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Miguel de Cervantes Saavedra
Novela del casamiento engañoso

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
justi-zorra

    Texto
501 Texto| necesidad de valerse de la justicia para cobrar su hacienda. 502 Texto| del señor alférez, ya le juzgo por bueno. ~ ~ - Pues hay 503 Texto| si de lamentar si altri l’ingana. ~ ~ ~ ~ ~ ~Que responden 504 Texto| di far fiode; ~ Non si de lamentar si altri l’ingana. ~ ~ ~ ~ ~ ~ 505 Texto| dos perros que con dos lanternas andan de noche con los hermanos 506 Texto| porque no estoy para tener largas pláticas en la calle, vuesa 507 Texto| respondió el alférez - , sino lastímome: que el culpado no por conocer 508 Texto| Qué es esto? ¿Ocupado el lecho de mi señora doña Clementa, 509 Texto| en tanto que vuesa merced lee, si quiere, esos sueños 510 Texto| oído y de lo que pensaba leer. ~ ~ - Yo me recuesto - 511 Texto| no se sacó de tiendas ni lenceros; estos pulgares y los de 512 Texto| memoria, y por tener la lengua estos animales cómoda para 513 Texto| que es lo mismo andar en lenguas de casamenteros, y no hay 514 Texto| en el hospital son unos leones, guardando la casa con grande 515 Texto| había conocido perezoso y lerdo, se había vuelto un corzo. 516 Texto| brevedad me despediré desta letura. ~ ~Recostóse el alférez, 517 Texto| plata; almorzaba en la cama, levantábame a las once, comía a las 518 Texto| esto Campuzano, cuando, levantándose el licenciado, dijo: ~ ~ - 519 Texto| guiándome mi criado, dióseme libre entrada. Hallé una casa 520 Texto| dos perros, que el uno se llama Cipión y el otro Berganza, 521 Texto| dándome una enfermedad que llaman lupicia, y por otro nombre 522 Texto| doña Estefanía en la cama, llamaron con grandes golpes a la 523 Texto| cubrir y honrar en salud, llegado el tiempo en que se dan 524 Texto| viera alguna mala visión, llegándose a él, le dijo: ~ ~ - ¿Qué 525 Texto| continué en visitalla, sin que llegase a coger el fruto que deseaba. ~ ~» 526 Texto| todo el cuento, y cuando llegué a decir que me había casado 527 Texto| me despertaran. ~ ~»Fui lleno de pensamientos y congojas 528 Texto| atropella a la honra, y a unos lleva a la horca y a otros al 529 Texto| dama le quería era que le llevase unas cartas a Flandes a 530 Texto| San Llorente, oyeron misa, llevóle Peralta a su casa, diole 531 Texto| entrásemos yo y mi criado. Llevónos a un aposento estrecho, 532 Texto| gallardo, a los ojos de mi locura, que me daba a entender 533 Texto| convalecencia lo sufre, unas lonjas de jamón de Rute nos harán 534 Texto| una enfermedad que llaman lupicia, y por otro nombre más claro, 535 Texto| aunque fuera a su misma madre. ~ ~»En esto, iba yo y venía 536 Texto| en él, delante della, mi magnífica cadena; mostréle otras tres 537 Texto| fuego podía descubrir su malicia. ~ ~ - Desa manera - dijo 538 Texto| había respondido que muy malo, y que, a su parecer, había 539 Texto| cabo de los cuales, una mañana, que aún estaba con doña 540 Texto| desposorio dos amigos míos y un mancebo que ella dijo ser primo 541 Texto| en la sala; en efeto, mandar y hacer que me obedezcan. 542 Texto| marido que me ampare, me mande y me honre, y no galán que 543 Texto| y, con ir allí con tanta mansedumbre que más parecen corderos 544 Texto| Estefanía como yo sabía toda su maraña y embuste; y que ella le 545 Texto| luego luego le dijese las maravillas que le quedaban por decir. ~ ~ - 546 Texto| nos ha vuelto el tiempo de Maricastaña, cuando hablaban las calabazas, 547 | mas 548 Texto| a entender que las podía matar en el aire. Con todo esto, 549 Texto| quiero poner a ello. ser mayordomo en casa, moza en la cocina 550 Texto| honrado, aunque sea por medio de cualquier embuste''. ~ ~» 551 Texto| si mis cosas empeoraba o mejoraba, ordenó que en ninguna parte 552 Texto| y con todo esto vale el menaje de mi casa, bien validos, 553 Texto| Peralta de manera que, con no menores encarecimientos, le pidió 554 Texto| había visto en más de seis meses; el cual, santiguándose 555 Texto| tejiera. Digo estas alabanzas mías porque no acarrean vituperio 556 Texto| con ocupación de hombre? ¡Milagros veo hoy en esta casa! ¡A 557 Texto| al desposorio dos amigos míos y un mancebo