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2001 XXXV | murió mi padre. Desde ahí me recomendó la honradez, mi principal
2002 XXXVI | salvad a mi padre, y yo os recompensaré, su salvación con mi mano.~ ¿
2003 XXIX | por todos los filósofos, reconocida por todos los hombres, aquí
2004 XXVIII | extensión del Mediterráneo y recordaba que la barca de Ernesto
2005 XXXVI | mientes vuestras palabras, no recordáis lo que a la orilla del mar
2006 II | lector, sin embargo, si has recorrido la huerta de Alicante, si
2007 XXV | presenta mágico aspecto. Recostada la ciudad en la falda de
2008 XL | corona de desposada, que te recreabas ya; entrelazándola con mis
2009 XXVIII | vuestro provecho; vos, que os recreáis pintando el dolor y la miseria,
2010 XL | en mi vida. Hoy aún puedo recrearme escribiéndote; mañana sería
2011 XXIV | justas, y conocerá Dios mi rectitud. Si extendí mi paso fuera
2012 XXIII | María.~No saben ambos la red que les preparo.~~ ~~~~~~
2013 XXXVII | abandonó los cielos para redimir la tierra, la naturaleza
2014 XVII | para él presagio de una redonda negativa. Además; su padre
2015 XXIII | que arde en el altar, te reflejas en la moribunda mirada del
2016 XLI | le contestó que ninguna reflexión podía ser parte a disuadirla
2017 XLI | de María. Opúsose, hízole reflexiones, trató de inquirir los secretos
2018 VII | María, a sentir tu aliento refrescando mis agitadas sienes, a adorarte
2019 XXIII | anima, la fuente que le refrigera.~La noche envolvía en su
2020 XLII | se apartó de sus brazos refugiándose en un ángulo de la estancia.~ ¿
2021 XVI | presenta como vasto desierto regado por el estéril oro del poderoso.
2022 XXVIII | favorecidos le abandonan, regalándose, en sus orgías con los favores
2023 XVI | de aromas le envían como regalos los valles y las florestas.
2024 XXIII | palabras de esperanza que regocijarán tu corazón. Yo trabajaré
2025 XXVII | tan hermosa, alma mía, que regocijas el corazón de tu padre.~ ¡
2026 XXXIV | somos! En cambio naturaleza regocíjase amorosa en todos nuestros
2027 XXIII | celos.~Así continuó en su regreso a Alicante.~ ¡Pues aprovecha
2028 XXXVI | No, no puede ser.~ ¿Rehusáis la felicidad que puedo daros,
2029 XXVIII | lujo y en la felicidad. Las reinas envidiarán vuestros diamantes,
2030 I | los rincones del florido reino de Valencia. El sol, al
2031 XXVIII | veáis palidecer y morir os reiréis de sus padecimientos, y
2032 XLII | ensueños.~ No puedo dejar de reírme. Ese es amor de novela;
2033 XXIX | infeliz.~¡Y si fuera tan sólo reírse! Hablad de la miseria que
2034 XXVIII | algún día colgado de la reja de su calabozo.~ Estáis
2035 XXIII | mismo sentimiento de amor y religión.~Concluida la oración y
2036 XXVIII | sirven los recuerdos y las reliquias de los grandes hombres?
2037 IV | varonil y hermoso rostro. Rema con languidez, y sin embargo,
2038 X | los arcos de herradura; rematando ambas con unos pies hinchados
2039 XI | hay desgracia que no se remedie con ese dinero espantoso,
2040 XLII | tierra. Algunos sacudimientos removían el suelo, levantando polvo
2041 XXIII | astros como arena de oro se remueven al soplo de mi aliento;
2042 XXVI | saqué el dinero que me han rendido mis empresas comerciales.
2043 XL | tributo que a tu amor puedo rendir. Lloro; sí, lloro. Hago
2044 XXVIII | maldecirá su existencia y renegará de Dios.~ Sois una víbora,
2045 XL | tu amor y mi virtud están reñidos. Déjame morir aquí con mi
2046 XLII | quieres que blasfeme, y reniegue, y me desespere cuando te
2047 XL | te compadezco. ¿Se puede renunciar voluntariamente al amor
2048 VIII | Cuándo sonará el día de la reparación! No soñemos; aunque la esperanza
2049 XL | celos hasta del eco que repetía tus acentos. Yo quería que
2050 XXIII | se oía a lo lejos el eco repetido por las azuladas montañas,
2051 XXXVI | sarcásticamente el usurero, repitiendo las palabras que en la entrevista
2052 XL | consuelo, porque creo que si la repito mucho llegará a matarme.~
2053 XIX | Cuando sus arcas estaban repletas le llamaban todos el Fouquet
2054 XXXII | los espacios infinitos se repliega en sí misma, y se posa amorosísima
2055 XIV | Ernesto.~ Me alegro; dijo reprimiéndose el usurero.~ Adiós, señor
2056 XXXVI | Vuestro padre es joven, repuso sarcásticamente el usurero,
2057 XV | canal si permanece allá, y requiescat in pace. ¿Pero con qué cuento
2058 XL | arrebatarte la dicha, que te reserve el porvenir?~Yo desde el
2059 XXVII | dudaba si debía sufrir con resignación los males que se agolpaban
2060 XXX | horrible desgracia no puede resistir mi corazón. Padre, padre
