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Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
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     Parte
2002 XVXVIII| dormir... ¡Ni dormir me dejas! ~ ~Mostró aquellos días 2003 XI | humedeciese los pies, ni que se dejase jirones del encaje de su 2004 XXVI | saludándola y tomando el sombrero dejé tu paquetito sobre un mueble; 2005 IX | gente del Borde alababa el dejo a pez en el vino, diciendo 2006 VIII | sobre la mesa del abogado su delantal, de donde cayeron, envueltos 2007 XXIII | bandullo inmenso y fofo delatan al cerdo de fibra muelle, 2008 XIV | exigente y loco de amor, delatándose y comprometiéndola. Mas 2009 XVII | la animada conversación delató, con el mejor propósito, 2010 XIX | Alzáronse varias voces delatoras. ~ ~ - Teresa Molende... ¡ 2011 VIII | sonoridad y dulzura muy deleitable para el mismo autor, que 2012 I | aire con fragancia sutil y deleitosa. Y el interlocutor del eco, 2013 XXIII | quienes el lodo es baño deleitosísimo donde muy gustosos se chapuzan 2014 XIII | fuegos, chillando con su delgada vocecilla. ~ ~ - Mamá... 2015 XX | desnudas cepas, la seca delgadez de los sarmientos, y el 2016 XI | de turquesa, con tronco delgadísimo; flores que ella sólo había 2017 II | perpetua de cosas ideales y delicadas, rocío que refresca la imaginación 2018 XIII | agradaba la situación, que era delicadísima mezcla de riesgo y seguridad, 2019 II | pulmones respiraban con delicia aire húmedo saturado de 2020 XII | interpusieron entre él y las delicias paternales. Vio a su hija 2021 VII | lágrima sobre su cutis. ¡Delicioso refresco! Al principio la 2022 XIX | pendiente senda, y recorría delirante el pinar, recostándose a 2023 VII | lágrimas, vinieron los besos delirantes, pero calmantes y dulces, 2024 XXIII | de la maestra parecía muy demacrada. Faltábale aquel aspecto 2025 IX | que su rostro estaba más demacrado que nunca. A veces, el hombre 2026 VIII | las moscas muertas en la demanda: unas desecadas y encogidas, 2027 | demasiada 2028 | demasiado 2029 III | boticario remedándole.~ ~- Deme a lo que esto huele.~ ~- 2030 XXVI | que dice, que no requiere demostración: una ejecución capital por 2031 VI | su alegría, tan vivas sus demostraciones al verle entrar! ¡La conmovían 2032 IV | dio tiempo a gastarse ni a demostrar especiales dotes, y, casi 2033 XXVII | promoviose un altercado que demostró de modo irrefragable que 2034 XXI | le rozó la frente con los denegridos labios, apretándola al mismo 2035 I | de observarles un minuto, denotaría escasa penetración, por 2036 XVIII | emboscó, pues, en lo más denso de la gruta de follaje, 2037 XI | callado. Crecían a sus orillas dentados y variadísimos helechos, 2038 X | gusto verle con aquella dentadura tan fuerte y tan entera... 2039 XXIV | sobre Leocadia toda clase de denuestos, de bárbaras y de satinadas 2040 III | menos peligrosa. Dios te la depare buena. ~ ~- Son horas de 2041 XVIII | de los demás jugadores. Deparole la fortuna un refugio soberbio, 2042 X | ex-ministro recorrían el huerto, departiendo y gesticulando acaloradamente. 2043 VIII | con tan gran placer? Acaso dependía su porvenir de aquellos 2044 II | asiduidad y trabajo, no dependiendo de nadie. Estas continuas 2045 XI | al grupo de las niñas, y deponiendo su seriedad acostumbrada, 2046 XVI | candorosos y bulliciosos deportes podían rayar en inconvenientes 2047 XI | dinero del bolsillo y lo depositaban sobre los fatídicos pedazos 2048 IV | entendían los huéspedes. Con depositarlo sobre el velador, servirlo, 2049 VII | vértebras reblandecidas se deprimían, y la cifosis, la joroba, 2050 VII | necesario, se lavó las manos deprisa y mal en la tinaja del vertedero, 2051 XIX | muiñeira, que nunca la supo a derechas. De la mesa de tresillo 2052 IX | rompiendo el tupido follaje. Derrama la parra sombra fresquísima, 2053 XXII | con parálisis seguida de derrame seroso: una de las complicaciones 2054 X | aquella sensación enervante de derretimiento, de fusión, aquel liquidarse 2055 XXI | dinamismo de la voluntad derrocan esos estorbos, y las circunstancias, 2056 XI | evitaba el bofetón de una derrota por Vilamorta. Esto importaba 2057 XXII | se acercó a Nieves, que derrumbada en el sofá, lloraba, con 2058 X | los puños en la cara, le desabrochaba el chaleco, mientras el 2059 VIII | acercose a la cama, se desabrochó, dejó caer la ropa, apagó 2060 XXVII | remedios no enteramente desacertados: esto de las fiebres gástricas 2061 IV | Notose en la villa movimiento desacostumbrado. La casa de Agonde se abrió, 2062 XVI | el follaje, disputando, desafiándose a cantar desde una viña 2063 XVI | cantar desde una viña a otra, desafíos que concluían al anochecer 2064 III | lagartija, aprobando. No le desagradaban a él las ideas de su sobrino. 