que ella dijo 558 Texto| grandes amigas; aunque, bien mirado, no hay que culpar a la 559 Texto| Fueron a San Llorente, oyeron misa, llevóle Peralta a su casa, 560 Texto| que es una de las mayores miserias que puede suceder a un desdichado), 561 Texto| Bueso, y entienda que no sin misterio vee lo que vee en esta su 562 Texto| se le ofrece, aquí estoy moliente y corriente, sujeta a todo 563 Texto| ventana y, quitándose al momento, dijo: ''¡Oh, que sea ella 564 Texto| esto, iba yo y venía por momentos; tanto, que la huéspeda 565 Texto| pago de la cual le prometí montes de oro. Acabó el capitán 566 Texto| preguntó qué semblante había yo mostrado con tal nueva, y que le 567 Texto| que le dar yo, cuando, mostrando ser casera, me quiero poner 568 Texto| della, mi magnífica cadena; mostréle otras tres o cuatro, si 569 Texto| qué era la causa que me movía a reñir tanto con ella, 570 Texto| moza el agua delante. Mi mozo, que hasta allí le había 571 | mucha 572 | muchos 573 Texto| y tan bien servido, iba mudando en buena la mala intención 574 Texto| soldado que está en víspera de mudar, apuré a mi señora doña 575 Texto| pueden dejar de decirse. ~ ~»Mudó mi criado el baúl de la 576 Texto| fuere, ¡viva la verdad y muera la mentira! La verdad es 577 Texto| nieve que había visto, y muerto por el rostro que deseaba 578 Texto| tomar indicio bastante que mueva y persuada a creer esta 579 Texto| donde vivíamos, entraron dos mujeres de gentil parecer con dos 580 Texto| ni habrá persona en el mundo que lo crea. ~ ~Todos estos 581 Texto| manera que los vecinos me murmuren ni los apartados me noten. 582 Texto| seguí, sin despedirme de nadie. ~ ~»Paró doña Estefanía 583 Texto| una aldea de donde yo era natural y adonde tenía algunas raíces; 584 Texto| de todos los términos de naturaleza: no quiera vuesa merced 585 Texto| demonstraciones que me pareció ser necesarias para hacerme bienquisto 586 Texto| abrasado con las manos de nieve que había visto, y muerto 587 | ninguno 588 Texto| coloquio, que por ser escrito y notado del buen ingenio del señor 589 Texto| servido dármelos, , escuché, noté y, finalmente, escribí, 590 Texto| murmuren ni los apartados me noten. Ni de mis padres ni de 591 Texto| diciéndole que había sido necedad notoria más que amistad perfeta. 592 Texto| puesto este título: ~ ~ ~ ~[Novela del coloquio de los perros]~ ~ ~ ~ 593 Texto| Plasencia, y de allí fue a tener novenas en Nuestra Señora de Guadalupe, 594 | nuestros 595 Texto| sucesos, que son los más nuevos y peregrinos que vuesa merced 596 Texto| mandar y hacer que me obedezcan. No desperdicio nada y allego 597 Texto| entregarme y a quien tener obediencia; a quien, juntamente con 598 Texto| tantas obligaciones que la obligaban a servir a doña Clementa, 599 Texto| razones, representando tantas obligaciones que la obligaban a servir 600 Texto| ha ido, y que no estáis obligado a buscarla. ~ ~ - Así es - 601 Texto| jurar con juramento que obligue y aun fuerce, a que lo crea 602 Texto| asegurándome ella que solos ocho días podía durar el embuste, 603 Texto| doña Clementa, y más con ocupación de hombre? ¡Milagros veo 604 Texto| Jesús! ¿Qué es esto? ¿Ocupado el lecho de mi señora doña 605 Texto| ha de deciros cosa que os ofenda, y más estando yo delante? 606 Texto| aceptar la prenda que se le ofrece, aquí estoy moliente y corriente, 607 Texto| imaginación le pintaba, y ofreciéndoseme tan a la vista la cantidad 608 Texto| demás Dios lo remedie.» ~ ~Ofreciósele de nuevo el licenciado, 609 Texto| casa, diole lo prometido y ofrecióselo de nuevo, y pidióle, en 610 Texto| buena voluntad con que lo ofrezco, no sólo esta vez, sino 611 Texto| quitándose al momento, dijo: ''¡Oh, que sea ella la bien venida! ¿ 612 Texto| suave que se entraba por los oídos en el alma. Pasé con ella 613 Texto| como ella estaba hecha a oír semejantes o mayores ofrecimientos 614 Texto| perros, de muy buena gana oiré ese coloquio, que por ser 615 Texto| Aranjuez de flores, según olían, bañados en la agua de ángeles 616 Texto| penitencia juntos; que la olla es muy de enfermo, y, aunque 617 Texto| cama, levantábame a las once, comía a las doce y a las 618 Texto| a mi pesar y contra mi opinión, vengo a creer que no soñaba 