1ª-hacie | haga-ultim | unico-vivir
Capítulo
1 IV | por muchas razones.~ 1ª Porque hoy, aunque no se
2 IV | dirección que le conviene.~ 2ª Porque en todo es regla
3 IV | ingeniería o medicina.~ 3ª Porque, viendo que los establecimientos
4 IV | enseñanza de la mujer.~ 4ª Porque esta dirección, encaminada
5 IV | hacerse decorosamente.~ 5ª Porque, vistos los resultados
6 IV | que lo tienen, y entre las aberraciones jurídicas no se ha visto
7 I | si hay allí sacrificio, abnegación sublime, constancia heroica,
8 V | contribuiría a que la mujer, menos abrumada por la miseria, pudiese
9 II | se considera este cúmulo abrumador de dolores que no se consuelan,
10 IV | muchos, la discusión está absolutamente limitada por el tiempo;
11 II | intelectual, preparándola con absurdos deprimentes a la gran lucha
12 II | odios, injurias, calumnias, abusos de la fuerza, excesos iracundos
13 I | presidiendo un tribunal. Los accidentes, las exterioridades, las
14 V | ordenado de sus músculos, y, acomodándose a las circunstancias, establecer
15 V | porque no tiene quien la acompañe, porque hay que hacer visitas,
16 V | como en procesión, andar acompasadamente con los brazos colocados
17 V | mujer. ~ Donde, como acontece en España, la educación
18 II | parece introducir en las actuales algunas modificaciones,
19 II | utilizarse los organismos que actualmente la representan en punto
20 | Además
21 III| instruye, comprenderá y aun adivinará, si el discípulo atiende,
22 IV | campaña de una mujer, que adoptaron los hombres, aunque ocultando
23 I | obstáculo para su instrucción y, adquirida, para que la utilice;~
24 IV | mujer.~ Y ¿dónde podrá adquirir la mujer los conocimientos
25 IV | de lo que se cree, puede adquirirlos en su casa, porque es con
26 I | existencia y dilatar sus afectos para que traspasen los límites
27 III| La mujer es paciente, afectuosa, insinuante; no le falta
28 I | natural, dicen, pero la afirmación parece más fácil que la
29 II | que necesita la mujer es afirmar su personalidad, independiente
30 IV | habrá nadie que responda afirmativamente.~ ¿Algunas mujeres tienen
31 IV | ridículo, con resistencias de afuera y de casa, todo contribuye
32 I | desventajas naturales; y agregando a éstas las sociales, que,
33 V | resistencia como en el ataque, agrupa las fuerzas y las multiplica.~
34 IV | oficial que los exámenes, hay ahora facilidades para que las
35 V | medios de que el individuo aislado carece y que, en la resistencia
36 II | práctica, que no debe ser alarmante aun para los que son hostiles
37 I | magistrado, ingeniero o albañil; su misión es formar un
38 I | cuando hay escándalo.~ Se alega que la frivolidad natural
39 | algo
40 | allí
41 II | en este trabajo piadoso altas dotes que sin él se debilitarían,
42 I | esenciales son deficientes en alto grado, se ven grandes señores,
43 IV | la altura de los Padres aludidos; por otra parte, el mundo
44 II | que saliesen de la escuela alumnas instruidas, sino aspirando
45 I | de prostituciones como la amenazan y la halagan, necesita mucha
46 IV | de los Estados Unidos de América, cuando los federales mal
47 IV | proporcionan medios de vivir y de amparar a su familia a muchas jóvenes
48 V | sociedades modernas, hay que añadir, heredada de las antiguas,
49 II | es persona; es cosa, que anda descalza o en coche, cubierta
50 V | pasear como en procesión, andar acompasadamente con los
51 II | cubierta de galas o de andrajos, pero cosa siempre. La persona
52 I | benevolencia, que, si está en el ánimo, halla siempre medio de
53 II | sí no puede ser nada, y aniquilar en ella su yo moral a intelectual,
54 V | vida, que evitar que la aniquile y la mate. Esto hoy.~ ¿
55 V | las multiplica.~ Debe anotarse que a tantas causas como
56 V | añadir, heredada de las antiguas, una muy poderosa: el desprecio,
57 IV | en el tercer Congreso de Antropología criminal que acaba de celebrarse
58 II | está bien determinado y aparece con la vaguedad de las cosas
59 V | cuanta más mejor; no hace apenas ejercicio, y la molesta
60 II | llevarán a mal, antes deben aplaudir, que tenga piedad de los
61 I | ser tan frívola buscando aplausos para un discurso en el Parlamento,
62 I | se coloca donde puede, es aplicable a otros defectos: la actividad
63 I | esenciales, generales siempre, aplicables cualquiera que sea la condición
