Anterior - Siguiente
Pulse aquí para desactivar los vínculos a las concordancias
| Escena IV
|
PELAYO, LEANDRO,
ISMAEL, GUARDIAS. - DICHOS.
|
|
LEANDRO.
|
¿Qué intentas?
|
|
|
¿Por qué así a
tu presencia nos arrastran?
|
|
|
¿Por qué se ha hollado el respetable asilo
|
|
|
De la
hospitalidad, sin que las canas
|
|
|
De un desarmado anciano librar puedan
|
|
|
Su inocente
mansión de vuestras armas?
|
|
MUNUZA.
|
En todos tiempos,
en cualquiera sitio,
|
|
|
Al que os venció en el campo, y ahora os manda,
|
|
|
Debéis razón de
vuestros pasos todos.
|
|
|
¿Quiénes sois? ¿Dónde vais?
|
|
LEANDRO.
|
Es nuestra patria
|
|
|
Gijón; mi padre el lastimado viejo
|
|
|
Que hoy sin respeto tu violencia ultraja,
|
|
|
Este guerrero,
en mis desgracias todas
|
|
|
Amigo fiel, me alivia y me acompaña.
|
|
|
Sin fuerza a quebrantar nuestra coyunda,
|
|
|
Sin paciencia bastante a tolerarla,
|
|
|
Venir y saludar
nuestros hogares
|
|
|
Y huir por
siempre de la triste España
|
|
|
Ha sido nuestro intento.
|
|
MUNUZA.
|
Alma cobarde,
|
|
|
No encubras la
verdad en tus palabras.
|
|
|
Di presto a qué vinisteis.
|
|
PELAYO.
|
Si lo sabes,
|
|
|
¿Para qué lo preguntas? Si en tu alma
|
|
|
Ya las sospechas sin cesar te gritan
|
|
|
La suerte que mereces, ¿a qué aguardas?
|
|
|
Junta a la usurpación la tiranía,
|
|
|
Y ahuyente tu
temor nuestra desgracia.
|
|
MUNUZA.
|
Mal el orgullo que
tu lengua anima,
|
|
|
Y esa arrogante ostentación de audacia
|
|
|
Con la bajeza infame y alevosa
|
|
|
De tus acciones
pérfidas se hermana.
|
|
|
Rebelde vil y
miserable espía
|
|
|
Viniste a sorprender mi confianza,
|
|
|
Mi esposa a acongojar, y de este pueblo
|
|
|
A alterar la obediencia a mí jurada.
|
|
|
Pelayo, que os envía, no os defiende
|
|
|
Del peligro mortal que os amenaza;
|
|
|
Y si aún negáis lo que saber deseo,
|
|
|
La muerte y los tormentos os lo arrancan.
|
|
|
¿Dónde está ese insensato? Respondedme:
|
|
|
¿Cuáles son sus
intentos y esperanzas?
|
|
PELAYO.
|
Quizá si lo supieses temblarías;
|
|
|
Mas tú,
arrogante musulmán, te engañas
|
|
|
Cuando, en la fuerza y el poder fiando,
|
|
|
Piensas que todo a tu querer se allana.
|
|
|
No cuanto sabe ansiar logra un tirano
|
|
|
Talar los campos, demoler las casas,
|
|
|
Inundarlas en sangre, esto le es fácil;
|
|
|
Mas degradar por miedo nuestras almas,
|
|
|
Mas mover nuestro labio a tu albedrío,
|
|
|
Bárbaro, a tanto tu poder no alcanza.
|
|
AUDALLA.
|
No así oscurezcas tu esplendor supremo
|
|
|
Dando ocasión a su arrogancia vana:
|
|
|
Jamás así se explica la inocencia,
|
|
|
Y ya culpables son,
pues que te ultrajan.
|
|
|
Mueran, y sirvan de escarmiento a todos.
|
|
MUNUZA.
|
Caerán, pero no solos; también caigan
|
|
|
Los nobles de
Gijón, Téudis, Fruela,
|
|
|
Alfonso, Atanagildo...
|
|
PELAYO.
|
De mi audacia,
|
|
|
De mi silencio cómplices no han sido:
|
|
|
Respétalos, tirano.
|
|
MUNUZA.
|
Sin tardanza
|
|
|
Vuela, Ismael,
y encadenados todos
|
|
|
Vengan a mi presencia en este alcázar.
|
|
(Sale ISMAEL.)
|
|
|
Pelayo allá donde, se esconde tiemble,
|
|
|
Viendo así fenecer sus esperanzas,
|
|
|
Y aguarde con terror la suerte que ellos.
|
|
|
Anterior - Siguiente
Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Best viewed with any browser at 800x600 or 768x1024 on Tablet PC
IntraText® (V89) - Some rights reserved by EuloTech SRL - 1996-2007. Content in this page is licensed under a Creative Commons License