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Guy de Maupassant
Amor

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


12-ruido | rumbo-zurro

    Párrafo
1 2| seis de la tarde teníamos 12 grados bajo cero.~    Apenas 2 1| excelente. Algunas veces se abatían allí águilas soberbias, 3 2| hirviendo y dos copas de coñac abrasador, nos pusimos en camino acompañados 4 2| en seguida par el fúnebre abrazo del frío.~    La luna, en 5 2| construido una cabaña para abrigarnos de ese viento terrible de 6 2| levantado para ponernos al abrigo de la intemperie. Entré 7 2| punto me despertaron. Me abrigué con una piel de carnero, 8 2| Yo salí y me quedé absorto de asombro. La choza, en 9 1| exuberantes pastos, regados abundantemente, y señalando con la gradación 10 2| fogonazo en la oscuridad; Karl acababa de disparar su escopeta; 11 1| sucesos de un periódico acabo de leer un drama pasional. 12 2| dijo Karl -; veras como se acerca.~    Y así fue; se acercaba, 13 2| acerca.~    Y así fue; se acercaba, inconsciente del peligro 14 1| que en otros tiempos les acogiera durante sus excursiones 15 2| abrasador, nos pusimos en camino acompañados por un guarda y por nuestros 16 1| indescifrable de los animales acuáticos. Un pantano es un mundo 17 1| las altas hierbas.~    Soy admirador apasionado del agua: el 18 2| que parece palpable; no lo agita soplo alguno; diríase que 19 1| ese esprit gaulois que tan agradablemente vela las deficiencias. del 20 1| por el rumor vago de las aguas, por los fuegos fatuos, 21 1| Algunas veces se abatían allí águilas soberbias, y esos pájaros 22 2| espada, y la hiere coma una aguja envenenada, y la retuerce 23 2| de la choza, que tenía un agujero en el techo para dejar salir 24 1| muerta, frotando los juncos, ahuyentando los peces y a los pájaros, 25 1| una especie de cortijo con aires de castillo señorial, escondido 26 2| toser.~    Mi primo Karl, alarmado con aquella tos, me dijo 27 2| el cuello estirado y las alas tendidas, se deslizaron 28 2| a esa hora glacial del alba, que ese grito fugitivo, 29 1| invitó a cazar con él, a la alborada patos magníficos en los 30 1| semibruto y semicivilizado, de alegre carácter, dotado de ese 31 | alguna 32 | algunos 33 1| entre las raíces de las altas hierbas.~    Soy admirador 34 2| perdido, se oyó allí en lo alto, por encima de nuestras 35 1| después; es decir, uno que amaba. ¿Qué importan él y ella? 36 2| hoguera - decía Karl -, que ya amanece.~    Y en efecto, comenzaba 37 2| apagadiza y triste, esa luz amarillenta y mortecina que nos arroja 38 2| cuando en cuando huía bajo la amenaza de la escopeta, y parecía 39 1| razonamientos de la civilización. Amo la caza con pasión, y la 40 2| bandadas de patos formaban amplias manchas de color, pronto 41 1| señorial, escondido en un amplio valle.~    Coronaban las 42 2| a fin de que pudiéramos andar sin resbalar por la escurridiza 43 1| vida indescifrable de los animales acuáticos. Un pantano es 44 2| repetido, desgarrador; y el animalito que había salvado la vida 45 1| desfallecer de gusto.~    Aquel año, al final del otoño, se 46 1| un buen mozo de cuarenta años, encarnado, con mucha vida 47 | antes 48 1| señoriales, con árboles antiquísimos y poblados de caza excelente. 49 2| del alma del mundo.~    -Apagad la hoguera - decía Karl -, 50 2| Repartía sobre el mundo luz apagadiza y triste, esa luz amarillenta 51 1| apareció el Amor, como se aparecían a los primeros cristianos 52 2| lejano, antes de que se aparezca en el horizonte la primera 53 1| sobre la tierra, un mundo aparte, con vida propia, con pobladores 54 1| hierbas.~    Soy admirador apasionado del agua: el mar demasiado 55 2| 12 grados bajo cero.