619 Texto| más cuando se gasta por mi orden. La ropa blanca que tengo, 620 Texto| cocina, toda solícita en ordenar guisados que me despertasen 621 Texto| aquello que vuesa merced ordenare, sin andar en venta, que 622 Texto| cosas empeoraba o mejoraba, ordenó que en ninguna parte donde 623 Texto| señora de su casa; no le osé decir nada, porque estaba 624 Texto| ninguna cosa que contra mí oyéredes''. ''Pues ¿quién ha de deciros 625 Texto| Fueron a San Llorente, oyeron misa, llevóle Peralta a 626 Texto| apartados me noten. Ni de mis padres ni de otro pariente heredé 627 Texto| merced que me hacía, en pago de la cual le prometí montes 628 Texto| casa tengo, haced a un paje que me siga; que, aunque 629 Texto| finalmente, escribí, sin faltar palabra, por su concierto; de donde 630 Texto| tenía. Seis días gocé del pan de la boda, espaciándome 631 Texto| Mis camisas, cuellos y pañuelos eran un nuevo Aranjuez de 632 Texto| si los tordos, picazas y papagayos hablan, no son sino las 633 Texto| buscar lo que se cae, y se paran delante de las ventanas 634 Texto| fingido y nunca haya pasado, paréceme que está tan bien compuesto 635 Texto| tanta mansedumbre que más parecen corderos que perros, en 636 Texto| ofrecimientos y razones, parecía que les daba atento oído 637 Texto| dos camas tan juntas que parecían una, a causa que no había 638 Texto| las demonstraciones que me pareció ser necesarias para hacerme 639 Texto| despedirme de nadie. ~ ~»Paró doña Estefanía en casa de 640 Texto| el todo como las mismas partes''. ~ ~»Yo, que tenía entonces 641 Texto| sea fingido y nunca haya pasado, paréceme que está tan bien 642 Texto| desvelado, pensando en mis pasados sucesos y presentes desgracias, 643 Texto| verde prensado, con muchos pasamanos de oro, capotillo de lo 644 Texto| estos días volando, como se pasan los años, que están debajo 645 Texto| que puede el señor alférez pasar adelante con el segundo. ~ ~ - 646 Texto| sabed que todo lo que aquí pasare es fingido y que tira a 647 Texto| ellos se derramaba. ~ ~»Pasáronse estos días volando, como 648 Texto| memoria (merced a las muchas pasas y almendras que había comido), 649 Texto| vinieron luego juntos en una Pascua se hicieron las amonestaciones, 650 Texto| por los oídos en el alma. Pasé con ella luengos y amorosos 651 Texto| enfermedad caminando al paso de mi necesidad, y, como 652 Texto| está tasada para dos, un pastel suplirá con mi criado; y 653 Texto| diversas suertes; hícele patentes mis galas y mis plumas, 654 Texto| vuesa merced por santa: pecadora he sido, y aún ahora lo 655 Texto| diciendo esto, sacó del pecho un cartapacio y le puso 656 Texto| camarada con el capitán Pedro de Herrera, que ahora está 657 Texto| porque ni tenía barbas que peinar ni dineros que gastar. Fue 658 Texto| otro nombre más claro, la pelarela. Halléme verdaderamente 659 Texto| días, porque comenzaron a pelárseme las cejas y las pestañas, 660 Texto| faltaba. Mudé posada y mudé el pelo dentro de pocos días, porque 661 Texto| Halléme verdaderamente hecho pelón, porque ni tenía barbas 662 Texto| pasó hora que no tuviésemos pendencia, diciéndole la necedad que 663 Texto| mi posada, y allí haremos penitencia juntos; que la olla es muy 664 Texto| despertaran. ~ ~»Fui lleno de pensamientos y congojas a casa de doña 665 Texto| estando a escuras y desvelado, pensando en mis pasados sucesos y 666 Texto| que en ninguna parte donde pensé hallar a doña Estefanía 667 Texto| pues también podré decir: «Pensóse don Simueque que me engañaba 668 Texto| estar una noche, que fue la penúltima que acabé de sudar, echados 669 Texto| con mala intención y con peor determinación a buscarla. 