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Guy de Maupassant
Aparición

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


1827-prime | princ-yacia

    Párrafo
1 1| Era el mes de Julio de 1827 y yo me encontraba de guarnición 2 2| de su amor.~    Mi amigo abandonó su quinta el día mismo del 3 3| cuyos cajones habían quedado abiertos; atravesé la habitación 4 2| discreción y un silencio absoluto. En cuanto a mí, por nada 5 2| quise volver la cabeza. Acababa de encontrar el segundo 6 2| o de una cabeza, como si acabaran de colocarse encima.~    7 2| ramas de los árboles me acariciaban la cara; y a veces cogía 8 2| como mis ojos se habían acostumbrado al fin perfectamente a la 9 | Además 10 2| mostrar un continente sereno. Afectaba tranquilidad por mí y por 11 1| historia, una historia que afirmaba ser verdadera.~    El marqués 12 2| Me pareció, en efecto, agitado, preocupado, como si se 13 2| Sentí agitados mis miembros por un estremecimiento 14 2| pensando que una corriente de aire habría movido alguna tela 15 2| ávidamente poseído de una de esas alegrías de vivir que le llenan a 16 | alguno 17 | algunos 18 2| péineme usted; eso me aliviará; me curará; es necesario 19 2| conservando los colchones y las almohadas, sobre una de las cuales 20 2| la quinta.~    Pero ven a almorzar conmigo mañana y hablaremos 21 2| fui a su casa. Durante el almuerzo mi amigo apenas pronuncio 22 2| escuchando el canto de las alondras y el ruido rítmico de mi 23 2| un cobarde.~    Una mujer alta, vestida de blanco, me miraba 24 3| había sido el juguete de una alucinación. Seguramente he sufrido 25 2| usted las órdenes de su amo: quiero entrar en la casa.~    26 2| la intensidad misma de su amor.~    Mi amigo abandonó su 27 2| rogarte que no las leas, añadió.~    Me sentí casi ofendido 28 1| pelo completamente blanco y andaba encorvado como un anciano 29 2| vida, con la irresistible angustia de los espantos sobrenaturales. 30 2| felicidad. Después de un año de dicha sobrehumana y de 31 3| Durante una hora me pregunté ansiosamente si no había sido el juguete 32 | ante 33 2| de hielo. La retorcí, la anudé, la trencé como se trenza 34 3| visto. Esperé una semana. No apareció. Entonces me decidí a dar 35 2| contenerme más tiempo le aparté bruscamente y penetré en 36 1| todavía, se levantó y fue a apoyarse en la chimenea. Era un anciano 37 2| a cinco leguas de Rouen, aproximadamente.~    Al día siguiente, a 38 2| borrachera de fuerza.~    Al aproximarme a la quinta, busqué en mi 39 3| mis sentidos, cuando me aproximé a la ventana. Mis ojos por 40 | aquellas 41 | aquí 42 2| al paso. Las ramas de los árboles me acariciaban la cara; 43 2| que una puerta, la de un armario sin duda, había permanecido 44 2| pronto me dijo: -¡Gracias!-me arrancó el peine de las manos y 45 1| tal modo mi espíritu, ha arrojado en mí una turbación tan 46 3| cogí uno a uno y los fui arrojando a la calle con mis temblorosos 47 2| esto más tarde, porque os aseguro que en el instante de la 48 | así 49 3| turbación, esa especie de asombro que se siente al despertar 50 1| ochenta y dos años de edad, de aspecto respetable y simpático. 51 2| casa.~    El hombre pareció aterrado y balbuceó:~    -¿De modo 52 1| turbación tan profunda, tan aterradora y tan misteriosa, que jamás 53 2| produjeron en la piel una atroz sensación de frío como si 54 2| recobré la razón. No. Estaba aturdido, enloquecido, hasta el extremo 55 2| dientes una hoja y la mascaba ávidamente poseído de una de esas alegrías 56 3| la habitación corriendo, bajé cuatro a cuatro los escalones 57 | bajo 58 2| a la oscuridad, y vi con bastante precisión una gran pieza 59 3| verdadero pánico de las batallas. Cogí precipitadamente los 60 2| se pone flojo, flácido, blando como una esponja: se diría 61 2| Estaba lleno hasta los bordes. Yo solo necesitaba tres 62 2| impalpable de una especie de borrachera de fuerza.~    Al aproximarme 63 2| bota.~    Al entrar en el bosque puse mi caballo al paso. 64 2| rítmico de mi sable sobre la bota.~    Al entrar en el bosque 65 3| se habían enredado en los botones!