2061 XXXI | narración tal vez podamos resolver ese problema.~Al día siguiente
2062 XXIX | revolución en que el hombre resolvió sus derechos torpemente
2063 XXVIII | de su amor. Sus cantares resonaban en los oídos de la tierna
2064 XLII | su precipitada carrera el resonar de los truenos. En su afán
2065 XXX | Una espantosa carcajada resonó en la estancia. Era don
2066 XXXIX | dijo el juez terciando respetabilísimamente en aquella cuestión. Con
2067 III | blanca bata, veréis que respira fatigoso su pecho, y que
2068 XLII | os abrasa la mano. Quiero respirar.~Don Braulio abrió con rabia
2069 XXXII | en mi alma, y el aire que respiro está impregnado en tus recuerdos.
2070 XXVI | Braulio alejarse a su sobrino, respiró; le parecía que su dicha
2071 XLII | cielo. Algunos relámpagos resplandecían por los límites del horizonte.
2072 XXXII | oraciones; brillan con tan nuevo resplandor las estrellas, que no puedo
2073 XXX | padres; y sin esperar la respuesta de la joven se lanzó al
2074 XXXV | lo único que de una madre resta en el mundo. Vendedme a
2075 XLI | alcanzar de su hija que estaba resuelta a salvar a su padre.~María
2076 XXXVII | divino en la naturaleza, y el resumen de todo lo que existe de
2077 XXI | de ese hombre; que se ha retirado voluntariamente a la huerta
2078 XLII | la mano de Isabel, que se retiró a uno de los aposentos de
2079 XXIV | siembre yo y otro coma; y mis retoños sean arrancados.». ~«Si
2080 XXXIV | y el amor funesto que la retraía de aquel horrible sacrificio.
2081 XXVIII | arrojándose a sus pies.~La joven retrocedió como si hubiese visto una
2082 XVI | esperanzas. Pero cuando retumbaba el trueno, llenando con
2083 XXXII | nuestro amor, y que nos reúna pronto para siempre. María,
2084 XXII | vio don Braulio que había reunido todos los créditos, exclamó:~ ¡
2085 XXXV | alguaciles, juez y escribanos reunidos en aquella mansión.~Por
2086 XI | sesenta mil reales, y no puedo reunirla~ ¡Eso es una vagatela!
2087 XVI | Cuántos pensamientos te revelaba el mar! Tranquilo, azulado
2088 XXXVII | increada, la idea absoluta, la revelación permanente del arte, y el
2089 IV | estático en aquel océano de revelaciones divinas.~~ ~~~~~~
2090 XXXVII | tierra, la naturaleza se reveló contra su omnipotencia,
2091 XXVI | sus numerosos cumplidos y reverentes cortesías no logró don Braulio
2092 XXXI | sembrado de ilusiones de luz, revestido de fe, de esperanzas, consolador,
2093 XVI | ni sonidos; que no pueden revestirse con el ropaje de las formas,
2094 XVI | las florestas. La cigüeña revolotea sobre sus ondas como si
2095 XXIX | aprisionan por conspirador, por revolucionario. Me parece que estoy viendo
2096 XXXII | cartas. Ve al santuario donde rezábamos juntos, y pide a la Virgen
2097 XXIII | olvides de orar por mí.~ ¿Rezarás todos los días?~ Sí,
2098 XXIII | todos los días?~ Sí, rezaré a la Virgen del Naufragio;
2099 XL | el día. Al caer la tarde rezaríamos el Ave María. ¿Y esto no
2100 XXXII | acordaré de que te veía por la ribera, corriendo tras una paloma
2101 XVII | andan unidos lo sublime y lo ridículo, para demostrarnos que si
2102 XXIX | torrente universal, que se ríe de todos los que proponen
2103 XXXV | la ley caerá con todo su rigor sobre vuestra frente.~
2104 I | Mediterráneo en uno de los rincones del florido reino de Valencia.
2105 XXVIII | sí y os veréis rodeada de riquezas, nadando en el lujo y en
2106 XXIII | arena, no pudo contener la risa.~ ¡Pardiez! ¡Qué amores
2107 XVIII | sus alas matizadas de mil risueños colores, cuando cada mujer
2108 XV | presenta de deshacerme de mi rival. Mañana le digo que mi casa
2109 XVIII | palidecían de envidia sus rivales. Hay almas que no se contentan
2110 XXV | de las costas africanas rizaba las olas. El vapor se mecía
2111 XXXII | mil veces, besado aquel rizo, que en premio de mi primera
2112 XXXVII | encadenado siempre a esta roca solitaria, do bebe las lágrimas
2113 XXV | también áridas como las rocas que sostiene el gigantesco
2114 XXV | soñoliento. Las barcas le rodeaban, parecían una banda de polluelos
2115 XXVIII | dadme un sí y os veréis rodeada de riquezas, nadando en
2116 XXXV | nombre. Ayúdame, María, a rogar... que no vendan a tu madre...~
2117 XLI | tempestades de su alma. Don Pedro rogó, insistió, hízole ver que
2118 XXVIII | tal vez os haya imbuido mi romancesco sobrino. Idos a esa choza.
2119 XXVI | vuestros créditos son míos. Los rompo con una condición...~ ¿
2120 XVI | llenando con gigantesca y ronca voz los espacios infinitos;
2121 XVI | pueden revestirse con el ropaje de las formas, y que son
