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| Miguel de Cervantes Saavedra Novela del amante liberal IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Parte
1001 V | aventajado a los muchos haberes que el bergantín llevaba; 1002 III| aunque podía ser que por haberla gozado la tuviese en menos; 1003 IV | cristiano la tuviese en poco por habérsela declarado. Preguntóle Leonisa 1004 III| llevaste tú la ventaja en haberte declarado primero, y esto 1005 IV | desconocida, sino porque habías acabado con la tragedia 1006 V | alcanzada de los enemigos. ~ ~Habíase hallado en la galeota una 1007 III| discretos y ambos poetas; y, habiéndola visto el andaluz, comenzó 1008 V | ofreciéndole montes de oro, y habiéndole dado a Ricardo de balde, 1009 II | había virado un gran trecho, habiéndose desviado de las peñas un 1010 I | deseada libertad. Así que, no habiéndote quitado la mala suerte las 1011 I | ciudad donde su antecesor habita hasta que él salga della 1012 IV | oír estas razones: ~ ~ - Habla paso, Mario, que así me 1013 I | ya perdida Nicosia; y así hablaba con ellas, y hacía comparación 1014 III| con que de Cornelio había hablado; todo lo cual fue píctima 1015 III| los llamas, que después hablaremos en otras cosas que sean 1016 IV | como él diese comodidad de hablarla. ~ ~ - Ésa daré yo a Mario 1017 IV | combates como he sufrido. El hablarnos será fácil y a mí será de 1018 IV | granjeaba en la comodidad de hablarte, porque veas, Leonisa, el 1019 IV | señora, que yo le vea y hable, que te diré quién es y 1020 V | mujer. ~ ~En este tiempo habló otra vez Ricardo con Leonisa 1021 II | dijo Ricardo - ; quizá te habré menester si acaso el guardián 1022 I | extraordinarios sentimientos; y háceme creer esto el saber yo que 1023 V | daba, que se ofrecieron de hacerlo en la primera comodidad 1024 III| porque el decirlos o el hacerlos requieren ánimos de ánimos 1025 II | te conviniere, como suele hacerse con el enfermo, que pide 1026 | hacia 1027 III| dar conmigo mis contrarios hados, por lo cual os ruego, señor, 1028 V | quiero que no se me haga de mal mostrarme desenvuelta, 1029 V | era la confusión en que se hallaba, aunque le quitó presto 1030 III| Leonisa le había pasado; y, hallándole, se lo contó todo punto 1031 I | que se atreva, no sólo a hallarle remedio, pero ni aun alivio. 1032 V | cadí en aquel punto por hallarse en Nicosia toda la esperanza 1033 V | todos los circunstantes. Hallóse presente el obispo o arzobispo 1034 II | porfía, digo que cansados, hambrientos y fatigados con tan largo 1035 I | de tus ojos la causa que hará que los míos vivan en perpetuo 1036 IV | darle indicios de mi deseo, haráslo por el mejor modo que pudieres. ~ ~ 1037 V | suspensos sin saber lo que harían, temiendo y esperando el 1038 IV | hermosa Leonisa!, que no hayan sido verdad las nuevas que 1039 IV | entrañas, porque las tenía hechas ceniza por la cautiva. Ido 1040 | hemos 1041 II | Turco (que, como sabes, es heredero de los que no le dejan en 1042 I | guardarme; porque, en efeto, herí siete o ocho de los que 1043 IV | respecto que si fuera su hermana, y aun más. Estábamos escondidos 1044 II | Éste es, ¡oh Mahamut hermano!, el triste suceso mío; 1045 II | derramaba abundancia de hermosas lágrimas, y, torciendo sus 1046 II | el remo, y dos muchachos hermosísimos, de nación corsos, y a mí 1047 I | a mi parecer, debido al hermoso rostro que tenía delante, 1048 V | qué paraba aquella grande herrería que sonaba; y, viendo cómo 1049 IV | precio excesivo, si no le hiciera liberal el amor que el judío 1050 III| dificultosa les mandara, hicieran lo mismo: tanto es el respecto 1051 II | partir las presas que se hiciesen por mitad, a mí, en precio 1052 IV | atreves a hacer lo que nunca hiciste, que es llegarte a mí, llega 1053 V | hasta hoy dura en los muchos hijos que tuvo en Leonisa, que 1054 III| llorar endechas, como cantar himnos, y todo es decir versos; 1055 V | otras a Leonisa, que con hincarse de rodillas ante ella y 1056 III| y tales señas, a la cual holgaría de hallar para rescatarla, 1057 V | de lo cual sus padres se holgaron en estremo. ~ ~El cadí volvió 1058 IV | irse a casa de sus padres a holgarse con ellos los días que gustase. 