2065 XXVI | los vea, Blánquez vertía y desahogaba toda la bilis de su amistad 2066 XIV | El ministro necesitaba desahogar su contrariedad quejándose 2067 II | sus facultades amorosas, desahogo para sus afectos. Segundo 2068 VII | tanto en venir? El poeta desahogó su mal humor: vamos, era 2069 XVI | mucho vigor muscular; por desahogos melancólicos, por algún 2070 XXII | su persona: el irse, era desairado; el quedarse... Tropiezo 2071 VIII | por el llanto: ~ ~- ¿Me desairas?~ ~Segundo cogió con ambas 2072 III | menos pensado les dan un desaire, me los dejan en una vergüenza... 2073 II | Cansín, el tendero de paños. Desairó a los pretendientes y siguió 2074 XIII | vez que el globo magno, desalentado e incapaz de alejarse de 2075 VIII | cada paso la cabeza con desapacible estrépito de ferraje, y 2076 XXII | humano que la espiaba y tosía desaprobándola!... De pronto sintió pisadas 2077 XIII | le mandaba ser un necio y desaprovechar los momentos favorables! 2078 XI | de insistir en la tesis desarrollada allá en las Vides, alentaba 2079 X | mamá!~ ~Al fin logró desasirse, y echó a correr hacia Nieves, 2080 X | que le forma a uno y le desasna, es esa pasantía terrible 2081 XXII | Segundo... ¡Jesús, qué desatino! De fijo que a él no se 2082 V | alameda, Victorina, que se desayunaba con pan y queso, quedó asombrada 2083 V | quitasen el gusto de irse a desayunar a la alameda de las aguas, 2084 IX | imperio. Un espejo ya casi desazogado luce sobre el sofá su gran 2085 XXI | nerviosísima: ¡qué escalofríos, qué desazón, qué momentos tan amargos! 2086 XI | tomar las aguas y a la vez desbaratar la tenebrosa maquinación, 2087 XVXVIII| el dolor contenido se desborda y sobrevienen los extremos 2088 IX | cajoncillos de madera se desbordan rechonchas albahacas, plumas 2089 VIII | Quedaban sobre treinta duros descabalados, y para eso debía un corte 2090 XXII | retiraron todos, como siempre, a descabezar la siesta. Nieves tomó el 2091 XIX | hizo caso del golpe, de las descalabraduras ni del molimiento de sus 2092 XI | niñas de García. Andaba esta descalza, muy ocupada en coger moras 2093 VII | despacito el velón de cuerda, descalzábase para no hacer ruido, y se 2094 IV | grupos; varios chiquillos, descalzos, treparon al estribo pidiendo 2095 VII | comedor. Desde que Minguitos descansaba, no se oían estrépitos de 2096 X | usted a periodista... no descansará usted diez minutos, hará 2097 XIII | y sin fuerza ni ilusión descansó en el talle flexible y férreo 2098 III | imprentilla de mano, y se tiraba descaradamente de la oreja a Jorge. Cerrábase 2099 XXVII | rebotaban espesas y frecuentes, descargaban también sobre su sombrero 2100 I | modas actuales. La faz, descarnada, fina y cenceña, arroja 2101 XX | probablemente más de lo preciso el descenso, en cambio dificultaba el 2102 II | tendidos en el sofá, el descoco e insensibilidad de las 2103 XIX | la cabeza sobre el pecho, descolgando los brazos a lo largo del 2104 XXI | curiosear lo que pasaba... Él se descolgaría fácilmente al huerto... ¿ 2105 XIX | del huerto, al cual podía descolgarse por un talud muy rápido 2106 X | actual de la sociedad, para descollar o brillar en algo, hay que 2107 VI | que don Victoriano, algo descolorido, tuvo por prudente apearse. 2108 VI | empezó a sorber el aire todo descompuesto, exhalando apasionados relinchos. 2109 X | no fue madrastra. ~ ~Se descompuso el semblante de don Victoriano, 2110 VIII | a la maestra de pie, en desconfiada y hostil actitud, preguntando 2111 II | trató a su hijo con mayor desconfianza, con más terca impertinencia 2112 XXIV | Pero al verse entre gente desconocida, en el lóbrego almacén, 2113 IX | movimiento, y con imperiosa descortesía dijo a Nieves: ~ ~- Subamos.~ ~ 2114 Pro | juzgue muy idealista la descripción de una noche de luna y muy 2115 IV | de Vilar, y la carretela descubierta, de arcaica forma, penetró 2116 IX | de cal, con las vigas al descubierto, y casi sin muebles, excepto 2117 XI | luz del sol; otras, por descubiertos, calvos y áridos montecillos, 2118 V | atado por las cuatro puntas, descubriendo una hacina de pan, bizcocho 2119 XXI | la echase de menos y se descubriese el pastel. ¡Ay, Dios mío! ¡ 2120 IX | métodos racionales, los descubrimientos científicos, los adelantos 2121 XX | En verso revelamos y descubrimos las grandes verdades del 2122 VI | aparejo le obligaba a subir y descubrir. Nieves, reclinada en la 2123 VIII | entre regateos y risas, descuidaban espantar los porfiados insectos, 2124 X | Y nosotros inocentes, descuidadísimos... Toditos los curas metidos 2125 XX | Nieves le pagase con claros desdenes. No era el ansia brutal 2126 II | hembras venales; salía de allí desdeñoso y empalagadísimo, y a veces 2127 XXIV | vieja: pero esta, con