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Sebastián Vázquez
Los dos hermanos...

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Texto

El Teatro figura salón corto: suena una campanilla dentro.



DON PEDRO

         

(Dentro.)   Chica.

        

LUIS

(Dentro.)             Juanita.

NICASIO

                                  Que llaman.

JUANA

(Sale.)   Esperar, que más no puedo;

¡qué casa es esta, Dios mío!

mas yo me iré respondiendo.
Es de dos hermanos solos;

5

uno glotón y soltero;

otro viudo y sin memoria,

y este para mi tormento

con una hija soltera,

que galantea en secreto

10

a un vecino de la casa

rico; pero qué tenemos,

¿si es tan apocado y tan

melindroso, que al aspecto

respirando está miseria,

15

y parece caramelo?

¿Qué más? esta es una casa,

donde ha poco que se ha muerto

un pariente de los amos;

y sea realidad o miedo,

20

nos parece por las noches

oír gritos y lamentos,

y estamos...

 

(Sale el GALLEGO con esportillo y cubeta.)

 

GALLEGO

                  Dios guarde a usted,

Doña Ghuana.

JUANA

                       Oyes, Gallego,

si me das el Don por mofa,

25

vete a burlar al infierno,

que me llamo Juana, Juana.

GALLEGO

No se enfade usted pur esu,

ya tiene Don toda criada:

yo compru a un bodegoneiru,

30

y una gallufa que tiene

tan gurda comu un terneiru,

llámase Duña Dumiña,

y es filla de un zapateiru

de aquellus de remendón.

35

JUANA

Vaya, esos cuentos dejemos;

y di, ¿qué traes ahora?

GALLEGO

Pusaré la carga, y luegu,

después de dus sorbetones

que tire al mio fungueiru,

40

hablaremos. Comu digu,

estar cun el amu quieru.

JUANA

Aquí discurro que sale,

y ocasión tienes de hacerlo.

 

(Sale DON FELIPE, vestido todo de negro.)

 

FELIPE

¡Bueno, lindo, aquí los dos

45

solos, y hablando en secreto!

apuesto me estáis cortando

algún vestido de aquellos

que acostumbráis a los pobres

que aquí os están manteniendo.

50

JUANA

¡Qué malicioso es usted!

Toribio estaba diciendo

os quiero hablar.

GALLEGO

                           Esu mismu.

DON PEDRO

Levántate, y el sombrero

quítate de la cabeza,

55

bruto sin crianza.

GALLEGO

                            Buenu:

nu tengu crianza, y es

purque no tengu dineiru.

DON PEDRO

Es respuesta como tuya:

vaya, ¿qué traes de nuevo?

60

GALLEGO

Traigu muchu y traigu pocu.

Señor, quieru lu primeru,

que la cuenta de lu que hoy

he cumpradu a usté ajustemus.

JUANA

Aun te falta la ensalada.

65

GALLEGO

Ya en la cucina la dexu:

tú calla, y mete tu cara

en una agua que esté hirviendu.

DON PEDRO

¿Y qué te debo?

GALLEGO

                        Diez reales.


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DON PEDRO

De los diez, recogeremos

70

cuatro y medio, que de sisas

traerás demás.

GALLEGO

                      Esu niegu:

¿yu sisar? ¡Jesús mil veces!

y que me fuera al infiernu.

Los Gallegus compradores

75

nu nus pringamus en esu.

JUANA

Y ayer sisaste en la carne

media libra.

GALLEGO

                  Es un enredu,

que yo sisé una migaja,

y la otra fue el carnicera.

80

DON PEDRO

Pues si debo diez reales,

toma veinte, y dame el resto.

GALLEGO

Aquí hay diez en una pieza.

DON PEDRO

¿Quieres otra cosa?

GALLEGO

                               Quieru,

comu me voy a mi tierra,

85

dejaré otru compañeru

en mi lugar, que traspasu

todus lus amus que tenga.

