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Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
parox-psiqu | puas-revol | revue-supli | supon-viand | vias-zurci

     Parte
5009 X | en los bolsillos, en un paroxismo de confianza, expresándose 5010 VI | uno estaba como sujeto al párpado lacio y colgante, y el otro 5011 XXVI | cruz de tinta estaban los párrafos en que se hablaba del libro 5012 XIII | figurando un miriñaque y una parrilla de luminarias, primero doradas, 5013 XI | incensarle en la iglesia que al párroco de Vilamorta hicieron sus 5014 XIV | nombrándole los arciprestes, los párrocos, los médicos, los señoritos... ~ ~ - 5015 XXVII | pueblo, no le quedaban ya parroquianos que afeitar, y se moría 5016 XVI | que vienen de distantes parroquias a alquilarse, distribuirles 5017 Pro | refutación el error de los que parten en dos mitades la realidad 5018 XIII | había que al estallar se partían en tres o cuatro cascadas 5019 XXII | sol en que danzaban áureas partículas de polvo - , con sus espejos 5020 XVI | y El grumete; se jugaban partidas de burro escondido y sin 5021 XX | saltar con epiléptico furor, partiéndose en varios irritados raudales, 5022 Pro | la misma frescura que si partiesen una naranja, y ponen en 5023 I | Era una becqueriana el parto de su ingenio. El auditorio, 5024 XVII | el inarticulado lloro del párvulo declara su hambre. Segundo 5025 II | la farmacia. Las niñas se pasaban el día correteando por huertos 5026 IX | profundidades de ciencia social, pasábanse tío y sobrino largas horas, 5027 IX | tener entrada sino por un pasadizo donde no cabe un hombre 5028 II | en misa, si bien ciertos pasajes, almibarados o fogosos, 5029 XIII | Esos no tienen posada, y pasan ahí la noche; mañana se 5030 XXI | moral... Estás gozando, pasando una temporada divertidísima... 5031 IV | jurisconsulto de fama le tomó de pasante. El jurisconsulto picaba 5032 X | De base nada más. Es un pasaporte, es una papeleta de entrada 5033 Pro | anhelo del espíritu, no pasará tal vez nunca. En una o 5034 XXII | papá!... ¡Ven, papá!~ ~¿Qué pasaría por la mente del padre? 5035 III | que un solemne holgazán, y pasarse la vida echando borroncitos 5036 V | usted, hasta volver... No pase usted cuidado por nosotros... 5037 XXIII | de orillo y bufanda, se pasea sin cesar ante su puerta 5038 XX | en el cuello de Nieves, paseábale las manos por el peinado, 5039 XXVI | carcajadas. ~ ~Comenzó a pasearse por la habitación, primero 5040 XIX | y así, andando a menudos pasitos, con los pies muy juntos, 5041 II | él vino en dejarse querer pasivamente, lisonjeado al pronto por 5042 IV | parlamentario, ministro pasivo, algo de capacidad forense... 5043 XXIII | encontraba no muy bien, así como pasmado... Que le hiciese una tacita 5044 XIX | Limioso, que puntea que es un pasmo. Reíase Teresa, con viriles 5045 X | Primo; ese majadero, ese pasmón que no se enteró de nada? ~ ~ - 5046 VIII | un cazo para enfriar la pasta de azucarillo que contenía; 5047 XIV | dormilones y su genio de pastaflora, descubría a veces tanto 5048 XXI | menos y se descubriese el pastel. ¡Ay, Dios mío! ¡Todo aquello 5049 IX | del Borde el Burdeos de pasto; de prestarle, con polvos 5050 XVI | dentro una voz gruesa y pastosa diciendo: ~ ~ - ¡Que vienen!~ ~ - ¡ 5051 XIII | Agonde, riéndose con su pastoso reír, explicaba a Nieves 5052 VI | con las mil arrugas de la pata de gallo, su perfil inteligente, 5053 VIII | atmósfera, prenderse las patas en el caramelo de las yemas, 5054 VII | cortar ruedecitas finas de patata para los bistés. Preparado 5055 V | acordarse ya de la mulita, que pateaba a la puerta. Guiñando un 5056 III | explosión de bromas, chistes y pateaduras. Hubo comentarios. ~ ~- ¿ 5057 VI | quedó atada a la argolla, pateando a más y mejor, mientras 5058 XXIII | arriba y diez hacia abajo, patear muy fuerte y calentarse 5059 VII | y a la de más allá: «No patees, mujer, estate quietecita»; 5060 VIII | de que apareciese allí, patente, sobre las hojas de papel... 