1059 II | hasta cumplir el rescate. Holgóse desto Yzuf, pensando hallar 1060 I | verdad, le tienen sobre sus hombros nuestros pecados; quiero 1061 IV | desengañada, fuese, con ser honesta, más humana. Vete con Dios, 1062 V | de mis ardientes cuanto honestas importunaciones; en lo cual 1063 III| quien siempre sirvió en honrosos cargos de la guerra. Digo 1064 III| y que la aconsejaba se hubiese bien con Halima, la mujer 1065 I | llegando la gente que por la huerta andaba, y se pusieron a 1066 II | abundancia, que llegaron a humedecer el suelo. Acompañóle en 1067 IV | llana es mi condición y cuán humilde, especialmente para adorarte; 1068 V | mis padres, a quien ahora humilmente, como es razón, suplico 1069 III| viéndole suspenso, como si le hurtara la media copla de la boca, 1070 V | industria fuese más cubierto su hurto. El cadí, que conoció las 1071 I | Parte I~ - ¡OH LAMENTABLES ruinas 1072 II | partido, y sin remedio alguno íbamos a embestir en ella, y no 1073 IV | vino a poder de su amo. Íbanse los días, y el deseo de 1074 IV | hechas ceniza por la cautiva. Ido Alí lleno de falsas esperanzas, 1075 V | Reconciliáronse con la iglesia Mahamut y Halima, la cual, 1076 I | nadie sino por su propia ignorancia. En los pocos años está 1077 I | Juntamente con esto, no ignoras el deseo encendido que tengo 1078 V | libertad alcanzada el sin igual gusto que tengo, sino del 1079 II | su camino. Iban los remos igualados en la crujía y toda la gente 1080 V | al que a éste se le puede igualar, es el que se recibe de 1081 II | Parte II~»Estando en este tan manifiesto 1082 III| Parte III~Admirados desta primera 1083 V | de mí enamorado y celoso, imagina que fue tan honesto como 1084 V | contentaran; con todo esto que se imaginaban, temían la insolencia de 1085 I | afligidos, que, llevados de sus imaginaciones, hacen y dicen cosas ajenas 1086 IV | sus esclavos, y, con la imaginada alegría, ofreció desde luego 1087 V | industria que él se había imaginado de hacer muerta la cautiva 1088 I | desventura, no es mucho que imagine que tu pena procede de otra 1089 II | ancho mar, seguro que ningún impedimento le estorbaría su camino. 1090 V | enamorado moro arrojaba impelía con mayor fuerza las velas 1091 IV | arrojarme, que otro turco me impelió y me arrojó tras Yzuf, donde 1092 III| parecía cosa imposible ver tan impensadamente delante dellos a la que 1093 I | va como digo, todo este imperio es violento, señal que prometía 1094 II | esclavo de Hazán, no se le impidió la entrada. ~ ~Entraron 1095 IV | replicó Halima - , no importa que esté en casa de mis 1096 II | todos de cosas de tan poca importancia, que las más despachó el 1097 V | la enfermedad de Leonisa, importunó a sus esclavos que otro 1098 V | Mahamut y Halima, la cual, imposibilitada de cumplir el deseo de verse 1099 III| quien con más efeto hizo impresión la maravillosa luz que había 1100 I | pusieron a escuchar otros más impropios que a Cornelio dije; el 1101 III| por muerta. ~ ~Quedó a la improvisa vista de la singular belleza 1102 II | a Hazán, y él con menos inclinación le saludó. Luego se entró 1103 IV | corredores subía. Tenía la cabeza inclinada sobre la palma de la mano 1104 II | rodearon todos, y Alí Bajá, inclinando el cuerpo, hizo reverencia 1105 I | En los pocos años está la inconstancia mucha; en los ricos, la 1106 IV | su deseo; y que, para el inconveniente que se podía ofrecer de 1107 IV | y si te pareciere darle indicios de mi deseo, haráslo por 1108 III| cayó Ricardo muy enfermo y indispuesto, que su amo me lo dejó, 1109 I | sus amores, ni estimar lo inestimable, ni conocer lo que conocen 1110 II | ofrecían, amenazando de inevitable muerte a nuestras vidas. 1111 I | arrogante por su gallardía, inexperto por su edad poca, confiado 1112 V | detenerse, pasaron por los infamados riscos Acroceraunos; y desde 1113 V | esto que he dicho quiero inferir que yo le ofrecí mi hacienda 1114 I | todo lo dicho quiero que infieras y que consideres que te 1115 IV | Ricardo - , y agradézcote infinito el desengaño que me has 1116 III| aconsejándola y ayudándola con su ingenio y con sus fuerzas; advirtióla 1117 V | no todas las mujeres son ingratas, mostrándome yo siquiera 1118 V | vista de la cual y de la insigne isla de Malta volaron, que 1119 V | bergantín del cadí venía con insignias y banderas cristianescas, 1120 V | ánimo cruel y una condición insolente. Pusiéronse en defensa, 1121 V | movido a acometer tan grande insulto? ¿Cómo, por cumplir el apetito 1122 V | El cadí, que conoció las intenciones de los amantes y traidores, 1123 IV | te adora; hame puesto por intercesora de su deseo. Si a él quisieres 1124 II | cristiana; quizá, llevado del interese, mudaría de intención y 