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| Juan Cortés de Tolosa El desgraciado IntraText - Concordancias (Hapax Legomena) |
Texto
501 I | Y por esta razón dixo un discreto que no sabía quál destos 502 I | del alma y, aunque como discretos, lo ponían por execución. ¿ 503 I | perder, le cogió la palabra disculpando el no ser suya con que avía 504 I | de su amigo, mas temió no disgustar a sus padres y, más que 505 I | ser devota dél y della. El disinio que en esto llevó fue yr 506 II | dos, él a reñir a Serrano dislate el mayor que hombre ha dicho 507 III| quiso hazer consigo un disparate por aver dicho que lo era, 508 II | quedassen detrás de una esquina, disparó, pensando que era el infamador 509 I | de nacer, de manera que dispensó sólo que no fuesse en Salamanca, 510 I | indispuesto. Lo qual oýdo, por dissimulada y cuerda que era, bolvió 511 I | Isabel, que, aunque procurava dissimularla, no lo consentían los ojos 512 II | para él, y, aunque quiere dissimularlo, me mira como quien vive 513 II | dama, sabía el negocio y dissimulava hasta hallar ocasión en 514 III| un tío Cardenal, para que dissuelva el matrimonio. Cerca está 515 II | donde se avía venido para divertirse de la tristeza que la muerte 516 II | ábitos que eran su ajuar. Dixéronle lo que les avía sucedido 517 II | él le pidiesse consejo. Dízesme que es don Fadrique mi criado, 518 II | a quien pidió albricias, diziéndola cómo su marido yva por muchos 519 III| hiziesse? ~Llegóse a él diziéndole: ~ - Mi amor no está para 520 I | milagro si tenía amor o, diziéndolo mejor, si no lo tenía? Al 521 II | Serrano le huviesse muerto, y, diziéndoselo a los padres del difunto, 522 I | acudiera tan de veras a dolencia tan prolija, pues otro si 523 I | voluntades hizieron una, doliéndose el uno de los infortunios 524 II | hasta dexarnos en carnes, se dolió de nosotros y, dándonosle, 525 II | la mía que, por estar con dolores, vinieron a toda prisa por 526 II | aunque le avía entregado el dominio de su casa y estava satisfecho 527 | dónde 528 I | marido que una sala antes dormía; y aunque hombres, y más 529 II | imaginación, esta noche no he de dormir en casa, que cosa de tanta 530 II | de tal; fuera de esso, no doy razón de mí o la que he 531 II | aora, ¿no nos acompañan dozientos reales? Pues, ¡manos a labor! ~ 532 III| hazienda? ¿Qué dudáys? ~ - Dudo en que lo que vuessa merced 533 III| vivistes descontenta, no echastes el ojo a hombre que os desenfadasse? ¿ 534 I | los descuydos de aquella edad aplicava el maestro la medicina 535 III| renegassen, juzgavan por medio eficaz que él solicitasse a ella 536 I | buscasse por dónde abonar su elección, imaginándole por ella ofendido, 537 III| no pudo, que hasta los elementos amparan al agradecido. ~ 538 I | qué. Don Eugenio se vio embaraçado con dos cosas: la quiebra 539 III| familia, con la qual se embarcaron en un navío. ~Don Fadrique 540 III| Barcelona con intento de embarcarse para Roma, donde, acomodándose 541 III| al cabo de los quales se embarcó en San Lucar para Barcelona 542 I | camino de la plata, leen «embiadme lo que tuviéredes y quedaos 543 I | con sus estudios adelante, embiándole a Salamanca donde su hijo 544 I | hallava en el camino, se le embiaría para que se pusiesse en 545 I | gusto su amigo en casa, embiarlo a estudiar como si fuera 546 II | tierra copiosa de lobos, embiaron con un vestido a quien le 547 II | devía morir por ello, y embiassen alguna persona a donde él 548 III| renta y esperasse diez, no embiava orden para que se hiziesse, 549 II | le conociessen antes le embidiassen que le lastimassen. ~Hízolo 550 III| presente estáys. ~Esto, emboçado y con la daga ya en la mano 551 I | una pierna, si por esso se empatava, mas yendo a verse con un 552 I | por su hijo, desde que le empeçaron a tratar lo hizieron por 553 II | que avía salido con él. ~Empeçáronse a hazer grandes diligencias 554 III| doña Ángela era su muger; y empeçóla a buscar por el aposento, 555 III| esso fuesse, dava por bien empleados los trabajos padecidos. ~ 556 III| diferente pasta que los demás enamorados? ~-¿ Y era hermosa?