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| Emilia Pardo Bazán El cisne de Vilamorta IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Parte
5509 X | codos y aprender cuántas púas tiene un peine, no me luciría 5510 I | piedra próximos a la fuente pública, se escabulló por un callejón 5511 X | amigotes les elogian, cuando publican algo en una Revista trasconejada... 5512 II | a que escribiese, a que publicase; le elogiaba sin restricciones 5513 XIX | Y, con ese deseo de dar publicidad a los actos indiferentes, 5514 XXIV | instintivo a los sitios públicos, al trato con hombres, meneaba 5515 XI | hojalata llenos de engrudo, pucheretes de bermellón, tierra de 5516 XXVII | mandé que le diesen ya un pucherito y una sopa... No valió nada 5517 I | Docena y media por junto pude amañarte. Ya te completaré 5518 XV | si las señoritas censoras pudiesen adivinar la causa! ~ ~No 5519 XIX | Teresa respondían con débil y pudoroso repiqueteo. Echando el sombrero 5520 I | por acá, espesitas, que se puedan tirar contra la pared y 5521 XI | remanso del Avieiro, al puente de piedra bajo cuyos arcos 5522 XVI | divertía tumultuosamente, con pueriles retozos, en el caserón: ~ ~ 5523 VIII | través de una entornada puertecilla alguna ropa de Segundo, 5524 VII | Leocadia corrió con él a un puertecillo... A los dos o tres baños, 5525 Pro | forzosamente ha de diferenciarse el puerto comercial y fabril de la 5526 VIII | angustia, causada por la pugna entre sus principios económicos 5527 XXII | sonidos... ¡Lucha horrible! Pugnaba la frase por salir de los 5528 I | eran ya cenicientas, y pugnaban por subir al ancho trozo 5529 VI | lomos de borrico, sonreía, pugnando en balde por tapar con el 5530 XXI | las dificultades renacen pujantes e invencibles, desesperando 5531 XX | labios, con avanzar dos pulgadas e inclinarse, el grupo caería 5532 I | y chicos, análogos a dos pulgas, emparejan bien con la nariz 5533 III | amor propio las bromas y pullas del boticario, maleante 5534 VIII | tomates descubría la melosa pulpa o la carne roja. Mas el 5535 XIII | labriego chispo, ahíto de pulpo, o contaba cuartos en el 5536 XIII | propias arterias, de su pulso comprimido por la firme 5537 XX | se lo aplicó a sienes y pulsos. Ella entreabría los ojos. 5538 VIII | con arranque sincero de pundonor y dignidad: ~ ~- No vuelvas 5539 VII | El pespunte más igual, la puntada más menuda»; y a esta: « 5540 I | marrano un par de iracundos puntapiés, que les arrancaron gruñidos 5541 XIX | Ramonciño Limioso, que puntea que es un pasmo. Reíase 5542 XIX | Teresa, y la requirió con un punteo apresurado, cortés, pero 5543 XVIII | que discutían importantes puntos agrícolas en el balcón, 5544 XXII | tarde le ha de confirmar y puntualizar la experiencia; en que entiende 5545 XVXVIII| volver a su casa, entregó puntualmente a Flores los objetos encargados. ~ ~ 5546 VIII | estarse quieta. Mil agujas le punzaban el cuerpo: dio una vuelta 5547 VII | arqueado, sintió la maestra una punzada en el corazón. ¡Aquel arco 5548 VII | sacó de tino. Sintió la punzante nostalgia de lo inaccesible, 5549 VII | recorrían su cuerpo, buscando la pupa. ~ ~¡Era cierto! ¡Habíase 5550 VII | empezó a recitar: ~ ~ ~ Tu pupila es azul, y cuando ríes ~ 5551 VI | cuyo lado iba, honesto a puras vareadas, el jaco. Ya declinaba 5552 XXII | el claro reflejo de su pureza candorosa, toman la concentrada 5553 V | se le inundó el alma de purísimo gozo. Cifraba aquella náyade 5554 XVI | La parra se ha vestido de púrpura y oro, pero ya va soltando 5555 V | ya fui anteayer... y le puse dos docenas de sanguijuelas 5556 XI | aunque sus adversarios pusiesen, para conseguirlo, los santos 5557 I | con religiosa atención, púsola por cima de cuantas produjo 5558 XIX | Sacramento. Fue instantáneo: púsose en pie de un brinco, y dando 5559 IX | calcinado por el sol, era quebradísimo; las casas, más que sentadas 5560 IV | cartera y venía a reponer su quebrantada salud al país natal, donde 5561 XXII | la mañana en un estado de quebrantamiento tan grande, que apenas comió; 5562 XXI | dedos de la vergüenza, y le quebrantan el cuerpo... Y aseguran 5563 III | a lo que esto huele.~ ~- Quedamos enterados... - murmuró Agonde 5564 III | decisivos se resolvió la jugada, quedando todos iguales, a tres bazas 5565 XVXVIII| América, el vómito negro? ¿Se quedará por las zonas tropicales 5566 X | ser que usted me mandara quedarme.~ ~Nieves enmudeció. Por 5567 XIX | Primo Genday - . No vamos a quedarnos todos sin dormir, teniendo 5568 XXIV | por librarte de él para quedarte con el otro señorito de 5569 XXIV | los retales de paño que quedasen por el almacén... Pagar 5570 XX | con la lengua, aunque nos quede dentro lo contrario; pero 5571 XXVI | además, tan seria, que yo me quedé volado y sin saber qué hacer... - ¡ 5572 XVIII | aumentó y una voz murmuró muy quedo: ~ ~ - ¿Nieves?