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Capítulo
1 I | del camino, parecióle que era bien esperar allí y enviar 2 I | despachásemos de allí, porque aquel era muy mal puerto y se solían 3 I | lejos; que otro día, que era domingo, saldrían con la 4 I | e iglesias se cayeron, y era necesario que anduviésemos 5 I | la tierra quedó tal, que era gran lástima verla: caídos 6 II | el río de las Palmas, y era muy buen piloto de toda 7 I | Otro día siguiente, que era Viernes Santo, el gobernador 8 I | El uno de aquellos buhíos era muy grande, que cabrían 9 I | parte estábamos, ni adónde era el puerto; y fuele mandado 10 I | comisario le pareció que esto era especie de idolatría, y 11 I | ni sabíamos de qué suerte era, ni lo que en ella había, 12 I | tocino, y que mi parecer era que se debía embarcar e 13 I | que habíamos visto, en sí era tan despoblada y tan pobre, 14 I | vía de Pánuco, y que no era posible, yendo siempre a 15 I | otros, y que embarcarse era tentar a Dios, pues desque 16 I | oficiales y comisario, que yo no era parte para hacerle estos 17 I | se proveyesen de lo que era menester para la jornada. 18 I | excusaba, me preguntó qué era la causa por que huía de 19 I | la gente que llevábamos era trescientos hombres; en 20 I | lejos de allí; y como yo era el que más le importunaba, 21 I | habíamos hallado, y cómo era menester otra vez pasar 22 I | descubierto el ancón, y que todo era bahía baja hasta la rodilla, 23 I | él hizo, nos pareció que era enemigo de los de Apalache, 24 I | llegamos a un río, el cual era muy hondo y muy ancho, y 25 I | río, y la corriente, como era recia, lo derribó del caballo, 26 I | cerca de Él, creyendo que era verdad lo que de aquella 27 I | pueblo de toda aquella tierra era aquel Apalache, y que adelante 28 I | que ellos, y que la tierra era mal poblada y los moradores 29 I | que duraba media legua, era muy peor; éste pasamos libremente 30 I | difícil de poner en obra, que era hacer navíos en que nos 31 I | remos que nos pareció que era menester. Y tal era la tierra 32 I | que era menester. Y tal era la tierra en que nuestros 33 I | que la necesidad del agua era en extremo, yendo cerca 34 I | mataba, aunque la tormenta no era cesada, acordamos de encomendarnos 35 I | aguardar, se volvieron. Era gente grande y bien dispuesta, 36 I | esto, como porque la tierra era muy peligrosa para estar 37 I | legua de allí; y yendo, era tanta la corriente, que 38 I | entender si la corriente era causa que no lo pudiésemos 39 I | la primera a que llegué era la del gobernador, el cual 40 I | tomaría, y en este tiempo era necesario morir de hambre. 41 I | mandado, que me dijese qué era lo que mandaba que yo hiciese. 42 I | El me respondió que ya no era tiempo de mandar unos a 43 I | que mejor le pareciese que era para salvar la vida; que 44 I | llegado a ella, hallé que era la que llevaban los capitanes 45 I | noche, yo llegué por ver si era muerto el maestre, y él 46 I | mar, porque, como la costa era baja, sonaba mucho, y con 47 I | El día que aquí llegamos era sexto del mes de noviembre.~ ~ ~ ~ ~ 48 I | Entre nosotros excusado era pensar que habría quien 49 I | día, saliendo el sol, que era la hora que los indios nos 50 I | desnudos y el frío que hacía era muy grande, soltamos los 51 I | valía mucho. Y como entonces era por noviembre, y el frío 52 XIII | rescate, y conocí que no era de los que nosotros les 53 XIII | la necesidad pedía, que era invernar allí. Y acordamos 54 XIII | el tercero Figueroa, que era natural de Toledo; el cuarto, 55 XIII | llevaban consigo un indio que era de la isla.~ ~ ~ ~ ~ 56 XIV | perjuicio; que lo mejor era que nos dejasen. Y quiso 57 XV | reíamos de ello, diciendo que era burla y que no sabíamos 58 XV | que éramos hombres, cierto era que teníamos mayor virtud 59 XV | con que nosotros curamos era santiguándolos y soplarlos, 60 XVI | Firme, hallaron otro que era de los nuestros, que se 61 XVI | Lo principal de mi trato era pedazos de caracoles de 62 XVI | y otras cosas. Así, esto era lo que yo llevaba tierra 63 XVI | para ir donde quería y no era obligado a cosa alguna, 64 XVI | obligado a cosa alguna, y no era esclavo, y dondequiera que 65 XVI | adelante, y entre ellos era muy conocido; holgaban mucho 66 XVI | bofetones y palos, y que ésta era la vida que con ellos tenían. 