64 IV | y los oficios y artes de aplicación, contribuiría a combatir
65 IV | nos ha demostrado que sabe aplicar con toda exactitud los principios
66 I | apremiantes, y que la más apremiante necesidad de hoy, para el
67 I | satisfacer las necesidades más apremiantes, y que la más apremiante
68 III| encontrará medios de que aprenda lo que es capaz de aprender;
69 V | absurdo de que los hombres aprendan un oficio y las mujeres
70 V | especie de gimnasia.~ Lo aprendido en las escuelas sería letra
71 IV | mujeres, no se sabe cuántas, aptas para esas mismas profesiones;
72 II | derechos controvertidos, de aptitudes dudosas; se trata de practicar
73 IV | profesiones; y si al hombre apto no se le prohíbe el ejercicio
74 I | la bondad para que no se apure contra los desventurados.
75 | aquel
76 | aquello
77 IV | experimentación fisiológica más ardua; séame permitido felicitarla
78 IV | profesión, como no sea la de las armas, que repugna a su naturaleza,
79 I | han de ser necesariamente armónicas.~
80 I | para contenerlos, a los armónicos para fortificarlos, a la
81 IV | Exposición femenina, veinticuatro arquitectas habían de presentar planos,
82 IV | países.~ Decíamos más arriba que, para la práctica podrían
83 V | ejercitar las fuerzas, de arrostrar la intemperie, debilitándose
84 V | ocuparse más que del alma. Los ascetas no sabían, y muchos que
85 IV | compostura en las clases a que asistan mujeres, como la tienen
86 IV | respecto a los que exigen la asistencia a los establecimientos públicos,
87 I | de última moda. No hemos asistido (ya se comprende) a ninguna
88 IV | sepa lo mismo que él ¿no le asistirá igual derecho?~ No creemos
89 V | sería tan eficaz como la asociación, que da medios de que el
90 V | salir de la errónea rutina aspiran a que sean buenas madres,
91 II | alumnas instruidas, sino aspirando al mismo tiempo a que fueran
92 I | da el conocimiento de los astros ni de los microbios.~
93 IV | sesiones son pocas, los asuntos muchos, la discusión está
94 V | la resistencia como en el ataque, agrupa las fuerzas y las
95 IV | el mismo asunto que con atención, sosiego y economía de tiempo
96 V | hoy son frecuentes si se atendiese a la educación física de
97 III| adivinará, si el discípulo atiende, se distrae o se cansa,
98 IV | discípulos, a oyentes (cuando atienden), por ser tanto su número
99 I | éstas tengan para ella un atractivo especial; juzgando por el
100 V | de las gracias y de los atractivos de sexo. Si una niña que
101 IV | inteligente?~ ¿Quién se atreve a responder que sí? Resulta,
102 II | condenamos en nombre de ideas atrevidas, ni de novedades peligrosas;
103 IV | a las que entran en las aulas!~
104 I | que esto lo niegan algunos autores, pero sin probar la negativa,
105 II | crueles de los patronos; las autoridades, una cuestión de orden público;
106 IV | ejercer su profesión? ¿Se le autoriza para ejercerla en virtud
107 I | más veces desdeñados que auxiliados por los mismos que los utilizan.
108 II | resulta.~ Los que dirigen, auxilian o influyen en los establecimientos
109 V | el concurso de ciencias auxiliares. En las escuelas normales
110 IV | frecuencia bastante ilusorio el auxilio que presta un profesor cuando
111 II | es el dolor sin culpa, y ¡ay! casi siempre sin consuelo. ¿
112 I | diferencia esencial entre las bandas, las cruces y los bordados
113 V | convertido en el ideal de la belleza, al menos para un número
114 II | muy activa, en las obras benéficas, fortalecen en este trabajo
115 I | tomarse, hasta cierto punto, a beneficio de inventario, es decir,
116 IV | clases participen de los beneficios del saber, cada una en la
117 II | para ocupar su actividad bienhechora. Todo el bien que en este
118 I | imposible, que la mujer se blinde, por decirlo así, con una
119 I | reclamar el derecho, a la bondad para que no se apure contra
120 I | bandas, las cruces y los bordados de los hombres, y los encajes,
121 V | condenadas a ser siempre braceras.~ La educación física
122 V | acompasadamente con los brazos colocados de cierto modo
123 II | tumulto que turba su sosiego; brotan odios, injurias, calumnias,
124 IV | que acaba de celebrarse en Bruselas, su Vicepresidente, al hacer
125 II | material, y con riesgo de ser brutal, la vida de la conciencia,
126 IV | muchos notables, todos buenos (dice un periódico profesional