~ ~ - Eh... - 5573 VII | la molestia: el niño se quejaba de que tenía como un cinturón 5574 XXIV | grito, resumen de todas sus quejas y afectos: ~ ~ - Maaamá... 5575 XXIII | por último, una serie de quejidos desesperados, que van debilitándose 5576 XXII | además muy disgustado y quejoso porque Segundo se había 5577 XVI | prolongado gemido céltico, algún quejumbroso a-laá-laá... La pagana sensación 5578 VIII | alma, su abrasadora sed que quema las fauces, su frío polar 5579 VII | llanto, redonda y gruesa, quemaba casi; pero fue esparciéndose, 5580 XXIII | mas no hizo caso de la quemadura y siguió tan solícita, cuidando, 5581 XXIII | caer el líquido hirviente, quemándose un poco: mas no hizo caso 5582 XIII | Y dice Carmen que van a quemar otros árboles y un cubo... ~ ~ 5583 XIII | que a la noche habían de quemarse con magnífica pompa, favorecidos 5584 XX | Cantan, mujer: no te quepa duda. ~ ~ - ¿Pero tú no 5585 XIII | le quisiera! Y tenía que quererle, y no así por broma y pasatiempo, 5586 XXI | Y tú podías... podías quererme algo... como una hija... 5587 VI | para siempre personas muy queridas o que desempeñaban en su 5588 Pro | humano que no se encuentre queriéndolo buscar; y en nuestras pensadoras 5589 VII | No patees, mujer, estate quietecita»; Leocadia volvía de tiempo 5590 IX | los pinos se estarán casi quietos y casi mudos. Y digo casi, 5591 XIX | la propia estampa de don Quijote en lo seco y avellanado, 5592 XV | recibir empellones y sudar el quilo como los de más muchachos. 5593 VIII | sencillas, íntimas, narrar quimeras de la fantasía y del corazón 5594 IX | científicos, los adelantos de la química moderna, proscribiendo el 5595 II | lector sincero de Proudhon, Quinet y Renan, al recinto de alguna 5596 XXIII | cuadrada del fastidio, la quintaesencia del esplín, la desidia de 5597 X | que en mis juventudes hice quintillas como todo el mundo: además, 5598 XXI | parezca seco y grave... yo te quise mucho, Nieves... te quiero 5599 XVIII | los fuegos? Si usted no me quisiese, aquel día hubiera apartado 5600 XVI | dormitorio; la hora en que se quitaban tablas a la tarima de Tropiezo, 5601 XI | gastar un céntimo; y así, quitado de en medio el único rival 5602 V | Victoriano; por Dios, que no le quitasen el gusto de irse a desayunar 5603 XXIV | lo tienes, bribona, que rabiabas por librarte de él para 5604 III | enhorabuena, tío?~ ~- ¿Tú no rabias por salir de aquí? ¿Tú no 5605 XIX | Limioso se quitaba su chaquet rabicorto, quedándose en mangas de 5606 III | música a todas horas... Que rabien esos cazurros de doña Eufrasia. ~ ~ 5607 XXIII | oreja corta o larga, el rabo bien enroscado, la pezuña 5608 XX | avispas no le habían dejado un racimo para un remedio; las señoritas 5609 IX | Padre nuestro, el ministro, racionalista añejo ya, sorprendiose de 5610 IX | cuerpo de la chiquilla, y radiaba su mata de pelo, sus brazos 5611 VII | despejó, y levantándose radiante de satisfacción, la maestra 5612 XV | mismo baile, en el círculo radical que se formó alrededor de 5613 XII | madurez, multiplicando las ráfagas blancas que listaban su 5614 XV | pingües en rizos, sus teces rafagueadas de polvos de arroz ordinarios, 5615 X | Quieto aquí; eche usted aquí raíces; viva muchos años con prole 5616 VIII | mucha gente la calle, y el rajado esquilón de la capilla repicaba 5617 X | maduras al desprenderse de la rama y dar en la tierra seca. 5618 XVXVIII| vitícola del Borde reclamaba un ramal de ferrocarril, y pronto 5619 VI | hemipléjicos, bajo la cual se ramifican inyectadas venas. De sus 5620 V | del atavío, semejante a un ramillete de amapolas y heno. Colgábale 5621 XII | faltaba una flor, y el frágil ramito azul venía a completar la 5622 XIX | la pareja?~ ~ - Aquí... Ramonciño Limioso, que puntea que 5623 X | insectos, de conciertos de ranas y sapos. ~ ~Interrumpió 5624 XVI | enormes donde hervía el rancho. ~ ~Si a esto se añade la 5625 XXV | hacía parecer antigua y rancia la edición, y encabezadas 5626 II | hacer media con unos dedos rancios como teclas de clavicordio, 5627 XXVII | se enamoran más que las rapazas. El había estado prudente, 5628 XIX | tobillo y algunas vueltas rápidas que arremolinaron las enaguas 5629 XX | accidentado, formaba un rapidísimo escarpe, una vertiente casi 5630 VII | torsión le ocasionaban ligeras raquialgias. Andando el tiempo creció 5631 II | Dominguito contrahecho, raquítico y enfermo siempre. Afirmaban 5632 XIII | central y facilitasen la rarefacción del aire en la panza de 5633 X | mano... Un capricho, una rareza... Pues iba muy satisfecho 5634 XVXVIII| rezase. Habituada a sus rarezas no lo extrañó. Terminado 5635 VI | afablemente, disimulando sus raros