5061 XX | dijo Méndez con tono de paternal advertencia: ~ ~ - Cuidado 5062 XII | entre él y las delicias paternales. Vio a su hija de lejos 5063 II | bajo la tutela de un tío paterno, nació aquel pobre vástago, 5064 IV | talento y porvenir. Una vez de patitas en el Congreso, creció la 5065 XXV | tantas fueron las tonterías y patochadas que el elegante tomo inspiró 5066 XI | feligreses. De noche se solazaba patriarcalmente en la tertulia de Agonde 5067 XXII | desesperación absoluta, patrimonio de la primera edad. Para 5068 XXVI | la bilis de su amistad y patriotismo herido, poniéndole al crítico 5069 VII | Las Ave marías y Gloria Patris, mascullados mejor que pronunciados, 5070 XXIV | Leocadia a la capital, vio al patrón, y estipularon las condiciones 5071 XIII | iguales, ocho formidables, pausadas y retumbadoras bombas de 5072 XIII | reducir instantáneamente a pavesas la soberbia máquina. Terrible 5073 IX | casi tropical. Camelios, pavíos y limoneros crecían libres, 5074 XXI | en que la gratitud y la pavura ablandaban el alma de Nieves, 5075 XIV | la pierna del Cid... El Pazo de Limioso está a la parte 5076 X | oficina. ~ ~- Hombre... pch... - y don Victoriano sacudió 5077 XXVI | panteón de los inmortales, es pecado que se le falte al respeto 5078 I | Salió de aquellas bocas pecadoras, interrumpiendo las Oscuras 5079 III | Instituto, la Universidad, la pechera, el levitín, la botica flamante; 5080 XV | pero era inútil; cuellos y pecheras se reblandecían, el pelo 5081 I | al orden arquitectónico peculiar de las grilleras, levanta 5082 VIII | miles de reales, todo su peculio en metálico. Quedaban sobre 5083 VII | desventura, afeaba y a aquel pedazo de las entrañas de Leocadia! 5084 III | presentamos al chico y le pedimos la colocación... Y la ha 5085 VII | gusto, mamá? Yo te quería pedir... ~ ~- ¿Qué?~ ~- Un favor... ¡ 5086 XXI | decirle dos palabras, para pedirle una entrevista: comprendía 5087 X | por Galicia, que venía a pedirme quince o veinte cartas de 5088 XXVI | Lo que es en El Día le pegaban a Segundo un varapalo en 5089 XIX | espaldas el uno al otro, pegaditos, acariciándose y frotando 5090 XX | de algún tiempo acá, más pegajosa y sobona que nunca con su 5091 VIII | garrapato a trechos. Segundo no pegaría los ojos en toda la noche 5092 XVI | servilleta a fin de que se le pegase a la boca. Para el arcipreste 5093 IX | repugnaba, con razón, aquel pegote. En fin, si Segundo quería 5094 IV | Agonde se asomó poco después, peinada en flequillo y con un collar 5095 XIX | era Elvira Molende, con su peinador de percal y el pelo tendido, 5096 XV | cómico las señoritas con sus peinados abultados y pingües en rizos, 5097 X | aprender cuántas púas tiene un peine, no me luciría mucho con 5098 IV | parecer sobre cosas muy peliagudas: ~ ~- Vaya, ahora arriba, 5099 XXII | atmósfera de tempestades y peligros, grata para el ave marina, 5100 XIV | arremeter contra los hombres y pellizcar a las mozas. Estas, afligidas, 5101 IV | espeso?~ ~- Nieves, este pellizco de bizcocho maimón por mí: 5102 II | las chiquillas codazos, pellizquitos, risas reprimidas instantáneamente; 5103 VI | lampiña, pedían a gritos la peluca de bucles, la bordada chupa 5104 I | paseo muy hermoso. Fui a Penas-albas y volví por Santa Margarita... 5105 XIV | echarse sobre la silla del penco; porque un día como hoy 5106 XXIII | pingüedinosas moles de tocino pendientes del techo... Aborrecía Segundo 5107 XXIII | dolor, cuando la cuchilla penetra al través de los tejidos; 5108 XV | puerta del salón donde ahora penetraba, había una cantina provista 5109 XVIII | exclamó enérgicamente Segundo, penetrando en el albergue de Nieves 5110 XVXVIII| En seguida la vio Flores penetrar en la cocina... La vieja 5111 XIII | de las mismas costillas, penetrasen y se hincasen en el corazón; 5112 XVIII | la mecedora, sepultado en penosas meditaciones. Desde su regreso 5113 VIII | hacer después esfuerzos penosos para libertarse del dulce 5114 XXIII | se oyen a la hora menos pensada desaforados gruñidos: primero 5115 Pro | queriéndolo buscar; y en nuestras pensadoras y concentradas razas del 5116 XX | ambiciosa, de un poeta... Pensándolo, Segundo lo encontraba tentador 5117 XV | para un baile de aquí... Pensará que no entendemos... Pero 5118 XXVI | nacido en Galicia sentiría, pensaría y escribiría como EL CISNE 5119 VIII | encontrarse el Cisne algo pensativo. Entre él y ella no cabía 5120 Pro | Prólogo~Al ver la luz mi penúltima novela, que lleva por título 5121 XVXVIII| cesar y a cada paso daba peores nuevas del chiquillo: que 5122 X | bajando la escalera con la pequeñilla en brazos, y cátate que 5123 VIII | de la Junqueira y la otra pequeñita del Adro...? Estos años 5124 VIII | un obstáculo, a modo de pera de ahogo atravesada allí, 5125 XXVI | poniéndole al crítico las peras a cuarto, encareciendo el 5126 XIX | Molende, con su peinador de percal y el pelo tendido, a guisa 5127 XI | muy tiesos y sus forros de percalina muy engomados, y la chiquilla, 5128 IV | encontró, cuando me nos se percataba, candidato y diputado: ya 5129 III | en quien era inmediata la percepción de la poesía exterior, sintió 5130 VIII | Segundo, colgada de una percha, y la reconoció, no sin 5131 XVIII | un pliegue de la manga y percibió un sabor dulzón. ¡Evidente! ¡ 5132 XIII | corazón ausente sin lograr percibir más que el golpeteo de sus 5133 XXIII | o no lo imprimo: poco perderán con