1879-eleme | ellas-ofrec | oido-zarza
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Texto gris = Texto de comentario
1004 Texto| sacerdotes el canto llano, oído tantas veces en la iglesia
1005 Texto| compañera de la vida, cuyos oídos no escuchan ya la serenata
1006 Texto| creeréis felices porque oís resonar por ahí nombres
1007 Texto| En el mar inmenso, en sus olas coronadas de férvidas espumas,
1008 Texto| investigación sino entre el oleaje de la duda. Encaraos con
1009 Texto| viejo sin un abuelo que oliera a hereje, el sacristán de
1010 Texto| través de mis lágrimas. Los olivares se blanqueaban y se oscurecían
1011 Texto| encierro, perfumada por las olorosas gomas; el melocotón ofrece,
1012 Texto| legión de amigos.~ No lo olvidaré. En el rosal de rosas amarillas
1013 Texto| enemigos de nuestra religión oprimían y vejaban a la patria. El
1014 Texto| como de carne y hueso los opuestos ejércitos. Sobre todo, dibujábanse
1015 Texto| podido criarse entre la opulencia propia de un rosal amarillo
1016 Texto| como la propia familia; la oración murmurada como una consigna
1017 Texto| ara, el rezo sagrado y el oráculo pagano, el poeta que ha
1018 Texto| eternos de la patria; las órdenes militares con sus hábitos
1019 Texto| poeta que ha escrito los orígenes de Roma como el sabio que
1020 Texto| divinidades nacidas a las orillas del Ganges en los crepúsculos
1021 | os
1022 Texto| olivares se blanqueaban y se oscurecían al soplo del aire, que rizaba
1023 Texto| dando toques argentados al oscuro follaje; los álamos se levantaban
1024 Texto| resonar por ahí nombres antes oscuros, cuando los felices sois
1025 Texto| recolección. La mazorca ostenta su sedosa cabellera; la
1026 Texto| almacenados. Las cosechas de otoño, si maduras, no llegan aún
1027 Texto| buscaba una emoción religiosa, oyendo las cadencias de Palestrina
1028 Texto| brocado, de malla, de cota, de pacete; al revés, calzón corto,
1029 Texto| han corrido en quieta y pacífica posesión de aquellos territorios,
1030 Texto| a Sevilla, al lado de su padre San Fernando y D. Jaime
1031 Texto| bendecidos y amados por sus padres; en la sociedad, al revés;
1032 Texto| Leandro pasa en las leyendas paganas a nado el Bósforo por recoger
1033 Texto| rezo sagrado y el oráculo pagano, el poeta que ha escrito
1034 Texto| vida. No volveré a ver otro paisaje como aquel que ví aquella
1035 Texto| del último siglo: que mis paisanos, como los pintores del Renacimiento,
1036 Texto| almazara, me enterré en los pajares, pues prefiriera convertirme
1037 Texto| precedido de heraldos y pajes, acompañado de pomposa comitiva,
1038 Texto| oyendo las cadencias de Palestrina o de Allegri, y sólo pude
1039 Texto| amarillas juntamente con las pálidas florecitas de la zarzarrosa;
1040 Texto| comparación debe aparecer más pálido, más blanquecino y más humilde
1041 Texto| sus adornos carmesíes; la palma ha de susurrar en la alta
1042 Texto| como si cada una de sus palmas fuese verdadera lira pulsada
1043 Texto| ha de susurrar en la alta palmera, mecida por las brisas;
1044 Texto| hojas de doble color; los palmerales vibraban, como si cada una
1045 Texto| uvas transparentes bajo los pámpanos; el espino ha de brotar
1046 Texto| vino así que vestían los pantalones bombachos de seda amarilla,
1047 Texto| la fe antigua. ¡Cuánto se parecen y cuánto se diferencian
1048 Texto| fuertes montañeses, que parecían haber robado su vuelo a
1049 Texto| nuestras grandes batallas, y parecíanme como de carne y hueso los
1050 Texto| hogueras y hacían bailar las parejas a su compás moruno con gravedad
1051 Texto| corazón verdaderamente se partía en pedazos. Resistíme como
1052 Texto| santo de la festividad, participaban con ardor infantil de aquella
1053 Texto| Siete Dolores, por las Siete Partidas, por las Siete Palabras,
1054 Texto| de luz.~ Recuerdo mi partir, en que el corazón verdaderamente
1055 Texto| todavía en simulacros y pasan de generación en generación
1056 Texto| vez de los hermanos; el pasante ceñudo que venía a despertarnos
1057 Texto| asisto aún a la mañana de Pascua, en que el alegre repique
1058 Texto| un Dios, como lo creía el pastor caldeo en la inmensidad
1059 Texto| bajado al mundo en una hora. Patriarcas, profetas, sacerdotes de
1060 Texto| granillos de pórfido. Yo les pedí perdón a los albaricoqueros
1061 Texto| en mi corazón, volveré a pedir mi último hogar a esa tierra
1062 Texto| de brocado, reluciente de pedrería, con los rayos de su corona
1063 Texto| haberse preservado de los pedriscos y haber podido llegar en
1064 Texto| aquella hazaña; el rey D. Pedro II de Aragón a un lado,
