Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
José Zorrilla
El puñal del godo

IntraText CT - Texto

  • Acto único
    • Escena II
Anterior - Siguiente

Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias

Escena II

EL MONJE y THEUDIA embozado.

 

THEUDIA Gracias

 

ERMITAÑO             Mas ¿quién se guarece 

 de esta choza

 

THEUDIA                       Un caballero

(Entra THEUDIA y se desemboza. Quedan mirándose un momento.)

 Sorprendido os hais quedado

 ¿Qué es lo que tenéis, buen hombre

 

ERMITAÑO Y ¿no queréis que me asombre 

 de que hayáis aquí llegado

 

THEUDIA En verdad que es aprensión 

 tener, como una cigüeña

 en la punta de esta peña 

 un hombre su habitación

 

ERMITAÑO Mis votos me retrajeron 

 á esta triste soledad

 

THEUDIA. ¡Monje sois! ¡Oh, perdonad 

 mis palabras si os pudieron 

 ofender

 

ERMITAÑO              No, en modo alguno. 

 Acogíme á esta montaña 

 sin creer que gente extraña 

 me hallara en tiempo ninguno. 

 

THEUDIA Si os estorbo... 

 

ERMITAÑO (Interrumpiéndole)

                        Aparte Dios 

 tal pensamiento de mí. 

 Contento os tendré yo aquí 

 como estéis contento vos

 

THEUDIA Yo estaré siempre contento

 que mil noches he pasado 

 peor acondicionado 

 en mitad del campamento

 

ERMITAÑO ¿Soldado sois

 

THEUDIA                        Helo sido

 porque salí de mi tierra

 

ERMITAÑO ¿Os cansaba ya la guerra

 

THEUDIA No; pero nos han vencido

 merced á infames traidores

 y evito la suerte, huyendo 

 de vivir esclavo siendo 

 de mis fieros vencedores

 

ERMITAÑO Mas huir... 

 

THEUDIA                 Téngase, anciano

 contra ellos se alzó bandera

 y yo voy adondequiera 

 que la defienda un cristiano

 Pero fatigado estoy

 ¿tenéis algo que cenar

 

ERMITAÑO Fruta seca os puedo dar

 no os regalo

 

THEUDIA                    Sobrio soy

(El ERMITAÑO le pone delante algunas frutas y una vasija con agua; THEUDIA come y bebe.)

 

ERMITAÑO Ea, pues, tomad, sentaos

 Dadme la capa, os la cuelgo

 

THEUDIA Que así me tratéis me huelgo

 mas yo... 

 

ERMITAÑO              No; vos calentaos

 que bien lo necesitáis

 

THEUDIA Buen viejo, ¡por Dios que sí! 

(El ERMITAÑO mira á la parte de afuera teniendo abierta la

puerta.)

 Pero ¿qué hacéis ¡pese á mí! 

 que esa puerta no cerráis

 ¿No veis que empieza á llover

 y el aire no hay quien resista

 

ERMITAÑO Eso es lo que me contrista

 

THEUDIA Pues ¿qué nos da que temer

 

ERMITAÑO Nada; por un compañero 

 siento, en verdad, pesadumbre

 

THEUDIA ¿Fuera está

 

ERMITAÑO                     Sí. 

 

THEUDIA                          Ya costumbre 

 tendrá en ese ruin sendero

 

ERMITAÑO ¡Ay, infeliz! No lo

 Dios en sus pies ponga tino

 

THEUDIA Pues ¿no conoce el camino

 

ERMITAÑO No siempre. 

 

THEUDIA                    Torpe es, á fe

 

ERMITAÑO Hablad de él con más respeto

 que aunque es hoy bien desdichado

 hombre es que no fué criado 

 de invectivas para objeto

 

THEUDIA Perdonad

 

ERMITAÑO                 De ello no hablemos

 sabedlo, que no es de más. 

 

THEUDIA Si es que me juzgáis quizás 

 útil, descender podemos 

 á ayudarle

 

ERMITAÑO                  No es preciso

 que todo el auxilio humano 

 le fuera ofrecido en vano

 mas estamos sobre aviso

(Va á la puerta otra vez)

 

THEUDIA (Aparte.)

 ¡Si equivocado me habré 

 y á caer habré venido 

 en la cueva de un bandido

 (Veamos.) ¿Buen viejo

 

ERMITAÑO (Volviendo á la escena.)

                                      ¿Qué? 

