 XXXVII | un martirio que no puede mentarse sin que se estremezca espantado
1545 XXIV | y se precipitó sobre la mentira mi pie que se me pese en
1546 XXIII | ha obligado a pedir esa merced; que me ruboriza.~ Por
1547 XXV | más deslumbradora de la meridional ciudad.~A las cuatro de
1548 XXV | difunde por los felices climas meridionales. Alicante desde el vapor
1549 XLI | sólo llevaba un vestido de merino negro, y una mantilla española,
1550 XIX | Es un pobre diablo, se ha metido en lo que no entendía. El
1551 XVIII | Siempre la felicidad está mezclada con hiel. Cuando llevamos
1552 XVII | generosidad en hombre tan mezquino. La tardanza de su tío en
1553 XXXII | diste, y algunas lágrimas mías están suspendidas en sus
1554 XVII | ser piloto. ¡Oh, sublime milagro! ¡Oh, portentoso amor; qué
1555 XLII | me he gastado más de dos millones! ¡Vaya una noche!~
1556 XXXV | avergonzado, no profería la más mínima palabra.~Un alguacil en
1557 XLII | nubes, ni suspiraba el más mínimo aliento de aire. Los nubarrones
1558 XXXV | baqueta, decía en voz alta, el ministril algo usado y de gran antigüedad.~
1559 XXII | los corazones, caen los ministros, se aplaca la revolución;
1560 XL | por una hora; ni por un minuto he logrado conciliar el
1561 XXXVI | tal vez dentro de algunos minutos se haya consumado mi desgracia.
1562 XXVI | Todos vuestros créditos son míos. Los rompo con una condición...~ ¿
1563 XXXVI | no lo creo. Vos me amáis. Mirad que rubio es mi cabello.
1564 XXVI | todos nos maldicen, y nos miran todos con torvos ojos, es
1565 XXIII | siempre, María, te estoy mirando, siempre te estoy oyendo.
1566 XIV | María. Su ojo centelleaba al mirarla, y se enardecía su sangre.
1567 XI | está concluido.~Don Pedro miró espantado a su horroroso
1568 XL | Con qué devoción oíamos misa! ¡Qué flores tan hermosas
1569 XXVI | aman. Dios, al verlos tan miserables; tan indignos, ha apagado
1570 VIII | su aliento; para que los míseros desposeídos no los estimen
1571 XXVI | vocación; debía haber sido misionero.~ ¿Qué hacer? Dios mío. ¿
1572 | mismos
1573 IX | entonces. Decíase que una mujer misteriosa vestida de negro seguía
1574 II | busca las sombras, porque es misterioso, y la soledad, porque es
1575 III | color, pero con esa palidez mística de las rosas blancas, da
1576 XVII | suave y puro esplendor las místicas estrellas.~~ ~~~~~~
1577 XXVIII | comparte con el huérfano la mitad de su sustento, que trabaja
1578 XXIII | haber visto un monstruo mitológico oculto en la espesura.~A
1579 XXVIII | que el mundo físico está modelado a semejanza del mundo moral;
1580 XI | Nada; porque es bien módico. Solo os exijo el doble.~
1581 XXVIII | ruinosa justicia; el oír la mofa que de su honradez harían
1582 XXXVII | omnipotencia, y los hombres se mofaron de su misericordia. Sus
1583 XXIII | Después de esta separación momentánea, nuestros corazones se unirán
1584 XXII | allanan las montañas. El papel moneda ha sustituido a la fe; Y
1585 XXIII | Parecía la conversación de una monja y un ermitaño. Amor tan
1586 XXIII | fascinación le pintó un mono con pico de cigüeña, y en
1587 XV | Braulio pronunció para sí este monólogo.~Esa muchacha me conviene.
1588 XXVI | labios más que entrecortados monosílabos.~ Buenos días, don Pedro,
1589 X | a las mil maravillas sus monstruosos órganos. Corría cojeando,
1590 XXIX | ningún remedio.~Está muy bien montado nuestro mundo. Honor hace
1591 XXV | aprisiona los vientos. Aquel monte aislado, fecundo para la
1592 IV | formas. Es un tipo árabe; moreno como buen hijo del sol,
1593 XXVIII | morir mil veces.~ Vos no moriréis, que morirá vuestro padre.
1594 XL | de otra? Ay, no, no: me moriría de celos. ¿Pero con que
1595 XXVI | tienen recursos para no morirse de hambre.~ ¿Qué decís? ¿
1596 XXIII | apaga, dejo mi vestidura mortal, purifico mi alma para penetrar
1597 XXXII | mundo es dado amar a los mortales. No me olvides. Visita todas
1598 XXVIII | Aquella declaración la hirió mortalmente, y pálida, desencajada,
1599 XXX | Con Dios id... y don Pedro mostraba una calma tempestuosa. Hay
1600 XVI | colorín canta en la orilla mostrando el coral de sus plumas,