~Los cogí uno a uno y los 66 1| gesto, me miró y cayó en mis brazos.~    Era un amigo de la 67 3| delante de mi casa.~    Di las bridas a mi ordenanza y subí a 68 2| es eso?... ¿Se está usted burlando de mí? No puede usted entrar 69 2| segundo de los paquetes que buscaba y había descubierto ya el 70 2| es el de ir a la quinta y buscar en la mesa de mi cuarto, 71 2| cómo reconocer y me puse a buscarlos.~    Estaba haciendo esfuerzos 72 2| encontraré la habitación que busco.~    -Pero.., señor.., sin 73 3| parte a la policía. Se le buscó por todos lados sin descubrir 74 2| aproximarme a la quinta, busqué en mi bolsillo la carta 75 2| cómo; manejé aquella cabellera de hielo. La retorcí, la 76 2| alguna cortina. Pero al cabo de un minuto, otro movimiento, 77 | Cada 78 2| tal que estuve a punto de caer redondo al suelo. ¡Oh! nadie 79 2| Dos o tres sillas estaban caídas en el suelo; y noté que 80 3| cartas sobre la mesa, cuyos cajones habían quedado abiertos; 81 2| gran pieza en desorden, una cama sin sábana, pero conservando 82 2| los prados, escuchando el canto de las alondras y el ruido 83 2| árboles me acariciaban la cara; y a veces cogía con los 84 2| de una muchacha se había casado con ella en una especie 85 3| la ventana. Mis ojos por casualidad descendieron sobre mi pecho. ¡ 86 3| que estaba algo enfermo a causa del sol que había tomado 87 1| notó el gesto, me miró y cayó en mis brazos.~    Era un 88 2| enmohecida que no logré hacerla ceder.~    Traté de romperla con 89 3| esos enloquecimientos del cerebro que hacen creer en lo sobrenatural.~    90 3| desaparecido. La encontré cerrada e inquebrantable.~    Entonces 91 2| habitación que yo mismo cerré al partir, y la de mi mesa. 92 2| distinguían las plantabandas de césped.~    Al ruido que hice pegando 93 1| levantó y fue a apoyarse en la chimenea. Era un anciano de ochenta 94 2| empuñadura de mi sable, y ciertamente si no lo hubiera encontrado 95 | cierto 96 2| la esperanza de ver más claro y me dirigí a la mesa.~    97 2| lado, hubiese huido como un cobarde.~    Una mujer alta, vestida 98 2| Atravesé primero la cocina, luego dos piececitas que 99 2| la huella profunda de un codo o de una cabeza, como si 100 2| acariciaban la cara; y a veces cogía con los dientes una hoja 101 2| sábana, pero conservando los colchones y las almohadas, sobre una 102 2| Yo le interrumpí con cólera.~-    ¿Cómo es eso?... ¿ 103 2| cabeza, como si acabaran de colocarse encima.~    Dos o tres sillas 104 2| en su alma un misterioso combate.~    Al fin me explicó exactamente 105 2| sable, sin conseguirlo. Comenzaba a irritarme por aquellos 106 2| de volver sin cumplir mi comisión. Pero se me ocurrió que 107 1| medio siglo. Tenía el pelo completamente blanco y andaba encorvado 108 1| una huella de miedo... ¿Comprendéis? Sí, durante diez minutos 109 1| bajo el peso de los años. Comprendió mi sorpresa y me contó su 110 2| Entonces me mostró un peine de concha y murmuró:~    -¡Péineme 111 2| las piezas deshabitadas y condenadas de las habitaciones muertas.~    112 1| Oh! Jamás hubiera confesado esto antes de llegar a la 113 | conmigo 114 2| romperla con el sable, sin conseguirlo. Comenzaba a irritarme por 115 2| empalizada abierta y podrida se conservaba milagrosamente en pie. La 116 2| una cama sin sábana, pero conservando los colchones y las almohadas, 117 2| Esa sensación la conservo en los dedos y me estremezco 118 1| alma una especie de terror constante. Los ruidos inesperados 119 1| Cada cual de nosotros había contado su historia, una historia 120 1| jamás he tenido valor para contarla. La he guardado en el fondo 121 3| fui a su casa resuelto a contarle todo lo sucedido. No le 122 1| ocurrió la aventura que voy a contarles, y que no pasa un mes sin 123 2| embargo...~    No pudiendo contenerme más tiempo le aparté bruscamente 124 2| movía la cabeza, parecía contenta... dichosa.~    De pronto 125 2| que usted desea?~    Yo contesté bruscamente:~    -Ya debe 126 2| casi a pesar mío mostrar un continente sereno. Afectaba tranquilidad 127 2| garganta.