~    Apenas terminada la comida, me 56 | aquello 57 2| amarillenta y mortecina que nos arroja todos los meses al final 58 1| daban vida había trazados arroyuelos estrechos, por los que se 59 | así 60 1| en aquella selva secular asilo seguro, como si reconocieran 61 1| enternezca, ni porque me asombre, ni porque me conmueva, 62 2| salí y me quedé absorto de asombro. La choza, en forma de cono, 63 1| tanto inquiete, que tanto asuste algunas veces. ¿Por qué 64 1| hombre primitivo, muy poco atenuados por las sensaciones y los 65 1| dulce, tan fugaz; pero más aterrador a veces que el estruendo 66 2| lleno de inquietud:~    -Aunque no matemos mucho hoy, no 67 2| que tenía suspendida al ave. Vi una cosa negra que caía; 68 2| internamos por una de las avenidas de juncos que la rodean.~    69 1| errantes, que raramente se aventuran en países demasiados poblados 70 1| demasiados poblados para su azorada independencia, encontraban 71 2| amanecido un día claro y azul; el sol iba levantándose 72 2| comenzaba a clarear, y las bandadas de patos formaban amplias 73 1| los que se deslizaban las barcas, mudas sobre el agua muerta, 74 2| Durante la comida en la basta sala, donde los muebles 75 1| la caza con pasión, y la bestia ensangrentada, con sangre 76 2| iba contemplando el humo blancuzco que producía el aliento 77 2| encorvada, las manos en los bolsillos y la escopeta debajo del 78 2| manchas de color, pronto borradas en el firmamento.~    Brilló 79 1| de la izquierda hermosos bosques señoriales, con árboles 80 2| y la escopeta debajo del brazo. Nuestro calzado, envuelto 81 2| borradas en el firmamento.~    Brilló un fogonazo en la oscuridad; 82 1| noches de calma, por la bruma caprichosa que viste con 83 1| que flota sobre aquellas brumas: el misterio mismo de la 84 2| tendidas, se deslizaron bruscamente por encima de nuestras cabezas. 85 1| todo, los pantanos en que bulle la vida indescifrable de 86 2| a ello, pronto volvía en busca de su hembra.~    -.Déjala 87 2| nos habían construido una cabaña para abrigarnos de ese viento 88 | cada 89 2| insectos, los pajarillos, que caen muertos sobre el suelo duro 90 2| tomar cada uno dos tazas de café hirviendo y dos copas de 91 2| nuestros perros, que se estaban calentando.~    Un graznido extraño, 92 2| al revolver una de las calles de juncos, apareció a mi 93 1| envuelve en las noches de calma, por la bruma caprichosa 94 2| debajo del brazo. Nuestro calzado, envuelto en lana a fin 95 2| la comida, me eché en la cama y me quedé dormido, mirando 96 2| dispuesto a continuar su caminao por el espacio. Pero no 97 1| que el estruendo de los cañones de los hombres y de las 98 1| noches de calma, por la bruma caprichosa que viste con sudario de 99 1| semicivilizado, de alegre carácter, dotado de ese esprit gaulois 100 1| y singularmente con un característico misterio; nada que tanto 101 2| abrigué con una piel de carnero, y después de tomar cada 102 2| la mañana que rasga las carnes coma una sierra, y la corta 103 2| los perros salieron a la carrera. Entonces, de minuto en 104 2| Llegué por la noche a casa de mi primo. Hacía un frió 105 1| de cortijo con aires de castillo señorial, escondido en un 106 2| cabezas. Tiré; una de ellas cayó a mis pies. Era una cerceta 107 1| Karl de Ranyule me invitó a cazar con él, a la alborada patos 108 2| cayó a mis pies. Era una cerceta de pechuga plateada. Entonces 109 2| teníamos 12 grados bajo cero.~    Apenas terminada la 110 2| hasta mi primo, con aquella chaqueta de piel de foca parecía 111 2| llamas que regocijaban la chimenea.~    A las tres en punto 112 2| el ruido que produce al chocar con las juncos, y "Pierrot" 113 1| misteriosas en la serenidad de los cielos.~    Nací con todos los 114 1| los razonamientos de la civilización. Amo la caza con pasión, 115 2| Y en efecto, comenzaba a clarear, y las bandadas de patos 116 2| el horizonte la primera claridad de los días de invierno. 117 2| Habia amanecido un día claro y azul; el sol iba levantándose 118 2| la rodean.~    Nuestros codos, al rozar con las largas 119 1| valle.~    Coronaban las colinas de la derecha y de la izquierda 120 2| monstruoso diamante rosa, colocado de pronto sobre el agua 121 2| formaban amplias manchas de color, pronto borradas en el firmamento.~    122 1| tierra, mojada bajo los colores del sol, donde vibró y surgió 123 2| amanece.