1125 IV | Halima. Hame puesto a mí por intérprete de sus pensamientos; acepté 1126 I | le hacen sin que él pueda intervenir a valerse de sobornos ni 1127 I | y enrede tu yedra a ese inútil tronco que te busca; peina 1128 I | que luego hice, que fue irme al jardín donde me dijeron 1129 V | estendió por todos los de Italia y de otras muchas partes, 1130 III| preguntar a Leonisa, en lengua italiana, que de qué lugar era. La 1131 IV | Parte IV~En esto, vino el guardián 1132 I | publicar a voces la fe de Jesucristo, de quien me apartó mi poca 1133 V | muchos días la dieron muchos juegos y regocijos que hicieron 1134 II | son en esto, el cadí es el juez competente de todas las 1135 II | como mi mayordomo no tenía junta tanta cantidad de dineros, 1136 II | consuele, y quiero que, juntándose a la vida del cautiverio, 1137 II | tres días de término para juntarlos, con intención de malbaratar 1138 II | que mi estrella me puso de juntarme con él, como mis buenos 1139 I | estamos, pudiéramos lamentar juntas nuestras desgracias, y quizá 1140 V | liberal de lo ajeno: ¿qué jurisdición tengo yo en Leonisa para 1141 I | vez, aunque no para tan justa defensa como la en que os 1142 I | ésa es por quien tú me has juzgado por loco o, por lo menos, 1143 I | Parte I~ - ¡OH LAMENTABLES ruinas de la desdichada 1144 I | donde estamos, pudiéramos lamentar juntas nuestras desgracias, 1145 V | cuatro días descubrieron la Lampadosa, y luego la isla donde se 1146 III| el tu rostro, Aja, ~ dura lanza de Mahoma, ~ que las mis 1147 V | vista de Alejandría de golfo lanzado, y, sin amainar velas, y 1148 I | desventura, por ser ella tan larga y desmedida, que no se puede 1149 V | por cumplir el apetito lascivo del que aquí os envía, queréis 1150 IV | te tuve más envidia que lástima; y no por quererte mal, 1151 II | mar descubrió seis velas latinas, y entendió, como fue verdad, 1152 II | guisando de comer, cuál lavando su ropa; y, zarpando con 1153 V | hallaron a menos de una legua de la ciudad, y, bogando 1154 II | saltaron en tierra a hacer leña y carne, como ellos dicen; 1155 V | ligereza navegaba el dichoso leño. ~ ~En resolución, bajando 1156 I | ánimo; esta Leonisa, para mí leona y mansa cordera para otro, 1157 I | derribaron, os podéis ver levantados. Mas yo, desdichado, ¿qué 1158 V | consigo para que ayudasen a levantar el bajel, y con ellos y 1159 I | ociosos tuyos, ¿por qué no te levantas de ese estrado de flores 1160 II | antes de haber hecho con sus levantes la cuenta del despojo, y 1161 I | todas estas razones jamás se levantó Cornelio del lugar donde 1162 II | aquellos que ellos llaman leventes, y de los mejores y más 1163 I | han de romper y faltar las leyes y fueros que en semejantes 1164 IV | Halima, de quien deseaba librarse más que de la muerte. ~ 1165 V | fin, quedaron contentos, libres y satisfechos; y la fama 1166 IV | ventura la voluntad tan ligera que se pueda mover y llevar 1167 IV | queda con más pureza y más limpio. Conténtate con que he dicho 1168 I | edad poca, confiado por su linaje, ha de querer, ni poder, 1169 III| quedarse esento de la amorosa llaga el del cadí, que, más suspenso 1170 I | dicho quién es y cómo se llama? Sin duda creo, o que no 1171 IV | conoció ser turcos los que los llamaban, ellos contaron sus desgracias, 1172 II | que era un renegado griego llamado Yzuf, pidió por Leonisa 1173 III| los de su vida, siempre llamando entre sí a una Leonisa, 1174 II | nuevo maldije mi ventura y llamé a la muerte a voces; y eran 1175 IV | te dará a entender cuán llana es mi condición y cuán humilde, 1176 IV | contenta y satisfecha del llano proceder de Ricardo, y él 1177 I | vivan en perpetuo y doloroso llanto. Llégate, llégate, cruel, 1178 II | aquellos bárbaros estaba. ~ ~»Llegados, pues, como digo, a la ciudad, 1179 II | peñas un buen trecho, y llegádose a una punta de la isla; 1180 II | partición si Fetala no se llegara a mí y me dijera en italiano: '' 1181 IV | que nunca hiciste, que es llegarte a mí, llega y verás que 1182 III| y manos asimismo venían llenas de gruesas perlas. El vestido 1183 IV | por la cautiva. Ido Alí lleno de falsas esperanzas, y 1184 II | llegamos juntos a la marina. Llevábala de la mano su nuevo amo 1185 II | por la cristiana; quizá, llevado del interese, mudaría de 1186 I | condición de afligidos, que, llevados de sus imaginaciones, hacen 1187 V | pues era de creer que, llevando tantas riquezas consigo 1188 IV | ánimo se arrojó a la mar, llevándome