2122 XL | nuestros paseos a la luna? Del rosal que cultivabas para tejerme
2123 XXXVII | ángel, cuyas alas están rotas, ¿ha de quedar encadenado
2124 VII | gaviota extiende sus alas, rozando con su cuerpo las espumas,
2125 VII | si suspira el viento, al rozar los costados de mi barca,
2126 XXIII | pedir esa merced; que me ruboriza.~ Por fin abandonas estas
2127 XXXII | melancólica luna una pequeña rueda del carro de astros, en
2128 XXXII | anhelantes en pos del sol, y ruedan en el vacío como ángeles
2129 V | arrodillada. Invoca a la Virgen, y ruega que ni viento enemigo, ni
2130 XLI | sus prohibiciones como sus ruegos se estrellaron contra la
2131 XLII | del horizonte. El trueno rugía a lo lejos como amenaza
2132 X | su frente era una cinta rugosa apergaminada. Por escudo
2133 XXVIII | su casa hecha presa de la ruinosa justicia; el oír la mofa
2134 XLII | Don Braulio perdió norte y rumbo. En vano quiso penetrar
2135 IV | recogimiento con que escucha sus rumores, se echa de ver que el joven
2136 XXIII | mi enlace con María.~No saben ambos la red que les preparo.~~ ~~~~~~
2137 XXII | querido lector, a que no sabías que don Braulio era tan
2138 XXIX | la modestia, orgullo; la sabiduría petulancia; el amor, egoísmo. ¡
2139 XXIX | durmió en toda la noche saboreando el placer de arrastrar a
2140 XI | vos he oído hablar.~ Ya sabréis que soy el Hipócrates del
2141 XXXV | Vendedme a mí por esclavo. Sacadme la sangre si queréis, pero
2142 V | los noveleros han dado en sacar negros colores de su paleta,
2143 XI | fatigas; el jornal que debiera saciar el hambre de una familia
2144 XXXIII | una resolución definitiva. Sacó una pistola del armario
2145 XXXIII | templo y los consagra con sacratísimos recuerdos. Allí habían nacido
2146 XXXVII | XXXVII~¡Terribles son los sacrificios del amor! Perder la dicha,
2147 XXXV | a la puerta la cruz del sacristán que oír la voz agria y descompasada
2148 XXV | mecía con más fuerza como si sacudiese su profundo sueño. Algunas
2149 XLII | superficie de la tierra. Algunos sacudimientos removían el suelo, levantando
2150 XLI | la iglesia y ver el mar sacudió aquel letargo y dio un grito
2151 I | canta la campana de una sagrada ermita. Horas deliciosas,
2152 XXXIII | angelical mujer, que bajo aquel sagrado techo acababa de morir;
2153 XXV | Algunas bocanadas de humo salían de su vientre como si bostezase
2154 X | degeneraba en enano. Su saliente espalda llevaba la carga
2155 X | escupía como la víbora una saliva asquerosa. Cuando miraba
2156 XLII | gruta. El búho, y la lechuza saltaron en su presencia produciendo
2157 XXVI | pesar de mis achaques os salte la tapa de los sesos.~
2158 XXIII | postro en mi barca para saludar con amorosa oración a la
2159 VII | aparece la primer estrella, la saludo cual si fuera un rayo de
2160 XXXVI | criminal. Salvad a mi padre, salvadme a mí.~ ¿Qué anheláis
2161 XXVII | misericordia divina le ha salvado.~ ¿Y quién es ese protector?~
2162 XXIII | la moribunda mirada del Salvador que guarda la cabecera de
2163 XV | arruinado. Y una alegría salvaje como siniestro relámpago
2164 XXVI | propongo salvaros...~ Salvarme de la deshonra; de la muerte. ¡
2165 XXIII | nuestros cuerpos; estas horas santísimas son los momentos de gloria
2166 XXVI | peregrinación a visitar el Santo Sepulcro; hoy vamos a las
2167 XVII | portentoso amor; qué buenos, qué santos son bajo tu influencia los
2168 XXXVI | Vuestro padre es joven, repuso sarcásticamente el usurero, repitiendo las
2169 XXI | trabajar hasta morir por satisfacer sus deudas.~ Pues no
2170 XXVI | deseo estaba ya realizado y satisfecha su brutal pasión. Al siguiente
2171 XXXII | derramándose cual nueva savia de vida y esperanza por
2172 XLII | Pues no ha escogido mala sazón para filosofar?~ Dejadme
2173 XXIV | otro coma; y mis retoños sean arrancados.». ~«Si desestimé
2174 XL | a secarse. También se ha secado la fuente del jardín. El
2175 XXVIII | amoratando sus labios, secando su paladar, le causará los
2176 XL | nunca mis ojos llegarían a secarse. También se ha secado la
2177 XXVIII | presa del hambre y de la sed; maldecirá su existencia
2178 XL | enredaderas también. Han muerto sedientos. ¡Cuánto habrán padecido!~
2179 XXXIII | trazó algunos renglones.~En seguida se postró, y oró.~~ ~~~~~~
2180 XXIII | Dios te multiplicas para seguirme. Te apareces en la iglesia,
2181 | según
2182 XXIX | mala fe su quiebra, a buen seguro que le faltaran protectores
2183 XXVIII | la frente señalada con el sello de la deshonra.~ Lo sé.~
2184 XXXI | sereno a veces como el cielo, sembrado de ilusiones de luz, revestido