~    La aparición continuó:~    -¿Qu.iere usted? ¡Puede 128 1| Comprendió mi sorpresa y me contó su vida. Una terrible desgracia 129 3| reflexionar profundamente en la conversación que con él tendría.~    130 3| fui recobrando el sentido; corrí a la ventana y rompí la 131 3| distancia vi mi caballo... corría hacia él, monté y partí 132 3| atravesé la habitación corriendo, bajé cuatro a cuatro los 133 2| importancia pensando que una corriente de aire habría movido alguna 134 2| movido alguna tela o alguna cortina. Pero al cabo de un minuto, 135 3| enloquecimientos del cerebro que hacen creer en lo sobrenatural.~    136 1| encontré frente a un hombre que creí reconocer, sin recordar 137 2| se derrumba...~    Yo no creo en los fantasmas; pues bien, 138 2| trencé como se trenza la crin de un caballo... Ella suspiraba, 139 | cual 140 | cuanto 141 | Cuánto 142 2| se siente el corazón; el cuerpo entero se pone flojo, flácido, 143 2| No puedo encargar de ese cuidado a un subalterno o a otra 144 2| usted; eso me aliviará; me curará; es necesario que me peinen.~    145 2| Qu.iere usted? ¡Puede curarme, salvarme ¡Sufro horriblemente! ¡ 146 2| de la derecha del mueble, cuya llave me entregó.~    -No 147 3| de cartas sobre la mesa, cuyos cajones habían quedado abiertos; 148 2| sufro; y mis cabellos qué daño me hacen!~Sus cabellos sueltos, 149 2| haber cerrado la carta, sin darse cuenta.~    La finca parecía 150 2| contesté bruscamente:~    -Ya debe usted saberlo puesto que 151 2| hacer. Era bien sencillo. Debería recoger dos paquetes de 152 2| tengo dentro de mí, tal vez debido a mi oficio de soldado, 153 1| todas las inconfesables debilidades que tenemos en nuestra existencia.~    154 3| No apareció. Entonces me decidí a dar parte a la policía. 155 1| que tengo. Ahora ya puedo decirlo. A un hombre de ochenta 156 2| Enséñeme usted la escalera y déjeme usted solo: yo encontraré 157 | demasiado 158 2| se me ocurrió que iba a demostrar una susceptibilidad de mal 159 2| íntimo orgullo que tengo dentro de mí, tal vez debido a 160 2| en el primer cajón de la derecha del mueble, cuya llave me 161 2| que todo el interior se derrumba...~    Yo no creo en los 162 2| piel un singular, ligero y desagradable estremecimiento. Era tan 163 3| aquel ser extraño había desaparecido. La encontré cerrada e inquebrantable.~    164 3| Mis ojos por casualidad descendieron sobre mi pecho. ¡Tenía lleno 165 2| Estaba haciendo esfuerzos por descifrar los sobrescritos, cuando 166 2| paquetes que buscaba y había descubierto ya el tercero, cuando un 167 3| quinta abandonada. No se descubrió nada sospechoso.~    Ningún 168 3| buscó por todos lados sin descubrir una huella de su paso.~    169 2| bien! ¿qué es lo que usted desea?~    Yo contesté bruscamente:~    - 170 2| sobrehumana y de pasión desenfrenada murió repentinamente de 171 1| noche me hacen sentir un deseo, una necesidad loca de escapar. 172 2| Allí vivía solitario y desesperado; roído por el dolor, y tan 173 2| pues bien, me he sentido desfallecer de miedo hacia los muertos; 174 1| contó su vida. Una terrible desgracia la había destrozado.~ 175 2| moho y polvo de las piezas deshabitadas y condenadas de las habitaciones 176 2| precisión una gran pieza en desorden, una cama sin sábana, pero 177 3| asombro que se siente al despertar después de una pesadilla. 178 1| terrible desgracia la había destrozado.~ 179 2| sorprendió y me irritó aquel detalle, que estuve a punto de volver 180 1| instinto, un movimiento para detenerme. Aquella persona notó el 181 2| dicho, sentir un rozamiento detrás de mi. No le di importancia 182 2| felicidad. Después de un año de dicha sobrehumana y de pasión 183 2| me pareció oír, o, mejor dicho, sentir un rozamiento detrás 184 2| cabeza, parecía contenta... dichosa.~    De pronto me dijo: -¡ 185 2| y a veces cogía con los dientes una hoja y la mascaba ávidamente 186 3| No le encontré. Según me dijeron había salido la víspera 187 3| investigación judicial no dio resultado alguno y nadie 188 2| blando como una esponja: se diría que todo el interior se 189 2| esperanza de ver más claro y me dirigí a la mesa.~    Me senté 190 2| llevar este asunto con una discreción y un silencio absoluto. 