eso las musas españolas. ~ ~ - ¿ 5134 VIII | mismo autor, que temeroso de perderlas, escribíalas al vuelo, en 5135 XI | bajando del monte, venía a perderse en el Avieiro, humilde y 5136 XX | sintió que se deslizaba, que perdía el pie... Allá, en el fondo 5137 XXVII | lamenta especialmente la pérdida de un objeto que a todos 5138 VI | le imitó. ~ ~Conforme iba perdiéndose el repiqueteo de los cascabeles 5139 XXIV | estoy aquí que te cazaba con perdigones! ~ ~Pálida, con los ojos 5140 XXI | bestia de don Fermín, Dios me perdone... y creo... - añadió con 5141 II | se alzaba una flor rara y peregrina, un arbusto de climas remotos; 5142 X | rechaza la ignominia, tan peregrino mal. Debía equivocarse Sánchez 5143 XIV | prendiéndose lacitos y perendengues, y tan guapas... Entre todo 5144 XX | hacía coro el pinar con su perenne queja, entonada por las 5145 XIII | una candelilla, que dio perezosamente algunas lánguidas vueltas 5146 III | Segundo, absorto en una de las perezosas meditaciones en que el bienestar 5147 XXIII | que todo estuviese a la perfección. Para hablar con el poeta 5148 VIII | llevar la inspiración allí, perfecta y cabal, de suerte que con 5149 VI | de la pata de gallo, su perfil inteligente, su cara lampiña, 5150 II | cabeza. Leocadia admitía, perfilaba, ensanchaba todos sus planes 5151 XIX | la fantasía los trazos y perfiles de la escena: un coloquio, 5152 XV | se daba aire con su gran pericón negro, tratando de alejar 5153 X | negra... Si se mete usted a periodista... no descansará usted diez 5154 I | silencio, mientras discurría períodos cortos, escuchábase el rumor 5155 XIII | traído luz? ~ ~ - Porque perjudicaría al efecto del fuego... ¿ 5156 XIX | sonoras carcajadas, jurando y perjurando que había olvidado la muiñeira, 5157 XVII | alma de una raza en una perla poética, en una lágrima 5158 III | puesto sin rótulo, que me permita residir en Madrid... Yo 5159 I | algo más largo de lo que permiten nuestras severas modas actuales. 5160 XII | cultivar dulces afectos, permitiéndole a lo sumo algún lance rápido, 5161 XXVII | vieja. Lo claro de la noche permitió a don Fermín ver sus facciones, 5162 XX | mismo del despeñadero, casi perpendicular con el río. Aunque Segundo 5163 II | de la familia, y una sed perpetua de cosas ideales y delicadas, 5164 III | reaccionaria que era un foco de perpetuas conspiraciones, donde durante 5165 XIX | sin encontrarse con los perros que guardaban el patio, 5166 I | que la boca, frescachona y perruna, luce buenos dientes; pero 5167 XIX | el rostro al de ella, la perseguía, la acosaba tiernamente 5168 XIX | suyo! Y era lisonjero un perseguidor así, tan entusiasta e intrépido... ¿ 5169 XIII | voladores que a porfía se iban persiguiendo por las soledades del espacio. ~ ~ 5170 XII | a comer, sin cumplido... Persistía en Nieves el recuerdo de 5171 III | grupo que le rodeaba, y persuadido de que ya le darían la noticia, 5172 IX | nutrirse. Fácilmente se dejaba persuadir don Victoriano. Aquellos 5173 XX | atormentaba: sólo quería persuadirse de que le amaban realmente, 5174 X | madera del piso, aquella voz persuasiva que parecía arrancarle una 5175 XVII | y malos, por lo regular pertenecientes al género tristón, erótico 5176 VII | detalles. El niño padecía pertinaces disneas, debidas a la presión 5177 X | padecía le causaba horribles pesadillas nocturnas; soñaba que se 5178 XXII | puede sobrevivir a ciertos pesares y que la bóveda del firmamento 5179 IX | de ir a misa y comer de pescado en Semana Santa; en política 5180 XV | sus largas colas de telas peseteras, pisoteadas y destrozadas 5181 XV | tratando de alejar la atmósfera pestilente en que el bureo del baile 5182 II | enterarse del estado del peto: los disgustos, retrasarlos. ¡ 5183 XXIII | rabo bien enroscado, la pezuña más o menos recogida y el 5184 XXIII | glándulas mamarias tocan con las pezuñas y besan el barro de la calle. ¿ 5185 XXIII | limpia y fresca de boca, que picada de viruela y todo aún arrancaba 5186 II | lo largo de sus mejillas, picadas de viruela y pálidas de 5187 XV | estimulando la coquetería y picando la curiosidad. ~ ~Hablábase 5188 XIX | todo lo cual resultaba más picante atendido el tipo de amazona 5189 V | moda... Y Agonde sonreía picarescamente. ~ ~- ¿Nueva?