127 I | instruidos, de los cuales se burlan gente ignorante y hasta
128 II | consuelan, de males a que no se busca remedio, ocurre preguntar: ¿
129 I | que puede ser tan frívola buscando aplausos para un discurso
130 IV | circunstancias favorecen, se puede buscar un maestro que enseñe; mientras
131 V | menos rígidos que los de un cadáver. Cuando es ya señorita y
132 II | huelgas (donde no hay fuertes cajas de resistencia, como sucede
133 IV | filosofía del derecho y cálculo infinitesimal. Todo lo contrario;
134 I | diferencia hubiere, no en calidad, sino en cantidad de educación,
135 II | Los hombres que han calificado el sexo de piadoso no llevarán
136 I | y se pena; las cosas se califican por buenas o por malas,
137 I | hemos visto a veces en la calle a los que a ellas iban,
138 II | está en los tumultos de las calles y de las plazas; está en
139 V | ejercicio, y la molesta el calor, el frío, el viento, la
140 II | brotan odios, injurias, calumnias, abusos de la fuerza, excesos
141 I | naturales que no pueden cambiarse), para tener personalidad,
142 II | proteccionismo y el libre cambio, de las relaciones del trabajo
143 IV | dio el triunfo el plan de campaña de una mujer, que adoptaron
144 V | puro como la mujer de los campos. La miseria estrecha tan
145 III| atiende, se distrae o se cansa, hasta dónde entiende ésa
146 I | no en calidad, sino en cantidad de educación, debiera hacer
147 II | relaciones del trabajo y el capital, etc.!~ No es necesario
148 I | ven grandes señores, ricos capitalistas, hombres inteligentes e
149 V | que el individuo aislado carece y que, en la resistencia
150 IV | jóvenes que hubieran sido una carga sin la instrucción recibida,
151 V | publicación de libros y de cartillas que generalizaran conocimientos,
152 II | persuadirse de que, soltera, casada o viuda, tiene deberes que
153 IV | mujer deseamos que haya cátedras de metafísica, filosofía
154 IV | que enseñe; mientras que, catedrático, hay que tomar el que dan,
155 II | consolando los dolores que son su causa o su consecuencia; debemos
156 IV | Antropología criminal que acaba de celebrarse en Bruselas, su Vicepresidente,
157 | cerca
158 IV | que en la Exposición de Chicago, para las grandes construcciones
159 V | Pedagogía, con el concurso de ciencias auxiliares. En las escuelas
160 | ciertas
161 I | hombres, y los encajes, las cintas y las flores de las mujeres.~
162 I | suelen serlo las sociales, es circular; a la mujer no se la respeta
163 IV | yo no sé medicina, ni cirugía, pero le curaré a usted
164 I | éstas en todos los pueblos civilizados, y en los más cultos muchas.
165 IV | que los hombres se irán civilizando lo bastante para tener orden
166 II | las cosas que no se ven claramente, ni pueden verse, porque
167 II | que anda descalza o en coche, cubierta de galas o de
168 III| de acción pedagógica debe coincidir exactamente con su esfera
169 IV | presentarla como ejemplo a sus colegas del sexo fuerte.»~ Hay
170 V | es ya señorita y no ya al colegio, no sale de casa sino a
171 I | dicho de la vanidad, que se coloca donde puede, es aplicable
172 V | acompasadamente con los brazos colocados de cierto modo y poco menos
173 II | El que no trabaja que no coma», ha dicho San Pablo. Muchos
174 II | los demás, porque en el combate de la vida no hay neutralidad
175 I | más necesaria, está más combatida por las leyes y por las
176 IV | aplicación, contribuiría a combatir muchas preocupaciones respecto
177 I | no por eso debe dejar de combatirse; natural es el robo y se
178 II | dicho San Pablo. Muchos comen que no trabajan, pero ninguno
179 II | viniese. ¿La vida se reduce a comer? Todo el que no tenga de
180 II | las habitaciones y de los comestibles con el de los jornales,
181 II | desgracia que se conoce, se compadece y consuela, enseña, eleva
182 II | verdugos les exigen; cuando se compara el precio de las habitaciones
183 II | personalidad que la contemplación compasiva de tantos dolores como entraña
184 V | fábrica, no tiene siquiera la compensación de respirar aire puro como
185 IV | consultando a personas competentes se puede estudiar en los
186 I | educación, debiera hacer más completa la de la mujer, porque la
187 V | debilitándose y haciéndose completamente sedentaria; así llega a
188 IV | bastante para tener orden y compostura en las clases a que asistan