191 2| palabras. Me rogó que le dispensara: el pensamiento de la visita 192 1| estremecer. Los objetos que distingo mal, las sombras de la noche 193 2| estaba tan oscura que no distinguí nada al principio. Me detuve 194 2| llenaba los paseos; no se distinguían las plantabandas de césped.~    195 3| mi pecho. ¡Tenía lleno el dolman de cabellos de mujer largos 196 2| desesperado; roído por el dolor, y tan mísero y triste que 197 2| habló con una voz dulce y dolorosa que hacía vibrar los nervios. 198 2| paseo a caballo, pues su dominio se encontraba situado a 199 | dónde 200 2| osaré decir que me hice dueño de mí y recobré la razón. 201 2| habló: habló con una voz dulce y dolorosa que hacía vibrar 202 | e 203 2| Sufro tanto!~    ¡Y se echó a llorar!~    A la una de 204 2| me dijo. Me pareció, en efecto, agitado, preocupado, como 205 | ello 206 2| Pero.., señor.., sin embargo...~    No pudiendo contenerme 207 2| sentir la insignificante emoción, que, por pudor a mí mismo, 208 3| sentía demasiado turbado y emocionado para ir el mismo día a casa 209 2| hacía más de veinte años. La empalizada abierta y podrida se conservaba 210 2| a... a su cuarto?~    Yo empezaba a impacientarme.~    -¡Por 211 3| persiana con mi furioso empuje.~    La luz entró de lleno 212 2| había vuelto la mano en la empuñadura de mi sable, y ciertamente 213 2| Locamente enamorado de una muchacha se había 214 2| urgente necesidad. No puedo encargar de ese cuidado a un subalterno 215 2| dos paquetes de cartas, encerradas en el primer cajón de la 216 3| escape a mi cuarto, donde me encerré para reflexionar.~    Durante 217 2| ciertamente si no lo hubiera encontrado a mi lado, hubiese huido 218 2| volver la cabeza. Acababa de encontrar el segundo de los paquetes 219 2| y déjeme usted solo: yo encontraré la habitación que busco.~    - 220 2| que he tenido la suerte de encontrarte, me dijo, voy a rogarte 221 1| completamente blanco y andaba encorvado como un anciano bajo el 222 2| murió repentinamente de una enfermedad del corazón, herida tal 223 3| le dije que estaba algo enfermo a causa del sol que había 224 2| razón. No. Estaba aturdido, enloquecido, hasta el extremo de no 225 3| Seguramente he sufrido uno de esos enloquecimientos del cerebro que hacen creer 226 2| de la persiana estaba tan enmohecida que no logré hacerla ceder.~    227 3| largos y negros que se habían enredado en los botones!~Los cogí 228 2| Entonces, caballero, voy a enseñarle a usted el camino.~    - 229 2| a usted el camino.~    -Enséñeme usted la escalera y déjeme 230 2| siente el corazón; el cuerpo entero se pone flojo, flácido, 231 2| quinta el día mismo del entierro y había venido a habitar 232 2| carta, te franqueará la entrada de la quinta.~    Pero ven 233 2| a mí, por nada del mundo entraría en aquella casa.~    Te 234 | entre 235 2| La abrí sin trabajo y entré.~    La habitación estaba 236 2| verme. Salté a tierra y le entregué mi carta; la leyó,, la releyó, 237 3| furioso empuje.~    La luz entró de lleno en la estancia. 238 1| había visto y parecía haber envejecido medio siglo. Tenía el pelo 239 3| que con él tendría.~    Le envié, pues, sus cartas de las 240 | esas 241 3| bajé cuatro a cuatro los escalones y no cómo ni por dónde 242 1| deseo, una necesidad loca de escapar. En fin, que tengo miedo 243 3| a mi ordenanza y subí a escape a mi cuarto, donde me encerré 244 2| a través de los prados, escuchando el canto de las alondras 245 1| experimentado un tan horrible espanto, que desde aquella hora 246 2| irresistible angustia de los espantos sobrenaturales. Si aquella 247 2| haberlos experimentado, esos espantosos y estúpidos terrores. El 248 2| cualquiera que fuese: mujer o espectro. Yo me di cuenta de todo 249 2| oscuridad, renuncié a la esperanza de ver más claro y me dirigí 250 2| muerte. Si quiere usted esperarme cinco minutos, voy a ver..., 251 3| tarde. Nadie le había visto. Esperé una semana. No apareció. 252 1| trastornado, de tal modo mi espíritu, ha arrojado en mí una turbación 253 2| misión.