 

THEUDIA Yo, como soldado, soy 

 algo hablador y curioso

 Decidme, pues, si enojoso 

 con mis preguntas no estoy

 puesto que es un compañero 

 ese hombre á quien aguardáis

 ¿por qué recelando estáis 

 que no con el sendero

 

ERMITAÑO Porque es capaz por sí mismo, 

 si su demencia le apura

 de abrirse la sepultura 

 en el fondo de ese abismo

 

THEUDIA ¡Jesús! ¿La mente le falta

 

ERMITAÑO De lo pasado el recuerdo 

 le pone tan sin acuerdo

 que algunas veces le asalta 

 una fiebre tan cruel

 un delirio tan insano

 que no hallo remedio humano 

 que pueda acabar con él. 

 Y aunque, ó engañado estoy

 ó ningún acceso extraño 

 le ha acometido hace un año

 me temo que le hoy

 

THEUDIA Y ¿sabe de él la razón

 

ERMITAÑO Guarda un silencio profundo 

 de lo que le hizo en el mundo 

 tan íntima sensación

 

THEUDIA Picáis mi curiosidad

 de historia debe ser hombre

 

ERMITAÑO Me ha callado hasta su nombre

 

THEUDIA Padre, ¿os burláis

 

ERMITAÑO                             No, en verdad

 cinco años hace que vino 

 á demandarme asistencia 

 en una grave dolencia

 y estuvo á morir vecino

 Mas sanó al fin, y tornar 

 no quiso al mundo otra vez

 viviendo en esta estrechez 

 con una vida ejemplar

 ¡Oh! Si él su perdón no alcanza 

 con vida tan penitente

 no quién sea el viviente 

 que de ello tenga esperanza

 

THEUDIA. Mas ¿no decís que está loco

 

ERMITAÑO Dejóle su enfermedad 

 extrema debilidad 

 que hirió su cerebro un poco. 

 Y cuando en algún acceso 

 el desdichado no entra

 es un hombre en quien se encuentra 

 mucho valor, mucho seso

 mas cuando el mal le acomete

 ¡oh! entonces es extremado

 

THEUDIA Pero ¿nunca os ha contado?... 

 

ERMITAÑO Jamás; y si se le mete 

 conversasión de su historia

 según que tiembla y se espanta

 parece que se levanta 

 un espectro en su memoria

 

THEUDIA. ¡Es bravo caso, á fe mía, 

 y que atención me merece

 Y ¿en qué da cuando enloquece

 

ERMITAÑO En una horrible manía

 Tiene consigo una daga 

 que jamás del cinto quita

 y dice que está maldita 

 y que á su existencia amaga

 Y en su demencia al entrar

 exclama con gran pavor

 «Con ese puñal traidor

 con ése, me ha de matar.» 

 

THEUDIA ¡Raro es, por Dios! Y ¿conviene 

 con período ó día alguno 

 fijo su mal

 

ERMITAÑO                  Hoy es uno

 el más terrible que tiene

 

THEUDIA ¡Hoy

 

ERMITAÑO          Por eso es mi recelo 

 mayor

 

THEUDIA ¿Sabéis si ese hombre es 

 de esta tierra

 

ERMITAÑO                     ¿Portugués

 Creo que no. 

 

THEUDIA                    ¡Por el cielo

 que á ser español, podría 

 su demencia comprender

 

ERMITAÑO Pero ¿qué tiene que ver 

 ese mal con este día

 

THEUDIA ¡Hoy es un día de hiel

 de luto, baldón y saña 

 para la infeliz España

 Y ¡ay de quien fué causa de él! 

 Mas hablemos de otra cosa

 ¿Vos sois portugués

 

ERMITAÑO                                 Sí soy

 mas hace once años que estoy 

 morando aquí. 

 

THEUDIA                      Y ¿no os acosa 

 el deseo de saber 

 lo que por el mundo pasa

 

ERMITAÑO Dióme el dolor tan sin tasa 

 y con tal tasa el placer 

 ese mundo que mentáis

 que los días de mis años 

 conté en él por desengaños

 y huyo de él. 

 

THEUDIA                   Y lo acertáis

 

ERMITAÑO Mas callad... Oigo rumor 

 en la maleza. ¿Quién va

 

RODRIGO (Dentro.)

 Yo, hermano

 

THEUDIA                     ¿Es él? 

 

ERMITAÑO                                Aquí está

 




Anterior - Siguiente

Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText

Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License