189 V | una gran mayoría. Los que comprenden la necesidad de la educación
190 II | femenina y grados que ésta debe comprender.- Cómo pueden utilizarse
191 V | Y mañana? Mañana podría comprenderse el absurdo de que los hombres
192 II | siquiera, limitándonos a comprobar el hecho, de una desdichada
193 IV | estaban en una situación muy comprometida, los sacó de ella y les
194 II | la sociedad.~ Ya se concede que hay que educar a la
195 II | no tenga de ella tan bajo concepto, comprenderá que la vida
196 V | muy ilustradas en otros conceptos.~ Para disipar ignorancias,
197 IV | Madama Tarnowski, en un concienzudo estudio de los órganos de
198 IV | Los Padres de aquel Concilio que suscitaron la duda de
199 V | lección de piano, estudiarla, concluir una labor para un día determinado,
200 I | resiste más a todo género de concupiscencias e impulsos criminales. Verdad
201 II | oferta y la demanda, de la concurrencia y el proteccionismo y el
202 II | procurar que su educación concurriera eficazmente a formar su
203 V | de la Pedagogía, con el concurso de ciencias auxiliares.
204 V | educación industrial están condenadas a ser siempre braceras.~
205 II | desdichada evidencia.~ No lo condenamos en nombre de ideas atrevidas,
206 I | aplicables cualquiera que sea la condición y circunstancias de la persona
207 I | indispensables, si ha de conducirse bien, al frente de un regimiento
208 I | sólida, grave, firme.~ Confesemos humilde y razonablemente
209 IV | parte, la ilustración de los congresistas suple las explicaciones
210 II | que la desgracia que se conoce, se compadece y consuela,
211 I | fortalecer y que no da el conocimiento de los astros ni de los
212 IV | contribuirá muy eficazmente a conquistar la opinión pública en favor
213 I | depare la suerte o él se conquiste; cualquiera que sea, su
214 II | persona es una actividad consciente y útil; todo lo demás son
215 II | dolores que son su causa o su consecuencia; debemos limitarnos a decir
216 I | respetables: lo cual no se conseguirá con sólo tener instrucción
217 V | de sexo. Si una niña que conserva aún el instinto de conservación
218 II | veces faltan; cuando se considera este cúmulo abrumador de
219 V | industrial y de su mayor consideración social: porque debe notarse
220 III| aprender; es decir, que consideramos a la mujer con aptitud para
221 I | personalidad; pero si lo consigue ha de dar por bien empleado
222 V | sean buenas madres, no lo consiguen ni aun bajo el punto de
223 II | dar gravedad al carácter y consistencia a la personalidad que la
224 II | mujer tomase parte en ellas consolando los dolores que son su causa
225 II | los que sufren y procure consolarlos.~ Hay una huelga: los
226 II | debilitarían, y ennoblecen y consolidan su carácter.~ No podemos
227 II | carácter serio de la mujer y consolidar su personalidad el que se
228 V | que a tantas causas como conspiran contra la salud y la robustez
229 I | sacrificio, abnegación sublime, constancia heroica, pasa de largo:
230 I | y benévolo, y que lo sea constantemente en la posición social que
231 IV | Chicago, para las grandes construcciones de la Exposición femenina,
232 II | abrumador de dolores que no se consuelan, de males a que no se busca
233 IV | leyera en casa. Además, consultando a personas competentes se
234 II | a la personalidad que la contemplación compasiva de tantos dolores
235 I | impulsos perturbadores para contenerlos, a los armónicos para fortificarlos,
236 II | a formar su carácter, no contentándose con que saliesen de la escuela
237 I | exigen una serie de esfuerzos continuos, más veces desdeñados que
238 I | tiranías, sus debilidades, sus contradicciones, sus infamias y sus idolatrías, ¿
239 IV | cálculo infinitesimal. Todo lo contrario; quisiéramos que esta enseñanza
240 V | ignorancias, vencer rutinas y contrarrestar hábitos nada sería tan eficaz
241 IV | instrucción recibida, esto contribuirá muy eficazmente a conquistar
242 I | hombre y una educación que contribuya a que conozca y cumpla su
243 II | problemas difíciles, de derechos controvertidos, de aptitudes dudosas; se
244 II | personas formales.~ Convendría inculcar repetidamente la
245 III| le falta perspicacia; si convenientemente se la educa e instruye,
246 V | intelectuales de la mujer se han convertido en el ideal de la belleza,