~ ~Agonde entornó 5190 XI | de un caballo, la corona picuda de un rey. Y había otras 5191 III | Victoriano de buen talante, pídanle ustedes para mí cualquier 5192 VIII | rodillas delante de Segundo pidiéndole un poco de amor, pintándole 5193 II | cuarto; gracias que no lo pidiera. Segundo, que lo era en 5194 XIX | las muchachas. Estas le pidieron a voces otra música: ~ ~ - 5195 XVXVIII| preparadas... Como Leocadia le pidiese tanto así de los polvos, 5196 III | moneda. ~ ~- Si yo nada pido - gritó Segundo con salvaje 5197 XXII | la respiración, con los piececillos fríos y la cabeza ardorosa 5198 VIII | nerviosa, retorciendo sin piedad los rígidos miembros, obligando 5199 XXVI | viuda te interesaba, no pienses más en ella... de fijo, 5200 XIV | que de seguro viene ahí el pienso del jaco... ~ ~ - Usted 5201 VIII | cualquier menudencia así pierdas de colocarte y de conseguir 5202 VII | sostenían mal sus endebles piernecillas... Leocadia iba recordando 5203 XVI | ciega, que tienen la sal y pimienta del ejercicio, del grito, 5204 IX | bodegones flamencos. Cuelgan sus piñas en corimbo largo, con disimetría 5205 XVIII | tan alegres augurios de pingüe recolección, complacíase 5206 XXIII | de las especias, por las pingüedinosas moles de tocino pendientes 5207 XV | sus peinados abultados y pingües en rizos, sus teces rafagueadas 5208 XI | y adivinaba, primero la pinta, luego el número, luego 5209 XVII | portugueses; y Elvira se pintaba sola para entonar aquella 5210 XXII | de los que las novelas pintan... ¡bah!... pero cariño, 5211 VIII | pidiéndole un poco de amor, pintándole y comunicándole la llama 5212 XIII | romerista, chiquito y redondo, pintarrajeado con obscenos dibujos, subía 5213 XXIV | niño para que le conociese: pintó la expedición con risueños 5214 Pro | el libro sea algo más que pintura de usanzas regionales y 5215 XVIII | ajustada la mayor parte de sus pipas con arcos de hierro, más 5216 IX | largas y traje de blanco piqué. ~ ~La mesa en que comían 5217 XX | endiablado de la vereda que pisaban. Era un senderillo excavado 5218 XVIII | feo espectáculo de la uva pisada por humanos pies; y no queriendo 5219 XIX | para abrir la bodega a los pisadores. ~ 5220 XV | Agonde la desvió. ~ ~ - No pise ahí, Nieves... cuidadito...~ ~ 5221 Pro | o conservaba cuando la pisé por vez última, pronunciadísimo 5222 XVII | punto y hora en que Segundo pisó las Vides, perdió Elvira 5223 X | abajo, subí de nuevo mis dos pisos, di la chiquilla a la niñera 5224 XV | colas de telas peseteras, pisoteadas y destrozadas por las recias 5225 XIII | Agonde... - . Aunque uno los pisotee, nada... no se levantarán. 5226 XV | por los ajenos empujones, pisotones y rodillazos; y Nieves, 5227 IV | y el primer cohete salió pitando, despidiendo chispas... 5228 IX | escuchando el alborotado pitío de los gorriones y el silbo 5229 IV | revolución - . Su pelo gris pizarra, más blanco en las sienes, 5230 VI | abarcaba y con nada había de a placarse quizá? ~ ~- Segundo.~ ~- ¿ 5231 VII | sucia, irisada con grandes placas de crasitud. Corrió a la 5232 VI | redujeron para Nieves los placeres del ministerio. La venida 5233 VI | crepúsculo mostró al poeta la plácida sonrisa de Agonde, sus bermejos 5234 XVI | setiembre ostenta la serena placidez de sus últimos días: a vendimiar 5235 XXIII | imprimir un tomo, y salen plagados de erratas, y con una forma 5236 XI | la candidatura Romero. Plan sencillo: ofrecer a Romero 5237 XIII | comprimido por la firme plancha del corsé. Yal fin el cansancio 5238 II | aún tengo la enagua por planchar... Hazle el chocolate a 5239 IV | estribo pidiendo un ochavo en plañidera voz; las fruteras de los 5240 XVII | lágrima de amor. De tan plañideras estrofas se alzaba a veces 5241 I | manso de la noche, y el plañidero concertarte de los sapos. 5242 III | exterior, sintió impulsos de plantar a su padre y tío, y marcharse 5243 I | incitantes perfumes; la luna plateaba el follaje del álamo, cuya 5244 I | fónico, y gritó con voz plateada y juvenil: ~ ~- Eco, hablemos.~ ~ 5245 XXVI | simbólicas mariposas, o plateados pétalos de la flor de la 5246 II | regocijaba a Horacio y vive platónicamente prendado de Lidia. ~ ~Rimó 5247 XXIII | no hay fruteras, por la plausible razón de que tampoco hay 5248 I | lateral, y cruzando retirada plazoletilla, que sombreaba un álamo 5249 VII | tiempo los ojos hacia la plazuela, por si a Segundo le daban 5250 XIV | recargándolos, con rabia de plebeyo que coge al vuelo una ocasión 5251 II | despacho de sus tortuosos pleitecillos. ¿Si resultaría el chico 5252 II | de servir para embrollar pleitos y causas. ¿Cómo había realizado 5253 IV | ocho o diez años antes, en plena revolución - . Su pelo gris 5254 VI | que satisfacía a Agonde plenamente? ¿De dónde procedía aquella 5255 XXIII | felices, unos seres en la plenitud de su ventura, aunque próximos 5256 IV | la sangre a sus mejillas pletóricas. Bajó después la burlona 5257 IX | Genday, glotón como todos los pletóricos, añadía con cierta teológica 5258 VIII | libros, tenía delante un pliego de papel, medio cubierto 5259 XXIII | dormitorio, tenía delante pliegos de papel más o menos emborronados... ¡ 