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| Miguel de Cervantes Saavedra Novela del celoso estremeño IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Texto
1002 Texto| requerirla por una gatera. ~ ~Maravillado quedó Loaysa del recato 1003 Texto| lo sintiese, y que vería maravillas. Hízolo así la dueña, y, 1004 Texto| tafetán leonado, anchos a la marineresca; un jubón de lo mismo con 1005 Texto| de ser amorosa, ~ como mariposa ~ se irá tras su lumbre, ~ 1006 Texto| el nombre del que ha dado materia a nuestra novela. Tornó 1007 Texto| no han de buscar en sus matrimonios hacienda, sino gusto: que 1008 Texto| merced encerrada con su Matusalén y déjenos a nosotras holgar 1009 Texto| remedian con alcanzar alguna mediana cantidad, y los otros se 1010 Texto| que eran dos después de la medianoche, por la calle a sus amigos; 1011 Texto| Dijéronle que tenían un médico amigo que les daría el mejor 1012 Texto| del alma y de los huesos y médulas del cuerpo, le prometiera 1013 Texto| gente baldía, atildada y meliflua, de la cual y de su traje 1014 Texto| patio. ~ ~Compró un rico menaje para adornar la casa, de 1015 Texto| cuando iba a Indias, pobre y menesteroso, le iban combatiendo muchos 1016 Texto| su esposo; y, cuando la mensajera le dijo que ya subía el 1017 Texto| juntas hicieron dél una menuda anotomía y pepitoria. Sola 1018 Texto| al inquieto trato de las mercancías, y parecíale que, conforme 1019 Texto| puertas, sin sentillo y sin merecello! No serían ellos polvos 1020 Texto| entrañas, hace hoy un año, un mes, cinco días y nueve horas 1021 Texto| cumplidos, porque les faltan dos meses y medio, también lo soy, 1022 Texto| qué modo había tenido para meterle en casa. A esto no les respondió 1023 Texto| todo eso, si no sé cómo meteros en casa? ~ ~ - Buen remedio - 1024 Texto| mío, que yo me ofrezco a mezclarlos en el vino y a ser la escanciadora; 1025 | mía 1026 Texto| hacer mil cosas a quien la miel y el azúcar hacen sabrosas. 1027 | mientras 1028 Texto| lejos desta puerta, que será milagro, o gran desgracia nuestra, 1029 Texto| cuando esté dentro veréis milagros. ~ ~ - Sea en buen hora - 1030 Texto| les dijese quién era tan milagroso músico. El negro les dijo 1031 Texto| no es posible decirse en millares dellas. Digo, pues, señores, 1032 Texto| del mandamiento de la más mínima y desechada destas señoras, 1033 Texto| dijo el negro - ; pero mirad que no dejéis de venir a 1034 Texto| de manera que, a no ser mirado con malicia y sospechosamente, 1035 Texto| iglesia, no había luz para mirallas. ~ ~No se vio monasterio 1036 Texto| de las doncellas: ~ ~ - Mire, señor, que no se le olvide 1037 Texto| Carrizales en sus barras, no por miserable, porque en algunos años 1038 Texto| lugar a quien acudir con sus miserias. Quisiera tener a quien 1039 | mismas 1040 Texto| y esto enseño con tales modos y con tanta facilidad que, 1041 Texto| veáis músico corriente y moliente en todo género de guitarra. ~ ~ 1042 Texto| uno de los más recogidos monasterios de la ciudad. Él, despechado 1043 Texto| dientes! ¡Mal año para piñones mondados, que más blancos ni más 1044 Texto| dentro de una semana se entró monja en uno de los más recogidos 1045 Texto| monasterio tan cerrado, ni monjas más recogidas, ni manzanas 1046 Texto| exhortaciones destas dueñas de monjil negro y tendido, y tocas 1047 Texto| salidas del santo Líbano monte, y por todo aquello que 1048 Texto| trencillas de oro, y una montera de raso de la misma color, 1049 Texto| comenzó a hacer un gran montón de discursos; y, hablando 1050 Texto| cantar romances de moros y moras, a la loquesca, con tanta 1051 Texto| enseño a tañer a algunos morenos y a otra gente pobre; y 1052 Texto| industriosos y tracistas morirán de hambre; y esto lo veréis 1053 Texto| porque sé todas las del moro Abindarráez, con las de 1054 Texto| priesa a cantar romances de moros y moras, a la loquesca, 1055 Texto| aderezó su matalotaje y su mortaja de esparto; y, embarcándose 1056 Texto| estremecía, y ella quedó mortal, pareciéndole que la había 1057 Texto| y en otras niñerías, que mostraban la llaneza de su condición 1058 Texto| esperándola; y, habiéndoles mostrado la llave que traía, fue 1059 Texto| trance de mi vida quiero mostrarlo de modo que quede en el 1060 Texto| agradable, y, sobre todo, por mostrarse tan liberal con todas. ~ ~ 1061 Texto| que más le convenía, le mostró contra las fuerzas villanas 1062 Texto| demonstrativos y eficaces, que movieran no sólo el corazón tierno 1063 Texto| sí volviese. Pero con el movimiento volvió Carrizales de su 1064 Texto| habréis comido tres o cuatro moyos de sal, cuando ya os veáis 1065 Texto| quedó vieja por bailar, ni moza que no se hiciese pedazos, 1066 Texto| taimadas y requiebros de mozos enamorados fácilmente vencen 1067 Texto| cantaba, estaba rodeado de muchachos; y Luis, el negro, poniendo 1068 Texto| tras su lumbre, ~ aunque muchedumbre ~ de guardas le pongan, ~ 1069 Texto| sones alegres y regocijados, mudando la voz por no ser conocido. 