Índice | Palabras: Alfabética - Frecuencia - Inverso - Longitud - Estadísticas | Ayuda | Biblioteca IntraText
Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
supon-viand | vias-zurci

     Parte
6518 I | aquí lo que puede el lector suponer, si considera que los interruptores 6519 XXI | los días que nos quedan, suprime los paseos largos y todas 6520 XI | transpiración, enteramente suprimida por la enfermedad, dilataba 6521 XXI | contarla cuentos y simplezas. Suprimidos así los principales testigos, 6522 XXIII | generosidad sin límites, suprimiéndole por completo el egoísmo. 6523 VII | con el café una licorera surtida de cumen, ron y anisete. 6524 II | diez lo menos debía quedar surtido: la ropa no estaba autorizada 6525 XV | hijo del instinto estético, surtió efecto maravilloso en Nieves, 6526 II | Orense que le renovasen la suscripción en la librería, hacían ellas 6527 XIII | solemne y crítico: acababan de suspender del palo el globo monstruo 6528 XXIII | trozos de sus cadáveres suspendidos en garfios. Todo Vilamorta 6529 VII | trataba de incorporarle suspendiéndole por los sobacos, exhaló 6530 VIII | del jergón. Ni por esas suspendió su actividad el caviloso 6531 III | requisitos... ~ ~Tenía a todos suspensos el interés palpitante de 6532 VII | al suelo los zapatos, y suspiraba, cubriéndose con la colcha. 6533 II | no careció la maestra de suspirantes: un rico arriero retirado, 6534 XXIV | así... Leocadia exhaló un suspiro de pena. Sucedíale lo contrario 6535 III | por fin salir de dudas, suspiró y en algunos arrastres briosos 6536 XIX | mostraba más lánguida y suspirona que de costumbre... ¡A Elvira 6537 V | palabras, un verbo y un sustantivo. ~ ~- ... azúcar.~ ~Soltó 6538 V | la náyade: un cobertizo sustentado en toscos postes, una estrecha 6539 XXI | cara a cara, y pasado más sustos, más recelos, más congojas 6540 VIII | las maderas de la cama y susurrar la hoja de maíz del jergón. 6541 | suyos 6542 Pro | rincones de la Fábrica de Tabacos de Marineda, he tratado 6543 VIII | impertinencias de las moscas y tábanos, volviendo a cada paso la 6544 VI | bucles, la bordada chupa y la tabaquera de oro de los Campomanes 6545 II | rico arriero retirado, con taberna abierta, y Cansín, el tendero 6546 XIV | borrachos, que salían de las tabernas con el sombrero echado atrás, 6547 XVI | hora en que se quitaban tablas a la tarima de Tropiezo, 6548 V | el mostrador con un gran tablero lleno de libras de chocolate, 6549 V | Ramón el de la dulcería tableteaba sobre el mostrador con un 6550 VI | rótulas puntiagudas, que la tablilla del aparejo le obligaba 6551 XX | que preparar vendajes y tablillas... ~ ~ - Hay otro camino - 6552 VIII | jaspeado de borrones y tachaduras, con montículos de arenilla 6553 VII | candil, fregaba platos y tacillas, con airados choques de 6554 XXIII | pasmado... Que le hiciese una tacita de café, o mejor un ponche 6555 XXI | XXI -~Como por tácito acuerdo, los dos héroes 6556 XVI | corredores risas, pasos tácitos, y se veían bultos blancos 6557 XX | y Nieves, al apoyar el tacón en el suelo, sintió que 6558 XV | muchachas a quienes los taconazos habían desgarrado los volantes 6559 IX | del patio. En pos de los taconcitos Luis XV, que encubría el 6560 VII | casi al mismo tiempo, un taconeo firme de persona joven. 6561 I | profanación, y repitió los tacos redondos tan fielmente como 6562 XIII | bandeja botellas de Tostado y tagarninas infames. La chiquillería 6563 XXIII | mantenido con despojos de tahona: cochino soberbio, el del 6564 XI | a Jacinto Ruedas, famoso tahúr ambulante, conocido en todo 6565 XV | con agüistas, forasteros, tahúres y señoritos monteses. Cada 6566 XX | escarpe, una vertiente casi tajada, si no a pico, al menos 6567 XVI | desposada sus velos al pie del tálamo nupcial: las avispas se 6568 IV | cinco, y se exageraba su talento y porvenir. Una vez de patitas 6569 XI | pudor, Agonde se privaba de tallar mientras estuviese allí 6570 XXV | grupo de pinos, unos cuantos tallos floridos de no me olvides; 6571 XIX | planta del pie, otras con el talón o la punta sola, dislocando 6572 XIX | podía descolgarse por un talud muy rápido que formaba el 6573 XIV | trae un matalón pasado por tamiz, y adornos de plata en la 6574 I | vidrieras se columbraba una luz, tamizada por visillos de muselina, 6575 IV | dispuesta a atronar con tandas de valses, dancitas y pasos 6576 XVXVIII| si quería algo, Leocadia tapándose con la ropa solía responderle 6577 XVI | con un pañuelo de seda, le taparon la boca con otro para que 6578 I | velador cubierto con blanco tapete de crochet, sustentaba un 6579 VI | la mano por encima de la tapia. Al resonar sobre la acera 6580 IX | mirlos. Por las murallas tapizadas de musgo correteaban los 6581 XX | el famoso pinar, pero se tardaban tres cuartos de hora lo 6582 VII | estado metido?, ¿cómo había tardado tanto en venir? El poeta 6583 XXIII | corte... Que además aquí tardan un siglo en imprimir un 6584 XVI | últimos días: a vendimiar sin tardanza. ~ ~Ni Primo Genday, ni 6585 XXV | intereses... El libro no tardará ya mucho... Ayer escogí 6586 XIV | oídos, y se retiró. A la tardecita se puso otro rato a la ventana. 