sus desdentadas encías, apretó aquellas 2128 XX | martirio incesante: menos desdichado si, en lugar de alentarle, 2129 XIX | cerciorarse de la verdad de la deseada aparición. En efecto, una 2130 XIII | Maldito corsé! Segundo desearía que sus dedos fuesen garfios 2131 XVIII | la bulimia, la sed y la desecación del pobre cuerpo. Recordaba 2132 VIII | muertas en la demanda: unas desecadas y encogidas, otras muy espatarradas, 2133 XI | Observaba Segundo en el rostro desecado del ministro indicios de 2134 XVIII | Su vista se alteraba. Al desecarse el humor acuoso del ojo, 2135 XVXVIII| duraron breve tiempo, y fueron desechadas para adoptar otras no menos 2136 I | Ensanchábase la senda, desembocando en el camino real, a cuyas 2137 IV | permaneció cerrada y hostil. Al desembocar el gran armatoste en la 2138 II | grito en el cielo a cada desembolso: después de llenar de camisas 2139 XXVII | cuarto de hora de sesión desembuchó la nueva. Segundo García 2140 VII | existencia de Nieves él no desempeñaba papel alguno, siendo necedad 2141 VI | personas muy queridas o que desempeñaban en su vida importantísimo 2142 VII | inaccesible, ese deseo insensato y desenfrenado que infunde a un soñador, 2143 II | Segundo sus primeros versos, desengañados y escépticos en la intención, 2144 I | línea, un cajón con ruedas, desenganchado, lanza en ristre, como para 2145 XXVI | violento choque moral, un desengaño. ~ 2146 X | esperanzas? Pues yo tengo desengaños, y quiero hacerle a usted 2147 V | bolsillos, haciéndose el desentendido por no saludar a Agonde 2148 XXI | Estaba con una cara de desenterrada, que imponía. No, aquella 2149 Pro | su desarrollo, ayudando a desenvolver facultades ya existentes 2150 XXII | parece ya alimentar malos deseos... No, pero el caso es que 2151 XXVII | poeta, llamando en su ayuda desesperadas resoluciones, y no encontrando 2152 XXI | pujantes e invencibles, desesperando al galán propuesto a vencerlas; 2153 XII | obediencia y el respeto desesperaron a don Victoriano, que buscaba 2154 XXII | veces se paró, reclinándose desfallecida en las paredes del corredor, 2155 XXVII | estaba la pobre maestra de desfigurada, mudada y envejecida. Se 2156 IX | recordaba la flor que al desgaire se coloca en el pelo una 2157 XXVI | marquesa...». ~ ~La carta fue desgarrada con más lentitud que los 2158 XV | quienes los taconazos habían desgarrado los volantes del traje, 2159 VIII | obligando a las uñas a desgarrar la garganta, al cuerpo a 2160 IX | mismo que la enfermedad desgasta, hay que nutrirse. Fácilmente 2161 XI | organismo, siquiera sea para desgastarlo más después. La digestión 2162 IV | foro. Su cuerpo estaba como desgonzado, faltándole el aplomo, la 2163 XIX | con gente, por hallarse deshabitada aquella parte, que correspondía 2164 XIII | apretándolo hasta estrujarlo y deshacerlo y aniquilarlo para siempre. ¿ 2165 XII | sólo consiguió consumirse y deshacerse en vano, acelerar la destrucción 2166 XXVII | ellos, y se mezclaban, y se deshacían, y se renovaban incesantemente, 2167 XIII | alcalde, sombrero en mano, deshaciéndose de puro solícito, las fue 2168 I | contra la pared y no se deshagan... Pero esta... me parece 2169 XXVII | fuerte el cariño! ¡Y qué deshecha, qué acabada en meses! Las 2170 IV | diminutivo al de la niña, se deshicieron en exclamaciones y preguntas. ~ ~- 2171 XIX | padre usaba cada cuello deshilachado, que daba pena; no tenían 2172 IV | el ómnibus. El mayoral se deshizo en explicaciones. ~ ~- Vienen 2173 III | Saturnino Agonde cruzaba a deshora la plazoleta del Álamo, 2174 XXIII | quintaesencia del esplín, la desidia de peinarse, la pereza de 2175 V | Encontrábase el lugar casi desierto; media docena, a lo sumo, 2176 XXII | lance, aunque en el lugar designado para la entrevista siempre 2177 II | alcanzándole homenaje tan desinteresado y ardiente, y atraído después 2178 XII | extraño caso, se halló como desligada del vínculo conyugal, y 2179 IX | porque las herraduras se deslizaban arrancando chispas, y el 2180 XXII | el cuarto inmediato, se deslizó hasta el salón a paso ligerísimo... 