Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Emilio Castelar
Ernesto

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


abajo-cobar | cobij-ermit | erran-mansi | manti-recog | recom-virtu | visit-yerba

                                                    negrita = Texto principal
     Capitulo                                       gris = Texto de comentario
2001 XXXV | murió mi padre. Desde ahí me recomendó la honradez, mi principal 2002 XXXVI | salvad a mi padre, y yo os recompensaré, su salvación con mi mano.~    ¿ 2003 XXIX | por todos los filósofos, reconocida por todos los hombres, aquí 2004 XXVIII | extensión del Mediterráneo y recordaba que la barca de Ernesto 2005 XXXVI | mientes vuestras palabras, no recordáis lo que a la orilla del mar 2006 II | lector, sin embargo, si has recorrido la huerta de Alicante, si 2007 XXV | presenta mágico aspecto. Recostada la ciudad en la falda de 2008 XL | corona de desposada, que te recreabas ya; entrelazándola con mis 2009 XXVIII | vuestro provecho; vos, que os recreáis pintando el dolor y la miseria, 2010 XL | en mi vida. Hoy aún puedo recrearme escribiéndote; mañana sería 2011 XXIV | justas, y conocerá Dios mi rectitud. Si extendí mi paso fuera 2012 XXIII | María.~No saben ambos la red que les preparo.~~ ~~~~~~ 2013 XXXVII | abandonó los cielos para redimir la tierra, la naturaleza 2014 XVII | para él presagio de una redonda negativa. Además; su padre 2015 XXIII | que arde en el altar, te reflejas en la moribunda mirada del 2016 XLI | le contestó que ninguna reflexión podía ser parte a disuadirla 2017 XLI | de María. Opúsose, hízole reflexiones, trató de inquirir los secretos 2018 VII | María, a sentir tu aliento refrescando mis agitadas sienes, a adorarte 2019 XXIII | anima, la fuente que le refrigera.~La noche envolvía en su 2020 XLII | se apartó de sus brazos refugiándose en un ángulo de la estancia.~    ¿ 2021 XVI | presenta como vasto desierto regado por el estéril oro del poderoso. 2022 XXVIII | favorecidos le abandonan, regalándose, en sus orgías con los favores 2023 XVI | de aromas le envían como regalos los valles y las florestas. 2024 XXIII | palabras de esperanza que regocijarán tu corazón. Yo trabajaré 2025 XXVII | tan hermosa, alma mía, que regocijas el corazón de tu padre.~    ¡ 2026 XXXIV | somos! En cambio naturaleza regocíjase amorosa en todos nuestros 2027 XXIII | celos.~Así continuó en su regreso a Alicante.~    ¡Pues aprovecha 2028 XXXVI | No, no puede ser.~    ¿Rehusáis la felicidad que puedo daros, 2029 XXVIII | lujo y en la felicidad. Las reinas envidiarán vuestros diamantes, 2030 I | los rincones del florido reino de Valencia. El sol, al 2031 XXVIII | veáis palidecer y morir os reiréis de sus padecimientos, y 2032 XLII | ensueños.~    No puedo dejar de reírme. Ese es amor de novela; 2033 XXIX | infeliz.~¡Y si fuera tan sólo reírse! Hablad de la miseria que 2034 XXVIII | algún día colgado de la reja de su calabozo.~    Estáis 2035 XXIII | mismo sentimiento de amor y religión.~Concluida la oración y 2036 XXVIII | sirven los recuerdos y las reliquias de los grandes hombres? 2037 IV | varonil y hermoso rostro. Rema con languidez, y sin embargo, 2038 X | los arcos de herradura; rematando ambas con unos pies hinchados 2039 XI | hay desgracia que no se remedie con ese dinero espantoso, 2040 XLII | tierra. Algunos sacudimientos removían el suelo, levantando polvo 2041 XXIII | astros como arena de oro se remueven al soplo de mi aliento; 2042 XXVI | saqué el dinero que me han rendido mis empresas comerciales. 2043 XL | tributo que a tu amor puedo rendir. Lloro; sí, lloro. Hago 2044 XXVIII | maldecirá su existencia y renegará de Dios.~    Sois una víbora, 2045 XL | tu amor y mi virtud están reñidos. Déjame morir aquí con mi 2046 XLII | quieres que blasfeme, y reniegue, y me desespere cuando te 2047 XL | te compadezco. ¿Se puede renunciar voluntariamente al amor 2048 VIII | Cuándo sonará el día de la reparación! No soñemos; aunque la esperanza 2049 XL | celos hasta del eco que repetía tus acentos. Yo quería que 2050 XXIII | se oía a lo lejos el eco repetido por las azuladas montañas, 2051 XXXVI | sarcásticamente el usurero, repitiendo las palabras que en la entrevista 2052 XL | consuelo, porque creo que si la repito mucho llegará a matarme.~ 2053 XIX | Cuando sus arcas estaban repletas le llamaban todos el Fouquet 2054 XXXII | los espacios infinitos se repliega en sí misma, y se posa amorosísima 2055 XIV | Ernesto.~    Me alegro; dijo reprimiéndose el usurero.~    Adiós, señor 2056 XXXVI | Vuestro padre es joven, repuso sarcásticamente el usurero, 2057 XV | canal si permanece allá, y requiescat in pace. ¿Pero con qué cuento 2058 XL | arrebatarte la dicha, que te reserve el porvenir?