IntraText Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText | Búsqueda |
Link to concordances are always highlighted on mouse hover
MATILDE.- Aquí a lo menos sabremos antes lo que les ha sucedido... ¡Si no tengo sosiego en parte alguna!...
MARQUÉS.- ¿Y por qué te pones en lo peor? No, hija mía, no querrá Dios... Bastante desgraciados somos ya...
MATILDE.- No sé, padre mío, pero ¡tengo tan oprimido el corazón... desde que esta mañana desperté y supe que hoy mismo iban a juzgarlos!...
MARQUÉS.- No te aflijas así, Matilde, vas a caer mala... ¡y ésa es la única desventura que todavía me faltaba!...
MATILDE.- Yo tengo ánimo..., pero cuando recuerdo lo que ha hecho ese tribunal y la sangre que ha derramado, y que Eduardo y su padre están ahora en su presencia... ¡Dios mío de mi vida, ten piedad de nosotros!...
MARQUÉS.- ¿Ves lo que haces? Ni aun puedes tenerte en pie... ¡Y tu pobre padre!...
MATILDE.- ¡Perdón, padre mío!...
MARQUÉS.- ¿De qué?...
MATILDE.- De que debiera consolaros... Pero ¡si me está ahogando la pena!...
MARQUÉS.- Sentémonos aquí... (Se sientan en un banco.) Tal vez no tarden en llegar y quizá no será tan grave el mal como tú lo imaginas... Enjúgate los ojos, Matilde mía, que no te vean llorosa... Vas a afligir a Eduardo si te halla en ese estado... Bien, muy bien... Así te quiero yo, hija mía, tan dócil y tan buena... ¿Qué miras?...
MATILDE.- Me pareció que sentía ruido...
MARQUÉS.- No...
MATILDE.- Ya tardan demasiado.
MARQUÉS.- ¿Por qué? ¿Crees que habrán sido los únicos que hayan ido hoy al tribunal?... ¡Habrán ido tantos desgraciados!...
MATILDE.- Lo que más me atormenta es conocer el carácter de Eduardo, franco, noble, incapaz de doblez y disimulo... Temo que su misma sinceridad le haya perjudicado... Tal vez una palabra imprudente le cueste la vida...
MARQUÉS.- No, hija mía, Eduardo tiene talento, ve su situación y no ha de haber querido sacrificarse inútilmente... La vista de su padre y tu memoria habrán bastado para contenerle...
MATILDE.- ¡Vuestras palabras me consuelan! Pero tengo en el fondo del corazón una desconfianza... Mentira me parece que he de volver a verle.
MARQUÉS.- ¡Dios los traiga con bien!