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José Zorrilla
La oliva y el laurel

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ESCENA IV

EL TIEMPO en su lecho, EL GENIO DE LA PAZ y LA BUENA FE

 

EL GENIO DE LA PAZ ¿Quién va?

 

LA BUENA FE                  Y ¿quién habla?

 

EL GENIO DE LA PAZ La Paz.

 

LA BUENA FE ¿Por qué no tomas la puerta?

 Yo abierta me la encontré,

 y lo mismo la dejé.

 

EL GENIO DE LA PAZ Confusa mi alma, no acierta

 quién se atreva a hablar aquí

 de manera tan extraña.

 

LA BUENA FE Soy la BUENA FE de España.

 

EL GENIO DE LA PAZ Reconocerte debí.

 

LA BUENA FE ¿En qué?

 

EL GENIO DE LA PAZ               En la franca expresión

 con que tu labio se explica.

 

LA BUENA FE Sus sentimientos me aplica

 a la lengua el corazón;

 que como yo campesino

 soy, y criado en llaneza,

 siempre llamé con franqueza

 al pan pan, y al vino vino.

 

EL GENIO DE LA PAZ Mas ¿cómo te encuentro aquí?

 

LA BUENA FE Pie a pie me han desposeído

 de la tierra en que he nacido,

 y de la tierra me huí;

 y ese desierto quizás

 travesando a la ventura,

 di con una puerta obscura,

 y entréme sin más ni más.

 

EL GENIO DE LA PAZ ¿Cuál es tu tierra?

 

LA BUENA FE                            Castilla.

 

EL GENIO DE LA PAZ Mas por su honradez descuella.

 

LA BUENA FE Mas fermenta en toda ella

 de la doblez la semilla.

    Ello es que hay duelos a miles

 sobre el Hispálico suelo,

 y a España cubren de duelo

 fieras contiendas civiles.

    Contra sí mismos, insanos

 revuelven sus propios hierros,

 y se muerden como perros

 los leones castellanos.

    ¡Qué diablo! Y no han de poder

 lo que pretenden lograr,

 pues todos son a mandar,

 y ninguno a obedecer.

    Ya no hay lazos que les aten,

 no hay leyes que les contengan;

 éstos de aquéllos se vengan,

 los otros y éstos se baten.

    Yo les grité: «Sois hermanos,

 bajo un mismo sol nacidos»;

 mas no me dieron oídos,

 y vinieron a las manos.

    Me afané por su concordia,

 mas sobre mí dieron luego,

 guerreándome a sangre y fuego,

 la colérica discordia,

 y el hambre descolorida,

 y la ambición de oro hinchada,

 la traición enmascarada

 y la envidia carcomida.

    Y por doquier me asaltaban,

 por doquier me perseguían,

 y alguna vez me adulaban

 y traidoras me vendían.

    Yo, sostener no pudiendo

 contra tantos tan vil guerra,

 abandoné al fin la tierra

 y hasta aquí me vine huyendo.

 

EL GENIO DE LA PAZ    ¡Ay, infeliz campesino,

 y hasta tus pies te vendieron

 cuando hoy emprender te hicieron

 de este lugar el camino!

    De la guerra huyendo vas

 la doblez y la malicia,

 y por tu propia impericia

 dentro de su alcázar das.

 

LA BUENA FE    ¿Esto es su alcázar?

 

EL GENIO DE LA PAZ                                  Esto es;

 y aquí es fuerza, desdichado,

 que te encadene a mi lado

 si no te salvan los pies.

 

LA BUENA FE    Huye conmigo.

 

EL GENIO DE LA PAZ                           No puedo,

 que me atan estas cadenas.

 

LA BUENA FE En ese caso, tus penas

 contigo a llorar me quedo.

 

EL GENIO DE LA PAZ    Y te asirán.

 

LA BUENA FE                     ¿Qué remedio?

 Los hombres me llaman tonto,

 y a todo me encuentro pronto,

 si no por virtud, por tedio.

 

EL GENIO DE LA PAZ    Huye, por Dios, y yo sola

 llore la desdicha mía.

 

LA BUENA FE ¿Sin ti? No; renegaría

 de mi buena fe española.

    Contigo me he de salvar,

 o me he de quedar contigo.

 

EL GENIO DE LA PAZ Huye, labrador, te digo.

 

LA BUENA FE Es inútil porfiar.

 

EL GENIO DE LA PAZ ¡En todo, con poco

 tino ha de obrar la buena fe!

 

LA BUENA FE Pues de ambos a dos no

 quién tomó peor camino.

    Que si con sana intención

 doquier hallaste deseo,

 a fe que ahora que te veo,

 te hallo en buena situación.

 

EL GENIO DE LA PAZ    Tórnate a España.

 

LA BUENA FE                               No haré;

 que en donde la paz emigra,

 o muchísimo peligra,

 o estorba la buena fe.

 

EL TIEMPO 

(Levantándose del lecho)

    Errado vas, buen villano,

 y tu ruda terquedad

 muestra bien claro, en verdad,

 tu honradez de castellano.

 

LA BUENA FE    ¡Hola! ¿El viejo nos oía,

 y creí que reposaba?

 

EL TIEMPO Todo en el tiempo se graba,

 todo lo escucha y lo espía.