2185 V | creado, no te conociera si semejantes cuadros contemplase. Yo
2186 XXVIII | mundo físico está modelado a semejanza del mundo moral; y que en
2187 XXVIII | manos vacías y la frente señalada con el sello de la deshonra.~
2188 XLI | toda mujer graciosa.~Su sencillez, propia de una viuda, contrastaba
2189 XXV | que en la cámara de las señoras había una mujer vestida
2190 V | Yo que veo en la mujer la sensibilidad ahogada por el despego del
2191 V | vana; amante, pero egoísta; sensible, pero veleidosa; compasiva,
2192 XXVIII | en el porvenir. ¡Infeliz! Sentada al borde de la vida, las
2193 XXIV | acababa de consumar su ruina. Sentado en su gabinete, después
2194 XXVIII | habían hollado sus plantas y sentía que el aire hubiese borrado
2195 XII | ardía en ese fuego de los sentidos que la marchita y la devora.
2196 XLII | ahogo. Tocad mi frente, y sentiréis que os abrasa la mano. Quiero
2197 XXIII | La desgraciada joven no separaba su vista de aquel punto
2198 XXVIII | XXVIII~María no podía separar de su memoria el recuerdo
2199 XLI | seguía, que de él no podía separarse, cayó de bruces sin sentido
2200 XL | mucho! ¿Que dirás cuando sepas que mañana me caso? No lo
2201 XXVIII | inmenso clamoreo de los siglos sepultados a nuestros pies. ¿Hay gloria
2202 XXVIII | para los suicidios no hay sepultura. Cuando a Dios quieras encomendarlo,
2203 XI | Felices, contestó con sequedad, don Pedro.~ Sé el estado
2204 VII | en mi desolada vida. Tú seras mi estrella en el mundo;
2205 X | Cuando miraba hería como la serpiente. Pero usaba a las mil maravillas
2206 XI | Puesto que desprecias mis servicios...~ Deteneos, que no
2207 VII | en ellas se prendan nos servirán de alimento; de palacio
2208 XI | que os escucho. Sólo por serviros podía yo haber venido desde
2209 XI | apurada es mi situación, de sesenta mil reales, y no puedo reunirla~ ¡
2210 XXI | Le ha trastornado el seso la horrible bailarina que
2211 XXVI | os salte la tapa de los sesos.~ No os alarméis. Quise
2212 XII | entusiasta por el bello sexo. Desprovisto de belleza
2213 XXIV | manos se les pegó algo, siembre yo y otro coma; y mis retoños
2214 XXV | flores, tejiendo para su sien una diadema, y en medio
2215 XXVII | mandáis, padre mío?~ Siéntate a mi lado que quiero verte
2216 XXIII | Ernesto. Hay dolores que se sienten y no se pintan, dolores
2217 XLI | XLI~El día de boda~A las siete de la mañana, don Braulio
2218 XXIX | habéis de saber que en el siglo XIX después de la gran revolución
2219 VII | cruzar las olas mi alma te sigue como el viento que agita
2220 XLII | que el crimen.~ María, sígueme. Ya sabes que tengo sobre
2221 XXIV | Biblia y fue leyendo los siguientes pensamientos de Job, que
2222 III | la orilla, y se asienta silenciosa en un peñasco. La luna envidia
2223 XVII | Querido Ernesto: Con júbilo singular leí tu carta, en la cual
2224 X | Este era uno de esos entes singulares que Dios echa al mundo tal
2225 XXIX | parece que estoy viendo la siniestra pluma del censor arrojando
2226 XXX | de María, murmuró estas siniestras palabras.~ Una hija despiadada
2227 XXXIX | No puedo pintar cuánto sintieron que todo se arreglase amistosamente.
2228 XXVIII | señora de dos mundos. ¿De qué sirven los recuerdos y las reliquias
2229 XXIV | desestimé la justicia de mi sirviente o de mi esclava al litigar
2230 XXIII | mano?~ Me matará este sitio donde tantas veces he sido
2231 XXVIII | do María estaba. La joven sobrecogida de espanto echó a correr
2232 XXVIII | veía en él todas las dotes sobrenaturales que el alma se recrea en
2233 XLII | extender sus alas. El calor era sofocante, el mar, como muerto, ni
2234 XVIII | almas que no se contentan solamente con la felicidad, sino que
2235 XVI | hombres-máquinas que se llaman soldados.
2236 XXIII | envolvía en su manto las solitarias playas. Ernesto atracó su
2237 II | las doce. El campo está solitario. Qué hermosa hora para el
2238 XL | lloro. Hago más que llorar; sollozo. Si este tiempo fuera eterno;
2239 XXIII | tan sólo María, porque los sollozos ahogaban su voz. El corazón
2240 XV | Gracias a Dios me hallo soltero. ¡Qué labios! ¡qué cuerpo! ¡
2241 VII | mundo que nuestras riberas sombreadas de palmas!Quiero anchura.~ ¿
2242 IV | se dibujan perfectamente sombreados por un ligero bigote rizado
2243 XLI | guantes era amarillos y el sombrero de color de chocolate.~¡
2244 XVI | sol apagaba su luz en la sombría bruma de las negras nubes,
2245 XL | escribirte? Me parece que estoy soñando. Adiós para siempre. No
2246 XL | consagrados a pensar en ti, y a soñar con mis dulces amores consagradas
2247 VIII | de subido precio. ¡Cuándo sonará el día de la reparación!
