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Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
irres-mezcl | mezqu-paros | parox-psiqu | puas-revol | revue-supli | supon-viand | vias-zurci

     Parte
4009 Pro | muy ardientes, probadas e irresistibles. No hay estado del alma 4010 XI | dándole un empujón con irreverencia notoria. ~ ~Aquel año, la 4011 XXV | elegante tomo inspiró a la irreverente tertulia. ¡Nunca lo hubiera 4012 XIV | endebles esquifes en tan irritado golfo. ~ ~Cosa de media 4013 XX | furor, partiéndose en varios irritados raudales, que se enroscaban 4014 XII | rápido, alguna violenta e irritante aventura que no satisfacía 4015 V | Toda la familia Comba hacía irrupción en la botica por el postigo 4016 XI | dividiéndose, formaba en medio una isleta poblada de espadañas y de 4017 IV | IV -~Durante las pesadas siestas 4018 IX | IX -~La parra de las Vides, 4019 XIII | titánico, el mástil donde debía izarse el magno globo; y por el 4020 VIII | si se recostaba del lado izquierdo, el ruido la ensordecía 4021 XXIII | cerdo doméstico la prole del jabalí montés; luego de dolor, 4022 XI | y cediendo el puesto a Jacinto Ruedas, famoso tahúr ambulante, 4023 VI | sombrero cosecha de violetas, jacintos silvestres, ramas floridas 4024 IV | trote de sus ocho mulas y jacos y el carranqueo de su pesada 4025 VI | con respeto los arcaicos jaeces del hidalgo, claveteados 4026 VI | Nieves, reclinada en la jamúa, sostenía su sombrilla de 4027 VI | seguro. La borrica negra, con jamúa-sillón de terciopelo rojo, quién 4028 VI | señoras se afianzaron en sus jamúas y los hombres se asentaron 4029 VII | Tengo así un poco de jaqueca... Déjame en paz.~ ~Dio 4030 XVI | tardes, todo era solaz y jarana. Teresa se había propuesto 4031 VI | gente a vernos?... ¿Hay jardín?... ~ ~- Las Vides es un 4032 VIII | de renglones desiguales, jaspeado de borrones y tachaduras, 4033 III | van ustedes a quedar sin jefe. ~ ~- Váyase usted a... 4034 VIII | susurrar la hoja de maíz del jergón. Ni por esas suspendió su 4035 XVXVIII| molinillos, sartenes, cazos, jeringas, aparatos de petróleo, y 4036 III | madera que allí dejaran los jesuitas durante la última misión, 4037 IV | bandejas donde humeaban jícaras de chocolate, pues de cena 4038 XIV | pasa siete veces con siete jinetes distintos... Pues mire usted 4039 IX | preguntó Nieves en tono jocoso - , no sucede más que en 4040 III | descaradamente de la oreja a Jorge. Cerrábase religiosamente 4041 XXVII | contar por victorias las jornadas; un camino trillado en que 4042 V | asombrada cuando su padre, jovialmente, la cogió del regazo un 4043 X | pasantía en casa de don Juan Antonio Prado, que me hizo 4044 VII | barbaridades de la vieja: ~ ~- Juana celi... Ora pro nobis... 4045 II | orgías y hoy se conocen por juergas. Sin embargo, no era vicioso. 4046 III | resolviose a mirar lo que iba jugado, enterándose de las bazas 4047 XX | usted, Nieves, la noche que jugamos al escondite en la huerta; 4048 III | protestar. ~ ~- Bueno, lo jugaremos... Una calaverada, señores. 4049 X | nos la juegan, que nos la jugaron... Que si no se toman pronto 4050 XII | completar la gracia del juguete de sobremesa... ¡Bah! ¡Qué 4051 V | resbalar por entre sus dedos, y jugueteando con ella y palpándola como 4052 XIII | instrumentos de martirio, como juguetes de chiquillos o espantapájaros, 4053 XXIII | invisible bajo su capa de juncos, jinete en un rocín cuyas 4054 VIII | casualidad la viña de la Junqueira y la otra pequeñita del 4055 XVII | algunos de los huéspedes se juntaban a su vez en el huerto, especialmente 4056 III | Vilamorta apenas solían juntarse a diario más que las ratas 4057 XVI | Dormían las señoritas juntas en una gran pieza destartalada, 4058 IX | notable agilidad, a pies juntillas, sin moverse de un sitio, 4059 XIII | Victoriano: se la tenían jurada, y afirmaban que no subiría 4060 XVI | anticuadas zarzuelas, como El juramento y El grumete; se jugaban 4061 XIX | viriles y sonoras carcajadas, jurando y perjurando que había olvidado 4062 XIX | cuerpo fuera del balcón. Jurara el poeta que hasta le llamaba 4063 XXI | está ahí durmiendo... lo juro delante de Dios... Y tú 4064 IX | que atender primero a las justas exigencias del cuerpo. Tropiezo, 4065 VI | las tres, con un sol de justicia, entraron por la plaza Genday 4066 X | letras, por más que en mis juventudes hice quintillas como todo 4067 XIX | Teresa Molende... ¡juy! Da gusto vérsela bailar.