~Hacía un tiempo espléndido y marchaba al trote largo 254 2| flácido, blando como una esponja: se diría que todo el interior 255 | Esta 256 1| Estábamos en un hotel de la calle 257 2| encima.~    Dos o tres sillas estaban caídas en el suelo; y noté 258 3| luz entró de lleno en la estancia. Me lancé sobre la puerta 259 1| ruidos inesperados me hacen estremecer. Los objetos que distingo 260 2| aquello? ¿Por qué recibí, estremecido, aquel peine y por qué tomé 261 2| conservo en los dedos y me estremezco sólo al recordarla!~    262 2| lado de la casa y pareció estupefacto al verme. Salté a tierra 263 2| experimentado, esos espantosos y estúpidos terrores. El alma se hunde, 264 2| preocupado, como si se estuviera riñendo en su alma un misterioso 265 2| combate.~    Al fin me explicó exactamente lo que tenía que hacer. 266 1| debilidades que tenemos en nuestra existencia.~    Voy a referiros la 267 3| durante algunos segundos, experimenté esa turbación, esa especie 268 1| explicarla. Seguramente tiene explicación a menos que no haya tenido 269 1| como ocurrió, sin tratar de explicarla. Seguramente tiene explicación 270 2| misterioso combate.~    Al fin me explicó exactamente lo que tenía 271 2| con ella en una especie de éxtasis de felicidad. Después de 272 1| historia hasta tal punto extraña, que ha sido la obsesión 273 2| para el jardinero y vi con extrañeza que el sobre estaba cerrado. 274 3| puerta por donde aquel ser extraño había desaparecido. La encontré 275 2| aturdido, enloquecido, hasta el extremo de no saber lo que hacía; 276 2| ventana y la abrí. Pero la falleba de la persiana estaba tan 277 2| Yo no creo en los fantasmas; pues bien, me he sentido 278 3| Entonces me invadió la fiebre de la huida, un pánico, 279 2| sin darse cuenta.~    La finca parecía abandonada desde 280 2| cuerpo entero se pone flojo, flácido, blando como una esponja: 281 2| el cuerpo entero se pone flojo, flácido, blando como una 282 2| que te daré una carta, te franqueará la entrada de la quinta.~    283 2| jardinero habitaba con su mujer; franqueé después un gran vestíbulo, 284 2| piel una atroz sensación de frío como si hubiese manejado 285 3| ni por dónde me encontré fuera. A diez pasos de distancia 286 2| especie de borrachera de fuerza.~    Al aproximarme a la 287 | fuese 288 3| rompí la persiana con mi furioso empuje.~    La luz entró 289 2| pegando con el pie en un gallinero, salió un hombre por una 290 3| hacia él, monté y partí a galope.~    No detuve la velocidad 291 2| Un ruido vago salió de mi garganta.~    La aparición continuó:~    -¿ 292 1| Aquella persona notó el gesto, me miró y cayó en mis brazos.~    293 2| De pronto me dijo: -¡Gracias!-me arrancó el peine de 294 1| un hotel de la calle de Grenelle, propiedad de uno de los 295 1| valor para contarla. La he guardado en el fondo íntimo de mí 296 1| 1827 y yo me encontraba de guarnición en Rouen.~    Un día que 297 2| una susceptibilidad de mal gusto. Mi amigo, en la turbación 298 2| puede comprender, a menos de haberlos experimentado, esos espantosos 299 2| piececitas que el jardinero habitaba con su mujer; franqueé después 300 2| deshabitadas y condenadas de las habitaciones muertas.~    Poco a poco 301 2| entierro y había venido a habitar su hotel en Rouen. Allí 302 2| Poco a poco mis ojos se habituaron a la oscuridad, y vi con 303 3| había salido la víspera y no habla vuelto. Volví por la tarde. 304 2| almorzar conmigo mañana y hablaremos de este asunto.~    Prometí 305 2| que una corriente de aire habría movido alguna tela o alguna 306 2| enmohecida que no logré hacerla ceder.~    Traté de romperla 307 2| este asunto.~    Prometí hacerle aquel ligero favor. Después 308 2| caballero, usted puede hacerme un gran favor!~    Quise 309 2| a buscarlos.~    Estaba haciendo esfuerzos por descifrar 310 2| dijo, voy a rogarte que me hagas un gran servicio, que es 311 | haya 312 1| queráis.