1070 Texto| que no se eche de ver su mudanza. ~ ~ - En buen hora - dijo 1071 Texto| te prometo, amigo, que me muero por oír una buena voz, que 1072 Texto| viendo Loaysa a Leonora, hizo muestras de arrojársele a los pies 1073 Texto| su simplicidad en hacer muñecas y en otras niñerías, que 1074 Texto| me fue posible. Alcé las murallas desta casa, quité la vista 1075 Texto| persuasiones, los altos muros de su casa, el no haber 1076 Texto| los negros tienen a ser músicos. Y, cuando Loaysa quería 1077 Texto| cojera y estropeamiento no nace de enfermedad, sino de industria, 1078 Texto| señor, cuya ligereza no nacía de sus muchos años, sino 1079 Texto| madrugada hallé a ésta, nacida en el mundo para perdición 1080 Texto| endurecido mármol. ¡Oh dueñas, nacidas y usadas en el mundo para 1081 Texto| Estremadura salió un hidalgo, nacido de padres nobles, el cual, 1082 Texto| pie y jardín con muchos naranjos; cerró todas las ventanas 1083 Texto| untó las ventanas de las narices; y cuando a ellas le llegó, 1084 Texto| impeliendo con tanta fuerza los navíos, que no dejó a nadie en 1085 Texto| determinación honrosa y necesaria volvió, con el mismo silencio 1086 Texto| destemplada y sin las cuerdas necesarias. ~ ~Durmieron lo poco que 1087 Texto| lugares que le dijeron ser necesarios, que fue lo mismo que haberle 1088 Texto| del patio. Con sus amigos negociaba en la calle. Las figuras 1089 Texto| término en que estaba su negocio, pidiéndoles encarecidamente 1090 Texto| que la sirviesen, ni les negué a ellas ni a ella cuanto 1091 Texto| deshacía como hace a la niebla el viento; porque de su 1092 Texto| hacer muñecas y en otras niñerías, que mostraban la llaneza 1093 Texto| ser verdad lo que de su nobleza le habían dicho. Despidiéronse, 1094 Texto| sin luz, el encerramiento notable, la gran dote en que a Leonora 1095 Texto| ha dado materia a nuestra novela. Tornó a soplar el viento, 1096 Texto| manera pasaron un año de noviciado y hicieron profesión en 1097 Texto| Leonora se les atravesó un nudo que no les dejaba hablar 1098 Texto| año, un mes, cinco días y nueve horas que me entregastes 1099 Texto| esto el día, y cogió a los nuevos adúlteros enlazados en la 1100 Texto| entonces para ahora, lo doy por nulo y no hecho ni valedero. ~ ~ 1101 Texto| pero no pudieron dejar de obedecerla, porque las mandaba a todas. 1102 Texto| era lo mismo que hacer una obligación guarentigia; y quiero hacer 1103 Texto| puesto caso que no estáis obligado a creerme ninguna cosa de 1104 Texto| todos tan amargamente, que obligaron y aun forzaron a que en 1105 Texto| suelto como si en ellos obrara la virtud del ungüento y 1106 Texto| padre de las aguas, el mar Océano. ~ ~Iba nuestro pasajero 1107 Texto| desta muchacha con los casi ochenta míos. Yo fui el que, como 1108 Texto| Sevilla un género de gente ociosa y holgazana, a quien comúnmente 1109 Texto| las tenía entretenidas y ocupadas, sin tener lugar donde ponerse 1110 Texto| de serlo le comenzaban a ofender los celos, a fatigar las 1111 Texto| dijere, sabed que no os he ofendido sino con el pensamiento. ~ ~ 1112 Texto| aquel mozo, a quien nunca ofendieron las canas deste lastimado 1113 Texto| marido cuán limpia y sin ofensa había quedado en aquel suceso; 1114 Texto| arriba se le hizo a la dueña ofrecer lo que el músico pedía; 1115 Texto| grandes intereses que se le ofrecían, dejando el Pirú, donde 1116 Texto| Hablólas también Loaysa, ofreciéndoseles a su servicio, con tan buenas 1117 Texto| alguna, para lo que se le ofreciese. Hizo, asimismo, llave maestra 1118 Texto| tráigalos, señor mío, que yo me ofrezco a mezclarlos en el vino 1119 Texto| menos de simplicidad jamás oída ni vista; y así, quiero 1120 Texto| y boscajes. Toda su casa olía a honestidad, recogimiento 1121 Texto| jura, si acá estás, todo olvida. ~ ~Oyó con gran sosiego 1122 Texto| escopeta se azora y levanta, y, olvidada del pasto, confusa y atónita, 1123 Texto| momento, pues se le había olvidado de mandar cerrar las puertas 1124 Texto| Mire, señor, que no se le olvide aquello de los polvos, que 1125 Texto| un punto en mitad de las ondas del mar, no menos ahora 1126 Texto| calidad se pudieran casar con opinión de ricas. Asimismo, se os 1127 Texto| acompaña con el