1601 XXVI | vendrán mis acreedores, les mostraré mis arcas vacías y me insultarán;
1602 XLII | mar, como muerto, ni se movía, ni suspiraba. Abrasados
1603 XXVIII | pensó tampoco que el alma es movible como el Océano, y que hoy
1604 XXXI | porque hay acciones cuyos móviles son diversos, oscuros e
1605 XXIII | viles sentimientos, y las muchedumbres sumidas en la barbarie,
1606 XXXV | iba mencionando todos los muebles que hallaba al paso, y el
1607 XI | quejidos de los infelices; que mueren de frío y de miseria! Y
1608 XXXII | que acosan mi corazón, me muestran que te amo cuanto en el
1609 XXVIII | tendré el placer de oírlo mugir de rabia en una cárcel,
1610 XXIII | que infinito como Dios te multiplicas para seguirme. Te apareces
1611 XXXVII | Bellini con los sonidos, Murillo con el pincel y Calderón
1612 XXXV | En ese sillón, María, murió mi padre. Desde ahí me recomendó
1613 I | inanimado del artista, hay murmullos, que embriagan el corazón,
1614 I | los pies de su creador. Murmura el mar, suspiran los cielos,
1615 XXI | paréntesis) es muy idóneo para la murmuración.~ Alerta; que don Braulio
1616 XXVI | nuestras manos acallar las murmuraciones de las gentes, y todos nos
1617 XL | mi corazón. Estoy siempre murmurándola. Me consuelo, porque creo
1618 XVI | armonías de la naturaleza: música encantadora, a cuyo compás
1619 XLI | de víctima con la fe que nace del corazón y se aumenta
1620 XXXII | Bendito sea el cielo que vio nacer de mi inocencia tu amor;
1621 XLI | protestó que de su emoción nacía aquel triste caso.~~ ~~~~~~
1622 XXXV | mío, Dios mío. En esa mesa nació la fortuna que hoy muere.
1623 XXXVII | hecho escarnio de todas las naciones, y ludibrio de todo el Universo,
1624 XXVIII | veréis rodeada de riquezas, nadando en el lujo y en la felicidad.
1625 XXVIII | hoy sobre las sienes del Napoleón el Pequeño. ¡Qué horrible
1626 II | jardines, sus bosques de naranjos, su cielo siempre azul,
1627 X | ostentaba una descomunal nariz, con la cual podía muy bien
1628 XXXI | el trascurso de nuestra narración tal vez podamos resolver
1629 XXIII | rezaré a la Virgen del Naufragio; para que extienda sobre
1630 XXIII | te aflijas. En la vida es necesario pasar por la desgracia para
1631 XVII | proporcionará todos los medios necesarios para que emprendas el viaje
1632 XVII | bueno de don Braulio, la necesidad de que Ernesto pasase a
1633 XVIII | sabemos distinguir el dulce néctar del placer, del amargo brebaje
1634 XXXVI | rodillas lo que arrogante me negabas.~ Os lo pido por caridad.~
1635 XXXIV | maldiciones en sus oídos, negándole por tanta ingratitud su
1636 XLI | exquisito gusto! No se puede negar que el tal don Braulio era
1637 XVII | presagio de una redonda negativa. Además; su padre le había
1638 XIX | ciertos; si emprendía un negocio no llevaba la mira de ganar
1639 XXIX | censor arrojando una línea de negra tinta sobre esos renglones.~
1640 XVI | la sombría bruma de las negras nubes, y el relámpago, semejante
1641 XXVII | mía, porque tú eres una niña y nada has padecido.~
1642 XXXII | desvanecerse como una ilusión de la niñez, desde aquí se descubren
1643 | ninguna
1644 XLII | campo, y que estaba casi al nivel del suelo.~ ¡El campo!
1645 XXXV | descompasada de un curial:~Notificada a don Pedro la causa de
1646 XXVIII | hiel; porque él te habla de novelas y poesía, y yo te hablo
1647 XLI | puerta de la casa de su novia, arrastrado por potros andaluces
1648 XLI | ornamenta de su churrigueresco novio, el cual hizo un gesto de
1649 XLII | mínimo aliento de aire. Los nubarrones cada vez más espesos y más
1650 XXX | estuviese loca, con los ojos nublados, y el paso vacilante se
1651 XXXII | Verbo, derramándose cual nueva savia de vida y esperanza
1652 XXXII | agita mis cabellos te dará nuevas de tu Ernesto, y te dirá
1653 IX | Trovador. Ernesto a los diez y nueve años se acordaba de la escena
1654 XL | Virgen! ¡Qué cánticos tan nuevos y tan dulces entonabas por
1655 XXIV | haberse aburrido, agrupando números que sólo demostraban la
1656 XXVI | después el honor...~ ¡Ob! el honor. Las manchas que
1657 I | estrellas, y el aura pronta a obedecer sus mandatos, confía celestes
1658 XL | sueño. Ahora la suerte me obliga a casarme con un hombre