670 Texto| la calle, vuesa merced me perdone; que otro día con más comodidad 671 Texto| que son los más nuevos y peregrinos que vuesa merced habrá oído 672 Texto| hasta allí le había conocido perezoso y lerdo, se había vuelto 673 Texto| notoria más que amistad perfeta. Contéle todo el cuento, 674 Texto| indicio bastante que mueva y persuada a creer esta verdad que 675 Texto| licenciado - no se canse más en persuadirme que oyó hablar a los perros, 676 Texto| pesadumbre me tomó un sueño tan pesado, que no despertara tan presto 677 Texto| y en efeto, mal que me pese, es prenda mía. ~ ~ - Dad 678 Texto| pelárseme las cejas y las pestañas, y poco a poco me dejaron 679 Texto| la memoria dos versos de Petrarca, que dicen: ~ ~ ~ Ché, qui 680 Texto| antes terciando allá la pica que arrastrando aquí la 681 Texto| bien que si los tordos, picazas y papagayos hablan, no son 682 Texto| Capacha, alumbrándoles cuando piden limosna. ~ ~ - Sí he visto - 683 Texto| menores encarecimientos, le pidió que luego luego le dijese 684 Texto| ofrecióselo de nuevo, y pidióle, en acabando de comer, le 685 Texto| la del compañero Cipión pienso escribir (que fue la que 686 Texto| y por la flaqueza de sus piernas y amarillez de su rostro, 687 Texto| Peralta - , que fue prenda con pies, y que se os ha ido, y que 688 Texto| en una hora. Iba haciendo pinitos y dando traspiés, como convaleciente; 689 Texto| que en la imaginación le pintaba, y ofreciéndoseme tan a 690 Texto| ruin en la del suegro rico. Pisé ricas alhombras, ahajé sábanas 691 Texto| parientes suyos a la ciudad de Plasencia, y de allí fue a tener novenas 692 Texto| alumbréme con candeleros de plata; almorzaba en la cama, levantábame 693 Texto| estoy para tener largas pláticas en la calle, vuesa merced 694 Texto| no hay que culpar a la pobre señora, pues ha sabido granjear 695 Texto| mi necesidad, y, como la pobreza atropella a la honra, y 696 | poca 697 | pocos 698 Texto| respondió el alférez - , que podemos volver a barajar; pero el 699 Texto| estos animales cómoda para poder pronunciarlas; mas no por 700 Texto| cosa de bueno si no es el poderlos dejar cuando enfaden. ~ ~ - 701 Texto| alférez - , pues también podré decir: «Pensóse don Simueque 702 Texto| en ello, porque después podría ser tener necesidad de valerse 703 Texto| entendimiento para saber sentir y ponderar tamaña desgracia.» ~ ~ - 704 Texto| almoneda, lo que se tardare en ponellas se tardará en convertirse 705 Texto| mostrando ser casera, me quiero poner a ello. ser mayordomo 706 Texto| disporné a escribirle, sin ponerme más en disputas con vuesa 707 Texto| mi verdad sea sueño, y el porfiarla disparate, ¿no se holgará 708 Texto| lo crea. ~ ~Todos estos preámbulos y encarecimientos que el 709 Texto| le responde; a las demás preguntas no tengo qué decir, sino 710 Texto| que ha venido, moza?'', le pregunté. ''¿Quién?'', respondió 711 Texto| y embuste; y que ella le preguntó qué semblante había yo mostrado 712 Texto| que dicen: ~ ~ ~ Ché, qui prende dicleto di far fiode; ~ 713 Texto| sala, vestida de raso verde prensado, con muchos pasamanos de 714 Texto| estoy, tengo mi afrenta presente. ~ ~ - No qué responderos - 715 Texto| venía con ella, con quien pretendía casarse; y que la burla 716 Texto| hacerse cruces con tanta priesa, y con tanto ''¡Jesús, Jesús, 717 Texto| La dueña Hortigosa fue la primera que habló, diciendo: ''¡ 718 Texto| que quería hacer, y que primero se mirase bien en ello, 719 Texto| intención como era alcanzar tan principal marido como don Lope, se 720 Texto| servirle; porque no tiene príncipe cocinero más goloso ni que 721 Texto| otra mujer alguna, de que procure buscar marido honrado, aunque 722 Texto| soy más honrada de lo que promete esta respuesta, todavía, 723 Texto| Peralta a su casa, diole lo prometido y ofrecióselo de nuevo, 724 Texto| mi señora!'' ''Yo te lo prometo, Hortigosa'', replicó doña 725 Texto| animales cómoda para poder pronunciarlas; mas no por esto pueden 726 Texto| porque me hirieron por mis propios filos; pero no puedo tener 727 Texto| Pues un día - prosiguió Campuzano - que acabábamos 728 Texto| buscar a doña Estefanía, con prosupuesto de hacer en ella un ejemplar 729 Texto| Así que, pues yo no las pude inventar de mío, a mi pesar 730 Texto| criadas la hilaron; y si pudiera tejerse en casa, se tejiera. 