2181 XXVI | la vara a dos manos para deslomar a un adversario fuerte y 2182 XIII | verle, pues sus pupilas, deslumbradas por la pirotecnia, no distinguían 2183 XIII | innumerables, hecho un látigo, desmayábase el globo besando el suelo 2184 XX | la yerta boca de Nieves, desmayada en sus brazos... ~ ~Mojó 2185 XX | espeso de los pinos y lo desmayado y escaso de la luz solar, 2186 IV | de Comba se entretenía en desmenuzar los trajes y fachas de los 2187 XXIII | con su brazo de esqueleto desnudo hasta el codo, agitando 2188 XXIV | vestida, y más tarde se desnudó y acostó sin probar bocado. ~ 2189 XVI | que hombres fornidos, casi desnudos, semejantes a faunos, suben 2190 VII | Leocadia frotaba la maquinilla, desobstruía con una aguja de calceta 2191 XIII | Había a su lado una silla desocupada, y de repente se apoderó 2192 XVI | Vides, ni nunca se veían desocupados los calderos enormes donde 2193 X | del Abrojo: aquello era un desorden fisiológico y pasajero, 2194 X | niña palpitaba fuerte y desordenadamente, bajo la imperceptible turgencia 2195 XXII | distraído por su apetito desordenado de comer y beber. Acabada 2196 VIII | nocturno, oía los latidos desordenados del corazón; si se recostaba 2197 XV | grana; y ni las luces mal despabiladas, ni la araña de hojalata 2198 I | sustentaba un quinqué divinamente despabilado. Allí mismo, en el sofá, 2199 XV | con su inseparable mamón, despachaba el género mirando torvamente 2200 XVXVIII| produjese un coliquito y quedase despachada... Si tomase más, era más 2201 VII | en traerles la cena, que despacharon sobre el velador. Hacia 2202 XXI | dormía en una especie de despachito, al lado del cuarto de su 2203 VII | labios... Flores apagaba despacito el velón de cuerda, descalzábase 2204 XI | y por el suelo andaban desparramados calderos de hojalata llenos 2205 XXI | punto de caer en el río, de despedazarse en las rocas... ¡María Santísima! ¿ 2206 XX | arrugadas y sin jugo. ~ ~Despedíase de sus galas el otoño: se 2207 XVXVIII| Clodio Genday, que habiendo despedido a su criadita moza, no se 2208 XIV | alguien lo había notado? Al despedirse de las chicas que la acompañaban 2209 XVII | por Victorina, que no se despegaba de su madre apenas veía 2210 X | Ah! ~ ~Oía Segundo sin despegar los labios, con los ojos 2211 IX | Reuniose a Méndez, y ya no se despegó de su lado hasta que pasaron 2212 XIII | figuraba Ramón el dulcero, despejaba el sitio para dejar espacio 2213 V | hierro rápidamente. ~ ~Era despejada la mañanita, y ya picaba 2214 VII | apoderó de Leocadia el afán de despejar las nubes de su cara. Primero 2215 II | de primera y un regular despejo: aprendiéndose, cuando era 2216 VII | el rostro de Leocadia se despejó, y levantándose radiante 2217 XXI | ti y te la mano en los despeñaderos; otra que yo te injurie... ¡ 2218 XIII | no tan apasionadas que se despeñen ni tan cautas que huyan 2219 II | delante del sofá, en su despensa uvas de cuelga, arroz y 2220 IX | aprovechando la coyuntura que jamás desperdicia un propietario rural, se 2221 XVIII | y no queriendo tampoco desperdiciar el bagazo de la uva, destilaría 2222 XIII | ahí la noche; mañana se desperezan y se van tan contentos a 2223 XII | criatura, no supo ni osó despertarla, y sólo consiguió consumirse 2224 VIII | envolvió completamente. ~ ~Despertose bastante tarde, no saciada 2225 XXVI | Segundo una bolita, y la despidió briosamente para que se 2226 XVI | adivinar el pensamiento... Y despierta ya la retozona sangre campesina, 2227 XVI | extraordinario desarrollo de energía, despilfarro de músculos y sangre, pero 2228 XIII | colosal aerostático lo iban desplegando suave y amorosamente, encendiendo 2229 XX | senderillo excavado en el desplome del pinar, al borde mismo 2230 XX | viento gemía ya tristemente despojando las ramas de los frutales. 2231 XVI | su rico ornato, como la desposada sus velos al pie del tálamo 2232 XIX | de la frente, y Teresa se desprendía la falda, Nieves, alzándose 2233 XIII | profundidades del cielo; de otros se desprendían, con misteriosa lentitud 2234 XXI | con marco de plata, iba desprendiendo una a una las horquillas 2235 XIII | y sobresalía, tan feo y desproporcionado, que daba gozo; tenía por 2236 XXVII | legislatura... Agonde se desquitó aquella noche, espaciándose 2237 IX | largo balcón de hierro, se destaca el gran escudo de armas 2238 IV | impermeable de dril gris destacaba sobre el puro azul del cielo 2239 XXV | correctos, con el pensamiento destacado por la enérgica negrura 2240 XXVII | el paredón contiguo, se destacó una mujer, en pelo, vestida 2241 XV | envolvía. Allí se bailaba a destajo, como si disputasen un premio 2242 III | eso sí, y por añadidura destartalado, pero con su mesa de billar 2243 X | predisponiéndole a la expansión y desterrando su reserva habitual. ~ ~- 2244 Pro | barrerlas bien, ni nunca se destierran por completo. Es probable 2245 XXV | fibrillas de su corazón que aún destilaban sangre, y que Flores torturaba 2246 XVIII | desperdiciar el bagazo de la uva, destilaría un alcohol refinado, que 2247 VIII | que realizase sus altos destinos, su gloria... Lo demás era 2248 XVI | paz a Tropiezo, y con suma destreza cogía al vuelo las moscas 2249 XV | peseteras, pisoteadas y destrozadas por las recias botas de 2250 XX | que habían de recibirla y destrozarla, y sintió el frío ambiente 2251 XII | deshacerse en vano, acelerar la destrucción de su organismo y apresurar 2252 XX | Segundo cierta idea poderosa, destructora, como la chispa eléctrica... 