2248 XL | estoy viendo y tiemblo. Sondeo mi amor y me espanto. ¿Te
2249 VIII | día de la reparación! No soñemos; aunque la esperanza a despecho
2250 XXV | vientre como si bostezase soñoliento. Las barcas le rodeaban,
2251 XXV | costas bañadas por el sol se sonreían con esa alegría indefinible
2252 VII | dentro de un año no me ha sonreído próspera fortuna; volveré,
2253 XXVIII | mi frente.~ Y vos os sonreiréis triunfante; porque habéis
2254 XXXVI | conocía su situación le dijo sonriendo con artificioso disimulo:~
2255 XXXIII | padres de don Pedro; allí le sonrió el amor, uniéndose a una
2256 XXVIII | venían a su mente en alas de sonrosados recuerdos, y sus promesas
2257 XXV | gritos de los marineros, el sordo hervidero del vapor, el
2258 XXVIII | y los amigos son siempre sordos a la voz del infortunio.~
2259 XVI | amor, las ilusiones que sorprenden el alma, los hechizos de
2260 XXIII | implacable enemiga, y prefiere sorprendernos en la hora de nuestros festines.~
2261 XXIII | usurera malicia le hizo sospechar que Ernesto debía despedirse
2262 XXVIII | alejados del mundo. Dios nos sostendrá. Nunca falta su providencia
2263 XLI | porque la infeliz no podía sostenerse; tan profunda era la enfermedad
2264 XXXV | triunfante y orgulloso.~María iba sosteniendo a su padre pálida y trémula,
2265 XXV | áridas como las rocas que sostiene el gigantesco castillo.
2266 XVI | compás entonaba Ernesto sus suaves y mágicos cantares, ¡Cuántos
2267 VII | fuego que se convertiría en suavísima luz, si lo alimentase otra
2268 VIII | desposeídos no los estimen de subido precio. ¡Cuándo sonará el
2269 XLI | enfermedad de su alma.~Don Pedro subió al coche. No sabía lo que
2270 XL | encontraban en el espacio para subir unidas a los cielos. Y la
2271 XXXVII | burlas. Y como Dios es la sublimidad en esencia, la belleza increada,
2272 XXVIII | uno de esos corazones que sucumben fácilmente a la desgracia.
2273 XXVIII | que bebéis gota a gota el sudor del pobre, dejándole desnudo
2274 XI | jornal pitado a costa de sudores, y fatigas; el jornal que
2275 II | de la aldea de San Juan suenan las doce. El campo está
2276 XL | Te acuerdas de nuestros sueños después de nuestras bodas?
2277 XXXIV | XXXIV~María entre tanto sufría congojoso martirio. En tres
2278 XXXII | me ahogaran, y que tanto sufrimiento no tuviera remedio ya en
2279 XXV | sobre las ondas. Entonces sufrió Ernesto un vahído, y parecía
2280 XXVII | como es de arcilla no puede sufrirlos, y se rompe estrellándose
2281 XXVIII | entrañas de hiena. Tu padre se suicidará porque las manías nunca
2282 XL | con tu tío para que no se suicide mi padre. ¿Comprendes? Con
2283 XXVIII | encontrarás; porque para los suicidios no hay sepultura. Cuando
2284 XXIII | eternidad, en el cual se sumergía Ernesto. Hay dolores que
2285 XXXIV | el aliento del desengaño, sumergiéndole en el dolor, arrancarían
2286 XXIII | sentimientos, y las muchedumbres sumidas en la barbarie, lamiendo
2287 XXVII | Y padre e hija quedaron sumidos en el más profundo silencio;
2288 XLI | por potros andaluces en un suntuoso carruaje. Llevaba pantalón
2289 XLII | de sus negros mantos la superficie de la tierra. Algunos sacudimientos
2290 XLII | desmayar como si un genio superior a sus fuerzas la arrebatase
2291 XL | de amor, porque nuestras súplicas se encontraban en el espacio
2292 XXVI | es de buena fe...~ ¿Y suponéis por ventura que el mundo
2293 XXXIX | don Pedro mandaba que se suspendiese el embargo, se quedaron
2294 VII | tranquilo, henchido de amor; si suspira el viento, al rozar los
2295 I | creador. Murmura el mar, suspiran los cielos, y canta la campana
2296 VII | nuestro corazón.~ ¡Ay!~ ¿Suspiras?~ No, no tengo nada.
2297 XXIII | de Dios, de todo, y en sustancia de nada. Parecía la conversación
2298 XXVIII | huérfano la mitad de su sustento, que trabaja para consolar
2299 XXII | montañas. El papel moneda ha sustituido a la fe; Y ha derrotado
2300 | suyas
2301 | suyo
2302 XVII | ese templo en una inmunda taberna. Sólo en la cúspide del
2303 XXIX | borronear mis papeles y tachar lo que le parezca y descubrir
2304 XXXV | Las voces del alguacil taladraban el corazón de don Pedro.~
2305 | tales
2306 IX | averiguar quién tuvo la culpa de tamaño entuerto; si el marido o
2307 XXVI | mis achaques os salte la tapa de los sesos.~ No os
2308 VII | VII~ ¡Cuánto has tardado!~ Oí las doce, desamarré
2309 XVII | hombre tan mezquino. La tardanza de su tío en contestar fue
2310 VII | entusiasmo, donde todos a porfía tejen coronas para sus sienes,