tras sí. Yo no tuve ánimo 1189 II | se apartaba de nosotros, llevándose consigo la mitad de mi alma, 1190 IV | comprado este cadí para llevarme a presentar al Gran Turco, 1191 III| chusma y mis esclavos que la lleve. ~ ~Azoróse con estas razones 1192 III| ahogado, cuya muerte siempre lloraba y siempre plañía, hasta 1193 III| soy la sin ventura que él lloró por muerta; y sabe Dios 1194 IV | la muerte en pago de sus locos pensamientos. Ofreciósele 1195 II | pensamientos que en aquella luenga y amarga noche tuve y pasé, 1196 V | tener, llegar después de luengo cautiverio salvo y sano 1197 V | plega al cielo que sea por luengos y felices años. Yo, sin 1198 I | que te traen por estos lugares tus continuos pensamientos. ~ ~ - 1199 V | aquella noche infinitas luminarias, y otros muchos días la 1200 IV | ofreciéndole de alcanzar la luna del cielo, cuanto más a 1201 IV | dejar pasar primero dos lunes, antes que concediese con 1202 III| impresión la maravillosa luz que había descubierto, fue 1203 I | conocer lo que conocen los maduros y experimentados años? No 1204 II | juntarlos, con intención de malbaratar mi hacienda hasta cumplir 1205 V | grandes voces a decir su maldad, diciendo: ~ ~ - ¿Qué es 1206 II | corazón de nuevo, y de nuevo maldije mi ventura y llamé a la 1207 V | grande insolencia? ¿Cómo, maldito, has osado poner las manos 1208 V | del cadí y con su mismo maleficio, ya se les embotaron los 1209 III| advirtióle la tibieza y la malicia con que de Cornelio había 1210 I | sido por haber estado muy malo; pero ya está mejor y saldrá 1211 II | amenazó que, si no callaba, me maltrataría. Reprimí las lágrimas, recogí 1212 II | ingrata fortuna, no cansada de maltratarme, ordenó que estando desde 1213 II | los unos y los otros me maltraten y persigan de suerte que, 1214 V | puedo; sólo confirmo la manda de mi hacienda hecha a Leonisa, 1215 V | obedientes, habían hecho su mandamiento. ~ ~Satisfecho de lo que 1216 III| años, pues hoy comienzas a mandar y a gobernar este riquísimo 1217 III| cosa más dificultosa les mandara, hicieran lo mismo: tanto 1218 IV | días; y, estando fuera, mandaré al portero que deje entrar 1219 III| dijesen ni preguntasen, mandaron al judío que hiciese que 1220 IV | en la primera cosa que me mandaste dejaste de ser obedecida, 1221 II | II~»Estando en este tan manifiesto peligro, cercado de mis 1222 I | Leonisa, para mí leona y mansa cordera para otro, es la 1223 V | nuevo causó admiración y maravilla. Vistióse asimismo Ricardo 1224 II | por el faro de Micina, con maravilloso espanto de los que iban 1225 IV | de una escalera grande de mármol que a los corredores subía. 1226 II | más rica mora de Fez ni de Marruecos, que en aderezarse llevan 1227 V | dieron antes a robar que a matar, ninguno quedara con vida. 1228 II | las causas, si no son las matrimoniales, se despachan en pie y en 1229 I | un día del mes pasado de mayo, que éste de hoy hace un 1230 III| suspenso, como si le hurtara la media copla de la boca, la prosiguió 1231 IV | nos han traído: a ti a ser medianera de un imposible, que en 1232 I | cuentes, como ha menester el médico la relación del enfermo, 1233 III| alguno, he menester buscar medios de tenelle, de lo que tú 1234 I | desmedida, que no se puede medir con razón alguna; con todo 1235 I | resplandecientes soles, y sus mejillas purpúreas rosas, sus dientes 1236 II | la vista de Trápana, de Melazo y de Palermo, embocó por 1237 I | y rizos cabellos, de voz meliflua y de amorosas palabras, 1238 II | cautiverio, los pensamientos y memorias que jamás me dejan de la 1239 I | los otros cuatro bajaes menores, como si dijésemos ante 1240 II | Mahamut!, en contarte por menudo los sobresaltos, los temores, 1241 IV | isla, donde podía vender su mercaduría tan bien como en Xío, en 1242 IV | riquísimo mercader, y toda la mercancía del bajel, o la más, era 1243 III| esta isla, donde vino con mercancías, porque es mercader de Rodas, 1244 V | Nuestro Señor de las grandes mercedes que en nuestra desgracia 1245 IV | te lo ruego y por lo que merecen deseos de mujer declarados. ~ ~ 1246 V | piadoso cielo, sin ningún merecimiento nuestro, nos ha vuelto a 1247 I | los cargos y oficios por merecimientos, sino por dineros: todo 1248 I | alcancé a saber que un día del mes pasado de mayo, que éste 1249 V | la desgracia que algunos meses ha en el jardín de las Salinas 1250 IV | cristiana, a lo menos de aquella mezcla de lenguas que se usa, con 1251 II | Palermo, embocó