~ ~ - ¿ 4068 Pro | espesa y artificiosa, y se juzgue muy idealista la descripción 4069 XIII | formando las letras V.A. D. L.C.: delicado obsequio al representante 4070 XVIII | de su complicación casi laberíntica, debida a estar dispuesto 4071 XVII | baladas alemanas; música labial, salpicada de muelles diptongos, 4072 IX | por su parte, sacaba el labio inferior, negando la existencia 4073 XIX | teniendo que madrugar para las labores, por causa de un casquivano. ¿ 4074 VI | claveteados de plata sobre el labrado cuero, ya reluciente por 4075 XIII | sospechosos, o roncaba un labriego chispo, ahíto de pulpo, 4076 VII | un bote de imitación de laca, unas tenacillas de vermeil, 4077 XIV | escotados, prendiéndose lacitos y perendengues, y tan guapas... 4078 XXV | siempre la misma respuesta lacónica... Por fin le entregaron 4079 XXVI | tenía en casa, cerrado, lacrado, intacto... - Y yo no la 4080 II | histérica, a quien las repetidas lactancias agotaron, hasta matarla 4081 VII | hijo ya adulto, el niño que lactaron y protegieron, al cual darían 4082 XIII | extendidos, y cuando el globo se ladeaba hacia alguna parte, varias 4083 IX | parecían colgadas de las laderas, próximas a desprenderse 4084 VIII | interceptaba la puerta, próxima a ladrar o morder al menor peligro. ~ ~- ¿ 4085 II | cuartos en la mano a ese ladrón: a ver cómo no te pide cinco 4086 IX | quería ver las bodegas y los lagares... ~ ~No hubo remedio. Nieves 4087 XIII | boca una especie de pez o lagarto, y por barbas un enmarañado 4088 IX | de musgo correteaban los lagartos. Cuando se encontraban dos 4089 VIII | sintió acudir llanto a sus lagrimales y las lágrimas saltaron 4090 XXI | algunos bostezos y dos o tres lagrimillas se alivió su crisis. Pensó 4091 II | emoción, resbalaron dos lagrimones tibios y gruesos, y otros 4092 II | el original a Musset, a Lamartine, a Proudhon, a Víctor Hugo. 4093 II | de poetas regionales, el Lamas Varela, alias Remedia-vagos, 4094 XXVII | naufragar un buque cada náufrago lamenta especialmente la pérdida 4095 XXVI | portada; y, de refilón, lamentaba, que la musa del poeta fuese 4096 XXVII | que la tertulia en pleno lamentase una vez más el fallecimiento 4097 II | cantos del trovador y los lamentos del bardo. Fue la lectura 4098 XIV | qué te parece?...~ ~Lamentose después del continuo ruido 4099 III | de luz de sus dos claras lámparas y los reflejos azules, rojos 4100 VI | perfil inteligente, su cara lampiña, pedían a gritos la peluca 4101 XIV | se deslizaba sereno y sin lances, y Nieves probaba la impaciencia 4102 XIII | dio perezosamente algunas lánguidas vueltas y, suspirando, falleció. ~ ~ 4103 XIII | chasquidos, y el globo, de lánguido y apabullado, volvíase turgente 4104 I | con ruedas, desenganchado, lanza en ristre, como para embestir. 4105 XIII | felicidad. Por eso aplaudían y lanzaban burlescos aullidos cada 4106 I | ellas, siguieron frases lanzadas sin más objeto que el de 4107 XV | los animosos bailarines, lanzándose en busca de pareja. ~ ~Nieves 4108 XIII | masa, impaciente ya por lanzarse a las alturas del cielo. 4109 IV | despidiendo chispas... Lanzose el grupo en masa hacia la 4110 III | Pues sentaré plaza o me largaré a América... Ea, se acabó. ~ ~- 4111 XXV | alma... Retirose a su casa lastimado y dolorido. Pasó una noche 4112 XIII | insistía, sin recelo de lastimar a Nieves, deseoso, al contrario, 4113 XXI | hija, bravo! Yo no quisiera lastimarte ni parecerte regañón... 4114 IX | turno, exponían doctrinas latas y consoladoras. La naturaleza 4115 I | escabulló por un callejón lateral, y cruzando retirada plazoletilla, 4116 XXV | súplicas del niño, pero donde latían aquellas fibrillas de su 4117 XXVI | fuerte y temible, sino un latigazo de desprecio, un capirotazo 4118 IX | Segundo se azotaba con el latiguillo la punta de las botas. Del 4119 III | porcelana blanca con rótulos latinos en letras negras, imponentes 4120 XX | este sintió por vez primera latir el corazón de Nieves bajo 4121 III | Hombre... es así como... láudano, ¿eh?, o árnica. ~ ~- Vaya 4122 XIII | humo. Monumentales ramas de laurel verde se cruzaban sobre 4123 XIII | Victoriano, la gloria de sus laureles, rótulos y atributos. Resonó 4124 II | dos libritas, como quien lava... Yo no compro más licor: 4125 XI | engomados, y la chiquilla, lavada, atusada, incrustados los 4126 XXIV | Minguitos. Le mantendrían, le lavarían la ropa, y le harían algún 4127 V | de la fuente por broma, a lavarse la cara con el agua que 4128 V | cuello señales de enérgico lavatorio y fricciones de toalla. 