5260 XVIII | Apoyó los labios en un pliegue de la manga y percibió un 5261 IX | desbordan rechonchas albahacas, plumas de Santa Teresa, cactos, 5262 XV | compuso para el baile del poblachón con secreta ilusioncilla, 5263 I | cierta grandiosidad como de población importante, debida a los 5264 XI | formaba en medio una isleta poblada de espadañas y de sencillos 5265 I | orientándose. Atrás dejaba un monte poblado de castaños; a su izquierda 5266 XIX | qué afán se inclinaba la pobrecilla! Casi tenía el cuerpo fuera 5267 XXI | Mademoiselle le ofreció un poco de poción anti-histérica. Tragola 5268 XIII | diestramente, y sereno, poderoso, magnífico, se elevó el 5269 V | nauseabundo olor a huevos podridos, causado por el estancamiento 5270 VIII | quema las fauces, su frío polar que hiela el corazón, su 5271 III | más que las ratas y las polillas, entretenidas en atarazar 5272 VI | militaban en opuestos bandos políticos, poseyendo en el fondo una 5273 XI | tipo raro, entre chulo y polizonte, que decía en voz ronca 5274 VI | la niña le darían la otra pollina blanca y mansita. El burro 5275 XII | almohada. ¡Qué tiempos! Era pollita... ~ ~No había vuelto a 5276 XV | le preguntó: ~ ~ - ¿Y el pollo? ¡Milagro que no anda por 5277 XXVII | no se irá al desconocido polo de la ciencia, pero al menos 5278 XXVI | trozos más menudos, casi en polvillo de papel... Con los restos 5279 XVXVIII| espátula un buen puñado de polvitos se lo entregó envuelto en 5280 II | encendida mecha al formidable polvorín de sentimientos y ensueños, 5281 XIII | de quemarse con magnífica pompa, favorecidos por la serenidad 5282 VII | Daca, yo la limpiaré... Pon tú más leña, que ese fuego 5283 XXIII | ensalmo. Pronto ascendió de la ponchera la llama color de zafiro 5284 XVXVIII| que los deseaba, empezó a ponderarle sus cualidades, explicándole 5285 XXI | indispensable; es que yo tengo que ponerme formalmente en cura, hija, 5286 IV | al señor de las Vides que ponga un guarda en la parra del 5287 XXI | Sólo te aviso para que pongas a raya a ese mequetrefe... 5288 XXVI | amistad y patriotismo herido, poniéndole al crítico las peras a cuarto, 5289 II | No tengo casi gana... Ponlo aquí, al lado.~ 5290 X | fama? ¿No gozan de gran popularidad? ~ ~ - Campoamor... A ese 5291 XVII | sola para entonar aquella popularísima y saudosa cántiga de Curros, 5292 I | los modales, el acento, la poquísima gracia del conjunto, más 5293 XXIV | déjeme dormir así... un poquito... hasta Orense. ~ ~Permaneció, 5294 XIII | el de los voladores que a porfía se iban persiguiendo por 5295 VIII | descuidaban espantar los porfiados insectos, posados en el 5296 III | Déjeme de eso, tío. ~ ~- No porfíes, Clodio -dijo agriamente 5297 XI | dilataba con grato fomento los poros, comunicando a las secas 5298 XI | luego el número, luego la porra de un basto, la yema de 5299 II | en la cocina el furioso porrazo administrado a la chocolatera 5300 VI | encañada un airecillo regalado, portador de la humedad del río. ~ ~ 5301 IV | balcones, se asomaron a los portales; sólo la botica reaccionaria 5302 IX | y se halló delante del portalón. ~ ~Bajo la cepa estaban 5303 XIV | vendían, en un mostrador portátil colgado del pescuezo por 5304 VI | de la huerta, que tienen porte de medianos castaños y la 5305 IV | el grupo en masa hacia la portezuela para ofrecer la mano, el 5306 XVII | era rayano, sabía fados portugueses; y Elvira se pintaba sola 5307 VIII | los porfiados insectos, posados en el lugar donde la grieteada 5308 VII | Las moscas, zumbando, se posaron en el techo para dormir; 5309 II | satisface al sentimiento. Poseía la media instrucción de 5310 VI | opuestos bandos políticos, poseyendo en el fondo una sola voluntad 5311 III | todas las combinaciones posibles de naipes. Ya no quería 5312 IV | abogado García. Por último se posó en Segundo, investigando 5313 V | irrupción en la botica por el postigo del portal. Madre e hija 5314 XVIII | evaporaba, creciendo la postración, la bulimia, la sed y la 5315 IX | de la existencia. A los postres, cuando Primo Genday, sofocado 5316 I | era de verdad; había en él pozas de lodo, y montones de inmundicias 5317 XXV | iba conociendo la vida práctica... Profesaba a Segundo fanática 5318 I | trechos lo hacían menos practicable piedras sueltas, que parecían 5319 IX | inexpugnable, por hallarse practicado en el grueso de la pared 5320 XXIII | la moral de Epicuro y la practican, y comen y hozan y se regodean, 5321 II | instintivas, mil supersticiones prácticas. La había querido y guardaba 5322 XIX | ideólogo hacia el hombre práctico pero inepto en cosas del 5323 V | tumultuosas esperanzas. Aquel practicón de aldea debía saber mucho 5324 XXVII | catarrales