instrumento, ora sea de guitarra o clavicímbano, 1128 Texto| se ponía cada noche a la oración a la puerta de la casa de 1129 Texto| más de lo que nosotras le ordenáremos; y si le parece que es mucho 1130 Texto| hacer más de lo que ellas le ordenasen, y que, si no le quisiese 1131 Texto| ni ha de ser, de las que ordinariamente suelen tomarse, pues quiero 1132 Texto| pesado sueño más tiempo del ordinario. ~ ~ - ¡Jesús, valme - dijo 1133 Texto| siento y puedo juzgar por el órgano de la voz, que es atiplada, 1134 Texto| guitarra o clavicímbano, de órganos o de arpa; pero el que más 1135 Texto| corredores, porque ella no osaba quitarse de allí, por lo 1136 Texto| desgracia nuestra, si los oye. ~ ~ - Pues, a la mano de 1137 Texto| bailadoras, pasmadas y temerosas, oyendo la no esperada nueva que 1138 Texto| cualquier taberna, y me lo han pagado muy rebién. ~ ~ - Harto 1139 Texto| doler el jurar, que al buen pagador no le duelen prendas. ~ ~ - 1140 Texto| señor pobre que le he de pagar mejor que un rico. ~ ~ - 1141 Texto| Harto mejor os lo pagara yo - dijo Luis - a tener 1142 Texto| según yo os enseñaré, así me pagaréis, y por ahora escuchad esta 1143 Texto| ni aun el canto de los pájaros habemos oído. ~ ~Todas estas 1144 Texto| salvoconduto de los homicidas, pala y cubierta de los jugadores ( 1145 Texto| cualquier clavo como si fuera de palo. ~ ~No se descuidó el virote 1146 Texto| calle. Las figuras de los paños que sus salas y cuadras 1147 Texto| que he dicho y hecho ha parado en que esta madrugada hallé 1148 Texto| gastado su patrimonio, vino a parar a la gran ciudad de Sevilla, 1149 Texto| que son verdes; que no parecen sino que son de esmeraldas!» 1150 Texto| a los ojos de Leonora, parecían cabellos de oro puro, porque 1151 Texto| callaba y le miraba, y le iba pareciendo de mejor talle que su velado. ~ ~ 1152 Texto| mirar al viejo de su amo, parecióles que miraban a un ángel. 1153 Texto| esperan, en fin, corre a las parejas con el mismo pensamiento, 1154 Texto| mal pecado; y si acaso parezco vieja, corrimientos, trabajos 1155 Texto| tenido nuevas que ningún pariente le había dejado la muerte. 1156 Texto| como las madres que nos parieron, excepto mi señora; y, aunque 1157 Texto| tiempo en que una flota se partía para Tierrafirme, acomodándose 1158 Texto| común de muchos y remedio particular de pocos. ~ ~En fin, llegado 1159 Texto| como de riquezas; sacó sus partidas sin zozobras; buscó sus 1160 Texto| hallólos todos muertos; quiso partirse a su tierra, aunque ya había 1161 Texto| como el desvelo de las pasadas noches la venciese, se quedó 1162 Texto| mar Océano. ~ ~Iba nuestro pasajero pensativo, revolviendo en 1163 Texto| pásese allí; echaos acá, pasaos acullá», así lo haré, como 1164 Texto| pasar la vida, y quisiera pasarla en su tierra y dar en ella 1165 Texto| y esclavas, y ellas, por pasarle mejor, dieron en ser golosas, 1166 Texto| con todas. ~ ~Desta manera pasaron un año de noviciado y hicieron 1167 Texto| ciudad se acogen, que es el pasarse a las Indias, refugio y 1168 Texto| le dijo el nombre de las Pascuas: ninguna la llamó vieja 1169 Texto| detengas más, porque no se nos pase la noche en pláticas. ~ ~ 1170 Texto| ver mejor, andaba el negro paseándole el cuerpo de arriba abajo 1171 Texto| siéntese aquí; maestro, pásese allí; echaos acá, pasaos 1172 Texto| escribano sea luego, porque la pasión que tengo me aprieta de 1173 Texto| llave estaban. Temblando y pasito, y casi sin osar despedir 1174 Texto| corro de las bailadoras, pasmadas y temerosas, oyendo la no 1175 Texto| que son tales, que hacen pasmar a los mismos portugueses; 1176 Texto| levanta, y, olvidada del pasto, confusa y atónita, cruza 1177 Texto| sus padres y gastado su patrimonio, vino a parar a la gran 1178 Texto| medio, también lo soy, mal pecado; y si acaso parezco vieja, 1179 Texto| vuestro amo, y yo os daré un pedazo de cera, donde las imprimiréis 1180 Texto| faldas y volvió corriendo a pedir albricias a su señora del 1181 Texto| a ella cuanto quisieron pedirme; hícela mi igual, comuniquéle 1182 Texto| quién sois vos que me pedís el agua? ~ ~ - Yo - respondió 1183 Texto| que miraba; la voz se le pegó a la garganta, los brazos 1184 Texto| ver y oír a su salvo y sin peligro de su honra. ~ ~ - ¿Qué 1185 Texto| memoria los muchos y diversos peligros que en los años de su peregrinación 1186 Texto| desechada destas señoras, so pena que si otra cosa hiciere 1187 Texto| que su marido le decía, pensando antes que la fortaleza del 1188 Texto| negro que, cuando menos se pensasen, las llamaría a oír una 1189 Texto| maestra. ~ ~ - No por eso será peor - replicó Loaysa. ~ ~ - 1190 Texto| dél una menuda anotomía y pepitoria. Sola Leonora callaba y 1191 Texto| remedio a que otros muchos perdidos en aquella ciudad se acogen, 1192 Texto| quedo; blancas, van! ¡Dios perdone a todas! ~ ~Quedóse la negra; 1193 Texto| peligros que en los años de su peregrinación había pasado, y el mal gobierno 1194 Texto| hacienda; y, al fin de muchas peregrinaciones, muertos ya sus padres y 1195 Texto| darme un poco de agua, que perezco de sed y no puedo cantar? ~ ~ - 1196 Texto| el tiempo parece tardío y perezoso a los que en él esperan, 1197 Texto| quien llaman ciertos los peritos en el arte), añagaza general 1198 Texto| dijo Loaysa - , ni Dios tal permita. Bebed, hijo Luis, bebed, 1199 Texto| como a monasterio; desterré perpetuamente della todo aquello que sombra 1200 Texto| ratones della jamás los persiguió gato, ni en ella se oyó 1201 Texto| tanto dijo la dueña, tanto persuadió la dueña, que Leonora se 1202 Texto| ella acudió a la sala a persuadir a Leonora acudiese a la 1203 Texto| y así fuera si el sagaz perturbador del género humano no lo 1204 Texto| la malicia humana podía perturbar su sosiego. Y así, sólo 1205 Texto| sosegar de rico; que tan pesada carga es la riqueza al que 1206 Texto| no es provocarle a sueño pesadísimo. ~ ~Todas le rogaron que 1207 Texto| que le harían dormir con pesado sueño más tiempo del ordinario. ~ ~ - ¡ 1208 Texto| aquello que les mandaba, sin pesadumbre, con prompta voluntad y 1209 Texto| cuando le oyeron tocar el Pésame dello y acabar con el endemoniado 1210 Texto| la tal entrada, porque le pesaría en el alma, pues desde allí 1211 Texto| ponerla por anzuelo para pescar a su señora. Y, estando 1212 Texto| todas, que la alzaron en peso, como a catredático, diciendo: «¡ 1213 Texto| con su marido, de que le pesó a Loaysa; pero, con todo 1214 Texto| de ciento y cincuenta mil pesos ensayados. ~ ~Viéndose, 1215 Texto| grande ahínco, sin mover pestaña, la estuvo mirando una gran 1216 Texto| que en la estancia desta pestífera dueña ahora está encerrado. ~ ~ 1217 Texto| hacienda mandaré a otras obras pías; y a vosotros, señores míos, 1218 Texto| que es mucho lo que se le pide, considere que es mucho 1219 Texto| arriba este juramento que me piden; pero quisiera yo que se 1220 Texto| en que estaba su negocio, pidiéndoles encarecidamente buscasen 1221 Texto| esposa y en acordarle le pidiese todos cuantos le viniesen 1222 Texto| tonadicas nuevas. ~ ~ - Eso pido - dijo Luis - ; y ahora 1223 Texto| juramento para enternecer las piedras! ¡Mal haya yo si más quiero 1224 Texto| dijo: ~ ~ - La venganza que pienso tomar desta afrenta no es, 1225 Texto| ser gran lástima que se pierda una tal voz como la vuestra, 1226 Texto| estrecho género de vida se pierden. Hombre soy yo, por vida 1227 Texto| estuvo mirando una gran pieza, al cabo de la cual le dijo: ~ ~ - 1228 Texto| de dientes! ¡Mal año para piñones mondados, que más blancos 1229 Texto| donaire y sus muchas gracias. Pintóle de cuánto más gusto le serían 1230 Texto| le ofrecían, dejando el Pirú, donde había granjeado tanta 1231 Texto| a ser la escanciadora; y pluguiese a Dios que durmiese el viejo 1232 Texto| hombre que había en toda la pobrería de Sevilla. Rogáronle que 1233 Texto| usar della, como lo es la pobreza al que continuo la tiene. 1234 Texto| él estar que nosotras le podamos ver - replicó la dueña - , 1235 Texto| lo demás dijo que, para poderle ver, hiciesen un agujero 1236 Texto| pues con sólo lo jurado podías entrar en la misma sima 1237 Texto| disponga su voluntad, pues lo podrá hacer sin fuerza, a casarse 1238 Texto| mío haga las llaves, y así podré entrar dentro de noche y 1239 Texto| aquella sala frontera, donde podremos oír cantar aquí al señor 1240 Texto| Loaysa - para las que yo os podría enseñar, porque sé todas 1241 Texto| dar a los que en ella no ponen del todo en todo sus deseos 1242 Texto| suya, y propuso en sí de ponerla por anzuelo para pescar 1243 Texto| por ver si despertaba sin ponerles en necesidad de lavarle 1244 Texto| muchedumbre ~ de guardas le pongan, ~ y aunque más propongan ~ 1245 Texto| seis veces. ~ ~ - No le pongas tasa - dijo Leonora - : 1246 Texto| que miraban a un ángel. Poníase una al agujero para verle, 1247 Texto| entrarse de golpe; mas, poniéndole la dueña la mano en el pecho, 1248 Texto| luego más, y luego otro poquito más, por ver si despertaba; 1249 Texto| las otras de casa. En el portal de la calle, que en Sevilla 1250 Texto| Guiomar, la negra, que por ser portuguesa y no muy ladina, era extraña 1251 Texto| hacen pasmar a los mismos portugueses; y esto enseño con tales 1252 Texto| tienen de