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Guy de Maupassant
Un ardid

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)


abraz-supie | suspi-ye

    Párrafo
1 1| caer sobre él, comenzó a abrazarle y a besarle furiosamente. 2 1| él, le observé, le pulsé, abrí sus ojos, palpé sus manos; 3 1| ocultando la cara bajo su abrigo y salimos.~    Cuando estuvo 4 1| la puerta de la calle se abrió y se cerró pesadamente. 5 1| momentos el ruido de puertas al abrirse y cerrarse precipitadamente 6 1| habían encontrado a mano el abrochador, las mujeres tuvieron que 7 1| pusieron de rodillas para abrocharle los botones de las botas: 8 1| venga usted. Mi amante acaba de morir en mi propia habitación..."~    9 1| dulzura, como si estuviera acariciando una cabeza viva.~    Le 10 1| Selictre; ha ocurrido un accidente desgraciado."~    Bajo el 11 1| sienes y su frente... Y acercándose a su oído, como si hubiera 12 1| medio de la habitación. Me acerqué a él, le observé, le pulsé, 13 1| comedia ante la familia acongojada del dolor... Después me 14 1| exclamé: "Demonio, no me he acordado de dar la orden de enganchar 15 1| ardientes.~    Estaba media acostada en su chaise-longue y decía: - 16 1| que desea hablar en el acto con el señor. Dice que se 17 1| mujer engañe a su marido. ¡Admito que no le quiera, que no 18 1| cuánto sufro! Le quería, le adoraba con locura, como una insensata, 19 1| criado parecía no responder, agité a mi vez el cordón que pendía 20 1| un cubo y de un jarro de agua. Un singular olor de vinagre 21 1| criado entró diciéndome: -"Ahi está una persona, que no 22 1| las sábanas caía sobre la alfombra; toallas mojadas que habían 23 1| violentamente del peine y alisó la cabellera con suavidad, 24 1| muros... Entonces dije en alta voz: "Por aquí, por aquí, 25 1| sentada en tierra en lo alto de la escalera, con una 26 1| botones de las botas: yo las alumbraba con una vela, pero como 27 1| comenzamos a bajar la escalera alumbrados por la mujer.~    Cuando 28 1| peine y el cepillo de su ama; pero como temblara y arrancase, 29 1| primer mes de unión, cuando ambos son jóvenes, enamorados 30 1| duda, de hacerlo en sus amorosas familiaridades.~    De pronto, 31 1| mujeres bonitas: un poco de anemia, nervios y algo de esa fatiga 32 1| casada desde hacia tres años con un rico comerciante 33 | ante 34 1| cerrada boca; sobre sus apagados ojos, sobre sus sienes y 35 1| Una mujer no puede amar apasionadamente, sino después de haber estado 36 1| cadáver, madame Selictre se apoderó violentamente del peine 37 1| Durante todo el camino llevé apoyada sobre mi hombro la cabeza 38 1| miré a su mujer. Esta había apoyado su brazo en el de su marido 39 1| esas ligeras molestias que aquejan frecuentemente a las mujeres 40 1| charlaban al lado del fuego que ardía en la chimenea.~La enfermedad 41 1| son jóvenes, enamorados y ardientes.~    Estaba media acostada 42 1| ama; pero como temblara y arrancase, con movimientos involuntarios, 43 1| las botellas y el cubo y arregle usted un poco el cuarto 44 1| cadáver estaba extendido boca arriba en medio de la habitación. 45 1| familiaridades.~    De pronto, arrojando lo que tenía en las manos, 46 1| médico exclamó con acento asombrado:~    -¡Al contrario, señora! 47 1| Loubin se esparcía por la atmósfera. El cadáver estaba extendido 48 1| el suelo, no habiéndose atrevido a permanecer al lado del 49 1| siempre mucho más expuestas a aturdirse, a perder la cabeza que 50 1| suavemente sobre el lecho: le ausculté el corazón, coloqué un espejo 51 1| usted, voy a contarle una aventura que le sucedió a una clienta 52 1| conocimiento dentro del coche.~Le ayudé a subir a su cuarto, donde 53 1| nadie estando yo aquí... Ayúdeme usted a bajarlo hasta el 54 1| rincón del cuarto, las dije: "Ayúdenme ustedes a llevarle hasta 55 1| hacer ruido. La. doncella, azorada, estaba sentada en tierra 56 1| las piernas y comenzamos a bajar la escalera alumbrados por 57 1| aquí... Ayúdeme usted a bajarlo hasta el coche; voy a llevarle 58 1| sacó la raya, le cepilló la barba y retorció los bigotes con 59 1| la orden de enganchar la berlina..." Ella respondió: "Yo 60 1| comenzó a abrazarle y a besarle furiosamente. Sus besos 61 1| besarle furiosamente. Sus besos caían como golpes sobre 62 1| En cuanto a eso, es bien fácil. Crea usted que no 63 1| la barba y retorció los bigotes con sus manos, como tenía 64 1| madame Seliectre tenga la bondad de dirigirse a su colega 65 1| unido a la muchacha más bonita de la provincia.