es para los médicos practicones una bendición de Dios, un 5325 X | casa de don Juan Antonio Prado, que me hizo aplicar los 5326 XIII | entonces, y el poeta, sin más preámbulos; pasó el brazo alrededor 5327 VIII | el piso... Vino después, precedido de fríos sudores, un instante 5328 IV | oportunamente la hermana de Agonde, precediendo al ama del cura, cargada 5329 XVXVIII| casos, quién renuncia a preciarse de zahorí? - que ya le llamó 5330 XXVII | llama, y se tasan a bajo precio, cotizándose apenas al de 5331 XXIII | Roberto me asusta con los precios de las ediciones... Parece 5332 XXVI | leído tú... - Tiene una casa preciosa, con mucha cortina de seda 5333 XXV | portada... ahora se hacen preciosas a seis tintas... ¿Quieres 5334 XI | Segundo te sabe paseos preciosos! ~ ~Casualmente la misma 5335 XXIII | pinares, flores azules, precipicios... ¡Insuficiente precaución 5336 I | de la muralla que, en su precipitación de repetirlos, se los devolvía 5337 XVI | blancos que se escurrían precipitadamente, y puertas que se cerraban 5338 X | tranquilidad de la escena el trote precipitado de una mula, y Clodio Genday 5339 V | indicadas las aguas... A veces precipitan el curso natural de las 5340 XXII | en que, sin tener noción precisa de las realidades concretas 5341 VI | aquella sed de algo que no era precisamente ni dinero, ni placer, ni 5342 XXII | comprendía, pero discurriendo con precocidad singular, debida acaso a 5343 IV | su seriedad de mujercita precoz, tenía aspecto triste, de 5344 X | fresco aliento vespertino, precursor del rocío vital de la noche. 5345 II | impertinencia y desvío. Cada día le predicaba, en la mesa o donde podía, 5346 X | los ojos con suave niebla, predisponiéndole a la expansión y desterrando 5347 I | tan bien como alumbra, es preferible contemplar al galán. Este 5348 I | es a mí, poco me sabe... prefiero las antiguas. Se la enseñé 5349 XIV | vacas, terneros y bueyes, pregones, riñas, cantares, blasfemias 5350 II | Vino el otro ayer? -preguntábale. ~ ~- Sí, hombre, sí.~ ~- ¿ 5351 I | de humo, volvió Segundo a preguntar: ~ ~- ¿Pues qué, ha sucedido 5352 XVXVIII| involuntaria, entró la vieja a preguntarle qué sucedía, o si quería 5353 VI | extraordinariamente, como si le preguntasen cosas muy reservadas e íntimas, 5354 IV | ayuntamiento, en ensordecedor preludio y el primer cohete salió 5355 X | Empezaban a oírse mil rumores, preludios de cantos de insectos, de 5356 XXIV | Comba viuda y libre para premiar el amor de Segundo, no lo 5357 XV | destajo, como si disputasen un premio ofrecido a quien echase 5358 XXI | más negro aún, un nubarrón preñado de tempestades... Nieves, 5359 XIV | cerciorarse de que con aquella prenda no podía verse un brazo 5360 XIII | Victorina, ebria de entusiasmo, prendada de los fuegos, chillando 5361 II | Horacio y vive platónicamente prendado de Lidia. ~ ~Rimó Segundo 5362 XVI | los naipes, acudían a las prendas, al florón, a apurar una 5363 VIII | en la cálida atmósfera, prenderse las patas en el caramelo 5364 XV | sus flores de tarta mal prendidas, y sus guantes cortos de 5365 XIV | abrochándose los cuerpos escotados, prendiéndose lacitos y perendengues, 5366 XII | prensadas y secas... ~ ~Prendió en el pecho el grupo azul. ¡ 5367 III | turno de ser juzgado por la prensa madrileña? Sábelo Dios... 5368 XII | como las pobres corolas ya prensadas y secas... ~ ~Prendió en 5369 XXVI | lástima grande hacer gemir las prensas con rimas de inferior calidad; 5370 XXI | problemas que entraña, y se preocupa de la suerte del niño y 5371 II | complexión melancólica, y mil preocupaciones, mil repulsiones instintivas, 5372 XI | el salón del Consistorio preparábase el globo padre, que ocupaba 5373 XXV | Nunca es dueño el hombre de prescindir por completo de la atmósfera 5374 XIII | resortes de acero, que hoy prescribe la moda: artificio que daba 5375 VI | Victoriano infringió las prescripciones de la ciencia, comiéndose 5376 XX | la gente mayor fumando y presenciando la importante operación 5377 XIII | aparecían prolongados como los presenta de lejos la superficie bruñida 5378 XVIII | empañando el cristalino, y presentábase la catarata de los diabéticos. 5379 III | Don Victoriano viene, le presentamos al chico y le pedimos la 5380 XX | río arrastrarían... Hasta presentía la escena de recogerlos, 5381 XXII | conciencia sexual; en que el vago presentimiento se trueca en rápida intuición; 5382 XXI | Hija! ~ ~Poco después se presentó Mademoiselle con la tila 5383 XII | juzgaba que la linda hija del presidente de sala le pagaría sus atrasos 5384 XVXVIII| alguna criolla? ¿Llegará a presidir cualquiera de esas repúblicas 5385 XVXVIII| le quita a ese resignado preso un dije, un objeto, una 5386 XIII | lunar hermoso y raro que presta la lucería de los cohetes, 5387 VIII | señor, yo necesito un préstamo... ~ ~- ¡Dinero! - rugió 5388 II | ochavo tras ochavo, con préstamos usuarios y sórdidas privaciones. 