volver a su patria, pospuestos grandes intereses que se 1253 Texto| Venus y la de Por un verde prado, y aquélla que ahora se 1254 Texto| quiero concluir los largos preámbulos desta plática con deciros 1255 Texto| pero no vino Leonora, y, preguntando Loaysa por ella, le respondieron 1256 Texto| Bueno fuera en esta sazón preguntar a Carrizales, a no saber 1257 Texto| oyeron, y por el torno le preguntaron: ~ ~ - ¿Qué es esto, Luis? ¿ 1258 Texto| cuanto hubiese menester. Preguntáronle qué modo había tenido para 1259 Texto| queda dicho que no había que preguntárselo, porque dormía más de aquello 1260 Texto| señora, y, casi por fuerza, preñados de lágrimas los ojos, la 1261 Texto| buen pagador no le duelen prendas. ~ ~ - Bien y rebién ha 1262 Texto| en cera, que ya llevaba preparada y blanda, y que de allí 1263 Texto| hermosa, y a lo que muestra la presencia desta casa, no debe de ser 1264 Texto| criadas contaban, por estar él presente, en ninguna ningún género 1265 Texto| esperar abrió la puerta y la presentó a la dueña, que la recibió 1266 Texto| y enseñaros mejor que al Preste Juan de las Indias, porque 1267 Texto| término en que estaba su pretensión, y les pidió si traían los 1268 Texto| obediente. ~ ~Hecha esta prevención y recogido el buen estremeño 1269 Texto| mil ducados, en un barrio principal de la ciudad, que tenía 1270 Texto| los estrados de señoras principales, y cuán al revés de lo que 1271 Texto| con todo eso, quiso dar principio a su disignio y contentar 1272 Texto| con gran razón, ~ ser la privación ~ causa de apetito; ~ crece 1273 Texto| hizo hacer una ropa, y, probándosela su esposa, halló que le 1274 Texto| de la manera que había de probar su virtud. Ella tomó el 1275 Texto| instrumentos Loaysa, y Luis probó sus fuerzas; y, casi sin 1276 Texto| fuese servido de darle, y de proceder con más recato que hasta 1277 Texto| remedio - dijo Loaysa - : procurad vos tomar las llaves a vuestro 1278 Texto| Guiomar había traído; y, procurando cada una su disculpa y todas 1279 Texto| me había costado y ella procurara no darme ocasión a que ningún 1280 Texto| tenerle en casa, que él lo procuraría. ~ ~Hablólas también Loaysa, 1281 Texto| propiedad que tenía, y que procurase untar a su marido con tal 1282 Texto| nobles, el cual, como un otro Pródigo, por diversas partes de 1283 Texto| de noviciado y hicieron profesión en aquella vida, determinándose 1284 Texto| cual, de rato en rato, tan profunda y dolorosamente suspiraba, 1285 Texto| por todo aquello que en su prohemio encierra la verdadera historia 1286 Texto| Despidiéronse las criadas con prometerles el negro que, cuando menos 1287 Texto| el traer de sus muletas prometía, se fue a dar cuenta a sus 1288 Texto| denuedo que sus muchos años prometían. Y cuando en el aposento 1289 Texto| oír la voz que les había prometido, sin falta alguna. Verdad 1290 Texto| a proseguir la empresa y prometiéndole de volver la noche siguiente 1291 Texto| y médulas del cuerpo, le prometiera los imposibles que pudieran 1292 Texto| la luz lugar de verlas. Prometiéronle las criadas y esclavas de 1293 Texto| asimismo había recebido. Prometióles que las trataría y regalaría 1294 Texto| fuésemos mudas; porque te prometo, amigo, que me muero por 1295 Texto| mandaba, sin pesadumbre, con prompta voluntad y buen ánimo. Y 1296 Texto| le pongan, ~ y aunque más propongan ~ de hacer lo que hacéis; ~ 1297 Texto| le había; y, animándole a proseguir la empresa y prometiéndole 1298 Texto| dejaba hablar palabra. Pero, prosiguiendo adelante Carrizales, dijo: ~ ~ - 1299 Texto| llevaba unas alforjas bien proveídas. Y, dejando las muletas, 1300 Texto| encaje; que de todo vino proveído en las alforjas, imaginando 1301 Texto| en sus sazones, para la provisión de todo el año; y, teniéndolo 1302 Texto| quien los toma si no es provocarle a sueño pesadísimo. ~ ~Todas 1303 Texto| buscasen alguna cosa que provocase a sueño, para dárselo a 1304 Texto| salí un punto de lo que pude pensar ser su gusto, en 1305 Texto| y aun quizá mejor, pues pudiera ser que en su casa le faltara. ~ ~ 1306 Texto| déjenos a nosotras holgar como pudiéremos. Cuanto más, que este señor 1307 Texto| quería quedar sola, pero no pudieron dejar de obedecerla, porque 1308 Texto| diestro en la guitarra, que pudiésedes tañer sin vergüenza alguna 1309 Texto| ni contraste, llegaron al puerto de Cartagena. Y, por concluir 1310 Texto| comen los dedos por verlos puestos en la guitarra. ~ ~ - Y ¡ 1311 Texto| Loaysa - : vuesas mercedes pugnen por sacar en cera la llave 1312 Texto| con este deseo tomaba el pulso a su fortaleza, y parecíale 1313 Texto| cuello almidonado con grandes puntas y encaje; que de todo vino 1314 Texto| parecían cabellos de oro puro, porque el amor primero 1315 Texto| acordar la diligencia que puse en vestirla y adornarla 1316 Texto| cerraduras de las puertas, púsele torno como a monasterio; 1317 Texto| encerrado y quedito donde le pusiéremos. ~ ~ - Sí juro - dijo Loaysa.