~-¡ O 557 II | Yo no soy poderosa para enamorarme de quien quisiere, que, 558 I | don Fadrique tenía no era encaminada a mal si de buen natural 559 III| quán grande era ya buen fin encaminado, que tenía por sin duda, 560 II | juyzio no tanto de verse encarcelado, quanto de la pena de qué 561 II | avía hablado a don Fadrique encareciéndole su amor, tanto que por él 562 I | pidieron a los suyos se encargassen de su curaduría y, pues 563 II | asido, porque ansí se les encargó, de que el pobre Serrano 564 III| avía mandado se quedassen encubiertos en él. La causa de yrse 565 I | execución. ¿Quándo pudieron encubrirse tan bien los amores que 566 I | apretava más, perdonar al enemigo o olvidar al amigo. ~Al 567 II | Doña Ángela la respondió enfadada: ~- Ynés, yo no te dí parte 568 I | buena intención, pero muy enfadado de las liviandades de las 569 I | poca suerte, porque, si él enfermara, ¿quién acudiera tan de 570 III| Ángela por la puerta (que enfrente estava una de otra) dezía 571 I | tan descubiertamente se engaña fuera no más de dexarle 572 II | no desmereciessen nada, engendraron en doña Ángela tantos trabajos 573 III| Díxole que cómo la enseñança engendre amor, se le tenía tal a 574 III| celoso que con cuydado de enmendar a su hijo: donde halló a 575 III| protectores, porque si se enojava él, lo era suyo y ella al 576 III| leer, y por aquel camino enseñallos la lengua; mas, aunque los 577 III| hazía. Díxole que cómo la enseñança engendre amor, se le tenía 578 II | dexándole en la parte que él le enseñaría, que no perdiesse la ocasión. 579 II | religiosos, pidiéndole que les enseñasse la licencia que traía, y 580 III| hijos suyos, varón y hembra, enseñassen la lengua y otras habilidades 581 III| aunque los maestros no los enseñavan a amar, que esso de cosecha 582 II | para si quería la prima, se entenderá con dezir que tenían amor. 583 II | quinta suya, y por aquí entenderéys lo demás. ~Él se rió segunda 584 III| alma cosa que sin ella no entendí nunca salir. ~- Por cierto, 585 II | veía que era muy común y el entendimiento no aventajado; y que no 586 II | su hermano, y, para más enterarle de que era ansí, le dixo 587 II | Francisco, dixo para mejor enterarse: ~-¿ Dezid don Francisco, 588 III| fiava, le cogiessen y se enterassen de la verdad, que la considerava 589 I | le ha concebido? Y aquí entra bien que «a un traydor dos 590 I | que dél infirió y por la entrada que en él hallava. Ella 591 I | cómo doña Isabel se avía entrado monja y lo que perdía él 592 I | petición fue tan pía, las entrañas del que rogava tan nobles 593 I | eran frustradas, la dixo, entrando con una carta en la mano 594 II | alguazil y otra gente con él y entrándole en un coche le llevaron 595 I | a ello, porque si hasta entrarle en ella lo hizieron por 596 I | que su intento fue siempre entrarse monja y que quería tomar 597 III| picado de la christiana, entrava a menudo más a verla a ella 598 II | días, y que, aunque le avía entregado el dominio de su casa y 599 III| con la condición dicha, entregara hazienda y persona. Y si 600 I | la sanidad, le dixo por entretenerle: ~-Señor, si vuessa merced 601 II | dexándolos en carnes en unos enzinos apartados una legua del 602 III| que me pesava le dixesse érades vos quien la hizo, porque 603 II | respondió el criado. ~- Él esbolvió a dezir.~No lo huvo acabado, 604 II | puerta hasta que subió las escaleras, se puso una toca que la 605 III| la vida, contento de aver escapado de las manos de don Gregorio 606 III| que, ya que no pudiesse escapar de cautiverio, quería vender 607 III| refriega con los enemigos, se escaparon los quatro y fue cautivo 608 III| tenía por sin duda, quando escapassen, poner en breve tiempo las 609 III| pretensión, como la que era su esclava, haría todo lo que fuesse 610 II | empeçó, puso en orden la escopeta y alçó el gatillo por hallar 611 III| que, después acá, os avéys escrito para hallaros donde al presente 612 I | sino «dexaldo todo, no me escriváys más, antes veníos luego, 613 I | crédito, como quando un médico escrive cerca de enfermedad que 614 I | Y ansí, quando Penélope escrivía a Ulises, no le dixo «traedme 615 II | de diez mil ducados; que escriviéndole él y informándole de la 616 II | Parece ser que quando le escrivieron la muerte no fue más que 617 I | hazía a su amigo, a quien escrivió luego de la suerte que quedava, 618 I | el interés que descubría escrivirle importava a ambos, sino 619 III| donzella de quien se fiava y un escudero que de años atrás servía 620 I | de escuelas, hallava un escudilla de sopas abahadas, tan buena 621 III| argón en que hallaron cien escudos. Con los quales dieron consigo 622 II | sentimiento no hablaré por ser