~    Y en efecto, comenzaba a clarear, y las bandadas 124 2| nuestras cabezas mirando a su compañera, que yo tenia muerta entre 125 2| hirviendo y dos copas de coñac abrasador, nos pusimos en 126 2| asombro. La choza, en forma de cono, parecía un monstruoso diamante 127 1| mejor región de caza que he conocido Entre aquellos innumerables 128 2| cacería. Allí nos habían construido una cabaña para abrigarnos 129 2| ruido ninguno: y yo iba contemplando el humo blancuzco que producía 130 2| escopeta, y parecía dispuesto a continuar su caminao por el espacio. 131 2| ruidillo misterioso que contribuyó a que me sintiese ya como 132 1| misterio; nada que tanto conturbe, que tanto inquiete, que 133 2| de café hirviendo y dos copas de coñac abrasador, nos 134 1| en un amplio valle.~    Coronaban las colinas de la derecha 135 2| vida que no se ve y que corre por el aire sombrío, rápido, 136 2| inconsciente del peligro que corría, loco de amor por la que 137 2| carnes coma una sierra, y la corta como una espada, y la hiere 138 2| aquello fue como si hubiera cortado el hilo que tenía suspendida 139 2| orden al guardia para que cortara algunos juncos.~    Hicieron 140 1| vivía en una especie de cortijo con aires de castillo señorial, 141 2| pájaro, que fue un quejido corto, repetido, desgarrador; 142 2| mucho hoy, no quiero que te costipes; vamos a encender lumbre.~    143 1| el misterio mismo de la creación quizá! ¡No fue en el agua 144 2| empezó a juguetear por las cristalinas paredes, éstas empezaron 145 1| aparecían a los primeros cristianos cruces misteriosas en la 146 1| En Ia crónica de sucesos de un periódico 147 1| los primeros cristianos cruces misteriosas en la serenidad 148 | cual 149 | cuanto 150 1| Mi primo, un buen mozo de cuarenta años, encarnado, con mucha 151 2| La luna, en el último cuarto, pálida, parecía también 152 1| siente en esas llanuras cubiertas de agua? ¿Será por el rumor 153 1| rumbo.~    El valle estaba cubierto de exuberantes pastos, regados 154 2| paredes y el techo estaban cubiertos de pájaros disecados, y 155 2| cuando dos aves, con el cuello estirado y las alas tendidas, 156 2| aparecía a mis ojos con cuatro cuernos.~    Pero el frío del helado 157 1| encarnado, con mucha vida en el cuerpo y muchos poles, en la cara, 158 1| Ia finca.~    Mi primo lo cuidaba con esmero digno del mejor 159 1| islotillos verdes que le daban vida había trazados arroyuelos 160 2| aire glacial hace tanto daño, que parece palpable; no 161 2| Plongeon" y "Pierrot".~    Al dar los primeros pasos, me sentía 162 2| bolsillos y la escopeta debajo del brazo. Nuestro calzado, 163 2| aquella misma noche.~    Debíamos ponernos en marcha a las 164 2| desmayada en el espacio; tan débil, que no le quedaban ya fuerzas 165 2| espacio. Pero no pudiendo decidirse a ello, pronto volvía en 166 1| se ha matado después; es decir, uno que amaba. ¿Qué importan 167 1| agradablemente vela las deficiencias. del ingenio, vivía en una 168 2| busca de su hembra.~    -.Déjala en el suelo - me dijo Karl -; 169 2| largas hojas del junco, iban dejando en pos de nosotros un ruidillo 170 | demasiados 171 2| agua helada del pantano. Y dentro se veían dos sombras fantásticas: 172 1| Coronaban las colinas de la derecha y de la izquierda hermosos 173 1| peces y a los pájaros, que desaparecían, éstos entre las espigas, 174 2| encima de nosotros, lloraba desconsoladamente.~    No recuerdo gemido 175 1| ensangrentándome las manos, me hace desfallecer de gusto.~    Aquel año, 176 2| alguno de dolor que me haya desgarrado el alma tanto como el reproche 177 2| quejido corto, repetido, desgarrador; y el animalito que había 178 2| cuatro y media al punto designado para Ia cacería. Allí nos 179 1| estrechos, por los que se deslizaban las barcas, mudas sobre 180 2| y las alas tendidas, se deslizaron bruscamente por encima de 181 2| pálida, parecía también desmayada en el espacio; tan débil, 182 2| reflejo de nuestra hoguera despertaba a las aves salvajes.