~Yo desde el 2059 XXVII | dudaba si debía sufrir con resignación los males que se agolpaban 2060 XXX | horrible desgracia no puede resistir mi corazón. Padre, padre 2061 XXXI | narración tal vez podamos resolver ese problema.~Al día siguiente 2062 XXIX | revolución en que el hombre resolvió sus derechos torpemente 2063 XXVIII | de su amor. Sus cantares resonaban en los oídos de la tierna 2064 XLII | su precipitada carrera el resonar de los truenos. En su afán 2065 XXX | Una espantosa carcajada resonó en la estancia. Era don 2066 XXXIX | dijo el juez terciando respetabilísimamente en aquella cuestión. Con 2067 III | blanca bata, veréis que respira fatigoso su pecho, y que 2068 XLII | os abrasa la mano. Quiero respirar.~Don Braulio abrió con rabia 2069 XXXII | en mi alma, y el aire que respiro está impregnado en tus recuerdos. 2070 XXVI | Braulio alejarse a su sobrino, respiró; le parecía que su dicha 2071 XLII | cielo. Algunos relámpagos resplandecían por los límites del horizonte. 2072 XXXII | oraciones; brillan con tan nuevo resplandor las estrellas, que no puedo 2073 XXX | padres; y sin esperar la respuesta de la joven se lanzó al 2074 XXXV | lo único que de una madre resta en el mundo. Vendedme a 2075 XLI | alcanzar de su hija que estaba resuelta a salvar a su padre.~María 2076 XXXVII | divino en la naturaleza, y el resumen de todo lo que existe de 2077 XXI | de ese hombre; que se ha retirado voluntariamente a la huerta 2078 XLII | la mano de Isabel, que se retiró a uno de los aposentos de 2079 XXIV | siembre yo y otro coma; y mis retoños sean arrancados.». ~«Si 2080 XXXIV | y el amor funesto que la retraía de aquel horrible sacrificio. 2081 XXVIII | arrojándose a sus pies.~La joven retrocedió como si hubiese visto una 2082 XVI | esperanzas. Pero cuando retumbaba el trueno, llenando con 2083 XXXII | nuestro amor, y que nos reúna pronto para siempre. María, 2084 XXII | vio don Braulio que había reunido todos los créditos, exclamó:~    ¡ 2085 XXXV | alguaciles, juez y escribanos reunidos en aquella mansión.~Por 2086 XI | sesenta mil reales, y no puedo reunirla~    ¡Eso es una vagatela! 2087 XVI | Cuántos pensamientos te revelaba el mar! Tranquilo, azulado 2088 XXXVII | increada, la idea absoluta, la revelación permanente del arte, y el 2089 IV | estático en aquel océano de revelaciones divinas.~~ ~~~~~~ 2090 XXXVII | tierra, la naturaleza se reveló contra su omnipotencia, 2091 XXVI | sus numerosos cumplidos y reverentes cortesías no logró don Braulio 2092 XXXI | sembrado de ilusiones de luz, revestido de fe, de esperanzas, consolador, 2093 XVI | ni sonidos; que no pueden revestirse con el ropaje de las formas, 2094 XVI | las florestas. La cigüeña revolotea sobre sus ondas como si 2095 XXIX | aprisionan por conspirador, por revolucionario. Me parece que estoy viendo 2096 XXXII | cartas. Ve al santuario donde rezábamos juntos, y pide a la Virgen 2097 XXIII | olvides de orar por mí.~    ¿Rezarás todos los días?~    Sí, 2098 XXIII | todos los días?~    Sí, rezaré a la Virgen del Naufragio; 2099 XL | el día. Al caer la tarde rezaríamos el Ave María. ¿Y esto no 2100 XXXII | acordaré de que te veía por la ribera, corriendo tras una paloma 2101 XVII | andan unidos lo sublime y lo ridículo, para demostrarnos que si 2102 XXIX | torrente universal, que se ríe de todos los que proponen 2103 XXXV | la ley caerá con todo su rigor sobre vuestra frente.~     2104 I | Mediterráneo en uno de los rincones del florido reino de Valencia. 2105 XXVIII | sí y os veréis rodeada de riquezas, nadando en el lujo y en 2106 XXIII | arena, no pudo contener la risa.~    ¡Pardiez! ¡Qué amores 2107 XVIII | sus alas matizadas de mil risueños colores, cuando cada mujer 2108 XV | presenta de deshacerme de mi rival. Mañana le digo que mi casa 2109 XVIII | palidecían de envidia sus rivales. Hay almas que no se contentan 2110 XXV | de las costas africanas rizaba las olas. El vapor se mecía 2111 XXXII | mil veces, besado aquel rizo, que en premio de mi primera 2112 XXXVII | encadenado siempre a esta roca solitaria, do bebe las lágrimas 2113 XXV | también áridas como las rocas que sostiene el gigantesco 2114 XXV | soñoliento. Las barcas le rodeaban, parecían una banda de polluelos 2115 XXVIII | dadme un sí y os veréis rodeada de riquezas, nadando en 2116 XXXV | nombre. Ayúdame, María, a rogar... que no vendan a tu madre...~ 2117 XLI | tempestades de su alma. Don Pedro rogó, insistió, hízole ver que 2118 XXVIII | tal vez os haya imbuido mi romancesco sobrino. Idos a esa choza. 2119 XXVI | vuestros créditos son míos. Los rompo con una condición...