6587 XVIII | tanta impetuosidad, que los tardíos azahares que aún blanqueaban 6588 XXVII | estremecerse, levantarse y tomar a tardo paso el camino de su casa, 6589 XVI | se quitaban tablas a la tarima de Tropiezo, para que, al 6590 III | triple estantería cargada de tarros de porcelana blanca con 6591 X | sólo acertaba a contestar tartajosamente, haciéndose cruces muy de 6592 VIII | Segundiño, vida... - tartamudeaba ella fuera de sí -. No vale 6593 VII | Leocadia se estremeció, y tartamudeando: ~ ~- Anda, anda junto a 6594 II | condiciones y la complacencia sin tasa. Su perezosa mente de soñador 6595 II | se cobraba en especie, tasaba la comida, la luz y la ropa 6596 XXVII | cuando se les llama, y se tasan a bajo precio, cotizándose 6597 VII | viendo a Segundo servirse dos tazas seguidas de café y paladear 6598 XV | y pingües en rizos, sus teces rafagueadas de polvos de 6599 II | unos dedos rancios como teclas de clavicordio, vendía en 6600 XIX | señora de Comba al piano, y tecleó varias cosillas ligeras, 6601 VIII | Malditas dificultades técnicas! El estro alentaba y ardía, 6602 VIII | atestada de papelotes y libros tediosos y polvorientos por dentro 6603 IX | destacándose en ella el rojo tejado de algún palomar o casa 6604 IX | veía Segundo a sus pies las tejas de las Vides. Descendió 6605 XXIII | penetra al través de los tejidos; un grito casi humano, de 6606 Pro | fin del mundo dure esta telaraña espesa y artificiosa, y 6607 XV | pescuezo, sus largas colas de telas peseteras, pisoteadas y 6608 XVXVIII| poner en Vilamorta estación telegráfica; y también se decía mucho 6609 XX | ya más que decir sobre el tema de los pinos, se pensó en 6610 X | voz del hombre político temblaban lágrimas reprimidas; en 6611 II | apuro, ya debían encontrarse temblando; valía más no enterarse 6612 XVII | druídicas, de lunar. ~ ~Segundo tembló de vanidad cuando, en turno 6613 VIII | En vez de alivio notó un temblor, y en la garganta un obstáculo, 6614 XXIII | hozan y se regodean, y no temen a la muerte ni piensan en 6615 XIV | episodios de los fuegos. Había temido ver a Segundo entre la multitud, 6616 XXIII | la maestra, todo parecía templar y suavizar el ambiente. 6617 III | verdad, una verdad como un templo, que doña Eufrasia le remitió 6618 VI | sensibilidad exquisita y temprana produce una timidez extremadamente 6619 XI | bellotas de roble, erizos tempraneros de castaña, y mil florecillas 6620 VII | imitación de laca, unas tenacillas de vermeil, dos cucharillas 6621 XIII | sus dedos fuesen garfios o tenazas que al través de la tela 6622 XIII | cambio, tenía las suyas tenazmente fijas en Nieves, y la veía 6623 XIX | propia de un insensato la tendencia a idea les venturas que 6624 XIX | peinador de percal y el pelo tendido, a guisa de actriz que representa 6625 II | yacían debajo de la mesa o tendidos en el sofá, el descoco e 6626 XIII | estuvo próximo a extinguirse; tendiose un velo de humo rosado, 6627 XIX | antes de las elecciones tendrían que marcharse a Madrid, 6628 XI | y a la vez desbaratar la tenebrosa maquinación, la candidatura 6629 XII | consiguió, a la hora del café, tenerla un rato a horcajadas sobre 6630 XVI | pero en desquite es preciso tenerle siempre prevenido lo necesario 6631 II | Minguitos; más te valiera no tenerlo muerto de hambre... Y dale 6632 III | que a duras penas podía tenerse sobre la mula. Entró en 6633 XXVI | parece mentira, chico, que tenga una niña de doce años: ella 6634 X | Estúdieme usted eso hoy, y téngame mañana formulado dictamen». ¡ 6635 IX | vibren de un modo especial y tengan un susurro... ~ ~- ¿Y eso - 6636 X | La atmósfera dorada se teñía a lo lejos en tintas de 6637 IX | por náparo o Jaén, uvas teñidas con los matices rojo claro 6638 XII | despacho de magistrado; y teniéndola de pie como a los reos, 6639 XIII | paredes se ponían cada vez más tensas, y atirantábase la cuerda 6640 I | conjunto, más son para curar tentaciones, que para infundirlas. Alumbrando 6641 XX | Pensándolo, Segundo lo encontraba tentador y apetecible... y no obstante, 