DON PEDRO

Yo de ninguna manera

quiero entrar en tal convenio,

90

eso es querer tú mandar

mi voluntad y dinero.

JUANA

El amo dice muy bien.

GALLEGO

¿Y quién te mete a tú en esu?

estu ya está establecidu;

95

y si usté nu viene en ellu,

en cualquier Cancillería

juro a brios le pongu un pleitu.

DON PEDRO

A si que se me olvidaba:

¿pareces un poco lerdo?

100

vaya, afloja los diez reales;

¿que te quieres ir con ellos?

GALLEGO

Ya se los di a su merced.

DON PEDRO

¿A mí? deliras, Gallego:

tú, te guardaste los veinte,

105

pero los diez no me has vuelto.

GALLEGO

Volvilus.

JUANA

               Dice muy bien;

en el bolsillo derecho

los metió usted; por más señas,

que era una pieza.

DON PEDRO

                             En efecto;

110

reniego de mi memoria,

tan frágil como la tengo.

GALLEGO

¿Y en qué quedamus, señor,

de aquello que le he propuesto?

DON PEDRO

Una vez durmes en casa,

115

a la noche nos veremos.

GALLEGO

Está muy bien: su mercé

quede cun Dios. Hasta luegu.

DON PEDRO

Oyes, ¿me has dado los diez

reales?... mas, si, me acuerdo.

120

GALLEGO

¡Válgate tres mil diablus,

que memurión tan perversu!   (Vase.)

DON PEDRO

Abre tú, que llaman.

 

(Llaman.)

 

JUANA

                               Voy:

la casa esta es un infierno,

no cesa la campanilla.   (Vase.)

125

DON PEDRO

Ten paciencia, y abre presto:

doctor mi hermano, y yo agente,

no es milagro en este tiempo,

llamen tanto a regalarnos

los sanos y los enfermos.

130

 

(Sale DON NICASIO.)

 

NICASIO

Oyes, hermano, ¿si vieras

el vizconde del Mochuelo

que canal tan horrorosa

me acaba de enviar? apuesto

que es mayor, que la que rifan

135

de San Antón

en la calle de Toledo.

DON PEDRO

                       Así tienes

para llenar bien los huecos.

NICASIO

Ya he mandado que me frían

la asadura entera, los sesos,

140

pajarillas y riñones,

y luego me la meriendo.

DON PEDRO

¿Sólo?

NICASIO

          Para esas frioleras,

cuatro botellas de añejo,


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media docena de roscas,

145

y una sartén de torreznos,

soy hombre muy suficiente,

sin que vengan compañeros.

DON PEDRO

¡Qué glotón, eres! y dudo,

¿como en cuerpo tan pequeño

150

puede caber lo que al día

estás, bárbaro, comiendo?

NICASIO

Ahora no estoy comedor;

y es lo mejor y más bueno

que jamás tuve desgana

155

ni me he sentido repleto.

DON PEDRO

¿Hemos comido hoy, Nicasio?

NICASIO

¡Qué memoria! sí por cierto,

a más de las dos y media;

y por señas que pusieron

160

un capón, y tú empezaste

a decir que estaba tieso,

y yo tan blando lo hallé,

que no dejé ni los huesos.

DON PEDRO

De nada me acuerdo.

NICASIO

                                 Mientes:

165

ayer te pedí diez pesos,

y hoy antes de amanecer

que te los pague me has hecho.

DON PEDRO

Calla: pues no me acordaba

de semejante dinero;

170

con que según lo que dices

me estás debiendo diez pesos.

NICASIO

Te deberé diez demonios;

¡pues, vaya, que estamos buenos!

No digo que esta mañana

175

te los di antes del almuerzo;

nunca yerra tu memoria,

sino para tu provecho.

 

(Sale JUANA con dos cajas de mantequilla de Soria.)