~    ¿ 2120 XVI | llenando con gigantesca y ronca voz los espacios infinitos; 2121 XVI | pueden revestirse con el ropaje de las formas, y que son 2122 XL | nuestros paseos a la luna? Del rosal que cultivabas para tejerme 2123 XXXVII | ángel, cuyas alas están rotas, ¿ha de quedar encadenado 2124 VII | gaviota extiende sus alas, rozando con su cuerpo las espumas, 2125 VII | si suspira el viento, al rozar los costados de mi barca, 2126 XXIII | pedir esa merced; que me ruboriza.~    Por fin abandonas estas 2127 XXXII | melancólica luna una pequeña rueda del carro de astros, en 2128 XXXII | anhelantes en pos del sol, y ruedan en el vacío como ángeles 2129 V | arrodillada. Invoca a la Virgen, y ruega que ni viento enemigo, ni 2130 XLI | sus prohibiciones como sus ruegos se estrellaron contra la 2131 XLII | del horizonte. El trueno rugía a lo lejos como amenaza 2132 X | su frente era una cinta rugosa apergaminada. Por escudo 2133 XXVIII | su casa hecha presa de la ruinosa justicia; el oír la mofa 2134 XLII | Don Braulio perdió norte y rumbo. En vano quiso penetrar 2135 IV | recogimiento con que escucha sus rumores, se echa de ver que el joven 2136 XXIII | mi enlace con María.~No saben ambos la red que les preparo.~~ ~~~~~~ 2137 XXII | querido lector, a que no sabías que don Braulio era tan 2138 XXIX | la modestia, orgullo; la sabiduría petulancia; el amor, egoísmo. ¡ 2139 XXIX | durmió en toda la noche saboreando el placer de arrastrar a 2140 XI | vos he oído hablar.~    Ya sabréis que soy el Hipócrates del 2141 XXXV | Vendedme a mí por esclavo. Sacadme la sangre si queréis, pero 2142 V | los noveleros han dado en sacar negros colores de su paleta, 2143 XI | fatigas; el jornal que debiera saciar el hambre de una familia 2144 XXXIII | una resolución definitiva. Sacó una pistola del armario 2145 XXXIII | templo y los consagra con sacratísimos recuerdos. Allí habían nacido 2146 XXXVII | XXXVII~¡Terribles son los sacrificios del amor! Perder la dicha, 2147 XXXV | a la puerta la cruz del sacristán que oír la voz agria y descompasada 2148 XXV | mecía con más fuerza como si sacudiese su profundo sueño. Algunas 2149 XLII | superficie de la tierra. Algunos sacudimientos removían el suelo, levantando 2150 XLI | la iglesia y ver el mar sacudió aquel letargo y dio un grito 2151 I | canta la campana de una sagrada ermita. Horas deliciosas, 2152 XXXIII | angelical mujer, que bajo aquel sagrado techo acababa de morir; 2153 XXV | Algunas bocanadas de humo salían de su vientre como si bostezase 2154 X | degeneraba en enano. Su saliente espalda llevaba la carga 2155 X | escupía como la víbora una saliva asquerosa. Cuando miraba 2156 XLII | gruta. El búho, y la lechuza saltaron en su presencia produciendo 2157 XXVI | pesar de mis achaques os salte la tapa de los sesos.~     2158 XXIII | postro en mi barca para saludar con amorosa oración a la 2159 VII | aparece la primer estrella, la saludo cual si fuera un rayo de 2160 XXXVI | criminal. Salvad a mi padre, salvadme a mí.~    ¿Qué anheláis 2161 XXVII | misericordia divina le ha salvado.~    ¿Y quién es ese protector?~     2162 XXIII | la moribunda mirada del Salvador que guarda la cabecera de 2163 XV | arruinado. Y una alegría salvaje como siniestro relámpago 2164 XXVI | propongo salvaros...~    Salvarme de la deshonra; de la muerte. ¡ 2165 XXIII | nuestros cuerpos; estas horas santísimas son los momentos de gloria 2166 XXVI | peregrinación a visitar el Santo Sepulcro; hoy vamos a las 2167 XVII | portentoso amor; qué buenos, qué santos son bajo tu influencia los 2168 XXXVI | Vuestro padre es joven, repuso sarcásticamente el usurero, repitiendo las 2169 XXI | trabajar hasta morir por satisfacer sus deudas.~    Pues no 2170 XXVI | deseo estaba ya realizado y satisfecha su brutal pasión. Al siguiente 2171 XXXII | derramándose cual nueva savia de vida y esperanza por 2172 XLII | Pues no ha escogido mala sazón para filosofar?~    Dejadme 2173 XXIV | otro coma; y mis retoños sean arrancados.». ~«Si desestimé 2174 XL | a secarse. También se ha secado la fuente del jardín. El 2175 XXVIII | amoratando sus labios, secando su paladar, le causará los 2176 XL | nunca mis ojos llegarían a secarse. También se ha secado la 2177 XXVIII | presa del hambre y de la sed; maldecirá su existencia 2178 XL | enredaderas también. Han muerto sedientos. ¡Cuánto habrán padecido!~ 2179 XXXIII | trazó algunos renglones.~En seguida se postró, y oró.~~ ~~~~~~ 2180 XXIII | Dios te multiplicas para seguirme. Te apareces en la iglesia, 2181 | según 2182 XXIX | mala fe su quiebra, a buen seguro que le faltaran protectores 2183 XXVIII | la frente señalada con el sello de la deshonra.