6642 XII | de afeites o de saliños tentadores, limitada a complacencias 6643 I | cortos, escuchábase el rumor tenue de los pinos, acariciados 6644 IX | pletóricos, añadía con cierta teológica unción: para que el alma 6645 VII | paladear los licores. A la tercer copa de cumen, viendo al 6646 VIII | efecto, y faltaba la rima tercera, era indispensable cazarla, 6647 XVII | desconocido Cisne. Y Teresa, terciando en la animada conversación 6648 II | movimiento romántico del segundo tercio del siglo, y en un rincón 6649 XIX | la casa, Méndez. ¡Vaya si Teresiña bailaba bien! Que no se 6650 II | concebían que un chico, terminada ya su carrera, necesitase 6651 XVXVIII| sus rarezas no lo extrañó. Terminado el rezo, la maestra salió 6652 X | la vida que mi padre está terminando -contestó a la pregunta 6653 XXII | extraordinario: la diabetes suele terminar así, con parálisis seguida 6654 IV | aprobó, mostrando entender el terminillo. Y sentía doblemente don 6655 VII | hacia otra parte. Así que terminó la poesía, dijo en alterada 6656 XIV | cerdos, mugidos de vacas, terneros y bueyes, pregones, riñas, 6657 XVII | ninguna de las flores y ternezas que constituyen el dulce 6658 I | estilo: -¡Re... (aquí un terno) viva el vino del Borde! ¡ 6659 VII | día, abrigándole con su ternura, distrayendo con ingeniosas 6660 VII | cuarteado, deshecho por el terremoto; a un árbol torcido por 6661 IX | llenas de resquebrajado terrón, y de cajoncillos de madera 6662 XXIII | escarcha se deposita en tersos cristales sobre las yerbas 6663 XI | lejos de insistir en la tesis desarrollada allá en las 6664 VI | roñoso. Segundo regateaba los tesoros de la pasión. Mil veces 6665 XIX | deteniéndose al fin en el testero. Mientras esto sucedía, 6666 XI | en recoger adhesiones y testimonios de simpatía, y secretamente 6667 II | menester, páginas y páginas del texto, y recordándolas y diciéndolas 6668 V | las sumió en la corriente tibia, sintiéndola con fruición 6669 VII | de un gran amor, cenizas tibias de un fuego inmenso, y experimentó 6670 XIX | Madrid la trataba con esa tibieza y consideración que inspiran 6671 II | resbalaron dos lagrimones tibios y gruesos, y otros después, 6672 III | malignamente.~ ~- Deposita non tibit -exclamó el estanquero. ~ ~- 6673 IV | ejecutarían reunidos. De la tienda del zapatero salían trinos 6674 XIII | esas ocasiones casuales que tientan a las mujeres semilivianas, 6675 II | estudioso, aprendió sólo y a tientas el francés, para leer en 6676 XIX | la perseguía, la acosaba tiernamente de mil modos, sin que Teresa 6677 XXII | el poeta, que pronunciaba tiernas exclamaciones de gratitud 6678 XVIII | advertir que la camisa, tiesa y dura, se le pegaba al 6679 II | merino, enaguas gordas, tiesas de puro almidonadas, muy 6680 XI | traje, con sus lazos muy tiesos y sus forros de percalina 6681 IX | río, y el indispensable tiesto de claveles reventones, 6682 XIV | hilo, balduque, dedales y tijeras; los vendedores de ruecas 6683 X | le corten a usted de un tijeretazo medio acto, y luego el miedo 6684 XVII | voz suave, timbrada con timbre cristalino, al entonarlos 6685 XXII | y de criatura indecisa, tímida, ruborosa, persona moral, 6686 III | gastaditos como un ochavo, muy tímidos, que antes de hacer una 6687 VII | manos deprisa y mal en la tinaja del vertedero, llena de 6688 XXIII | la mirada, en el cárdeno tinte de los labios. Sobre la 6689 I | del Borde! ¡Viva el vino tinto, que da pecho al hombre! 6690 XXVI | nuevos, alababa la elegancia tipográfica del libro; no aprobaba el 6691 XIII | forasteras venidas del Borde, tipos todos que Agonde comentaba 6692 III | las vendimias; dice que le tira muchísimo el cariño del 6693 XXV | escogí el papel para la tirada, y el de los cien ejemplares 6694 X | levantándose de nuevo y tirando el cigarro y midiendo a 6695 V | papá -suplicaba la niña tirándole de la manga. ~ ~Emprendieron 6696 XXI | Nieves! Tenía los nervios más tirantes... Estaba convulsa. Hasta 6697 I | Ya no ardía el cigarro: tiró el poeta la colilla, y encendió 6698 III | parte? ¿Tú no le tienes tirria al bufete? ~ ~- Hombre - 6699 Pro | sobre todo si muere de tisis como La dama de las Camelias), 6700 XIII | salía, a manera de brazo titánico, el mástil donde debía izarse 6701 XXVI | impreso, del tomo de poesías titulado Cantos nostálgicos, que 6702 V | lavatorio y fricciones de toalla. En cuanto a don Victoriano, 6703 XI | la serie de montículos de toba arcillosa que la pala de 6704 XIX | mil zapatetas, al par que tocaba briosamente las postizas, 6705 XXIII | sus glándulas mamarias tocan con las pezuñas y besan 6706 XIII | bajarse otro poco más y tocar con los labios?... ¿Y si 6707 XVIII | arranque fogoso, pero sin tocarla, por más que la embalsamada 6708 XIII | saltaban como pájaros al tocarles. Y Segundo, desesperado, 6709 XIX | y con extenderla podía tocarlo. Pensando en esto trepaba 6710 XXIII | las pingüedinosas moles de tocino pendientes del techo... 