~    183 2| de una hora para que se despertaran las aves errantes que íbamos 184 2| A las tres en punto me despertaron. Me abrigué con una piel 185 1| cosa es lo que de allí se desprende; un misterio más profundo, 186 2| cono, parecía un monstruoso diamante rosa, colocado de pronto 187 2| primera claridad de los días de invierno. Me parece, 188 1| primo lo cuidaba con esmero digno del mejor de los parques, 189 2| a encender lumbre.~    Y dio orden al guardia para que 190 2| no lo agita soplo alguno; diríase que está inmóvil; muerde, 191 2| estaban cubiertos de pájaros disecados, y donde hasta mi primo, 192 2| oscuridad; Karl acababa de disparar su escopeta; los perros 193 2| fondo del valle; y ya nos disponíamos a marcharnos, cuando dos 194 2| de la escopeta, y parecía dispuesto a continuar su caminao por 195 2| recuerdo gemido alguno de dolor que me haya desgarrado el 196 2| eché en la cama y me quedé dormido, mirando las llamas que 197 1| semicivilizado, de alegre carácter, dotado de ese esprit gaulois que 198 1| periódico acabo de leer un drama pasional. Uno que la ha 199 1| imperceptible de aquel mundo tan dulce, tan fugaz; pero más aterrador 200 2| caen muertos sobre el suelo duro y se endurecen en seguida 201 2| veces él, otras yo, nos echábamos la escopeta a la cara en 202 2| en calor.~    Entonces, echado boca arriba, me puse a mirar 203 2| aquellas piedras de hielo echaran a sudar. Karl, que se había 204 2| terminada la comida, me eché en la cama y me quedé dormido, 205 | ellas 206 | ello 207 | ellos 208 2| por la singular y poderosa emoción que hace siempre nacer en 209 1| con todos los instintos y emociones del hombre primitivo, muy 210 2| cristalinas paredes, éstas empezaron a fundirse suavemente y 211 1| buen mozo de cuarenta años, encarnado, con mucha vida en el cuerpo 212 2| que te costipes; vamos a encender lumbre.~    Y dio orden 213 2| Aquel en el cual nos encontrábamos, estaba muerto, muerto de 214 1| su azorada independencia, encontraban en aquella selva secular 215 2| del otro, con la espalda encorvada, las manos en los bolsillos 216 2| sobre el suelo duro y se endurecen en seguida par el fúnebre 217 1| con pasión, y la bestia ensangrentada, con sangre en su plumaje, 218 2| traían, uno tras otro, patos ensangrentados que, moribundos, nos miraban 219 1| con sangre en su plumaje, ensangrentándome las manos, me hace desfallecer 220 1| pantanos de los países del ensueño, a esas regiones espantables 221 1| importa; y no porque me enternezca, ni porque me asombre, ni 222 2| envolví en mi manta y traté de entran un poco en calor.~    Entonces, 223 2| abrigo de la intemperie. Entré en ella, y como todavía 224 2| sin aliento, gozosos, entusiasmados nos traían, uno tras otro, 225 2| la hiere coma una aguja envenenada, y la retuerce coma unas 226 2| que íbamos a perseguir, me envolví en mi manta y traté de entran 227 2| brazo. Nuestro calzado, envuelto en lana a fin de que pudiéramos 228 1| silencio profundo que lo envuelve en las noches de calma, 229 2| graznido extraño, graznido errante, perdido, se oyó allí en 230 2| Y en efecto, no se escapaba. Sin dejar de revolotear 231 2| dijo.... El macho no se escapará.~    Y en efecto, no se 232 2| andar sin resbalar por la escurridiza helada tierra, no hacía 233 1| Mi primo lo cuidaba con esmero digno del mejor de los parques, 234 | esos 235 2| sierra, y la corta como una espada, y la hiere coma una aguja 236 2| al lado del otro, con la espalda encorvada, las manos en 237 1| ensueño, a esas regiones espantables que ocultan un secreto inescrutable 238 1| del ingenio, vivía en una especie de cortijo con aires de 239 2| la cara, la mirada fija,- esperaba a que estuviese a tiro.~    -¿ 240 1| desaparecían, éstos entre las espigas, aquellos entre las raíces 241 1| carácter, dotado de ese esprit gaulois que tan agradablemente 242 2| soplo alguno; diríase que está inmóvil; muerde, traspasa, 243 2| he visto una helada coma esta-me decía.~    Y a las seis 244 2| las cristalinas paredes, éstas empezaron a fundirse suavemente 245 2| dos aves, con el cuello estirado y las alas tendidas, se 246 | esto 247 | éstos 248 1| había trazados arroyuelos estrechos, por los que se deslizaban 249 1| aterrador a veces que el estruendo de los cañones de los hombres 250 2| mirada fija,- esperaba a que estuviese a tiro.