1659 XL | ilusiones; pero me suicido obligada por la fatalidad. ¿Y no
1660 XXIII | situación de mi padre me ha obligado a pedir esa merced; que
1661 III | vasta extensión del mar. Si observáis su blanca bata, veréis que
1662 XIX | no tiene los insuperables obstáculos de la honra y de la delicadeza.
1663 XXVII | la ha sufrido en muchas ocasiones de su vida, y al borde del
1664 XXXII | dorada nube que aparece en el ocaso. El mar calla como si se
1665 XXXIV | perderse en el cielo entre océanos de divina luz, el aliento
1666 XXI | ya los daba hasta por un ochavo; exclamó un panzudo comerciante.~
1667 XIII | Braulio prestaba a don Pedro ocho mil duros.~~ ~~~~~~
1668 XLI | entonces cuanto le había ocultado su hija. Este venerable
1669 XXXI | XXXI~María, ocultó a su padre la horrible proposición
1670 XXVIII | pasiones, no lo inspiraba odio, sino lástima.~ Nada
1671 XXIII | Amor tan puro no puede ofender ni aun al más escrupuloso
1672 XL | este amor mañana es una ofensa hecha a los cielos.~Tal
1673 XXIII | me lo ordena; mi tío me ofrece su vivienda; mi corazón
1674 XXIII | canción amorosa. Aún se oía a lo lejos el eco repetido
1675 XL | domingos! ¡Con qué devoción oíamos misa! ¡Qué flores tan hermosas
1676 XL | felicidad. Cuando nadie me oiga cantaré aquella canción
1677 XXVIII | pagarlo, y tendré el placer de oírlo mugir de rabia en una cárcel,
1678 XXIII | cuando no tenga esperanza de oírte, me moriré de pena.~
1679 XI | cual manada de buitres, olfatean los cadáveres; beben las
1680 XXXII | de ternura y de amor. El olor de las blancas rosas que
1681 XXXIV | nuestros extraviados ojos; olvidamos todo cuanto nos rodea, y
1682 XXXII | esperanza. Si alguna vez me olvidaras, iría a perderme en brazos
1683 VII | inspiración y mi vida.~¿Me olvidarás?~ ¡Olvidarte! Jamás.
1684 XL | tendrás valor, Ernesto para olvidarme; para ser de otra? Ay, no,
1685 VII | vida.~¿Me olvidarás?~ ¡Olvidarte! Jamás. Mi tío está en Alicante;
1686 XXXII | las contrarias nubes.~No olvidé la palabra que te di. Creo
1687 II | En una noche de luna (no olvidéis que ilumina la luna mi teatro)
1688 XXXVII | naturaleza se reveló contra su omnipotencia, y los hombres se mofaron
1689 VII | grillos, ni a tu suerte oponerme.~ María; ángel de paz
1690 XXXIV | manos tenía su carta que oprimía contra su corazón. Si matara
1691 XLII | un beso en la frente; y oprimiendo la mano de Isabel, que se
1692 XLII | dijo don Braulio, queriendo oprimirla por vez primera contra su
1693 II | modesta en medio de tanta opulencia, sencilla entre tan desvariado
1694 XLI | grado en el enlace de María. Opúsose, hízole reflexiones, trató
1695 XLII | tormenta. María aterrada oraba acompañada de Isabel en
1696 XXXII | en que tantas veces hemos orado juntos, confundiendo nuestras
1697 XXIII | Ninguno. Mi padre me lo ordena; mi tío me ofrece su vivienda;
1698 XXVI | desdichas, se ve expuesta a la orfandad, a la miseria...~ No;
1699 X | maravillas sus monstruosos órganos. Corría cojeando, sin cansarse
1700 XXVIII | abandonan, regalándose, en sus orgías con los favores que él les
1701 X | distancias; con su único ojo orlado siempre de legañas, atisbaba
1702 XXV | playas que le circundan ornadas con algunas palmeras son
1703 XLI | contrastaba con la churrigueresca ornamenta de su churrigueresco novio,
1704 XXXIII | En seguida se postró, y oró.~~ ~~~~~~
1705 XXIII | mi aliento; el sol pálido oscila como lámpara moribunda;
1706 XXX | sus brazos, e imprimió un ósculo de amor en su espaciosa
1707 XLII | y como la noche era tan oscura quedó todo envuelto en las
1708 XXXIV | remordimiento, anublando sus días, oscureciendo su corazón y su conciencia? ¿
1709 XXXVI | prometisteis?~Una nube de placer oscureció los ojos de aquel hombre,
1710 XLII | penetrar aquella terrible oscuridad, en vano. Por fin cayó falto
1711 XXV | ilusiones y la esperanza de su oscuro porvenir. Sintió un vahído
1712 XXXI | cuyos móviles son diversos, oscuros e indefinibles. Los filósofos
1713 I | sus amores, el horizonte ostenta sus galas, semejante a un
1714 X | apergaminada. Por escudo de armas ostentaba una descomunal nariz, con