~    Aquella 66 1| frecuentemente a las mujeres bonitas: un poco de anemia, nervios 67 1| dirigirse a su colega el doctor Bonnet."~    Puse la carta dentro 68 1| Rosa-grité -; traiga usted las botellas y el cubo y arregle usted 69 1| rodillas para abrocharle los botones de las botas: yo las alumbraba 70 1| mujer. Esta había apoyado su brazo en el de su marido legítimo 71 1| sus lagrimas cesaron de brotar como si las hubiera secado 72 1| violentamente del peine y alisó la cabellera con suavidad, con dulzura, 73 1| movimientos involuntarios, los cabellos largos y desordenados del 74 1| inmóvil; después, dejándose caer sobre él, comenzó a abrazarle 75 1| deshecha y una de las sábanas caía sobre la alfombra; toallas 76 1| furiosamente. Sus besos caían como golpes sobre su cerrada 77 2| El doctor calló, siempre sonriente.~    78 1| pensador, no es sino un cambio de mal humor durante el 79 1| partir. Durante todo el camino llevé apoyada sobre mi hombro 80 1| sin pensar que estaba en camisa y en pocos segundos me vestí.~    -¿ 81 1| sueños me parecía oír que las campanas de una iglesia próxima tocaban. 82 1| El suceso ocurrió en una capital de provincia.~    Una noche 83 1| enterada de todo."~    El carruaje se detuvo a la puerta de 84 1| fatiga que sienten los recién casados al fin de su primer mes 85 2| mis servicios si llega el caso.~FIN~ ~ 86 1| que lo echó hacia delante, cayendo dentro del coche; yo subí 87 1| doncella trajo el peine y el cepillo de su ama; pero como temblara 88 1| Le sacó la raya, le cepilló la barba y retorció los 89 1| caían como golpes sobre su cerrada boca; sobre sus apagados 90 1| de puertas al abrirse y cerrarse precipitadamente y el de 91 1| de la calle se abrió y se cerró pesadamente. Era el marido 92 1| subir a su cuarto, donde certifiqué la defunción y allí tuve 93 1| Estaba media acostada en su chaise-longue y decía: -No, doctor; yo 94 1| botas, los pantalones, el chaleco, después el frac, donde 95 1| El médico y la enferma charlaban al lado del fuego que ardía 96 1| venido algo tarde con X... a charlar un rato con su mujer de 97 1| del fuego que ardía en la chimenea.~La enfermedad de Julia 98 1| doce ya!..., la hora en que cierran el casino... ¡Vamos, señora, 99 | cierto 100 1| marido, estupefacto, con un cigarro en la boca y preguntando: "¿ 101 1| debió haber hecho en las circunstancias difíciles y peligrosas; 102 1| un rico comerciante de la ciudad, que pasaba por haberse 103 1| cabeza inerte de su amante y clavó una intensa y desesperada 104 1| aventura que le sucedió a una clienta mía, a la que yo creía impecable, 105 1| rival, ya inofensivo. Yo lo cogí por las piernas y comenzamos 106 1| escena terrible. Yo iba cogiendo uno tras otro sus miembros 107 1| bondad de dirigirse a su colega el doctor Bonnet."~    Puse 108 1| con una vela encendida y colocada sobre el suelo, no habiéndose 109 1| llevarle hasta la cama." Le colocamos suavemente sobre el lecho: 110 1| le ausculté el corazón, coloqué un espejo junto a su boca 111 1| horquillas.~    Tan pronto come estuvo terminada la horrible 112 1| tuve que representar otra comedia ante la familia acongojada 113 1| lo cogí por las piernas y comenzamos a bajar la escalera alumbrados 114 1| dejándose caer sobre él, comenzó a abrazarle y a besarle 115 1| hacia tres años con un rico comerciante de la ciudad, que pasaba 116 1| casada.~    Si se pudiera comparar con una casa, diría que 117 1| una lucha. La cama estaba completamente deshecha y una de las sábanas 118 1| doctor; yo no comprendo ni comprenderé jamás que una mujer engañe 119 1| esfuerzo..."~    Como yo comprendía que se iba a desplomar, 120 1| decía: -No, doctor; yo no comprendo ni comprenderé jamás que 121 1| me tiene usted en un gran compromiso. He venido algo tarde con 122 2| preguntó:~    -¿Por qué me ha contado usted esa historia tan horrible?