1065 Texto| arzobispo D. Rodrigo, que peleaba y escribía, soldado e historiador,
1066 Texto| guardapiés de tisú, las pelucas empolvadas, los mil objetos
1067 Texto| ofrece, tras la aterciopelada pelusilla, sus ricas carnes; el melón
1068 Texto| estos grandes y perdurables pensamientos, que corren de tiempo en
1069 Texto| ese átomo de polen apenas perceptible al microscopio, resulta
1070 Texto| mucha luz y de mucho fuego, perder en gran parte su antiguo
1071 Texto| como los astros mayores perdidos en los abismos cerúleos,
1072 Texto| alegrías para el corazón y perdieron su magia las festividades
1073 Texto| de pórfido. Yo les pedí perdón a los albaricoqueros por
1074 Texto| ninguno de estos grandes y perdurables pensamientos, que corren
1075 Texto| hubiéramos de decir cuánto han perdurado las creencias y cómo se
1076 Texto| almendra cae de su encierro, perfumada por las olorosas gomas;
1077 Texto| corazón aquellas emociones perfumadas por la inocencia. ¡Malhadado
1078 Texto| todo estará lo mismo, todo permanecerá en su inmutable esencia
1079 Texto| y sólo habrá cambiado lo permanente, lo imperecedero, lo eterno:
1080 Texto| nuestra Iglesia. El demonio persa, que ha brotado de la religión,
1081 Texto| el revelador del cielo la persecución de los inquisidores romanos,
1082 Texto| muertos por los adarbes, y persistiendo hasta poner la bandera española
1083 Texto| tenido el primero. Y me persuadiré de que, así como las generaciones
1084 Texto| lo que quieran nuestros pesimistas, felicidad no se encuentra
1085 Texto| agrios riscos y bajo el peso de las graves armaduras;
1086 Texto| tracas, los morteretes, los petardos, las mil explosiones de
1087 Texto| catedral de Toledo, sino como petimetres del último siglo: que mis
1088 Texto| sol de Andalucía en sus petos y en sus cascos, la cruz
1089 Texto| crecer sin hurgarlos. Si piaban, creíame que hablaban algo,
1090 Texto| donde las mujeres en cinta piden hoy a los santos de su devoción
1091 Texto| de la mía, y rogándoles pidieran por ella al cielo todas
1092 Texto| valle de mi infancia, y pido al aire que baja de sus
1093 Texto| prefiriera convertirme en la piedra del suelo, deshacerme en
1094 Texto| coros de querubines a los pies, reflejando las luminarias
1095 Texto| pólvora. El castillo de cartón pintado, parecíanos real y efectiva
1096 Texto| los altos de Almuradiel pintados de flores por los primaverales
1097 Texto| que mis paisanos, como los pintores del Renacimiento, reparan
1098 Texto| nosotros aderezábamos de pintoresca manera, sin otro consejo
1099 Texto| por ellos con el nombre pintoresco de «albada», la media noche,
1100 Texto| mañanas en sus primeros píos, pues a mi madre debían,
1101 Texto| sombra de los plátanos del Pireo, al chirrido de las cigarras
1102 Texto| con la reconquista del Pirineo los seguros eternos de la
1103 Texto| Así es la vida; como la planta pasa de semilla a raíz,
1104 Texto| al levantarse la cruz de plata sobre los campos, inclínanse
1105 Texto| Academia, a la sombra de los plátanos del Pireo, al chirrido de
1106 Texto| columnas de llamas y el platino fundido en sus mares de
1107 Texto| muchos siglos?~ La idea platónica del Verbo, casi prevista
1108 Texto| los días a Dios vuestras plegarias en la misma iglesia, a la
1109 Texto| Diríase que estábamos en plena batalla, y no en sencilla
1110 Texto| aniquilamiento, sino en la plenitud del ser. Digan lo que quieran,
1111 Texto| serpentean por los aires; la población entera se regocija; las
1112 Texto| repartiéronse aquellas tierras y las poblaron el día que se vieron frente
1113 Texto| su inesperada ausencia. ¡Pobrecillos! Plegue al cielo que haya
1114 | poco
1115 Texto| de férvidas espumas, no podéis apagar vuestra sed, mientras
1116 Texto| recuerdos, a medida que menos podemos dilatarnos ya en las esperanzas.
1117 Texto| estallaba en nuestro pecho podía confundirse, por lo religioso
1118 Texto| bromeaban en el carnaval, no podían de ninguna suerte interesarme
1119 Texto| nieve en la montaña; pero no podría ser habitación del espíritu,
1120 Texto| eco de nuestra voz, aún podríamos dar por bien empleado el
1121 Texto| escrito en la historia el poema inmortal de los humanos
1122 Texto| albores teñidos de encantadora poesía. Toda obra grande aparece
1123 Texto| y el oráculo pagano, el poeta que ha escrito los orígenes
1124 Texto| polvillo que pasa, ese átomo de polen apenas perceptible al microscopio,
1125 Texto| convertir en verdad social y política la estética religiosa de
1126 Texto| queda, pues, ni un átomo del polvo de aquellos combates en
1127 Texto| heraldos y pajes, acompañado de pomposa comitiva, en requerimiento
