Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
José Zorrilla
Cada cual con su razón

IntraText CT - Texto

  • Acto segundo
    • ESCENA III
Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

ESCENA III

DOÑA ELVIRA. Después INÉS.

ELVIRA    ¡Qué noche tan triste! Cual lúgubre sueño

 que rueda en tinieblas, medrosa pasó.

 En vano á la reja por verles me empeño,

 la sombra callada mis ojos cegó.

 Ni un paso, ni un bulto, ni un ¡ay! ni un gemido

 llegué en las tinieblas á ver ni escuchar.

 Si al duelo volvieron, alguno ha caído...;

 cualquiera que caiga tendré que llorar.

 ¿Por qué ese don Pedro se afana imprudente

 mi triste secreto tenaz en saber?

 Sin duda hará un crimen de un hecho inocente,

 que herir en la honra podrá á una mujer

 Mas ¡ay! Se lo dije, tal es mi secreto.

 ¿Por qué si es que me ama de mí no fiar?

 ¿No puede haber nunca sagrado un objeto

 que obligue á una dama á mentir ó á callar?

 ¿No ve cuánto sufro? ¿No ve cuánto duelo

 me cuestan de ese hombre las citas de amor?

 ¿No ve que si á medios indignos apelo,

 serán mis razones de mucho valor?

 Mas ¡ah! que si al cabo descubre su nombre,

 ¡por más que inconstante tal vez me tendrá!

 ¡Conséjele el cielo, que á mí sólo ese hombre

 la paz y la vida volverme podrá!

 Mas ¿cómo tan tarde ninguno parece?

(Llamando.)

 Inés tal vez teme mi enojo excitar;

 mas yo la perdono, que no lo merece;

 mandando don Pedro, no hay más que callar.

(Llamando.)

 ¡Inés..., dueña!

 

INÉS                         ¿Qué mandáis?

 

ELVIRA ¿Cómo despiertas tan tarde?

 ¿No ves que es ya día claro?

 

INÉS Dispensad...

 

ELVIRA                      Las rejas abre,

 que entre el aire.

(Inés abre el balcón, y va hacia la puerta con intento de volver á salir.)

                             ¿Dónde vas?

 ¿Tan presto quieres marcharte?

 Acábame de vestir,

 aquestos corchetes dame,

 prende bien estos cabellos...

 torpe estás; no qué canse

 tanto desamaño en ti;

 cerca de dos horas hace

 que andando estoy por la casa:

 ¿no me sentistes enantes?

 

INÉS Señora...

 

ELVIRA                 El jardín anduve

 ,registrando.

 

INÉS (Aparte.)

                      ¡Cristo, valme!

 

ELVIRA ¿Qué hablas?

 

INÉS                       Nada.

 

ELVIRA                                  Me parece

 que una exclamación soltaste.

 

INÉS Yo, señora...

 

ELVIRA                       Inés, despacha,

 y tanto afán no te pases.

 por culpa que en ti no estuvo.

 

INÉS ¡Cómo, señora! Del lance

 de ayer noche...

 

ELVIRA                            No hay que hablar.

 Supongo, Inés, á qué artes

 acudiría don Pedro.

 

INÉS ¡Es tan violento!

 

ELVIRA                            Adelante.

 Ya bien que cuando manda

 no es el resistirle fácil.

 

INÉS Conque al fin perdonaréis...

 

ELVIRA Ya dije que más no se hable

 de ello; aunque tu indiscreción

 me puso en extremo trance,

  que eres fiel servidora

 y que de necia pecaste.

 A otra cosa. Esta mañana

 vendrá...

 

INÉS                 ¿Quién?

 

ELVIRA                               Pues ¿no lo sabes?

 El Rey.

 

INÉS              ¿Conque vos sabíais

 quién era?

 

ELVIRA                   Sí.

 

INÉS                         ¿Y liviandades

 de tal peso no os espantan?

 Quien al Rey sus puertas abre

 cuando se muestra embozado

 por una calle adelante,

 no por el Rey, por el hombre...

 

ELVIRA (Interrumpiéndola.)

 Esa torpe lengua calle,

 y acuérdese que á mi casa

 para obedecer la traje.

 

INÉS Señora...

 

ELVIRA                 ¿Con él de amores

 piensa la necia que trate?

INÉS Pues ¿de qué sino de amor

 pueden tratar los galanes?

 ¿No le llamáis al jardín?

 ¿Requiebros no le escuchasteis?

 ¿No os dijo que erais hermosa?

 ¿No se llevó vuestro guante?

 

ELVIRA ¡Cómo!

 

INÉS              Perdonad, mas ya

 no pretendo disculparme;

 desde ese balcón velaba

 vuestra honra.

 

ELVIRA (Con indiferencia.)

                           Muy bien hace

 servidor que tanto cura

 de sus amos... Á esta parte

 siento ruido, ve quién entra.

 

INÉS Es don Pedro.

 

ELVIRA                         Bien; que pase.

 

INÉS Pues ¿y el Rey?

 

ELVIRA                           ¿Qué se la importa?

 Obedezca á quien la mande.

 

INÉS (Aparte.)

 ¡De tanta cita y visita

 con bien el Señor nos saque!

 ¡Buena se arma si otra vez

 vuelven todos á encontrarse!

 




Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License