escusado. Dieron parte al assistente, 623 III| casa, enemigos que ni se escusan ni nada perdonan, la verdad 624 II | podía estar mal. Él lo hizo escusando con ello la diligencia que 625 III| para celalle, antes para escusarse con esta ficción quando 626 III| antes casarme con quien escusasse los que de no estar con 627 III| advirtió por estar a sus espaldas y sentir que la sacava. ~ 628 III| con intento de venirse a España y, baptizados, casarse: 629 III| acabar de saber la lengua española (y aquí fue quando, por 630 I | no tenían otro si él, ni esperança de tenerle, mucha hazienda 631 II | también pensava que sus esperanças se lograrían entonces: y 632 I | puesto en que le avía de esperar. ~ 633 III| seys mil ducados de renta y esperasse diez, no embiava orden para 634 II | que el vellaco los avía espiado hasta que el desdichado 635 III| no le diesse su hija por esposa, que tenía por sin duda 636 II | quedassen detrás de una esquina, disparó, pensando que era 637 II | una quinta suya? ~- Sí, ésse digo.~- Pues, aora buelvo 638 III| en silencio por no ser de essencia los lances que en las prisiones 639 III| eran redondos. ~- Pues, a éssos dezimos rasgados. ~Al fin, 640 II | la ciudad, que sin ella estaría él por lo menos hasta que 641 | estas 642 III| contingencia cosa tan de estimar como ella. Yo no soy natural 643 II | determinación, entendiesse que no estimava su persona, sino que procedía 644 III| vuessa merced quanto le estimo y quiero, desde luego hago 645 II | mayorazgo. Y con todo, si estimó saber el homicida, fue no 646 II | en quitar la vida al más estirado, y que no lo tuviesse por 647 I | llevar a doña Isabel, lo estorvasse un grave accidente de un 648 I | dos que valían por todos estotros, que fueron los de una prima 649 II | de don Eugenio, donde los estremos no lo fueron medidos con 650 I | con un cuchillito de un estuche y después se sentava a comer 651 I | Para defensa de la vida no estudia un hombre las armas? Pues, 652 I | amigo en casa, embiarlo a estudiar como si fuera su hermano; 653 I | perder a una, ¿por qué no estudiará como se libre dellas? ~Digo, 654 III| de los hermanos. ~Al fin, estuvieron en los calaboços algunos 655 III| calaboço adonde don Fadrique estuvo, y su padre le hechó la 656 I | se ama como es la vida, evidente prueva de su recíproco amor, 657 II | la muerte no fue más que exagerándole la lástima que avía causado 658 I | escuela se conocieron, donde, excediendo del límite pueril, de dos 659 I | Ya determinaron poner por execucion el designio de doña Isabel, 660 II | ni lo era, y que lo mismo executara aunque sus dueños no le 661 III| que lo que tanto desseava executasse, y que, como esso fuesse, 662 I | pues tanta admiración a los executores de diezmo tan inhumano, 663 II | huvo ocasión y en todas se exercitava con él el acto no de superior 664 I | avrá alguno que no aya experimentado algo de su efecto?) ¡Dios 665 III| se sabía en casa tan por extenso ser ellos los que mataron 666 I | carretero, sino por el tan extraordinario como veremos: y porque don 667 I | madre de la que quando don Fabrique partió avía quedad. ¿Qué 668 II | y que no lo tuviesse por fábula, que era hombre que por 669 III| vos, ocasión no me avía faltado. ~Él respondió agradeciéndola 670 I | pierna tuvo calidad, por faltarle quien a una le dolía y curava 671 II | Con lo qual, porque no le faltasse el tiempo de la licencia, 672 I | limosna con justicia no le faltava más que no poder ganarlo 673 III| Angélica que las curasse, mas faltóla a ella libertad para que 674 III| Roma y que era toda una familia, con la qual se embarcaron 675 II | Determinóse ésta pedir a la que favorecía a Serrano dixesse a su amo 676 III| Señor, yo no havía estado favorecido en mi vida de muger de tanta 677 II | quería, a quien otra donzella favoreció con intento de casarse con 678 II | razón dicha, caso de sus favores. ~-¿ Es possible que esso 679 III| algunos alimentos de algún favorzillo; y por esso dixo Ovidio: ¿ 680 III| y doña Ángela no fuesse fea, se quedó con ellos y con 681 II | aprovechavan a ella los fiadores si no la bolvían a la vida? ~ -¿ 682 II | más seguramente de quien fiarse en un ama que la crió que 683 III| para escusarse con esta ficción quando la hablavan en la 684 III| respondió él -. Yo me vi una fiesta con ella sin cuello ni valona, 685 III| Mi amor no está para oýr filosofías, sino para que vengáys