1128 Texto| rayos verticales del sol poniente las herían y les daban sus
1129 Texto| Sibila en su caverna y el Pontífice en su ara, el rezo sagrado
1130 Texto| marchas de nuestra música popular, que veo las danzas de nuestros
1131 Texto| llega, sino después, de porfiados y cruentísimos combates. ¿
1132 Texto| relucientes como granillos de pórfido. Yo les pedí perdón a los
1133 Texto| infancia, explicando lo porvenir por lo pasado y haciendo
1134 Texto| corrido en quieta y pacífica posesión de aquellos territorios,
1135 Texto| te habrán visto, tierra predilecta de mi corazón; muchos habrán
1136 Texto| enterré en los pajares, pues prefiriera convertirme en la piedra
1137 Texto| como en la Arabia, se ha de prender a las cimas de las altas
1138 Texto| las muchachas para que las prendiesen a sus trenzas a guisa de
1139 Texto| cogidas a mano por nosotros y presentadas a las muchachas para que
1140 Texto| Roma como el sabio que ha presentido los destinos de la humanidad,
1141 Texto| mil esperanzas varias, mil presentimientos misteriosos, el libro que
1142 Texto| intercesión creen haberse preservado de los pedriscos y haber
1143 Texto| platónica del Verbo, casi prevista por los indios y formulada
1144 Texto| pintados de flores por los primaverales meses; el inmenso ejército
1145 Texto| media noche, en que suena el primer minuto de la víspera. Las
1146 Texto| no se puede quedar en. su primitiva creencia. Si tal hiciera,
1147 Texto| no se puede quedar en su primitivo nido, el espíritu no se
1148 Texto| religión, mazdea, lucha aún, principio, o por lo menos, agente
1149 Texto| genio; cierto que no habéis probado el licor embriagante de
1150 Texto| de serrallo, incapaces de probar el torrezno y de respirar
1151 Texto| alegría. Yo no he visto procesión como aquella al anochecer,
1152 Texto| astros, después de tantos prodigiosos esfuerzos, teniendo por
1153 Texto| de arte, pero tampoco las profanaciones de la inspiración y la servidumbre
1154 Texto| encontráramos la iglesia profanada por los ulemas, y ocupado
1155 Texto| en una hora. Patriarcas, profetas, sacerdotes de todos los
1156 Texto| la sangre del parto, todo progreso envuelto en las ruinas de
1157 Texto| inmortal de los humanos progresos? Como el ave no se puede
1158 Texto| de las altas cordilleras, prometiendo su lluvia y su rocío; de
1159 Texto| al cabo, resultaban sus propios rostros de carne y hueso
1160 Texto| la próvida nodriza, en la prosaica, pero fecunda compañera
1161 Texto| en la buena madre, en la próvida nodriza, en la prosaica,
1162 Texto| por las Siete Palabras, provienen de la religión sabeísta.
1163 Texto| y cristianos en nuestras provincias meridionales.~ Nosotros,
1164 Texto| Palestrina o de Allegri, y sólo pude encontrarla en el punto
1165 Texto| expulsado. Ni sus descendientes pudieron tener un hogar donde él
1166 Texto| por qué ha querido que no pueda llegarse a la ciencia sino
1167 Texto| cerúleos, cuyo volumen no pueden adivinar nuestros mezquinos
1168 Texto| habían ido como yo me iba. No puedo decir cuánto me apenó su
1169 Texto| Abren de par en par las puertas a sus huéspedes, que llegan
1170 Texto| su seguridad y resguardo, puesta la mano en la empuñadura
1171 Texto| palmas fuese verdadera lira pulsada por el viento; serpenteaba
1172 Texto| infinito, llevando el oxígeno puro en sus columnas de llamas
1173 Texto| el terrible asedio que le pusiera Agatócles. No acabaríamos
1174 Texto| desierto, y a lo mejor nos quedamos en un abrir y cerrar de
1175 Texto| de las primeras creencias quedan ahí en su inmaculada hermosura,
1176 Texto| ningún encuentro. El infiel quedó sometido primero, y después,
1177 Texto| cruentísimos combates. ¿Qué queréis? No tenemos nosotros la
1178 Texto| alma.~ ¿Te acuerdas? No quería separarme de ahí cuando
1179 Texto| y preguntadle por qué ha querido que no pueda llegarse a
1180 Texto| sienes, con sus coros de querubines a los pies, reflejando las
1181 | quien
1182 | quienes
1183 Texto| de María de Magdala, que quiere decir «torre» en el antiguo
1184 Texto| entonces han corrido en quieta y pacífica posesión de aquellos
1185 Texto| mecida por las brisas; el racimo ha de lucir sus uvas transparentes
1186 Texto| inagotable por los seres racionales e irracionales, por los
1187 Texto| sólo para abrazar aquellas ramas, las cuales tantas veces
1188 Texto| desnuda, el velo del templo rasgado, las lámparas extintas en
1189 Texto| María Luisa, las chupas de raso bordadas con guirnaldillas
1190 Texto| inteligencia al predominio de la razón y del juicio. Los símbolos
1191 Texto| pasado de las ilusiones a las realidades y ha cumplido su destino