~    123 1| ustedes!... Mire usted, voy a contarle una aventura que le sucedió 124 1| terminada la horrible toilette, contemplé nuestra obra y dije: "Convendría 125 1| Después de un silencio, continuó: "Yo me quede a su lado..." 126 1| acento asombrado:~    -¡Al contrario, señora! Nosotros somos 127 1| contemplé nuestra obra y dije: "Convendría peinarlo un poco." La doncella 128 1| responder, agité a mi vez el cordón que pendía junto a mi cama 129 1| después el frac, donde nos costó mucho trabajo lograr hacer 130 1| con sus manos, como tenía costumbre, sin duda, de hacerlo en 131 1| cuanto a eso, es bien fácil. Crea usted que no se piensa en 132 1| inquieto, me preguntó: -"¿Cree usted que será grave?" -" 133 1| clienta mía, a la que yo creía impecable, una verdadera 134 1| unos instantes; pensaba: Crisis de nervios, vapores, ¡bah... 135 2| sonriente.~    La joven, crispada, preguntó:~    -¿Por qué 136 1| pálida y tenia ese semblante crispado de las personas dominadas 137 | cuánto 138 1| quiera, que no tenga en cuenta sus promesas, sus juramentos!... 139 1| y, a pesar de nuestros cuidados, hace dos horas que permanece 140 1| llevarle a su casa y allí podré cuidarle mejor..."~    El marido, 141 1| Demonio, no me he acordado de dar la orden de enganchar la 142 1| quitó el sombrero y tomó por debajo de los brazos a su rival, 143 1| una sino después, lo que debió haber hecho en las circunstancias 144 1| oprimiéndola entre sus finos dedos balbuceó con sacudidas en 145 1| cuarto, donde certifiqué la defunción y allí tuve que representar 146 1| aquella cara inmóvil; después, dejándose caer sobre él, comenzó a 147 1| vestido, pero exclamé: "Demonio, no me he acordado de dar 148 1| sorprendido, pero sin la menor desconfianza, se quitó el sombrero y 149 1| labios y rompió a llorar desconsoladamente, con sollozos y espasmos 150 1| cuando Juan hubo salido se descubrió. Era madame Berta Selectri, 151 1| mujer, tan tapada viene, que desea hablar en el acto con el 152 1| amante y clavó una intensa y desesperada mirada en aquella cara inmóvil; 153 1| puerta de la calle que sonaba desesperadamente; como mi criado parecía 154 1| veces seguidas con un acento desgarrador:~    -"Adiós, amor mío; 155 1| ha ocurrido un accidente desgraciado."~    Bajo el dintel de 156 1| cama estaba completamente deshecha y una de las sábanas caía 157 1| usted. De pronto X... se ha desmayado, y, a pesar de nuestros 158 1| se encontraba en el mayor desorden, como después de una lucha. 159 1| involuntarios, los cabellos largos y desordenados del cadáver, madame Selictre 160 1| cuarto de la señora; pronto, despáchese usted que ya llega Mr. Selictre...~    161 1| fuego.~    De pronto me desperté; era la campanilla de la 162 1| Yo la pregunte: "¿Están despiertos en su casa de usted?" Berta 163 1| comprendía que se iba a desplomar, como sentía que se escurría 164 1| la angustia de su corazón destrozado: "¡Oh, amigo mio! ¡Si usted 165 1| de mal humor durante el día y de malos olores durante 166 1| en el acto con el señor. Dice que se trata de la vida 167 1| nuevo y mi criado entró diciéndome: -"Ahi está una persona, 168 1| escucharla balbuceó, repitiendo diez veces seguidas con un acento 169 1| tarea se hizo horriblemente difícil. La dificultad era mayor, 170 1| horriblemente difícil. La dificultad era mayor, porque no habían 171 1| y con un acento trágico dijo: "Vamos pronto."~    Yo 172 1| desgraciado."~    Bajo el dintel de la puerta apareció el 173 1| amor mío..."~    Un reloj dio las doce.~    Ye sentí un 174 1| pudiera comparar con una casa, diría que no es habitable hasta 175 1| otro sus miembros y los dirigía hacia los vestidos que acercaban 176 1| Seliectre tenga la bondad de dirigirse a su colega el doctor Bonnet."~    177 1| los muros.~    En cuanto a disimular, todas las mujeres lo saben 178 1| crispado de las personas dominadas por el más profundo terror: 179 1| provincia.~    Una noche dormía profundamente y entre sueños 180 1| puerta de su casa; todos dormían en efecto; entramos por 181 1| entregué a Juan y me volví a dormir.~    Apenas había transcurrido 182 1| como tenía costumbre, sin duda, de hacerlo en sus amorosas 183 1| cabellera con suavidad, con dulzura, como si estuviera acariciando 184 1| empujón con el hombro que lo echó hacia delante, cayendo dentro 185 1| su casa; todos dormían en efecto; entramos por una puerta 186 1| entre mis manos, le di un empujón con el hombro que lo echó 187 1| sentamos en un sillón, después encendí las luces.