4129 XI | Y vino el traje, con sus lazos muy tiesos y sus forros 4130 VIII | fuer de bien enseñadas y leales, a dormir, si no bajo las 4131 VII | muy guardado. Esas son lecciones de Flores: ¿piensas tú que 4132 III | calificaban a los otros de lechuzas, mientras los reaccionarios 4133 XXVI | versos que nadie comprará ni leerá... ~ ~Debajo de tal filípica 4134 XXVI | temeroso, sin saber por qué, de leerlas, queriendo dilatar lo que 4135 XVXVIII| finca previos los trámites legales. Fue aquel un golpe terrible 4136 XXI | repertorio favorito, citando la legislación inglesa, alabando la sabiduría 4137 XXVII | docena de credenciales por legislatura... Agonde se desquitó aquella 4138 I | huertecillos, cuadros de legumbre, llenaban el espacio vacante 4139 IX | pila de piedra, bañando las legumbres puestas a remojo. ~ ~Tiene 4140 V | enfáticamente...-. Hace poco que leí de eso... Se llama... aguarde, 4141 XIII | sus cuarterones magnos se leían bien todos los letreros 4142 III | voces de los jugadores como lejano murmullo; él estaba a cien 4143 XVIII | prestando ansioso oído a los lejanos rumores y gritos del juego. - ¡ 4144 XXIII | y arrancarle rugidos de leona, le inspiraba una abnegación 4145 VII | pensamiento, y al llegar a la letanía entrábale el sopor, y, medio 4146 XXIII | aquella especie de sueño letárgico que duerme Vilamorta, hay, 4147 III | bien hablas... Me girarás letritas, ¿eh?, como tu hermano el 4148 Pro | El Cisne llamará alguien levadura romántica, quiero decir 4149 XIII | los pisotee, nada... no se levantarán. Esos no tienen posada, 4150 III | refunfuñaron. ~ ~- ¡Qué manía de levantarles las faldas a los naipes! ~ ~ 4151 II | gaita, donde sólo llegaban leves rumores de la fiesta y del 4152 IV | luciendo botas de charol y levita inglesa, que le hace parecer 4153 III | Universidad, la pechera, el levitín, la botica flamante; y luego, 4154 XI | voz ronca chistes de baja ley. No aclaran los cronistas 4155 XV | haciendo él a estas horas! Leyendo versos, o componiéndolos... 4156 XXIV | cuaderno de sus poesías y le leyese algunas. Hablábase mucho 4157 XXIV | ardiente delirio amoroso y lían... A arrancarlas pronto. 4158 IX | revoloteaban y bullían, libando, fecundándose, locas de 4159 III | los masones, se imprimían libelos en una imprentilla de mano, 4160 VIII | después esfuerzos penosos para libertarse del dulce cautiverio. Sobre 4161 VI | ciencia, comiéndose media libra de pan tierno. A las tres, 4162 XVXVIII| el cuerpo o el alma no se libran de un tropiezo! ~ ~Celebró 4163 XXIV | bribona, que rabiabas por librarte de él para quedarte con 4164 VII | eso... ni lo intentaré, líbreme Dios. De modo que no me 4165 II | renovasen la suscripción en la librería, hacían ellas chacota y 4166 II | Hoy traje café, café, dos libritas, como quien lava... Yo no 4167 Pro | entrambas materia artística de lícito empleo. ~ ~¡Parece que no 4168 VII | siempre con el café una licorera surtida de cumen, ron y 4169 VI | apuro, en las electorales lides, se daban la mano por encima 4170 II | platónicamente prendado de Lidia. ~ ~Rimó Segundo sus primeros 4171 X | cuchillos a una cama de ascuas, lidiar en el foro, en el Congreso, 4172 IV | sabroso el mollete y con tanta liga. Se discutió si debía o 4173 XXII | deslizó hasta el salón a paso ligerísimo... Temblaba. Aquella atmósfera 4174 XIII | ambiciosa desdeñaba triunfos ligeros y efímeros: o todo o nada. 4175 X | tintas de acuarela, color lila. Empezaban a oírse mil rumores, 4176 IX | recordaban horas felices, años límbicos de la existencia. A los 4177 XXVI | relegan para siempre a los limbos de la oscuridad... Venía 4178 XII | o de saliños tentadores, limitada a complacencias serviles 4179 XXIII | No contestó Leocadia, limitándose a sonreír. Tenía la salita 4180 X | jugo... lo propio que un limón cuando lo exprimen... Y 4181 XIV | subió entonces un rato, y limpiándose el sudor copioso, explicaba 4182 VII | todo... ~ ~- Daca, yo la limpiaré... Pon tú más leña, que 4183 II | hubo de sacar el pañuelo y limpiárselos. Luego, al regresar, cuando 4184 XV | la puerta. No estaban muy limpias las caleadas paredes, ni 4185 VII | Esa máquina del café, ¿la limpiaste?~ ~- Ahora, ahora... - responseó 4186 XX | negra faz del peñasco, un límpido manantial. ~ ~ - Beba usted, 4187 II | albahaca. Minguitos andaba limpio como el oro; ella lucía, 4188 XXV | Al ver allí sus versos, limpios de borrones, nítidos, correctos, 4189 XXIII | sobre las yerbas de los linderos y endurece la tierra... 