~    He aquí los hechos:~    Era el mes de Julio 313 2| enfermedad del corazón, herida tal vez por la intensidad 314 2| manejé aquella cabellera de hielo. La retorcí, la anudé, la 315 2| milagrosamente en pie. La hierba llenaba los paseos; no se 316 2| cogía con los dientes una hoja y la mascaba ávidamente 317 2| suspiro lanzado sobre mi hombro me hizo dar un salto a dos 318 1| he experimentado un tan horrible espanto, que desde aquella 319 2| curarme, salvarme ¡Sufro horriblemente! ¡ Sí, sufro mucho, mucho!~    320 3| invadió la fiebre de la huida, un pánico, el verdadero 321 2| encontrado a mi lado, hubiese huido como un cobarde.~    Una 322 2| estúpidos terrores. El alma se hunde, no se siente el corazón; 323 2| el peine de las manos y huyó por la puerta que yo había 324 2| aparición continuó:~    -¿Qu.iere usted? ¡Puede curarme, salvarme ¡ 325 3| pasado una quimera, una ilusión de mis sentidos, cuando 326 1| daré de ello la prueba. Imaginad vosotros lo que queráis.~    327 1| valiente ante los peligros imaginarios. Frente a un peligro cierto, 328 2| cuarto?~    Yo empezaba a impacientarme.~    -¡Por vida de!... ¿ 329 2| felicidad tumultuosa y como impalpable de una especie de borrachera 330 2| metros de distancia. En mi ímpetu me había vuelto la mano 331 2| interrogarme? ¡A usted qué le importa?~    -No, caballero.., pero 332 2| rozamiento detrás de mi. No le di importancia pensando que una corriente 333 2| Quise responder, pero me fue imposible pronunciar una palabra. 334 1| y vergonzosos, todas las inconfesables debilidades que tenemos 335 2| escalera y reconocí la puerta indicada por mi amigo.~    La abrí 336 2| Me senté y abrí el cajón indicado. Estaba lleno hasta los 337 3| nada sospechoso.~    Ningún indicio reveló que allí hubiera 338 2| minuto, otro movimiento, casi indistinto, me hizo sentir sobre la 339 1| terror constante. Los ruidos inesperados me hacen estremecer. Los 340 3| desaparecido. La encontré cerrada e inquebrantable.~    Entonces me invadió 341 3| tomado en el camino, pareció inquietarse.~    Al siguiente día, apenas 342 2| tonto, tan pueril sentir la insignificante emoción, que, por pudor 343 2| porque os aseguro que en el instante de la aparición no pensaba 344 2| oh! sí, sufrido en pocos instantes más que en todo el resto 345 1| precisión quién era. Hice, por instinto, un movimiento para detenerme. 346 2| corazón, herida tal vez por la intensidad misma de su amor.~    Mi 347 3| al que preguntó con mucho interés por mí. Cuando mi ordenanza 348 2| esponja: se diría que todo el interior se derrumba...~    Yo no 349 2| de!... ¿Va usted ahora a interrogarme? ¡A usted qué le importa?~    - 350 2| a ver si...~    Yo le interrumpí con cólera.~-    ¿Cómo es 351 2| a irritarme por aquellos inútiles esfuerzos, y como mis ojos 352 3| inquebrantable.~    Entonces me invadió la fiebre de la huida, un 353 3| oculta una mujer.~    La investigación judicial no dio resultado 354 2| resto de mi vida, con la irresistible angustia de los espantos 355 2| conseguirlo. Comenzaba a irritarme por aquellos inútiles esfuerzos, 356 2| modo me sorprendió y me irritó aquel detalle, que estuve 357 3| mujer.~    La investigación judicial no dio resultado alguno 358 3| ansiosamente si no había sido el juguete de una alucinación. Seguramente 359 1| hechos:~    Era el mes de Julio de 1827 y yo me encontraba 360 3| policía. Se le buscó por todos lados sin descubrir una huella 361 3| lleno en la estancia. Me lancé sobre la puerta por donde 362 2| penoso y profundo suspiro lanzado sobre mi hombro me hizo 363 2| espléndido y marchaba al trote largo a través de los prados, 364 2| necesito rogarte que no las leas, añadió.~    Me sentí casi 365 2| la releyó, la volvió a leer, me miró por encima del 366 2| encontraba situado a cinco leguas de Rouen, aproximadamente.~    367 1| había hablado todavía, se levantó y fue a apoyarse en la chimenea. 368 2| le entregué mi carta; la leyó,, la releyó, la volvió a 369 3| temblorosos dedos.~Después llamé a mi ordenanza. Me sentía 370 2| milagrosamente en pie. La hierba llenaba los paseos; no se distinguían 371 2| alegrías de vivir que le llenan a uno, sin saber por qué, 372 2| cualquiera, porque necesito llevar este asunto con una discreción 373 2| tanto!~    ¡Y se echó a llorar!