~    Apenas había 188 1| la escalera, con una vela encendida y colocada sobre el suelo, 189 1| en la habitación, que se encontraba en el mayor desorden, como 190 1| mayor, porque no habían encontrado a mano el abrochador, las 191 1| contesté: "El doctor Sileón, encontrándose enfermo, ruega a su madame 192 1| delante de la puerta procuré enderezar el cadáver, hablándole para 193 1| casino... ¡Vamos, señora, energía!"~    Madame Selictre se 194 1| ardía en la chimenea.~La enfermedad de Julia no era grave; era 195 1| doctor Sileón, encontrándose enfermo, ruega a su madame Seliectre 196 1| acordado de dar la orden de enganchar la berlina..." Ella respondió: " 197 1| comprenderé jamás que una mujer engañe a su marido. ¡Admito que 198 1| excepto Rosa, que está enterada de todo."~    El carruaje 199 | Entonces 200 1| todos dormían en efecto; entramos por una puerta excusada 201 1| mucho trabajo lograr hacer entrar los brazos. Las dos mujeres 202 1| juramentos!... Pero, ¿cómo osar entregarse a otro hombre? ¿Cómo ocultar 203 1| entró en mi cuarto y me entregó una carta que decía: "Madame 204 1| dentro de un sobre, se la entregué a Juan y me volví a dormir.~    205 1| puerta de mi casa." Berta se envolvió, ocultando la cara bajo 206 1| pronto:"~    Fué aquella una escena terrible. Yo iba cogiendo 207 1| como si hubiera podido escucharla balbuceó, repitiendo diez 208 1| desplomar, como sentía que se escurría entre mis manos, le di un 209 | ese 210 1| olor de vinagre mezclado a esencia de Loubin se esparcía por 211 1| de valor, haga usted un esfuerzo..."~    Como yo comprendía 212 1| mezclado a esencia de Loubin se esparcía por la atmósfera. El cadáver 213 1| desconsoladamente, con sollozos y espasmos durante dos o tres minutos; 214 1| ausculté el corazón, coloqué un espejo junto a su boca y murmuré: " 215 1| coche... El suyo que le esperaba a la puerta de mi casa." 216 1| cama. Y en aquella postura esperé.~    Una especie de negro 217 1| apasionadamente, sino después de haber estado casada.~    Si se pudiera 218 1| he querido llamar a nadie estando yo aquí... Ayúdeme usted 219 1| Ella, de pie, como una estatua, petrificada por la angustia, 220 | esto 221 1| engañar a su marido. Es más: estoy seguro que una mujer no 222 1| las doce.~    Ye sentí un estremecimiento: "¡Las doce ya!..., la hora 223 1| puerta apareció el marido, estupefacto, con un cigarro en la boca 224 1| suavidad, con dulzura, como si estuviera acariciando una cabeza viva.~    225 | excepto 226 1| estaba ya vestido, pero exclamé: "Demonio, no me he acordado 227 1| los hombres.~    El médico exclamó con acento asombrado:~    -¡ 228 1| entramos por una puerta excusada y subimos hasta el primer 229 1| llega la ocasión. Las menos experimentadas son maravillosas y salen 230 1| están siempre mucho más expuestas a aturdirse, a perder la 231 1| atmósfera. El cadáver estaba extendido boca arriba en medio de 232 1| En cuanto a eso, es bien fácil. Crea usted que no se piensa 233 1| representar otra comedia ante la familia acongojada del dolor... 234 1| hacerlo en sus amorosas familiaridades.~    De pronto, arrojando 235 1| Una especie de negro fantasma apareció, y cuando Juan 236 1| anemia, nervios y algo de esa fatiga que sienten los recién casados 237 1| legítimo y tenía la mirada fija en el fondo obscuro del 238 1| persona, que no se a punto fijo si es hombre o mujer, tan 239 1| y oprimiéndola entre sus finos dedos balbuceó con sacudidas 240 1| tenía la mirada fija en el fondo obscuro del coche.~    Les 241 1| el chaleco, después el frac, donde nos costó mucho trabajo 242 1| ligeras molestias que aquejan frecuentemente a las mujeres bonitas: un 243 1| ojos, sobre sus sienes y su frente... Y acercándose a su oído, 244 1| que habían servido para frotar las sienes del amante, yacían 245 | Fué 246 1| Que sucede?..."