4190 IV | a suavizar las hundidas líneas de su rostro. Dulcificábase 4191 XI | su sangre y esparcir su linfa, y cediendo el puesto a 4192 XXV | flotan como jirones de lino blancas nubes, cuando Segundo 4193 XIV | Molende... Repare usted el lío que traen delante: es el 4194 III | enfrascaron en hacer cuentas y liquidar las ganancias céntimo por 4195 X | derretimiento, de fusión, aquel liquidarse continuo. ~ ~De repente 4196 IX | de madera figurando una lira, época del imperio. Un espejo 4197 XX | semejante... y algo, algo lírico que se agitaba y latía en 4198 IX | prestarle, con polvos de raíz de lirio, el bouquet, la fragancia 4199 XX | de hoja de pino, bruñida, lisa y seca, que si facilitaría 4200 IV | Reíanse los vilamortanos, muy lisonjeados en su amor propio; mas García, 4201 XIX | de dominio el suyo! Y era lisonjero un perseguidor así, tan 4202 XII | las ráfagas blancas que listaban su pelo negro. ~ ~Al nacer 4203 IX | piedra blancuzca; y las listas claras sobre el fondo verde 4204 Pro | romanticismo, como época literaria, ha pasado, siendo casi 4205 II | García contra las aficiones literarias de su hijo, porque las juzgó 4206 II | mental, la era clásica, la literatura castiza, las severas enseñanzas 4207 II | idear para envolver a los litigantes. Desde que cayó en la cuenta, 4208 VII | dolores. De estar acostado se llagó su epidermis; y una mañana 4209 II | en la época romántica se llamaban orgías y hoy se conocen 4210 VI | la hizo recomendaciones llamándola monísima, y a esto se redujeron 4211 XVIII | Pero Dios mío, están llamándonos... me echan de menos... 4212 IX | Nieves, exclamando: ~ ~- Los llamaré por si están en la viña.~ ~ 4213 VIII | Leocadia no se atrevió a llamarle. Pasó de largo y aceleró 4214 XIX | gallego. No, feo no podía llamársele: tenía algo de particular 4215 XIII | envolvió en un manto de llamas. ~ ~Al mismo tiempo que 4216 XIV | el miriñaque o como se llame eso que abulta detrás, los 4217 XVI | puertas que se cerraban con llave y ante las cuales se amontonaban 4218 XVXVIII| vínculo con alguna criolla? ¿Llegará a presidir cualquiera de 4219 VI | hora le parece a usted que llegaremos a las Vides?... ¿Es bonito 4220 III | Victoriano. Charlando así, llegaron a casa de Genday, y la criada 4221 XXIII | Hacía versos! Mas como llegase hasta él el ruido de la 4222 XIII | por entre el gentío que llenaba la plaza, donde chocaban 4223 I | huertecillos, cuadros de legumbre, llenaban el espacio vacante entre 4224 XIII | enorme vientre, que iba llenándose de gas y luz, alumbrando 4225 XXIII | ni las morcillas que se llenarán con su sangre y la longaniza 4226 XIV | empujaban y el hueco volvía a llenarse; un jaco, excitado por la 4227 XIV | vendedores de ruecas y husos los llevaban alrededor de la cintura, 4228 XIV | dramática actitud; una mula llevada del diestro formaba corro, 4229 XIV | cuantas criaturas de pecho, llevadas en alto por sus madres, 4230 VI | así como del dinero que llevamos en el bolsillo apartamos 4231 X | parecería a usted lo que llevan revuelto y urdido, desde 4232 XVXVIII| más singular fue que, no llevando el vaso azúcar, Leocadia 4233 XXI | continuar, o de lo contrario la llevarían al cementerio... Encontrábase 4234 X | un día tener el gusto de llevarla a paseo de la mano... Un 4235 VI | al río las flores, por no llevárselas a Leocadia. ~ 4236 VI | Señor don Victoriano, lleve usted mi yegua... Y ese 4237 VI | no tiene usted miedo la llevo delante. ~ ~La niña, que 4238 VII | mutilado a su cachorro. Había llorado con alaridos, maldiciendo 4239 XXI | se levantó trémula, casi llorando...~ ~ - ¿Qué me dices?... 4240 XXI | No te alteres, hija; no llores... Tú eres joven y sana, 4241 XVII | pasión, como el inarticulado lloro del párvulo declara su hambre. 4242 VII | mañana en que Leocadia, llorosa, le suplicaba que se enderezase 4243 XXIII | gozan en recibir el agua llovediza en su estirado pellejo; 4244 XXIII | cortinaje del invierno. Llueve, y por la calle principal 4245 XXIV | Loba, loba, que aun las lobas quieren a los hijos! ¡Loba, 4246 IX | hojas de vid y una cabeza de lobo cortada y goteando sangre. 4247 XXIV | quieren a los hijos! ¡Loba, lobona... si tuviese un fusil, 4248 I | si buscase y pretendiese localizar un punto fijado de antemano. 4249 XXI | costumbre, con nerviosa locuacidad, repitiendo cien veces los 4250 I | apacible y franca fealdad, era lógico tomarles por hijo y madre: 4251 X | ni tiempo para nada... Logra uno fortuna cuando ya le 4252 X | tantas cosas emprendidas y logradas! Y síntomas de muerte debían 4253 XIII | distraído. Segundo había logrado abrirse camino entre los 4254 XIV | levantaban el grito, no logrando esquivar el abrazo de los 4255 XIII | buscando el corazón ausente sin lograr percibir más que el golpeteo 4256 XXIII | llenarán con su sangre y la longaniza que saldrá de sus asaduras? ~ ~ 4257 XI | ocupaba extendido toda la longitud de la pieza: sus cuarterones 4258 XVIII | acariciándole, en vez de gozar y loquear entre las camelias como 4259 XX | Tú, Victorina, no seas loquita, no corras por allí... ~ ~ 4260 IV | risueña, ostentaba gran lozanía. Hablose del viaje, de las 4261 XIII | hermoso y raro que presta la lucería de los cohetes, y que centuplica 4262 I | por el cielo, donde ya el lucero resplandecía. Se oyó distintamente 4263 III | inofensivo de contemplar los luceros, las constelaciones y todas 4264 VIII | Pronto se dice! No, no: luchar y vencer por cualquier medio. ¿ 4265 II | Luego, al regresar, cuando lucían en el cielo las estrellas, 4266 XI | combistas sacarlas más que nunca lucidas y brillantes, y los romeristas 4267 X | púas tiene un peine, no me luciría mucho con mi ciencia compostelana. 