pensamientos, y continuó 5636 V | y al oírlo Tropiezo, se rascó una oreja y murmuró con 5637 XIII | ambos. El primer cohete rasgaba el cielo con prolongadísimo 5638 XVXVIII| blancos adheridos al fondo y raspados a trechos por la cucharilla, 5639 XXIV | vieja criada, como si algo rastrease, estuvo furiosa toda la 5640 VII | daban ganas de pasar. Ni rastro de Segundo. Las moscas, 5641 VI | mejillas primorosamente rasuradas, sus labios delgados y barba 5642 III | juntarse a diario más que las ratas y las polillas, entretenidas 5643 XVI | la dejaron allí como el ratón en la ratonera... Nosotros 5644 XVXVIII| blancos eran séneca para matar ratones, dándosela en ciertas bolitas 5645 XX | partiéndose en varios irritados raudales, que se enroscaban alrededor 5646 XVII | canciones: don Eugenio, que era rayano, sabía fados portugueses; 5647 XVI | bulliciosos deportes podían rayar en inconvenientes o groseros, 5648 XV | era causa de que el calor rayase en insufrible. Hacia el 5649 XXII | sólo permitían el paso a un rayo de sol en que danzaban áureas 5650 Pro | pensadoras y concentradas razas del Noroeste, el espíritu 5651 XXVI | toma el trabajo de fundar y razonar por ser tan evidente lo 5652 XX | célebre en el país; y por razones análogas fueron despidiéndose 5653 III | de lechuzas, mientras los reaccionarios daban a sus contrincantes 5654 IV | estribo, esta vez anduvo menos reacio, y la mano, que cubierta 5655 II | botones. ~ ~Todo esto lo realizaba con inexplicable regocijo, 5656 II | pleitos y causas. ¿Cómo había realizado el milagro de salir bien 5657 XVII | todavía no había podido realizar la menor tentativa de decirle 5658 VIII | importaba y convenía; que realizase sus altos destinos, su gloria... 5659 IX | hombre de frente. ~ ~No realizó nunca Méndez de las Vides 5660 IV | más blanco en las sienes, realzaba la amarillez de la piel; 5661 I | colilla, y encendió uno nuevo. Reanudaron la plática. ~ ~- ¿Cenamos 5662 XIV | camino frecuentemente un rebaño de seis u ocho becerros, 5663 XVIII | Méndez - . Lo que es el Rebeco no da esta vez menos cargas; 5664 VII | recuerdos sintió Leocadia reblandecérsele el alma y agitarse en el 5665 XV | inútil; cuellos y pecheras se reblandecían, el pelo se pegaba a las 5666 VII | omoplatos; las vértebras reblandecidas se deprimían, y la cifosis, 5667 V | una estrecha pila de donde rebosaba el manantial, unas pocilgas 5668 XV | con los ojos brillantes, rebosando expansión física; y otras 5669 XXVII | gotas que sobre el Avieiro rebotaban espesas y frecuentes, descargaban 5670 VIII | telarañas, cuatro objetos que rebotaron produciendo el sonido especial 5671 XV | principio disimuladamente y sin rebozo después. Por fin vino el 5672 X | entreabierto. Por la casa no rebullía nadie. ~ ~- ¿Una breva de 5673 V | sacramentadiña. ~ ~- ¿Y le mandan el recado ahora?~ ~- No; si ya fui 5674 IX | el periódico o el libro, recalcando las palabras, con reposada 5675 XIX | casa, Nieves, más serena, recapacitaba y se asombraba de sí misma. ¡ 5676 XIV | multiplicando pormenores y recargándolos, con rabia de plebeyo que 5677 XIV | miserias más o menos hábilmente recatadas. Reíase don Victoriano recordando 5678 I | ser conocido. No con menor recato atravesó la plaza del Consistorio, 5679 I | arrieros, que conducían a buen recaudo un pellejo de sangre de 5680 XII | Mademoiselle, ¡hágala usted que rece! ~ 5681 VIII | muy diferente, cauta y recelosa en el padre, cuanto era 5682 XXII | por que su marido andaba receloso, y era comprometido el lance, 5683 VII | los radicales, satirizó la recepción y el hospedaje de Agonde, 5684 I | acertabas, eh? Mira, encontré la receta en un libro... Como te había 5685 VII | el mejor de Orense. Le recetaron fricciones de yodo, mucho 5686 X | mente rechazaba, como se rechaza la ignominia, tan peregrino 5687 X | puro. Despierto, su mente rechazaba, como se rechaza la ignominia, 5688 XX | dificultaba el ascenso, rechazando el pie y cansando las articulaciones 5689 IX | cajoncillos de madera se desbordan rechonchas albahacas, plumas de Santa 5690 VIII | zafó, mientras el abogado recibía a la maestra de pie, en 5691 III | amarillas. Al pisar la calle recibíase grata impresión de frescura; 5692 XXV | las mañanas a la estafeta, recibiendo siempre la misma respuesta 5693 VI | allí pie a tierra. ~ ~Le recibieron los brazos de don Victoriano 5694 XXVI | veces o tres antes de que me recibiese, porque siempre era mala 5695 XXVI | siempre era mala hora... - No recibirá ella a dos por tres al primero 5696 XX | cortantes peñascos que habían de recibirla y destrozarla, y sintió 5697 III | nombrar una comisión, y recibirle con mucho cohete, y la música 5698 X | nadie. ~ ~- ¿Una breva de recibo?~ ~- Mil gracias...