247 II | en este sentido haga, se convertirá en un medio de perfección.~
248 I | raro que este desprecio se convierta en dominio más o menos ostensible,
249 I | forma su carácter, que los convierte en persona. La persona no
250 V | se ha dicho mens sana in corpore sano, bien se dirá «carácter
251 I | medios más enérgicos para corregirlas. Pero, hay que repetirlo,
252 IV | de un derecho porque sea corto el número de los que puedan
253 I | empleado el trabajo que le costó, y sabrá cuánto vale tener
254 IV | pongan límites.~ No se crea por lo dicho que en los
255 II | en vano pedir fondos para crear muchas y bien organizadas
256 I | gente ignorante y hasta los criados, que los desprecian por
257 V | tienen mujeres que no pueden criar a sus débiles hijos ni saben
258 II | el llanto de las débiles criaturas no se oye. La mujer debe
259 II | preparándose al vicio y al crimen en la mendicidad, y cruelmente
260 IV | Congreso de Antropología criminal que acaba de celebrarse
261 I | esencial entre las bandas, las cruces y los bordados de los hombres,
262 II | obreros; éstos, tiranías crueles de los patronos; las autoridades,
263 II | crimen en la mendicidad, y cruelmente maltratados si no llevan
264 II | esposa y buena madre. Y ¿cuál es lo necesario para eso?
265 I | inteligentes e instruidos, de los cuales se burlan gente ignorante
266 | cuanta
267 | Cuánta
268 | cuántas
269 | cuanto
270 | cuántos
271 II | anda descalza o en coche, cubierta de galas o de andrajos,
272 II | e intelectuales con que cuenta la educación de la mujer,
273 I | civilizados, y en los más cultos muchas. La educación de
274 II | la representan en punto a cultura general. ~ Dados los
275 I | utilizan. Cuando el hombre cumple un deber difícil, recibe
276 II | desgracia y es un deber que, cumplido, facilita el cumplimiento
277 IV | medicina, ni cirugía, pero le curaré a usted porque soy hombre?»
278 I | prueba la prostitución, cuya culpa echan toda sobre las
279 II | indefectiblemente juguete. Dadme una mujer que tenga estas
280 II | a cultura general. ~ Dados los pocos recursos pecuniarios
281 II | viudas, y no es poco el daño que de su falta de acción
282 II | estas condiciones, y os daré una buena esposa y una buena
283 II | que la mujer puede y debe darlo?~ Los hombres que han
284 III| enseñanza.~ ¿Hasta dónde deberá enseñar? Hasta donde sepa;
285 V | primero, y después en todas, debería enseñarse a la mujer la
286 II | de enseñanza de la mujer deberían procurar que su educación
287 I | en cantidad de educación, debiera hacer más completa la de
288 I | leyes, sus tiranías, sus debilidades, sus contradicciones, sus
289 V | arrostrar la intemperie, debilitándose y haciéndose completamente
290 II | altas dotes que sin él se debilitarían, y ennoblecen y consolidan
291 IV | en algunos países.~ Decíamos más arriba que, para la
292 II | neutralidad posible; hay que decidirse por el bien o por el mal.~
293 II | esposa y madre; equivale a decirle que por sí no puede ser
294 I | la mujer se blinde, por decirlo así, con una sólida personalidad;
295 IV | que pueden o no hacerse decorosamente.~ 5ª Porque, vistos
296 I | condiciones, esenciales son deficientes en alto grado, se ven grandes
297 IV | laconismo más propio para dar definiciones de lo que se sabe o se cree
298 V | serán aún más todavía, y la degeneración es indefectible y visible
299 I | flores de las mujeres.~ Dejando al tiempo que resuelva las
300 | dejar
301 II | laberinto de la oferta y la demanda, de la concurrencia y el
302 IV | mujeres criminales, nos ha demostrado que sabe aplicar con toda
303 I | la posición social que le depare la suerte o él se conquiste;
304 II | reclamar, dignidad que no depende de nadie, un trabajo que
305 II | preparándola con absurdos deprimentes a la gran lucha de la vida,
306 IV | origen femenino para no desacreditarlo. Tampoco los susodichos
307 V | en número; pero no deben desalentarse, porque todo progreso empieza
308 IV | mucha) para luchar con la desaprobación y con el ridículo, con resistencias
309 II | persona; es cosa, que anda descalza o en coche, cubierta de
310 V | educación física del hombre está descuidada, la de la mujer ha de estarlo
311 V | respecto a ella no hay sólo descuido, sino dirección torcida.~
312 | desde
313 I | esfuerzos continuos, más veces desdeñados que auxiliados por los mismos