4268 XVXVIII| las sillas, la mesita, los lugares que recordaban su historia. 4269 XXVI | Cameros, que tuvo distrito en Lugo... - Sí, sí... comprendido. - 4270 XXV | de los cien ejemplares de lujo en papel de hilo... Los 4271 XXVI | de sus papás en ediciones lujosas de versos que nadie comprará 4272 XII | hojas de un devocionario lujoso, sólo le inspirarían pensamientos 4273 XIII | con prolongadísimo arco luminoso, y su estallido, aunque 4274 XXII | reflejar algo en sus turbias lunas, con la modorra del asmático 4275 XXIV | sin falta a su puesto el lunes próximo... Ideó una estratagema. 4276 X | un sueño feliz. Las hojas lustrosas de los limoneros y camelias, 4277 VI | repujados por el bigote lustroso y negro, su expresión de 4278 XXVI | padre, que al acabarse el luto se casa con un marqués de 4279 XIII | bailando un paso de danza macabra. Ya no alumbraban los cohetes 4280 II | empleaba la misma capciosa machaquería que en el enredijo de los 4281 IX | puestas a remojo. ~ ~Tiene la maciza casa aspecto de fortaleza: 4282 III | entretenidas en atarazar el maderamen. Los centros de reunión 4283 X | ella. Para usted no fue madrastra. ~ ~Se descompuso el semblante 4284 IX | de zarzamora, digital y madreselva, y a menudo experimentaba 4285 I | tul que la encubriese. Las madreselvas y saúcos en flor, desde 4286 V | por las provincianas a las madrileñas: al contrario, se notaban 4287 XXII | pronto que anduvo, hasta la madrugada del día siguiente no llegó 4288 V | Emprendieron el camino. Vilamorta, madrugadora de suyo, vivía más activamente 4289 V | V -~Agonde madrugó y bajó temprano a la botica, 4290 IV | mineral y compensaban la madrugona con un letargo reparador, 4291 XVI | avisando al hombre de que están maduros; setiembre ostenta la serena 4292 II | media instrucción de las maestras, rudimentaria, pero bastante 4293 VIII | soltura, la fácil armonía del maestro! ¡Qué hacedero parece decir 4294 X | ve usted; se trata de los maestros, porque poetas de segunda 4295 XXIII | grande, que borraba como por magia todos los sufrimientos y 4296 V | encantada por las artes mágicas del recuerdo. Apurado el 4297 XXII | conyugal daban vueltas en su magín, rodando, entrelazándose, 4298 XXVI | que hoy, cuando los versos magistrales carecen de lectores, es 4299 XX | faenas de elaboración en la magna bodega de Méndez, y por 4300 IX | nave de catedral, con sus magnas cubas alineadas a ambos 4301 III | constelaciones y todas las magnificencias siderales. ~ 4302 IV | este pellizco de bizcocho maimón por mí: es una cosa superior, 4303 VIII | cama y susurrar la hoja de maíz del jergón. Ni por esas 4304 X | Pero ¿dónde anda Primo; ese majadero, ese pasmón que no se enteró 4305 XIII | Esas dos tan guapitas y tan majas son las de Camino, hijas 4306 I | que sean, hay no que majestuosa quietud del espíritu que 4307 VII | Había llorado con alaridos, maldiciendo al médico, maldiciéndose 4308 VII | maldiciendo al médico, maldiciéndose a sí propia, mesándose el 4309 XXIV | maldita, maldita... ~ ~La maldición estremeció a Leocadia... 4310 XIII | de gritos, palabrotas y maldiciones. ~ ~En la plaza aumentaban 4311 VIII | sería tan cómodo rimar! ~ ~¡Malditas dificultades técnicas! El 4312 XXIII | tropezarse, sin enredarse en los malditos y repugnantes animales, 4313 II | de llenar de camisas la maleta de su sobrino un año, por 4314 XIX | Y las del escondite, ¿no maliciarían?... Elvira se mostraba más 4315 III | estanquero, con sonrisa maliciosa, guarda su contra casi enterita. 