 

JUANA

Señor, estas mantequillas

envían de Recoletos;

180

y ha encargado el que las trae

que se las coma usted presto,

que tiene riesgo en perderse,

porque está lluvioso el tiempo,

NICASIO

Daca, y dile al portador,   (Come.)

185

que cuando llegue al convento,

diga que ya están comidas

y cumplido el mandamiento.

DON PEDRO

Que ha de darte un torozón,

que comiste dos pimientos

190

en vinagre a medio día,

y uno y otro es muy opuesto.

NICASIO

¡Qué tonto que eres, Perico!

hombre, tú sabrás de pleitos;

yo que soy médico sé,

195

si me hará daño o provecho:

déjame que las concluya,

que ya se va el papel viendo.

DON PEDRO

Hasta que te maten.

NICASIO

                              Más matan

los bodrios que yo receto,

200

y hago quieran o no quieran

que los tomen los enfermos.

JUANA

Otra noticia, señor:

la Paula de cien Pozuelos,

que fue criada de usted,

205

ahora llega, y quiere veros.

DON PEDRO

¡Pobre muchacha! que entre,

JUANA

Está bien.

DON PEDRO

                Nicasio.

NICASIO

                              Pedro.

DON PEDRO

Déjalas para otro día.

NICASIO

Llega ya tarde el consejo;

210

sólo hay madera,

que ya las mantequillas cayeron.

¡Gloria a Dios! ¡con que apetencia

a todas horas me encuentro!

 

(Sale PAULA y GORO de lugareños con una cesta.)

 

PAULA

Señores, muy buenos días,

215

nos alegramos de veros;

nosotras para serviros

también estamos lo mesmo.

DON PEDRO

Ahora estás buena, muchacha.

PAULA

Si me he casao.


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DON PEDRO

                         Me alegro.

220

NICASIO

¿Y este es tu marido?

PAULA

                                   Este.

NICASIO

Es bastante macareno.

GORO

Para servir a usté en cuanto

sea insuficiente mi afecto.

PAULA

Para usted traigo un recado

225

del lugar.

DON PEDRO

                 Di, y le sabremos.

PAULA

Ya conoce usted a la hidalga

que vive junto al convento.

DON PEDRO

Trescientos reales me debe.

PAULA

Aquí traigo yo doscientos.

230

DON PEDRO

¿Doscientos traes? he, tal cual:

echa acá, y pleito por menos.

 

(Dáselos PAULA.)

 

PAULA

No señor, que ma encargao

que usté la compre con ellos

una parla... parla... parla...

235

¡vótova que no me acuerdo!

¿cómo se llama Gorito?

GORO

¡Qué memoria de vencejo!

se llama, se llama... vaya,

si ya tampoco macuerdo.

240

NICASIO

La memoria de mi hermano

corre pareja con estos.

Dad señas, puede que así

se venga en conocimiento.

PAULA

Ello es cosa como un dengue,

245

con las puntas hasta el suelo;

su capillita de fraile,

ribeteada de pellejos;

y se llama parla... parla...

DON PEDRO

Parlamentaria.

PAULA

                       Eso mesmo:

250

al fin con esos diez duros dice

que de un color bueno

la compre usté una, y también

cuarenta varas de un lienzo,

que llaman trus.

NICASIO

                          Trué dirás.

255

PAULA

Que más tiene. Si el dinero

no alcanza, que supla usté,

que ya cumplirá en pudiendo.

DON PEDRO

No estaba malo el petardo;

¿que supla yo? ni por pienso:

260

di que venga ella a comprarlo,

que harto me debe sin eso.

PAULA

Denos usté, los diez duros

que ansina se lo diremos.

DON PEDRO

¿Qué diez duros? ¿estáis locos?

265

¿pues acaso yo los tengo?

PAULA

Sí señor, y por más señas

en seis papeles envueltos.

DON PEDRO

¿Es cierto, Nicasio?

NICASIO

Sí,

       míralo sino.