314 II | comprobar el hecho, de una desdichada evidencia.~ No lo condenamos
315 IV | la enseñanza de la mujer deseamos que haya cátedras de metafísica,
316 II | iracundos de la debilidad desesperada. Y ¿no hay más que eso?
317 II | indiferencia, si no la prevención, desfavorable con que el público la mira,
318 V | fácil de romper), ni se despeinen, etc. Han de pasear como
319 I | hasta los criados, que los desprecian por su falta de carácter;
320 V | y pueden suplirla con la destreza, y por falta de educación
321 I | pero es evidente que tiene desventajas naturales; y agregando a
322 I | que no se apure contra los desventurados. La educación procura formar
323 V | novela prestada que hay que devolver, etc., etc. ¡Y qué paseo!
324 IV | notables, todos buenos (dice un periódico profesional
325 I | Su frivolidad es natural, dicen, pero la afirmación parece
326 V | energía, se la reprende, diciéndole que esos juegos son de muchachos;
327 IV | profesiones como si hubiese diez mil a su altura intelectual:
328 II | intrincadas, de problemas difíciles, de derechos controvertidos,
329 V | material, pero sí grandes dificultades, que oponen la rutina y
330 V | pedagógica, en cuanto la dignificación de la mujer de una clase
331 I | y reclame su derecho, a dignificar su existencia y dilatar
332 IV | resumen de los trabajos, dijera: «Madama Tarnowski, en un
333 IV | quisiera recetar u operar, y dijese al enfermo: «yo no sé medicina,
334 IV | que en el nuestro se han dilatado tanto en algunos países.~
335 I | dignificar su existencia y dilatar sus afectos para que traspasen
336 IV | los sacó de ella y les dio el triunfo el plan de campaña
337 II | benéfica resulta.~ Los que dirigen, auxilian o influyen en
338 IV | cuando los federales mal dirigidos estaban en una situación
339 I | que los esfuerzos deben dirigirse a satisfacer las necesidades
340 III| comprenderá y aun adivinará, si el discípulo atiende, se distrae o se
341 IV | sepa, se dirige, más que a discípulos, a oyentes (cuando atienden),
342 IV | mandar un libro para que le discuta; las sesiones son pocas,
343 V | otros conceptos.~ Para disipar ignorancias, vencer rutinas
344 III| el discípulo atiende, se distrae o se cansa, hasta dónde
345 IV | ni se multiplica, ni se divide; está todo en todos y cada
346 II | problema social hay una fase dolorida; y suponiendo que sea la
347 I | traspasen los límites del hogar doméstico, y llame suyos a todos los
348 I | desprecio se convierta en dominio más o menos ostensible,
349 IV | donde hay personas de los dos sexos.~ ¡Sería fuerte
350 II | este trabajo piadoso altas dotes que sin él se debilitarían,
351 IV | Concilio que suscitaron la duda de si la mujer tenía alma,
352 I | prostitución, cuya culpa echan toda sobre las mujeres,
353 IV | con atención, sosiego y economía de tiempo se leyera en casa.
354 I | relaciones en la esfera educadora han de ser necesariamente
355 II | Ya se concede que hay que educar a la mujer lo necesario
356 II | mujer, no es menos necesario educarla, para que moralmente sea
357 V | sus débiles hijos ni saben educarlos.~ Muchos defectos físicos
358 II | tienen existencia real. En efecto; la buena esposa y la buena
359 II | cuestión de orden público; los egoístas indiferentes, un tumulto
360 IV | reunión, y presentarla como ejemplo a sus colegas del sexo fuerte.»~
361 IV | profesión? ¿Se le autoriza para ejercerla en virtud de su sexo, o
362 IV | los que puedan o quisieran ejercitarle.~ El médico, como hombre, ¿
363 II | decir, que es un grande elemento de educación.~
364 II | compadece y consuela, enseña, eleva y fortalece mucho; es decir,
365 | ellos
366 IV | en todo es regla de razón empezar por lo más fácil; y es más
367 V | desalentarse, porque todo progreso empieza con la lucha de pocos contra
368 I | emplearse en cosas grandes, se emplea en las pequeñas, sin que
369 I | consigue ha de dar por bien empleado el trabajo que le costó,
370 I | mujer, imposibilitada de emplearse en cosas grandes, se emplea
371 I | bordados de los hombres, y los encajes, las cintas y las flores
372 V | ya porque la trabajadora, encerrada en su estrecha vivienda
373 III| hasta dónde entiende ésa y encontrará medios de que aprenda lo
374 V | ignoran hoy, que el mayor enemigo del alma es un cuerpo débil.~