4316 V | tropiezo -interrumpió Agonde maliciosamente. ~ ~- En la vida todos son 4317 VI | puntiagudas, sus ojos benévolos, maliciosos, con las mil arrugas de 4318 XVI | de brisca con señas y de malilla; cansados de los naipes, 4319 III | Tropiezo - ; oí decir que está malísimo. Se van ustedes a quedar 4320 XIII | bermellón o de azul. ~ ~Lo malo era que tuviese el globo 4321 XXV | en los recuerdos de su malograda empresa amorosa. ~ ~Corría 4322 VII | como a un arrullo: ~ ~- ¡Malpocadiño! ¿Quién te quiere?... di, ¿ 4323 VIII | bullir del cerebro y el ardor malsano de la sangre... ¡Leocadia 4324 II | mejor informados que el malvado del tío fue quien abusó 4325 IX | Teresa, cactos, asclepias y malvas: una flora requemada, crasa, 4326 XXIII | propia gordura: sus glándulas mamarias tocan con las pezuñas y 4327 XI | hijo del tabernero, solemne mamarrachista, que se proponía retratar 4328 V | ya miró... Salúdale tú, mamita... Se quita el sombrero... 4329 XX | mate no dejará de tener maña! ~ ~ - Cárguese bien, cárguese 4330 V | rápidamente. ~ ~Era despejada la mañanita, y ya picaba más de lo justo 4331 XVXVIII| sustancia tóxica, y conocía sus mañas: acudió sin vacilar a los 4332 XV | hermosas, jóvenes frescas y mancebos gallardos, que danzaban 4333 XV | de seda se extendía una mancha; y los cinco dedos de los 4334 XVIII | resultó un vino que apenas manchaba la manga de la camisa de 4335 II | francachela estudiantil, el mantel manchado, las disputas necias, los 4336 IX | a la puerta, temerosa de mancharse la bata. Así que salieron, 4337 XIII | su avispero de gente, las manchas de color de los tinglados 4338 XIX | avellanado, y como al hidalgo manchego, no se le podía negar distinción 4339 XVXVIII| de Leocadia asomaron unas manchillas rojas, una erupción semejante 4340 XIII | Bien empleado... Quién le mandaba ser un necio y desaprovechar 4341 X | A no ser que usted me mandara quedarme.~ ~Nieves enmudeció. 4342 III | Vaya! Dice que la mandará el abad de Lubrego.~ ~Se 4343 V | facultativo le había dicho: «Yo le mandaría a usted a Carlsbad o a Vichy... 4344 XIX | Como si en vez de rogar mandase... ¡Qué aire de dominio 4345 XXVII | bien; no se apure. Hoy mandé que le diesen ya un pucherito 4346 VII | prolongada, melancólica; la mandíbula inferior, muy saliente, 4347 II | mucha niña: la boca, de mandíbulas salientes, tenía una crispación 4348 XI | coger moras y echarlas en el mandil, cuando recibió la estupenda 4349 III | hombre, no... es usted un mandria, que se apura por todo... 4350 XI | alcalde y demás combistas manejaban los palillos, don Victoriano, 4351 X | intrigas de lugar, esos manejos miserables, ese expedienteo, 4352 III | convencidos? ~ ~- De todas maneras, no vendrán tan pronto - 4353 III | agente electoral y escribano mañero, admitía mejor los planes 4354 XV | Hay que dejarlo con sus manías. ~ ~Y el ahogado agitó las 4355 III | la calle; una especie de manifestación, que pruebe que aquí el 4356 I | penetración, por que en las manifestaciones del amor materno, por apasionadas 4357 VI | tiendas los dependientes se manifestaron más obsequiosos; la duquesa 4358 VII | papel alguno, siendo necedad manifiesta pensar en la señora de Comba, 4359 XIII | globo, a despecho de las maniobras romeristas, redondeaba su 4360 XXI | el terco de Tropiezo, con mansa sorna, le llevó la contraria. ¡ 4361 V | borbotones, en cascaduelas mansas, con rumor gratísimo, besando 4362 VI | la otra pollina blanca y mansita. El burro del alcalde, para 4363 I | acariciados por el vientecillo manso de la noche, y el plañidero 4364 II | francachela estudiantil, el mantel manchado, las disputas necias, 4365 XXIV | admisión de Minguitos. Le mantendrían, le lavarían la ropa, y 4366 VIII | loco del rapaz y que los mantenga yo! ~ ~Leocadia fijó sus 4367 XXIII | al cerdo de fibra muelle, mantenido con despojos de tahona: 4368 XXIII | dormitaba envuelta en un gran mantón, transida de frío; prestamente 4369 X | a los cómicos, dejar el manuscrito arrinconado, apolillándose 4370 XIII | barbas un enmarañado bosque o mapa de chafarrinones de siena 4371 XI | desbaratar la tenebrosa maquinación, la candidatura Romero. 4372 VII | enfermo, para dormirse, el maquinal arrullo de la voz cascajosa 4373 VII | haciendo, Leocadia frotaba la maquinilla, desobstruía con una aguja 4374 VIII | cerebro, sumida en reparador marasmo. El grato sueño del amanecer 4375 XIII | las sorpresas; novedades y maravillas artísticas. Fuegos había 4376 XV | estético, surtió efecto maravilloso en Nieves, borrando del 4377 VII | la cifosis, la joroba, la marca indeleble de eterna desventura, 4378 V | se enfriasen del todo las marcaba con un hierro rápidamente. ~ ~ 4379 XXVII | nacer, y a confundirse, marcando en la sobrehaz del río unos 4380 XXVII | nueva. Segundo García se marchaba a América a probar fortuna. 4381 VII | aplacó; vino la tarde, y se marcharon las chiquillas. Sintió Leocadia 4382 VII | Minguitos!~ ~- ¿Mamá?~ ~- No te marches... ¿Qué tal estás hoy? ¿ 4383 XVIII | sea usted imprudente... márchese usted... o déjeme salir... 