1192 Texto| esperanzas e ilusiones sin poder realizarlas; que no hayan caído en la
1193 Texto| que despide la modesta y recatada fuente. Será que mi alma
1194 Texto| Egipto a la Sinagoga, y la rechaza; engendra la Sinagoga a
1195 Texto| moradas que habían asistido al recibimiento de la Reina María Luisa,
1196 Texto| moros hechos y derechos, recién venidos de Mauritania, conquistadores
1197 Texto| mi corazón; muchos habrán recogido tu cal para sus huesos,
1198 Texto| labrador. Los granos están ya recogidos y almacenados. Las cosechas
1199 Texto| llegan aún al tiempo de la recolección. La mazorca ostenta su sedosa
1200 Texto| mereció un abrazo. Yo le recomendé al azofaifillo que siguiera
1201 Texto| y reconquistado, con la reconquista del Pirineo los seguros
1202 Texto| infiel en cien batallas y reconquistado, con la reconquista del
1203 Texto| frente a frente sus mutuas reconquistas, el uno de catalanes, y
1204 Texto| visto lo infinito sin poder recorrerlo; que no hayan sentido el
1205 Texto| todo el esparcimiento y el recreo de una existencia compartida
1206 Texto| que hemos trabajado por redimir la conciencia y comunicarla
1207 Texto| hogar por los guerreros, reducidos nosotros a las mazmorras
1208 Texto| de querubines a los pies, reflejando las luminarias en las facetas
1209 Texto| muchos habrán llorado en tu regazo y habrán nacido o muerto
1210 Texto| despertara nuestra abuela; el régimen disciplinario sustituyendo
1211 Texto| la población entera se regocija; las músicas suenan mezcladas
1212 Texto| mi pueblo y no sentir sus regocijos o sus dolores cuál los sentía
1213 Texto| asistido al recibimiento de la Reina María Luisa, las chupas
1214 Texto| la serenata al pie de la reja ni el suspiro del amor confiado
1215 Texto| rojizo de la pólvora, el relampagueo de los fogonazos y de los
1216 Texto| representábanse a mis ojos como en relieve los mapas de nuestras grandes
1217 Texto| podía confundirse, por lo religioso y lo sincero, con el «Te
1218 Texto| de rositas, los enormes relojes competidores de los que
1219 Texto| efigie, vestida de brocado, reluciente de pedrería, con los rayos
1220 Texto| áureo verde y sus frutas relucientes como granillos de pórfido.
1221 Texto| paisanos, como los pintores del Renacimiento, reparan poco en cualquier
1222 Texto| pintores del Renacimiento, reparan poco en cualquier anacronismo.
1223 Texto| a Mallorca y a Valencia, repartiéronse aquellas tierras y las poblaron
1224 Texto| ciudad tañían a muerto o repicaban a regocijo, no acertaban
1225 Texto| víspera. Las campanas todas repican al vuelo, los cohetes serpentean
1226 Texto| Pascua, en que el alegre repique de los campanarios y el
1227 Texto| santo lugar donde habían de reposar en paz vuestros huesos.
1228 Texto| sazón la historia patria, representábanse a mis ojos como en relieve
1229 Texto| años antes de Cristo, y se reproduce a nuestros ojos en el mes
1230 Texto| meridionales.~ Nosotros, que reproducimos y abreviamos en el compendio
1231 Texto| de pomposa comitiva, en requerimiento y demanda de la fortaleza,
1232 Texto| viviente muro a su seguridad y resguardo, puesta la mano en la empuñadura
1233 Texto| desolación, tan grande mi resistencia, casi invencible, a ser
1234 Texto| verdaderamente se partía en pedazos. Resistíme como el cordero al cuchillo.
1235 Texto| salían por las calles, no resonaban como aquel tamboril y dulzaina
1236 Texto| valle y las campanas no resonarán como antes en mi corazón,
1237 Texto| de los niños, habíamoslos respetado y vístolos crecer sin hurgarlos.
1238 Texto| de la nutrición y de la respiración universal, en los elementos
1239 Texto| probar el torrezno y de respirar el vino así que vestían
1240 Texto| si fuera verdad que algún resto de la injusticia feudal
1241 Texto| perceptible al microscopio, resulta en el equilibrio universal
1242 Texto| porque, al fin y al cabo, resultaban sus propios rostros de carne
1243 Texto| luz encendida al pie del retablo antiguo no brillará como
1244 Texto| envidiaría una novia; la retama ha de poner en sus flores
1245 Texto| a cada arbusto, a cada retoño, como si fueran una legión
1246 Texto| habrán de seguirlas. La revelación no ha bajado al mundo en
1247 Texto| mientras de otro lado, reverberando el sol de Andalucía en sus
1248 Texto| engendra la iglesia a la revolución, y la excomulga. Pero, sin
1249 Texto| Pontífice en su ara, el rezo sagrado y el oráculo pagano,
1250 Texto| la enramada, mientras el riachuelo se deslice entre los cañaverales
1251 Texto| aterciopelada pelusilla, sus ricas carnes; el melón y la sandía
1252 Texto| que tienen: el vestido más rico y el más sabroso alimento.