~    Lo .~     2184 XXXI | sereno a veces como el cielo, sembrado de ilusiones de luz, revestido 2185 V | creado, no te conociera si semejantes cuadros contemplase. Yo 2186 XXVIII | mundo físico está modelado a semejanza del mundo moral; y que en 2187 XXVIII | manos vacías y la frente señalada con el sello de la deshonra.~     2188 XLI | toda mujer graciosa.~Su sencillez, propia de una viuda, contrastaba 2189 XXV | que en la cámara de las señoras había una mujer vestida 2190 V | Yo que veo en la mujer la sensibilidad ahogada por el despego del 2191 V | vana; amante, pero egoísta; sensible, pero veleidosa; compasiva, 2192 XXVIII | en el porvenir. ¡Infeliz! Sentada al borde de la vida, las 2193 XXIV | acababa de consumar su ruina. Sentado en su gabinete, después 2194 XXVIII | habían hollado sus plantas y sentía que el aire hubiese borrado 2195 XII | ardía en ese fuego de los sentidos que la marchita y la devora. 2196 XLII | ahogo. Tocad mi frente, y sentiréis que os abrasa la mano. Quiero 2197 XXIII | La desgraciada joven no separaba su vista de aquel punto 2198 XXVIII | XXVIII~María no podía separar de su memoria el recuerdo 2199 XLI | seguía, que de él no podía separarse, cayó de bruces sin sentido 2200 XL | mucho! ¿Que dirás cuando sepas que mañana me caso? No lo 2201 XXVIII | inmenso clamoreo de los siglos sepultados a nuestros pies. ¿Hay gloria 2202 XXVIII | para los suicidios no hay sepultura. Cuando a Dios quieras encomendarlo, 2203 XI | Felices, contestó con sequedad, don Pedro.~     el estado 2204 VII | en mi desolada vida. Tú seras mi estrella en el mundo; 2205 X | Cuando miraba hería como la serpiente. Pero usaba a las mil maravillas 2206 XI | Puesto que desprecias mis servicios...~    Deteneos, que no 2207 VII | en ellas se prendan nos servirán de alimento; de palacio 2208 XI | que os escucho. Sólo por serviros podía yo haber venido desde 2209 XI | apurada es mi situación, de sesenta mil reales, y no puedo reunirla~    ¡ 2210 XXI | Le ha trastornado el seso la horrible bailarina que 2211 XXVI | os salte la tapa de los sesos.~    No os alarméis. Quise 2212 XII | entusiasta por el bello sexo. Desprovisto de belleza 2213 XXIV | manos se les pegó algo, siembre yo y otro coma; y mis retoños 2214 XXV | flores, tejiendo para su sien una diadema, y en medio 2215 XXVII | mandáis, padre mío?~    Siéntate a mi lado que quiero verte 2216 XXIII | Ernesto. Hay dolores que se sienten y no se pintan, dolores 2217 XLI | XLI~El día de boda~A las siete de la mañana, don Braulio 2218 XXIX | habéis de saber que en el siglo XIX después de la gran revolución 2219 VII | cruzar las olas mi alma te sigue como el viento que agita 2220 XLII | que el crimen.~    María, sígueme. Ya sabes que tengo sobre 2221 XXIV | Biblia y fue leyendo los siguientes pensamientos de Job, que 2222 III | la orilla, y se asienta silenciosa en un peñasco. La luna envidia 2223 XVII | Querido Ernesto: Con júbilo singular leí tu carta, en la cual 2224 X | Este era uno de esos entes singulares que Dios echa al mundo tal 2225 XXIX | parece que estoy viendo la siniestra pluma del censor arrojando 2226 XXX | de María, murmuró estas siniestras palabras.~    Una hija despiadada 2227 XXXIX | No puedo pintar cuánto sintieron que todo se arreglase amistosamente. 2228 XXVIII | señora de dos mundos. ¿De qué sirven los recuerdos y las reliquias 2229 XXIV | desestimé la justicia de mi sirviente o de mi esclava al litigar 2230 XXIII | mano?~    Me matará este sitio donde tantas veces he sido 2231 XXVIII | do María estaba. La joven sobrecogida de espanto echó a correr 2232 XXVIII | veía en él todas las dotes sobrenaturales que el alma se recrea en 2233 XLII | extender sus alas. El calor era sofocante, el mar, como muerto, ni 2234 XVIII | almas que no se contentan solamente con la felicidad, sino que 2235 XVI | hombres-máquinas que se llaman soldados. 2236 XXIII | envolvía en su manto las solitarias playas. Ernesto atracó su 2237 II | las doce. El campo está solitario. Qué hermosa hora para el 2238 XL | lloro. Hago más que llorar; sollozo. Si este tiempo fuera eterno; 2239 XXIII | tan sólo María, porque los sollozos ahogaban su voz. El corazón 2240 XV | Gracias a Dios me hallo soltero. ¡Qué labios! ¡qué cuerpo! ¡ 2241 VII | mundo que nuestras riberas sombreadas de palmas!Quiero anchura.~    ¿ 2242 IV | se dibujan perfectamente sombreados por un ligero bigote rizado 2243 XLI | guantes era amarillos y el sombrero de color de chocolate.~¡ 2244 XVI | sol apagaba su luz en la sombría bruma de las negras nubes, 2245 XL | escribirte? Me parece que estoy soñando. Adiós para siempre. No 2246 XL | consagrados a pensar en ti, y a soñar con mis dulces amores consagradas 2247 VIII | de subido precio. ¡Cuándo sonará el día de la reparación! 