~    Fui hacia él y le dije: "Querido 247 1| a abrazarle y a besarle furiosamente. Sus besos caían como golpes 248 2| El medico, saludando galantemente, contestó:~    -Para ofrecerla 249 1| ningún sonido salió de su garganta. Al fin balbuceó:~    -" 250 1| La joven enferma hizo un gesto de incredulidad y contestó:~    - 251 1| furiosamente. Sus besos caían como golpes sobre su cerrada boca; sobre 252 1| aquí me tiene usted en un gran compromiso. He venido algo 253 1| lado..." Y una especie de grito de horrible dolor salió 254 1| la ciudad, que pasaba por haberse unido a la muchacha más 255 1| colocada sobre el suelo, no habiéndose atrevido a permanecer al 256 1| una casa, diría que no es habitable hasta que un marido ha secado 257 1| procuré enderezar el cadáver, hablándole para engañar al cochero: " 258 1| costumbre, sin duda, de hacerlo en sus amorosas familiaridades.~    259 1| Vamos, un poco de valor, haga usted un esfuerzo..."~    260 | hay 261 1| después, lo que debió haber hecho en las circunstancias difíciles 262 1| como los pies se habían hinchado un poco, aquella tarea se 263 2| me ha contado usted esa historia tan horrible?~    El medico, 264 1| perder la cabeza que los hombres.~    El médico exclamó con 265 1| nuestros cuidados, hace dos horas que permanece sin conocimiento. 266 1| tuvieron que hacer uso de sus horquillas.~    Tan pronto come estuvo 267 1| apareció, y cuando Juan hubo salido se descubrió. Era 268 1| es sino un cambio de mal humor durante el día y de malos 269 1| que las campanas de una iglesia próxima tocaban. a fuego.~    270 1| matrimonio que, según un ilustre pensador, no es sino un 271 1| clienta mía, a la que yo creía impecable, una verdadera virtud salvaje. 272 1| enferma hizo un gesto de incredulidad y contestó:~    -No, doctor; 273 1| las manos, cogió la cabeza inerte de su amante y clavó una 274 1| maravillosas y salen del paso ingeniosamente en los momentos más difíciles.~    275 1| unos pasos en la habitación inmediata a la mía, vino a turbar 276 1| doctor Sileón que venga inmediatamente a su casa, calle de... número..."~    277 1| desesperada mirada en aquella cara inmóvil; después, dejándose caer 278 1| los brazos a su rival, ya inofensivo. Yo lo cogí por las piernas 279 1| tras él.~    El marido, inquieto, me preguntó: -"¿Cree usted 280 1| adoraba con locura, como una insensata, desde hace seis meses!"~    281 1| Madame Selictre ruega con insistencia al doctor Sileón que venga 282 1| somos los que tenemos la inspiración después... ¡pero ustedes!... 283 1| Reflexioné unos instantes; pensaba: Crisis de nervios, 284 1| de su amante y clavó una intensa y desesperada mirada en 285 1| hubiera secado un fuego interior; y con un acento trágico 286 1| arrancase, con movimientos involuntarios, los cabellos largos y desordenados 287 | jamás 288 1| lado de un cubo y de un jarro de agua. Un singular olor 289 1| unión, cuando ambos son jóvenes, enamorados y ardientes.~    290 1| chimenea.~La enfermedad de Julia no era grave; era una de 291 1| cuenta sus promesas, sus juramentos!... Pero, ¿cómo osar entregarse 292 1| horrible dolor salió de sus labios y rompió a llorar desconsoladamente, 293 1| sus suspiros cesaron, sus lagrimas cesaron de brotar como si 294 1| involuntarios, los cabellos largos y desordenados del cadáver, 295 1| colocamos suavemente sobre el lecho: le ausculté el corazón, 296 1| brazo en el de su marido legítimo y tenía la mirada fija en 297 | Les 298 1| era grave; era una de esas ligeras molestias que aquejan frecuentemente 299 1| conocimiento. No he querido llamar a nadie estando yo aquí... 300 1| Durante todo el camino llevé apoyada sobre mi hombro 301 1| Selictre se puso en pie.~    -"Llevémosle al salón" -ordené a las 302 1| de sus labios y rompió a llorar desconsoladamente, con sollozos 303 1| Le quería, le adoraba con locura, como una insensata, desde 304 1| nos costó mucho trabajo lograr hacer entrar los brazos. 305 1| vinagre mezclado a esencia de Loubin se esparcía por la atmósfera. 306 1| sillón, después encendí las luces.~    Apenas había terminado 307 1| desorden, como después de una lucha. La cama estaba completamente 308 1| no es sino un cambio de mal humor durante el día y de 309 1| humor durante el día y de malos olores durante la noche. 