en 686 I | execución de veras lo que fingidamente propuso de burlas; que, 687 II | carta que de las Indias fingió aver recebido, en que supo 688 II | muchos días. En éstos yo os fío que no os lleve a vuestra 689 III| suyo, por averla sus padres forçado quando con vos se casó, 690 III| vuestro marido que os quise forçar, cosa tan agena de mí y 691 I | amparo de su amigo, le fuera forçoso servir para comer. Don Eugenio 692 II | pues, como vos sabéys, fuy forgada para casarme con él. ~ - 693 I | pedaços lo juravan ansí. La frente era preñada y las narizes 694 II | Díxole que en Xerez de la Frontera tenía un deudo, llamado 695 I | ver si sus sospechas eran frustradas, la dixo, entrando con una 696 III| entonces la vengança que fuéredes servido. ~Don Gregorio se 697 II | Pues, ¡manos a labor! ~Fuéronse a Cabeças y, en el camino, 698 II | prima empeçó a quexarse fuertemente; y vino bien aver embiado 699 | fuese 700 III| sucediesse, sino para que no os fuéssedes. ~- Esso no he de creer, 701 II | pues, como vos sabéys, fuy forgada para casarme con 702 III| no intentastes, sino que fuystes el que mató a mi hermano 703 II | más perdía, por estar el galán en su casa), para cuya consumada 704 I | quedaron tan polidos y galanes que se pudieron plantar 705 III| dos, bolvió Serrano de la galera a casa). ~Con esta traça 706 II | tuvo por cierto que avía ganado (y era entonces quando más 707 II | lo avían de pedir y quiso ganar por la mano, quanto por 708 I | faltava más que no poder ganarlo sirviendo, que bien vieja 709 I | gracias a Dios de las buenas ganas que a todas horas tenía 710 II | don Eugenio. ~Todo lo qual ganó la voluntad de don Gregorio, 711 I | con una cesta de guindas garrafales en el braço y a una comiéndoselas 712 II | orden la escopeta y alçó el gatillo por hallar tan buena coyuntura 713 II | porque en toda la ciudad generalmente le amavan, más que de la 714 III| guardar la suya, que es glorioso perderla en una ocasión 715 III| querer, vino a descargar el golpe en él y passóle el braço 716 II | merced de que al presente gozava. Con lo qual bolvió Serrano 717 I | que los parientes no se gozavan. Don Eugenio la respondió 718 I | necessitado dél. Deste solo favor gozó de la fortuna: ser señor 719 I | ellos que por suficiencia se graduasse, que, puesto en Sevilla, 720 I | fueron llevados al escuela de gramática, donde, acepillando el preceptor 721 I | nacido sus bienes quando sin granar se agostan! ~Estando en 722 II | prenderían poniéndole en grandíssimo aprieto, tanto por aver 723 II | Llegados que fueron a una granja que poco más de media legua 724 III| preguntó qué fortuna la avía guiado a la misma ciudad y a la 725 I | muchacha con una cesta de guindas garrafales en el braço y 726 I | traedme esto o estotro quando gustáredes de veniros», sino «dexaldo 727 II | doña Ángela passava, las no gustosas de su tercera que para si 728 II | gusto la dava en ello, avía hablado a don Fadrique encareciéndole 729 II | y que no podía dexar de hablalla con mucha libertad cerca 730 III| descoyuntarán a tormentos - y, hablándole con blandura, le dixo - : ¿ 731 II | de cuyo sentimiento no hablaré por ser escusado. Dieron 732 II | que se veía con su dama hablava más de lo que era menester ( 733 III| parecer aun entre los tiranos halla piedad. Consolóse algún 734 II | bolviesse a Salamanca, porque, hallándole en la ciudad, le prenderían 735 III| en seguimiento dellos y, hallándolos en aquella posada, no tuvo 736 III| lo que los demás: en él hallaré amparo para restaurar la 737 III| sabíamos avíades de venir. Y si hallaredes en contrario, tomad entonces 738 III| Fadrique, que también se hallaría con ellos, pues con tanta 739 III| acá, os avéys escrito para hallaros donde al presente estáys. ~ 740 III| conocida ganancia, que fue hallarse los que tratavan de ser 741 I | passear su dama para que, si hallasse ocasión, entrasse dentro 742 II | determinación a ello, os le hallastes en el camino en una quinta 743 III| llevaros he yo maniatada.