~ ~Restalló 5699 I | Se apoyaba en un bastón recio, y según permitía ver la 5700 I | por las ánimas... anda, recita, que los has de saber de 5701 XVII | Generalmente, después de haber recitado buen rato, se cantaban canciones: 5702 VIII | ojos azules y el modo de recitarla. ¡Veneno eran aquellas estrofas 5703 XVXVIII| estaba en su derecho al reclamar la finca previos los trámites 5704 VII | articulaba él semi-risueño, reclinando la cabeza con deleite en 5705 XXII | Dos o tres veces se paró, reclinándose desfallecida en las paredes 5706 XIII | levantó apresuradamente y reclinose de pechos en el balcón, 5707 XXIV | importe de la hipoteca... la recobra usted en seguida. ~ ~Dicho 5708 XX | cantar victoria. Nieves, al recobrar los espíritus y verse con 5709 VIII | perdió el conocimiento. Al recobrarlo se halló tranquila, aunque 5710 XIX | de los señoritos que se recogen tarde porque no tienen que 5711 XX | Hasta presentía la escena de recogerlos, las exclamaciones, la impresión 5712 XI | Y había otras manos que recogían puestas y sacaban dinero 5713 XVI | encontrón y la palmada... ~ ~Recogíanse después excitados aún por 5714 XXIII | enroscado, la pezuña más o menos recogida y el hocico más o menos 5715 XV | El hermoso pelo rubio, recogido a la inglesa, se insubordinaba 5716 I | proponiéndose gozar la poesía y recogimiento del sitio y hora. Se apoyaba 5717 XXIV | la maestra una carta de recomendación eficaz. Fue Leocadia a la 5718 VI | duquesa de Puenteancha la hizo recomendaciones llamándola monísima, y a 5719 XXII | experimentaba un comienzo de pena y reconcomio: señor, ¿quién duda que 5720 XIV | con cierta complacencia recóndita, en los episodios de los 5721 V | por no saludar a Agonde ni reconocer su triunfo; el Pellejo, 5722 XVXVIII| casita dirigida por ella, reconstruida con sus ahorros; aquella 5723 II | Minguitos, y economizando para reconstruir la ruinosa casa, como lo 5724 II | páginas y páginas del texto, y recordándolas y diciéndolas con la propia 5725 XVIII | de los arrieros... ~ ~Al recordar semejante calamidad, Méndez 5726 XXVI | porque asegura que le recordaría mucho este país, y el fallecimiento 5727 XXII | desgracia, Segundo, deseoso de recordarla con los ojos su promesa, 5728 XI | ocre, ovillos de bramante y recortes de papel. Del globo gigantesco 5729 VIII | desordenados del corazón; si se recostaba del lado izquierdo, el ruido 5730 II | selva virgen, ella oía, recostada en el hombro de Segundo, 5731 XIX | recorría delirante el pinar, recostándose a veces en alguno de los 5732 XXIV | arrimándose a su madre, se recostó en su regazo. Como callaba, 5733 XX | acción muralla inexpugnable. Recreábase, en su imaginación, con 5734 I | lo que estaba haciendo, recreado con la cadencia de las estrofas, 5735 XXI | alegre ni expansivo desde el recrudecimiento de su enfermedad; pero sobre 5736 VII | azules, de un azul claro, que recuerdan los versos de Bécquer... - 5737 VII | cuello, los ojos - como recuperando el tiempo perdido -, prodigándole 5738 XXI | respirando y aprovechando el recurso de la enfermedad - . ¡No 5739 XXVI | indicio de que nadie, en la redacción del popular diario, se hubiese 5740 XVXVIII| verano, Clodio pidió los réditos de su empréstito, y Leocadia 5741 XIII | portal del Ayuntamiento redoblaron las dificultades, y fue 5742 VIII | estrofas caían sobre el papel redondas, fáciles, remataditas por 5743 XIII | las maniobras romeristas, redondeaba su enorme vientre, que iba 5744 I | profanación, y repitió los tacos redondos tan fielmente como las estrofas 5745 IX | Por dentro, la casa se reduce a una serie de salones dados 5746 XX | quedándose la corte de las Vides reducida a Carmen Agonde, dama de 5747 XXIII | el alcalde aprovecha un reducidísimo soportal que hay frente 5748 XIII | prender fuego al papel y reducir instantáneamente a pavesas 5749 XIII | quedándose chiquito hasta reducirse al tamaño de una candelilla, 5750 VI | llamándola monísima, y a esto se redujeron para Nieves los placeres 5751 III | la vieja tía Gaspara, en refajos, hecha un vestiglo, salió 5752 VII | Sal-es-enfirmórun... nobis... Refajos-pecadórun... bis... Consólate flitórun... 5753 II | De Leocadia Otero se refería una historia fea y triste. 