2311 XL | rosal que cultivabas para tejerme una corona de rosas blancas;
2312 XXV | se ha ornado de flores, tejiendo para su sien una diadema,
2313 XXXVI | placer. Y...~Don Braulio temblaba como azogado. Sus ciegas,
2314 XLII | levantando polvo como si el mundo temblase al verse amenazado por el
2315 XL | quería que nadie te oyese, temerosa de que todas las jóvenes,
2316 XXIII | la barca.~ ¡Ángel mío: temí no verte!~ Ya escuchaba
2317 XL | por la fatalidad. ¿Y no es temible un suicidio moral? ¡El corazón
2318 XXX | Pedro mostraba una calma tempestuosa. Hay dolores desesperantes,
2319 XVI | casas son más altas que los templos; allí donde sólo se adora
2320 VII | próspera fortuna; volveré, tenderé mis redes; y los peces que
2321 XXIX | nadie, absolutamente nadie, tendería al infeliz una mano amiga.
2322 VII | En la vida, ¿quién tendrá poder para arrojarnos al
2323 XXVIII | tenía con qué pagarlo, y tendré el placer de oírlo mugir
2324 XXIX | todos los hombres, aquí tenemos un censor encargado de celar
2325 XXIII | Ernesto, Ernesto; cuando no tenga esperanza de oírte, me moriré
2326 XXI | Constitución de Alicante tenían algunos corredores y comerciantes
2327 XXVIII | promesas de amor y felicidad teñían con deslumbradora luz los
2328 XXXIX | Pues dejadlo; dijo el juez terciando respetabilísimamente en
2329 XVII | Ernesto una carta en estos términos concebida: Querido Ernesto:
2330 XXXII | volver a verte, llena de ternura y de amor. El olor de las
2331 XXIII | que hemos perdido el polvo terrestre que la vida deposita en
2332 XVIII | Quería derramar a sus pies un tesoro, y ver cómo palidecían de
2333 XXV | momento de partir, los lugares testigos de nuestra inocencia, la
2334 XL | conocido? Te estoy viendo y tiemblo. Sondeo mi amor y me espanto. ¿
2335 IX | huida el día antes. En los tiempos en que para la acción de
2336 XXVIII | resonaban en los oídos de la tierna joven como preludio del
2337 XXXV | María, ahí te depositaba tierno, amorosa tu madre.~María
2338 XXXII | dulcísimo que serena el mar, y tiñe con los colores del iris
2339 XXIX | arrojando una línea de negra tinta sobre esos renglones.~Porque
2340 III | sus perfectas facciones un tinte melancólico que embelesa
2341 IV | hermosísimas formas. Es un tipo árabe; moreno como buen
2342 V | disipada por el poder de sus tiranos; yo digo que la mujer es
2343 XV | del desengaño. Después se tirará al mar si está aquí, o al
2344 XLII | Esperad un instante. Me ahogo. Tocad mi frente, y sentiréis que
2345 XXVII | bajeza.~ Tal vez haya Dios tocado a su corazón dijo don Pedro.~
2346 XXVI | murmuró don Braulio, tocando en la llaga del corazón
2347 XLII | más gigantescos, parecían tocar con las alas de sus negros
2348 XLI | célebre epístola de San Pablo; tocó un anillo pronunciando un
2349 XXXIII | estaba sereno, como quien toma una resolución definitiva.
2350 XI | reconcentrado furor.~ Tomad: dijo con despecho dándole
2351 XXIV | de Urgel.~Con el dinero tomado a don Braulio acababa de
2352 XVI | ciñéndose diademas de espumas; tomando celestiales esmaltes para
2353 IX | un día de buen humor, y tomó las de Villadiego, con un
2354 II | del mar, parece la paloma torcaz, que duerme en su nido de
2355 XXXIV | los desastres de todas las tormentas. ¿Por otra parte podía unirse
2356 XXVIII | acordándote de que padece los tormentos eternos, con que Dios castiga
2357 XXV | una banda de polluelos en torno de gigantesco cetáceo. Suspiraba
2358 XXIX | hombre resolvió sus derechos torpemente borrados por el libro de
2359 XXI | acreedores y por ocultar su torpeza.~ ¡Si que es torpe!~
2360 XXIV | viuda deprimí, o comí mi torta solo, y no comió el indigente
2361 XXVIII | rabia, iluminado por la torva luz de sus brutales pasiones,
2362 XXVI | maldicen, y nos miran todos con torvos ojos, es preciso acudir
2363 XXVIII | mitad de su sustento, que trabaja para consolar al que padece
2364 XXI | pródigo.~ Y capaz de trabajar hasta morir por satisfacer
2365 XXIII | regocijarán tu corazón. Yo trabajaré con ansia, con fervor para
2366 XXIX | hacerle más productivo su trabajo, y al momento veréis como
2367 XXXVI | anheláis de mí?~ ¿Ya no traéis a las mientes vuestras palabras,
2368 VII | adorno las rosas que tu me traes.~ ¡Ay! y volvió Ernesto
2369 XI | entrañas de la sociedad. Esos traficantes de la desgracia humana;
2370 III | traidor en la churrigueresca tragedia de la vida humana. ¡Cuántas
2371 III | muchas veces el papel de traidor en la churrigueresca tragedia
2372 XXXII | viera; bendito el aire que trajo a mis oídos tus primeras
2373 XXXIX | Y va V. a entrar en transacciones amistosas con un hombre