2248 XL | estoy viendo y tiemblo. Sondeo mi amor y me espanto. ¿Te 2249 VIII | día de la reparación! No soñemos; aunque la esperanza a despecho 2250 XXV | vientre como si bostezase soñoliento. Las barcas le rodeaban, 2251 XXV | costas bañadas por el sol se sonreían con esa alegría indefinible 2252 VII | dentro de un año no me ha sonreído próspera fortuna; volveré, 2253 XXVIII | mi frente.~    Y vos os sonreiréis triunfante; porque habéis 2254 XXXVI | conocía su situación le dijo sonriendo con artificioso disimulo:~     2255 XXXIII | padres de don Pedro; allí le sonrió el amor, uniéndose a una 2256 XXVIII | venían a su mente en alas de sonrosados recuerdos, y sus promesas 2257 XXV | gritos de los marineros, el sordo hervidero del vapor, el 2258 XXVIII | y los amigos son siempre sordos a la voz del infortunio.~     2259 XVI | amor, las ilusiones que sorprenden el alma, los hechizos de 2260 XXIII | implacable enemiga, y prefiere sorprendernos en la hora de nuestros festines.~ 2261 XXIII | usurera malicia le hizo sospechar que Ernesto debía despedirse 2262 XXVIII | alejados del mundo. Dios nos sostendrá. Nunca falta su providencia 2263 XLI | porque la infeliz no podía sostenerse; tan profunda era la enfermedad 2264 XXXV | triunfante y orgulloso.~María iba sosteniendo a su padre pálida y trémula, 2265 XXV | áridas como las rocas que sostiene el gigantesco castillo. 2266 XVI | compás entonaba Ernesto sus suaves y mágicos cantares, ¡Cuántos 2267 VII | fuego que se convertiría en suavísima luz, si lo alimentase otra 2268 VIII | desposeídos no los estimen de subido precio. ¡Cuándo sonará el 2269 XLI | enfermedad de su alma.~Don Pedro subió al coche. No sabía lo que 2270 XL | encontraban en el espacio para subir unidas a los cielos. Y la 2271 XXXVII | burlas. Y como Dios es la sublimidad en esencia, la belleza increada, 2272 XXVIII | uno de esos corazones que sucumben fácilmente a la desgracia. 2273 XXVIII | que bebéis gota a gota el sudor del pobre, dejándole desnudo 2274 XI | jornal pitado a costa de sudores, y fatigas; el jornal que 2275 II | de la aldea de San Juan suenan las doce. El campo está 2276 XL | Te acuerdas de nuestros sueños después de nuestras bodas? 2277 XXXIV | XXXIV~María entre tanto sufría congojoso martirio. En tres 2278 XXXII | me ahogaran, y que tanto sufrimiento no tuviera remedio ya en 2279 XXV | sobre las ondas. Entonces sufrió Ernesto un vahído, y parecía 2280 XXVII | como es de arcilla no puede sufrirlos, y se rompe estrellándose 2281 XXVIII | entrañas de hiena. Tu padre se suicidará porque las manías nunca 2282 XL | con tu tío para que no se suicide mi padre. ¿Comprendes? Con 2283 XXVIII | encontrarás; porque para los suicidios no hay sepultura. Cuando 2284 XXIII | eternidad, en el cual se sumergía Ernesto. Hay dolores que 2285 XXXIV | el aliento del desengaño, sumergiéndole en el dolor, arrancarían 2286 XXIII | sentimientos, y las muchedumbres sumidas en la barbarie, lamiendo 2287 XXVII | Y padre e hija quedaron sumidos en el más profundo silencio; 2288 XLI | por potros andaluces en un suntuoso carruaje. Llevaba pantalón 2289 XLII | de sus negros mantos la superficie de la tierra. Algunos sacudimientos 2290 XLII | desmayar como si un genio superior a sus fuerzas la arrebatase 2291 XL | de amor, porque nuestras súplicas se encontraban en el espacio 2292 XXVI | es de buena fe...~    ¿Y suponéis por ventura que el mundo 2293 XXXIX | don Pedro mandaba que se suspendiese el embargo, se quedaron 2294 VII | tranquilo, henchido de amor; si suspira el viento, al rozar los 2295 I | creador. Murmura el mar, suspiran los cielos, y canta la campana 2296 VII | nuestro corazón.~    ¡Ay!~    ¿Suspiras?~    No, no tengo nada. 2297 XXIII | de Dios, de todo, y en sustancia de nada. Parecía la conversación 2298 XXVIII | huérfano la mitad de su sustento, que trabaja para consolar 2299 XXII | montañas. El papel moneda ha sustituido a la fe; Y ha derrotado 2300 | suyas 2301 | suyo 2302 XVII | ese templo en una inmunda taberna. Sólo en la cúspide del 2303 XXIX | borronear mis papeles y tachar lo que le parezca y descubrir 2304 XXXV | Las voces del alguacil taladraban el corazón de don Pedro.~     2305 | tales 2306 IX | averiguar quién tuvo la culpa de tamaño entuerto; si el marido o 2307 XXVI | mis achaques os salte la tapa de los sesos.~    No os 2308 VII | VII~    ¡Cuánto has tardado!