1253 Texto| el viento; serpenteaba el río entre los viñedos, dando
1254 Texto| sentado bajo su tienda de riquísimos colores, circuído de sus
1255 Texto| se movían por los agrios riscos y bajo el peso de las graves
1256 Texto| oscurecían al soplo del aire, que rizaba sus hojas de doble color;
1257 Texto| con los rayos de su corona rnística en las sienes, con sus coros
1258 Texto| montañeses, que parecían haber robado su vuelo a las águilas,
1259 Texto| del poder, pero tampoco rodado a los ariales donde se clavan
1260 Texto| Edad Media, pasa a nado el Ródano por recoger la palabra de
1261 Texto| su aliento, y no caer de rodillas al crujido de sus vestiduras,
1262 Texto| asistido del arzobispo D. Rodrigo, que peleaba y escribía,
1263 Texto| su madre y de la mía, y rogándoles pidieran por ella al cielo
1264 Texto| siguiente, cuando entre el humo rojizo de la pólvora, el relampagueo
1265 Texto| persecución de los inquisidores romanos, y el revelador de la tierra
1266 Texto| flor del cantueso y del romero? Si ha de suceder así, no
1267 Texto| bordadas con guirnaldillas de rositas, los enormes relojes competidores
1268 Texto| resultaban sus propios rostros de carne y hueso como desconocidas
1269 Texto| si fuera verdad que hemos roto las cadenas de algún esclavo,
1270 Texto| sobre los arbustos y las rotondas sobre los álamos, confundiéndose
1271 Texto| progreso envuelto en las ruinas de instituciones seculares,
1272 Texto| gallos, mezclados con el rumor de los instrumentos de la
1273 Texto| provienen de la religión sabeísta. Herodes degüella a los
1274 Texto| sino también según las más sabias leyendas. Los sitios consagrados
1275 Texto| la tierra la hiel de los sabios salmantinos, ¿cuándo se
1276 Texto| mano en la empuñadura de su sable, los ojos en los versículos
1277 Texto| que la apagáis a vuestro sabor en el hilo de agua clara
1278 Texto| creencia. Si tal hiciera, sabría de la historia los cuentos
1279 Texto| último hogar a esa tierra sacratísima donde he tenido el primero.
1280 Texto| generación en generación como un sacratísimo legado, sobreviviendo a
1281 Texto| que oliera a hereje, el sacristán de amén, parecíanos Muza
1282 Texto| regocijo, no acertaban a sacudirme con emociones tristes o
1283 Texto| Pontífice en su ara, el rezo sagrado y el oráculo pagano, el
1284 Texto| el tamboril o la dulzaina salían por las calles, no resonaban
1285 Texto| Sí, hermanos míos; hemos salido de ahí, hemos dejado atrás
1286 Texto| muy felices los que nunca salísteis de ese nido, ni atravesásteis
1287 Texto| tierra la hiel de los sabios salmantinos, ¿cuándo se hubiera escrito
1288 Texto| encontrarla en el punto en que salmodiaban los sacerdotes el canto
1289 Texto| toque de la campana que saludaba al alba, entre el coro de
1290 Texto| de cuartel, y no aquella salve dicha a la luz del amanecer,
1291 Texto| y a otro lado el rey D. Sancho «el Fuerte» de Navarra,
1292 Texto| ricas carnes; el melón y la sandía convidan con su frescor,
1293 Texto| lo sublime, y que veo el santuario solitario, el ara desnuda,
1294 Texto| antiguos griegos son los santuarios donde las mujeres en cinta
1295 Texto| dos largas hileras, como sartas de astros y moviéndose como
1296 Texto| que estudiando en aquella sazón la historia patria, representábanse
1297 Texto| ofrecido sabroso almuerzo, sazonado con el rocío de la mañana.
1298 Texto| de Tolosa.~ Yo de mí sé decir que estudiando en
1299 Texto| tenían su nido de hierbas secas y motas de lana blanca.
1300 Texto| ruinas de instituciones seculares, toda ciencia nueva cargada
1301 Texto| no podéis apagar vuestra sed, mientras que la apagáis
1302 Texto| recolección. La mazorca ostenta su sedosa cabellera; la uva se endulza,
1303 Texto| creíame que hablaban algo, y seguía con ellos una conversación
1304 Texto| por cuarenta y ocho horas seguidas cerrando el uno contra el
1305 Texto| creencias que habrán de seguirlas. La revelación no ha bajado
1306 Texto| ofrecían viviente muro a su seguridad y resguardo, puesta la mano
1307 Texto| reconquista del Pirineo los seguros eternos de la patria; las
1308 Texto| llevar más tarde marcado el sello de la nación inmortal que
1309 Texto| puede llamarse el campo, en semejante estación, el festín de los
1310 Texto| cálices las amapolas en señal de mística adoración. Paréceme
1311 Texto| nosotros a las mazmorras y señaladas las mujeres al serrallo.
1312 Texto| en plena batalla, y no en sencilla fiesta: tal sonaban los
1313 Texto| más natural que aquellos sencillos campesinos consagren un
1314 Texto| habrán nacido o muerto en tu seno; pero nadie te habrá amado
1315 Texto| el Emir de los creyentes, sentado bajo su tienda de riquísimos