por el faro de Micina, con maravilloso espanto 1252 | mientras 1253 V | que en la ciudad son de milicia, y la gente de a caballo 1254 V | soldados de un mismo capitán y militado debajo de una bandera; y, 1255 II | catorce horas nos vimos a seis millas o siete de la propia isla 1256 V | armas en tu cadí, y en un ministro de Mahoma? ~ ~Estas palabras 1257 II | que desde la tierra los miraban. ~ ~»En fin, por no ser 1258 I | antes se estuvo quedo, mirándome como embelesado, sin moverse; 1259 II | galeota, volvió los ojos a mirarme, y los míos, que no se quitaban 1260 IV | instante de gloria que gozo en mirarte, que otra ventura, como 1261 I | hacía comparación de sus miserias a las suyas, como si ellas 1262 IV | provechosa. Estaba tan ciego el mísero y anciano cadí que, si otros 1263 | mismas 1264 IV | sustentáronse con el bizcocho mojado que la mar echó a la orilla, 1265 III| cuando el sol asoma ~ por una montaña baja ~ y de súpito nos toma, ~ 1266 V | la esclava, ofreciéndole montes de oro, y habiéndole dado 1267 I | tranquilidad y sosiego, gozando sus moradores en ella de todo aquello 1268 III| competían: cosa nueva en las moras, que siempre se precian 1269 I | Contenta estarás, ¡oh enemiga mortal de mi descanso!, en tener 1270 I | estaría mi alma de dos tan mortales pestes combatida! Disimulaban 1271 V | Alí Bajá? ¿Cómo, siendo tú mosolimán (que quiere decir turco), 1272 V | turco - , siendo vosotros mosolimanes, embestís y robáis a ese 1273 V | que tan serena y clara se mostraba, que parecía que estaba 1274 V | las mujeres son ingratas, mostrándome yo siquiera agradecida. 1275 I | su empresa, aunque más le mostrara resplandecientes armas y 1276 IV | tan ligera que se pueda mover y llevar donde quisieren 1277 III| Señor, cuanto lo hago sin moverme a ello interés alguno; y, 1278 I | mirándome como embelesado, sin moverse; y a las levantadas voces 1279 I | poco, en que no quieres moverte a defendelle por no ponerte 1280 IV | revolviendo entre sí mismo, se movía poco a poco, y, con temor 1281 V | Hazán, ¿qué demonio os ha movido a acometer tan grande insulto? ¿ 1282 V | los soldados de Hazán, y movidos de temor que los soldados 1283 V | padres, que, atentos a que le moviesen a ser mi esposo, permitían 1284 I | como estatua sin voz ni movimiento alguno. Pero no tardó mucho 1285 II | había hecho, ni Cornelio movió los labios en su provecho; 1286 II | o bajeles a quien robar. Movióles a darse priesa, por parecerles 1287 IV | soldados; esto se supo de un muchacho que los turcos cautivaron, 1288 II | cuatro para el remo, y dos muchachos hermosísimos, de nación 1289 II | parecerles que el tiempo mudaba con muestras de borrasca. ~ ~» 1290 V | lo cual se verifica que mudan el cielo, y no las costumbres, 1291 II | quizá, llevado del interese, mudaría de intención y la rescataría. 1292 IV | vio en toda ella sino un mudo y sosegado silencio, hasta 1293 II | les decía, le creyeron, y mudóles el interés la cólera. Otro 1294 IV | alcanzaba un punto de sosiego. Mudóse Ricardo el nombre en el 1295 V | mejor conocimiento no te mueve a negar la mano que de mi 1296 V | de toda aquella infinita multitud que los miraba. ~ ~En llegando 1297 I | mirando desde un recuesto las murallas derribadas de la ya perdida 1298 V | en el segundo encuentro murieron, fue de los primeros Alí 1299 IV | habían de comprar para que muriese por Leonisa, serviría Halima, 1300 II | lastimado pecho. Leonisa murió, y con ella mi esperanza; 1301 III| encubrió con la nube de los muros de Nicosia. Llegóse al judío 1302 V | colmados de riquezas; y no nace dellas ni de la libertad 1303 III| intención, que sin duda debió de nacer a un mismo tiempo que la 1304 IV | después que te he visto ha nacido en mí una esperanza tal, 1305 III| que en aquel mismo punto nació en los corazones de los 1306 V | entrar de los castillos de la Natolia. Pero fue tanta la priesa 1307 V | decirse puede, ha pasado el naufragio de sus desdichas y los encuentros 1308 V | que no con menos ligereza navegaba el dichoso leño. ~ ~En resolución, 1309 II | que, todo lo que habíamos navegado en dos días, en poco más 1310 I | que todo esto tienen, la necedad, que es madre de todo mal 1311 V | proveyeron de todas las cosas necesarias para su viaje, y aun le 1312 III| improviso los consonantes necesarios para acabarla; mas el otro 1313 V | conocimiento no te mueve a negar la mano que de mi esposo 1314 II | ya he dicho, todo esto me negó el cielo, pues al mismo 1315 III| piensas hacer en nuestro negocio, que, puesto que no entendí 1316 I | estás en las torres del mar Negro, como cautivo de consideración, 1317 III| siempre se precian de tenerlos negros. Contaba que en aquella 1318 I | habernos criado en nuestra niñez juntos, que me digas qué 1319 | ningunas 1320 III| ciudad a un caballero rico y noble que se llamaba Ricardo. 