DON PEDRO

                           En efecto:

270

mas dijera que eran míos,

a tomarme juramento.

Llevádselos, y decidla

que me pague, y que no presto.

NICASIO

¿Qué llevas tú en esa cesta?

270

PAULA

Unos bollitos tan tiernos

que en la boca se deshacen,

y saben que es un portento.

NICASIO

Señal que los has probado;

alarga aquí, y los veremos:    (Come.)

275

llevarán mi aprobación,

que entiendo bastante de eso.

PAULA

¿Qué se los come usté?

NICASIO

                                     Toma,

¡eso que tiene de nuevo!

¿como tengo de votar,

280

en razón, sino los pruebo?

DON PEDRO

Dáselos, bruto.

GORO

                          Señor,

que vienen para un enfermo.

NICASIO

Esto a un enfermo al instante

se le volviera veneno.

285

PAULA

¿Y a usté que se le volverá?

NICASIO

Triaca:

a fe que estaban bien hechos:

               toma la cesta.


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GORO

¡Y qué limpia!

NICASIO

Es muchísimo mi aseo;

290

de estas cosas limpio

yo cuanto miro, y cuanto encuentro.

GORO

¿Y qué me dirán ahora

si vacía se la llevo?

NICASIO

No la lleves ni parezcas,

295

y con eso está compuesto.

A muy pocos me han sabido;

si tienes más, ve trayendo.

DON PEDRO

¿Y a qué venís a Madrid?

PAULA

A estarnos aquí comiendo,

300

si usted nos hace favor,

lo que resta del invierno.

DON PEDRO

Y faltan cinco o seis meses;

¡sopla! ¡que ronchón tan fiero,

Nicasio!

NICASIO

              ¿Y venís solitos?

305

GORO

Los de casa solo semos

los que venimos. Muchachos,

(Llamando.)    muchachos, entrad adentro;

no hay que tener cortedad,

que el amo gusta de veros.

310

DON PEDRO

Lo propio que si a pellizcos   (Aparte.)

me arrancaran el pellejo.

 

(Salen muchos Payos.)

 

PAYOS

Dios guarde a usted, señor amo,

nos alegramos de verlo.

NICASIO

¿Se ha despoblado el lugar?

315

no son pocos los melenos.

DON PEDRO

Oyes, chica, y ¿estos son

solos los de casa?   (A PAULA.)

PAULA

                             Estos

son solo nuestros parientes.

NICASIO

Déjalo a mi cuenta, Pedro,

320

(Aparte a DON PEDRO.)

que ya se me ha prevenido

como hacerlos marchar presto.

¡Pobrecillos! Ea, vayan,

descansen por allá dentro,

en tanto que se os destina

325

cuarto para alojamiento.

PAULA

En cualquier parte.

GORO

                              Nosotros,

en comiendo y en bebiendo

bien, y en durmiendo en blando,

estaremos tan contentos.

330

NICASIO

Idos ya.

PAULA

           Vamos, muchachos,

que ya seguro tenemos

hasta las carnestolendas

donde llenar el pellejo.

 

(Éntranse todos los Payos.)

 

DON PEDRO

¿Qué me hayas quitado echarlos?

335

NICASIO

De mi cuenta queda hacerlo;

ya sabes mi buen humor,

verás que chasco les pego.   (Vanse.)

 

(Salen LUISA y JUANA con una bandeja de plata cubierta.)

 

JUANA

Sobre que ya lo tomé,

y a lo hecho no hay remedio.

340

LUIS

Has hecho Juana muy mal,

que aunque su expresión aprecio,

me indispongo con mi padre,

si acaso llega a saberlo.

JUANA

Déjese usted regalar,

345

que nada tiene de ajeno

en un novio honrado hacer

ese corto cumplimiento.

LUIS

¿Y que envía?

JUANA

                       Chocolate,

a exquisito trascendiendo,

350

y en bandejita de plata:

todo para usted.