310 1| menos experimentadas son maravillosas y salen del paso ingeniosamente 311 1| todas las molestias del matrimonio que, según un ilustre pensador, 312 1| sorprendido, pero sin la menor desconfianza, se quitó el 313 | menos 314 1| Cómo es posible amar en la mentira y en la traición?~    El 315 1| casados al fin de su primer mes de unión, cuando ambos son 316 1| insensata, desde hace seis meses!"~    Yo la pregunte: "¿ 317 1| me volví a mi casa y me metí en la cama, renegando de 318 1| singular olor de vinagre mezclado a esencia de Loubin se esparcía 319 1| cogiendo uno tras otro sus miembros y los dirigía hacia los 320 1| espasmos durante dos o tres minutos; de pronto sus suspiros 321 1| destrozado: "¡Oh, amigo mio! ¡Si usted supiera cuánto 322 1| después... ¡pero ustedes!... Mire usted, voy a contarle una 323 1| sonriendo para tranquilizarle -y miré a su mujer. Esta había apoyado 324 | misma 325 1| sobre la alfombra; toallas mojadas que habían servido para 326 1| usted. Mi amante acaba de morir en mi propia habitación..."~    327 1| temblara y arrancase, con movimientos involuntarios, los cabellos 328 1| pasaba por haberse unido a la muchacha más bonita de la provincia.~    329 1| ocultar eso a los ojos del mundo? ¿Cómo es posible amar en 330 1| espejo junto a su boca y murmuré: "No hay nada que hacer, 331 1| petrificada por la angustia, murmuró: "No... ha sido mi doncella... 332 1| esperé.~    Una especie de negro fantasma apareció, y cuando 333 | ni 334 1| dos veces trató de hablar: ningún sonido salió de su garganta. 335 | nos 336 | Nosotros 337 | nuestra 338 | nuestros 339 1| campanilla de la calle sonó de nuevo y mi criado entró diciéndome: -" 340 1| inmediatamente a su casa, calle de... número..."~    Reflexioné unos 341 1| toilette, contemplé nuestra obra y dije: "Convendría peinarlo 342 1| mirada fija en el fondo obscuro del coche.~    Les dije 343 1| habitación. Me acerqué a él, le observé, le pulsé, abrí sus ojos, 344 1| de sobra cuando llega la ocasión. Las menos experimentadas 345 1| casa." Berta se envolvió, ocultando la cara bajo su abrigo y 346 1| entregarse a otro hombre? ¿Cómo ocultar eso a los ojos del mundo? ¿ 347 1| No, doctor; no se le ocurre a una sino después, lo que 348 1| que esas reflexiones no le ocurren a la mujer que se propone 349 1| por aquí, Mr. Selictre; ha ocurrido un accidente desgraciado."~    350 1| virtud salvaje. El suceso ocurrió en una capital de provincia.~    351 2| galantemente, contestó:~    -Para ofrecerla a usted mis servicios si 352 1| su corazón destrozado: "¡Oh, amigo mio! ¡Si usted supiera 353 1| llega Mr. Selictre...~    Yo oía los pasos que subían, que 354 1| frente... Y acercándose a su oído, como si hubiera podido 355 1| entre sueños me parecía oír que las campanas de una 356 1| jarro de agua. Un singular olor de vinagre mezclado a esencia 357 1| durante el día y de malos olores durante la noche. Nada más 358 1| Apenas había terminado esta operación, cuando la puerta de la 359 1| coche, me cogió una mano, y oprimiéndola entre sus finos dedos balbuceó 360 1| Llevémosle al salón" -ordené a las dos mujeres; le trasladamos 361 1| juramentos!... Pero, ¿cómo osar entregarse a otro hombre? ¿ 362 1| Cuando estuvo a mi lado en la oscuridad del coche, me cogió una 363 | otra 364 1| mujer estaba horriblemente pálida y tenia ese semblante crispado 365 1| Unas manos en la sombra, palpaban los muros... Entonces dije 366 1| le pulsé, abrí sus ojos, palpé sus manos; después, volviéndome 367 1| Le pusimos las botas, los pantalones, el chaleco, después el 368 1| y di al cochero orden de partir. Durante todo el camino 369 1| comerciante de la ciudad, que pasaba por haberse unido a la muchacha 370 1| amor, sino después de haber pasado por todas las promiscuidades 371 1| maravillosas y salen del paso ingeniosamente en los momentos 372 1| obra y dije: "Convendría peinarlo un poco." La doncella trajo 373 1| circunstancias difíciles y peligrosas; y las mujeres están siempre 374 1| agité a mi vez el cordón que pendía junto a mi cama y a los 375 1| al lado del muerto.~    Penetramos en la habitación, que se 376 1| Reflexioné unos instantes; pensaba: Crisis de nervios, vapores, ¡ 377 1| matrimonio que, según un ilustre pensador, no es sino un cambio de 378 1| Salté de la cama sin pensar que estaba en camisa y en 379 1| expuestas a aturdirse, a perder la cabeza que los hombres.