~     las doce, desamarré 2309 XVII | hombre tan mezquino. La tardanza de su tío en contestar fue 2310 VII | entusiasmo, donde todos a porfía tejen coronas para sus sienes, 2311 XL | rosal que cultivabas para tejerme una corona de rosas blancas; 2312 XXV | se ha ornado de flores, tejiendo para su sien una diadema, 2313 XXXVI | placer. Y...~Don Braulio temblaba como azogado. Sus ciegas, 2314 XLII | levantando polvo como si el mundo temblase al verse amenazado por el 2315 XL | quería que nadie te oyese, temerosa de que todas las jóvenes, 2316 XXIII | la barca.~    ¡Ángel mío: temí no verte!~    Ya escuchaba 2317 XL | por la fatalidad. ¿Y no es temible un suicidio moral? ¡El corazón 2318 XXX | Pedro mostraba una calma tempestuosa. Hay dolores desesperantes, 2319 XVI | casas son más altas que los templos; allí donde sólo se adora 2320 VII | próspera fortuna; volveré, tenderé mis redes; y los peces que 2321 XXIX | nadie, absolutamente nadie, tendería al infeliz una mano amiga. 2322 VII | En la vida, ¿quién tendrá poder para arrojarnos al 2323 XXVIII | tenía con qué pagarlo, y tendré el placer de oírlo mugir 2324 XXIX | todos los hombres, aquí tenemos un censor encargado de celar 2325 XXIII | Ernesto, Ernesto; cuando no tenga esperanza de oírte, me moriré 2326 XXI | Constitución de Alicante tenían algunos corredores y comerciantes 2327 XXVIII | promesas de amor y felicidad teñían con deslumbradora luz los 2328 XXXIX | Pues dejadlo; dijo el juez terciando respetabilísimamente en 2329 XVII | Ernesto una carta en estos términos concebida: Querido Ernesto: 2330 XXXII | volver a verte, llena de ternura y de amor. El olor de las 2331 XXIII | que hemos perdido el polvo terrestre que la vida deposita en 2332 XVIII | Quería derramar a sus pies un tesoro, y ver cómo palidecían de 2333 XXV | momento de partir, los lugares testigos de nuestra inocencia, la 2334 XL | conocido? Te estoy viendo y tiemblo. Sondeo mi amor y me espanto. ¿ 2335 IX | huida el día antes. En los tiempos en que para la acción de 2336 XXVIII | resonaban en los oídos de la tierna joven como preludio del 2337 XXXV | María, ahí te depositaba tierno, amorosa tu madre.~María 2338 XXXII | dulcísimo que serena el mar, y tiñe con los colores del iris 2339 XXIX | arrojando una línea de negra tinta sobre esos renglones.~Porque 2340 III | sus perfectas facciones un tinte melancólico que embelesa 2341 IV | hermosísimas formas. Es un tipo árabe; moreno como buen 2342 V | disipada por el poder de sus tiranos; yo digo que la mujer es 2343 XV | del desengaño. Después se tirará al mar si está aquí, o al 2344 XLII | Esperad un instante. Me ahogo. Tocad mi frente, y sentiréis que 2345 XXVII | bajeza.~    Tal vez haya Dios tocado a su corazón dijo don Pedro.~     2346 XXVI | murmuró don Braulio, tocando en la llaga del corazón 2347 XLII | más gigantescos, parecían tocar con las alas de sus negros 2348 XLI | célebre epístola de San Pablo; tocó un anillo pronunciando un 2349 XXXIII | estaba sereno, como quien toma una resolución definitiva. 2350 XI | reconcentrado furor.~    Tomad: dijo con despecho dándole 2351 XXIV | de Urgel.~Con el dinero tomado a don Braulio acababa de 2352 XVI | ciñéndose diademas de espumas; tomando celestiales esmaltes para 2353 IX | un día de buen humor, y tomó las de Villadiego, con un 2354 II | del mar, parece la paloma torcaz, que duerme en su nido de 2355 XXXIV | los desastres de todas las tormentas. ¿Por otra parte podía unirse 2356 XXVIII | acordándote de que padece los tormentos eternos, con que Dios castiga 2357 XXV | una banda de polluelos en torno de gigantesco cetáceo. Suspiraba 2358 XXIX | hombre resolvió sus derechos torpemente borrados por el libro de 2359 XXI | acreedores y por ocultar su torpeza.~    ¡Si que es torpe!~     2360 XXIV | viuda deprimí, o comí mi torta solo, y no comió el indigente 2361 XXVIII | rabia, iluminado por la torva luz de sus brutales pasiones, 2362 XXVI | maldicen, y nos miran todos con torvos ojos, es preciso acudir 2363 XXVIII | mitad de su sustento, que trabaja para consolar al que padece 2364 XXI | pródigo.~    Y capaz de trabajar hasta morir por satisfacer 2365 XXIII | regocijarán tu corazón. Yo trabajaré con ansia, con fervor para 2366 XXIX | hacerle más productivo su trabajo, y al momento veréis como 2367 XXXVI | anheláis de mí?~    ¿Ya no traéis a las mientes vuestras palabras, 2368 VII | adorno las rosas que tu me traes.