~ - No haréys - respondió - , porque, 744 III| considerar que, como sus amos, harían lo que quisiessen o por 745 II | que don Eugenio creía no haver pecado sabiendo dél su cortesía 746 III| huviera dicho? Señor, yo no havía estado favorecido en mi 747 II | esto te respondo que amor haze yguales y que no hago mucho, 748 II | el homicida, fue no para hazelle castigar por ello, antes 749 I | las çarças prenden, no lo hazen por esso al que con cuydado 750 I | primo por aver desseado hazerla muger de su amigo; que si 751 I | que avía nacido fuera, sin hazerse fuerça a ello, porque si 752 III| vuesso marido era? ~-¿ Y qué hazéys aquí? ~- Estoy aguardando 753 I | causa de avérselo dicho, haziéndola participe de su frenesí. ~ 754 III| Fadrique estuvo, y su padre le hechó la llave, subiéndose arriba 755 I | unos ojos verdes, rasgados, hechos pedaços lo juravan ansí. 756 III| se quedaron a una todos helados, sin preguntarse nada los 757 II | suyos y quatro que su muger heredó por la muerte de un hermano, 758 III| a lo postrero, porque la herida fue cerca del lagarto. Y, 759 III| yzquierdo. Visto que avía herido un mocetonaço tan rezio 760 I | nobles respetos, buen talle y hermoso rostro: carta de recomendacion 761 I | don Eugenio que tomasse su herreruelo y que le diesse el suyo 762 III| dexassen repassar su lición. Hiziéronlo melancolicíssimos con el 763 II | por qué - dixo don Pedro - hizistes partícipe de cosa de tanta 764 II | embidiassen que le lastimassen. ~Hízolo ansí, y, llegados que fueron 765 III| ayudar y, quitándole la hoja, le arrojó por una cuesta 766 III| amparo en ellos, antes se holgaran con mi muerte por suceder 767 II | todo, si estimó saber el homicida, fue no para hazelle castigar 768 III| entender que su amor no fue honesto. ~ - Y sí queréys informaros - 769 II | ofender a un hombre tan honrado y de tantas partes como 770 III| os quiten la vida en una horca, os descoyuntarán a tormentos - 771 III| dientes, los ojos aguileños y hoyos en las manos. ~-¿ Qué son 772 I | al passo que don Fadrique huía de la que imaginava avía 773 III| deziroslo, porque con brevedad huíades de mi presencia. A la segunda, 774 I | Isabel huviesse llegado a los humbrales della, quedando con suficiente 775 I | ancho de renes, de cuyo hurto, sentido otro compañero, 776 II | como antes he dicho, le huve de un frayle que yva a Cabeças, 777 I | príncipe. Y al tiempo que huvieron de subir a escuelas mayores, 778 II | acosassen, fue fuerça yr huyendo dellos casi un quarto de 779 I | I~Tuvieron principio en Sevilla 780 II | II~Parece ser (¡o caso lastimoso!) 781 III| III~Don Fadrique llamó a Serrano 782 II | Pedro, sea o no verdad mi imaginación, esta noche no he de dormir 783 I | dónde abonar su elección, imaginándole por ella ofendido, porque 784 I | puede yr a la mano en la imaginativa. «Viva quien vence» se suele 785 I | Fadrique huía de la que imaginava avía de ser su muger, a 786 III| con vos los amores, porque imaginé que, obligado, negociárades 787 III| vuessa merced, cuya vida importa, que la mía ¿para qué es 788 I | que recetó un antídoto tan importante para su salud como ofrecella 789 III| tuve en el delito que me impuso, y que, preguntándola la 790 I | don Fadrique estava muy indispuesto. Lo qual oýdo, por dissimulada 791 I | cama y otras necessidades inescusables?), antes se comía un pan 792 II | disparó, pensando que era el infamador de su casa, un pistolete, 793 II | que parecería muy bien infamársela el que se la avía de corregir, 794 I | peso de oro por lo que dél infirió y por la entrada que en 795 II | que escriviéndole él y informándole de la persona como era razón 796 III| honesto. ~ - Y sí queréys informaros - dixo dándole más satisfación - , 797 III| de plazer de su prima era informarse desde allí de las cosas 798 I | lugar el, sentimiento de su infortunio, consolándole de todo y 799 I | executores de diezmo tan inhumano, que dexaron a los dos con 800 III| Ya vos, señora, veys mi inocencia y la deste pobre moço, que 801 III| tratéys ofenderme, que estoy inocente en lo que me consideráys 802 I | avía de yr allá. Cuyo ruydo inquietó al marido que una sala antes 803 III| tanto que temer, vivía con inquietud, y la dio mucha, que, conocer 804 III| como él era causa de sus inquietudes y que hasta entonces no 805 I | ciudad por tantas razones insigne, a cuyas puertas paren cada 806 III| causa por qué tanto mal avía intentado hazerme, me ha dicho que 807 II | no dexaría ardid que no intentasse. Llamó a doña Ynés, a quien 808 III| perdonan, la verdad del hecho, intentó darme veneno en un poco 809 II | donde trayción no huviesse intervenido o por defensa de la honra, 810 I | se pudieron plantar en el jardín de qualquier príncipe. Y 811 III| Francisco era hermano suyo. ~ -¡ Jesús! - dixo Serrano - ¿Quién 