2374 XXV | venían, llevando equipajes, transportando a bordo o a tierra innumerables
2375 XXXI | desengaño. Sin embargo, en el trascurso de nuestra narración tal
2376 XXV | mar. Ernesto sintió que le traspasaban el corazón, que le arrancaban
2377 XLI | saber: un cañón, corazones traspasados por flechas, jabalíes, corderos,
2378 XXIX | en pintar los dolores que traspasarían el pecho de don Pedro cuando
2379 XXVI | que me han estafado, me tratarán de estafador; todos los
2380 XL | Viviríamos en el campo lejos del trato de los hombres. Todos los
2381 XXIV | cuyas quejas llegan a mí al través de los siglos he recogido
2382 V | colores de su paleta, y en trazarte hermosa, pero vana; amante,
2383 XXXIII | Después cogió la pluma y trazó algunos renglones.~En seguida
2384 XLII | he cometido otro crimen tremendo. Dar el corazón y la vida
2385 XXXV | sosteniendo a su padre pálida y trémula, cual las hojas de los árboles
2386 III | Rubio el cabello parece los trémulos rayos de la estrella de
2387 XI | Braulio, que tenía todas las tretas de un práctico usurero,
2388 XXXIX | a V. usurero delante del tribunal.~ Ha sido un acaloramiento.~
2389 XXXV | autoridad. Abiertos están los tribunales donde se da a cada uno su
2390 XL | mis ojos. Son el último tributo que a tu amor puedo rendir.
2391 XXIV | XXIV~Los tristes negocios ahogaban a don
2392 XXV | infunde un sentimiento de tristeza, porque las arenosas playas
2393 XXXVII | corazones. Fue su carrera triunfal la calle de amargura. Su
2394 XXXVI | Mi esposa! Por fin triunfé, por fin vienes a mis pies
2395 IX | dicha, al teatro, y vio el Trovador. Ernesto a los diez y nueve
2396 XLII | carrera el resonar de los truenos. En su afán de libertad
2397 XVIII | visto caer uno por uno en la tumba o en el olvido a todos los
2398 XXIII | hiel, y anublan los ojos, y turban la cabeza, y ahogan y sin
2399 XXVIII | En su alma decís? ¿Si tuvierais el alma de Ernesto me martirizaríais
2400 X | cojeando, sin cansarse aunque tuviese que atravesar largas distancias;
2401 | u
2402 XI | los cadáveres; beben las últimas gotas de sangre, que le
2403 VII | Pero la voluntad que nos une!~ ¿Y qué hago yo aquí,
2404 XXXIV | del amor infinito que la unía a su Ernesto. Conocía que
2405 XL | en el espacio para subir unidas a los cielos. Y la luna,
2406 XLII | despreciado a Ernesto y me he unido gozosa con vos, y huyendo
2407 XXXIII | allí le sonrió el amor, uniéndose a una angelical mujer, que
2408 XXIII | momentánea, nuestros corazones se unirán y vivirán unidos por toda
2409 XXXIV | tormentas. ¿Por otra parte podía unirse con un hombre a quien no
2410 XXXVII | naciones, y ludibrio de todo el Universo, para que en él se compendiasen
2411 X | como la serpiente. Pero usaba a las mil maravillas sus
2412 XXXV | alta, el ministril algo usado y de gran antigüedad.~Don
2413 XXVI | quiebra es cosa muy puesta en uso.~ Una quiebra es cosa
2414 XXIII | hombre. Era don Braulio. Su usurera malicia le hizo sospechar
2415 XIX | los mismos que las habían vaciado exclamaron: Es un pobre
2416 XXX | ojos nublados, y el paso vacilante se precipitó a la puerta
2417 III | sonrisa que en sus labios vaga, es el matiz ideal de la
2418 XL | jóvenes, que por las cercanías vagaban se enamorasen de ti. ¡Y
2419 XVII | manchada por nuestro aliento vagan con suave y puro esplendor
2420 XI | reunirla~ ¡Eso es una vagatela! Firmadme un recibo de ciento
2421 IV | palpitaciones de las olas, el vago rumor de las brisas que
2422 XXXVI | con todas sus fuerzas. Me vais a perder para siempre, mi
2423 VII | un solo golpe, temo a los vaivenes de la vida.~ En la vida, ¿
2424 XXII | Con estos papeles que nada valen voy a comprar mi felicidad.
2425 XXI | coloquio en su dialecto valenciano, que (entre paréntesis)
2426 XI | cualquier finca que los valga y todo está concluido.~Don
2427 XXVI | Hija mía! ¡hija mía! Más te valiera no haber conocido padres
2428 XXXVII | divisamos desde nuestro hondo valle, dorando con su luz las
2429 XVI | envían como regalos los valles y las florestas. La cigüeña
2430 XLI | No tengo nada, nada... Vámonos pronto, pronto...~Pero al
2431 XXV | interior, y es porque a su seno van viajeros de todo el mundo,
2432 V | en trazarte hermosa, pero vana; amante, pero egoísta; sensible,
2433 II | cual una de esas gasas vaporosas, que disipa el débil rayo
2434 XXXIV | Conocía que el joven poeta era vario e inconstante, y que si
2435 IV | con gracia, completan su varonil y hermoso rostro. Rema con
2436 XXXII | todo en el seno de Dios, el vaso que lo contiene se rompe
2437 XVI | naturaleza se presenta como vasto desierto regado por el estéril