~    ¡Ay! y volvió Ernesto 2369 XI | entrañas de la sociedad. Esos traficantes de la desgracia humana; 2370 III | traidor en la churrigueresca tragedia de la vida humana. ¡Cuántas 2371 III | muchas veces el papel de traidor en la churrigueresca tragedia 2372 XXXII | viera; bendito el aire que trajo a mis oídos tus primeras 2373 XXXIX | Y va V. a entrar en transacciones amistosas con un hombre 2374 XXV | venían, llevando equipajes, transportando a bordo o a tierra innumerables 2375 XXXI | desengaño. Sin embargo, en el trascurso de nuestra narración tal 2376 XXV | mar. Ernesto sintió que le traspasaban el corazón, que le arrancaban 2377 XLI | saber: un cañón, corazones traspasados por flechas, jabalíes, corderos, 2378 XXIX | en pintar los dolores que traspasarían el pecho de don Pedro cuando 2379 XXVI | que me han estafado, me tratarán de estafador; todos los 2380 XL | Viviríamos en el campo lejos del trato de los hombres. Todos los 2381 XXIV | cuyas quejas llegan a mí al través de los siglos he recogido 2382 V | colores de su paleta, y en trazarte hermosa, pero vana; amante, 2383 XXXIII | Después cogió la pluma y trazó algunos renglones.~En seguida 2384 XLII | he cometido otro crimen tremendo. Dar el corazón y la vida 2385 XXXV | sosteniendo a su padre pálida y trémula, cual las hojas de los árboles 2386 III | Rubio el cabello parece los trémulos rayos de la estrella de 2387 XI | Braulio, que tenía todas las tretas de un práctico usurero, 2388 XXXIX | a V. usurero delante del tribunal.~    Ha sido un acaloramiento.~     2389 XXXV | autoridad. Abiertos están los tribunales donde se da a cada uno su 2390 XL | mis ojos. Son el último tributo que a tu amor puedo rendir. 2391 XXIV | XXIV~Los tristes negocios ahogaban a don 2392 XXV | infunde un sentimiento de tristeza, porque las arenosas playas 2393 XXXVII | corazones. Fue su carrera triunfal la calle de amargura. Su 2394 XXXVI | Mi esposa! Por fin triunfé, por fin vienes a mis pies 2395 IX | dicha, al teatro, y vio el Trovador. Ernesto a los diez y nueve 2396 XLII | carrera el resonar de los truenos. En su afán de libertad 2397 XVIII | visto caer uno por uno en la tumba o en el olvido a todos los 2398 XXIII | hiel, y anublan los ojos, y turban la cabeza, y ahogan y sin 2399 XXVIII | En su alma decís? ¿Si tuvierais el alma de Ernesto me martirizaríais 2400 X | cojeando, sin cansarse aunque tuviese que atravesar largas distancias; 2401 | u 2402 XI | los cadáveres; beben las últimas gotas de sangre, que le 2403 VII | Pero la voluntad que nos une!~    ¿Y qué hago yo aquí, 2404 XXXIV | del amor infinito que la unía a su Ernesto. Conocía que 2405 XL | en el espacio para subir unidas a los cielos. Y la luna, 2406 XLII | despreciado a Ernesto y me he unido gozosa con vos, y huyendo 2407 XXXIII | allí le sonrió el amor, uniéndose a una angelical mujer, que 2408 XXIII | momentánea, nuestros corazones se unirán y vivirán unidos por toda 2409 XXXIV | tormentas. ¿Por otra parte podía unirse con un hombre a quien no 2410 XXXVII | naciones, y ludibrio de todo el Universo, para que en él se compendiasen 2411 X | como la serpiente. Pero usaba a las mil maravillas sus 2412 XXXV | alta, el ministril algo usado y de gran antigüedad.~Don 2413 XXVI | quiebra es cosa muy puesta en uso.~    Una quiebra es cosa 2414 XXIII | hombre. Era don Braulio. Su usurera malicia le hizo sospechar 2415 XIX | los mismos que las habían vaciado exclamaron: Es un pobre 2416 XXX | ojos nublados, y el paso vacilante se precipitó a la puerta 2417 III | sonrisa que en sus labios vaga, es el matiz ideal de la 2418 XL | jóvenes, que por las cercanías vagaban se enamorasen de ti. ¡Y 2419 XVII | manchada por nuestro aliento vagan con suave y puro esplendor 2420 XI | reunirla~    ¡Eso es una vagatela! Firmadme un recibo de ciento 2421 IV | palpitaciones de las olas, el vago rumor de las brisas que 2422 XXXVI | con todas sus fuerzas. Me vais a perder para siempre, mi 2423 VII | un solo golpe, temo a los vaivenes de la vida.~    En la vida, ¿ 2424 XXII | Con estos papeles que nada valen voy a comprar mi felicidad. 2425 XXI | coloquio en su dialecto valenciano, que (entre paréntesis) 2426 XI | cualquier finca que los valga y todo está concluido.~Don 2427 XXVI | Hija mía! ¡hija mía! Más te valiera no haber conocido padres 2428 XXXVII | divisamos desde nuestro hondo valle, dorando con su luz las 2429 XVI | envían como regalos los valles y las florestas. La cigüeña 2430 XLI | No tengo nada, nada... Vámonos pronto, pronto...~Pero al 2431 XXV | interior, y es porque a su seno van viajeros de todo el mundo, 2432 V | en trazarte hermosa, pero vana; amante, pero egoísta; sensible, 2433 II | cual una de esas gasas vaporosas, que disipa el débil rayo 2434 XXXIV | Conocía que el joven poeta era vario e inconstante, y que si 2435 IV | con gracia, completan su varonil y hermoso rostro. Rema con 2436 XXXII | todo en el seno de Dios, el vaso que lo contiene se rompe 2437 XVI | naturaleza se presenta como vasto desierto regado por el estéril 2438 XXVIII | manías nunca se curan. Cuando vayas a llevarle el pan de la 2439 XI | Esta en que estáis.