~    380 1| a su casa dije que había perdido el conocimiento dentro del 381 1| cuidados, hace dos horas que permanece sin conocimiento. No he 382 1| no habiéndose atrevido a permanecer al lado del muerto.~    383 1| diciéndome: -"Ahi está una persona, que no se a punto fijo 384 1| calle se abrió y se cerró pesadamente. Era el marido que volvía.~    - ¡ 385 1| se ha desmayado, y, a pesar de nuestros cuidados, hace 386 1| de pie, como una estatua, petrificada por la angustia, murmuró: " 387 1| fácil. Crea usted que no se piensa en nada de eso; que esas 388 1| inofensivo. Yo lo cogí por las piernas y comenzamos a bajar la 389 1| una vela, pero como los pies se habían hinchado un poco, 390 1| subimos hasta el primer piso sin hacer ruido. La. doncella, 391 1| su oído, como si hubiera podido escucharla balbuceó, repitiendo 392 1| llevarle a su casa y allí podré cuidarle mejor..."~    El 393 | porque 394 1| ojos del mundo? ¿Cómo es posible amar en la mentira y en 395 1| en la cama. Y en aquella postura esperé.~    Una especie 396 1| puertas al abrirse y cerrarse precipitadamente y el de unos pasos en la 397 1| un cigarro en la boca y preguntando: "¿Qué? ¿Qué es?... ¿Que 398 1| hace seis meses!"~    Yo la pregunte: "¿Están despiertos en su 399 1| seguro que una mujer no está preparada para sentir el verdadero 400 1| llegamos delante de la puerta procuré enderezar el cadáver, hablándole 401 1| provincia.~    Una noche dormía profundamente y entre sueños me parecía 402 1| personas dominadas por el más profundo terror: sus manos temblaban; 403 1| que no tenga en cuenta sus promesas, sus juramentos!... Pero, ¿ 404 1| haber pasado por todas las promiscuidades y todas las molestias del 405 | propia 406 1| ocurren a la mujer que se propone engañar a su marido. Es 407 1| campanas de una iglesia próxima tocaban. a fuego.~    De 408 1| estado casada.~    Si se pudiera comparar con una casa, diría 409 1| más cierto. Una mujer no puede amar apasionadamente, sino 410 1| pocos momentos el ruido de puertas al abrirse y cerrarse precipitadamente 411 1| acerqué a él, le observé, le pulsé, abrí sus ojos, palpé sus 412 1| una persona, que no se a punto fijo si es hombre o mujer, 413 1| colega el doctor Bonnet."~    Puse la carta dentro de un sobre, 414 1| brazos. Las dos mujeres se pusieron de rodillas para abrocharle 415 1| acercaban las dos mujeres. Le pusimos las botas, los pantalones, 416 1| Madame Selictre se puso en pie.~    -"Llevémosle 417 1| silencio, continuó: "Yo me quede a su lado..." Y una especie 418 1| supiera cuánto sufro! Le quería, le adoraba con locura, 419 1| marido. ¡Admito que no le quiera, que no tenga en cuenta 420 1| la menor desconfianza, se quitó el sombrero y tomó por debajo 421 1| cabeza viva.~    Le sacó la raya, le cepilló la barba y retorció 422 1| esa fatiga que sienten los recién casados al fin de su primer 423 1| sacudidas en su voz que reflejaban la angustia de su corazón 424 1| calle de... número..."~    Reflexioné unos instantes; pensaba: 425 1| en nada de eso; que esas reflexiones no le ocurren a la mujer 426 1| adiós, amor mío..."~    Un reloj dio las doce.~    Ye sentí 427 1| casa y me metí en la cama, renegando de los enamorados.~.............................................................................................................................................~ 428 1| podido escucharla balbuceó, repitiendo diez veces seguidas con 429 1| defunción y allí tuve que representar otra comedia ante la familia 430 1| sofocada se detuvo; después repuso; "Mi marido va... va a volver 431 1| como mi criado parecía no responder, agité a mi vez el cordón 432 1| enganchar la berlina..." Ella respondió: "Yo he traído coche... 433 1| raya, le cepilló la barba y retorció los bigotes con sus manos, 434 1| desde hacia tres años con un rico comerciante de la ciudad, 435 1| mujeres que temblaban en un rincón del cuarto, las dije: "Ayúdenme 436 1| debajo de los brazos a su rival, ya inofensivo. Yo lo cogí 437 1| dos mujeres se pusieron de rodillas para abrocharle los botones 438 1| dolor salió de sus labios y rompió a llorar desconsoladamente, 439 1| contestó: "No, nadie, excepto Rosa, que está enterada de todo."