731 Texto| mis propios filos; pero no puedo tener tan a raya el sentimiento 732 Texto| les hace entrar por las puertas de sus enemigos con ruegos 733 Texto| escudos; y éstos en cosas que, puestas en almoneda, lo que se tardare 734 Texto| tiendas ni lenceros; estos pulgares y los de mis criadas la 735 Texto| coloquio traigo en el seno; púselo en forma de coloquio por 736 Texto| dijese las maravillas que le quedaban por decir. ~ ~ - Ya vuesa 737 Texto| que otros sucesos me quedan por decir que exceden a 738 Texto| dijo: ~ ~ - Vuesa merced quede mucho en buen hora, señor 739 Texto| era sino su galán. ~ ~»Yo quedé abrasado con las manos de 740 Texto| vuesa merced sin ninguna queja''. ~ ~»En esto, ya me había 741 Texto| engañar a otro no se debe quejar cuando es engañado». ~ ~ - 742 Texto| el sentimiento que no me queje de mí mismo. «Finalmente, 743 Texto| engañado». ~ ~ - Yo no me quejo - respondió el alférez - , 744 Texto| Petrarca, que dicen: ~ ~ ~ Ché, qui prende dicleto di far fiode; ~ 745 Texto| términos de naturaleza: no quiera vuesa merced saber más, 746 Texto| que vuesa merced lee, si quiere, esos sueños o disparates, 747 Texto| sabréis''. ~ ~»Y, aunque quisiera replicarle a esto, no me 748 Texto| todas las que vuesa merced quisiere. ~ ~Agradecióselo Campuzano 749 Texto| simplicidad sería si yo quisiese venderme a vuesa merced 750 Texto| término estaba su negocio, quiso saber de mí qué era la causa 751 Texto| la moza a la ventana y, quitándose al momento, dijo: ''¡Oh, 752 Texto| adornarlo, ni qué añadir ni quitar para hacerle gustoso. No 753 Texto| veinte días todo el humor que quizá granjeó en una hora. Iba 754 Texto| natural y adonde tenía algunas raíces; hacienda tal que, sobrellevada 755 Texto| coloquios, blasoné, hendí, rajé, ofrecí, prometí y hice 756 Texto| aquello que concedía la raridad del manto; y, aunque le 757 Texto| entró en la sala, vestida de raso verde prensado, con muchos 758 Texto| pero no puedo tener tan a raya el sentimiento que no me 759 Texto| nada y allego mucho; mi real no vale menos, sino mucho 760 Texto| casa hasta cuatrocientos reales que tenía. Seis días gocé 761 Texto| tener por cosa soñada lo que realmente estando despierto, con todos 762 Texto| respondió doña Estefanía: ''No reciba vuesa merced pesadumbre, 763 Texto| despediré desta letura. ~ ~Recostóse el alférez, abrió el licenciado 764 Texto| ojos del cuerpo, pues ya he recreado los del entendimiento. ~ ~ - 765 Texto| basta. Vámonos al Espolón a recrear los ojos del cuerpo, pues 766 Texto| pensaba leer. ~ ~ - Yo me recuesto - dijo el alférez - en esta 767 Texto| cuales días, por verme tan regalado y tan bien servido, iba 768 Texto| una increíble solicitud de regalarle y servirle; porque no tiene 769 Texto| como no es todo oro lo que reluce, las cadenas, cintillos, 770 Texto| tengo, lo demás Dios lo remedie.» ~ ~Ofreciósele de nuevo 771 Texto| y los del alma no hallo remedio para aliviarlos siquiera. 772 Texto| que, mal de mi grado y con remordimiento de mi juicio, hube de condecender 773 Texto| la causa que me movía a reñir tanto con ella, y qué cosa 774 Texto| Y, aunque quisiera replicarle a esto, no me dio lugar 775 Texto| Clementa, y halléla con tanto reposo como señora de su casa; 776 Texto| respondió con tantas razones, representando tantas obligaciones que 777 Texto| alegre y descansada. ~ ~»En resolución, aquella vez se concertó 778 Texto| que no os alborotéis ni respondáis por mí a ninguna cosa que 779 Texto| l’ingana. ~ ~ ~ ~ ~ ~Que responden en nuestro castellano: « 780 Texto| por esto pueden hablar y responder con discurso concertado, 781 Texto| cualquier embuste''. ~ ~»Yo le respondí que era grande estremo de 782 Texto| tal nueva, y que le había respondido que muy malo, y que, a su 783 Texto| el alférez - si la verdad respondiera al parecer; pero como no 784 Texto| de la que así me tiene) y respondíome: ''Señor alférez Campuzano, 785 Texto| honrada de lo que promete esta respuesta, todavía, a trueco de ver 786 Texto| suficiente cantidad para retirarnos a vivir a una aldea de donde 787 Texto| día, sin buscar colores retóricas para adornarlo, ni qué añadir 788 Texto| Almendárez, no menos bizarro que ricamente vestido de camino. La dueña 789 Texto| la del suegro rico. Pisé ricas alhombras, ahajé sábanas 790 Texto| licenciado, el cual le tomó riyéndose, y como haciendo burla de 791 Texto| encarecido. No se hizo de rogar Campuzano; antes, comenzó 792 Texto| aire. Con todo esto, le rogué que se descubriese, a lo 793 Texto| se gasta por mi orden. La ropa blanca que tengo, que es 794 Texto| atrás era su amigo a todo ruedo. No quise buscarla, por 795 Texto| puertas de sus enemigos con ruegos