(Sale DON NICASIO.)

NICASIO

                          ¿Qué es eso?

LUIS

Nos pilló: ¡yo estoy temblando!   (Aparte.)

JUANA

Valor, y perder el miedo.

NICASIO

¿Qué cuchicheáis,

355

llegaos acá, ¿qué es eso?

JUANA

No lo ve usted, chocolate.

NICASIO

Trae acá, lo probaremos,   (Come.)

LUIS

¿Y se lo come usted crudo?


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NICASIO

¿Acaso es vaca o carnero,

360

que no se puede comer

sino se cuece primero?

¿de quien es?

JUANA

                       Nuestro vecino

el señor Don Anacleto,

ahora lo acaba de enviar

365

para usted con su Gallego.

NICASIO

Mujer, ¿para mí? porque,

¡si apenas nos conocemos!

LUIS

¿Le ha visitado usted?

NICASIO

                                    Sí;

le recete unos cangrejos,

370

a ver si con la sustancia

se le hinchaba algo el pellejo,

que parece el pobrecito

lo mismo que un esqueleto.

LUIS

Lo enviará con esa causa.

375

NICASIO

La fineza le agradezco;

y me manda la bandeja

también.

JUANA

             Eso es lo primero.

NICASIO

Supongo es de plata.

JUANA

                                 Y plata

que valdrá la onza dos pesos.

380

NICASIO

Tanto mejor.

JUANA

                   El regalo   (Aparte.)

contarle ya con los muertos.

LUIS

Guarda tú ese chocolate

a su merced.   (Vase.)

                     Nada de eso,

que se le pueden pegar

385

las pastillas en los dedos.

Yo lo iré guardando en breve, (Come.)

Sin gastar chocolatero.    (Vase.)

JUANA

¡Ah glotón! ¡quién a patadas

te lo sacara del cuerpo!

390

   

(Sale DON ANACLETO de militar ridículo, abotonado, etc.)

 

DON ANACLETO

Chi, chi, muchacha, Juanita,

¿y mi idolatrado dueño?

JUANA

En este propio instante

se ha entrado allá dentro.

DON ANACLETO

Yo advertí la puerta abierta,

395

y me he entrado con pretexto

de dar las pascuas.

JUANA

                            ¿Sabéis

que aquel regalito vuestro

nos cogió el tío con él?

y ha sido forzoso medio

400

decir se lo enviaba usted

por cautelar el secreto.

DON ANACLETO

¡Qué fatalidad! Juanita,

¡si vieras lo que lo siento!

JUANA

Se ha inmutado usted.

405

DON ANACLETO

Sintiera

             supiese mi galanteo;

pues si ahora me hallase aquí,

y tirara del acero,

(¡ay hija mía!) era lance

en que me caía muerto.

410

JUANA

Si usted no es hombre.

DON ANACLETO

                                    Si tal;

y tan fino, que me quiebro:

de un tiro que oiga, en tres días

del accidente no vuelvo.

JUANA

¡Qué cosa tan tiernecita

415

es usted, Don Anacleto!

Pero volviendo al regalo,

para otra vez os advierto,

enviéis, aunque valga más,

expresión que abulte menos.

420

DON ANACLETO

Mira, toma esa sortija,

por lo mucho que te debo;

y hazme un favor.

JUANA

                            Porque no.

DON ANACLETO

Di al padre de mi embeleso,

me conceda por esposa

425

a Doña Luisa.

JUANA

                       Y tan presto

se lo diré, que ha de ser

ahora, pues salir le veo.

DON ANACLETO

No estoy para estar delante:

¡sólo de mirarle tiemblo!


- 9 -


 

430

JUANA

No os vayáis: valor.   (Deteniéndole.)

DON ANACLETO

                                Mujer

si yo no soy para esto.

JUANA

Retiraos a aquel lado,

en tanto que a hablarle llego:

  

(Retírase DON ANACLETO.)