~ ~ ~ - 1318 Texto| luego todas las demás se le pusieron a la redonda. Luego fue 1319 Texto| amigos, acordaron que se pusiese por obra; que nunca para 1320 Texto| o cuatro cantares, nos pusiésemos a perder tanta virginidad 1321 Texto| limpia y sin ofensa había quedado en aquel suceso; pero la 1322 Texto| todas que la vieja se quería quedar sola, pero no pudieron dejar 1323 Texto| que ella y su señora se quedarían en la sala, que no faltaría 1324 Texto| malos pensamientos. ~ ~Y yo quedé con el deseo de llegar al 1325 Texto| imprimiréis de manera que queden señaladas las guardas en 1326 Texto| dijo Leonora - ; pero quédese aquí Guiomar por guarda, 1327 Texto| ha de estar encerrado y quedito donde le pusiéremos. ~ ~ - 1328 Texto| falsedad del ungüento, y quejábase de la credulidad de sus 1329 Texto| me parece que os estáis quejando? ~ ~Oyó la voz de la dulce 1330 Texto| este quicio lugar por donde quepa, y le volveré a cubrir y 1331 Texto| más si vosotras sabéis o queréis callar. ~ ~ - ¡Y cómo que 1332 Texto| sus criadas, que todas le querían bien, por ser de condición 1333 Texto| vencida deste temor, no había querido venir, tantas cosas le dijeron 1334 Texto| parece tan honrado que no querrá otra cosa de nosotras más 1335 Texto| ha de quitar la vida, y querríalos ver antes que me muriese. ~ ~ 1336 Texto| los años de su vejez en quietud y sosiego, dando a Dios 1337 Texto| más hermosa ~ la vuelve en quimera; ~ el pecho de cera, ~ de 1338 Texto| nosotras más de lo que nosotras quisiéremos. ~ ~ - Yo, señoras mías - 1339 Texto| a ellas ni a ella cuanto quisieron pedirme; hícela mi igual, 1340 Texto| ordenasen, y que, si no le quisiese confirmar y hacer de nuevo, 1341 Texto| como el vino, pero no me lo quitaré yo por todas cuantas voces 1342 Texto| corredores, porque ella no osaba quitarse de allí, por lo que podía 1343 Texto| ciudad por algunos días, se quitase de los ojos de sus amigos, 1344 Texto| las murallas desta casa, quité la vista a las ventanas 1345 Texto| la puerta. ~ ~Apenas se quitó Loaysa de la puerta, cuando, 1346 Texto| los traía tan astrosos. Quitóse un poco de barba que tenía, 1347 Texto| le embistió un tropel de rabiosos celos, y comenzó sin causa 1348 Texto| no pasaban de una saya de raja y una ropilla de tafetán. ~ ~ 1349 Texto| qué ojos tan grandes y tan rasgados! Y, por el siglo de mi madre, 1350 Texto| de oro, y una montera de raso de la misma color, con cuello 1351 Texto| cosas, hiciese que de nuevo ratificase el juramento que había hecho 1352 Texto| animal que fuese varón. A los ratones della jamás los persiguió 1353 Texto| vista clausura y de los ratos que en este estrecho género 1354 Texto| admirado al negro y suspenso el rebaño de las mujeres que le escuchaba. ~ ~ 1355 Texto| mundo para perdición de mil recatadas y buenas intenciones! ¡Oh, 1356 Texto| adónde estaban sus advertidos recatos, sus recelos, sus advertimientos, 1357 Texto| noche siguiente con todo recaudo, apriesa se despidieron. ~ ~ 1358 Texto| mismos años asimismo había recebido. Prometióles que las trataría 1359 Texto| fue tan próspero que, sin recebir algún revés ni contraste, 1360 Texto| escusar de caer en lo que recelaba; a lo menos, en pensar que 1361 Texto| advertidos recatos, sus recelos, sus advertimientos, sus 1362 Texto| de las palomas acudió al reclamo de la guitarra. Con ellas 1363 Texto| dejasen, dejaba de cantar y recogía su guitarra, y, acogiéndose 1364 Texto| tan cerrado, ni monjas más recogidas, ni manzanas de oro tan 1365 Texto| Hecha esta prevención y recogido el buen estremeño en su 1366 Texto| monja en uno de los más recogidos monasterios de la ciudad. 