1321 II | que, en tres días y tres noches, pasando a la vista de Trápana, 1322 I | solazándose, y debajo de un nogal sentados a Cornelio y a 1323 I | vieron habrá dos años a esta nombrada y rica isla de Chipre en 1324 II | en ella por la banda del norte, mas sucedióle al revés 1325 III| que, por entre cerradas nubes, después de mucha escuridad, 1326 V | que ellos, los redujeron a número pequeño; pero los que quedaron, 1327 IV | mandaste dejaste de ser obedecida, yo perderé del derecho 1328 III| A las palabras del cadí obedecieron luego; y aun si otra cosa 1329 V | ellos, como sus soldados y obedientes, habían hecho su mandamiento. ~ ~ 1330 I | mostrado, y por lo que te obliga el ser entrambos de una 1331 V | si se pudieran poner las obligaciones que como discreta debe de 1332 V | suyos, y a quien él tenía obligados con muchas dádivas y promesas, 1333 III| dirá que es razón que me obligue y fuerce, y es que esta 1334 II | en la ciudad cerca de las obras que Alí dejaba comenzadas. 1335 I | buenos deseos que a los ociosos tuyos, ¿por qué no te levantas 1336 I | instante que lo supe, me ocupó el alma una furia, una rabia 1337 I | aborrece? Y no porque me ofendas en lo que haces, sino porque 1338 I | descaradamente y a rienda suelta ofenden a Dios, como yo hago: ¡Él 1339 II | mis enemigos, que ya como ofendidos procuraban vengarse, me 1340 I | ellos y los desuellan; deste oficio comprado sale la sustancia 1341 I | se dan allí los cargos y oficios por merecimientos, sino 1342 III| después de mucha escuridad, se ofrece a los ojos de los que le 1343 III| ni a la sentencia, por no ofrecérsele tan de improviso los consonantes 1344 II | Mahamut, la amistad que me ofreces, aunque estoy cierto que, 1345 II | peñas que a la vista se nos ofrecían, amenazando de inevitable 1346 I | causa te suplico me digas, ofreciéndote cuanto puedo y valgo; quizá 1347 IV | con la imaginada alegría, ofreció desde luego libertad a Mahamut, 1348 IV | sus locos pensamientos. Ofreciósele al cadí otra dificultad, 1349 I | que a los ojos por aquí se ofrezcan? ~ ~ - Bien tendrás que 1350 V | las primeras, las cuales oídas de los soldados de Hazán, 1351 I | presidente del Real Consejo y oidores, o le premian o le castigan, 1352 II | que mi amo, enfadado de oírme, con un grueso palo me amenazó 1353 III| sabes cuán curioso fue, y oíste cuánta honra le hizo el 1354 II | penosa muerte. Las levantadas olas, que por encima del bajel 1355 V | procurar su libertad, pues, olvidándome del mío, ofrecí por su rescate 1356 V | sería bastante para poner en olvido toda su desventura. Todos 1357 II | pueda tenerse por cierta tal opinión. Y, puesto que tú no quieras 1358 V | felices años vivan, ningún opósito tuviera a su voluntad; y 1359 IV | que hacía una plegaria y oración a Dios para que le diese 1360 V | de que al bajel les había ordenado le tomasen, y que ellos, 1361 III| Mahamut - , que la ventura va ordenando que la tengas buena y próspera, 1362 II | valía mi hacienda; y más, le ordené que volviese a tierra y 1363 V | que el bergantín llevaba; ordenóles también que le echasen a 1364 V | insolencia? ¿Cómo, maldito, has osado poner las manos y las armas 1365 I | escucha y a los oídos que las oyen; ésa es por quien tú me 1366 I | Sin duda creo, o que no me oyes, o que, cuando en Trápana 1367 I | campaña estas tiendas y pabellones antes de entrar en Nicosia, 1368 II | acabar o acabar a quien los padece, los míos no podrán dejar 1369 I | muchos y continuos servicios, pagando mi voluntad con desdeñarme 1370 III| disponer della; y, en tanto, pagarás tú, Hazán, dos mil doblas, 1371 III| entregaron luego, y luego pagaron al judío cada uno dos mil 1372 IV | bien podrá hablar con su paisano cuando le diere gusto. ~ ~ 1373 IV | cabeza inclinada sobre la palma de la mano derecha y el 1374 II | de oírme, con un grueso palo me amenazó que, si no callaba, 1375 V | segundo día, descubrieron a Paquino, promontorio de la fertilísima 1376 V | de popa, por ver en qué paraba aquella grande herrería 1377 V | y respondió a todos los parabienes que le daban; trabó de la 