6711 XXIII | tener!, ¡qué jamones!, ¡qué tocinos!, ¡qué lomos, que dan ganas 6712 XIV | señora: ahí vendrá todo, todito: el miriñaque o como se 6713 X | inocentes, descuidadísimos... Toditos los curas metidos en el 6714 IX | a las horas del sol los toldos vegetales, y trotaba al 6715 XXIII | matando el cerdo: noche toledana; no le dejarían dormir... 6716 IV | de la niña - . En Madrid tomábamos con el chocolate buñuelos 6717 XXI | En poniendo el pie allá y tomándote Sánchez de su cuenta... 6718 XVI | el bando femenino solía tomara Nieves por confidente e 6719 XVXVIII| qué, ofrecía a Leocadia tomarla de ama de llaves, con lo 6720 I | franca fealdad, era lógico tomarles por hijo y madre: pero el 6721 IV | su gusto?~ ~- ¿Acostumbra tomarlo claro o espeso?~ ~- Nieves, 6722 XVXVIII| quedase despachada... Si tomase más, era más fácil gobernarlo, 6723 VIII | grieteada piel de las claudias y tomates descubría la melosa pulpa 6724 XXI | está bien que contigo se tomen las bromas que con las señoritas 6725 XXVI | Cantos nostálgicos, lindo tomito acabado de poner a la venta. 6726 III | sombreros anchos, dos o tres tonsuras sacerdotales, que de lejos 6727 XXV | debilidad, tantas fueron las tonterías y patochadas que el elegante 6728 V | chiquilla. ~ ~- No seas tontita, hija... Me has dado un 6729 X | cortada arteria. ~ ~ - No me toque usted ese punto... cállese 6730 XXII | años y se han corrido más tormentas y se ha visto con asombro 6731 XIII | saber a qué atenerse. ~ ~Tornó al lado de Nieves, pero 6732 XX | mejor piso... Yo soy muy torpe para andar por vericuetos... ~ ~ 6733 XXVI | falte al respeto imitándole torpemente, y estropeando y contrahaciendo 6734 IX | flanquean el cuerpo central dos torres cuadrangulares, con achaparrado 6735 VII | pero los movimientos de torsión le ocasionaban ligeras raquialgias. 6736 III | complace, le costará la torta un pan... No está el distrito 6737 I | ahumado, ni grasiento... ~ ~- ¡Tortilla a la francesa! ¿No acertabas, 6738 I | estuve de ensayo... Las tortillas las hacía yo siempre a estilo 6739 II | auxiliarle en el despacho de sus tortuosos pleitecillos. ¿Si resultaría 6740 XXV | destilaban sangre, y que Flores torturaba con el relato de los sufrimientos 6741 XV | despachaba el género mirando torvamente a las señoritas que entraban 6742 XXVI | los ojos fijos y el gesto torvo, hízolo al fin pedazos, 6743 V | cobertizo sustentado en toscos postes, una estrecha pila 6744 XXII | humano que la espiaba y tosía desaprobándola!... De pronto 6745 XXI | volvió de espaldas a la luz, tosiendo a fin de disimular su turbación. ~ ~ 6746 VIII | candente, y el azúcar chilló al tostarse, despidiendo olor confortativo. 6747 XVXVIII| aquella vulgar sustancia tóxica, y conocía sus mañas: acudió 6748 XVXVIII| empujándole a la lucha, le dirá: trabaja? ~ ~Acaso algún día narrará 6749 XXIII | sus cualidades propias, trabándose acaloradas discusiones acerca 6750 IX | unida con el respeto a la tradición y la influencia civilizadora 6751 Pro | última, pronunciadísimo sabor tradicional, y elementos poéticos muy 6752 XIX | chiste para estas cosas tradicionales, antiguas... ~ ~Cedió Teresa, 6753 IX | acusaban de olvidar las sanas tradiciones; de adulterar y componer 6754 X | Era aquel un monólogo, traducción en alta voz de los pensamientos 6755 II | Zorrilla y Espronceda, malas traducciones de Heine, obras de poetas 6756 XIV | Aquel flaco, flaco, que trae un matalón pasado por tamiz, 6757 XIII | dice a las hijas: - niñas, traedme acá la calceta, que debe 6758 XIV | alguna posada? No señora: traerá en el bolsillo su pan y 6759 VII | Segundo, y no tardó Flores en traerles la cena, que despacharon 6760 III | que pudiese suceder sin traerlo los papeles. ~ ~- Usted 6761 XIV | las pagodas chinas. Otros traficantes vendían, en un mostrador 6762 II | carrera de tres hijos, algo tragan. El mayor de los chicos, 6763 XXIII | hasta él el ruido de la tragedia, soltó la pluma con desaliento. 