812 II | bolvieron ambos a una casa de juego, donde passaron hasta las 813 III| estado, a Dios pongo por juez desta causa y de que yo 814 II | mañana y donde, aunque no jugó, tuvo por cierto que avía 815 I | tales respetos, pedía, y jurando que no avía de yr allá. 816 I | rasgados, hechos pedaços lo juravan ansí. La frente era preñada 817 III| persuadían a que renegassen, juzgavan por medio eficaz que él 818 II | los circunstantes, a los labios, dando parte dél a doña 819 II | dozientos reales? Pues, ¡manos a labor! ~Fuéronse a Cabeças y, 820 III| la herida fue cerca del lagarto. Y, passando en silencio 821 II | fuesse el sentimiento, las lágrimas y el desconsuelo se creerá 822 III| de agua, saltó dellas y, lamiendo de lo que en el suelo cayó, 823 III| cayesse y se quebrasse, lamió una perrilla que doña Ángela 824 II | más que exagerándole la lástima que avía causado en la ciudad 825 II | de doña Ángela y estava lastimadíssima de su muerte, aunque sucedió 826 II | antes le embidiassen que le lastimassen. ~Hízolo ansí, y, llegados 827 I | yendo a verse con un amigo lastimosa cosa ha sido. Y ansí digo 828 II | II~Parece ser (¡o caso lastimoso!) que don Francisco, marido 829 III| mostraros siempre tan demasiado leal, que no tuve tiempo para 830 II | en el quarto de su amo a leelle una carta que de las Indias 831 I | por el camino de la plata, leen «embiadme lo que tuviéredes 832 III| que los dos aprendiessen a leer, y por aquel camino enseñallos 833 III| picaron sin parar hasta quatro leguas de allí; a donde se hallaron 834 II | a su muger un bocado que lentamente la fuesse acabando. Mas 835 II | Don Fadrique no era tan lerdo que no conoció gran voluntad 836 III| avérmelas con la christiana - y levantando a su hijo del assiento en 837 III| procurando reduzillos a su ley para casarse con ellos, 838 II | catedráticos de prima de leyes, grande amigo de don Fadrique, 839 I | qué no estudiará como se libre dellas? ~Digo, pues, que 840 III| dixo él que mejor estavan libres donde sirviessen la casa 841 III| Ved vos, si aun lo que era lícito no permití, ¿cómo viniera 842 I | conocieron, donde, excediendo del límite pueril, de dos voluntades 843 I | casa, muger que para pedir limosna con justicia no le faltava 844 I | cosa anexa a la senectud, limpia por lo menos de boca, pues 845 II | pues, quando fuesse el más lindo de los hombres y a esto 846 I | pero muy enfadado de las liviandades de las vezinas de casa, 847 III| que aún no tenía sana la llaga. Preguntóle qué sucessos 848 I | una prima de don Eugenio, llamada doña Isabel, que, por la 849 III| Cerca está de nosotros: llamalda, que yo no pude dezirla 850 III| del lugar, que fuessen a llamarla. Y ya ella venía, porque 851 II | aquella noche le recogieron llamaron a la portería. ~Entraron 852 I | porque los dos afirmavan llamarse Pílades, ofreciéndose cada 853 III| Preguntáronlos cómo se llamavan y, mirándolos las manos, 854 III| espada a don Fadrique, dixo, llegando cerca: ~ - Traydor, ¿a vuestra 855 III| Don Gregorio se reportó y, llegándose a ella, halló verdad todo 856 III| desseada libertad. ~Y como llegassen ya al puerto, tuvieron fin 857 III| contrario desto hiziesse? ~Llegóse a él diziéndole: ~ - Mi 858 I | comiéndoselas y llorando. Lleguéme a ella y preguntéla por 859 II | hombre que presumo tiene lleno de ponçoña el pecho. Mi 860 III| a fuerça de sus dineros lleva una muger que no quiere 861 II | Gabriela está en días de parir. Llevadme a su casa. Dexaré yo dicho 862 I | dos arbolillos y fueron llevados al escuela de gramática, 863 I | Serrano fue valeroso adelante, llevando sobre sus ombros a su amo 864 II | hallassen, se bolvieron con él llevándole asido, porque ansí se les 865 I | bolver a adquirir otra, mas llévansele de camino; y es tal este 866 III| Vos, señor don Fadrique, llevaréys compañía, porque a la misma 867 II | llevava vestido, ofreciendo llevarle a la mañana a donde Serrano 868 III| siesta quiso darla. ~- Pues, llevaros he yo maniatada.~ - No haréys - 869 II | desvalijados yvan, causa de que llevasse dos ábitos que eran su ajuar. 