1378 IV | padres, sino al fingido paraíso de Mahoma no quisiera irse; 1379 III| consonantes dificultosos, y, parando en los cinco versos de la 1380 V | que en poco espacio los pararon tales, que, aunque eran 1381 II | Mahamut; pero, pasándose aquel parasismo, causado de la memoria renovada 1382 V | Dios quisiese darles. ~ ~Paréceme que diera el cadí en aquel 1383 II | Movióles a darse priesa, por parecerles que el tiempo mudaba con 1384 III| poder de mi amo. ~ ~ - ¿Parécete - dijo Ricardo - que será 1385 IV | hablar a solas; y si te pareciere darle indicios de mi deseo, 1386 I | iban a solazar con toda su parentela y criados al jardín de Ascanio, 1387 III| dejando de parecer cristiano, parezcas gentil. Dime, si quieres, 1388 V | venía ceñida, sin duda se la partiera por medio; pero, con todo, 1389 II | galeota, con quien había de partir las presas que se hiciesen 1390 I | lo sé - dijo Mahamut - ; pasa adelante, Ricardo, que más 1391 II | del bajel y de mi cabeza pasaban, me hacían estar atento 1392 II | en ellas Mahamut; pero, pasándose aquel parasismo, causado 1393 V | dado, que bien creo que pasará de treinta mil escudos. 1394 II | para que el concierto no pasase adelante; y, volviéndose 1395 III| tuviese en menos; que, como no pasasen de trecientos o cuatrocientos 1396 IV | Así como entró Ricardo, paseó toda la casa con los ojos, 1397 IV | Con tales afectos decía su pasión el religioso moro, que la 1398 IV | alegraron, considerándose veinte pasos, a su parecer, o poco más, 1399 II | a quince días le vino la patente de virrey de Chipre, con 1400 IV | portero en la puerta del patio, si Halima no le diera voces 1401 II | ciudad, pues puedo con mi patrón todo lo que quiero. Digo 1402 I | sobre sus hombros nuestros pecados; quiero decir los de aquellos 1403 IV | y este tiempo y término pedía, a causa que hacía una plegaria 1404 V | entretanto había Ricardo pedido y suplicado a Leonisa que 1405 V | al paladar se le hubiera pegado la lengua; pero, desde allí 1406 II | en este «todavía» se le pegó la lengua al paladar, de 1407 I | inútil tronco que te busca; peina o ensortija aquellos cabellos 1408 IV | temblando, como si fuera a pelear con un ejército de enemigos. ~ ~ 1409 III| me veo; y, aunque es tan peligroso, siempre, por favor del 1410 V | banderita blanca de paz en el peñol de la popa, por que le viesen 1411 II | para mí un siglo de más penosa muerte. Las levantadas olas, 1412 IV | contrario de lo que él pensaba pensaban. Quedó puesto entre ellos 1413 III| mí; y, cuando otra cosa pensares, este alfanje que empuño 1414 V | misma facilidad que él lo pensó, con la misma se lo concedieron 1415 IV | escalones, y, sacando una pequeña cruz del seno, la besaba 1416 V | los redujeron a número pequeño; pero los que quedaron, 1417 IV | dejaste de ser obedecida, yo perderé del derecho que debo a ser 1418 II | no me ahorcasen, porque perderían un gran rescate, y que les 1419 V | ojos del bergantín hasta perderle de vista; y parece que el 1420 II | en nuestro bajel temían perderse, que ninguna cosa de las 1421 I | quedé tal con la suya, que perdí la de mis ojos, y me quedé 1422 II | tamaña la grita de los que se perdían y el sobresalto de los que 1423 V | Salinas me sucedió con la pérdida de Leonisa; también no se 1424 V | acaescimientos, y después de mil perdidas esperanzas de alcanzar remedio 1425 I | quien contemplas, porque, perdiendo yo la esperanza de alcanzarte, 1426 V | conoció y se vio asido dél, perdió la color del rostro, y casi 1427 I | causa que de la libertad que perdiste; la cual causa te suplico 1428 III| valiente y comedido; Dios perdone a quien fue causa de su 1429 I | que deja el cargo en un pergamino cerrado y sellado, y con 1430 III| podría ser que redundase en perjuicio de mi designio. ~ ~ - Seguiré 1431 V | moviesen a ser mi esposo, permitían que se los diese; si quedas 1432 I | hará que los míos vivan en perpetuo y doloroso llanto. Llégate, 1433 V | voluntad, hasta aquí recatada, perpleja y dudosa, se declara en 1434 II | la fortuna, que tanto le perseguía, y así, mandó poner el trinquete 1435 II | los otros me maltraten y persigan de suerte que, añadiendo 1436 II | partido, forzado de las persuasiones de su compañero y de lo 1437 III| que esta gentil esclava no pertenece para ninguno de nosotros, 1438 IV | tu declarada pretensión pertenezca, que en la hora que tal 1439 IV | así le dijo: ~ ~ - A mí me pesa, ¡oh hermosa Leonisa!, que 1440 V | cuello aquella