~    A la una de la tarde 374 1| un deseo, una necesidad loca de escapar. En fin, que 375 2| Locamente enamorado de una muchacha 376 1| locura. Pero no; no he estado loco y os daré de ello la prueba. 377 1| mi vida aquella hora de locura. Pero no; no he estado loco 378 2| estaba tan enmohecida que no logré hacerla ceder.~    Traté 379 2| Atravesé primero la cocina, luego dos piececitas que el jardinero 380 2| de frío como si hubiese manejado serpientes?~    No lo ...~    ¡ 381 2| La peiné, yo no cómo; manejé aquella cabellera de hielo. 382 2| ímpetu me había vuelto la mano en la empuñadura de mi sable, 383 1| quedado algo así como una marca, como una huella de miedo... ¿ 384 3| detuve la velocidad de mi marcha hasta llegar a Rouen, delante 385 2| Hacía un tiempo espléndido y marchaba al trote largo a través 386 1| afirmaba ser verdadera.~    El marqués de Tour-Samonél que no había 387 2| los dientes una hoja y la mascaba ávidamente poseído de una 388 2| cuando me pareció oír, o, mejor dicho, sentir un rozamiento 389 2| por encima del papel, y metiéndose al fin la carta en el bolsillo, 390 2| hizo dar un salto a dos metros de distancia. En mi ímpetu 391 2| Sentí agitados mis miembros por un estremecimiento tal 392 2| y podrida se conservaba milagrosamente en pie. La hierba llenaba 393 3| paso.~    Se practicó un minucioso registro en la quinta abandonada. 394 2| cortina. Pero al cabo de un minuto, otro movimiento, casi indistinto, 395 | mío 396 1| retrocedido jamás, amigos míos.~    Esta historia que vais 397 2| alta, vestida de blanco, me miraba de pie delante del sillón 398 2| suavemente en mi sillón, siempre mirándome.~    -¿Quiere usted ?-repitió.~    399 2| necesario que me peinen.~    Mire usted mi cabeza... ¡Cuánto 400 2| roído por el dolor, y tan mísero y triste que sólo pensaba 401 2| él para ir a cumplir mi misión.~Hacía un tiempo espléndido 402 | misma 403 1| profunda, tan aterradora y tan misteriosa, que jamás he tenido valor 404 2| estuviera riñendo en su alma un misterioso combate.~    Al fin me explicó 405 2| ese olor particular entre moho y polvo de las piezas deshabitadas 406 3| caballo... corría hacia él, monté y partí a galope.~    No 407 2| me hizo, casi a pesar mío mostrar un continente sereno. Afectaba 408 2| paralizada.~    Entonces me mostró un peine de concha y murmuró:~    -¡ 409 2| caballo... Ella suspiraba, movía la cabeza, parecía contenta... 410 2| corriente de aire habría movido alguna tela o alguna cortina. 411 2| Locamente enamorado de una muchacha se había casado con ella 412 2| cajón de la derecha del mueble, cuya llave me entregó.~    - 413 1| día que me paseaba por el muelle, me encontré frente a un 414 2| condenadas de las habitaciones muertas.~    Poco a poco mis ojos 415 2| desde... desde la.. la la muerte. Si quiere usted esperarme 416 2| hubiera hablado, me hubiese muerto quizá. Pero habló: habló 417 2| desfallecer de miedo hacia los muertos; y he sufrido, ¡oh! sí, 418 2| cuanto a mí, por nada del mundo entraría en aquella casa.~    419 2| y de pasión desenfrenada murió repentinamente de una enfermedad 420 2| mostró un peine de concha y murmuró:~    -¡Péineme usted, ¡oh!, 421 2| aliviará; me curará; es necesario que me peinen.~    Mire 422 2| dolorosa que hacía vibrar los nervios. No osaré decir que me hice 423 | ni 424 1| Era un amigo de la niñez al que había querido mucho. 425 3| descubrió nada sospechoso.~    Ningún indicio reveló que allí 426 1| miedo de noche como los niños.~    ¡Oh! Jamás hubiera 427 | nosotros 428 2| estaban caídas en el suelo; y noté que una puerta, la de un 429 3| y seis años no he tenido noticia de todo aquello. No más.~ 430 1| detenerme. Aquella persona notó el gesto, me miró y cayó 431 | nuestra 432 | nuestro 433 2| permanecido entreabierta.~    Con objeto de dar más luz fui a la 434 1| me hacen estremecer. Los objetos que distingo mal, las sombras 435 1| extraña, que ha sido la obsesión de mi vida.~Hace más de 436 3| que allí hubiera estado oculta una mujer.~    La investigación 437 1| mismo, en ese fondo donde se ocultan los secretos tristes y vergonzosos, 438 3| alguno y nadie se volvió a ocupar del asunto.