1367 Texto| criadas, les dijo que se recogiesen a sus aposentos, que otra 1368 Texto| casa olía a honestidad, recogimiento y recato: aun hasta en las 1369 Texto| mirar al cielo por línea recta, sin que pudiesen ver otra 1370 Texto| a esperar su contento de recudida. Pero, como el desvelo de 1371 Texto| adúlteros enlazados en la red de sus brazos. Despertó 1372 Texto| demás se le pusieron a la redonda. Luego fue una a dar las 1373 Texto| el pasarse a las Indias, refugio y amparo de los desesperados 1374 Texto| asegurándole que sería en estremo regalado de todas ellas. Algo se 1375 Texto| encerrándose, se entretenía en regalar a su esposa y acariciar 1376 Texto| Prometióles que las trataría y regalaría a todas de manera que no 1377 Texto| días de casa, que ellas le regalarían muy bien y darían cuanto 1378 Texto| más encargó la guarda y regalo de Leonora fue a una dueña 1379 Texto| barras de oro y plata, y registrada, por quitar inconvenientes, 1380 Texto| algunos sones alegres y regocijados, mudando la voz por no ser 1381 Texto| oír cantar aquí al señor y regocijarnos un poco. ~ ~ - Vamos - dijo 1382 Texto| pues dormía, y con gran regocijo se abrazaron la una a la 1383 Texto| verle de aquella suerte, y reíase él con una risa de persona 1384 Texto| primero que entre en nuestro reino, un muy solene juramento 1385 Texto| A los hierros de una reja ~ la turbada mano asida... ~ ~ ~ - 1386 Texto| entrar si primero no jura y rejura y besa la cruz seis veces. ~ ~ - 1387 Texto| que me da mi amo y con los relieves que me dan las esclavas, 1388 Texto| falta dél; pero los unos se remedian con alcanzar alguna mediana 1389 Texto| unos vestidos tan rotos y remendados, que ningún pobre en toda 1390 Texto| las esclavas - , que no reparará en juramentos. ~ ~Abrió 1391 Texto| mejor que un rico. ~ ~ - No reparo en eso - dijo Loaysa - ; 1392 Texto| dueña, como más astuta y reportada, dio orden que Loaysa se 1393 Texto| perder el juicio. Pero, reportándose un poco, salió al corredor, 1394 Texto| Marialonso, y con grave reposo y autoridad respondió: ~ ~ - 1395 Texto| mala dueña esperar a las reprehensiones que pensó le darían los 1396 Texto| intenciones! ¡Oh, luengas y repulgadas tocas, escogidas para autorizar 1397 Texto| que aquella grande maldad requería si se hallara con armas 1398 Texto| a un poco habían de ir a requerirla por una gatera. ~ ~Maravillado 1399 Texto| se iba tomando una firme resolución de mudar manera de vida, 1400 Texto| y de otros que por buen respecto se callan; pero lo que más 1401 Texto| torno que de la casapuerta respondía al patio. ~ ~Compró un rico 1402 Texto| tenía en aquel trance; y, respondiéndole que haría lo que la mandaba, 1403 Texto| y si él lo oyera y acaso respondiera, no podía dar mejor respuesta 1404 Texto| preguntando Loaysa por ella, le respondieron que estaba acostada con 1405 Texto| eran las que escuchaban. Respondiéronle que todas, sino su señora, 1406 Texto| preguntó si había jurado. Respondióle que sí, y con la más nueva 1407 Texto| respondiera, no podía dar mejor respuesta que encoger los hombros 1408 Texto| no casarse. ~ ~Y, estando resuelto en esto, y no lo estando 1409 Texto| lengua, llenas de colores retóricos, tan demonstrativos y eficaces, 1410 Texto| nuestro pasajero pensativo, revolviendo en su memoria los muchos 1411 Texto| pudieran casar con opinión de ricas. Asimismo, se os debe acordar 1412 Texto| esconder por los desvanes y rincones de la casa, dejando solo 1413 Texto| que tan pesada carga es la riqueza al que no está usado a tenerla 1414 Texto| tan lleno de años como de riquezas; sacó sus partidas sin zozobras; 1415 Texto| que tiene tan lindo y tan rizado!» Otra: «¡Ay, qué blancura 1416 Texto| tanto que cantaba, estaba rodeado de muchachos; y Luis, el 1417 Texto| corazón, y en las mismas rodillas de su marido se cayó desmayada. 1418 Texto| buenos respectos le pedía y rogaba se casase, si acaso él muriese, 1419 Texto| inadvertencia de una muchacha rogada y persuadida!» Libre Dios 1420 Texto| donde estaba su esposo, rogando entre dientes al cielo que 1421 Texto| en las manos de Loaysa, rogándole que la tocase y que cantase 1422 Texto| todas ellas. Algo se hizo de rogar el maestro de hacer lo que 1423 Texto| doblar la dote a Leonora y le rogaré que, después de mis días, 1424 Texto| persona y hacienda, les rogó le diesen por mujer a su 1425 Texto| se daba priesa a cantar romances de moros y moras, a la loquesca, 1426 Texto| coloquio, cantó Loaysa un romancito agudo, con que dejó al negro 1427 Texto| guarda ~ miedo o calidad; ~ romperá, en verdad, ~ por la misma 1428 Texto| instrumentos, tales que rompían cualquier clavo como si 1429 Texto| sin poner alguna, se halló rompidos los clavos y con la chapa 1430 Texto| su señor dormía y oyó que roncaba como primero; y, asegurada 1431 Texto| que le hallasen todavía roncando; y, cuando le vieron encima 1432 Texto| noche no dormía; él era la ronda y centinela de su casa y 1433 Texto| dar el viejo tan grandes ronquidos, que se pudieran oír en 1434 Texto| cuya medida hizo hacer una ropa, y, probándosela su esposa, 1435 Texto| de una saya de raja y una ropilla de tafetán. ~ ~La segunda 1436 Texto| Leonora, que se juntaron los rostros: ¡estraño y triste espectáculo 1437 Texto| se puso unos vestidos tan rotos y remendados, que ningún 1438 Texto| había pedido con muchos ruegos a su maestro fuese contento 1439 Texto| amo venía; y, no sintiendo rumor alguno, cobró ánimo, y poco 1440 Texto| está usado a tenerla ni sabe usar della, como lo es la 1441 Texto| el pecho, le dijo: ~ ~ - Sabrá vuesa merced, señor mío, 1442 Texto| la miel y el azúcar hacen sabrosas. Sobrábales para esto en 1443 Texto| dijo una doncella - , se sacan las de toda la casa, porque 1444 Texto| hora - dijo Loaysa.