para él tan pesada carga. ~ ~No se descuidaba 1441 V | Derramólas Cornelio de pesar, y de alegría los padres 1442 I | dieron muestra de que les pesase, considerando que iban encaminados 1443 IV | fingir en cosas de tanto peso? Si a ti te parece que alguna 1444 IV | lo quieres creer, que me pesó en el alma y que te tuve 1445 I | alma de dos tan mortales pestes combatida! Disimulaban los 1446 II | primera que se mostró para mí piadosa), dijo al cautivo que dijese 1447 II | corso de nación y de no muy piadosas entrañas. ~ ~Con esto dejaron 1448 V | de nuestras desdichas, el piadoso cielo, sin ningún merecimiento 1449 III| hablado; todo lo cual fue píctima para el afligido corazón 1450 IV | suyo a sus dos esclavos, pidiéndoles consejo en lo que haría 1451 IV | Leonisa, que cosa que me pidieras trujera consigo imposible 1452 I | te falte para dar cuanto pidieren por tu rescate, ni estás 1453 V | mano que de mi esposo te pido. ~ ~Quedó como fuera de 1454 III| vista y la relaja; ~ como la piedra balaja, ~ que no consiente 1455 V | hizo Ricardo disparar las piezas de la galeota, que eran 1456 I | Mahamut - , que si la que has pintado con tantos estremos de hermosura 1457 II | isla; y, viéndose tan a pique de doblarla, turcos y cristianos, 1458 V | tierra y arrojando en ella la plancha, soltando a una los remos, 1459 III| siempre lloraba y siempre plañía, hasta que le trujo a término 1460 I | Hazán Bajá, mi amo, ha hecho plantar en esta campaña estas tiendas 1461 III| ese mozo que decís, en las pláticas que trató con vos (que, 1462 II | en ella, y no en alguna playa, sino en unas muy levantadas 1463 V | libertad, quietud y descanso; y plega al cielo que sea por luengos 1464 IV | pedía, a causa que hacía una plegaria y oración a Dios para que 1465 | pocas 1466 I | en que os derribaron, os podéis ver levantados. Mas yo, 1467 III| Leonisa. Y, para encarecer las poderosas fuerzas de amor, se ha de 1468 II | turcos le subieron sobre un poderoso caballo ricamente aderezado, 1469 II | los padece, los míos no podrán dejar de hacello, porque 1470 II | otra cosa contra Alí Bajá, podrían entrar libremente; que allí 1471 I | adornado de brocados), no quiso ponerlos en mi rostro, no tan delicado 1472 III| Ricardo - que será bien ponerme en parte donde pueda ser 1473 I | moverte a defendelle por no ponerte a riesgo de descomponer 1474 V | y vio que de la parte de poniente venía una galeota, a su 1475 II | tormenta como ella lo fue en su porfía, digo que cansados, hambrientos 1476 II | dijeron grandezas de mi posibilidad. Y si quieres, Mahamut, 1477 V | como los demás, besándola postrados por el suelo. En esto, llegó 1478 V | bajel se habían alzado. A la postre de todos salieron el padre 1479 III| las moras, que siempre se precian de tenerlos negros. Contaba 1480 III| conocéis y por ellos me preguntáis? ~ ~ - Soy - dijo Mahamut - 1481 III| ciudad, tuvo lugar Mahamut de preguntar a Leonisa, en lengua italiana, 1482 III| los bajaes, que querían preguntarle lo que Ricardo deseaba saber; 1483 III| venido a poder del judío, le preguntaron el precio que por ella quería. ~ ~ 1484 III| que otra cosa dijesen ni preguntasen, mandaron al judío que hiciese 1485 I | hay que saber de lo que me preguntaste. ~ ~ - Escucha, pues - dijo 1486 II | mil, si no, acá morir''. Preguntéle si era también suya la cristiana; 1487 I | tiempo diere lugar. Y así, te pregunto primero si conoces en nuestro 1488 V | les habían de quitar la presa, que ya ellos por suya tenían, 1489 I | y sellado, y con ella se presenta a la Puerta del Gran Señor, 1490 III| cadí, su amo, para llevarla presentada al Gran Turco Selín a Constantinopla; 1491 III| que al tiempo que se la presentaron entraban algunos rayos del 1492 III| porque de aquella manera se presentase al Gran Señor la cristiana. 1493 I | ordinario, con dádivas y presentes alcanza el cargo que más 1494 I | como si dijésemos ante el presidente del Real Consejo y oidores, 1495 II | que de ordinario están de presidio en Nicosia, después que 1496 II | vieron, dejándome solo, con presta celeridad se pusieron en 1497 IV | desabrido y arrogante, y que presumías de ti algo más de lo que 1498 IV | grandísimo gusto el hacello, con presupuesto que jamás me has de tratar 1499 IV | le aprovechase para sus pretensiones. Prometióselo el cadí con 1500 V | añadieron fuerza a fuerza a las primeras, las cuales oídas de los 1501 V | encuentro murieron, fue de los primeros Alí Bajá, que un turco,