4384 IV | y su semblante, arado y marchito, mostraba impresas en signos 4385 XVII | mejillas y más ojerosos y marchitos sus párpados. Recobró su 4386 XVIII | una vez, una sola, y me marcho... ~ ~Dejose oír a corta 4387 VIII | Maldito el apuro que tenía.~ ~Marchose Leocadia corriendo. ¡No 4388 IV | panadero resonaban briosas y marciales notas de cornetín: en el 4389 II | pañuelos, y le dobladilló y marcó una docena; mañana reparó 4390 XIV | combatientes feudales. ~ ~Mareaba la confusión, el vaivén 4391 XVXVIII| clara del sol otoñal, le mareaban un tanto la cabeza, débil 4392 XIII | la plaza aumentaban las mareas y crecía la ansiedad. Carmen 4393 XIV | instrumentos músicos. La marejada de la feria cubría a Vilamorta. ~ ~ 4394 XIX | los sentidos con suavísimo mareo: algo que le causó uno de 4395 XXVII | a cruzar los procelosos mares en busca de una posición 4396 XXI | el pelo con el batidor de marfil. ~ ~ - ¿Cómo te encuentras, 4397 XXVII | las húmedas y encharcadas márgenes del Avieiro! Iba unas veces 4398 VII | compañía de su mamá. Las Ave marías y Gloria Patris, mascullados 4399 XXII | efecto, al morírseles sus maridos, suelen quedarse vi... ¡ 4400 XX | que resbala como las algas marinas, y Nieves, al apoyar el 4401 Pro | la Fábrica de Tabacos de Marineda, he tratado de ver la curiosa 4402 IX | sólo tenía una blusa azul marino, corta y sin mangas. Al 4403 XII | días del colegio, cuando mariposeaba y jugaba a los novios con 4404 XV | duques de Puenteancha, de mármol, alfombrada por el centro, 4405 XXVI | primas, sábanas con corona de marquesa...». ~ ~La carta fue desgarrada 4406 XXIII | el superior, el soberano marranil de Vilamorta, es la cerda 4407 XXIII | en un país donde no había marranos y sólo existían pinares, 4408 XXV | empresa amorosa. ~ ~Corría marzo, mes ambiguo, de agua y 4409 VII | marías y Gloria Patris, mascullados mejor que pronunciados, 4410 I | costillas de alguien; y mascullando entre dientes - cafres-brutos-recua - 4411 III | Agonde punto de cita para los masones, se imprimían libelos en 4412 XIII | manera de brazo titánico, el mástil donde debía izarse el magno 4413 XXIII | sepultaba el cuchillo el matachín, de arremangados brazos. 4414 XXIII | presa sino cuando ya la ha matado. ~ ~Y tenía esta pasión 4415 XIV | flaco, flaco, que trae un matalón pasado por tamiz, y adornos 4416 XXIII | casa de Segundo estaban matando el cerdo: noche toledana; 4417 I | por ahí muy ocupado?, ¿matándote a leer?, ¿discurriendo?, ¿ 4418 XXIII | horror al espectáculo de la matanza: a su madre solía costarle 4419 XVXVIII| blancos eran séneca para matar ratones, dándosela en ciertas 4420 XVXVIII| y el ácido arsenioso, el matarratones, se vende libremente, más 4421 II | convirtiendo con la imaginación las matas de claveles y albahaca en 4422 XXI | al reglamentar el trabajo material, estudia detenidamente los 4423 XVIII | aquella extraña elaboración de materias dulces! ~ ~Notaba de pocos 4424 I | manifestaciones del amor materno, por apasionadas y extremosas 4425 IX | Jaén, uvas teñidas con los matices rojo claro y verde pálido, 4426 V | a don Victoriano, la luz matinal revelaba mejor la devastación 4427 XIII | inundada de claridad, con ese matiz lunar hermoso y raro que 4428 XVXVIII| arrastrando coche, unido en matrimonial vínculo con alguna criolla? ¿ 4429 II | Eran amargas las horas matutinas en que Flores, con la cara 4430 XVXVIII| de la suerte en estrecha mazmorra, despojado de sus grandezas, 4431 XVIII | las viñas, fumaba en la mecedora, sepultado en penosas meditaciones. 4432 X | hombre político paró de mecerse y de fumar.~ ~ - ¡Pero hijo, 4433 I | la copa del álamo, que se mecía con agradable susurro de 4434 X | el fósforo, y Segundo se meció imitando a don Victoriano. 4435 II | un cántico celeste. ~ ~La medalla tenía su reverso. Eran amargas 4436 V | de las fruteras; Cansín medía su almacén con las manos 4437 I | galán. Este tiene, en su mediana estatura, elegantes proporciones, 4438 XVI | tales, que ninguna persona medianamente sensible le podría sufrir 4439 IV | capacidad forense... Total, una medianía... ~ ~Mientras elaboraba 4440 VI | poderosa mula, y aquel en un mediano jaco. ~ ~Era el señor de 4441 VI | huerta, que tienen porte de medianos castaños y la vista del 4442 XI | XI -~Ocho o diez días mediaron entre la visita de Segundo 4443 V | poseer estupendas virtudes medicinales para los ojos! Don Victoriano 4444 X | Que si no se toman pronto medidas perdemos el distrito... 