1715 XXIX | en el mundo la caridad, ostentación; la modestia, orgullo; la
1716 XVIII | con el corazón marchito, ostentando en la frente, en vez de
1717 | otros
1718 XXIII | mirando, siempre te estoy oyendo. Mis ojos han recogido con
1719 XXIII | ahoga la voz de Dios no oyeras la campana de la oración...~
1720 XXXIX | arreglase amistosamente. Cuando oyeron que don Braulio como único
1721 XL | Yo quería que nadie te oyese, temerosa de que todas las
1722 XVII | gustes a tu tío. Braulio.~P. D: Toda resolución debe
1723 XLI | célebre epístola de San Pablo; tocó un anillo pronunciando
1724 XV | permanece allá, y requiescat in pace. ¿Pero con qué cuento yo?
1725 XXXVIII| hayas tenido la heroica paciencia de llegar hasta aquí. Si
1726 XL | olvides si por mis recuerdos padeces; que tu corazón encuentre
1727 XXVIII | que el ver una sombra de padecimiento en aquel hombre, macilento
1728 XXX | que ya han vencido. O me pagáis, u os arrojo mañana mismo
1729 XXXIX | arruinarse.~ No importa.~ ¿Pagará V. los gastos de...~
1730 XXVIII | cuando no tenía con qué pagarlo, y tendré el placer de oírlo
1731 XLII | tierra maldecida. Hasta los pajarillos piando se quejaban de la
1732 VII | servirán de alimento; de palacio una choza a orillas del
1733 XXVIII | amoratando sus labios, secando su paladar, le causará los más acerbos
1734 V | sacar negros colores de su paleta, y en trazarte hermosa,
1735 XXVIII | padre. Y cuando le veáis palidecer y morir os reiréis de sus
1736 XXVIII | diamantes, el sol mismo palidecerá eclipsado por el oro que
1737 XVIII | pies un tesoro, y ver cómo palidecían de envidia sus rivales.
1738 V | barca. Entonces la luna palideció. Diz que fue de envidia,
1739 III | pálida la color, pero con esa palidez mística de las rosas blancas,
1740 XXV | circundan ornadas con algunas palmeras son también áridas como
1741 IV | sus círculos de luz, las palpitaciones de las olas, el vago rumor
1742 XI | comercio, y que mi caja es el panacea universal.~ Lo sé, contestó
1743 XLI | suntuoso carruaje. Llevaba pantalón azul, chaleco carmesí, frac
1744 XXIII | que se iba alejando, y del pañuelo de Ernesto, que veía flotar
1745 XXI | por un ochavo; exclamó un panzudo comerciante.~No puedo creer
1746 II | descripciones.~¿No te has parado jamás a contemplar una blanca
1747 VII | Este campo es para mí el paraíso, porque te veo alguna vez
1748 XXVIII | Sabéis también que aquí no paran los males. La desgracia
1749 XLII | No temas; hay aquí pararrayos.~ ¿Sabéis lo que es engañar
1750 XXVIII | sensual como toda mujer te paras en las formas del hombre,
1751 XXI | dialecto valenciano, que (entre paréntesis) es muy idóneo para la murmuración.~
1752 XXIX | papeles y tachar lo que le parezca y descubrir ilusiones que
1753 XL | Estoy tan pálida que me parezco al cadáver de mi madre. ¡
1754 XXVIII | el Pequeño. ¡Qué horrible parodia!~Siempre andamos extraviándonos.
1755 XXIII | El corazón de Ernesto se partía en mil pedazos.~ Mira.
1756 IX | el asunto con su bolsillo particular nada se pudo poner en claro.~ ¡
1757 XXVI | para conseguir sus fines particulares.~ Después no podré presentarme
1758 XXIII | Recuerda como yo la pasada felicidad, y espera en lo
1759 XXVIII | que me ofrecéis. Vos, que pasáis la vida buscando la desgracia
1760 XXIII | casa la necesito sólo para pasajera vivienda; porque mi alma
1761 XXV | o a tierra innumerables pasajeros. Las azuladas costas bañadas
1762 XXI | hombres como las mujeres pasan murmurando el tiempo.
1763 XXXIX | todos los poderosos. ¿Si pasará esto?~~ ~~~~~~
1764 XXIII | nube. ¡Cuántos pensamientos pasaron por su mente! ¡Cuántos dolores
1765 XVII | necesidad de que Ernesto pasase a Madrid, y su absoluta
1766 XI | pueblo. No hay familia que no pase bajo sus horcas caudinas;
1767 XL | Te acuerdas de nuestros paseos a la luna? Del rosal que
1768 XXXVIII| ruego encarecidamente que no pases más adelante.~~ ~~~~~~
1769 XXXVII | luz las riberas de nuestra patria celestial. El amor.~~ ~~~~~~
1770 XXV | siempre nuestros pies, el patrio techo donde se meció la
1771 XXIII | oración y después de breve pausa dijo Ernesto. Mi partida
1772 XXXVI | sin sentido sobre el frío pavimento.~~ ~~~~~~