~    440 1| marido que volvía.~    - ¡Rosa-grité -; traiga usted las botellas 441 1| completamente deshecha y una de las sábanas caía sobre la alfombra; 442 1| sido mi doncella... ella lo sabe..." Después de un silencio, 443 1| disimular, todas las mujeres lo saben hacer de sobra cuando llega 444 1| una cabeza viva.~    Le sacó la raya, le cepilló la barba 445 1| finos dedos balbuceó con sacudidas en su voz que reflejaban 446 1| experimentadas son maravillosas y salen del paso ingeniosamente 447 1| apareció, y cuando Juan hubo salido se descubrió. Era madame 448 1| la cara bajo su abrigo y salimos.~    Cuando estuvo a mi 449 1| pie.~    -"Llevémosle al salón" -ordené a las dos mujeres; 450 1| a volver del casino..."~Salté de la cama sin pensar que 451 2| horrible?~    El medico, saludando galantemente, contestó:~    - 452 1| impecable, una verdadera virtud salvaje. El suceso ocurrió en una 453 1| personas."~    -Que entre quien sea-dije, sentándome en la cama. 454 1| balbuceó, repitiendo diez veces seguidas con un acento desgarrador:~    -" 455 | según 456 1| estaba en camisa y en pocos segundos me vestí.~    -¿Es usted 457 1| su marido. Es más: estoy seguro que una mujer no está preparada 458 1| una insensata, desde hace seis meses!"~    Yo la pregunte: "¿ 459 1| descubrió. Era madame Berta Selectri, una mujer joven, casada 460 1| enfermo, ruega a su madame Seliectre tenga la bondad de dirigirse 461 1| horriblemente pálida y tenia ese semblante crispado de las personas 462 1| hablar en el acto con el señor. Dice que se trata de la 463 1| doncella, azorada, estaba sentada en tierra en lo alto de 464 1| trasladamos entre los tres y le sentamos en un sillón, después encendí 465 1| Que entre quien sea-dije, sentándome en la cama. Y en aquella 466 1| reloj dio las doce.~    Ye sentí un estremecimiento: "¡Las 467 1| se iba a desplomar, como sentía que se escurría entre mis 468 1| mujer no está preparada para sentir el verdadero amor, sino 469 2| Para ofrecerla a usted mis servicios si llega el caso.~FIN~ ~ 470 1| toallas mojadas que habían servido para frotar las sienes del 471 1| angustia, murmuró: "No... ha sido mi doncella... ella lo sabe..." 472 1| mío, esto no será nada. Se siente usted ya mejor, ¿verdad? 473 1| y algo de esa fatiga que sienten los recién casados al fin 474 1| tres y le sentamos en un sillón, después encendí las luces.~    475 1| de un jarro de agua. Un singular olor de vinagre mezclado 476 1| mujeres lo saben hacer de sobra cuando llega la ocasión. 477 1| habitación..."~    Medio sofocada se detuvo; después repuso; " 478 1| llorar desconsoladamente, con sollozos y espasmos durante dos o 479 1| acercaban... Unas manos en la sombra, palpaban los muros... Entonces 480 1| desconfianza, se quitó el sombrero y tomó por debajo de los 481 | somos 482 1| la puerta de la calle que sonaba desesperadamente; como mi 483 1| trató de hablar: ningún sonido salió de su garganta. Al 484 1| la campanilla de la calle sonó de nuevo y mi criado entró 485 2| El doctor calló, siempre sonriente.~    La joven, crispada, 486 1| mejor..."~    El marido, sorprendido, pero sin la menor desconfianza, 487 1| hasta la cama." Le colocamos suavemente sobre el lecho: le ausculté 488 1| y alisó la cabellera con suavidad, con dulzura, como si estuviera 489 1| cayendo dentro del coche; yo subí tras él.~    El marido, 490 1| Yo oía los pasos que subían, que se acercaban... Unas 491 1| por una puerta excusada y subimos hasta el primer piso sin 492 1| dentro del coche.~Le ayudé a subir a su cuarto, donde certifiqué 493 1| Qué? ¿Qué es?... ¿Que sucede?..."~    Fui hacia él y 494 1| contarle una aventura que le sucedió a una clienta mía, a la 495 1| verdadera virtud salvaje. El suceso ocurrió en una capital de 496 1| encendida y colocada sobre el suelo, no habiéndose atrevido 497 1| bah... bah!... tengo mucho sueño. Y contesté: "El doctor 498 1| dormía profundamente y entre sueños me parecía oír que las campanas 499 1| Si usted supiera cuánto sufro! Le quería, le adoraba con 500 1| Oh, amigo mio! ¡Si usted supiera cuánto sufro! Le quería,


abraz-supie | suspi-ye

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