5754 XI | curioso lago, del cual se referían en el país mil consejas: 5755 X | vida entera, día por día, referir una batalla que dura años, 5756 XXVI | título y la portada; y, de refilón, lamentaba, que la musa 5757 XVXVIII| sereno... Y si un día, por un refinamiento de crueldad de los carceleros, 5758 XIV | la aristocracia pobre, y refiriendo historias de todos los señoritos 5759 XI | dormía siniestro sueño. Y les refirió que allí, por ser el río 5760 XXII | narcotizados que tenían pereza de reflejar algo en sus turbias lunas, 5761 III | dos claras lámparas y los reflejos azules, rojos y verde-esmeralda 5762 VII | atractiva, encantadora, y reflexionar que en la existencia de 5763 II | varia. Más intuitivo que reflexivo y estudioso, aprendió sólo 5764 IX | tres vereditas, Segundo refrenaba el caballo buscando la dirección 5765 IV | afectando olímpica indiferencia. Refrenó el mayoral el tiro, diciendo 5766 VII | sobre su cutis. ¡Delicioso refresco! Al principio la gota de 5767 IX | que, blandida, culebrea y refulge. Enfrente la montaña, donde 5768 II | le diese al infeliz!... -refunfuñaba la criada, que al nombre 5769 III | Tropiezo y el estanquero refunfuñaron. ~ ~- ¡Qué manía de levantarles 5770 Pro | Parece que no necesita refutación el error de los que parten 5771 XVIII | lo mismo que si estuviese regada con miel. De seguro valía 5772 VI | la encañada un airecillo regalado, portador de la humedad 5773 XX | sabes... - murmuró Nieves, regalando al poeta una sonrisa con 5774 I | altura conveniente para regalar las narices con incitantes 5775 IX | en política tomó vahos de regalismo. Sin embargo, desde la venida 5776 XI | Clara García; la compuso, la regaló un brazalete y se hicieron 5777 XXIII | le llamaron ofreciéndole regalos grotescos, innobles despojos 5778 VIII | Gaspara le colocaba, siempre a regañadientes, una vela de sebo. Sentado 5779 XXI | lastimarte ni parecerte regañón... pero eso que dices... 5780 VIII | Tampoco las fruteras, entre regateos y risas, descuidaban espantar 5781 II | por cien a las fruteras y regateras de la plaza, se cobraba 5782 XI | don Victoriano parecía regenerarse, cuando en realidad iba 5783 XVII | dulce tesoro de la poesía regional; y al pasar por sus delgados 5784 XXVII | Vilamorta carecía de eco en las regiones del favor y la influencia, 5785 XXVI | a Segundo un varapalo en regla; pero no de esos varapalos 5786 XXI | aquella gran nación, que al reglamentar el trabajo material, estudia 5787 XV | regocijaba al ex - ministro, como regocija a un niño cualquier diversión 5788 XXIII | practican, y comen y hozan y se regodean, y no temen a la muerte 5789 XXIV | Santísima... Anda, anda, regodéate porque hiciste tu voluntad... 5790 I | sé qué. A los dos minutos regresaba. ~ ~- ¿Mira, y esos versos, 5791 XI | raro y muy pintoresco. ~ ~Regresaban por la carretera, después 5792 XIII | poco hacia la carretera, regresando en breve al pueblo, donde 5793 XVXVIII| vapor. ¿Volverá algún día? ¿Regresará con el rostro amarillento, 5794 XV | las heces de la feria, un reguero oscuro, color de vino... 5795 X | entró disparado, como un rehilete, viéndose que no traía cuello 5796 XX | coloquio en el limonero, Nieves rehuía toda ocasión de hallarse 5797 XIV | acompañaban en el balcón, ellas se reían de un modo así... particular. 5798 IV | que el bizcocho, sí señor. Reíanse los vilamortanos, muy lisonjeados 5799 XVIII | después de oír el sí? El reiteraba su orgullosa y vehemente 5800 II | blanca, en su sala muebles de rejilla y una alfombrita delante 5801 VIII | Leocadia? ~ ~Fórmula exterior relacionada con otra interior:~ ~- ¡ 5802 III | reaccionaria, y desde sus relaciones con Leocadia Otero huía 5803 XXV | Flores torturaba con el relato de los sufrimientos de Minguitos, 5804 XXVI | autor novel, le hunden, le relegan para siempre a los limbos 5805 XVIII | Segundo, estaban húmedas de relente; el poeta se inclinó y sus 5806 IX | sellado hasta en lo físico. En religión se hizo deísta, sin dejar 5807 I | después de escucharla con religiosa atención, púsola por cima 5808 III | oreja a Jorge. Cerrábase religiosamente a las diez en invierno y 5809 VI | a la empinada, soltó un relincho de dolor y bajó los humos, 5810 XXII | las flores de Segundo como reliquias! ~ ~Las penas de la infancia 5811 XIV | vejigas; y los sarteneros relucían al sol, a modo de combatientes 5812 VI | sobre el labrado cuero, ya reluciente por el uso. Poco a poco 5813 XV | volantes del traje, se paraban, remangaban la cola, arrancaban el adorno 5814 II | como el oro; ella lucía, al remangar su hábito de los Dolores, 5815 IX | insoportable. Venga usted... ~ ~Remangose Nieves la bata de cretona 5816 XI | Un día las condujo al remanso del Avieiro, al puente de 5817 VIII | papel redondas, fáciles, remataditas por consonantes armoniosos 5818 III | hombre -contestó el boticario remedándole.