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Emilia Pardo Bazán
El cisne de Vilamorta

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
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     Parte
7018 IV | acciones del Banco y de vías férreas, en cuyo consejo 7019 XX | las copas de los pinos que vibraban, se cimbreaban y gemían 7020 Pro | hombre, no hay cuerda que no vibre, no hay carácter verdaderamente 7021 IX | roce de sus copas para que vibren de un modo especial y tengan 7022 V | mandaría a usted a Carlsbad o a Vichy... pero no siempre están 7023 XV | y las moléculas de sudor viciaban el aire, y el piso del salón 7024 II | bardo. Fue la lectura su vicio secreto, su misteriosa felicidad. 7025 II | juergas. Sin embargo, no era vicioso. Hijo de una madre histérica, 7026 II | Lamartine, a Proudhon, a Víctor Hugo. Fue su cerebro como 7027 XX | duda a buscarles y a cantar victoria. Nieves, al recobrar los 7028 XIX | objeto indispensable. ~ ~ - Victoriña, las postizas.~ ~Corrió 7029 XIII | con su estrépito de murga victoriosa. Hallábase la plaza consistorial 7030 VII | la vida? ~ ~- Lo mismo, vidiña, tesoro.~ ~- ¿Me has de 7031 VI | Era el señor de las Vides viejecito, seco lo mismo que un sarmiento. 7032 III | Era el alcalde de esos viejos séquitos, gastaditos como 7033 VIII | Ella sería tan dichosa viéndole triunfar, eclipsar a Campoamor, 7034 XXVII | objeto; pero, en realidad, no viéndolo poco ni mucho... Un remordimiento, 7035 I | pinos, acariciados por el vientecillo manso de la noche, y el 7036 XIII | sin misericordia pechos, vientres y espaldas de personas instaladas 7037 XVXVIII| no muy cabal de juicio. Viéronla rondar la casa de Segundo 7038 XXVI | dedicatoria que no me gustaba que viese ella que podías haberla 7039 VIII | La vieja, parecida a un vigilante perro, interceptaba la puerta, 7040 XXII | del día, el sueño de la vigilia, la juventud de la madurez 7041 XVXVIII| la cabeza, débil con las vigilias, con el poco comer y el 7042 II | estigma del pasado, después el vigoroso y entrañable cariño maternal. 7043 VII | VII -~Al paso que distribuía 7044 VIII | VIII -~Hasta muy tarde no sopló 7045 IV | varón. ~ ~ ~Notose en la villa movimiento desacostumbrado. 7046 XXIII | casas en construcción. Las villitas así, en invierno, son capaces 7047 I | arrastrar, y casi subir en vilo la escalera, hasta una Balita, 7048 IX | tiempos, aquellas anticuadas vinagreras milagrosas de donde por 7049 XIII | lentitud y silencio, lucecillas violadas, verdes y rojas, igual que 7050 XXIII | dictar a Leocadia actos de violencia y arrancarle rugidos de 7051 XII | algún lance rápido, alguna violenta e irritante aventura que 7052 XIII | no se deshacía, levantose violentamente, poseído de repentino frenesí, 7053 XXVI | causan a los que sufren algún violento choque moral, un desengaño. ~ 7054 XX | Nieves y él, le acometían violentos impulsos de gritar: - «Nieves, ¡ 7055 XX | ceniciento que tiraba a violeta por lo más alto y remoto; 7056 XVXVIII| al contacto de tierras vírgenes, al duro acicate de la necesidad 7057 XIX | pasmo. Reíase Teresa, con viriles y sonoras carcajadas, jurando 7058 V | allí se advertía era la virilidad; pero atormentada, exhausta, 7059 V | renombre de poseer estupendas virtudes medicinales para los ojos! 7060 XIII | acelerados latidos de la víscera, Segundo encontró la dureza 7061 X | caballeros antiguos, con la visera calada. Pero como no es 7062 IV | mostraba impresas en signos visibles las zozobras de la lucha 7063 I | columbraba una luz, tamizada por visillos de muselina, y la fachada, 7064 XI | postrera carta, hasta que se vislumbraba y adivinaba, primero la 7065 XXI | chispas de electricidad y vislumbres fosfóricas. Y luego él siempre 