~    Y desde 439 2| añadió.~    Me sentí casi ofendido por aquellas palabras y 440 2| mí, tal vez debido a mi oficio de soldado, me hizo, casi 441 2| detuve sobrecogido por ese olor particular entre moho y 442 2| la carta recibe usted las órdenes de su amo: quiero entrar 443 2| pero esa especie de íntimo orgullo que tengo dentro de mí, 444 2| hacía vibrar los nervios. No osaré decir que me hice dueño 445 2| La habitación estaba tan oscura que no distinguí nada al 446 | otra 447 | otro 448 2| imposible pronunciar una palabra. Un ruido vago salió de 449 2| me miró por encima del papel, y metiéndose al fin la 450 2| de nuestro cuarto, unos papeles de los que tengo urgente 451 2| cabeza, porque tenía la voz paralizada.~    Entonces me mostró 452 3| Entonces me decidí a dar parte a la policía. Se le buscó 453 3| corría hacia él, monté y partí a galope.~    No detuve 454 2| sobrecogido por ese olor particular entre moho y polvo de las 455 2| habitación que yo mismo cerré al partir, y la de mi mesa. Mi jardinero, 456 1| voy a contarles, y que no pasa un mes sin que sueñe con 457 3| Iba ya a suponer todo lo pasado una quimera, una ilusión 458 1| Rouen.~    Un día que me paseaba por el muelle, me encontré 459 2| trataba para mi sino de un paseo a caballo, pues su dominio 460 2| pie. La hierba llenaba los paseos; no se distinguían las plantabandas 461 2| de dicha sobrehumana y de pasión desenfrenada murió repentinamente 462 3| me encontré fuera. A diez pasos de distancia vi mi caballo... 463 3| casualidad descendieron sobre mi pecho. ¡Tenía lleno el dolman 464 2| césped.~    Al ruido que hice pegando con el pie en un gallinero, 465 2| sólo al recordarla!~    La peiné, yo no cómo; manejé aquella 466 2| curará; es necesario que me peinen.~    Mire usted mi cabeza... ¡ 467 1| imaginarios. Frente a un peligro cierto, verdadero, no he 468 1| no ser valiente ante los peligros imaginarios. Frente a un 469 1| envejecido medio siglo. Tenía el pelo completamente blanco y andaba 470 2| muy largos, muy negros pendían por encima del respaldo 471 2| le aparté bruscamente y penetré en la casa.~    Atravesé 472 2| ya el tercero, cuando un penoso y profundo suspiro lanzado 473 2| rogó que le dispensara: el pensamiento de la visita que yo iba 474 2| mi. No le di importancia pensando que una corriente de aire 475 2| Mi amigo balbuceó:~    -Perdóname ¡Sufro tanto!~    ¡Y se 476 2| habían acostumbrado al fin perfectamente a la oscuridad, renuncié 477 2| armario sin duda, había permanecido entreabierta.~    Con objeto 478 1| ochenta y dos años le está permitido no ser valiente ante los 479 3| despertar después de una pesadilla. Poco a poco fui recobrando 480 2| soldado, me hizo, casi a pesar mío mostrar un continente 481 1| como un anciano bajo el peso de los años. Comprendió 482 2| primero la cocina, luego dos piececitas que el jardinero habitaba 483 2| bastante precisión una gran pieza en desorden, una cama sin 484 2| entre moho y polvo de las piezas deshabitadas y condenadas 485 2| paseos; no se distinguían las plantabandas de césped.~    Al ruido 486 | pocos 487 2| turbación en que se encontraba, podía muy bien haber cerrado la 488 2| La empalizada abierta y podrida se conservaba milagrosamente 489 3| decidí a dar parte a la policía. Se le buscó por todos lados 490 2| particular entre moho y polvo de las piezas deshabitadas 491 2| corazón; el cuerpo entero se pone flojo, flácido, blando como 492 2| y la mascaba ávidamente poseído de una de esas alegrías 493 3| huella de su paso.~    Se practicó un minucioso registro en 494 2| trote largo a través de los prados, escuchando el canto de 495 3| pánico de las batallas. Cogí precipitadamente los tres paquetes de cartas 496 3| Durante una hora me pregunté ansiosamente si no había 497 3| recibo al soldado, al que preguntó con mucho interés por mí. 498 2| pareció, en efecto, agitado, preocupado, como si se estuviera riñendo 499 2| cartas, encerradas en el primer cajón de la derecha del 500 2| en la casa.~    Atravesé primero la cocina, luego dos piececitas


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