| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| José Zorrilla El caballo del rey Don Sancho IntraText CT - Texto |
DICHOS, LA REINA, PAJES y DAMAS
REINA ¿Qué ess esto, don García? Ese sonrojo,
Sesé, que el rostro trémulo os colora...
¿Qué es esto? ¿Os ha causado algún enojo
el Príncipe?
PEDRO ¡A mí enojo! No, señora;
antes mi indiscreción se le ha causado,
y de mi error disculpas le pedía.
REINA De ese modo lleváisle perdonado;
yo os le otorgo, Sesé, por don García.
GARCÍA ¡Oh! Si vos lo tomáis por vuestra cuenta,
dad por zanjada ya nuestra rencilla.
¿Qué importa si el vasallo se acrecienta
con vuestro Real favor?... Si á mí me humilla,
es disfavor de madre y no me afrenta.
REINA Mal lo entiendes, García: si al olvido
la falta quiero dar del caballero,
yo el perdón no lo otorgo, te le pido.
En ausencia del Rey que haya no quiero
bando ni enemistad bajo su trono;
si te faltó, su falta le perdona,
que don Pedro es leal y yo le abono.
GARCÍA ¿Lo oís? La Reina contra mí lo abona.
No hablemos de ello más.
REINA ¿Qué significan,
Príncipe, esas palabras? Me parece
que contra vos tan sólo testifican.
GARCÍA Perdonad; basta ya, que no merece
no se hable en ello más. Ahora sepamos
qué negocio á mi cuarto te traía.
PEDRO Si estorbamos...
GARCÍA No, lo podéis oir; es un servicio
que hacer voy á mi padre, pero siendo
en mengua de quien debe tal oficio
desempeñar, que lo sepáis pretendo
antes de hacerle.
GARCÍA Cuando mi padre fué á la guerra,
un caballo dejó de tanto precio,
que no se vió mejor en esta tierra.
REINA Regalo fué del cordobés aliado.
GARCÍA Pues bien; ese caballo tan hermoso,
y de mi padre el Rey tan estimado,
va a perderse tal vez; fiero, brioso,
siempre establado está, y de día en día
PEDRO ¡Oh! Perdonadme;
ese hermoso caballo, don García...
GARCÍA Estoy hablando, concluid dejadme.
Del Rey caballerizo, más en cuenta
le debisteis tener; mas tal descuido
quiero encubriros yo.
(¿Qué es lo que intenta?)
GARCÍA Señora, ese caballo yo os le pido.
PEDRO Señora, ese caballo á don García
es imposible dar. Si el Rey su padre
lo llegara á entender, se enojaría.
Cómo estima sabéis, cuánto cuidado
pone en caballos y armas un guerrero;
y en esto el rey don Sancho es extremado.
GARCÍA Por la misma razón, buen caballero,
cuando sepa que tanto se lo cuido,
las gracias me dará; conque, señora,
que me neguéis no espero lo que os pido.
porque de gran jinete alcanzo nombre;
y aunque mi padre el Rey ha prohibido
que le montara nadie, yo supongo
que hablar con don García no ha querido.
PEDRO Señora, es mi deber, y yo os lo advierto;
vedado es para todos tal antojo,
PEDRO Cierto.
¡Me desmentís! ¡Por Dios, Reina y señora,
que para que abonéis tanta insolencia,
no sé qué traza intentaréis ahora!
Porque poneros aun en contra mía,
querrá decir que vale un cortesano
mucho más para vos que don García;
y en tal caso, tal vez me acordaría
que heredero soy de un Soberano.
REINA Basta ya; cuestión tan leve
no merece ocuparnos. Del caballo
responderé yo al Rey; peligro no hallo
en que mientras el Príncipe le lleve.
PEDRO Yo me someto humilde á vuestro fallo.
GARCÍA Yo las gracias os doy; y pues ya es mío,
que me le ensillen sin tardanza alguna
voy á hacer en señal de señorío.
(Y ahora cada cual con su fortuna.)