2253 VI | y hablaba de un modo tan desusado... Bah, aprensiones. Entre 2254 IX | revivía al contacto de sus desvanecidas mocedades. Hasta se le venían 2255 XXVII | prefería, así Segundo, del ayer desvanecido ya, sólo echaba de menos 2256 XIV | también ella se encontraba desvelada. El ministro abrió la ventana 2257 XXI | vez que aquellos afanes, desvelos e intrigas eran amor, y 2258 VII | marca indeleble de eterna desventura, afeaba y a aquel pedazo 2259 XXVI | de un país hermoso cuanto desventurado, un país más bello que Andalucía, 2260 VII | armonizaba con el carácter de desviación y tortura que se notaba 2261 XI | que dar la mano a Nieves y desviarlas ramas frescas y flexibles 2262 XVIII | cual se embutía Nieves para desviarse de Segundo, estaban húmedas 2263 XV | color de vino... Agonde la desvió. ~ ~ - No pise ahí, Nieves... 2264 II | más terca impertinencia y desvío. Cada día le predicaba, 2265 XXIII | motivo más para que ella se desviviese por el poeta. Tampoco él 2266 XVIII | recolección, complacíase Méndez en detallar a su atento auditorio algunas 2267 X | figurábase que era preciso detener al huésped; y al mismo tiempo, 2268 V | juventud: sin ser posible detenerla. Entonces se despertó la 2269 XX | agudos y negros, empeñados en detenerle y que sólo conseguían hacerle 2270 XVII | camelios frondosos, o bien se detenían, al regresar de paseo, en 2271 VIII | hueco, injerir el ripio. Deteníase el poeta, mirando al techo 2272 XXII | ya. La figura de hombre detenida en la puerta no amenazaba: 2273 XXI | trabajo material, estudia detenidamente los problemas que entraña, 2274 XIV | poco antes del pueblo se detienen para entrar a caballo uno 2275 X | sofocado, girando como una devanadera, penetró en el huerto. Con 2276 XX | si no consolidaba aquel devaneo antes de la separación, 2277 V | matinal revelaba mejor la devastación de su semblante. No estaba, 2278 I | dando señales de haber sido devastado por las arroyadas del invierno; 2279 IX | añejo ya, sorprendiose de la devoción con que sus labios murmuraron: 2280 XII | conservadas entre las hojas de un devocionario lujoso, sólo le inspirarían 2281 XVI | los reclamaba el apetito devorador de las cuadrillas; a cuyo 2282 IX | le asaltaba. ~ ~- Estoy devorando.~ ~Protestaba el anfitrión, 2283 XXVII | combistas sus paniaguados y devotos. ~ 2284 XVIII | usted me mira a veces... me devuelve las miradas... ¡No me lo 2285 XVIII | presentábase la catarata de los diabéticos. Don Victoriano sentía escalofríos. 2286 XVI | tremenda, la de las grandes diabluras: la hora en que se ataban 2287 VIII | esas alitas palpitantes, diáfanas y azules con que vuela la 2288 XXVII | lluvia, al ir cayendo en diagonal del cielo gris, hacían en 2289 VIII | parte, la frotaba con fines diametralmente opuestos. ~ ~- Mujer, que 2290 XI | globo gigantesco nacían diariamente menudas crías; globitos 2291 XXVI | furor que las necesidades diarias de la vida causan a los 2292 XXV | blanca satinada donde el dibujante había entrelazado graciosamente, 2293 XIX | aguardaba allí. ~ ~Velozmente le dibujó la fantasía los trazos y 2294 XIII | Adiós, García... Dichosos los ojos... Hace dos días 2295 XXIII | glacial y serena noche de diciembre. Las niñas, locas de gozo, 2296 V | regazo un zoquete de pan diciéndola: ~ ~- Todos somos de Dios.~ 2297 II | texto, y recordándolas y diciéndolas con la propia facilidad 2298 III | Nocedal una carta muy fina, diciéndole que él representa a don 2299 Pro | regionales y aspire al honroso dictado de novela. A la misma luz 2300 XXIII | volcánica, desesperada, lejos de dictar a Leocadia actos de violencia 2301 X | entera... Yo no tengo un diente por dañar: dicen que es 2302 XXVII | apure. Hoy mandé que le diesen ya un pucherito y una sopa... 2303 XIII | cuerda había sido cortada diestramente, y sereno, poderoso, magnífico, 2304 XVIII | aquel día, régimen severo, dieta de frutas, de féculas, de 2305 Pro | en que forzosamente ha de diferenciarse el puerto comercial y fabril 2306 VIII | salvo la expresión, muy diferente, cauta y recelosa en el 2307 IX | bajaba por unas escalerillas difíciles. Segundo dio el brazo a 2308 XX | preciso el descenso, en cambio dificultaba el ascenso, rechazando el 2309 II | psicológica de generaciones ya difuntas. No de otro modo algún venerable 2310 I | permitía ver la poca luz difusa, era joven y no mal parecido. 