y sumisiones (que es una 796 Texto| espaciándome en casa como el yerno ruin en la del suegro rico. Pisé 797 Texto| unas lonjas de jamón de Rute nos harán la salva, y, sobre 798 Texto| dijo doña Estefanía: ''sólo sabed que todo lo que aquí pasare 799 Texto| la pobre señora, pues ha sabido granjear a una tal persona 800 Texto| ser tratadas por varones sabios que para ser dichas por 801 Texto| designio y efeto que después sabréis''. ~ ~»Y, aunque quisiera 802 Texto| tengo qué decir, sino que salgo de aquel hospital de sudar 803 Texto| Texto~SALÍA del Hospital de la Resurrección, 804 Texto| que, a su parecer, había salido yo con mala intención y 805 Texto| con ella, al cabo del cual salió una moza y dijo que entrásemos 806 Texto| tomar mi capa y espada y salir a buscar a doña Estefanía, 807 Texto| habían de cubrir y honrar en salud, llegado el tiempo en que 808 Texto| jamón de Rute nos harán la salva, y, sobre todo, la buena 809 Texto| Clementa, aunque fuese con tan sana intención como era alcanzar 810 Texto| sudores. Dicen que quedaré sano si me guardo: espada tengo, 811 Texto| venderme a vuesa merced por santa: pecadora he sido, y aún 812 Texto| de seis meses; el cual, santiguándose como si viera alguna mala 813 Texto| como don Lope, se comenzó a santiguar y a hacerse cruces con tanta 814 Texto| casamiento, o cansamiento, saqué tantos en el cuerpo y en 815 Texto| grande fue - dijo a esta sazón el licenciado Peralta - 816 Texto| ella me respondió: ''No seáis importuno: casa tengo, haced 817 Texto| cosas que estos perros, o sean quien fueren, hablaron? ~ ~ - 818 Texto| siguiese, a quien yo también seguí, sin despedirme de nadie. ~ ~» 819 | según 820 Texto| la que se contó la noche segunda) cuando viere, o que ésta 821 Texto| alférez pasar adelante con el segundo. ~ ~ - Con ese parecer - 822 Texto| que ella le preguntó qué semblante había yo mostrado con tal 823 Texto| ella estaba hecha a oír semejantes o mayores ofrecimientos 824 Texto| El coloquio traigo en el seno; púselo en forma de coloquio 825 Texto| encomendéme a Nuestra Señora, sentéme sobre un escaño, y con la 826 Texto| despierto, con todos mis cinco sentidos, tales cuales nuestro Señor 827 Texto| puedo tener tan a raya el sentimiento que no me queje de mí mismo. « 828 Texto| una ventana; y la otra se sentó en una silla junto a mí, 829 Texto| y halléle abierto y como sepultura que esperaba cuerpo difunto, 830 Texto| ni de amigos verdaderos; servíala una moza más taimada que 831 Texto| obligaciones que la obligaban a servir a doña Clementa, aun en 832 Texto| comía a las doce y a las dos sesteaba en el estrado; bailábanme 833 Texto| haced a un paje que me siga; que, aunque yo soy más 834 Texto| cargase el baúl y que la siguiese, a quien yo también seguí, 835 Texto| plática; ellas se fueron, siguiólas un criado mío. Díjome el 836 Texto| una moza más taimada que simple. Finalmente, tratando mis 837 Texto| podré decir: «Pensóse don Simueque que me engañaba con su hija 838 Texto| remedio para aliviarlos siquiera. Pero, porque no estoy para 839 Texto| honre, y no galán que me sirva y me vitupere. Si vuesa 840 Texto| raíces; hacienda tal que, sobrellevada con el dinero, vendiendo 841 Texto| el ángel de mi guarda en socorrerme, acudiendo a decirme en 842 Texto| gustoso. No fue una noche sola la plática, que fueron dos 843 Texto| en aquella posada de la Solana, donde vivíamos, entraron 844 Texto| hallar en la cocina, toda solícita en ordenar guisados que 845 Texto| entregaré una increíble solicitud de regalarle y servirle; 846 Texto| sin dejarme en él sino un solo vestido de camino. ¡Aquí 847 Texto| Estefanía, asegurándome ella que solos ocho días podía durar el 848 Texto| hiciésemos información de solteros, y en los tres días de fiesta 849 Texto| opinión, vengo a creer que no soñaba y que los perros hablaban. ~ ~ - ¡ 850 Texto| he querido tener por cosa soñada lo que realmente estando 851 Texto| blanca mano con muy buenas sortijas. Estaba yo entonces bizarrísimo, 852 Texto| delicado el juicio, delicada, sotil y desocupada la memoria ( 853 Texto| tenía un tono de habla tan suave que se entraba por los oídos 854 Texto| mayores miserias que puede suceder a un desdichado), por no 855 