6764 XXI | de poción anti-histérica. Tragola Nieves, y con algunos bostezos 6765 X | balcón, en dos mecedoras traídas de Orense. Del huerto y 6766 XXIII | del ponche; a su reflejo traidor, la cara de la maestra parecía 6767 XVI | las eché... y ¡fueron tan traidores que me las ataron! ~ ~Aquí 6768 XXII | coche que salga a Orense y traiga un médico de allá, el de 6769 XIII | círculo o tertulia obsequiosa. Trajeron sillas a las señoras, y 6770 XX | Aún es peor que el que trajimos. ~ ~ - Hombre, qué ha de 6771 XIII | mejor en su chal argelino tramado de plata, porque en aquel 6772 XVXVIII| reclamar la finca previos los trámites legales. Fue aquel un golpe 6773 XIX | Genday había afianzado la tranca. El contratiempo no alarmó 6774 XIX | Genday en persona a poner las trancas a las puertas, diciendo 6775 XIV | el país, mientras Nieves, tranquilizada por la risa de su marido, 6776 XIV | Victoriano? No tardó en tranquilizarse oyéndole hablar, con despecho 6777 XVI | vendimia! El año entero transcurre en preparativos y expectación 6778 VIII | la noche anterior había transcurrido un año por lo menos; y en 6779 X | miraba pasar, observando la transformación de don Victoriano. Al retirarse 6780 VIII | unos bienes...~ ~- ¡Ah! (transición en el abogado, que todo 6781 XXIII | envuelta en un gran mantón, transida de frío; prestamente abrió 6782 XI | habían activado, y hasta la transpiración, enteramente suprimida por 6783 II | durante los años escolares, trapicheos estudiantiles, cosa baladí, 6784 XXIII | las hermanas soltaron el trapo riéndose a carcajadas, y 6785 XXIV | dormido, acunado por el traqueteo del coche y el ruido ensordecedor 6786 XXII | importancia de una indicación, la trascendencia de un acto, el carácter 6787 XXIII | garfios. Todo Vilamorta trascendía a muerte de cerdo, a vaho 6788 X | publican algo en una Revista trasconejada... Y pare usted de contar. 6789 XXII | enfermo, con precauciones. La traslación se hizo sin grandes dificultades, 6790 XXII | Añadió que era conveniente trasladar a Orense al enfermo, con 6791 XX | se cimbreaban y gemían trasmitiéndose la onda del viento, beso 6792 II | Aspiraba el abogado a trasmitir su clientela y asuntos a 6793 XXIV | reticencias y alusiones trasparentes, de ciertas flores azules, 6794 VII | entrábale el sopor, y, medio traspuesto, a duras penas contestaba 6795 VIII | Leocadia, en el rincón de la trastienda-cocina, a la mujer del dulcero, 6796 XXVII | el río unos círculos que trataban de prolongarse, y no lo 6797 XVXVIII| en el expedito camino del tratamiento de tan sencillo caso. Ya 6798 VIII | mente de Segundo; pero en tratándose de que apareciese allí, 6799 XV | esmerándose lo mismo que si se tratase de un sarao en el palacio 6800 XXIV | los sitios públicos, al trato con hombres, meneaba tristemente 6801 XVI | Rosario sólo pensaban en hacer travesuras a los inquilinos de la del 6802 XVI | en dos secciones la gente traviesa y maleante; sucedió que 6803 VIII | entonces la ociosa pluma trazaba, obedeciendo a automáticos 6804 Pro | iguales propósitos que al trazar las páginas del Cisne: estudiar 6805 XIII | y sin novedad alguna; un trazo de luz, un tronido sofocado 6806 XIX | le dibujó la fantasía los trazos y perfiles de la escena: 6807 II | establecerse al pueblo. Sobre trece años llevaba de habitarlo, 6808 X | batalla que dura años, sin tregua ni reposo! Combatir para 6809 VI | mientras sacudía una lluvia de tremendos varazos en la cabeza del 6810 V | tela cruda, bordados con trencilla roja, completaban lo campestre 6811 XIX | tocarlo. Pensando en esto trepaba por la pendiente senda, 6812 IV | varios chiquillos, descalzos, treparon al estribo pidiendo un ochavo 6813 X | ahora unos doscientos o trescientos... ¿Les conoce usted? Pues 6814 III | le imitó Segundo. ~ ~Los tresillistas se enfrascaron en hacer 6815 Pro | Vilamorta, paga disimulado tributo al espíritu informante de 6816 VIII | de la mano, un sombrero tricornio, un cometa, o cualquier 6817 I | sobresalir con descaro. La tez es trigueña, descolorida, un tanto biliosa. ~ ~ 6818 XXVII | las jornadas; un camino trillado en que no corren riesgo 6819 IV | tienda del zapatero salían trinos melancólicos de flauta: 6820 VI | mula? ¡Llegaría con las tripas en la boca! Corre tú, si 6821 III | y fantástico efecto, una triple estantería cargada de tarros 6822 XVII | pertenecientes al género tristón, erótico y elegiaco; no 6823 XIII | aplausos y aclamaciones triunfales. ¡Oh vanidad de la humana 6824 VIII | sería tan dichosa viéndole triunfar, eclipsar a Campoamor, a 6825 X | ondulaciones inteligentes de trompa de elefante. Segundo intervino. ~ ~ - 6826 XIII | alguna; un trazo de luz, un tronido sofocado y un haz de chispas. 6827 XXVII | infinitos círculos iguales se tropezaban con ellos, y se mezclaban, 6828 II | economía, guisados. ~ ~Al tropezar Leocadia con Segundo, la 6829 IX | vegetación exuberancia casi tropical. Camelios, pavíos y limoneros 6830 XVXVIII| Se quedará por las zonas tropicales arrastrando coche, unido 6831 XXII | nombre... ¡Yo no quiero este tropieciño! - indicó guiñando un ojo - . 