2438 XXVIII | manías nunca se curan. Cuando vayas a llevarle el pan de la
2439 XI | Esta en que estáis.~ Veámosla, y ahora mismo vendrá el
2440 XXXV | Pedro. Son los curiosos vecinos de las cercanías que acuden
2441 VIII | entregada a los especuladores. Ved, sino como arrancan uno
2442 XLII | ese amenazador ruido, no veis esos siniestros fulgores?~
2443 XXXII | nuestro vapor pasa un barco de vela. Los marineros arrodillados
2444 V | egoísta; sensible, pero veleidosa; compasiva, pero coqueta;
2445 XXVI | amor.~ Pero siempre se ven excepciones...~ ¡Qué
2446 XLI | porfía con el corazón siempre vencedor, y su hija, serena con voz
2447 X | atisbaría el más práctico; vencía a la naturaleza, para él
2448 XI | pagar mañana una letra ya vencida, dijo Don Pedro.~ ¿De
2449 XXX | estos pagarés, que ya han vencido. O me pagáis, u os arrojo
2450 XXXV | madre. No embarguéis, no vendáis lo único que de una madre
2451 XXXV | María, a rogar... que no vendan a tu madre...~María cayó
2452 XXIX | tiene dinero. Si María no vende a Ernesto por el oro que
2453 XXXV | madre resta en el mundo. Vendedme a mí por esclavo. Sacadme
2454 XXVIII | no me insultéis. ¿He de vender mi corazón al oro de un
2455 XXI | créditos.~ Pues entonces a venderlos.~ Como que no tiene de
2456 XXXV | me había bendecido, debía venderse más tarde en pública almoneda.~
2457 XIX | doscientos con uno de capital; si vendía no engañaba al comprador;
2458 XXXIX | los pobres. En cambio anda vendiendo sus favores a todos a todos
2459 XXVI | mal, ¿y qué hacer? Mañana vendrán mis acreedores, les mostraré
2460 XLI | había ocultado su hija. Este venerable anciano jamás pudo consentir
2461 XXX | una mujer, que no puede vengarlo. Eso sólo lo hace la torpe
2462 XXXVI | calculador, y queriendo vengarse exclamó ocultando victoriosamente
2463 XL | la luna, mensajera de tu venida a las costas, me inundaba
2464 XXVI | fe...~ ¿Y suponéis por ventura que el mundo cree ya en
2465 XXVI | una condición...~ ¿De veras? Decídmela si no es afrentosa.
2466 XXVIII | palabras.~ Tú, tú... después verás indiferente esa desgracia.
2467 XXXII | de la madre amorosa del Verbo, derramándose cual nueva
2468 II | historia, ¡Ojalá no fuese tan verdadera!~~ ~~~~~~
2469 V | estoy porque se le de su verdadero nombre, es decir, abrojo.
2470 XXXIV | había devorado sus antes verdes y lozanas enredaderas. Nuestras
2471 XII | juguete de sus vicios, y se vería precisada a recibir sus
2472 XXXV | en la almoneda que debe verificarse, si aprontáis el dinero
2473 XLI | de disgusto y despecho al verla tan pobremente ataviada.~
2474 XXX | todo esto a un lado. Quiero verle, lo mando, y ya sabéis que
2475 XXVIII | rabia en una cárcel, de verlo amanecer algún día colgado
2476 XXVI | hombres no aman. Dios, al verlos tan miserables; tan indignos,
2477 XXVII | Cuánto me alegro de veros feliz. Estabais tan triste!~
2478 VII | riqueza es el premio de sus versos, allí que habita la inteligencia
2479 XXXIV | había olvidado María de verter unas gotas de agua en su
2480 XXVIII | desesperante, exclamó María vertiendo amargas lágrimas.~ Qué
2481 XXIII | mente! ¡Cuántos dolores vertieron amarga hiel en su afligido
2482 XXIII | la vida se apaga, dejo mi vestidura mortal, purifico mi alma
2483 XVII | necesarios para que emprendas el viaje con aquella comodidad que
2484 XXV | es porque a su seno van viajeros de todo el mundo, y necesita
2485 XXIII | entregado al interés, el vicio y la ignorancia dominando
2486 XXXIX | Los curiales fueron las víctimas de este drama. No puedo
2487 XXXVI | vengarse exclamó ocultando victoriosamente sus instintos.~ Lo he
2488 XLII | castigo.~ Risueñas ideas te vienen a las mientes. Eres una
2489 XXXVI | Por fin triunfé, por fin vienes a mis pies a pedirme de
2490 XXV | bocanadas de humo salían de su vientre como si bostezase soñoliento.
2491 VII | VII~ ¡Cuánto has tardado!~
2492 VIII | VIII~A imitación de la Biblia
2493 IX | buen humor, y tomó las de Villadiego, con un francés, que pasaba
2494 XXVI | porque la desgracia es villanía; cuando no está en nuestras
2495 XXIII | y de goces.~Aunque a tan villano sentimiento, si es que sentimiento
2496 XL | cabeza la vez primera que nos vimos. Cuando muera pediré que
2497 XVIII | entonces involuntariamente vino triste dolor a su corazón,
2498 III | fatigoso su pecho, y que late violento el corazón. La esperanza
2499 XXVIII | donde se hunde lo pasado. Su virginal inocencia le inspiraba fe
2500 XL | felices nos hacía Y tan virtuosos; este amor que Dios nos
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