ESCENA IX
EL MARQUÉS y
D. PEDRO, ocultos; EL REY y DOÑA ELVIRA en la escena.
REY Guárdeos
Dios, la de Aguilera.
ELVIRA Señor don
Juan, bien venido.
REY ¿Me esperabais?
ELVIRA Siempre espera
quien bien quiere.
REY Antes viniera,
mas...
ELVIRA
Tarde, don Juan, no ha sido.
Sentaos.
REY Cansado estoy.
ELVIRA
Reposad.
REY (Sentándose.)
¡Oh,
nunca así
tan bien hallado me
vi!
ELVIRA ¿Cuántas
damas habéis hoy
visitado antes que á mí?
REY ¿No tenéis espejo, Rita?
ELVIRA ¿Por qué me lo preguntáis?
REY Porque así me lo acredita
el que con otra creáis
que parto vuestra
visita.
Dentro del pecho, al
amaros,
mueren afectos añejos,
y daisme indicios bien claros
de que ó no sabéis miraros,
o no usáis vuestros espejos.
ELVIRA ¡Galantería extremada,
don Juan!
REY
No, ¡por Dios, que no!
ELVIRA ¿Qué sois en la corte?
REY Nada.
ELVIRA Por lisonja tan sobrada,
cortesano os juzgué
yo.
REY Y al ver tanta indiscreción,
yo os juzgara una
condesa.
¿Os reís?
ELVIRA (Riendo.)
¡Linda invención!
¿Una humilde montañesa
de los montes de León?
Mucho, don Juan, me queréis,
ó ignoráis mucho de España,
pues tan discreta me hacéis
cuando Aguileras sabéis
que es familia de montaña.
REY No os extrañe eso, señora,
pues que ignore extraño no es
vuestro ser y estado agora,
quien ve en vos, y en vos adora,
un prodigio montañés.
ELVIRA ¿Por tan bella me juzgáis?
REY Más no alcanzara el pincel
de Murillo.
ELVIRA ¡Ponderáis!
Mas si amáisme...
REY ¿Eso dudáis?
ELVIRA Pues firmadme este papel.
REY (Aparte.)
(¡Linda flema, por mi
vida,
tras de tanto
desbarrar!)
Pronto queréis ser
servida.
ELVIRA Fué condición prometida:
no volver sino á
firmar.
REY (Aparte.)
(¡Oh, pues me apura, por Dios,
qué responderla no sé!)
Mas sin ver qué queréis vos
que firme, no firmaré.
ELVIRA Es un
pacto entre los dos.
REY Mas ¿qué nos
obliga en él?
ELVIRA A vos,
perdonar á un hombre,
y á mí, seros siempre fiel
por respeto á vuestro nombre,
escrito en este papel.
REY (Aparte.)
¡Situación más apurada...
Mas... ¡ocurrencia excelente!
ELVIRA ¿Firmáis?
REY Estáis empeñada...
(Firmaré Juan Benavente,
con lo cual no firmo
nada.)
Dadme una pluma.
ELVIRA (Con coquetería.)
¡Ay de mí!
REY ¿Qué?
ELVIRA Que no hay plumas aquí.
REY Que las
busquen.
ELVIRA Es el caso...
Mas ya está.
REY ¿Disteis acaso
con ellas?
ELVIRA
Mucho que sí.
Con ese anillo es
igual.
(El que el Rey lleva en el dedo)
REY (Aparte.)
(¡Qué diabólica
invención!)
Reparad...
ELVIRA
Vuestro blasón,
¿no es ése?
REY (Aparte.)
¡Lance fatal!
ELVIRA Tanto vale, en conclusión.
Tomad, no le
negaréis;
sobre esta oblea...
(Toma el papel, le
pone una oblea y se le da al Rey, de manera que no le quede otro remedio.)
REY Advertid...
ELVIRA
Vamos, ¿en qué os detenéis?
REY Mas...
ELVIRA
Fuerza es que eso selléis,
ó de mi casa salid.
Pues habéis, don Juan, venido
con condición de firmar,
cumplidme lo prometido,
que el precio habéis
admitido
de amor por papel
trocar.
REY Pues prometí, cumpliré,
que al fin caballero
soy.
Mas ¿me juráis...
ELVIRA ¡Sí, á mi fe!
Nada innoble os propondré,
REY Pues tomad.
(Sella y dale el
papel.)
ELVIRA Gracias os doy.
REY (Con satisfacción.)
Y ahora, pues que yo cumplí,
Rita, que cumplas es ley.
¿Me amas?
ELVIRA Sin duda que sí.
REY ¿Mucho?
ELVIRA Mucho.
REY '¿Cuánto? di.
ELVIRA Cuanto amar pudiera al Rey.
REY ¿Os burláis?
ELVIRA
Por qué, no acierto.
REY Más esperaba de vos.
ELVIRA ¿Díjeos algún desacierto?
El Rey, don Juan, es, de cierto,
primero después de Dios.
Y si os amo como al
Rey,
no alcanzo de qué os
quejáis.
REY (Aparte)
(¡Ya respiro!) ¿Eso extrañáis?
No admite igualdad en ley
con nadie el que vos amáis.
ELVIRA ¡Venís,
don Juan, lisonjero!
REY (Con osadía.)
Eres bella como el
sol,
tu mirar es
hechicero;
te amo, Rita.
ELVIRA
Caballero,
sois audaz.
REY
Soy español.
Dadme que esa linda
mano
acaricie, hermosa
Rita.
ELVIRA No será. (¡Dios soberano!)
PEDRO (Aparte,
entreabriendo las celosías.)
¡Que sea un Rey tan villano!
¡Por los cielos, que me irrita!
REY (Á D. Elvira.)
Qué, ¿tu palabra me
niegas?
¿Ser mía no
prometiste?
ELVIRA (Con orgullo.)
Noble soy.
REY (Con audacia.)
Mal voto alegas.
PEDRO (Sacando el
melio cuerpo por las celosías.)
¡Oh, león regio, te
perdiste
si así con el tigre
juegas!
MARQUÉS (Asomando por el gabinete de D. Elvira)
¡Oh! ¡Por Cristo, que me infama!
PEDRO (Viendo al
Marqués)
Mas ¿qué veo?
MARQUÉS (Viendo á D. Pedro.)
¡Voto á Dios!
¡Tantos hoy contra mi
fama!
PEDRO (Saliendo.)
¿Conque tres para una
dama?
(Al Marqués.)
Salid, viejo.
MARQUÉS (Con ira.)
Soy con vos.
|