6832 V | En la vida todos son tropiezos... repuso el médico encogiéndose 6833 IX | los toldos vegetales, y trotaba al amparo de un túnel de 6834 I | cancilla de un corral, y con un trotecillo que columpiaba sus vastos 6835 XI | guarecían las más corpulentas truchas, y que junto al estribo 6836 XXII | el vago presentimiento se trueca en rápida intuición; en 6837 X | ese le leen porque es muy truhán y dice cosas que hacen cavilar 6838 VI | giraba, humedecido, con truhanesca vivacidad. El pelo, blanco 6839 II | notificarle, en breves y truncadas palabras, que: ~ ~- Se han 6840 I | repetirlos, se los devolvía truncados y confusos. ~ ~Absorto en 6841 V | tan apurada la cosa?~ ~- ¡Tssss! La vieja, la abuela de 6842 IX | milagrosas de donde por un tubo salía el aceite y el vinagre 6843 VIII | que la consumía a ella el tuétano de los huesos? ¿Por qué 6844 III | quinqué de petróleo, con tufo, y hacían su mobiliario 6845 I | campeaba sin el más mínimo tul que la encubriese. Las madreselvas 6846 XVI | el señorío se divertía tumultuosamente, con pueriles retozos, en 6847 V | despertó en don Victoriano tumultuosas esperanzas. Aquel practicón 6848 IX | trotaba al amparo de un túnel de verdura, un emparrado 6849 XVIII | paredillas, divididas por tupidísimo arbolado, y comunicadas 6850 IX | disimetría graciosa, rompiendo el tupido follaje. Derrama la parra 6851 XIII | verdad... - contestó Nieves, turbada por tan sencilla observación - . ¿ 6852 XII | señora cabal, sin una página turbia en su historia, sin un pensamiento 6853 XXII | de reflejar algo en sus turbias lunas, con la modorra del 6854 XVI | el salón de los espejos turbios, donde el piano y las mecedoras 6855 XIX | vio a su vez algo que le turbó los sentidos con suavísimo 6856 X | desordenadamente, bajo la imperceptible turgencia del seno impúber. Victorina, 6857 XIII | lánguido y apabullado, volvíase turgente por algunas partes. Todavía 6858 V | cuanto allí encontraba el turista exigente. Sin embargo, a 6859 XI | azules, de un azul pálido de turquesa, con tronco delgadísimo; 6860 VI | usted, García, ¿por qué no tutea usted a la chiquilla? La 6861 VI | permiso no me atreveré yo a tutearla.~ ~- Anda, Victorina, dale 6862 II | Orense, huérfana y bajo la tutela de un tío paterno, nació 6863 V | sanguijuelas que sangraron a tutiplén... Parecía un cabrito... 6864 XXVI | delicado y bonito... - Pero tuve que ir dos veces o tres 6865 VI | confidencialmente del episodio, tuvieron expeditos los caminos de 6866 | tuya 6867 II | grama y orladas de brezos y uces, el grupo descendió en esta 6868 IX | Borde es la que enseña más ufano el señor de las Vides, y 6869 VI | bálsamo para el espíritu ulcerado de Segundo. ¡Le quería tanto 6870 XXV | enorgullecerle, su inepta befa le ulceró y enconó el alma... Retirose 6871 XIV | directa, aquel apasionado ultraje que ella no supo resistir. ¡ 6872 IV | mademoiselle, especie de aya-niñera ultrapirenaica. Segundo, que al llegar 6873 II | moribunda del sol, la luna, la umbría selva. ~ ~La combustión 6874 IX | añadía con cierta teológica unción: para que el alma esté dispuesta 6875 XI | sofrenando a duras penas la única pasión que tenía el privilegio 6876 IX | la libertad individual, unida con el respeto a la tradición 6877 XVXVIII| tropicales arrastrando coche, unido en matrimonial vínculo con 6878 XIII | las palmas de oro de su uniforme de ministro, trazadas con 6879 II | creyendo y admitiéndolo todo, unimismándose con las heroínas, oyendo 6880 XX | no existía otro lazo de unión sino la pasajera estancia 6881 I | de Vilamorta, y en vez de unirse a los grupos de gente que 6882 III | allá van el Instituto, la Universidad, la pechera, el levitín, 6883 XVI | vinagre en vez de vino, o le untaba de pez la servilleta a fin 6884 XX | resbala, que parece que está untada de jabón... Dadles el brazo 6885 IV | de los zoquetes de pan untados con manteca o miel que le 6886 X | lo que llevan revuelto y urdido, desde días acá, en la botica 6887 XVXVIII| cosas que Flores necesitaba urgentemente: entre otras, un cedazo 6888 XIX | unos nadies; el padre usaba cada cuello deshilachado, 6889 II | amortajarla, la sábana más usada de cuantas encontraron. ~ ~ 6890 Pro | algo más que pintura de usanzas regionales y aspire al honroso 6891 VI | cuero, ya reluciente por el uso. Poco a poco fueron reuniéndose 6892 X | fisiológico y pasajero, un achaque usual y corriente, consecuencia 6893 II | tras ochavo, con préstamos usuarios y sórdidas privaciones. 