  

por si se chupa algo más,

435

voy a engañar a este necio.

 

(Sale DON PEDRO.)

 

DON PEDRO

Juana, ¿qué haces aquí?

JUANA

                                     Oíd.

(Con voz baja a DON PEDRO.)

DON PEDRO

¿Quien es aquel estafermo?

JUANA

Es el vecino de arriba,

(Gritando.)    el señor Don Anacleto.

440

DON PEDRO

¿Y qué busca?

JUANA

                         Oigame usted:

(Con voz baja a DON PEDRO.)

va con otros caballeros

mañana a caza, y me ha dicho,

si queréis favorecerlo

para cuatro o cinco días

445

con la escopeta y los perros.

DON ANACLETO

A hora apuesto que le dice,

si me admite por su yerno.

JUANA

¿Qué responde usted, señor?   (Gritando.)

DON PEDRO

Señor vecino, soy vuestro;

450

y a lo que me ha dicho Juana,

digo que sí, que a sujetos

como vos, no niego yo

cuánto valgo, y cuánto tengo.   (Vase.)

JUANA

Ya el sí lleváis.

DON ANACLETO

                       Yo no sé

455

de gozo lo que me tengo:

¡quien creyera que a su hija

me hubiera dado tan presto!

¿No podré hablar a Luisita?

JUANA

Volved en anocheciendo,

460

y por la puerta del patio

os entraré. A Dios.   (Vase.)

DON ANACLETO

                              Lo fresco

del patio puede dañarme

mas es forzoso el hacerlo.

Vendré muy bien arropado,

465

para evitar todo riesgo.   (Vase.)

 

(Cuarto de DON NICASIO: salen los Payos y Payas, sacando una mesa con cena y luces.)

 

PAULA

Aquí estará bien la mesa,

sentarse, y vamos comiendo.

TODOS

Bien huele.

GORO

                   Si es un platazo

de pelotillas sin hueso.

470

 

(Sale el GALLEGO.)

 

GALLEGO

Pocu es la gurullada

que ha venido de paletus.

PAULA

¿Qué quieres, Gallego?

GALLEGO

                                     Echarme,

que este es el cuartu en que duermu.

(Se entra en un cuarto a dormir.)

GORO

Las criadas man contao,

475

que en esos cuartos da dentro

anda a deshora de noche

un enfunto.

TODOS

                  Calla.

PAULA

                           Necio.

NICASIO

(Dentro.)   ¡Ay infeliz de mí!

¡nadie alivia mi tormento!

480

quitadme por caridad

estas cadenas que llevo.

 

(Ruido de cadenas.)

 

TODOS

¡Jesús me valga!

 

(Levántanse, y alborótanse todos.)

 

PAULA

                             ¡Yo estoy

muerta del temblor y miedo!

GORO

De las voces y el ruido

485

se ma erizado el cabello.

TODOS

Vámonos.

 

(Sale DON NICASIO vestido horrorosamente con luces, etc., y los detiene.)

 

NICASIO

                  ¿Adónde vais?


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PAULA

¡Jesús me valga!

TODOS

                           Escapemos.   (Todos revueltos.)

NICASIO

Deteneos, o al instante

os caéis en tierra muertos.

490

PAULA

Pregúntale si nos tiene

que mandar.

GORO

                    Sabéis si puedo.   (Temblando.)

Muerto, escucha una palabra.

PAULA

Dale Don, porque viviendo,

si es el pariente del amo,

495

lo tuvo.

GORO

            Señor Don muerto,

¿qué pretende de nosotros?

NICASIO

Vos me quitáis el sosiego,

y desde que estáis aquí

ha crecido mi tormento.

500

Salid pronto de esta casa,

pues si tardáis en hacerlo,

doy una voz, y bajáis

al palacio de Asmodeo,

que está en el infierno.

505

PAULA

Nunca

           a tal casa volveremos.