~ ~- Deme a lo que esto 5819 II | el Lamas Varela, alias Remedia-vagos, y otros volúmenes no menos 5820 IV | contestaba la voz clarita y remilgada de la niña - . En Madrid 5821 XVII | después de los indispensables remilgos, dos o tres cosillas casi 5822 II | estaba en Filipinas y no remitía un cuarto; gracias que no 5823 III | templo, que doña Eufrasia le remitió a don Carlos su retrato 5824 XXVI | entregarle el ejemplar que me remitiste tan cerradito y tan selladito... - ¡ 5825 XX | que sí; y a la prueba me remito. No ha de ser usted terco 5826 IX | las legumbres puestas a remojo. ~ ~Tiene la maciza casa 5827 II | peregrina, un arbusto de climas remotos; ignoró las ciencias graves 5828 II | paso ligero y casi juvenil, remozada por la dulce maternidad 5829 XXI | amontonan y las dificultades renacen pujantes e invencibles, 5830 XI | consumiéndose... Él, pensando renacer, respiraba dichoso la estrecha 5831 II | sincero de Proudhon, Quinet y Renan, al recinto de alguna iglesia 5832 VIII | no saciada de descanso, rendida y como atontada. Apenas 5833 XIX | de los más complicados y rendidos zapateos, dobló la rodilla 5834 XXIII | las libras de grasa que rendirá, ni las morcillas que se 5835 XIX | cocina... El criado acudió, renegando de los señoritos que se 5836 XXVII | conversación favorita, que era renegar del funesto influjo eufrasiano, 5837 X | Núñez de Arce viven de los rengloncitos desiguales... Buen pelo 5838 II | retrasarlos. ¡Dios delante! Y reñía a la vieja con fingida cólera. ~ ~- 5839 XVXVIII| sencillo caso. Ya había reñido Tropiezo algunas batallas 5840 II | dichosa, que ni se acordaba de reñir a las chiquillas de la escuela, 5841 V | agua que en el país gozaba renombre de poseer estupendas virtudes 5842 XXVII | mezclaban, y se deshacían, y se renovaban incesantemente, y volvían 5843 II | amigas de Orense que le renovasen la suscripción en la librería, 5844 XXI | alcoba. Allí vio algo que renovó su desasosiego. Victorina, 5845 II | en la bodega el vino de renta, prestaba un duro al cincuenta 5846 VIII | donde los muebles no se renuevan jamás y se apuran hasta 5847 XVXVIII| pero en tales casos, quién renuncia a preciarse de zahorí? - 5848 XII | teniéndola de pie como a los reos, le encargó mucho que respetase 5849 XIV | amigas de las de Molende... Repare usted el lío que traen delante: 5850 XVI | dormitorio; y con estar así repartida en dos secciones la gente 5851 XIX | la sangre al corazón para repartirla después gozosa y ardiente 5852 IV | sobre el velador, servirlo, repartirlo, se animó la reunión. Los 5853 XXVII | fundándose en que, por culpa del reparto de credenciales entre todas 5854 XXII | Y aquí volvía Nieves a repasar la parentela, el modo de 5855 II | encargarle a Orense libros, de repasarle la ropa y de pegarle los 5856 XV | cuidadito...~ ~Ella se sintió repelida por tan feo ingreso, y recordó 5857 X | atónito de aquella efusión repentina: ~ ~ - No puede usted, novicio 5858 XIII | llegar al suelo se extinguían repentinamente. Lo más bonito eran los 5859 XIII | violentamente, poseído de repentino frenesí, y recorrió el tenebroso 5860 XIII | se viniese abajo con la repercusión de las bombas. Pareciole 5861 I | objeto que el de oírlas repercutirse con extraña intensidad en 5862 I | en su precipitación de repetirlos, se los devolvía truncados 5863 VIII | rajado esquilón de la capilla repicaba sin cesar. En la plaza, 5864 XIX | la echa?~ ~ - ¿Quién la repinica? ¡A ver, a ver! Alzáronse 5865 I | hierro; no tenía sino la repisa de piedra, cargada de tiestos 5866 XXI | con nerviosa locuacidad, repitiendo cien veces los mismos insignificantes 5867 XI | dar tiempo a que el muro repitiese sus gritos y risas. Y otra 5868 III | por decir a todo que no - replicaba Agonde - . Yo estoy seguro, 5869 XI | usted burro, si quiere! - le replicó Agonde, dándole un empujón 5870 VIII | de cejas y labios! ¡Qué repliegue general de arrugas! Leocadia, 5871 IV | soltar la cartera y venía a reponer su quebrantada salud al 5872 X | Y quiere usted pararse, reponerse, comprar a peso de oro la 5873 IX | recalcando las palabras, con reposada voz. Sólo que se había estacionado 5874 XXIII | de descansar, mujer... Yo reposaría un poco aquí en este sofá. ~ ~ - 5875 XXVII | el barbero del pueblo que representaba había pedido un destino, 5876 XVI | Molende. Hallábanse allí representadas todas las clases y era como 5877 IX | alegorías de dorado latón, que representan a Febo guiando su carricoche. 5878 III | ella, por sus méritos, debe representarle en Vilamorta. ~ ~Carcajadas 5879 XXV | seis tintas... ¿Quieres que represente una cosa bonita, algo alegórico?»... 5880 VI | los estribos. Entonces se representó el drama anunciado por el 5881 XIV | hablar, con despecho mal reprimido, del fracaso del globo y 5882 XXIII | palabra de celos, ni un reproche, ni le pesó de haber dado 5883 IV | don Victoriano el sofá de reps grosella, y formando en 5884 XIII | una lagartija de luz, un reptil que bufando y haciendo eses 5885 XVXVIII| presidir cualquiera de esas repúblicas minúsculas, donde los doctores 5886 IX | a los exportadores les repugnaba, con razón, aquel pegote. 