~    -¿Has matado 251 2| nuestros perros.~    Pronto estuvimos a la orilla del pantano, 252 1| haga soñar, sino porque evoca en mí un recuerdo de la 253 1| antiquísimos y poblados de caza excelente. Algunas veces se abatían 254 1| les acogiera durante sus excursiones sin rumbo.~    El valle 255 2| de foca parecía un animal exótico de los países helados, el 256 1| valle estaba cubierto de exuberantes pastos, regados abundantemente, 257 2| en ella, y como todavía faltaba más de una hora para que 258 1| el agua sin movimiento y fangosa, en la humedad triste de 259 2| dentro se veían dos sombras fantásticas: las de nuestros perros, 260 1| las aguas, por los fuegos fatuos, por el silencio profundo 261 2| escopeta en la cara, la mirada fija,- esperaba a que estuviese 262 1| casi en el fondo de Ia finca.~    Mi primo lo cuidaba 263 1| profundo, más grave, el que flota sobre aquellas brumas: el 264 2| aquella chaqueta de piel de foca parecía un animal exótico 265 2| firmamento.~    Brilló un fogonazo en la oscuridad; Karl acababa 266 2| de asombro. La choza, en forma de cono, parecía un monstruoso 267 2| y las bandadas de patos formaban amplias manchas de color, 268 2| tierra parece muerta de fría. El aire glacial hace tanto 269 2| casa de mi primo. Hacía un frió que se helaban las piedras.~ 270 2| el fuego.~    Mi primo se frotaba las manos.~    -Nunca he 271 1| mudas sobre el agua muerta, frotando los juncos, ahuyentando 272 2| tenazas, y la quema como el fuego.~    Mi primo se frotaba 273 1| vago de las aguas, por los fuegos fatuos, por el silencio 274 2| Karl, que se había quedado fuera, me gritó:~    -Ven a ver 275 2| débil, que no le quedaban ya fuerzas para marcharse y se estaba 276 1| aquel mundo tan dulce, tan fugaz; pero más aterrador a veces 277 2| del alba, que ese grito fugitivo, escondido entre las plumas 278 2| paredes, éstas empezaron a fundirse suavemente y muy poco a 279 2| endurecen en seguida par el fúnebre abrazo del frío.~    La 280 1| carácter, dotado de ese esprit gaulois que tan agradablemente vela 281 2| desconsoladamente.~    No recuerdo gemido alguno de dolor que me haya 282 1| surgió a la luz el primer germen de vida!~***~ 283 2| Plongeon", sin aliento, gozosos, entusiasmados nos traían, 284 1| abundantemente, y señalando con la gradación en el calor el camino del 285 2| de la tarde teníamos 12 grados bajo cero.~    Apenas terminada 286 1| del agua: el mar demasiado grande, demasiado vivo, de imposible 287 1| misterio más profundo, más grave, el que flota sobre aquellas 288 2| había quedado fuera, me gritó:~    -Ven a ver esto.~    289 2| camino acompañados por un guarda y por nuestros perros "Plongeon" 290 2| lumbre.~    Y dio orden al guardia para que cortara algunos 291 1| me hace desfallecer de gusto.~    Aquel año, al final 292 2| melancólicamente.~    Había amanecido. Habia amanecido un día claro y 293 1| pobladores permanentes y con habitantes de un día; con sus ruidos, 294 1| porque me conmueva, ni me haga soñar, sino porque evoca 295 | hay 296 | haya 297 2| primo. Hacía un frió que se helaban las piedras.~Durante la 298 2| animal exótico de los países helados, el buen Karl me dijo lo 299 1| derecha y de la izquierda hermosos bosques señoriales, con 300 1| muerte a los juncos, por el hervor casi imperceptible de aquel 301 2| cortara algunos juncos.~    Hicieron un montón de ellos en medio 302 1| las raíces de las altas hierbas.~    Soy admirador apasionado 303 2| corta como una espada, y la hiere coma una aguja envenenada, 304 2| como si hubiera cortado el hilo que tenía suspendida al 305 2| cada uno dos tazas de café hirviendo y dos copas de coñac abrasador, 306 2| al rozar con las largas hojas del junco, iban dejando 307 1| instintos y emociones del hombre primitivo, muy poco atenuados 308 1| estruendo de los cañones de los hombres y de las tempestades del 309 2| de que se aparezca en el horizonte la primera claridad de los 310 2| Aunque no matemos mucho hoy, no quiero que te costipes; 311 2| tiró: aquello fue como si hubiera cortado