1773 VII | oponerme.~ María; ángel de paz en mi desolada vida. Tú
1774 VII | tenderé mis redes; y los peces que en ellas se prendan
1775 XXVI | apagado en sus cancerosos pechos la luz purísima del amor.~
1776 XVIII | lectoras, a esos jóvenes pedantes que se presentan lacrimosos
1777 XXVIII | por estafador; por haberme pedido dinero cuando no tenía con
1778 XXXVI | fin vienes a mis pies a pedirme de rodillas lo que arrogante
1779 XXIV | corazón, o a mis manos se les pegó algo, siembre yo y otro
1780 XLI | reloj descomunal de oro pendiente de larguísima cadena cargada
1781 XXVII | almas grandes y generosas es penoso creer en la maldad y en
1782 VII | No, no tengo nada. Pensaba en la posibilidad de nuestra
1783 XL | hombres. Todos los días, según pensábamos nos levantaríamos con la
1784 XL | días estaban consagrados a pensar en ti, y a soñar con mis
1785 XXX | deudas! Mejor sería que pensase en adquirir dinero para
1786 VIII | negocios iban de mal en peor. Honradez a toda prueba
1787 XXIX | como plaga en las grandes y pequeñas poblaciones; de medios para
1788 XXXII | vez me olvidaras, iría a perderme en brazos de la muerte.
1789 XL | iluminaba tu isla; y se perdían mis ojos en el mar, porque
1790 XXVIII | suicidio, y el suicidio a la perdición eterna...~ Callad, por
1791 XLII | remordimiento.~Don Braulio perdió norte y rumbo. En vano quiso
1792 XXIV | ella... Si vi alguno que perecía por falta de vestido o sin
1793 XXXVII | los hombres que anhelan la perfección, y que desean ver a la tierra
1794 III | encierra compendiadas todas las perfecciones, con que Dios ha dotado
1795 IV | dientes, que se dibujan perfectamente sombreados por un ligero
1796 III | rosas blancas, da a sus perfectas facciones un tinte melancólico
1797 XV | está aquí, o al canal si permanece allá, y requiescat in pace. ¿
1798 XXXVII | absoluta, la revelación permanente del arte, y el sueño que
1799 XXXV | prenda, es mi felicidad. Permitidme al menos que legue ese recuerdo
1800 XL | siempre, porque no les será permitido contemplar tu rostro. Ernesto,
1801 XXXV | Señores, dijo el juez. No permito que a nadie se insulte delante
1802 XXXV | cada uno su derecho con perpetua y constante voluntad.~En
1803 XXVIII | desgracia en el mundo es perseguida, es insultada. Vuestro padre
1804 XXXIII | padre de María iba a ser perseguido por faltas que no eran suyas,
1805 XXVIII | de tus pies. Bien, puedo perseguir a tu padre por estafador;
1806 XXVIII | Idos a esa choza. El frío perseguirá a vuestro padre. El hambre,
1807 XXV | corríamos, en pos de un nido, persiguiendo a una pintada mariposa.~
1808 XXXIII | objetos inanimados que nos pertenecen.~El infeliz comerciante
1809 XXIX | asocian para realizar sus perversos designios. Para el bien
1810 XXVIII | La corona de Carlo-Magno pesa hoy sobre las sienes del
1811 X | llevaba la carga de una pesada joroba, donde se hundía
1812 XXVIII | Las deudas que sobre él pesan son superiores a sus recursos
1813 XXXII | sus redes están llenas de pescados de todos colores. En su
1814 XXIV | mentira mi pie que se me pese en balanzas justas, y conocerá
1815 XLII | gentes dirán que he vendido a peso de oro mi corazón, que como
1816 XXIX | modestia, orgullo; la sabiduría petulancia; el amor, egoísmo. ¡Decirme
1817 XLII | maldecida. Hasta los pajarillos piando se quejaban de la inclemencia
1818 XXIII | fascinación le pintó un mono con pico de cigüeña, y en traje de
1819 XXXII | donde rezábamos juntos, y pide a la Virgen que acreciente
1820 VII | Le he escrito a mi tío; pidiéndole asilo en su casa.~ ¿Vuelves
1821 XLII | tormenta?~ Nada.~ Sois de piedra. Hemos cometido un crimen;
1822 VII | vagar en su llanura. Cuando pienso en el cielo lo comparo a
1823 XXIII | estrella que es tu imagen, me pierdo en el foco donde deben su
1824 X | era bizco; arrastraba una pierna y su melliza podía competir
1825 XVII | contestando siempre: Puede ser piloto. ¡Oh, sublime milagro! ¡
1826 XXXVII | sonidos, Murillo con el pincel y Calderón con la palabra?
1827 XXXV | dolor.~ Un velador de pino.~ En ese velador aprendiste
1828 XXV | nido, persiguiendo a una pintada mariposa.~El vapor empezó
1829 XII | aprisionado se hallaba un pintado colorín.~Era aquel hombre