7066 XIII | de tinglados que hacían vistosa confusión de colorines chillones 7067 XVXVIII| papeles que la importancia vitícola del Borde reclamaba un ramal 7068 XXVI | Ante esta conducta de la viudita, conjeturo que tú debes 7069 VI | humedecido, con truhanesca vivacidad. El pelo, blanco de plata, 7070 XIII | obscenos dibujos, subía listo y vivaracho desde una esquina de la 7071 VI | extraordinaria su alegría, tan vivas sus demostraciones al verle 7072 II | los pretendientes y siguió viviendo sola, con Minguitos y Flores, 7073 X | Ah!, si su madre de usted viviese, ahora le estarían naciendo 7074 XIII | mamarracho mientras ellos viviesen, y que ellos echarían otro 7075 XXII | dificultades, y don Victoriano aún vivió unos días. A las veinticuatro 7076 Pro | individuo. Sucédele lo que a la vocación monástica: menos casos se 7077 Pro | casos se dan hoy de tales vocaciones que se daban, por ejemplo, 7078 I | poesía ambiente, cesó de vocear preguntas y exclamaciones, 7079 XIII | en la plaza se oía gran vocerío, el rumor de la ansiedad. 7080 I | estrofas del poeta. Al oír las vociferaciones y carcajadas opacas que 7081 X | cuerpo todo, llamó, gritó, vociferó: ~ ~ - ¡La traigo buena... 7082 XXVI | tan seria, que yo me quedé volado y sin saber qué hacer... - ¡ 7083 XIII | grato y ligero el de los voladores que a porfía se iban persiguiendo 7084 XXII | sacudió: ~ ~ - Anda, chico, volando a Vilamorta... Dile a Doroteo 7085 III | de aquí? ¿Tú no quieres volar a otra parte? ¿Tú no le 7086 XIII | inflarle el vientre para que volase. ~ ~Nieves contemplaba atentamente 7087 I | inmundicias y residuos culinarios, volcados allí sin escrúpulo por los 7088 XXIII | que siendo insaciable, volcánica, desesperada, lejos de dictar 7089 XIII | meterse en el corro para volcar las mechas e impedir que 7090 XIII | igual que si los angelitos volcasen desde arriba una caja llena 7091 I | perejil! Aguarda, aguarda. ~ ~Volcó su silla baja por andar 7092 IX | a Holbach, a Rousseau, a Voltaire y los catorce tomos de Feijóo. 7093 IX | sin moverse de un sitio, volteando la cuerda tan rápidamente, 7094 II | sobre el fuego y el airado voltear del molinillo en el remolino 7095 II | alias Remedia-vagos, y otros volúmenes no menos heterogéneos. No 7096 XXV | le entregaron una carta voluminosa, certificada. ~ 7097 X | el sol, cierta beatitud voluptuosa, cual si gozase un sueño 7098 X | propicio el momento. La voluta de humo del cigarro le velaba 7099 XIII | hecho mil veces cuando niño; volvería a hacerlo ahora; estaba 7100 VIII | de la bota y del saco, volverían inmediatamente, a fuer de 7101 XXVII | que pensé que nunca iba a volverle el apetito... En este tiempo 7102 I | hermoso. Fui a Penas-albas y volví por Santa Margarita... Una 7103 VIII | ahora y tú después me los volvías. ~ ~Segundo se irguió con 7104 XIII | de lánguido y apabullado, volvíase turgente por algunas partes. 7105 XXVII | gustaba que los diputados volviesen por el distrito: ¿de qué 7106 IV | glucogénico; y al decir esto, volviose hacia Agonde, que aprobó, 7107 XVXVIII| convulsivos esfuerzos para vomitar, un frío sudor inundaba 7108 XVXVIII| vacilar a los enérgicos vomitivos, al emético, al aceite... 7109 XVXVIII| conquistando a América, el vómito negro? ¿Se quedará por las 7110 XVXVIII| Cuando las náuseas y los vómitos cesaron, sobre la mortal 7111 VI | porque su padre dispone de votos...! ~ ~Mientras cavilaba 7112 VIII | diáfanas y azules con que vuela la mariposa becqueriana! ~ ~ 7113 XIV | rostro... A Nieves le dio un vuelco la sangre. ¿Sabría algo 7114 XIII | cientos de rostros humanos vueltos hacia arriba, disfrutando 7115 VI | En familia! Cuando Nieves vuelva a Madrid este invierno, 7116 VIII | pundonor y dignidad: ~ ~- No vuelvas a proponerme cosas por ese 7117 V | observar régimen: veremos cómo vuelve usted en otoño...». ¡Qué 7118 III | con el tío Genday. ~ ~- ¿Vuelves pronto?