Texto| caluroso, debía de haber sudado en veinte días todo el humor 856 Texto| el yerno ruin en la del suegro rico. Pisé ricas alhombras, 857 Texto| ventanas y se cae en el suelo, ellos acuden luego a alumbrar 858 Texto| merced lee, si quiere, esos sueños o disparates, que no tienen 859 Texto| cuatro cintillos de diversas suertes; hícele patentes mis galas 860 Texto| y quinientos suyos, era suficiente cantidad para retirarnos 861 Texto| y si la convalecencia lo sufre, unas lonjas de jamón de 862 Texto| estoy moliente y corriente, sujeta a todo aquello que vuesa 863 Texto| sus enemigos con ruegos y sumisiones (que es una de las mayores 864 Texto| de mis sucesos), digo que supe que se había llevado a doña 865 Texto| del manto; y, aunque le supliqué que por cortesía me hiciese 866 Texto| tasada para dos, un pastel suplirá con mi criado; y si la convalecencia 867 Texto| verdaderos; servíala una moza más taimada que simple. Finalmente, 868 Texto| saber sentir y ponderar tamaña desgracia.» ~ ~ - Bien grande 869 Texto| y sin duda lo hiciera si tantico se descuidara el ángel de 870 | tantos 871 Texto| se tardare en ponellas se tardará en convertirse en dineros. 872 Texto| puestas en almoneda, lo que se tardare en ponellas se tardará en 873 Texto| enfermo, y, aunque está tasada para dos, un pastel suplirá 874 | te 875 Texto| la hilaron; y si pudiera tejerse en casa, se tejiera. Digo 876 Texto| pudiera tejerse en casa, se tejiera. Digo estas alabanzas mías 877 Texto| lo que es mío, y no se le tendrá a mal a ella, ni a otra 878 Texto| amigo como yo. ~ ~ - No me tenga vuesa merced por tan ignorante - 879 Texto| trae puesto. Y el haber tenido lugar y espacio para hacer 880 Texto| hacía en Flandes, antes terciando allá la pica que arrastrando 881 Texto| pues van fuera de todos los términos de naturaleza: no quiera 882 Texto| Texto~SALÍA del Hospital de la 883 Texto| desposorios, el cual de luengos tiempos atrás era su amigo a todo 884 Texto| muy buena, no se sacó de tiendas ni lenceros; estos pulgares 885 Texto| pasare es fingido y que tira a cierto designio y efeto 886 Texto| vio que estaba puesto este título: ~ ~ ~ ~[Novela del coloquio 887 Texto| promete esta respuesta, todavía, a trueco de ver si responde 888 Texto| me entré en él, donde he tomado cuarenta sudores. Dicen 889 Texto| palabras que aprenden y toman de memoria, y por tener 890 Texto| en calzas y en jubón; y, tomándome doña Estefanía por la mano, 891 Texto| que había comido), todo lo tomé de coro; y, casi por las 892 Texto| comunicada, porque tenía un tono de habla tan suave que se 893 Texto| bien hechas, que sólo el toque o el fuego podía descubrir 894 Texto| dado, con intención tan torcida y traidora que la quiero 895 Texto| que bien que si los tordos, picazas y papagayos hablan, 896 Texto| ni otro vestido del que trae puesto. Y el haber tenido 897 Texto| y tales casamientos traen consigo aparejada la ejecución 898 Texto| dijo Peralta - , si no es traeros a la memoria dos versos 899 Texto| intención tan torcida y traidora que la quiero callar; porque, 900 Texto| se desprecie. El coloquio traigo en el seno; púselo en forma 901 Texto| haciendo pinitos y dando traspiés, como convaleciente; y, 902 Texto| diferentes, y más para ser tratadas por varones sabios que para 903 Texto| que simple. Finalmente, tratando mis amores como soldado 904 Texto| que digo. Las cosas de que trataron fueron grandes y diferentes, 905 Texto| doña Estefanía, pata es la traviesa. ~ ~ - Y tan pata - respondió 906 Texto| nuestro desposorio, y se dio traza cómo los dos hiciésemos 907 Texto| aderezada y una mujer de hasta treinta años, a quien conocí por 908 Texto| esta respuesta, todavía, a trueco de ver si responde vuestra 909 Texto| Estefanía, y la dote que trujo y la simplicidad que había 910 Texto| engañaba con su hija la tuerta, y por el Dío, contrecho 911 Texto| que me puso en gran turbación; y al fin me dijo: ''Señor 912 Texto| había de ser el mío, si yo tuviera entendimiento para saber 913 Texto| ellos no se pasó hora que no tuviésemos pendencia, diciéndole la 914 Texto| Aquí fue ello! ¡Aquí me tuvo de nuevo Dios de su mano! 915 Texto| cintillos y brincos podía valer hasta diez o doce escudos. ~ ~ - 916 Texto| podría ser tener necesidad de valerse de la justicia para cobrar 917 Texto| menaje de mi casa, bien validos, dos mil y quinientos escudos; 918 Texto| que no era tan poca que no valiese, con aquella cadena que 919 Texto| Resurrección, que está en Valladolid, fuera de la Puerta del 920 Texto| y la invención, y basta. Vámonos al Espolón a recrear los 921 Texto| del entendimiento. ~ ~ - Vamos - dijo el alférez.