375 V | sus músculos con alguna energía, se la reprende, diciéndole
376 I | necesidad de medios más enérgicos para corregirlas. Pero,
377 V | muscular, y suelen ser los más enervantes y fatales a la salud, ya
378 V | carácter débil en cuerpo enfermizo»; y los trastornos, puede
379 IV | recetar u operar, y dijese al enfermo: «yo no sé medicina, ni
380 II | sin él se debilitarían, y ennoblecen y consolidan su carácter.~
381 II | se compadece y consuela, enseña, eleva y fortalece mucho;
382 III| bien como el hombre las enseñará mejor que él~
383 IV | libros, etc., etc., que enseñarle ingeniería o medicina.~
384 V | después en todas, debería enseñarse a la mujer la importancia
385 IV | puede buscar un maestro que enseñe; mientras que, catedrático,
386 II | que sea la única que puede entender la mujer, tiene, por desgracia,
387 III| o se cansa, hasta dónde entiende ésa y encontrará medios
388 I | heroica, pasa de largo: sólo entra cuando hay escándalo.~
389 IV | toros Y faltaran a las que entran en las aulas!~
390 II | compasiva de tantos dolores como entraña esa cuestión de cuestiones
391 I | porque la necesita más. No entraremos aquí en la cuestión de si
392 IV | hombre?» Se pensaría en enviarle a un manicomio; y si el
393 II | es la de esposa y madre; equivale a decirle que por sí no
394 | eran
395 V | los que sin salir de la errónea rutina aspiran a que sean
396 II | personalidad.~ Es un error grave, y de los más perjudiciales,
397 III| cansa, hasta dónde entiende ésa y encontrará medios de que
398 I | largo: sólo entra cuando hay escándalo.~ Se alega que la frivolidad
399 I | en la frivolidad, en la esclavitud, en la prostitución, en
400 II | contentándose con que saliesen de la escuela alumnas instruidas, sino
401 III| mujer para la enseñanza.- Esferas a que debe extenderse. ~
402 V | excesivos porque no exigen gran esfuerzo muscular, y suelen ser los
403 I | tengan para ella un atractivo especial; juzgando por el resultado,
404 IV | mujer los conocimientos especiales y superiores para esas profesiones
405 IV | establecimientos públicos, esperamos que los hombres se irán
406 | ésta
407 IV | federales mal dirigidos estaban en una situación muy comprometida,
408 V | acomodándose a las circunstancias, establecer alguna especie de gimnasia.~
409 II | personalidad, independiente de su estado, y persuadirse de que, soltera,
410 IV | guerra separatista de los Estados Unidos de América, cuando
411 V | descuidada, la de la mujer ha de estarlo más, y tanto, que respecto
412 I | tener en sí algo que no esté a merced de nadie.~
413 II | personalidad en la mujer esteriliza grandes cualidades de miles
414 | estos
415 | éstos
416 V | trastornos, puede decirse los estragos, del histerismo serían tan
417 IV | pensaría del que, sin haber estudiado quisiera recetar u operar,
418 V | dar la lección de piano, estudiarla, concluir una labor para
419 II | sencilla que no necesita estudiarse y que basta con sentirla:
420 IV | Tarnowski, en un concienzudo estudio de los órganos de los sentidos
421 IV | las mujeres puedan hacer estudios superiores; respecto a los
422 I | inferioridades, pero es evidente que tiene desventajas naturales;
423 V | higiene acaba con su vida, que evitar que la aniquile y la mate.
424 IV | segunda enseñanza, debe evitarse que tengan ninguna semejanza
425 III| pedagógica debe coincidir exactamente con su esfera moral a intelectual,
426 IV | que sabe aplicar con toda exactitud los principios de la experimentación
427 IV | intervención oficial que los exámenes, hay ahora facilidades para
428 V | trabajos que no parecen excesivos porque no exigen gran esfuerzo
429 II | calumnias, abusos de la fuerza, excesos iracundos de la debilidad
430 IV | lucrativos, de que hoy están excluidas las mujeres, y lo quisiéramos
431 IV | aptitud de la mujer, ni excluirla a priori de ninguna profesión,
432 I | ve que lo pueril no está exclusiva mente en la cosa que halaga
433 I | inteligencia, no se dirige exclusivamente a ella, sino a todas las
434 IV | en los establecimientos exclusivos para la enseñanza de la
435 II | huelga: los patronos ven exigencias injustas de los obreros;
436 II | educación, como lo prueba la experiencia en los países en que las
437 IV | exactitud los principios de la experimentación fisiológica más ardua; séame
