| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| José Zorrilla El puñal del godo IntraText CT - Texto |
|
|
|
ESCENA III EL ERMITAÑO, THEUDIA y D. RODRIGO, envuelto en una especie de clámide larga y entrando distraído, como meditando.
ERMITAÑO (Á DON RODRIGO.) Me habíais puesto en temor.
RODRIGO Gracias.
ERMITAÑO ¿Os perdisteis?
RODRIGO No.
ERMITAÑO ¿Visteis el nublado?
RODRIGO Sí.
ERMITAÑO Y ¿dónde ibais?
RODRIGO ¡Qué sé yo!
ERMITAÑO Traeréis frío.
RODRIGO Así así.
ERMITAÑO Calentaos, pues.
RODRIGO Sí haré. (Al acercarse al fuego ve á THEUDIA, que escucha vuelto de espaldas á ellos.) (Aparte al ERMITAÑO.) Pero ¿quién con vos está?
ERMITAÑO Un viajero que poco ha llegó aquí.
RODRIGO ¿Quién es?
ERMITAÑO No sé.
RODRIGO No os fiéis de ningún hombre; la doblez y la traición abriga en el corazón el de más prez y más nombre.
ERMITAÑO Mas ved...
RODRIGO Yo sé lo que digo: preguntadle el suyo á ése, y veré, mal que le pese, si es amigo ó enemigo.
ERMITAÑO De nosotros, ¿y por qué? ¿Á quién jamás ofendimos?
RODRIGO Todos, padre, delinquimos: ved de hablarle.
ERMITAÑO Sí que haré.
THEUDIA (Aparte.) (No me gusta ese misterio con que platican los dos. Estaré alerta, ¡por Dios! que puede ser lance serio.) (DON RODRIGO va hacia el fuego, y aparta á THEUDIA para poner su banquillo.)
RODRIGO (Á THEUDIA.) Haceos, buen hombre, allá.
THEUDIA (Pues gasta gran cortesía.)
ERMITAÑO (Aparte á THEUDIA.) (Quiere ese sitio, es manía.)
THEUDIA Bien hace; en su casa está. (Aparte.) (Mas ahora que bien le miro, no es ésta la vez primera que he visto esa faz severa... ¡Gran Dios! ¡Qué idea!... ¡Eh, deliro!) (Un espacio de silencio.)
ERMITAÑO (Á THEUDIA.) Callado estáis.
THEUDIA ¡Qué queréis! ¿De qué os tengo yo de hablar?
ERMITAÑO ¿Una historia no sabéis que podernos relatar?
THEUDIA Sé tantas, que duraría mi relato un año entero; mas hoy mentarlas no quiero, que es para mí aciago día.
RODRIGO (Con viveza y aire sombrío.) También para mí lo es.
THEUDIA (Idem.) Y para todo español lo será mientras el sol alumbre.
RODRIGO (Agitado.) Decidme, pues. ¿Con que hoy es un día aciago para España?
THEUDIA ¡Sí, por Dios! Qué, ¿no ha llegado hasta vos la noticia de ese estrago?
ERMITAÑO (Queriendo interrumpirlo.) En este desierto hundidos...
RODRIGO (Interrumpiéndole.) Dejadle, ¡pese á mi estrella! (Al ERMITAÑO.) Dejadle que me hable de ella, aunque hiera mis oídos. (Á THEUDIA.) ¿Habéis en España estado?
THEUDIA Bajo su cielo he nacido.
RODRIGO ¡Ay! Nacer os ha cabido en país bien desdichado. ¿Qué pasa hoy en él?
THEUDIA ¿Qué pasa? Presa es de gente salvaje, á quien rinde vasallaje, y que la asuela y la arrasa. Por dar entrada en su pecho á una venganza de amor, ha abierto un Conde traidor á los moros el Estrecho.
RODRIGO Obró bien villanamente, sí: ¡tómele Dios en cuenta á su Rey tan torpe afrenta, tan gran traición á su gente!
THEUDIA Dicen que audaz le ultrajó en su hija el rey don Rodrigo.
RODRIGO Mas si era el Rey su enemigo, no lo era su reino, no.
THEUDIA Con moros hizo su flete, y hoy hace años que en Jerez se ahogó España de una vez en el turbio Guadalete.
RODRIGO Sí, allí lo perdimos todo; debajo de su corriente yace vergonzosamente la gloria del reino godo. ¡Maldito quien fué concordia con los árabes á hacer, y maldita la mujer ocasión de la discordia!
THEUDIA ¡Sabéis esa historia! (Creciendo el interés en ambos.)
RODRIGO Sí; y me prensa el corazón.
THEUDIA También á mí.
RODRIGO Y con razón.
THEUDIA Sí, que su víctima fuí.
RODRIGO Yo también.
THEUDIA ¿Sois vos de España?
RODRIGO (Reservándose de repente y con sequedad.) No lo sé.
THEUDIA (Afanoso.) Vos...
RODRIGO Basta ya.
THEUDIA. No, que atenazando está mi memoria idea extraña... Yo en Guadalete me hallé.
RODRIGO Conmigo.
THEUDIA Con vos. ¡Dios mío! Hundirse le vi en el río, y á ayudarle me arrojé; pero ya no le vi más.
RODRIGO ¡Theudia!
THEUDIA (Queriendo arrodillarse.) ¡Señor!
RODRIGO Alza, ¡necio! Del mundo soy ya desprecio.
THEUDIA Pero de Theudia, jamás.
RODRIGO Padre, un escaso momento dejadnos solos.
ERMITAÑO (Á THEUDIA.) ¡Por Dios, no le excitéis mucho vos!
THEUDIA Descuidad: de su contento no son excesos extraños, que somos amigos viejos, y, de nuestra patria lejos, nos vemos tras largos años. (El ERMITAÑO entra en el interior de la cabaña por la izquierda.)
|
Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License |