67 XVI | había; respondieron que era muy pobre de gente, y que 68 XVI | tratamiento de los otros era verdad, estando con ellos 69 XVII | Dorantes salió a ver quién era, porque los indios le habían 70 XVII | le dije que mi propósito era de pasar a tierra de cristianos, 71 XVII | matarían; y que para esto era menester que yo me detuviese 72 XVII | con ellos seis meses, que era tiempo en que aquellos indios 73 XVII | Dorantes estaba, el cual era tuerto, y su mujer y un 74 XVII | llegado, conocieron que era Figueroa, uno de los cuatro 75 XVII | quevenes, y que este cristiano era Hernando de Esquivel, natural 76 XVII | cristianos, viendo el tiempo que era, porque era por el mes de 77 XVII | el tiempo que era, porque era por el mes de noviembre, 78 XVIII | entre ellos dijeron que era fea cosa casarlas a sus 79 XIX | fuese llena, y este día era primero de septiembre y 80 XX | huyendo, confiando que, aunque era ya tarde y las tunas se 81 XXI | que no sabíamos qué cosa era; y como esto entre ellos 82 XXI | las tunas; y que la tierra era muy fría y en ella había 83 XXI | con mucha hambre, que ésta era la causa que no me habían 84 XXII | estaba muy al cabo. Castillo era médico muy temeroso, principalmente 85 XXII | acometer cualquier cura era yo más señalado entre ellos, 86 XXII | llaman Mala Cosa, y que era pequeño de cuerpo, y que 87 XXII | tierra, y dijo que su casa era allá debajo. De estas cosas 88 XXII | Nosotros les dijimos que aquél era un malo, y de la mejor manera 89 XXII | prosperidad en que yo allí me vi era el día que me daban a raer 90 XXII | comía. Parecíanos que no era bien ponerla en esta ventura 91 XXVII | dentro hasta que el sol era salido. Cuando nosotros 92 XXVII | recibirnos con tanta grita que era espanto, y dando en los 93 XXVII | cuando vienen de avenida. Era tanto el miedo y turbación 94 XXVIII | lo procurábamos, porque era muy grande la prisa que 95 XXVIII | por llegar a tocarnos; y era tanta la importunidad de 96 XXVIII | bien, como les parecía que era vernos. Y cuando fuimos 97 XXVIII | viniéronnoslo a presentar, y esto era cuentas y almagra y algunas 98 XXVIII | iban cargadas de agua, y era tan grande entre ellos nuestra 99 XXVIII | de lo que llevaban, que era harina de maíz, y nos dijeron 100 XXVIII | otros tenían, porque así era costumbre.~ ~ ~ ~ ~ 101 XXIX | que allí había mucho, y era tenido en gran estima; y 102 XXIX | trabajo en fin la saqué. Era muy larga, y con un hueso 103 XXIX | enterradas, y que aquello era cosa que ellos tenían en 104 XXIX | garrotes sobre ella, que era cosa de maravilla, y de 105 XXIX | para otros, que a mi ver era la más hermosa caza que 106 XXIX | conocida; y cuando esto era hecho, mandábamos que asasen 107 XXIX | o cuatro mil personas. Y era tan grande nuestro trabajo, 108 XXX | manera lo harían, porque no era su costumbre, después de 109 XXX | habían ido a las vacas, que era tiempo de ellas. Y mandamos 110 XXX | mujeres; y la que de ellas era cautiva los llevó a un río 111 XXX | que lo más cerca de allí era por aquel camino. Preguntámosles 112 XXX | dijéronnos que el camino era por aquel río arriba hacia 113 XXX | de áspera y seca; y así era la verdad, porque allí nos 114 XXXI | es hacia el Norte, y esto era para nosotros muy gran rodeo, 115 XXXI | mas nuestro mantenimiento era cada día tanto como una 116 XXXII | y preguntámosle qué cosa era aquélla, y dijéronnos que 117 XXXII | y conocimos la gente que era de a caballo por las estacas 118 XXXIII | estaba Diego de Alcaraz, que era el capitán; y después de 119 XXXIV | de comer, aunque esto no era menester, porque ellos siempre 120 XXXV | traíamos en las manos (que era nuestra principal insignia 121 XXXV | Dios y lo sirviesen, porque era Señor de todas cuantas cosas 122 XXXVII | cargada de la India, que era la conserva de las tres 123 XXXVIII| tres navíos porque el otro era ya perdido en la costa brava, 124 XXXVIII| leguas la tierra adentro, y era el mismo que nosotros habíamos