438 IV | los congresistas suple las explicaciones que no necesitan; con indicaciones
439 IV | se cree saber, que para explicarlo. Por otra parte, la ilustración
440 IV | Porque hoy, aunque no se exprese así, la enseñanza de la
441 III| enseñanza.- Esferas a que debe extenderse. ~ La mujer es paciente,
442 II | por desgracia, bastante extensión para ocupar su actividad
443 I | tribunal. Los accidentes, las exterioridades, las apariencias, podrán
444 V | estrecha vivienda o en una fábrica, no tiene siquiera la compensación
445 IV | los exámenes, hay ahora facilidades para que las mujeres puedan
446 II | un deber que, cumplido, facilita el cumplimiento de todos
447 II | jornales, que tantas veces faltan; cuando se considera este
448 IV | mujeres que van a los toros Y faltaran a las que entran en las
449 IV | vivir y de amparar a su familia a muchas jóvenes que hubieran
450 IV | aprender medicina, ingeniería, farmacia, etc. Esa mujer tiene tanto
451 V | ser los más enervantes y fatales a la salud, ya porque obligan
452 IV | conquistar la opinión pública en favor de la enseñanza de la mujer.~
453 IV | mejores; si las circunstancias favorecen, se puede buscar un maestro
454 IV | Unidos de América, cuando los federales mal dirigidos estaban en
455 II | dignifica, contribuye a la felicidad, consuela en la desgracia
456 IV | más ardua; séame permitido felicitarla y darle gracias por haber
457 IV | aunque ocultando su origen femenino para no desacreditarlo.
458 I | la del hombre.~ Nos fijaremos bien en la diferencia que
459 IV | No creemos que pueden fijarse límites a la aptitud de
460 IV | cátedras de metafísica, filosofía del derecho y cálculo infinitesimal.
461 I | cualquiera que sea, su firmeza, su rectitud y su benevolencia
462 V | educarlos.~ Muchos defectos físicos e intelectuales de la mujer
463 IV | principios de la experimentación fisiológica más ardua; séame permitido
464 V | aun bajo el punto de vista fisiológico.~ Las mujeres del pueblo
465 I | encajes, las cintas y las flores de las mujeres.~ Dejando
466 II | mira, sería en vano pedir fondos para crear muchas y bien
467 II | tiempo a que fueran personas formales.~ Convendría inculcar
468 II | consuela, enseña, eleva y fortalece mucho; es decir, que es
469 II | en las obras benéficas, fortalecen en este trabajo piadoso
470 I | contenerlos, a los armónicos para fortificarlos, a la conciencia para el
471 IV | en su casa, porque es con frecuencia bastante ilusorio el auxilio
472 V | serían tan raros como hoy son frecuentes si se atendiese a la educación
473 I | ha de conducirse bien, al frente de un regimiento o presidiendo
474 V | la molesta el calor, el frío, el viento, la lluvia, todo.
475 I | misma, que puede ser tan frívola buscando aplausos para un
476 II | útil, reproductiva, y no frívolo pasatiempo; del trabajo
477 | fueran
478 | fuere
479 II | las huelgas (donde no hay fuertes cajas de resistencia, como
480 | fuese
481 II | o en coche, cubierta de galas o de andrajos, pero cosa
482 II | momento que su padre no gana jornal, y en su miserable
483 II | proyectos de que la vida la ganará un marido que no viene,
484 II | trabajar porque no necesitan ganarse la vida. Prescindamos, que
485 II | trabajo de otro, y tiene que ganársela uno mismo.~ «El que
486 V | libros y de cartillas que generalizaran conocimientos, de que hoy
487 II | acomodadas, no se tiene generalmente idea de que deben trabajar
488 IV | fuerte.»~ Hay todavía gentes que casi están a la altura
489 V | establecer alguna especie de gimnasia.~ Lo aprendido en las
490 I | son deficientes en alto grado, se ven grandes señores,
491 II | de educación femenina y grados que ésta debe comprender.-
492 IV | no sospechaban que en la guerra separatista de los Estados
493 V | lluvia, todo. Ya perdiendo el gusto natural de ejercitar las
494 IV | veinticuatro arquitectas habían de presentar planos, muchos
495 II | compara el precio de las habitaciones y de los comestibles con
496 V | rutinas y contrarrestar hábitos nada sería tan eficaz como
497 II | que no suprimen, antes la hacen más terrible los mismos
498 I | procurarán y hasta lograrán hacerla pasar por marisabidilla;~
499 IV | trabajos que pueden o no hacerse decorosamente.~ 5ª Porque,
500 V | intemperie, debilitándose y haciéndose completamente sedentaria;
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