1830 XXVIII | provecho; vos, que os recreáis pintando el dolor y la miseria, os
1831 XXIII | la luna su fascinación le pintó un mono con pico de cigüeña,
1832 XXXIII | resolución definitiva. Sacó una pistola del armario que próximo
1833 XI | Cuántas veces el triste jornal pitado a costa de sudores, y fatigas;
1834 XXVIII | que te abandona por los placeres voluptuosos de la corte.
1835 XXIX | la miseria que cunde como plaga en las grandes y pequeñas
1836 I | azahar caen como lluvia de plata sobre el verde césped, y
1837 IV | Todo está tan hermoso, las plateadas estrellas se dibujan en
1838 XXIII | Pardiez! ¡Qué amores tan platónicos! Decía para sí. (Era muy
1839 XXV | oraciones de nuestro pecho, la playa que hollaron siempre nuestros
1840 XXVI | insultarán; les pediré un plazo y me arrojarán a la calle.~
1841 XXIII | su sencilla y amorosísima plegaria se postró en la arena cruzando
1842 XXXIX | él. ¡Cómo que tenía que pleitear en todo caso por pobre!
1843 XXXII | ese cielo sea tan sólo un pliegue de su manto, y esa melancólica
1844 XVI | mostrando el coral de sus plumas, y la golondrina atraviesa
1845 XXIX | en las grandes y pequeñas poblaciones; de medios para aliviar
1846 XLI | y despecho al verla tan pobremente ataviada.~Isabel, única
1847 XXIV | que sólo demostraban la pobreza de su caja, su angustioso
1848 | poca
1849 | poco
1850 XXVI | don Braulio.~ Cuando no podemos presentar el escudo de la
1851 VII | frente! ¿No sabes que es más poderosa que el huracán, y más despiadada
1852 VI | que nada dice y que es un poema, cuyos cánticos son infinitos.~~ ~~~~~~
1853 XLII | la mente de extraviados poetas.~ Y vuestro amor es el
1854 XXV | rodeaban, parecían una banda de polluelos en torno de gigantesco cetáceo.
1855 XXIX | Todos los que en el mal ponen sus ojos se asocian para
1856 XVII | D: Toda resolución debe ponerse pronto en práctica. Mañana
1857 XVII | Oh, sublime milagro! ¡Oh, portentoso amor; qué buenos, qué santos
1858 XLI | bruces sin sentido contra la portezuela del coche.~Don Pedro comprendió
1859 XXXII | repliega en sí misma, y se posa amorosísima en tus recuerdos.
1860 VII | tengo nada. Pensaba en la posibilidad de nuestra separación.~ ¿
1861 XVI | Dios; y enmudeciendo se postraba en la orilla para escuchar
1862 XXIII | extiende su dudosa luz, me postro en mi barca para saludar
1863 XLI | su novia, arrastrado por potros andaluces en un suntuoso
1864 VIII | no los estimen de subido precio. ¡Cuándo sonará el día de
1865 XXVII | su vida, y al borde del precipicio la misericordia divina le
1866 XLII | relámpagos, ni la detenía en su precipitada carrera el resonar de los
1867 XXXVI | feliz.~Y don Braulio salió precipitado del aposento.~María había
1868 XX | la idea tan sólo de verse precisado a quebrar. ¡Y luego se llamaba
1869 XXVI | todos con torvos ojos, es preciso acudir a la muerte porque
1870 XXIII | más implacable enemiga, y prefiere sorprendernos en la hora
1871 XXXI | de don Braulio. Si se nos pregunta la causa de este silencio,
1872 XXVIII | corazón humano. ¿Hay grandeza? Preguntádselo a España, a la señora de
1873 XXX | un libro.~ Señorita. Pregunto por vuestro padre.~ ¡
1874 VII | arrojarnos al uno lejos del otro? Preguntó María.~ La suerte, contestó
1875 XXVIII | de la tierna joven como preludio del cielo; sus palabras
1876 XXIII | la virtud escarnecida, premiados los más viles sentimientos,
1877 XXXV | compasión, dejadme esa única prenda, es mi felicidad. Permitidme
1878 VII | los peces que en ellas se prendan nos servirán de alimento;
1879 XXIII | saben ambos la red que les preparo.~~ ~~~~~~
1880 XVII | contestar fue siempre para él presagio de una redonda negativa.
1881 XLII | la lechuza saltaron en su presencia produciendo un ruido siniestro,
1882 XI | unas entrañas que no puedo presenciar indiferente la desgracia.~
1883 XLII | árboles, secas las flores, presentaban el aspecto de una tierra
1884 XXVI | Braulio.~ Cuando no podemos presentar el escudo de la honra; cuando
1885 XXVI | particulares.~ Después no podré presentarme delante de los hombres.
1886 XXIII | inmortal espíritu. El amor nos presta alas para volar a Dios.