870 II | uno que el otro, que se le llevassen. Con lo qual, porque no 871 II | éstos yo os fío que no os lleve a vuestra casa. ~Y diziendo 872 III| no muriéssedes. Yo no os llevo ni vengo en que vays con 873 I | sentida, de don Eugenio mejor llorada, porque avía librado en 874 II | no fuessen ellos a quien llorassen, pues, estava en su mano. ~ - 875 II | dixo quán amigo fue del mal logrado don Eugenio. ~Todo lo qual 876 II | pensava que sus esperanças se lograrían entonces: y las dos soñavan 877 III| quales se embarcó en San Lucar para Barcelona en una chalupa, 878 I | ella al sereno, y se le lucía al carnero, porque salió 879 I | aquella edad aplicava el maestro la medicina a ella conveniente, 880 III| lengua; mas, aunque los maestros no los enseñavan a amar, 881 II | de casarse con él. ~Las malas noches que doña Ángela passava, 882 I | no era el mayor de los males averse quebrado una pierna, 883 II | ser ello, mas, como una manada de los animales que he dicho 884 II | esso era como prender a mancebados el alguazil que lo estava 885 III| tenido efecto, bastava para manchalle su honor: sacó la daga y 886 III| desde luego hago lo que me manda, y en esto pongo de mi parte 887 III| de Madrid, y a ellos avía mandado se quedassen encubiertos 888 II | Diole dineros en abundancia mandándole se bolviesse a Salamanca, 889 II | aunque en su testamento le mandaron cierta cantidad de dineros, 890 I | criados obedientes, acudían al mandato del alma y, aunque como 891 I | acudir a lo que su amigo le mandava. Serrano, que también tenía 892 II | mala querencia que a su mando tenía aún estuviesse en 893 III| Pues, llevaros he yo maniatada.~ - No haréys - respondió - , 894 II | que he dicho, o que es ya manjar de lobos. ¡A, desgraciado 895 III| dolor, cayó Serrano en el mar, y como don Fadrique lo 896 III| se fue para él, no para matarle, antes para que, entre él 897 III| no tuviera intención de matarme, lo hiziera por ellos. Fuera 898 II | diesse, porque si acaso la matava ¿qué la aprovechavan a ella 899 III| hazerme, me ha dicho que yo maté en Sevilla a un hermano 900 I | Pienso que corre ansí en materia de mugeres, pues, créanme 901 III| Cardenal, para que dissuelva el matrimonio. Cerca está de nosotros: 902 II | días que se le murió el mayordomo; que no le estava mal serlo 903 I | huvieron de subir a escuelas mayores, murieron los padres de 904 I | edad aplicava el maestro la medicina a ella conveniente, pedía 905 II | los estremos no lo fueron medidos con la pérdida y mucho más 906 III| reverdecieron. No le faltó a este Medoro Angélica que las curasse, 907 III| condenado diziendo que los mejores del lugar son deudos de 908 I | padres, y con tan grandes melancolías como el que se ausentava 909 II | sentado en un otero solo y melancolicíssimo, dixo don Fadrique a Serrano: ~- 910 III| repassar su lición. Hiziéronlo melancolicíssimos con el mal despacho que 911 III| peligrosas que no tuvieron menor lugar en doña Ángela, tanto 912 III| su señor, de quien tantas mercedes recibía. Él qual bolvió 913 III| libertad, que este nombre merece cosa que yo no di de grado. 914 II | sabiendo estava ya en el mes; causa de que él combidasse 915 III| riquezas. Y todos juntos se metieron en un baxel con intento 916 II | aquellos tiempos una ropa para México, adonde él tenía gusto de 917 II | El criado habla mucho y miente, y en hombres baxos suelen 918 I | partió avía quedad. ¿Qué milagro si tenía amor o, diziéndolo 919 I | que le vino a la boca y no mintió en nada. ~Don Eugenio, que 920 III| secretos, tropeçó con un chapín mio y, cayendo en él, quebró 921 II | quiere dissimularlo, me mira como quien vive con gran 922 III| Preguntáronlos cómo se llamavan y, mirándolos las manos, dixeron que no 923 II | en su casa un hombre que mirasse por ella, que parecería 924 II | amigo o yo vengo ciego. ~- Mírelo bien vuessa merced -respondió 925 | mismos 926 I | en su mocedad entre las mocas, y al presente se conocía. 927 I | amas y no el segundo en su mocedad entre las mocas, y al presente 928 III| Visto que avía herido un mocetonaço tan rezio y del ánimo que 929 I | nada, le embió Dios una modorra en que dixo muy a su satisfación 930 I | con voluntad: ésta era la montera de la olla, poníasela Serrano 931 I | de la pierna la una y el monxío de su prima la otra, prometiéndose 932 II | como ellos dezían, no devía morir por ello, y embiassen alguna 933 II | reprimir el dolor para no morirse hasta matar a quien a su 934 I | Isabel, de que sus tíos mostraron harto sentimiento, porque 935 III| no lo conocistes, fue por mostraros siempre tan demasiado leal, 936 III| amor que vuestro marido me mostró, rogué a Serrano, que presente 937 I | junto al Carmen, sentada una