5887 II | atractivo; si bebía por bravata, repugnábale el espectáculo de la embriaguez, 5888 XIII | aquel amasijo, donde en repugnante promiscuidad se amontonaban 5889 XXIII | enredarse en los malditos y repugnantes animales, o ver, a través 5890 VI | sus bermejos carrillos repujados por el bigote lustroso y 5891 VII | bruscamente, notando con viva repulsión el olor a guisos y a perejil 5892 II | mil preocupaciones, mil repulsiones instintivas, mil supersticiones 5893 X | diez minutos, hará usted la reputación de los demás y nunca verá 5894 X | poeta sus ojos áridos, que requemaba un llanto contenido, exclamó: ~ ~ - ¿ 5895 IX | asclepias y malvas: una flora requemada, crasa, árabe, de embriagadores 5896 XXIII | arrancaba al tabernero un requiebro bestial; abrasábala el fuego 5897 XXVI | evidente lo que dice, que no requiere demostración: una ejecución 5898 XIX | delante de Teresa, y la requirió con un punteo apresurado, 5899 III | la puesta, se necesitaron requisitos... ~ ~Tenía a todos suspensos 5900 IV | tono conciliador a una mula resabiada: ~ ~- Eeeeeeh... Bueno ya, 5901 XXI | pero sobre su aire abatido resaltaba entonces no sé qué cosa, 5902 I | pinar se ennegrecieron más, resaltando a manera de barras de tinta 5903 XII | niña, esperó don Victoriano resarcirse con creces en nuevas y santas 5904 XXIV | apoyado la frente del niño, resbalaban sobre el merino negro dos 5905 IX | trechos peñas muy lisas y resbaladizas, y el jinete se colgaba 5906 XXI | insignificantes pormenores: había resbalado; García le tendió la mano; 5907 XX | bastón, anda, que si no, resbalarás... A mamá le basta con no 5908 II | viruela y pálidas de emoción, resbalaron dos lagrimones tibios y 5909 XX | Es algo expuesto: si resbalas y ruedas por esa cuestecita... 5910 V | hablar así! Una fisonomía reservada, de esfinge. La afirmación 5911 VI | le preguntasen cosas muy reservadas e íntimas, y dijo en ahogada 5912 II | tuvo marido; que cuando residía en Orense, huérfana y bajo 5913 III | sin rótulo, que me permita residir en Madrid... Yo me las arreglaré 5914 VIII | veces siete u ocho rimas, se resignaba al fin con la novena, ni 5915 XVXVIII| pasa años sobrellevando con resignación sus males, aunque abatido, 5916 IX | el olor balsámico de la resina, y pisaba una alfombra de 5917 I | domiciliada en el muro no opuso resistencia a la profanación, y repitió 5918 VII | sólo en posición horizontal resistía el enfermo los ya agudos 5919 XX | Nieves, al principio, se resistió algo, alardeando de persona 5920 VIII | amantes... Y además, ¿quién resistiría a Segundo, a un poeta émulo 5921 XVIII | de su existencia venían a resolverse en aquella extraña elaboración 5922 IX | abonos nuevos que acaso resolviesen el problema del cultivo. 5923 III | arrastres briosos y decisivos se resolvió la jugada, quedando todos 5924 III | por consejo de Agonde, resolviose a mirar lo que iba jugado, 5925 IX | las piedras del sendero resonaba el trote de algún caballo; 5926 IV | flauta: en la del panadero resonaban briosas y marciales notas 5927 IV | cabo de los años mil... resonaron en torno con halagüeño murmullo, 5928 XIII | laureles, rótulos y atributos. Resonó en el balcón y debajo de 5929 XVIII | arrugada boca, y el arcipreste resoplaba... Y la conversación seguía, 5930 XIII | emballenados y provistos de resortes de acero, que hoy prescribe 5931 IX | días... ~ ~Al hablar, se respaldaba en la pared, y Segundo se 5932 IX | alhajado con sillas de paja y respaldo de madera figurando una 5933 XXIII | familiares, en que se discute su respectiva corpulencia y se les estudia 5934 IV | tomaron asiento, dejando respectivamente a don Victoriano el sofá 5935 Pro | carácter del paisaje. ~ ~Respecto a lo que en El Cisne llamará 5936 XII | repugnancia, y nada más. Respetando mal de su grado la tranquilidad 5937 XV | indicando que era preciso respetar las extravagancias del genio, 5938 XII | reos, le encargó mucho que respetase y obedeciese al esposo que 5939 XII | tomaba. Ella obedeció y respetó. ~ ~Y la obediencia y el 5940 XXV | completo de la atmósfera que respira: siempre ha de interesarle 5941 II | solitaria, donde sus pulmones respiraban con delicia aire húmedo 5942 VII | vértebras sobre los órganos respiratorios, y la madre se levantaba 5943 XIX | XIX -~Respiró Nieves. Estaba... así... 5944 Pro | innobles al lado de otros resplandecientes de hermosura, en el mudable 5945 I | obstante, bañada por el resplandor del romántico satélite, 5946 XVXVIII| tapándose con la ropa solía responderle en voz sorda: - No tengo 5947 XIX | que en manos de Teresa respondían con débil y pudoroso repiqueteo. 5948 VII | limpiaste?~ ~- Ahora, ahora... - responseó la vieja - . No parece sino 5949 XVIII | beber el agua sulfurosa, el restablecimiento de esta función de la piel, 5950 X | recibo?~ ~- Mil gracias...