~ ~- En seguida.~ ~ 7119 XXII | Vaya usted!~ ~ - ¿Vuelvo?~ ~ - No... déjeme usted 7120 XIII | Fueron los primeros cohetes vulgares y sin novedad alguna; un 7121 XXIII | la prosa de sus facciones vulgarísimas imprimía el dolor sello 7122 XI | XI -~Ocho o diez días mediaron 7123 XII | XII -~Era Nieves lo que suele 7124 XIII | XIII - ~La proximidad de las 7125 XIV | XIV -~Nieves pasó la noche intranquila, 7126 XIX | XIX -~Respiró Nieves. Estaba... 7127 XVI | XVI -~¡Gran día en las Vides 7128 XVII | XVII -~Segundo fue el último 7129 XVIII | XVIII -~No hablaban de versos 7130 XX | XX -~Como se prolongaban tanto 7131 XXI | XXI -~Como por tácito acuerdo, 7132 XXII | XXII -~Y en efecto, la había 7133 XXIII | XXIII -~Sobre Vilamorta ha caído 7134 XXIV | XXIV -~No vaciló Leocadia al 7135 XXV | XXV -~¡Con qué interés leía 7136 XXVI | XXVI -~Al abrirla cayeron varios 7137 XXVII | XXVII -~¡Qué paseo el suyo por 7138 XVXVIII| XXVIII -~EL Cisne ha dejado su 7139 XIII | firme plancha del corsé. Yal fin el cansancio pudo más, 7140 XIV | por la proximidad de las yeguas, se encabritaba exhalando 7141 XI | la porra de un basto, la yema de huevo de un oro, la cola 7142 XVXVIII| mimado tanto de pequeño, no yendo a verle ni un solo día a 7143 IX | verbigracia, campeche y yerba mora. Él se contentaba con 7144 XXIII | tersos cristales sobre las yerbas de los linderos y endurece 7145 XX | para la muerte... Era la yerta boca de Nieves, desmayada 7146 VII | recetaron fricciones de yodo, mucho fosfato de cal y 7147 I | Quién soy yo?~ ~- ¡Soy yoooó!~ ~A estas interrogaciones, 7148 XXIII | ponchera la llama color de zafiro del ponche; a su reflejo 7149 XV | herradura de brillantes y zafiros. El hermoso pelo rubio, 7150 VIII | fuera. La tía Gaspara se zafó, mientras el abogado recibía 7151 XVXVIII| renuncia a preciarse de zahorí? - que ya le llamó a ella 7152 III | abrió la puerta con toda la zalamería de una fámula de solterón 7153 XIII | baile, ya el mosconeo de la zanfona, ya una triste y prolongada 7154 XIX | más complicados y rendidos zapateos, dobló la rodilla ante la 7155 IV | reunidos. De la tienda del zapatero salían trinos melancólicos 7156 XIX | el tobillo y haciendo mil zapatetas, al par que tocaba briosamente 7157 I | agostadas y los polvorientos zarzales que crecían al borde del 7158 XI | borde de los setos, maduras zarzamoras, bellotas de roble, erizos 7159 XVI | cantaban trozos de anticuadas zarzuelas, como El juramento y El 7160 X | cuando menos lo piensa, ¡zas!, se encuentra enfermo, 7161 X | sol estaba distante del zenit, el calor era menos pesado. ~ ~ - ¡ 7162 I | sol poniente extendía una zona de fuego, sobre la cual 7163 XVXVIII| negro? ¿Se quedará por las zonas tropicales arrastrando coche, 7164 V | la cogió del regazo un zoquete de pan diciéndola: ~ ~- 7165 IV | hablaba de su niñez, de los zoquetes de pan untados con manteca 7166 VII | eres muy disimulado y muy zorro. Todo te lo guardas en el 7167 XIII | rumor, un hondo rumor de zozobra... ~ ~La cuerda había sido 7168 VII | de Segundo. Las moscas, zumbando, se posaron en el techo 7169 VIII | náusea ver a aquellos bichos zumbar, tropezarse en la cálida 7170 I | ni se oían los rumores y zumbidos que revelan la proximidad 7171 III | del boticario, maleante y zumbón como él solo. Cierta noche 7172 I | cuero, henchido sin duda de zumo de vid; y como todos andaban 7173 II | todo y bueno solamente para zurcir versos? No era delito zurcirlos, 7174 II | zurcir versos? No era delito zurcirlos, pero así... cuando no hubiese


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