muchacha con una cesta de guindas 938 III| fuerça o por grado. ~Los muchachos perseveravan en su lición, 939 II | dama y ella a doña Ynés, y, mudando esta respuesta en su ama, 940 I | es un aprieto notable. ~Mudémosle en una persona que pierda 941 I | avía quedado más que una muela y muy contra a su voluntad, 942 III| ellos y para la justicia ni muerta ni viva no pareció, mas 943 II | que don Francisco no me muestra el cariño que solía, novedad 944 I | de legua cayó con él la mula y, cogiéndole debaxo, le 945 III| la cárcel porque vos no muriéssedes. Yo no os llevo ni vengo 946 III| que de no estar con gusto nacen; y en Xerez no tenía yo 947 I | ella mayor efecto avía de nacer, de manera que dispensó 948 I | a mal si de buen natural nacía ser como he dicho, de conocimiento 949 I | diremos mejor que en Sevilla nacieron los segundos Orestes y Pílades, 950 I | dando lo mismo que al que nació en casa al que avía nacido 951 III| viesse y que por no saber nadar se ahogava, se dexó caer 952 III| otros quatro navíos, ellos a Nápoles, más los de los peregrinos 953 I | frente era preñada y las narizes mal paridas. Era buena, 954 III| partieron aquel y otros quatro navíos, ellos a Nápoles, más los 955 I | regalava y sabía remendar, cosa necessaria en semejantes escolares. ~ 956 I | dos hijos todas las cosas necessarias a ella, dando lo mismo que 957 I | camino; y es tal este mal necessario de las mugeres que lo conocemos 958 III| dinero, socorriendo esta necessidad una de las bolsas del argón 959 I | hazerle la cama y otras necessidades inescusables?), antes se 960 I | acudían primero a lo que necessitava don Fadrique que a las obligaciones 961 III| suyo ¿qué hará a un marido? Necio anda el que a fuerça de 962 III| quién te la dio? ~No pudo negar que la avía hecho hazer. 963 III| manos, dixeron que no porque negassen ser gente principal se persuadirían 964 III| Dolía Ángela, para poder negociar lo que esperava tener buen 965 III| porque imaginé que, obligado, negociárades lo que yo voy aora a hazer 966 III| hazerme bien a mí, que no negociaréys jamás. ~Esto dicho, como 967 II | la brevedad con que se la negociava, si la agradecía el favor, 968 III| aunque eran más poderosos, no negociavan con la fuerça que sus hijos, 969 | ningunas 970 I | estando él en ella, no se nombrasse huérfano, ni la falta de 971 I | quería: y éste es un aprieto notable. ~Mudémosle en una persona 972 III| Ha llegado a vuestra noticia que sé soys el que mató 973 III| como en toda la casa era notorio, y que, porque no me diéssedes 974 II | muestra el cariño que solía, novedad para él, y, aunque quiere 975 I | ésta fuesse Pílades y la novena Orestes, no se pudo averiguar 976 I | sino porque en el año de noviciado pensaya tratar de que fuesse 977 I | sentimiento, porque perdían nuera rica, moça, virtuosa y hermosa, 978 | nuestro 979 II | respondió a todo lo que del nuevo criado la dixo y que en 980 I | los ojos que, como criados obedientes, acudían al mandato del 981 III| cierto tenerle a él más obligación, pues, por mirar por su 982 III| a mi hermano y que, para obligarle a la vengança, dixe lo que 983 III| haziendo entonces esta obra don Fadrique, que también 984 III| todos, porque parecía cosa obrada por arte del diablo. Entró 985 II | tenía más que hazerle buenas obras). Díxole que en Xerez de 986 III| por estar en una quadra obscura y cayesse y se quebrasse, 987 I | serena más para una desdicha ocasionada que para amores cómoda. 988 III| porque, como estuviesse ocupado con los hermanos, tuviesse 989 III| necios, que a un mismo tiempo ofende y regala. Los esclavos tenían 990 III| después lo hizieron no para ofenderle antes para defenderse. A 991 III| Reportaos, señor, y no tratéys ofenderme, que estoy inocente en lo 992 I | como sola, no adornava y ofendía tanto que era como tener 993 I | elección, imaginándole por ella ofendido, porque él avía buscado 994 I | importante para su salud como ofrecella a don Fadrique y boticario 995 II | lo que llevava vestido, ofreciendo llevarle a la mañana a donde 996 III| donzella de casa y que, ofreciéndola todo lo que él era y valía, 997 I | consolándole de todo y ofreciéndole llevar adelante el serle 998 I | llevó el uno al otro, le ofrecieron su ayuda si quería passar 999 II | las ocasiones que se le ofreciessen, le avía de servir. ~Él 1000 III| más en ancho que en largo. Oíla dezir «mi ángel». ¿Por qué