5389 VIII | quien no se llama Bécquer, prestar al verso esas alitas palpitantes, 5390 IX | el Burdeos de pasto; de prestarle, con polvos de raíz de lirio, 5391 XIII | chorro de gotas de lumbre tan presto encendidas como apagadas. 5392 III | madrileña? Sábelo Dios... Prestó atención a lo que se hablaba. ~ ~- 5393 XIII | su interior de la frase pretenciosa, que no acababa de salir... ¡ 5394 IX | duda de si lo encontraría pretencioso o ridículo, hasta el extremo 5395 VIII | colocarte y de conseguir lo que pretendes... Mira, yo tengo ahí unos 5396 VIII | andar. Pensaba en su otro pretendiente, el tabernero... Mas de 5397 II | de paños. Desairó a los pretendientes y siguió viviendo sola, 5398 XV | Orense, que abrigaban la pretensión de poner raya en el baile 5399 XVI | preciso tenerle siempre prevenido lo necesario para reparar 5400 XIII | calamidad, que importaba prevenir a toda costa. Así es que 5401 II | Poco a poco la amante previsión de la maestra fue extendiéndose 5402 II | estampó en un periódico las primicias de su musa, tuvo, sin salir 5403 XIX | de ataque. ~ ~Era el amor primitivo, el galanteo de los tiempos 5404 XXV | sensaciones que produce, al hijo primogénito recién nacido: ¡el primer 5405 XVXVIII| aquella casita limpia y primorosa ayer, todo su orgullo... ~ ~ 5406 XXV | abundancia de violetas y prímulas, y el frío empieza a disminuir, 5407 XXIII | Llueve, y por la calle principal y la plaza, empapadas y 5408 XXI | simplezas. Suprimidos así los principales testigos, y engolfados los 5409 V | mirando al techo. -Como príncipes... roncando. ~ ~- ¿Y... 5410 III | elogiaban mucho a un poeta principiante. ~ ~Entretanto, se enredaba 5411 VIII | causada por la pugna entre sus principios económicos y su resolución, 5412 XVXVIII| Acontece a veces que un prisionero, insigne personaje, rey 5413 II | préstamos usuarios y sórdidas privaciones. El bufete daba de sí, pero 5414 XVXVIII| despojado de sus grandezas, privado de cuanto constituía su 5415 IX | la orina y jamás se les privó el comer y beber, al contrario. 5416 VII | Juana celi... Ora pro nobis... Sal-es-enfirmórun... 5417 VI | aparejos, calculando cuantas probabilidades de éxito ofrecía la tentativa 5418 Pro | destierran por completo. Es probable que hasta el fin del mundo 5419 Pro | visto yo muy ardientes, probadas e irresistibles. No hay 5420 II | quince y los veinticinco, probando también las que en la época 5421 VIII | algodón, y la restregaba para probarlo. Cansín, por su parte, la 5422 IX | que acaso resolviesen el problema del cultivo. Hacía ensayos 5423 XXI | estudia detenidamente los problemas que entraña, y se preocupa 5424 VI | Agonde plenamente? ¿De dónde procedía aquella sed de algo que 5425 XXVII | era poeta - a cruzar los procelosos mares en busca de una posición 5426 II | cuando no hubiese muchos procesos que hojear y artimañas que 5427 III | Cuartel Real y todas las proclamas facciosas, y donde desde 5428 XVIII | acertar con los escondidos. ~ ~Procuraba Nieves ocultarse bien, por 5429 Pro | gentes y tierras que conozco, procurando huir del estrecho provincialismo, 5430 VII | recuperando el tiempo perdido -, prodigándole palabras de azúcar con que 5431 XVII | pegaba con engrudo todas las producciones del desconocido Cisne. Y 5432 XI | Victoriano el pasajero alivio que producen las aguas minerales en los 5433 XVIII | país. Así es que el juego producía gran alborozo, pues difícilmente 5434 XV | sorprendida, el aspecto del baile. Producíanle un efecto raro y cómico 5435 VIII | cuatro objetos que rebotaron produciendo el sonido especial del dinero 5436 II | almibarados o fogosos, produjeron entre las chiquillas codazos, 5437 XVXVIII| arrojar, ni tan poca que le produjese un coliquito y quedase despachada... 5438 Pro | estado del alma que no se produzca en el hombre, no hay cuerda 5439 I | no opuso resistencia a la profanación, y repitió los tacos redondos 5440 VII | niños de pecho, palabras profanadas en horas de pasión, que 5441 I | evitando la senda por huir del profano grupo. ~ ~El pueblo estaba, 5442 XXV | conociendo la vida práctica... Profesaba a Segundo fanática admiración 5443 II | espalda. Eran aquellos ojos profundos, con mucha niña: la boca, 5444 IV | podía comerlo; se lo habían prohibido en absoluto, pues su enfermedad 5445 Pro | Prólogo~Al ver la luz mi penúltima 5446 XIII | cohete rasgaba el cielo con prolongadísimo arco luminoso, y su estallido, 5447 XVI | melancólicos, por algún prolongado gemido céltico, algún