~    Veámosla, y ahora mismo vendrá el 2440 XXXV | Pedro. Son los curiosos vecinos de las cercanías que acuden 2441 VIII | entregada a los especuladores. Ved, sino como arrancan uno 2442 XLII | ese amenazador ruido, no veis esos siniestros fulgores?~     2443 XXXII | nuestro vapor pasa un barco de vela. Los marineros arrodillados 2444 V | egoísta; sensible, pero veleidosa; compasiva, pero coqueta; 2445 XXVI | amor.~    Pero siempre se ven excepciones...~    ¡Qué 2446 XLI | porfía con el corazón siempre vencedor, y su hija, serena con voz 2447 X | atisbaría el más práctico; vencía a la naturaleza, para él 2448 XI | pagar mañana una letra ya vencida, dijo Don Pedro.~    ¿De 2449 XXX | estos pagarés, que ya han vencido. O me pagáis, u os arrojo 2450 XXXV | madre. No embarguéis, no vendáis lo único que de una madre 2451 XXXV | María, a rogar... que no vendan a tu madre...~María cayó 2452 XXIX | tiene dinero. Si María no vende a Ernesto por el oro que 2453 XXXV | madre resta en el mundo. Vendedme a mí por esclavo. Sacadme 2454 XXVIII | no me insultéis. ¿He de vender mi corazón al oro de un 2455 XXI | créditos.~    Pues entonces a venderlos.~    Como que no tiene de 2456 XXXV | me había bendecido, debía venderse más tarde en pública almoneda.~     2457 XIX | doscientos con uno de capital; si vendía no engañaba al comprador; 2458 XXXIX | los pobres. En cambio anda vendiendo sus favores a todos a todos 2459 XXVI | mal, ¿y qué hacer? Mañana vendrán mis acreedores, les mostraré 2460 XLI | había ocultado su hija. Este venerable anciano jamás pudo consentir 2461 XXX | una mujer, que no puede vengarlo. Eso sólo lo hace la torpe 2462 XXXVI | calculador, y queriendo vengarse exclamó ocultando victoriosamente 2463 XL | la luna, mensajera de tu venida a las costas, me inundaba 2464 XXVI | fe...~    ¿Y suponéis por ventura que el mundo cree ya en 2465 XXVI | una condición...~    ¿De veras? Decídmela si no es afrentosa. 2466 XXVIII | palabras.~    Tú, tú... después verás indiferente esa desgracia. 2467 XXXII | de la madre amorosa del Verbo, derramándose cual nueva 2468 II | historia, ¡Ojalá no fuese tan verdadera!~~ ~~~~~~ 2469 V | estoy porque se le de su verdadero nombre, es decir, abrojo. 2470 XXXIV | había devorado sus antes verdes y lozanas enredaderas. Nuestras 2471 XII | juguete de sus vicios, y se vería precisada a recibir sus 2472 XXXV | en la almoneda que debe verificarse, si aprontáis el dinero 2473 XLI | de disgusto y despecho al verla tan pobremente ataviada.~ 2474 XXX | todo esto a un lado. Quiero verle, lo mando, y ya sabéis que 2475 XXVIII | rabia en una cárcel, de verlo amanecer algún día colgado 2476 XXVI | hombres no aman. Dios, al verlos tan miserables; tan indignos, 2477 XXVII | Cuánto me alegro de veros feliz. Estabais tan triste!~     2478 VII | riqueza es el premio de sus versos, allí que habita la inteligencia 2479 XXXIV | había olvidado María de verter unas gotas de agua en su 2480 XXVIII | desesperante, exclamó María vertiendo amargas lágrimas.~    Qué 2481 XXIII | mente! ¡Cuántos dolores vertieron amarga hiel en su afligido 2482 XXIII | la vida se apaga, dejo mi vestidura mortal, purifico mi alma 2483 XVII | necesarios para que emprendas el viaje con aquella comodidad que 2484 XXV | es porque a su seno van viajeros de todo el mundo, y necesita 2485 XXIII | entregado al interés, el vicio y la ignorancia dominando 2486 XXXIX | Los curiales fueron las víctimas de este drama. No puedo 2487 XXXVI | vengarse exclamó ocultando victoriosamente sus instintos.~    Lo he 2488 XLII | castigo.~    Risueñas ideas te vienen a las mientes. Eres una 2489 XXXVI | Por fin triunfé, por fin vienes a mis pies a pedirme de 2490 XXV | bocanadas de humo salían de su vientre como si bostezase soñoliento. 2491 VII | VII~    ¡Cuánto has tardado!~     2492 VIII | VIII~A imitación de la Biblia 2493 IX | buen humor, y tomó las de Villadiego, con un francés, que pasaba 2494 XXVI | porque la desgracia es villanía; cuando no está en nuestras 2495 XXIII | y de goces.~Aunque a tan villano sentimiento, si es que sentimiento 2496 XL | cabeza la vez primera que nos vimos. Cuando muera pediré que 2497 XVIII | entonces involuntariamente vino triste dolor a su corazón, 2498 III | fatigoso su pecho, y que late violento el corazón. La esperanza 2499 XXVIII | donde se hunde lo pasado. Su virginal inocencia le inspiraba fe 2500 XL | felices nos hacía Y tan virtuosos; este amor que Dios nos


abajo-cobar | cobij-ermit | erran-mansi | manti-recog | recom-virtu | visit-yerba

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License