~ ~Y, 922 Texto| a toda imaginación, pues van fuera de todos los términos 923 Texto| más para ser tratadas por varones sabios que para ser dichas 924 Texto| gallardía, holgaré de que me veáis''. Beséle las manos por 925 Texto| hablaron; y así, muchas veces, después que los , yo 926 Texto| pero no de manera que los vecinos me murmuren ni los apartados 927 Texto| debía de haber sudado en veinte días todo el humor que quizá 928 Texto| de oro, y con un delgado velo cubierta la mitad del rostro. 929 Texto| simplicidad sería si yo quisiese venderme a vuesa merced por santa: 930 Texto| sobrellevada con el dinero, vendiendo los frutos a su tiempo, 931 Texto| sino que quiero que venga conmigo a mi posada, y allí 932 Texto| pesar y contra mi opinión, vengo a creer que no soñaba y 933 Texto| merced ordenare, sin andar en venta, que es lo mismo andar en 934 Texto| callase; pero, a Dios y a ventura, sea lo que fuere, ¡viva 935 Texto| entendimiento, le dije que yo era el venturoso y bien afortunado en haberme 936 Texto| doña Clementa Bueso es la verdadera señora de la casa y de la 937 Texto| claro, la pelarela. Halléme verdaderamente hecho pelón, porque ni tenía 938 Texto| parientes fingidos ni de amigos verdaderos; servíala una moza más taimada 939 Texto| la sala, vestida de raso verde prensado, con muchos pasamanos 940 Texto| guarnición, sombrero con plumas verdes, blancas y encarnadas, y 941 Texto| encendió más el deseo de verla. Y, para acrecentarle más, 942 Texto| traeros a la memoria dos versos de Petrarca, que dicen: ~ ~ ~ 943 Texto| que se entró en la sala, vestida de raso verde prensado, 944 Texto| no gastar en curarme los vestidos que me habían de cubrir 945 Texto| amiga suya. Acabámonos de vestir ella y yo, y luego, entrándose 946 Texto| mi cama en unas esteras viejas; y, a la mitad de aquella 947 Texto| cual, santiguándose como si viera alguna mala visión, llegándose 948 Texto| la noche segunda) cuando viere, o que ésta se crea, o, 949 Texto| casa desembarazada, sin que viese visiones en ella de parientes 950 Texto| casa con grande cuidado y vigilancia. ~ ~ - Yo he oído decir - 951 Texto| hablaban; y a poco rato vine a conocer, por lo que hablaban, 952 Texto| tres días de fiesta que vinieron luego juntos en una Pascua 953 Texto| como si viera alguna mala visión, llegándose a él, le dijo: ~ ~ - ¿ 954 Texto| desembarazada, sin que viese visiones en ella de parientes fingidos 955 Texto| cuatro días que continué en visitalla, sin que llegase a coger 956 Texto| que doña Clementa fue a visitar unos parientes suyos a la 957 Texto| En el tiempo que la visité, siempre hallé la casa desembarazada, 958 Texto| como soldado que está en víspera de mudar, apuré a mi señora 959 Texto| ofreciéndoseme tan a la vista la cantidad de hacienda, 960 Texto| galán que me sirva y me vitupere. Si vuesa merced gustare 961 Texto| mías porque no acarrean vituperio cuando es forzosa la necesidad 962 Texto| ventura, sea lo que fuere, ¡viva la verdad y muera la mentira! 963 Texto| posada de la Solana, donde vivíamos, entraron dos mujeres de 964 Texto| cantidad para retirarnos a vivir a una aldea de donde yo 965 Texto| Pasáronse estos días volando, como se pasan los años, 966 Texto| Señor alférez, no volvamos más a esa disputa. Yo alcanzo 967 Texto| alférez - , que podemos volver a barajar; pero el daño 968 Texto| la tenía. ''Y luego se me volverá lo que es mío, y no se le 969 Texto| señor don Lope delante. Volví en casa de mi huéspeda, 970 Texto| punto doña Estefanía; ''y vos, señor, por mi amor que 971 Texto| Señor alférez, no si voy contra mi conciencia en 972 Texto| espaciándome en casa como el yerno ruin en la del suegro rico. 973 Texto| departía el gallo con la zorra y unos animales con otros! ~ ~ -


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