| Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText |
| Francisco Martínez de la Rosa La boda y el duelo IntraText CT - Texto |
ESCENA III
DOÑA JUANA, DON CARLOS.
Entra éste con recato, en traje de camino; se acerca a DOÑA JUANA y la coge del brazo.
JUANA.
(Con sobresalto.)
¡Animas benditas!...
CARLOS.
¡Chito!
Que me pierde usted.
JUANA.
No es mala
la manera de llegar...
CARLOS.
Perdone usted, doña Juana;
si estuvierais como yo...
JUANA.
¡Cierto que estoy para gracias!...
Con el susto que he llevado,
tiemblo como una azogada...
CARLOS.
Siquiera escúcheme usted,
y luego en seguida haga
lo que quiera...
JUANA.
Lo que quiero
es que me den calaguala
para ver si vuelvo en mí...
CARLOS.
Señora, si eso no es nada...
JUANA.
Para usted no, de seguro;
por otra burla pesada
malparí no ha treinta años...
CARLOS.
Oiga usted una palabra,
por su vida...
JUANA.
Bien, ¿qué hay?
CARLOS.
Yo me hallaba en Salamanca...
JUANA.
Al grano.
CARLOS.
Y luego que supe
que esta noche...
JUANA.
¡Y buena falta
hará el señor bachiller
en el duelo de su hermana!
CARLOS.
¿Qué me importa a mí su duelo?
JUANA.
Al fin es cuñado, y hasta.
CARLOS.
Supe que toman los dichos
a Luisita, que la casan...
JUANA.
¿Y viene usted a la boda?...
¡Pues es linda la humorada!
CARLOS.
¡Qué boda!... Por Dios, siquiera
óigame usted...
JUANA.
Si no acaba...
CARLOS.
Yo la amo más que a mi vida...
JUANA.
Pero ¿a quién?...
CARLOS.
(Con vehemencia.)
Ella me ama...,
o lo decía, a lo menos...
Mil veces me dio palabra
de ser mía, lo juró,
y yo en esa confianza
era el hombre más feliz,
cuando recibo su carta...
JUANA.
¿De quién?
CARLOS.
De ella misma.
JUANA.
¡Dale!
Si no sé de quién se habla...
CARLOS.
¡Ahora salimos con eso!
JUANA.
¿Pues qué quiere usted que haga
si ensarta a un tiempo mil cosas
sin estar una enterada?
CARLOS.
Pues bien: yo adoro a Luisita.
JUANA.
¡Santa Brígida me valga!
CARLOS.
La adoro, y privarme de ella
es como arrancarme el alma.
JUANA.
¡Si mi niña lo supiera!
Ella que es tan recatada...
CARLOS.
¡Si nos queremos los dos!...
JUANA.
¡Querer a usted la muchacha!
CARLOS.
Ella, ella misma, señora...
JUANA.
¡Sí, que a mí me la pegara!...
CARLOS.
(Con impaciencia.)
Pues se la ha pegado a usted:
me hablaba por la ventana;
nos veíamos en misa,
en el paseo, en su casa;
me daba citas por señas;
me escribía a Salamanca;
me ha enviado su cabello;
aquí tiene usted sus cartas,
sus prendas..., que hasta este día
tuve en mi pecho guardadas... (Se las muestra.)
JUANA.
(Santiguándose.)
¡Jesús!... ¡Jesús!... Dicen bien;
que ya nacen enseñadas;
y una muñeca de quince
da a una vieja cruz y raya.
¡Mire usted la hipocritilla!...
CARLOS.
No perdamos en palabras
estos momentos preciosos...
JUANA.
¿Pues qué quiere usted?
CARLOS.
Hablarla.
JUANA.
A Luisita...
CARLOS.
Un solo instante...
JUANA.
Qué, ¿ya quiere enamorarla?...
CARLOS.
No es eso...
JUANA.
¡Temprano empiezan
a hacerle a don Juan la barba!
CARLOS.
¡No es eso, por Dios! Quisiera
que usted aquí la llamara...
JUANA.
¡Yo!
CARLOS.
Sin que nadie lo sepa...
JUANA.
Pues eso no más faltaba.
¡Meterme en la orden tercera
y salir luego emplumada!
CARLOS.
Si no se trata de amores
ni de cosa alguna mala;
mi intención es sólo verla,
decirle adiós y dejarla
para siempre...
JUANA.
¡Ah!
CARLOS.
Devolverle
cabello, prendas y cartas...
JUANA.
Siendo así... ¡Pero cuidado!...
CARLOS.
Le empeño a usted mi palabra...
JUANA.
Como ésas dan los mozuelos
y luego el diablo las carga.
CARLOS.
¡Vaya usted, yo se lo ruego!
Le juro a usted que si tarda
no sé qué será de mí...
JUANA.
(Al irse.)
¡Pobrecillo!... Se le saltan
las lágrimas... Me recuerda
a mi Pedro de mi alma.