1316 Texto| regocijos o sus dolores cuál los sentía en otro tiempo, será encontrar
1317 Texto| recorrerlo; que no hayan sentido el amor intenso sin poder
1318 Texto| Dios, no sólo según los sentimientos vulgares, sino también según
1319 Texto| Volver a mi pueblo y no sentir sus regocijos o sus dolores
1320 Texto| Te acuerdas? No quería separarme de ahí cuando me obligaban
1321 Texto| hogar de su familia, el sepulcro de sus antepasados, el templo
1322 Texto| oídos no escuchan ya la serenata al pie de la reja ni el
1323 Texto| lira pulsada por el viento; serpenteaba el río entre los viñedos,
1324 Texto| repican al vuelo, los cohetes serpentean por los aires; la población
1325 Texto| profanaciones de la inspiración y la servidumbre del genio; cierto que no
1326 Texto| Sabio, que volvía de tomar a Sevilla, al lado de su padre San
1327 | Sí
1328 Texto| ideas más contrario, la Sibila en su caverna y el Pontífice
1329 Texto| Plegue al cielo que haya sido su suerte superior a la
1330 | siempre
1331 Texto| su corona rnística en las sienes, con sus coros de querubines
1332 Texto| como petimetres del último siglo: que mis paisanos, como
1333 Texto| álamos, confundiéndose los signos de la religión y los seres
1334 Texto| serrallo. Más en el día siguiente, cuando entre el humo rojizo
1335 Texto| recomendé al azofaifillo que siguiera creciendo para dar al viento
1336 Texto| guerras se empeñan todavía en simulacros y pasan de generación en
1337 Texto| confundirse, por lo religioso y lo sincero, con el «Te Deum» inmortal
1338 Texto| Desde aquel punto, hora siniestra para mí, acabáronse las
1339 Texto| nuestra alma, como son casi sinónimos en nuestra lengua. Encaraos
1340 Texto| sus primeras oraciones, el sitio bendecido por los primeros
1341 Texto| vez de habernos hecho los soberanos del universo, con todas
1342 Texto| como un sacratísimo legado, sobreviviendo a la muerte de las ideas
1343 Texto| para convertir en verdad social y política la estética religiosa
1344 Texto| capaz de dar calor a muchas sociedades y vida a muchos siglos?~
1345 Texto| oscuros, cuando los felices sois vosotros! Cierto que no
1346 Texto| como si compusieran una sola sustancia. Muchos te habrán
1347 Texto| que peleaba y escribía, soldado e historiador, en aquella
1348 Texto| mogiganga. Los nuestros solían vestir, no como los caballeros
1349 Texto| y que veo el santuario solitario, el ara desnuda, el velo
1350 Texto| fiestas lupercales. Los solsticios de verano y de invierno
1351 Texto| formulada en la Academia, a la sombra de los plátanos del Pireo,
1352 Texto| injusticia feudal y algunas sombras de la Inquisición antigua
1353 Texto| de seda, casacón antiguo, sombrero apuntado, distinguían a
1354 Texto| encuentro. El infiel quedó sometido primero, y después, andando
1355 Texto| de sus piedras preciosas, sonriendo con el amor divino, conducida
1356 Texto| y susurros de místicas y suavísimas oraciones.~ Así es la
1357 Texto| pecho, y a las oraciones que suben por sus torres y por sus
1358 Texto| calumnia; cierto que no habéis subido a las cimas vertiginosas
1359 Texto| daban el escalofrío de lo sublime, y que veo el santuario
1360 Texto| cantueso y del romero? Si ha de suceder así, no me lo digas, y déjame
1361 Texto| sus antepasados y en sus sucesores al mismo tiempo, las ideas
1362 Texto| grande aparece bañada en los sudores del trabajo; toda criatura
1363 Texto| la media noche, en que suena el primer minuto de la víspera.
1364 Texto| se regocija; las músicas suenan mezcladas con los vivas
1365 Texto| parecíanos Muza o Tarik, grandes sultanes de serrallo, incapaces de
1366 Texto| pueblo, y de la sociedad las supersticiones de su infancia, explicando
1367 Texto| mismo horizonte, y casi supísteis desde la infancia el santo
1368 Texto| al pie de la reja ni el suspiro del amor confiado al aire
1369 Texto| si compusieran una sola sustancia. Muchos te habrán visto,
1370 Texto| el régimen disciplinario sustituyendo a la libertad campestre,
1371 Texto| carmesíes; la palma ha de susurrar en la alta palmera, mecida
1372 Texto| acordes de dulces melodías y susurros de místicas y suavísimas
1373 Texto| ilusión era completa. El tabernero de la esquina, el mojigato
1374 Texto| las babuchas de tunecino tafilete. Una vez disfrazados de
1375 Texto| de rosas y sus alitas de talco. Mas entre todas las fiestas,
1376 Texto| las campanas de la ciudad tañían a muerto o repicaban a regocijo,
1377 | tanta
1378 Texto| entre los cañaverales y los tarayes; la nube, allí bendecida
1379 Texto| amén, parecíanos Muza o Tarik, grandes sultanes de serrallo,