el hilo que tenía 312 2| De cuando en cuando huía bajo la amenaza de la escopeta, 313 1| movimiento y fangosa, en la humedad triste de la tierra, mojada 314 1| los ríos que pasan, que huyen, que se van, y, sobre todo, 315 2| largas hojas del junco, iban dejando en pos de nosotros 316 1| juncos, por el hervor casi imperceptible de aquel mundo tan dulce, 317 1| final del otoño, se presentó impetuosamente el frío, y mi primo Karl 318 1| y ella? Sólo su amor me importa; y no porque me enternezca, 319 1| decir, uno que amaba. ¿Qué importan él y ella? Sólo su amor 320 1| grande, demasiado vivo, de imposible posesión; los ríos que pasan, 321 2| también par el rigor del cielo inclemente. Repartía sobre el mundo 322 2| Y así fue; se acercaba, inconsciente del peligro que corría, 323 1| poblados para su azorada independencia, encontraban en aquella 324 1| pantanos en que bulle la vida indescifrable de los animales acuáticos. 325 1| espantables que ocultan un secreto inescrutable y peligroso.~    No. Otra 326 1| vela las deficiencias. del ingenio, vivía en una especie de 327 1| conocido Entre aquellos innumerables islotillos verdes que le 328 1| tanto conturbe, que tanto inquiete, que tanto asuste algunas 329 2| aquella tos, me dijo lleno de inquietud:~    -Aunque no matemos 330 2| traspasa, mata los árboles, los insectos, los pajarillos, que caen 331 1| Nací con todos los instintos y emociones del hombre primitivo, 332 2| ponernos al abrigo de la intemperie. Entré en ella, y como todavía 333 2| orilla del pantano, y nos internamos por una de las avenidas 334 2| claridad de los días de invierno. Me parece, a esa hora glacial 335 1| primo Karl de Ranyule me invitó a cazar con él, a la alborada 336 1| Entre aquellos innumerables islotillos verdes que le daban vida 337 1| colinas de la derecha y de la izquierda hermosos bosques señoriales, 338 2| la llama rojiza empezó a juguetear por las cristalinas paredes, 339 2| con las largas hojas del junco, iban dejando en pos de 340 2| Karl y yo íbamos uno al lado del otro, con la espalda 341 2| alma tanto como el reproche lamentable de aquel pobre animal, que 342 2| Nuestro calzado, envuelto en lana a fin de que pudiéramos 343 2| codos, al rozar con las largas hojas del junco, iban dejando 344 1| de un periódico acabo de leer un drama pasional. Uno que 345 2| el aire sombrío, rápido, lejano, antes de que se aparezca 346 1| camino del pantano, allá a lo lejos, casi en el fondo de Ia 347 | les 348 2| choza de hielo que habían levantado para ponernos al abrigo 349 2| claro y azul; el sol iba levantándose allá, en el fondo del valle; 350 2| salir el humo; y cuando la llama rojiza empezó a juguetear 351 2| quedé dormido, mirando las llamas que regocijaban la chimenea.~    352 1| singular que se siente en esas llanuras cubiertas de agua? ¿Será 353 2| madrugada, con objeto de llegar a las cuatro y media al 354 2| Llegué por la noche a casa de mi 355 2| con aquella tos, me dijo lleno de inquietud:~    -Aunque 356 2| por encima de nosotros, lloraba desconsoladamente.~    No 357 2| del peligro que corría, loco de amor por la que yo había 358 2| costipes; vamos a encender lumbre.~    Y dio orden al guardia 359 2| la hembra?..dijo.... El macho no se escapará.~    Y en 360 2| marcha a las tres de la madrugada, con objeto de llegar a 361 1| él, a la alborada patos magníficos en los pantanos de su posesión.~    362 2| ese viento terrible de la mañana que rasga las carnes coma 363 2| de patos formaban amplias manchas de color, pronto borradas 364 2| hasta mis huesos de una manera tan terrible que me puse 365 2| perseguir, me envolví en mi manta y traté de entran un poco 366 1| apasionado del agua: el mar demasiado grande, demasiado 367 2| Debíamos ponernos en marcha a las tres de la madrugada, 368 2| y ya nos disponíamos a marcharnos, cuando dos aves, con el 369 2| quedaban ya fuerzas para marcharse y se estaba allí arriba 370 2| inmóvil; muerde, traspasa, mata los árboles, los insectos, 371 2| inquietud:~    -Aunque no matemos mucho hoy, no quiero que 372 2| de llegar a las cuatro y media al punto designado para 373 2| Hicieron un montón de ellos en medio de la choza, que tenía un 374 2| moribundos, nos miraban melancólicamente.