~ ~Y, sacando clavos de sus alforjas, 1445 Texto| menos de quince días os sacaría tan diestro en la guitarra, 1446 Texto| él decía, con facilidad sacarían la llave todas las veces 1447 Texto| suyas: y así fuera si el sagaz perturbador del género humano 1448 Texto| comido tres o cuatro moyos de sal, cuando ya os veáis músico 1449 Texto| otra cosa que la paga de su salario; mas, sea lo que fuere, 1450 Texto| verá que, si viviendo jamás salí un punto de lo que pude 1451 Texto| viniendo el despensero, salía de casa Carrizales, las 1452 Texto| ellas echaron de ver que no salían de ingenio de pobre mendigante. 1453 Texto| contiene, y por las entradas y salidas del santo Líbano monte, 1454 Texto| a causa que mi amo, en saliendo por la mañana, cierra la 1455 Texto| doméstico y enseñado perro que salta por el Rey de Francia. ~ ~ - 1456 Texto| los pies de su marido y, saltándole el corazón en el pecho, 1457 Texto| ella a su querida esposa, saltó de la cama despavorido y 1458 Texto| le podían ver y oír a su salvo y sin peligro de su honra. ~ ~ - ¿ 1459 Texto| iglesia de los alzados, salvoconduto de los homicidas, pala y 1460 Texto| manchas de su honra con sangre de sus dos enemigos, y aun 1461 Texto| a España. Desembarcó en Sanlúcar; llegó a Sevilla, tan lleno 1462 Texto| intemerata eficacia, donde más santa y largamente se contiene, 1463 Texto| las entradas y salidas del santo Líbano monte, y por todo 1464 Texto| celosa fue no querer que sastre alguno tomase la medida 1465 Texto| era (encomendado él sea a Satanás) la afición que tenía a 1466 Texto| lo cual era de grandísima satisfación para el celoso marido, pareciéndole 1467 Texto| al negro tan contento y satisfecho, que ya no veía la hora 1468 Texto| puesto no pasaban de una saya de raja y una ropilla de 1469 Texto| vuesa merced que debajo del sayal hay ál, y que debajo de 1470 Texto| Bueno fuera en esta sazón preguntar a Carrizales, 1471 Texto| comprarse en junto y en sus sazones, para la provisión de todo 1472 Texto| eso me parece, porque la seca garganta ni gruñe ni canta. ~ ~ - 1473 Texto| igual, comuniquéle mis más secretos pensamientos, entreguéla 1474 Texto| de agua, que perezco de sed y no puedo cantar? ~ ~ - 1475 Texto| el que, como el gusano de seda, me fabriqué la casa donde 1476 Texto| asimismo Loaysa coplillas de la seguida, con que acabó de echar 1477 Texto| de su negro. Y, aún mal segura de lo que veía, se llegó 1478 Texto| más prevenciones para su seguridad podía haber hecho el anciano 1479 Texto| mandado, vio que dentro de una semana se entró monja en uno de 1480 Texto| miedo, lo que ajenas manos sembraron, que al furioso estrépito 1481 Texto| deleite, con otras cosas semejantes a éstas, que el demonio 1482 Texto| imprimiréis de manera que queden señaladas las guardas en la cera; 1483 Texto| fin de mi vida (y esto, señalando a su esposa), en los brazos 1484 Texto| ungüento en dar manifiestas señales de su virtud, porque luego 1485 Texto| manos. Ella, callando y por señas, le hizo levantar, y todas 1486 Texto| por vida de mi padre, tan sencillo, tan manso y de tan buena 1487 Texto| cogiendo al señor en medio, se sentaron todas. Y, tomando la buena 1488 Texto| preguntándole qué era lo que sentía, con tan tiernas y amorosas 1489 Texto| entrado por las puertas, sin sentillo y sin merecello! No serían 1490 Texto| esclavas, sin que mi amo lo sepa, y el despensero, a solapo, 1491 Texto| guitarra; que quiero que sepáis, hermano Luis, que la mejor 1492 Texto| patio abiertas y la casa sepultada en silencio y sola, quedaron 1493 Texto| viendo que todo estaba sepultado en silencio, llegaron a 1494 | serán 1495 Texto| con sólo la imaginación de serlo le comenzaban a ofender 1496 Texto| les hizo Carrizales un sermón a todas, encargándoles la 1497 Texto| deseosas de ver dentro de su serrallo al señor músico; pero no 1498 Texto| Loaysa, ofreciéndoseles a su servicio, con tan buenas razones, 1499 Texto| pensamiento, que de todos sería servida. Los días que iba a misa, 1500 Texto| hacienda que Dios fuese servido de darle, y de proceder 1501 Texto| dedos de vino sobre los sesos, no acertaba traste; y,