1887 IV | embargo, la barca hiende presurosa las olas. Sus ojos ya se
1888 VI | estaba, y el joven salta presuroso a tierra.~ ¡Ernesto!~ ¡
1889 XL | celos. ¿Pero con que derecho pretendo arrebatarte la dicha, que
1890 XXXV | recomendó la honradez, mi principal herencia. ¿Quién le hubiera
1891 XL | intentarlo. Te extraña que principie así mi carta, yo lo extraño
1892 XXIX | XXIX~Don Braulio se dio prisa a ejecutar su venganza.
1893 XXV | Un joven apoyado en la proa del barco, miraba a la isla
1894 XXII | emanación del cielo; yo les probaré que amar, como todo, se
1895 XXXI | vez podamos resolver ese problema.~Al día siguiente Ernesto
1896 XXX | pertenece. Mañana mismo voy a proceder al embargo.~ ¡Bien! Podéis
1897 XXXV | causa de aquella visita, procedieron al embargo.~Don Braulio
1898 XL | que tantos favores te ha prodigado; que tanto bien nos ha hecho.~ ~
1899 XXXII | de otro hombre, a quien prodigaras de grado o fuerza tus caricias;
1900 XXI | torpe!~ Y tonto.~ Y pródigo.~ Y capaz de trabajar
1901 XLII | saltaron en su presencia produciendo un ruido siniestro, semejante
1902 XXIX | del pobre y hacerle más productivo su trabajo, y al momento
1903 XI | no; aquel jornal es el producto de un monstruoso interés
1904 XII | vuestra hija. Aquel elogio produjo una invencible repugnancia
1905 XXXIII | Pedro le parecía que iban a profanar el sepulcro de sus antepasados,
1906 XLI | no podía sostenerse; tan profunda era la enfermedad de su
1907 XXVIII | me pertenece, dijo María profundamente conmovida de compasión por
1908 XLII | todo envuelto en las más profundas tinieblas. Entonces la joven
1909 XXIV | litigar ellos conmigo... Si prohibí algo de lo que querían los
1910 XLI | tal casamiento, pero sus prohibiciones como sus ruegos se estrellaron
1911 XLI | propósito. Don Pedro trató de prohibir tal casamiento, pero sus
1912 XXVIII | sonrosados recuerdos, y sus promesas de amor y felicidad teñían
1913 XXXVI | que a la orilla del mar me prometisteis?~Una nube de placer oscureció
1914 I | de estrellas, y el aura pronta a obedecer sus mandatos,
1915 XLI | sacrificio. María volvió prontamente en sí, y al ver la mirada
1916 XXXV | buscan, sus labios que aún pronuncian mi nombre. Ayúdame, María,
1917 XLI | San Pablo; tocó un anillo pronunciando un sí, y al salir de la
1918 XV | XV~Don Braulio pronunció para sí este monólogo.~Esa
1919 II | luna. Tres circunstancias propias de toda novela, la hora
1920 XX | adorada hija en aras de su propio honor. Le espantaba, le
1921 XXIX | se ríe de todos los que proponen medios para consolar al
1922 XXVI | desesperada; pero yo os propongo salvaros...~ Salvarme
1923 XXX | de esta casa.~ No me proponíais una condición...~ No
1924 XVII | y el cariño de tu tío te proporcionará todos los medios necesarios
1925 XLI | parte a disuadirla de su propósito. Don Pedro trató de prohibir
1926 IX | ciencia de la ciencia. Tus prosélitos en España son más numerosos
1927 XXXVIII| de María, te ruego que no prosigas aunque hayas tenido la heroica
1928 VII | un año no me ha sonreído próspera fortuna; volveré, tenderé
1929 XXVIII | oro de un avaro? ¿He de prostituir mi vida a un bastardo capricho?
1930 XXIX | buen seguro que le faltaran protectores en el comercio; pero un
1931 XXIII | ojos arrasados de lágrimas.~Protégelo.~ Ernesto, al ver a María,
1932 XLI | fría impasible de su padre protestó que de su emoción nacía
1933 XXVIII | para explotarla en vuestro provecho; vos, que os recreáis pintando
1934 XXVIII | sostendrá. Nunca falta su providencia al desvalido.~ Esas son
1935 XXXVI | frente.~ ¿Y quién ha provocado esa maldición?~ Yo, yo
1936 XXXIII | pistola del armario que próximo tenía, y se puso a limpiarla
1937 X | podamos citar apellidos por prudencia.~~ ~~~~~~
1938 XXXV | debía venderse más tarde en pública almoneda.~ Una cuna de
1939 XL | habrán padecido!~Ni siquiera pude oír el último gorjeo del
1940 XL | tiempo fuera eterno; si pudiera pasar la vida escribiéndote,
1941 VII | temo a la suerte, mientras puedas con valor hacerle frente.~ ¡
1942 XVI | palabras ni sonidos; que no pueden revestirse con el ropaje
1943 XXV | El vapor se mecía en el puerto en medio de innumerables