~    Había amanecido. Habia 375 2| que nos arroja todos los meses al final de su resurrección.~    376 2| la trajo en la boca.~    Metí al pato, frío ya, en un 377 2| caía del firmamento, se metió hasta mis huesos de una 378 | 379 1| algunas veces. ¿Por qué ese miedo singular que se siente en 380 2| ensangrentados que, moribundos, nos miraban melancólicamente.~    Había 381 2| escopeta en la cara, la mirada fija,- esperaba a que estuviese 382 2| echado boca arriba, me puse a mirar a la luna, que, vista a 383 | misma 384 1| primeros cristianos cruces misteriosas en la serenidad de los cielos.~    385 2| de nosotros un ruidillo misterioso que contribuyó a que me 386 1| en mí un recuerdo de la mocedad, recuerdo extraño de una 387 1| humedad triste de la tierra, mojada bajo los colores del sol, 388 2| forma de cono, parecía un monstruoso diamante rosa, colocado 389 2| juncos.~    Hicieron un montón de ellos en medio de la 390 2| patos ensangrentados que, moribundos, nos miraban melancólicamente.~    391 2| triste, esa luz amarillenta y mortecina que nos arroja todos los 392 1| No fue en el agua sin movimiento y fangosa, en la humedad 393 1| posesión.~    Mi primo, un buen mozo de cuarenta años, encarnado, 394 | mucha 395 | mucho 396 | muchos 397 1| se deslizaban las barcas, mudas sobre el agua muerta, frotando 398 2| la basta sala, donde los muebles y las paredes y el techo 399 2| diríase que está inmóvil; muerde, traspasa, mata los árboles, 400 1| que viste con sudario de muerte a los juncos, por el hervor 401 2| los pajarillos, que caen muertos sobre el suelo duro y se 402 2| emoción que hace siempre nacer en mi las proximidades de 403 1| serenidad de los cielos.~    Nací con todos los instintos 404 2| suspendida al ave. Vi una cosa negra que caía; oí el ruido que 405 | ninguno 406 | nuestra 407 | Nuestro 408 2| tres de la madrugada, con objeto de llegar a las cuatro y 409 1| regiones espantables que ocultan un secreto inescrutable 410 2| una cosa negra que caía; el ruido que produce al 411 2| vivienda polar, aparecía a mis ojos con cuatro cuernos.~    412 2| encender lumbre.~    Y dio orden al guardia para que cortara 413 2| Pronto estuvimos a la orilla del pantano, y nos internamos 414 2| Brilló un fogonazo en la oscuridad; Karl acababa de disparar 415 1| Aquel año, al final del otoño, se presentó impetuosamente 416 | Otra 417 | otras 418 | otros 419 2| árboles, los insectos, los pajarillos, que caen muertos sobre 420 2| grito en el aire, grito de pájaro, que fue un quejido corto, 421 2| escondido entre las plumas de un pajarraco, es un suspiro del alma 422 2| luna, en el último cuarto, pálida, parecía también desmayada 423 2| hace tanto daño, que parece palpable; no lo agita soplo alguno; 424 2| estaba allí arriba inmóvil, paralizada también par el rigor del 425 2| aquel mismo día salí para Paris.~FIN ~ ~ 426 1| esmero digno del mejor de los parques, y con razón, pues era aquel 427 1| imposible posesión; los ríos que pasan, que huyen, que se van, 428 1| civilización. Amo la caza con pasión, y la bestia ensangrentada, 429 1| periódico acabo de leer un drama pasional. Uno que la ha matado y 430 2| Al dar los primeros pasos, me sentía helado hasta 431 1| cubierto de exuberantes pastos, regados abundantemente, 432 2| en la boca.~    Metí al pato, frío ya, en un mismo zurrón... 433 1| juncos, ahuyentando los peces y a los pájaros, que desaparecían, 434 2| pies. Era una cerceta de pechuga plateada. Entonces se oyó 435 2| acercaba, inconsciente del peligro que corría, loco de amor 436 1| un secreto inescrutable y peligroso.~    No. Otra cosa es lo 437 2| aquel pobre animal, que se perdía en el espacio.~    De cuando 438 2| extraño, graznido errante, perdido, se oyó allí en lo alto, 439 1| crónica de sucesos de un periódico acabo de leer un drama pasional. 