1380 Texto| nido, ni atravesásteis las tempestades del mundo. Felices, muy
1381 Texto| que se extienden por los templos de Babilonia y por las tierras
1382 Texto| mis ojos, y el campo no tendrá los mismos aromas, ni el
1383 | tener
1384 Texto| cuando las ilusiones se teñían en las florestas como las
1385 Texto| la juventud con albores teñidos de encantadora poesía. Toda
1386 Texto| tantos prodigiosos esfuerzos, teniendo por templo el espacio inmenso,
1387 Texto| con su frescor, en tales términos, que bien puede llamarse
1388 Texto| a sus divinidades en el terrible asedio que le pusiera Agatócles.
1389 Texto| pacífica posesión de aquellos territorios, sin más dificultades que
1390 Texto| Texto~ ¿Será verdad? ¿Volveré
1391 Texto| un carnaval en aquellos tiempos de gozo, en que buscábamos
1392 Texto| creyentes, sentado bajo su tienda de riquísimos colores, circuído
1393 Texto| combates.~ ¡Cuánta fuerza tiene la tradición! ¡Cómo avasalla
1394 Texto| tirada, diciéndoles cosas tiernas de su madre y de la mía,
1395 Texto| ellos una conversación muy tirada, diciéndoles cosas tiernas
1396 Texto| de los fogonazos y de los tiros, el estruendo de las descargas
1397 Texto| torres, los guardapiés de tisú, las pelucas empolvadas,
1398 Texto| bóvedas de la catedral de Toledo, sino como petimetres del
1399 Texto| inmortal de las Navas de Tolosa.~ Yo de mí sé decir
1400 Texto| es tan mala cuando se la toma como es, limitada; cuando
1401 Texto| arreboles. La salvia y el tomillo y el espliego deben, cuando
1402 Texto| la luz del amanecer, al toque de la campana que saludaba
1403 Texto| entre los viñedos, dando toques argentados al oscuro follaje;
1404 Texto| de nuestras manos y del torbellino de nuestros juegos. Se habían
1405 Texto| mismos cambiantes que las tornaban en piedras preciosas, con
1406 Texto| congregaban todo el pueblo en torno de las hogueras y hacían
1407 Texto| Magdala, que quiere decir «torre» en el antiguo hebreo, guarda
1408 Texto| incapaces de probar el torrezno y de respirar el vino así
1409 Texto| si fuera verdad que hemos trabajado por redimir la conciencia
1410 Texto| cañonazos, las bombas, las tracas, los morteretes, los petardos,
1411 Texto| Cuánta fuerza tiene la tradición! ¡Cómo avasalla las voluntades
1412 Texto| el antiguo hebreo, guarda tradiciones tales, que se extienden
1413 Texto| de tantos combates como traen consigo las mundanas mudanzas,
1414 Texto| celada del cazador o en la traición del enemigo, ya que se entregan,
1415 Texto| Será verdad? ¿Volveré a mi tranquilo valle y las campanas no
1416 Texto| necesidad inevitable sus transformaciones; cuando se ofrecen al bien
1417 Texto| racimo ha de lucir sus uvas transparentes bajo los pámpanos; el espino
1418 Texto| gomas; el melocotón ofrece, tras la aterciopelada pelusilla,
1419 Texto| casi invencible, a ser trasplantado de aquel suelo, en cuya
1420 Texto| y no fingida embajada se tratase. El día primero de la fiesta,
1421 Texto| aquel que ví aquella tarde a través de mis lágrimas. Los olivares
1422 Texto| naturaleza! Paréceme que oigo los trenos de Jeremías, cuyos acentos
1423 Texto| que las prendiesen a sus trenzas a guisa de animados diamantes.
1424 Texto| universal de los combatientes, trepaban los nuestros por las escalas
1425 Texto| nuestros antepasados, los tricornios mugrientos que habían corrido
1426 Texto| bien de la humanidad sus tristezas; cuando se les da su parte
1427 Texto| donde él había tenido un trono. Don Alfonso el Sabio, que
1428 Texto| mugrientos que habían corrido la tuna, las casacas moradas que
1429 Texto| alharacas, las babuchas de tunecino tafilete. Una vez disfrazados
1430 Texto| bordadas de lentejuelas, los turbantes de gasa llenos de alharacas,
1431 | tus
1432 Texto| iglesia profanada por los ulemas, y ocupado el hogar por
1433 Texto| a dejar aquellos sitios, ungidos con tantas lágrimas y consagrados
1434 Texto| creencias y cómo se han unido a ellas los pueblos. Así,
1435 Texto| viento con gallardía no usada sus hojas de áureo verde
1436 Texto| su sedosa cabellera; la uva se endulza, como apercibiéndose
1437 Texto| el racimo ha de lucir sus uvas transparentes bajo los pámpanos;
1438 Texto| humanos destinos.~ No vale menos el sol, ni brilla
1439 Texto| buen don Lope de Haro en la vanguardia con sus fuertes montañeses,
1440 Texto| las herían y les daban sus variados arreboles. La salvia y el
1441 | varias
1442 Texto| del desierto, le creamos vasallo de otro sol, en cuya comparación
1443 Texto| al número siete, como se ve por los Siete Dolores, por
1444 Texto| esquina, el mojigato de la vecindad, el cristiano viejo sin
1445 Texto| como los caballeros de la Vega, cuyas estatuas vemos bajo
