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| Alfabética [« »] domingos 1 dominguito 1 dominio 1 don 122 doña 13 doncella 2 donde 75 | Frecuencia [« »] 143 es 142 pero 134 ni 122 don 122 tan 118 había 115 leocadia | Emilia Pardo Bazán El cisne de Vilamorta IntraText - Concordancias don |
Parte
1 III | el estanquero, el médico don Fermín, alias Tropiezo, 2 III | Tropiezo. -Vendrán tal. Don Victoriano quiere pasar 3 III | conversación: la venida de don Victoriano Andrés de la 4 III | toda en el estanquero y en don Fermín: cogían en medio 5 III | aprovechando el caballo; don Fermín se mete en bazas 6 III | non resultabit -corroboró don Fermín. ~ ~Sintió el alcalde 7 III | diciéndole que él representa a don Carlos en Madrid y que ella, 8 III | doña Eufrasia le remitió a don Carlos su retrato con dedicatoria. ~ ~- ¿ 9 III | frasco de cristal. ~ ~- ¡Don Saturnino! -chilló con voz 10 III | la nariz -. ¿A qué huele, don Fermín? ~ ~- Hombre... es 11 III | más... ~ ~- ¡Calla, tonto! Don Victoriano viene, le presentamos 12 III | Si realmente cogemos a don Victoriano de buen talante, 13 III | beneficiar el influjo de don Victoriano. Charlando así, 14 IV | veinticuatro horas llegaba don Victoriano Andrés de la 15 IV | dejando respectivamente a don Victoriano el sofá de reps 16 IV | Terció en el debate don Victoriano, encareciendo 17 IV | terminillo. Y sentía doblemente don Victoriano la veda, porque 18 IV | caliente era indigesto. ~ ~Don Victoriano, reanimado por 19 IV | Tenía los ojos fijos en don Victoriano y pensaba en 20 IV | edad de Segundo era también don Victoriano un oscuro abogaduelo, 21 IV | jurisconsulto picaba en político y don Victoriano siguió sus huellas. ¿ 22 IV | creció la importancia de don Victoriano, y cuando vino 23 IV | aspiraciones la suerte de don Victoriano. Don Victoriano 24 IV | suerte de don Victoriano. Don Victoriano tenía dinero: 25 V | pueblo por la estancia de don Victoriano. Recostábase 26 V | él... qué tal? -silabeó don Fermín bajando la voz. ~ ~- ¿ 27 V | fricciones de toalla. En cuanto a don Victoriano, la luz matinal 28 V | mismito... ~ ~No quería don Victoriano; por Dios, que 29 V | para su enfermedad, señor don Victoriano, ya no hay como 30 V | de Tropiezo despertó en don Victoriano tumultuosas esperanzas. 31 V | ingreso de la alameda. Exhaló don Victoriano una exclamación 32 V | está en sitio seguro... ~ ~Don Victoriano bajaba los escalones 33 V | exigente. Sin embargo, a don Victoriano se le inundó 34 V | medicinales para los ojos! Don Victoriano alargó ambas 35 V | con sonrisa idiota. Bebió don Victoriano cerrando los 36 VI | tanto como la llegada de don Victoriano, alborotó a Vilamorta 37 VI | la tarde del día en que don Victoriano infringió las 38 VI | recibieron los brazos de don Victoriano y se perdió en 39 VI | eso...~ ~- ¡Y le traen a don Victoriano el caballo del 40 VI | exhalando apasionados relinchos. Don Victoriano recogía las bridas, 41 VI | jinete, hizo tanto, que don Victoriano, algo descolorido, 42 VI | está a dos pasos... Señor don Victoriano, lleve usted 43 VI | Puenteancha, clientes de don Victoriano. Cuando este 44 VII | imaginación, describió a don Victoriano, a los radicales, 45 VII | la necesidad de hacer a don Victoriano la corte. Leocadia 46 VII | en que debo intimar con don Victoriano, para que me 47 VIII | gruñó.~ ~- Hablar con don Justo. ¿Se puede? -interrogó 48 VIII | concentrada en el hijo. ~ ~- Señor don Justo... - balbució la maestra - . 49 VIII | al menos bajo el techo de don Justo? ~ 50 IX | Vides, que tanto gusta a don Victoriano Andrés de la 51 IX | embargo, desde la venida de don Victoriano, algún movimiento 52 IX | pero a las cuales debía don Victoriano su fortuna política. 53 IX | caballo. ~ ~- ¿Y el señor don Victoriano? ¿Cómo sigue? ~ ~- ¡ 54 IX | derredor, como buscando a don Victoriano y Méndez, que 55 IX | de alimentos que consumía don Victoriano, no sin advertir 56 IX | Fácilmente se dejaba persuadir don Victoriano. Aquellos manjares 57 IX | cuando era uno joven!... Don Victoriano revivía al contacto 58 X | Segundo se meció imitando a don Victoriano. El cadencioso 59 X | expedienteo, todo eso, señor don Victoriano, no se hizo para 60 X | Hombre... pch... - y don Victoriano sacudió la ceniza 61 X | por la pasantía en casa de don Juan Antonio Prado, que 62 X | a ofensa... - prosiguió don Victoriano - . Yo entiendo 63 X | quisiera probar fortuna... ~ ~Don Victoriano se levantó y 64 X | Pues de la política, señor don Victoriano, creo que no 65 X | descompuso el semblante de don Victoriano, dejando salir 66 X | la cola! - prosiguió don Victoriano deteniéndose - . 