    Nada a mis ojos se esconde,

 nadie hay que en mi contra arguya,

 ni hay nada que no concluya

 allí do le corresponde.

    Y así como mi guadaña

 calmó lides más impías,

 yo haré que en muy breves días

 calme las lides de España.

 

LA BUENA FE    El remedio es como tuyo,

 sin duda, ¡viejo feroz!

 tú dices: «Meto mi hoz

 a ciegas, siego y concluyo»

    Y siempre que haces alarde

 de tu poder, he advertido

 que al mal a que has acudido,

 acudiste siempre tarde.

 

EL TIEMPO    Un poder más soberano

 guíamano, labriego,

 y yo le consagro, ciego,

 todo el poder de mi mano.

    Y éste jamás se equivoca

 ni se distrae, ni alucina,

 que es quien los astros calcina

 con el soplo de su boca.

 

LA BUENA FE    ¡Bah! ¡Quieres salvar a España

 y con tal calma te estás!

 Mas ¿tú? ¡Pues la dejarás

 soberbia con tu guadaña!

 

EL TIEMPO    Como quien eres replicas.

 

LA BUENA FE Lo que sentí siempre hablé.

 

EL TIEMPO Pues oye bien, Buena Fe,

 con quién es con quién platicas.

    Yo antes que el cielo y que la luz nací

 la negra eternidad mi madre fue,

 ileso lo pasado vive en mí,

 y penetrar en lo futuro .

 Yo las generaciones nacer vi,

 yo las generaciones enterré,

 y todo cuanto ha sido es y será,

 puesto al alcance de mi mano está.

    Yo consumo las fuerzas del león,

 yo carcomo los bordes de la mar,

 yo mino el pie del colosal peñón,

 yo desplomo la encina secular;

 yo marco a las edades división,

 yo puedo a las arenas numerar,

 yo doy a cuanto a luz puede salir

 lugar en qué nacer y en qué morir.

    Yo el giro de los astros señalé,

 yo vida débil a las flores di,

 yo arraigo el árbol que morir las ve,

 yo inspiro al ave que se anide allí.

 Yo hago al gusano que le roa el pie,

 y yo, que la existencia les medí,

 de ave, y gusano, y flor, y árbol, al par,

 siento el soplo y la sangre circular.

    Yo cuento las escamas al reptil

 para saber los años que vivió,

 cuento a la tierra sus grietas mil

 para saber el jugo que perdió;

 y las plumas al pájaro gentil,

 y a la araña los hilos que tejió,

 y sus conchas le cuento al mar azul,

 y sus hojas al cárdeno abedul.

    Yo juego con el mundo universal,

 trastornando a placer cuanto hay en él;

 yo hago jardín el árido arenal,

 y torno en lago fétido el vergel.

 Yo arrasé el Paraíso terrenal,

 yo desmonté las piedras de Babel,

 y amontoné nación sobre nación

 para esparcir en polvo su montón.

    Ya sabes lo que puedo y lo que soy,

 escucha, pues, lo que escondido está

(Señalando al reloj de arena)

 bajo esos granos que contando voy

 y un vaso en otro trasegando va.

 Cuando la vuelta a ese arenero doy,

 con él la vuelta la centuria da;

 y cuando en él la arena entre al revés

 será España feliz.

 

LA BUENA FE 

(Con oportunidad)

                            Vuélvele pues.

 

EL TIEMPO No: faltan granos que pasar aún;

 faltan días aún de división;

 mas pronto formará masa común

 la arena, en sólo un vaso y un montón,

 y vuestras horas cambiarán, según

 los granos cambiarán de situación,

 hasta que radie bajo el Real dosel

 la coronada frente de Isabel.

 

EL GENIO DE LA PAZ    Y entretanto los pueblos arderán

 en lid sangrienta sin honor ni prez

 

LA BUENA FE    Y al incauto español su presa harán

 la pérfida ambición y la doblez.

 

EL TIEMPO Su nobleza y su fe les salvarán,

 y os abrirán los brazos otra vez,

 y tranquilo otra vez se alzará el sol

 por cuanto abarca el ámbito español.

 

LA BUENA FE    Buena esperanza, mas ¡a buena hora!

 

EL TIEMPO Ten confianza en mí.

 

LA BUENA FE                               Despacio va.

 

LA NINFA ECO 

(Dentro)

                                                   ¡Ah!

LA BUENA FE ¡Eh! ¿Qué, hace aquí esa voz remedadora?

 

ECO 

(Dentro)

                                                                   Llora.

 

LA BUENA FE ¡Calla! Y ¿quién llora entre el peñasco hueco?

 

ECO 

(Dentro)

                                                                      Eco.

 

EL GENIO DE LA PAZ ¿Eco? ¡También tal vez huyendo va!

 

ECO 

(Dentro)

                                                        Va.

 

EL TIEMPO    Es Eco, esa Ninfa loca

 que gime de roca en roca.

 

EL GENIO DE LA PAZ Bien llegada hasta aquí sea,

 aunque pese a su pie audaz.

 

EL TIEMPO Sólo en repetir se emplea

 lo que es de aprender capaz.

 

LA NINFA ECO 

(Saliendo)

                                             Paz.

 

EL TIEMPO Esa es quién verte desea.

 

ECO                                       Sea.

 




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