4445 IX | gracias a la exposición al Mediodía, florecen claveles de a 4446 I | Bécquer. No llegó este a medir el suelo por favor especial 4447 XXII | de su marido la dejaron meditabunda. ¿Sería mortal la enfermedad 4448 IV | huellas. ¿Cómo empezó a medrar? Espesas tinieblas en torno 4449 X | crea usted que ninguno medrará gran cosa por el camino 4450 XVIII | atento auditorio algunas mejoras que introducía en el cultivo: 4451 XVXVIII| doctores? ¿Se curarán sus melancolías al salitroso beso del aura 4452 IV | Semejantes fragmentos de melodía brotaban con penetrante 4453 II | cardíacas, Segundo era el más melodioso cisne del universo todo. ~ ~ 4454 XVII | y el ritmo pasaba a ser melopea vaga y soñadora como la 4455 VIII | claudias y tomates descubría la melosa pulpa o la carne roja. Mas 4456 XVII | moduladas con otro tono más meloso que el de la silbadora ch 4457 II | envuelto en sus amargas memorias, horror profundo a las realidades 4458 II | diluviaba? ¡Bah! Con un memorión de primera y un regular 4459 XIII | instaladas allí, y resueltas a no menearse ni perder el sitio. ~ ~ - 4460 II | aprendiéndose, cuando era menester, páginas y páginas del texto, 4461 XIX | la musa puede cantar sin mengua! ¡Todo lo soñado hasta entonces 4462 XIII | apagándose uno por uno, y el sol menguando y quedándose chiquito hasta 4463 XXIII | creciente de luna; que si fuese menguante, menguaría la carne muerta... 4464 XXIII | que si fuese menguante, menguaría la carne muerta... Ha llegado 4465 II | serias, nodrizas del vigor mental, la era clásica, la literatura 4466 XX | tienen permiso para... para mentir... un poco? ~ ~ - No señora - 4467 XX | errores; no la engañe usted. Mentiras son, generalmente, las cosas 4468 XXV | servir al poeta de guía y mentor. También Blánquez había 4469 XI | gigantesco nacían diariamente menudas crías; globitos en miniatura, 4470 IV | físico. No obstante, cuando menudearon los apretones de manos, 4471 VIII | un traje o por cualquier menudencia así pierdas de colocarte 4472 II | las interesantes y divinas menudencias de los versos: las flores, 4473 XXI | que pongas a raya a ese mequetrefe... En los días que nos quedan, 4474 XIV | primero que encontraba. Los mercaderes de hongos de fieltro hacían 4475 XIV | rara figura, paseando su mercancía toda sobre la cabeza: una 4476 XVXVIII| petróleo, y en una esquina, dos mercancías muy solicitadas del público 4477 X | don Victoriano ocultaba, merced a esfuerzos de heroísmo. 4478 XIII | su elemento, porque doña Mercedes Lamajosa, para que las visitas 4479 XXI | por más que la cosa no lo merecía... Pero el terco de Tropiezo, 4480 VIII | Sobre una tarta de bizcocho, merengue y crema, que honraba el 4481 IV | manteca o miel que le daban de merienda; y al añadir que también 4482 III | Madrid y que ella, por sus méritos, debe representarle en Vilamorta. ~ ~ 4483 X | escritor o un poeta, en el mero hecho de serlo, puede aspirar 4484 VII | maldiciéndose a sí propia, mesándose el cabello y arañándose 4485 XIV | interrumpido de la muchedumbre, la mescolanza de racionales y bestias, 4486 XVIII | dispuesto en inclinadas mesetas, sostenidas por paredillas, 4487 VI | vida sumamente correcta, mesocrática, sin ningún incidente que 4488 XV | indiscreta sonoridad de sus metales, del grupo central se destacaban 4489 VII | mojadas pestañas. Con voz algo metálica preguntó Leocadia a su hijo: ~ ~- ¿ 4490 V | indescriptible y grosera burla metamorfoseó la cara inexpresiva del 4491 XVXVIII| narrará la historia las metamorfosis del Cisne, su odisea y sus 4492 XVIII | no , no si aún nos meterá en casa seis o siete más... ¡ 4493 II | bien; pero yo no voy a meterle los cuartos en la mano a 4494 V | y a Carmen encargada de meterles, apenas se bullesen, el 4495 XVI | cuerpo de los grillos, para meterlos por debajo de la puerta 4496 X | Victoriano. En su furia, Clodio metía a Primo los puños en la 4497 XII | cartitas amorosas y se las metían debajo de la almohada. ¡ 4498 IV | de paños, con las manos metidas en los bolsillos y en babuchas, 4499 X | descuidadísimos... Toditos los curas metidos en el ajo: el de Lubrego, 4500 XXIV | Cuando llegó el domingo y se metieron madre e hijo en el coche, 4501 XVXVIII| una cuchara de boj y la metió dentro... ~ ~Sin embargo, 4502 IX | contentaba con aplicar los métodos racionales, los descubrimientos 4503 XIII | el espacio con ruido de metralla. Calló breves instantes 4504 VIII | fantasía y del corazón en metro suelto y desceñido, y cuán 4505 XIII | el globo a unos cuantos metros de altura, ascendiendo con 4506 XIII | situación, que era delicadísima mezcla de riesgo y seguridad, y 4507 XXVII | tropezaban con ellos, y se mezclaban, y se deshacían, y se renovaban 4508 XI | misteriosa complicidad. Mezclose al grupo de las niñas, y


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