2311 IV | extraordinarias dotes eran las suyas? Difuso orador parlamentario, ministro 2312 III | calaverada, señores. Para que no digan que me amarro. ~ ~Y sucedía 2313 IV | Vilamorta, mientras los agüistas digerían sus vasos de agua mineral 2314 VI | estomacal licor, paladeada y digerida en paz y en gracia de Dios 2315 XI | desgastarlo más después. La digestión y circulación se habían 2316 XXIII | sin el cual afirma que no digiere. ~ ~¡Ahora sí, ahora sí 2317 IX | orillado de zarzamora, digital y madreselva, y a menudo 2318 VI | absoluto, Segundo no se había dignado nunca recoger ni la mitad; 2319 VIII | arranque sincero de pundonor y dignidad: ~ ~- No vuelvas a proponerme 2320 XX | Era un final muy bello, digno de un alma ambiciosa, de 2321 X | Cree usted que no son dignos de envidia esos árboles? ~ ~ 2322 XVXVIII| pues aún fue ayer, como si dijéramos, cuando salió de Vilamorta 2323 XI | suprimida por la enfermedad, dilataba con grato fomento los poros, 2324 I | follaje del álamo, cuya dilatada sombra en volvía la plazoleta; 2325 XIII | escapábase por allí el aire dilatado, y si se aumentaban las 2326 XVXVIII| Ella, entreabriendo sus dilatados ojos, murmuró:~ ~ - Nada, 2327 XXVI | qué, de leerlas, queriendo dilatar lo que tanto deseaba... 2328 IV | irguió, y una amable sonrisa dilató sus secos labios, prestando 2329 XXII | volando a Vilamorta... Dile a Doroteo el del coche que 2330 XIX | convenía evitar, ni había dilucidado este punto cuando penetró 2331 II | clase siempre que hacía solo diluviaba? ¡Bah! Con un memorión de 2332 I | expresiva manera el joven, un diluvio de frases soeces, de groserías 2333 IV | y agregando un cariñoso diminutivo al de la niña, se deshicieron 2334 XXI | misteriosa del deseo y el dinamismo de la voluntad derrocan 2335 XXIV | ganar, hoy o mañana, algún dinerito suyo... A las primeras palabras, 2336 XXI | muy bajito, la negociación diplomática del poeta seguía su curso... 2337 I | distintamente el melancólico diptongo del sapo, un soplo de aire 2338 XVII | labial, salpicada de muelles diptongos, de eñes cariñosas, de x 2339 XVIII | nos encuentran aquí, qué dirán... por Dios... ~ ~ - ¿Qué 2340 XXVI | ver! - se puso... ¿cómo te diré yo? - ¡Ruborizada! - , disgustada 2341 IX | refrenaba el caballo buscando la dirección de las Vides y preguntando 2342 XIV | aquella toma de posesión directa, aquel apasionado ultraje 2343 IV | festivamente Clodio Genday -. Ya le diremos al señor de las Vides que 2344 XXI | de acuerdo con Nieves? ~ ~Diríase que existe en toda historia 2345 XXVI | por más instancias que le dirigí... - ¡Pero esto no se concibe! ¡ 2346 XX | muy colorada cuando él le dirigía cualquier chanza, o daba 2347 XVXVIII| existencia; aquella casita dirigida por ella, reconstruida con 2348 XXVI | y se lanzó a la calle, dirigiéndose a las orillas del río, presa 2349 Pro | naturalismo. Acaso hoy se me dirigirá la acusación opuesta, afirmando 2350 XXII | porqué siguió a la niña, sin dirigirla ni una leve pregunta. En 2351 XXI | locura, siendo imposible dirigirse a aquel rincón de la casa 2352 IX | Victoriano su fortuna política. Discantando estas profundidades de ciencia 2353 XVI | de mosto donde bebiesen a discreción los carretones, al llegar 2354 X | media oscuridad de la sala, discreta como un confesionario, disipó 2355 XIX | disculpase, que no le valía la disculpa: no había en todo el Borde 2356 XIX | bailaba bien! Que no se disculpase, que no le valía la disculpa: 2357 XIII | cosas bonitas. Ande usted, discurra usted alguna... ~ ~ - Así 2358 XVI | de Méndez... ¡Lo que no discurren! Le ataron las manos atrás 2359 I | intervalos de silencio, mientras discurría períodos cortos, escuchábase 2360 XVII | cuaderno así de cosas suyas, discurridas, escritas por ella. Recitó 2361 IX | Genday, sofocado aún por una discusión política en que calificó 2362 XXIII | veladas familiares, en que se discute su respectiva corpulencia 2363 IV | mollete y con tanta liga. Se discutió si debía o no tener ojos 2364 XIII | humanos vueltos hacia arriba, disfrutando y saboreando el gran placer 2365 XXVI | diré yo? - ¡Ruborizada! - , disgustada y sobresaltadísima, chico; 2366 XXII | muy enfermo, y además muy disgustado y quejoso porque Segundo 2367 XVIII | Segundo no se desviaba, qué disgusto, qué explicaciones, qué 2368 IX | piñas en corimbo largo, con disimetría graciosa, rompiendo el tupido 2369 III | miel con que el crítico disimulaba los defectos del poeta elogiado. ¿ 2370 VI | Nieves se rio afablemente, disimulando sus raros pensamientos, 2371 X | discreta como un confesionario, disipó sus recelos. ~ ~ - Quiero 2372 XIX | el talón o la punta sola, dislocando el tobillo y haciendo mil 2373 XXV | prímulas, y el frío empieza a disminuir, y por el cielo, de un azul 2374 XXI | dos héroes de la aventura disminuyeron la importancia del peligro 2375 VII | niño padecía pertinaces disneas, debidas a la presión de 2376 XVXVIII| el agua no había podido disolverlos y la maestra no quería dejarlos 2377 XIII | menos las que entonces, disparadas por certera mano, abrieron 2378 III | lo compro. -Puesto en el disparadero, el