1446 Texto| incidentes de las Navas. Veía, pues, los altos de Almuradiel
1447 Texto| nuestra religión oprimían y vejaban a la patria. El embajador
1448 Texto| algunos años, cuando la vejez haya apagado la voz en mi
1449 Texto| y de invierno tienen la velada de San Juan, la Noche Buena,
1450 Texto| manos flores y anises; las velas y los hachones dilatándose
1451 Texto| solitario, el ara desnuda, el velo del templo rasgado, las
1452 Texto| la Vega, cuyas estatuas vemos bajo las bóvedas de la catedral
1453 Texto| aquellas huestes, que habían vencido al infiel en cien batallas
1454 Texto| como apercibiéndose a la vendimia; el higo ya gotea miel;
1455 Texto| hermanos; el pasante ceñudo que venía a despertarnos cuando estábamos
1456 Texto| presentes y las generaciones venideras convertirán en leyes e instituciones,
1457 Texto| hechos y derechos, recién venidos de Mauritania, conquistadores
1458 Texto| ceñidas de follaje; las ventanas adornadas de colgaduras;
1459 Texto| propia vida. No volveré a ver otro paisaje como aquel
1460 Texto| lupercales. Los solsticios de verano y de invierno tienen la
1461 Texto| una de sus palmas fuese verdadera lira pulsada por el viento;
1462 Texto| partir, en que el corazón verdaderamente se partía en pedazos. Resistíme
1463 Texto| Son aquellos días de verdadero reposo para el labrador.
1464 Texto| universo, con todas las verdades a los alcances de nuestra
1465 Texto| usada sus hojas de áureo verde y sus frutas relucientes
1466 Texto| de rosas amarillas unos verderones tenían su nido de hierbas
1467 Texto| empeñarse ninguna acción ni a verse ningún encuentro. El infiel
1468 Texto| su sable, los ojos en los versículos de su Korán, y el pensamiento
1469 Texto| sobre todo cuando los rayos verticales del sol poniente las herían
1470 Texto| habéis subido a las cimas vertiginosas del poder, pero tampoco
1471 Texto| respirar el vino así que vestían los pantalones bombachos
1472 Texto| aerolitos; la bella efigie, vestida de brocado, reluciente de
1473 Texto| lo mejor que tienen: el vestido más rico y el más sabroso
1474 Texto| de colgaduras; los niños vestidos de ángeles o de santos;
1475 Texto| rodillas al crujido de sus vestiduras, y no experimentar el éxtasis
1476 Texto| otro paisaje como aquel que ví aquella tarde a través de
1477 Texto| doble color; los palmerales vibraban, como si cada una de sus
1478 Texto| Granada, y conmover desde la vieja Asia hasta la desconocida
1479 Texto| la vecindad, el cristiano viejo sin un abuelo que oliera
1480 Texto| España, a los cristianos viejos que, por devoción al santo
1481 Texto| fin que divertirnos todos, viéndonos los unos a los otros por
1482 Texto| extintas en el luctuoso Viernes Santo. Paréceme que asisto
1483 Texto| las poblaron el día que se vieron frente a frente sus mutuas
1484 Texto| armaduras; el rey D. Alfonso VIII en el centro, asistido del
1485 Texto| serpenteaba el río entre los viñedos, dando toques argentados
1486 Texto| torrezno y de respirar el vino así que vestían los pantalones
1487 Texto| las instituciones en cuya virtud nacieron y duraron. ¿Cómo
1488 Texto| interiores del Asia. Las virtudes dadas por la Edad Media
1489 Texto| Si la muerte no nos visita antes y nos lleva en sus
1490 Texto| suena el primer minuto de la víspera. Las campanas todas repican
1491 Texto| habíamoslos respetado y vístolos crecer sin hurgarlos. Si
1492 Texto| matutinos de la historia, vivan también las guerras de moros
1493 Texto| Así, no extrañaremos que, viviendo todavía divinidades como
1494 Texto| encadenados, que ofrecían viviente muro a su seguridad y resguardo,
1495 Texto| aparece más bello el encendido volcán que la muda nieve en la
1496 Texto| los abismos cerúleos, cuyo volumen no pueden adivinar nuestros
1497 Texto| tradición! ¡Cómo avasalla las voluntades y los entendimientos! Seis
1498 Texto| nuestras cabezas las escarchas. Volver a mi pueblo y no sentir
1499 Texto| Don Alfonso el Sabio, que volvía de tomar a Sevilla, al lado
1500 Texto| a nuestra casa, como si volviéramos del mismo Guadalete y nos
1501 | vosotros
1502 Texto| Seis siglos hace que no ha vuelto a empeñarse ninguna acción
1503 | vuestras
1504 | vuestros
1505 Texto| sólo según los sentimientos vulgares, sino también según las
1506 Texto| palabras y nuestros votos aún yacería atado a su ignominia y desprovisto
1507 Texto| lacerado, anunciaban que la yema iba a dar el brote, la larva
1508 Texto| al revés, calzón corto, zapato con argénteas hebillas,
1509 Texto| pálidas florecitas de la zarzarrosa; el jilguero ha de correr
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