quejumbroso 5448 XIII | sus cuarterones aparecían prolongados como los presenta de lejos 5449 XXVII | círculos que trataban de prolongarse, y no lo conseguían, porque 5450 XXII | recordarla con los ojos su promesa, la miró aquel día más que 5451 XXIII | hocico más o menos agudo, prometen carne más suculenta y grasa 5452 XIX | suprema satisfacción le prometía aquel amor que halagaba 5453 XXIV | a la vecindad... Y había prometido llevar a Minguitos sin falta 5454 XXII | las paredes del corredor, prometiéndose a sí misma que no la cogerían 5455 VII | silenciosamente. Al ver la prominencia de su espinazo arqueado, 5456 XIII | amasijo, donde en repugnante promiscuidad se amontonaban hombres, 5457 XXVII | algunos de los presentes, y promoviose un altercado que demostró 5458 XIX | felicidad. Y con un movimiento prontísimo se echó a rodar por la escarpada 5459 XVII | decirlas una mujer, con blanda pronunciación, en la linde de un pinar 5460 Pro | la pisé por vez última, pronunciadísimo sabor tradicional, y elementos 5461 VII | Patris, mascullados mejor que pronunciados, iban poco a poco embotándole 5462 XXVII | el vapor. ~ ~Fue ocasión propicia para que la tertulia en 5463 IX | que jamás desperdicia un propietario rural, se apoderó del poeta, 5464 VII | tresillo, o hay que dar propinas al servicio... Y a mi padre 5465 X | eso? Tengo idea de que se propone usted su ceder a su padre, 5466 VIII | dignidad: ~ ~- No vuelvas a proponerme cosas por ese estilo. Admito 5467 XI | solemne mamarrachista, que se proponía retratar a don Victoriano, 5468 XV | grabados de La Ilustración. Se proponían las de Orense copiar el 5469 III | aguardas? El tío te está proponiendo mil cosas y no te acomoda 5470 I | senda, muy despacio, como proponiéndose gozar la poesía y recogimiento 5471 XVIII | indicado cuánto alivio le proporcionaría un ligero sudor, y al observar 5472 XVXVIII| habló también de aceptar las proposiciones de Clodio Genday, que habiendo 5473 XXVI | que se lo entregase, me propuse no volver a casa con él, 5474 IX | adelantos de la química moderna, proscribiendo el absurdo empleo de la 5475 XX | alejaron, y Segundo y Nieves prosiguieron su ruta, sin pronunciar 5476 VII | esperanzas que fundaba en la protección del ex-ministro, y motivó 5477 XXVII | Victoriano Andrés de la Comba, protector y padre de todos los vilamortanos 5478 XI | Nieves. Declarose Victorina protectora de Clara García; la compuso, 5479 XIII | atendían, de una parte a proteger de todo agravio el enorme 5480 XIII | de romancesca; sentíase protegida por el abierto balcón, por 5481 VII | el niño que lactaron y protegieron, al cual darían su sangre 5482 XIX | de tresillo se elevó una protesta: la del dueño de la casa, 5483 IX | Estoy devorando.~ ~Protestaba el anfitrión, y Tropiezo 5484 XI | encogiéndose de hombros, protestaban que no asistirían a los 5485 XIII | gente observase algo, y protestando tan sólo con la rigidez 5486 III | alcalde se decidió, no sin protestar. ~ ~- Bueno, lo jugaremos... 5487 XIX | Ave María de gracia! ~ ~Protestaron Méndez y don Victoriano 5488 II | que en el enredijo de los protocolos, ahuyentaron a Segundo de 5489 XIV | de aquellos cuentos, ya proverbiales en el país, mientras Nieves, 5490 I | por favor especial de la Providencia; pero apurado ya el sufrimiento, 5491 Pro | procurando huir del estrecho provincialismo, para que el libro sea algo 5492 V | imputados injustamente por las provincianas a las madrileñas: al contrario, 5493 XXIII | que las obras impresas en provincias no las lee nadie; que él 5494 I | gallego, recién venido con provisión de centenes. ~ ~Segundo 5495 XV | penetraba, había una cantina provista de azucarillos, rosquillas 5496 VI | Dicho y hecho: Segundo, provisto de una vara fuerte, cogió 5497 XIII | corsés-corazas emballenados y provistos de resortes de acero, que 5498 VIII | interceptaba la puerta, próxima a ladrar o morder al menor 5499 XXVII | de entre la sombra que proyectaba el paredón contiguo, se 5500 I | orillas, copudos castaños proyectaban manchones de sombra. Dormía 5501 XIII | había más luz que la dudosa proyectada por los vasos de colores. 5502 III | solía hasta media noche proyectar sobre el piso de la calle 5503 XV | presenciar la vendimia: proyecto que regocijaba al ex - ministro, 5504 XX | callar por respeto... o por prudencia... Créalo usted. ~ ~ - Y 5505 III | especie de manifestación, que pruebe que aquí el pueblo es suyo... 5506 XXIV | hecha a su gusto! ~ ~ - Psh... con abonar el importe 5507 II | Galicia revivió la vida psicológica de generaciones ya difuntas. 5508 VIII | de sueños, una nebulosa psíquica... ¡Ahí es nada! Obtener


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