alcalde se decidió, 2379 X | escalera de la solana, y entró disparado, como un rehilete, viéndose 2380 I | monstruosamente gordos, salieron disparados por la entreabierta cancilla 2381 XIII | de colorines chillones y disparejos. Delante del Ayuntamiento 2382 XXI | lo cual, francamente... dispensa... pero ¡no te honra! Mi 2383 XI | usted mala obra... usted dispense... ~ ~Se sentaron a tomar 2384 XXVI | consiguiente, te ruega que la dispenses... - ¡Miserable! - de abrir 2385 X | estridente de la uña que dispersaba la ceniza del puro. Al fin 2386 VI | halagan porque su padre dispone de votos...! ~ ~Mientras 2387 VI | viajeros salían ya y comenzó a disponerse la cabalgata. Las señoras 2388 XXII | guiñando un ojo - . Corre, disponte. ~ ~El Cisne se acercó a 2389 IX | fajas de tierra, y esta disposición del terreno daba a la vegetación 2390 XXVI | dotados quizá de felicísimas disposiciones para el comercio o para 2391 III | abstrajo del ruido de la disputa. Después se embebió en la 2392 XVI | escondidas entre el follaje, disputando, desafiándose a cantar desde 2393 XI | electorales, gozando en disputar palmo a palmo su distrito, 2394 II | el mantel manchado, las disputas necias, los amigos que yacían 2395 XV | bailaba a destajo, como si disputasen un premio ofrecido a quien 2396 XXI | mujer... Con estas serias disquisiciones se acabó la velada, retirándose 2397 XVI | vendimiadores que vienen de distantes parroquias a alquilarse, 2398 XX | Cosa de un cuarto de legua distaría el famoso pinar, pero se 2399 XIX | tiestos, su vista penetrante distinguía, sin que le cupiese la menor 2400 XVI | de huéspedes numerosos y distinguidos, se comprenderá el bullicio 2401 I | lucero resplandecía. Se oyó distintamente el melancólico diptongo 2402 XVXVIII| cruelmente para tomar nota de sus distracciones, se complacía en gritarle: ~ ~ - 2403 XX | o trovador encargado de distraer a la castellana con sus 2404 IX | rostro de Nieves la expresión distraída con que hablamos de cosas 2405 VII | abrigándole con su ternura, distrayendo con ingeniosas invenciones 2406 VII | VII -~Al paso que distribuía la tarea a las niñas, diciendo 2407 XVI | parroquias a alquilarse, distribuirles la labor, organizar el movimiento 2408 VI | diestro, y la gente los distribuyó con mucho tino. El jaco 2409 XIII | compensación del brumoso horizonte diurno. ~ ~También a Nieves le 2410 XVI | Y toda esta gente de tan diversa condición, al encontrarse 2411 XVXVIII| salió Leocadia a comprar diversas cosas que Flores necesitaba 2412 Pro | brinda al artista asuntos tan diversos, cuanto son diferentes entre 2413 XVI | pandereta; el señorío se divertía tumultuosamente, con pueriles 2414 XVI | chistosas invenciones y divertidas escaramuzas. Entre los dos 2415 XXI | gozando, pasando una temporada divertidísima... y lo demás... ¡buen cuidado 2416 XXII | es el momento crítico que divide la noche del día, el sueño 2417 XVIII | sostenidas por paredillas, divididas por tupidísimo arbolado, 2418 XXI | del cuarto de su mujer y dividido de este por un corredor, 2419 XI | detuvieron allí donde el río, dividiéndose, formaba en medio una isleta 2420 I | crochet, sustentaba un quinqué divinamente despabilado. Allí mismo, 2421 II | todas las interesantes y divinas menudencias de los versos: 2422 XIX | escena: un coloquio, un divino coloquio de amor con Nieves, 2423 XXIII | de algo que le agradase y divirtiese, le preguntó por el tomo 2424 IX | corta y sin mangas. Al divisar a Segundo dio un grito, 2425 XI | al regresar al pueblo, divisaron a un hombre que se escurría 2426 V | va tan de mañana? ~ ~- A Doas, hombre... Me hace falta 2427 VII | niñas, diciendo a una: «Ese dobladillito bien derecho»; y a otra: « 2428 II | andaba bien de pañuelos, y le dobladilló y marcó una docena; mañana 2429 XIII | gusano cuando lo pisan, doblándose al fin por la cintura y 2430 VII | agravó: el niño no podía doblarse, la columna estaba rígida, 2431 IV | el terminillo. Y sentía doblemente don Victoriano la veda, 2432 IV | valses, dancitas y pasos dobles los oídos del insigne varón. ~ ~ ~ 2433 VIII | las cuatro puntas, onzas y doblillas y centenes a granel, y lo 2434 V | anteayer... y le puse dos docenas de sanguijuelas que sangraron 2435 I | el interlocutor del eco, dócil al influjo de la poesía 2436 XXVII | la raza de los diputados dóciles que no se imponen al Gobierno, 2437 XII | grave a quien se acepta dócilmente, sin repugnancia, y nada 2438 V | fruncimiento de labios con que el docto facultativo le había dicho: « 2439 IX | Genday, por turno, exponían doctrinas latas y consoladoras. La 2440 XXIII | él andaba bueno. ¿Qué le dolía? Ignorábalo él mismo. Mal 2441 I | tarde de Dios! Decía que le dolían los huesos. ¿Y tú?, ¿por 2442 II | propia facilidad que las Doloras