6894 XXVII | sin colocación, diputado útil y agente infatigable de 6895 X | en las aulas, apenas se utiliza después. Yo, si no es por 6896 V | V -~Agonde madrugó y bajó 6897 XIII | colores, formando las letras V.A. D. L.C.: delicado obsequio 6898 XVI | semejantes a faunos, suben y vacían en la cuba o en el lagar; 6899 VIII | tardó algo en subir y en vaciar sobre la mesa del abogado 6900 VII | en pie sus ademanes eran vacilantes y torpes. Quieto, no notaba 6901 XVXVIII| conocía sus mañas: acudió sin vacilar a los enérgicos vomitivos, 6902 XVII | ritmo pasaba a ser melopea vaga y soñadora como la de algunas 6903 IV | por el almacén de paños vagaban los ahogados suspiros de 6904 I | un tanto cabizbajo, dejó vagar la mirada por las macetas 6905 X | Miró dos o tres veces al vagaroso humo azul, y por fin la 6906 XXII | conciencia sexual; en que el vago presentimiento se trueca 6907 XVII | suspiros, confidencias y vaguedades capaces de empalagar a un 6908 IX | Santa; en política tomó vahos de regalismo. Sin embargo, 6909 III | buena cama dorada, mucha vajilla y un piano. ¿Quedan ustedes 6910 XV | guarnecido con encajes de valenciennes: traje plegado, adherente 6911 XXIV | empeñar; los que llevaba valían tan poca cosa... Si se resolvía 6912 VI | primero y disparando después valientes coces y revolviendo por 6913 II | chocolate a Minguitos; más te valiera no tenerlo muerto de hambre... 6914 XXVII | pucherito y una sopa... No valió nada la cosa: una mojadura... 6915 XX | espumante, impaciente con la valla que le oponían unos peñascos 6916 IX | montura; de repente, entre dos vallados, aparecía un angosto sendero, 6917 XXII | trémulas... Aquel hombre hacía vanos esfuerzos para hablar; la 6918 XV | chiquita, casi sin moño, vaporosa como las de los grabados 6919 XXVI | le pegaban a Segundo un varapalo en regla; pero no de esos 6920 XXVI | en regla; pero no de esos varapalos sañudos, intencionados, 6921 VI | una lluvia de tremendos varazos en la cabeza del animal. 6922 III | de año en año sacudía y vareaba la verde bayeta. Porque 6923 VI | lado iba, honesto a puras vareadas, el jaco. Ya declinaba el 6924 II | poetas regionales, el Lamas Varela, alias Remedia-vagos, y 6925 II | de cultura deficiente y varia. Más intuitivo que reflexivo 6926 I | viandante, embelesado, insistía, variaba las palabras, las combinaba; 6927 XI | a sus orillas dentados y variadísimos helechos, y graciosa flora 6928 IV | miraban sus partidarios. Había variado mucho desde su última estancia 6929 II | Leocadia asistió a ella con varías chicas a quienes había enseñado 6930 Pro | mi opinión, que la rica variedad de la vida ofrece tanta 6931 XXII | Segundo, con hermoso arranque varonil y apasionado, la escudó 6932 XVI | en la bodega, la ancha vasija llena de mosto donde bebiesen 6933 XVXVIII| Sí, mujer.~ ~ - Dame un vasito.~ ~Flores declaraba que 6934 II | paterno, nació aquel pobre vástago, aquel Dominguito contrahecho, 6935 II | corazón los suspiros del vate, los cantos del trovador 6936 III | dicho Méndez de las Vides; vayan ustedes viendo si es autorizada 6937 XXVI | Madrid sin que Madrid los vea, Blánquez vertía y desahogaba 6938 XXIV | escándalo que alborotase a la vecindad... Y había prometido llevar 6939 IV | doblemente don Victoriano la veda, porque nada encontraba 6940 IV | absoluto, pues su enfermedad le vedaba las féculas y los glútenes, 6941 XI | ilusión la melancolía de las vegetaciones palustres que verdeaban 6942 IX | horas del sol los toldos vegetales, y trotaba al amparo de 6943 X | Y qué dicha mayor que vegetar! - respondió el hombre político 6944 X | usted, en lugar de vivir... vegetaríamos. ~ ~ - ¡Y qué dicha mayor 6945 X | contrariado, preguntó con cierta vehemencia:~ ~ - ¿Y Campoamor, y Núñez 6946 VII | una grata frescura. Frases vehementes se atropellaban en los labios 6947 XIII | verificarse la difícil operación. Veíanse las siluetas alumbradas 6948 XII | juventud de Nieves, los veintinueve o treinta años, época terrible 6949 XIV | inhábil nadador lleva las vejigas; y los sarteneros relucían 6950 VIII | siempre a regañadientes, una vela de sebo. Sentado a la exigua 6951 X | voluta de humo del cigarro le velaba los ojos con suave niebla, 6952 XXIII | boticas y entretienen las veladas familiares, en que se discute 6953 I | del crepúsculo comenzaba a velar el paisaje: poco a poco 6954 XXII | De pronto sintió pisadas veloces, juveniles; y Segundo, audaz, 6955 VII | Flores apagaba despacito el velón de cuerda, descalzábase 6956 XVI | ornato, como la desposada sus velos al pie del tálamo nupcial: 