NICASIO

Cuidado.

GORO

               No pararé

de correr hasta mi pueblo.   (Vanse.)

NICASIO

A estos ya los he espantado;

voy a espantar al Gallego.

510

Toribio, despierta.

GALLEGO

                              ¡Ay!

(Sale soñoliento(1) a la puerta del cuarto, y asustado.)

¡válgame la Cruz del Fierru,

y los Canónigus todus

de la Catedral(2) de Oviedu!

¿Quién eres, visión horrible?

515

NICASIO

Un difunto.

GALLEGO

                   Ve al infiernu:

¿qué me quieres, espantaju?

NICASIO

Que restituyas lo ajeno,

pues has robado a tus amos

en sisar más de mil pesos.

520

GALLEGO

Mientes, muertu, en lo que hablas,

que no son sino doscientus

NICASIO

Restituye.

GALLEGO

                Aunque me forquen.

NICASIO

Restituye.

GALLEGO

                 Que nun quieru.

NICASIO

Pues te coxo.

GALLEGO

                       Aunque me cuxas,

525

tú predicas en desiertu,

pues lu que el Gallegu agarra

nunca lu suelta el Gallegu.    (Vase atolondrado.)

NICASIO

Me escondo, que viene gente,

a ver que viene a ser esto.   (Se esconde.)

530

 

(Sale JUANA trayendo a DON ANACLETO de la mano, que irá vestido ridículamente, con capa, botines, pañuelo a la cabeza, y encima el sombrero.)

 

JUANA

¿Qué arropadito venís?

DON ANACLETO

Hasta botines me he puesto,

que el patio está al cielo raso,

y es muy dañoso, el sereno.

JUANA

¡Jesús, y cuánto, os guardáis!

535

bien hacéis, que es malo el tiempo.

DON ANACLETO

¿De eso te admiras, Juanita?

para las narices tengo

una fundita de pieles

forrada de terciopelo,

540

y cuando hay frío, la pongo

y calentitas las llevo.

JUANA

Vamos, que mi señorita

estará sola.

DON ANACLETO

                  No acierto:

como está esto tan obscuro,

545

andar un paso no puedo.

JUANA

¡Qué valor, para si acaso

se apareciera ahora el muerto,

que dicen anda aquí!

DON ANACLETO

                                  Calla:

no menciones el suceso,

550

que como eso aconteciera,

me moría aquí de verlo.


- 11 -


 

(Sale NICASIO con las luces, JUANA corre chillando, y DON ANACLETO tiembla.)

 

NICASIO

Pues mírame ya.

JUANA

                           ¡San Blas,

me defienda de este aprieto!

NICASIO

Miradme bien uno y otro.

555

DON ANACLETO

¡Virgen del Carmen, qué es esto!

¡Alferecía me ha dado!

¡aquí tuvo fin mi aliento!

(Cae desmayado.)

JUANA

¡Ay Dios! ¡muerto se ha caído

el pobre Don Anacleto!

560

NICASIO

¿De qué tiemblas tú?

JUANA

                                  Fantasma,

¿dime de parte del Cielo,

qué me quieres?

NICASIO

                         Que a tus amos

no hurtes el jabón, el queso,

los garbanzos, el tocino,

565

las velas, el vino bueno;

y a tu tía se lo das,

que te lo vaya vendiendo.

JUANA

¡Ay, que sabe mis pecados

este demontre de muerto!

570

Señora.   (Gritando.)

NICASIO

             No grites, calla.

JUANA

¡Por Dios!   (Quiere irse.)

NICASIO

                 No huyas.

JUANA

                                  Gallego,

venid, que anda aquí el difunto.

NICASIO

Calla, muchacha.   (Cogiéndola.)

JUANA

                            No quiero.

NICASIO

Ahora que soy...

JUANA

                          Barrabás.

575

NICASIO

Don Nicasio.

JUANA

                  No te creo.