1944 XXVI | Una quiebra es cosa muy puesta en uso.~ Una quiebra
1945 XI | la puerta murmurando.~ Puesto que desprecias mis servicios...~
1946 XXXVII | humanidad.~¿Hasta cuando ha de pugnar el pensamiento con la forma?~¿
1947 XXXV | se adjudicará al que más puje.~ Callad, un usurero
1948 XXIII | separaba su vista de aquel punto negro que se iba alejando,
1949 XXV | indefinible que la trasparente, y pura atmósfera, lo suave de los
1950 XIX | entendía. El mundo es el purgatorio; pero el mundo comercial
1951 XXIII | dejo mi vestidura mortal, purifico mi alma para penetrar en
1952 XXVI | cancerosos pechos la luz purísima del amor.~ Pero siempre
1953 XXXIII | que próximo tenía, y se puso a limpiarla con calma e
1954 XX | sólo de verse precisado a quebrar. ¡Y luego se llamaba comerciante!~~~~~~
1955 XI | gotas de sangre, que le queda al pobre; son el azote de
1956 XIX | Su hija María tan sólo le quedaba de consuelo en el mundo.
1957 XL | corazón quiere llorar. Aún quedan algunas lágrimas en mis
1958 XXXVII | alas están rotas, ¿ha de quedar encadenado siempre a esta
1959 XXI | Contra don Pedro! Pues quedará lucido.~ Ese hombre se
1960 XI | estáis ahogando; mañana quedaréis afrentado, sin honor, sin
1961 XXXIV | arrebato se daba la muerte, no quedaría siempre en su alma el más
1962 XXIII | Y no hay medio de que te quedes?~ Ninguno. Mi padre me
1963 XLII | los pajarillos piando se quejaban de la inclemencia del cielo.
1964 XXIV | como este infeliz, cuyas quejas llegan a mí al través de
1965 XVI | los mares que se dolían quejosos, rugiendo cual calenturiento
1966 | querer
1967 XXIV | Si prohibí algo de lo que querían los pobres, o los ojos de
1968 XXXVI | Accedéis?~ No accedo.~ Y querréis ver morir a mi padre, verme
1969 XXVI | que el mundo cree ya en quiebras de buena fe?~ Pero el
1970 XV | hermosa. ¿Qué importa que quiera a mi sobrino? Es verdad
1971 XL | Me parece que el corazón quiere llorar. Aún quedan algunas
1972 XLII | María temblando.~ No quieres que blasfeme, y reniegue,
1973 IV | cielo se extiende bajo la quilla de su ligera barca. En el
1974 XXVI | sesos.~ No os alarméis. Quise decir que vuestra hija es
1975 XXXII | amoroso, porque al fin tú me quitabas la vida. Padezco, y bendigo
1976 X | diminuta cabeza. Dios le había quitado un ojo, el otro era bizco;
1977 X | legañas, atisbaba lo que quizá no atisbaría el más práctico;
1978 XXXVI | apresurado a María con el rostro radiante de brutal placer.~ ¡Perdón! ¡
1979 XLII | enajenada de gozo.~Una fuerte ráfaga de viento apagó las bujías
1980 I | dejando caer sus lánguidas ramas a la tierra, para contarle
1981 XVIII | amante un día a levantado rango. Quería derramar a sus pies
1982 XXVI | excepciones...~ ¡Qué son rarísimas! Antes iban nuestros padres
1983 XLII | con rabia una gran ventana rasgada que daba al campo, y que
1984 IV | poeta, que pertenece a esa raza de ángeles destinados a
1985 XXXVII | del arte, y el sueño que realiza, el poeta en su peregrinación
1986 XXVI | y que su deseo estaba ya realizado y satisfecha su brutal pasión.
1987 XXIX | sus ojos se asocian para realizar sus perversos designios.
1988 XL | María. ¿Y esto no ha de realizarse? No: todo fue un sueño.
1989 XI | situación para dilaciones. ¿No rebajáis nada de ese monstruoso interés?~
1990 XLI | hízole ver que el corazón se rebela a la voluntad, que amor
1991 XXVI | muerte porque la tierra nos rechaza.~ O a la soledad, o a
1992 XI | Los dientes de don Pedro rechinaban con reconcentrado furor.~
1993 XXV | hervidero del vapor, el rechinar de las máquinas, y sólo
1994 XXVIII | brotaban de sus ojos. Se reclinaba en el peñasco, recogía las
1995 XXIII | alas para volar a Dios. Reclinado en tus recuerdos, guiado
1996 XL | último gorjeo del jilguero ni recoger la última flor de las enredaderas.~¿
1997 XLII | fuego.~ María, vamos a recogernos, que tengo sueño. ¿Pues
1998 XLII | decir que era ya hora de recogerse, dando a su hija un beso
1999 XXVIII | reclinaba en el peñasco, recogía las flores que habían hollado
2000 IV | contempla la naturaleza, en el recogimiento con que escucha sus rumores,
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