~ ~Restalló el fósforo, y Segundo se 5951 IV | prestigio, le admitió la Restauración en un gabinete fusionista. 5952 VIII | le privaba a Segundo de restituir, hasta con creces, el dinero?... 5953 VIII | lanilla era algodón, y la restregaba para probarlo. Cansín, por 5954 II | publicase; le elogiaba sin restricciones y sin fingimiento, porque 5955 XXII | ruborosa, persona moral, resuelta al mayor heroísmo. ~ ~Tampoco 5956 XIII | personas instaladas allí, y resueltas a no menearse ni perder 5957 XIX | conquistador, sus gimnásticos y resueltos movimientos de ataque. ~ ~ 5958 XX | como tiene menos declive, resulta más fácil. Va rodeando el 5959 XXIII | como había enflaquecido, resultaban mayores sus ojos; ya no 5960 III | estanquero. ~ ~- Si codillum non resultabit -corroboró don Fermín. ~ ~ 5961 XVI | inquilinos de la del Biombo, resultando de aquí mil chistosas invenciones 5962 II | tortuosos pleitecillos. ¿Si resultaría el chico inútil para todo 5963 XVI | la recolección para que resulte armónico y fructuoso. Y 5964 XVIII | sin pizca de sustancia; resultó un vino que apenas manchaba 5965 XXIV | exhalando un solo grito, resumen de todas sus quejas y afectos: ~ ~ - 5966 XVXVIII| cualidades, explicándole que los retacitos rosa, humedecidos y puestos 5967 XXIV | harían algún traje de los retales de paño que quedasen por 5968 XI | en miniatura, hechos con retazos y muy ribeteados de azul 5969 XIII | programa de las fiestas. Retemblaba el balcón al grave estampido, 5970 XXII | mirada o el sentido de una reticencia? ¿El minuto en que sus ojos, 5971 VII | para no hacer ruido, y se retiraba pasito a pasito, apoyándose 5972 XXV | satisfactorias. «Nieves vive retiradísima... Me enteraron mis primas... 5973 XVIII | Segundo! ¡Segundo! ¡Nos retiramos!~ ~Caía, en efecto, esa 5974 XXI | disquisiciones se acabó la velada, retirándose cada mochuelo a su olivo. ~ ~ 5975 XVI | y al verle entretenido retirarle de delante el plato, que 5976 I | hice anoche, después de retirarme. ~ ~- ¡Ay!, ¡y no me los 5977 XXII | beber. Acabada la comida, se retiraron todos, como siempre, a descabezar 5978 XIV | cansaron los ojos y oídos, y se retiró. A la tardecita se puso 5979 XXV | ulceró y enconó el alma... Retirose a su casa lastimado y dolorido. 5980 III | facciones contraídas, se retorcía la punta del bigotillo. 5981 VIII | venció la crisis nerviosa, retorciendo sin piedad los rígidos miembros, 5982 IX | o a los chiquillos que retozaban a la puerta de las casas. ~ ~ 5983 XXI | tan serena, tan alegre, retozando como una niña... Eso no 5984 V | sobre el río, el espumante y retozón Avieiro, que se escurría 5985 XVI | pensamiento... Y despierta ya la retozona sangre campesina, se pasaba 5986 XV | los de más muchachos. Y su retraimiento, hijo del instinto estético, 5987 II | del peto: los disgustos, retrasarlos. ¡Dios delante! Y reñía 5988 I | primeras casuchas del pueblo. Retrogradó diez pasos, se colocó cara 5989 XX | carcajadas de su propio retruécano. ~ ~Las voces y los pasos 5990 XIII | formidables, pausadas y retumbadoras bombas de palenque, la señal 5991 XVII | parejas de vendimiadores se reunían a danzar, algunos de los 5992 IV | piezas que pronto ejecutarían reunidos. De la tienda del zapatero 5993 VI | uso. Poco a poco fueron reuniéndose con la mula individuos de 5994 IX | Nieves: ~ ~- Subamos.~ ~Reuniose a Méndez, y ya no se despegó 5995 IV | el aplomo, la actitud que revela el vigor físico. No obstante, 5996 V | Victoriano, la luz matinal revelaba mejor la devastación de 5997 XIX | de los tiempos heroicos, revelado en aquella expresiva danza 5998 XX | pero en verso... En verso revelamos y descubrimos las grandes 5999 X | fastidiarse, secarse y reventar! ¡Pues ya se ha lucido usted 6000 IX | indispensable tiesto de claveles reventones, asomando y saliéndose casi 6001 II | La medalla tenía su reverso. Eran amargas las horas 6002 XVXVIII| rey quizá, confinado por reveses de la suerte en estrecha 6003 X | cuando publican algo en una Revista trasconejada... Y pare usted 6004 VII | nubes de su cara. Primero se revistió de paciencia y aguardó. 6005 IX | joven!... Don Victoriano revivía al contacto de sus desvanecidas 6006 II | en un rincón de Galicia revivió la vida psicológica de generaciones 6007 XXVII | que quisiera a toda costa revivir; el del precipicio; el momento 6008 VIII | la garganta, al cuerpo a revolcarse, y a las sienes a batirse 6009 IX | flores. Abejas y mariposas revoloteaban y bullían, libando, fecundándose, 6010 XXVI | ventana y fueron a caer revoloteando, a manera de simbólicas 6011 XXII | lengua: inútilmente intentaba revolverla en la boca, formando sonidos... ¡ 6012 X | reprimidas; en su laringe se revolvían, ahogándose, imprecaciones 6013 VI | después valientes coces y revolviendo por último la cabeza para