de Campoamor, si no con 2443 XIV | contrariedad quejándose del dolorcillo del alfilerazo. ~ ~ - Pero 2444 XIX | aturdida. Sacudió las muñecas, doloridas por la presión de los dedos 2445 XXV | Retirose a su casa lastimado y dolorido. Pasó una noche febril, 2446 XXII | singular, debida acaso a la dolorosa viveza con que la fantasía 2447 VI | quedándose quieto, trémulo y domado. La cabalgata se puso en 2448 XVIII | pesada faena de preparar y domar arcos a cada vendimia: además 2449 III | aquella imagen de la vida doméstica. ~ ~- ¿No entras? -interrogó 2450 I | sangre de parra). ~ ~La ninfa domiciliada en el muro no opuso resistencia 2451 XIX | guerrera y dura; la mujer dominada por la fuerza del varón 2452 IX | claro y verde pálido, que dominan en los racimos de los bodegones 2453 XXVI | la viuda de Comba... Para dominar su turbación, puramente 2454 XXV | Flores de Orense todos los domingos; de Orense, adonde Leocadia 2455 II | aquel pobre vástago, aquel Dominguito contrahecho, raquítico y 2456 XIX | mandase... ¡Qué aire de dominio el suyo! Y era lisonjero 2457 XIII | parrilla de luminarias, primero doradas, después azules. La niña, 2458 VI | jaco. Ya declinaba el sol dorando el polvo de la carretera, 2459 XVI | retozos, en el caserón: ~ ~Dormían las señoritas juntas en 2460 XXIV | y callado y, al parecer, dormido, acunado por el traqueteo 2461 VII | fatigosa, por entre sus dormidos labios... Flores apagaba 2462 XIV | muchachona gruesa, con sus ojos dormilones y su genio de pastaflora, 2463 XIV | bolsillo su pan y queso... y dormirá... ¿qué yo dónde? Como 2464 VII | Necesitaba el enfermo, para dormirse, el maquinal arrullo de 2465 XXIII | sentíase indispuesta, y dormitaba envuelta en un gran mantón, 2466 XXII | volando a Vilamorta... Dile a Doroteo el del coche que salga a 2467 VIII | confortativo. El dulcero se pasó el dorso de la mano por la frente 2468 VI | relación superficial, como doscientas que se encuentra uno a cada 2469 X | habrá en Madrid ahora unos doscientos o trescientos... ¿Les conoce 2470 XXVI | jóvenes muy estimables, dotados quizá de felicísimas disposiciones 2471 XII | había casado muy joven, dotándola don Victoriano en algunos 2472 X | Si hace usted comedias o dramas, verá usted lo que es bueno: 2473 IV | mujer con impermeable de dril gris destacaba sobre el 2474 XVXVIII| Poco, en efecto, valía la droga, común en el país, donde 2475 IX | lo hacían sirviéndose de drogas ordinarias, verbigracia, 2476 XVII | parece hecha para las noches druídicas, de lunar. ~ ~Segundo tembló 2477 XV | traje plegado, adherente y dúctil lo mismo que una camisa 2478 XX | fugitivo sí, que a veces hasta dudaba haber oído. No podía, no 2479 XIV | víspera se le ofrecieron dudosos y como soñados; no acababa 2480 XXIII | en esta época del año, dueños y señores indiscutibles 2481 XIX | dientes: ~ ~ - Ave Mar... Que duerma al sereno si se lo pide 2482 IV | hundidas líneas de su rostro. Dulcificábase su fisonomía con aquella 2483 XVIII | manga y percibió un sabor dulzón. ¡Evidente! ¡Sudaba azúcar! ¡ 2484 VIII | con cierta sonoridad y dulzura muy deleitable para el mismo 2485 III | el abad de Lubrego.~ ~Se duplicó el regocijo de la tertulia, 2486 VI | manifestaron más obsequiosos; la duquesa de Puenteancha la hizo recomendaciones 2487 XXI | terror de la catástrofe duraba escrito en su rostro con 2488 XVIII | los de madera, pero más duraderos y que ahorraban la pesada 2489 XXV | se forman en las aulas y duran siempre. Segundo le escribía 2490 XVXVIII| moría de tristeza... que no duraría un mes... Leocadia, al oírlo, 2491 XVXVIII| Todas estas resoluciones duraron breve tiempo, y fueron desechadas 2492 XVXVIII| semejante a la escarlatina... Duró este síntoma hasta que vino 2493 IX | el sofá su gran marco de ébano, con alegorías de dorado 2494 XIII | su cuello. Era Victorina, ebria de entusiasmo, prendada 2495 IX | fecundándose, locas de contento y ebrias de sol. De paredón a paredón 2496 XXV | almacén se mofaban de él y le echaban en cara su joroba. ~ ~¡Enigmas 2497 XVIII | están llamándonos... me echan de menos... tengo frío! ~ ~ - 2498 VII | paciencia y aguardó. Después, echándole los brazos al cuello, formuló 2499 XI | con dinero en la mano, y echándolo sobre una carta, gritó: ~ ~ - ¡ 2500 III | naipes. Ya no quería él echar aquel solo, ¡qué disparate! 2501 XIX | oído en las fiestas?~ ~ - A echarla. Venga de ahí.~ ~ - ¿Quién 2502 XI | ocupada en coger moras y echarlas en el mandil, cuando recibió 2503 XXV | negligentemente del bolsillo el tomo, echarlo sobre el mostrador diciendo 2504 XI | muchachas confesaron lo mismo, y echaron a escape para salir pronto 2505 XXI | hacerte otra advertencia... echarte otro sermón, hija! ~ ~ - ¿


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