67 X | pensamientos negros que don Victoriano ocultaba, merced 68 X | continuo. ~ ~De repente recordó don Victoriano la presencia 69 X | sonreía:~ ~ - Pero, señor don Victoriano... - murmuró - , 70 X | calamidad. ~ ~ - Que nada, señor don Victoriano, que nos la juegan, 71 X | que se atreviesen... ~ ~Y don Victoriano, reanimado, excitado, 72 X | defendíase Primo, y conciliaba don Victoriano. En su furia, 73 X | observando la transformación de don Victoriano. Al retirarse 74 X | No quiero interrumpir a don Victoriano... Salúdele usted 75 XI | las Vides y el regreso de don Victoriano y su familia 76 XI | familia a Vilamorta. Quería don Victoriano tomar las aguas 77 XI | manejaban los palillos, don Victoriano, instalado en 78 XI | evidente. Experimentaba don Victoriano el pasajero alivio 79 XI | acelerar se la combustión, don Victoriano parecía regenerarse, 80 XI | mientras estuviese allí don Victoriano, sofrenando a 81 XI | Aquel año, la presencia de don Victoriano y la ya declarada 82 XI | que se proponía retratar a don Victoriano, en los cuarterones 83 XII | casado muy joven, dotándola don Victoriano en algunos miles 84 XII | el respeto desesperaron a don Victoriano, que buscaba 85 XII | Al nacer la niña, esperó don Victoriano resarcirse con 86 XII | rico y joven cliente de don Victoriano, venía con cierta 87 XIII | cerrado la noche, cuando don Victoriano y su familia 88 XIII | preguntaba con interés don Victoriano. ~ ~ - ¡Ah! ¡ 89 XIII | sillas a las señoras, y a don Victoriano se lo llevó el 90 XIII | por llevar el retrato de don Victoriano: se la tenían 91 XIII | mientras los partidarios de don Victoriano atendían, de 92 XIII | efigie, o mejor el coloso de don Victoriano, que ocupaba 93 XIII | ascendiendo con él la apoteosis de don Victoriano, la gloria de 94 XIV | la sangre. ¿Sabría algo don Victoriano? No tardó en 95 XIV | hábilmente recatadas. Reíase don Victoriano recordando algunos 96 XV | que se formó alrededor de don Victoriano y su esposa, 97 XVI | arcipreste, ese barril, que don Eugeniño, el de Naya... 98 XVI | le haremos esta noche a don Eugeniño? ¿Ya Ramón Limioso, 99 XVII | se cantaban canciones: don Eugenio, que era rayano, 100 XVIII | agrícolas en el balcón, don Victoriano, un tanto rendido 101 XVIII | catarata de los diabéticos. Don Victoriano sentía escalofríos. 102 XIX | Era la propia estampa de don Quijote en lo seco y avellanado, 103 XIX | Protestaron Méndez y don Victoriano en nombre de 104 XIX | desdeñosamente pensando en don Victoriano y sintió el gran 105 XX | sí que nos rompemos algo, don Fermín... - decíale al médico - . 106 XXI | A propósito de lo cual, don Victoriano emitió algunas 107 XXI | entró Mademoiselle, sino don Victoriano. Nada tenía de 108 XXI | turbación. ~ ~La verdad es que don Victoriano venía grave, 109 XXI | confiarme a este bestia de don Fermín, Dios me perdone... 110 XXII | mortal la enfermedad de don Victoriano? ¡Tal vez sí! 111 XXII | costumbre: afortunadamente, don Victoriano parecía distraído 112 XXII | no calcula los actos. ~ ~Don Victoriano, al ver entrar 113 XXII | grandes dificultades, y don Victoriano aún vivió unos 114 XXVII | claro de la noche permitió a don Fermín ver sus facciones, 115 XXVII | médico: ~ ~ - ¿Y qué tal, don Fermín? ¿Cómo le va a Segundo? ~ ~ - ¡ 116 XXVII | Yo no tengo duda, don Fermín.~ ~ - Pues más vale 117 XXVII | mujer, váyase a su casa. ~ ~Don Fermín se alejó, subiéndose 118 XXVII | más el fallecimiento de don Victoriano Andrés de la 119 XXVII | Pero desde que le faltaba don Victoriano, Vilamorta carecía 120 XVXVIII| salió corriendo en busca de don Fermín. Que se apurase, 121 XVXVIII| de broma... Cuando vino don Fermín todo sofocado y preguntó: ~ ~ - ¿ 122 XVXVIII| ojos, murmuró:~ ~ - Nada, don Fermín... Nada.~ ~A la cabecera