 

(Salen todos corriendo, y entre ellos DOÑA LUISA con una luz.)

 

LUISA

Qué alboroto es este! ¡Ay!    (Cáele la luz.)

DON PEDRO

¡Jesús me asista!

JUANA

                            Vecinos,

venid por Dios aquí presto.

NICASIO

Chicos, que soy yo.   (Manifestándose.)

DON PEDRO

                               Demonio,

580

¿y a qué es este fingimiento,

que el pasmo que me has causado

ha de abreviarme el entierro?

NICASIO

¿Pues no te dije que yo

disponía este embeleco,

585

para hacer que se marcharan

de esta casa los paletos?

DON PEDRO

Y se ha conseguido al fin,

pues no ha quedado uno de ellos.

JUANA

No le perdone a usted Dios

590

el susto que encima llevo.

¿Qué hombre hay aquí tendido?

NICASIO

Calla, que es Don Anacleto,

que al verme así, se cayó

del pasmo muerto en el suelo.

595

LUISA

Alcémosle.

DON ANACLETO

                  ¡Ay! poco a poco,   (Temblando.)

que tengo todos los huesos

descoyuntados del susto

que me ha introducido el muerto.

NICASIO

¡Qué risa! si he sido yo:

600

hombre, no tenga usted miedo.

DON PEDRO

¿Y a qué fin entró usté aquí?

NICASIO

Es que anda de galanteo.

DON PEDRO

¿Y con quién?

DON ANACLETO

                       ¡A Dios! ahora

se descubre mi festejo,

605

y me dan una paliza,

después del pasmo que llevo.

DON PEDRO

Sepamos, amigo, usted

a quien rinde sus obsequios.

¿A quién galantea?

NICASIO

                              A Luisa.

610

DON PEDRO

¡Cómo a Luisa! ¡Me alegro!

¿con que usted también se aplica

a ir buscando su a remedio?

DON ANACLETO

Que quiere usted, soy humano,

y usted ya me ha hecho yerno.


- 12 -


615

DON PEDRO

¿Yo? ¿cuándo?

DON ANACLETO

                          Cuando Juanita

por mí le habló a usted aquí mesmo.

DON PEDRO

No hay tal, que aunque tan escasa

siempre la memoria tengo,

lo que yo a usté le he ofrecido

620

es la escopeta y los perros.

DON ANACLETO

¿Yo caza? que... no señor:

sólo a Doña Luisa quiero

cazar.

DON PEDRO

          ¡Un escopetazo!

NICASIO

Diga usted, Don Anacleto,

625

¿se abriga usté así

siempre que sale de galanteo?

DON ANACLETO

Quiero cuidarme. Mañana,

si Dios quiere, nos veremos,

que ahora no estoy para nada:

630

buenas noches, caballeros,

porque me voy a meter

dentro la cama corriendo,

que estoy del susto muy malo;

además, que andar no puedo.

635

¡Ay amor! ¡y qué fatigas

cuestas! ¡pero no haya miedo

que yo me vuelva a exponer

a semejantes enredos!   (Vase temblando.)

 

(Sale el GALLEGO.)

 

GALLEGO

Señor.

DON PEDRO

          ¿Qué quieres, Toribio?

640

GALLEGO

Despedirme, y mi dineru,

que nun quiera servir mais

en casa dunde andan muertus:

el diablu me escarfullu

si a meter la pata vuelvu.   (Vase.)

645

NICASIO

La burla les tiene a todos

asombrados.

JUANA

                     Yo prometo,

a que no me sale el susto

en tres años de mi cuerpo.

LUISA

Ha sido chiste gracioso.

650

DON PEDRO

Agradecido te quedo,

Nicasio, pues con la burla

despediste los paletos.

LUISA

Se fueron.

NICASIO

                  Y dando fin

este extraño pensamiento:

655

TODOS

Pedimos todos rendidos

el perdón de nuestros yerros.

 

FIN

 




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