440 1| vida propia, con pobladores permanentes y con habitantes de un día; 441 2| aves errantes que íbamos a perseguir, me envolví en mi manta 442 2| una de ellas cayó a mis pies. Era una cerceta de pechuga 443 2| Era una cerceta de pechuga plateada. Entonces se oyó un grito 444 1| ensangrentada, con sangre en su plumaje, ensangrentándome las manos, 445 2| fugitivo, escondido entre las plumas de un pajarraco, es un suspiro 446 1| aparte, con vida propia, con pobladores permanentes y con habitantes 447 2| reproche lamentable de aquel pobre animal, que se perdía en 448 2| poseído por la singular y poderosa emoción que hace siempre 449 2| transparentes de aquella vivienda polar, aparecía a mis ojos con 450 1| vida en el cuerpo y muchos poles, en la cara, semibruto y 451 2| del junco, iban dejando en pos de nosotros un ruidillo 452 2| me sintiese ya como nunca poseído por la singular y poderosa 453 2| Karl me dijo lo que había preparado para aquella misma noche.~    454 1| al final del otoño, se presentó impetuosamente el frío, 455 2| aparezca en el horizonte la primera claridad de los días de 456 1| instintos y emociones del hombre primitivo, muy poco atenuados por 457 2| que caía; oí el ruido que produce al chocar con las juncos, 458 2| contemplando el humo blancuzco que producía el aliento de nuestros perros.~    459 | propia 460 2| siempre nacer en mi las proximidades de los pantanos.~    Aquel 461 2| por el espacio. Pero no pudiendo decidirse a ello, pronto 462 2| envuelto en lana a fin de que pudiéramos andar sin resbalar por la 463 | pues 464 2| de coñac abrasador, nos pusimos en camino acompañados por 465 2| espacio; tan débil, que no le quedaban ya fuerzas para marcharse 466 2| sudar. Karl, que se había quedado fuera, me gritó:~    -Ven 467 2| grito de pájaro, que fue un quejido corto, repetido, desgarrador; 468 2| coma unas tenazas, y la quema como el fuego.~    Mi primo 469 2| no matemos mucho hoy, no quiero que te costipes; vamos a 470 1| misterio mismo de la creación quizá! ¡No fue en el agua sin 471 1| espigas, aquellos entre las raíces de las altas hierbas.~    472 1| reconocieran en ella alguna rama que en otros tiempos les 473 1| frío, y mi primo Karl de Ranyule me invitó a cazar con él, 474 2| corre por el aire sombrío, rápido, lejano, antes de que se 475 1| esos pájaros errantes, que raramente se aventuran en países demasiados 476 2| terrible de la mañana que rasga las carnes coma una sierra, 477 1| mejor de los parques, y con razón, pues era aquel pantano 478 1| por las sensaciones y los razonamientos de la civilización. Amo 479 1| secular asilo seguro, como si reconocieran en ella alguna rama que 480 2| de nuestras cabezas. El reflejo de nuestra hoguera despertaba 481 1| cubierto de exuberantes pastos, regados abundantemente, y señalando 482 1| era aquel pantano la mejor región de caza que he conocido 483 1| países del ensueño, a esas regiones espantables que ocultan 484 2| mirando las llamas que regocijaban la chimenea.~    A las tres 485 2| rigor del cielo inclemente. Repartía sobre el mundo luz apagadiza 486 2| que fue un quejido corto, repetido, desgarrador; y el animalito 487 2| desgarrado el alma tanto como el reproche lamentable de aquel pobre 488 2| que pudiéramos andar sin resbalar por la escurridiza helada 489 2| los meses al final de su resurrección.~    Karl y yo íbamos uno 490 2| una aguja envenenada, y la retuerce coma unas tenazas, y la 491 2| frío.~    De pronto, al revolver una de las calles de juncos, 492 2| paralizada también par el rigor del cielo inclemente. Repartía 493 1| imposible posesión; los ríos que pasan, que huyen, que 494 2| avenidas de juncos que la rodean.~    Nuestros codos, al 495 2| entre mis manos.~    Karl, rodilla en tierra, con la escopeta 496 2| humo; y cuando la llama rojiza empezó a juguetear por las 497 2| parecía un monstruoso diamante rosa, colocado de pronto sobre 498 2| Nuestros codos, al rozar con las largas hojas del 499 2| dejando en pos de nosotros un ruidillo misterioso que contribuyó 500 1| habitantes de un día; con sus ruidos, con sus voces, y singularmente


12-ruido | rumbo-zurro

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