6957 XIX | que le aguardaba allí. ~ ~Velozmente le dibujó la fantasía los 6958 II | insensibilidad de las hembras venales; salía de allí desdeñoso 6959 XXIII | más poderosa, la que ni vence la razón, ni borran los 6960 XIX | que el galán asomó bajo el vencedor bárbaro, y en medio de los 6961 VIII | se dice! No, no: luchar y vencer por cualquier medio. ¿Por 6962 X | y Tropiezo y su rutina vencerían acaso a la ciencia. ¿Y si 6963 XXI | desesperando al galán propuesto a vencerlas; y también que llega siempre 6964 VIII | lo consiguió, mas al fin venció la crisis nerviosa, retorciendo 6965 XX | tiene usted que preparar vendajes y tablillas... ~ ~ - Hay 6966 XVXVIII| arsenioso, el matarratones, se vende libremente, más que en la 6967 XVXVIII| en ellos, y al punto la vendedora, creyendo que los deseaba, 6968 XVXVIII| se aseguraba que había vendido sus bienes, y que tenía 6969 XVI | descanso. Para que la gente vendimiadora estuviese dispuesta y animada 6970 XVXVIII| de ferrocarril, y pronto vendrían los ingenieros a estudiarlo. ~ 6971 XIII | tan agradables un colorido veneciano. Cuando volvía a quedarse 6972 II | difuntas. No de otro modo algún venerable académico, saltando de un 6973 XX | menos cuestas. ~ ~ - ¡Sí, vénganos con el otro camino! - exclamó 6974 XXVI | Dice la tía Gaspara que vengas.~ ~ - ¿A qué?~ ~ - A comer.~ ~ 6975 VIII | ande ya... Si justamente vengo a eso, hombre. ~ ~- Si se 6976 XIII | heteróclita facha, de forasteras venidas del Borde, tipos todos que 6977 XXVI | tomito acabado de poner a la venta. Y ni una línea más, ni 6978 IV | casa de Agonde se abrió, ventiló y barrió, saliendo por sus 6979 XXIII | seres en la plenitud de su ventura, aunque próximos a concluir 6980 XIX | la tendencia a idea les venturas que atormentaba su espíritu, 6981 VII | Dios. De modo que no me verán el pelo en las Vides. ~ ~ 6982 XIX | quedaría un grato recuerdo del veraneo... El caso era evitar, evitar... ~ ~ 6983 VIII | del privilegio de decir, verbi gracia, mi córazon en vez 6984 V | articuló dos palabras, un verbo y un sustantivo. ~ ~- ... 6985 XVIII | por Primo Genday, que muy verboso, salivando y riendo, recordaba 6986 III | reflejos azules, rojos y verde-esmeralda de sus redomas; por donde 6987 XI | vegetaciones palustres que verdeaban en la sobrehaz del gran 6988 IX | en la cima del monte el verdor más sombrío de los pinares. 6989 I | tinta sobre la claridad verdosa del horizonte. ~ ~Un hombre 6990 XX | piedras a modo de coléricas y verdosas sierpes imbricadas de plata. 6991 VI | inyectadas venas. De sus verdosos ojos, el uno estaba como 6992 IX | al amparo de un túnel de verdura, un emparrado alto sostenido 6993 XI | asegurando que por las veredas y los atajos era mucho más 6994 VI | sombreradas y hasta un ¡viva! vergonzante, salido no de dónde. 6995 XX | muy torpe para andar por vericuetos... ~ ~Segundo la ofreció 6996 XIII | arder libremente la mecha y verificarse la difícil operación. Veíanse 6997 VII | laca, unas tenacillas de vermeil, dos cucharillas de plata, 6998 VI | haremos?... ¿Vendrá gente a vernos?... ¿Hay jardín?... ~ ~- 6999 XVXVIII| Mostró aquellos días gran versatilidad e hizo mil planes; habló 7000 XIX | Molende... ¡juy! Da gusto vérsela bailar.~ ~ - ¿Y la pareja?~ ~ - 7001 IV | desdeñosamente las cejas nuestro versificador, y miró a la esposa del 7002 XXVI | autor gran facilidad para versificar. La Época, en lo más rezagado 7003 VIII | tus finezas a veces por no verte llorar a lágrima viva. Pero 7004 VII | deprisa y mal en la tinaja del vertedero, llena de agua sucia, irisada 7005 XXVI | Madrid los vea, Blánquez vertía y desahogaba toda la bilis 7006 IX | Descendió una cuesta más vertical que horizontal, y se halló 7007 XVXVIII| calizos que forman una de las vertientes del Avieiro, y el ácido 7008 XIII | poco se puso a dar vueltas vertiginosas, abriéndose y rodeándose 7009 XX | Allá, en el fondo de su vértigo, vio el río terrible y mugidor, 7010 X | deleite el fresco aliento vespertino, precursor del rocío vital 7011 XIV | mayor parte, hace años, se vestían en el pinar que está junto 7012 XV | feo ingreso, y recordó el vestíbulo y la escalera de los duques 7013 VIII | se apuran hasta la suma vetustez. Al cruzar un corredor vio 7014 XVIII | además pensaba instalar, por vía de ensayo, un lagar con 7015 XXVI | de la cruz... Recorrió el vía-crucis, en toda la extensión de 7016 VI | Verás, verás.~ ~Los viajeros salían ya y comenzó a disponerse 7017 I | Ambición! ¡Amor!». El nocturno viandante, embelesado, insistía, variaba


supon-viand | vias-zurci

IntraText® (V89) Copyright 1996-2007 EuloTech SRL