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Juan Cortés de Tolosa
Novela de un hombre muy miserable llamado Gonzalo

IntraText - Concordancias

(Hapax Legomena)
despo-muera | muert-troca | trone-yzqui

     Texto
501 II | mes. Bueltos a casa, los despojó de los vestidos y los guardó 502 I | Perançules hizo para cierto desposorio. Éstas estavan empapeladas 503 I | hablavan quando comían), destapava su jarro y bevía lamiendo 504 III| no ha conocido el enfado deste animal gruñiendo y ensuciando 505 II | sus cosas para cumplir el destierro que en lugar dellas entró, 506 I | un agujerillo que en un desván hize. ~Puestos en esta forma 507 II | el hablar de la otra la desvanecieron la cabeça. De manera fue 508 III| Gonçalo de llorar con él sus desventuras, y no avía para que exagerarlas, 509 III| amo, porque, como huviesse determinado yrse con sus vassallos y 510 I | ley ad bestias, porque, determinándose por ella que los hombres 511 II | la cinta, alçó, que non deviera, un peyne que le llenó de 512 III| novena por su salud. No se devieron nada en esto los dos, porque, 513 III| en peor estado del que le dexamos y a ella hecha ama de hospital, 514 I | por esso me dexaron, ni me dexaran sí sus maridos no vinieran. ~ 515 I | aposento, mas no por esso me dexaron, ni me dexaran sí sus maridos 516 III| suficiente su hijo para hazer la dexasse parte del quinto de sus 517 I | de bien cozida cezina, se dexavan caer. El jubón fue de tafetán 518 I | despedían. Como moças gallegas dexávanse caer, que digamos, y tan 519 III| III~Dexémosle, pues, aquí y vámonos a 520 I | Bueno es que los padres dexen a sus hijos todo lo que 521 I | junto a su padre estavan. Dezíala con los ojos tantas ternezas 522 I | gana un tabernáculo. Mas dezidme vos, señor Gonçalo, os ruego, ¿ 523 II | casamiento de por el mes de deziembre, pues, desde amanecer hasta 524 III| y salirse a la calle y dezirle bien quando buelve. Bien 525 II | risa que no podía acabar de dezirlo. Passó tan adelante el negocio 526 III| saliérades vos a ella ¿y dezís que arrojen un capón que 527 I | y, con poco pie que le di, me contó quien eran sus 528 I | parece, señora, del traviesso diablillo? No le condenava ella de 529 II | hurtó una sortija de un diamante. Hízolo. Salióle tan bien 530 II | ayunos avían de andar las diciplinas. ~Quédese esto en este estado 531 II | pusiéronle en la cárcel y diéronle dozientos açotes de contado, 532 III| passó muchas horas que no le diessen tormento, porque el caso 533 II | de paga de las inocentes difuntas, cabeça y barba con tiña, 534 I | gallegas dexávanse caer, que digamos, y tan como moças gallegas 535 III| Por cierto justo castigo, digno de las demasías passadas. 536 II | sirviendo algunos días diligentíssimamente le fue cevando: demás de 537 III| sí. Puso mano al acero y diola una muy gentil estocada. ~ 538 I | señor trae encima mejor dirá quien es, particularmente 539 I | untando el necessario, diría: «Éste vaya a arrugas siete», 540 III| hambre. ~Parecióle suficiente disculpa, y, conociendo dél ser hijo 541 II | hizo juyzio de lo que en el discurso de su vida le avía de suceder, 542 II | hízose. De que Gonçalo estuvo disgustadíssimo, porque, muriendo sin hijos, 543 II | contrario, si Gonçalo quedó disgustado, a la muger y a los hijos 544 III| todo el mundo. ~No quiso disgustarla don Sebastián con lo que 545 II | qualquier cosa a gusto o a disgusto suyo llorava. ~Llamó a su 546 I | Gonçalo más que en el modo de disponer las cosas, llevando siempre 547 II | bien casado. ~-¡ Ea, ea, disponga de su persona! - él dixo ( 548 I | dicho les avía. Gil quiso dissimular su golosina fingiendo un 549 II | quando no lo estuviera, dissimulara su falta con la sobra del 550 I | buen tirador que, en la distancia que huvo desde la mano a 551 I | hijos que lo sean, porque, divertidos en sus negocios o en cosas 552 III| que pudo, contándole, para divertirle de las tristezas y enfado 553 III| mucho, porque si tal vez se divierte su dueño, raras le haze 554 II | si hablava tan bien de lo divino como de lo humano habló, 555 I | los muchachos porque no se divirtiessen, era sin duda no quebrar 556 II | tan parecida a la muerte, diziéndolas que ¿quién más que ella 557 III| ellos teníades y los buenos documentos que les dávades? ¡Ved quál 558 I | ciruela le olvidava del dolor dellos. Ésta fue consumida 559 | dónde 560 II | con ellos y con la ropa donoso, a quien la dañada Medea 561 II | pudiera mala. ~Él bolvió la dote y se hizo clérigo, confessándose 562 I | Vestido pareció echo en la dotrina. No se quexó el herreruelo 563 I | por su persona. Enseñava y dotrinava sus hijos, y el más traviesso 564 I | mangas eran de tafetán que doze años antes le vendieron 565 II | en la cárcel y diéronle dozientos açotes de contado, aunque 566 III| la que presente tenéys. Duero, peña y peñas por muchas 567 II | aunque sabía no aver de durar con él por su miseria. Embióle 568 III| entrañable amor del mundo. Mas duróle poco, porque los males le 569 I | manera que devía de tener echa minuta de las arrugas menores 570 I | hallando la aldava de su quarto echada por dentro, para saber qué 571 III| la casa de donde le avían echado, y tampoco le sucediera 572 I | ésta tenía tantos remiendos echados de cosa vieja de la misma 573 I | para acertar, se avían de echar las cosas a la peor parte, 574 II | demasía de castigo, que ella echará raýzes! Él se fue la primera 575 I | Gil; y, como no pudiesse echarla la mano, la miró con tal 576 III| se ha de hazer desto? ~- Echarlo por la ventana abaxo.~Pues, 577 III| que para besarle pidió, echarse a sus pies, mas él con el 578 I | España. ~(¡Ansí dixe yo!) En efeto conocí la casa y hallé que 579 I | heridas las calças de su vida, eligiendo a trueco de bolverlas a 580 II | en la casa de donde fue embiada, aviendo venido de la pública 581 II | qualquier madre de moças, le embiasse una o vieja o moça. Hízolo 582 II | no ay ninguno soverbio ni embidioso. ¡Libre nos Dios de que 583 II | enseña a mirar con ojos embidiosos a quien antes estava en 584 II | durar con él por su miseria. Embióle una a medio andar en los 585 III| con muchas plumas aunque emboçado, a la casa que él bien sabía 586 I | llevó una cabeça de carnero embuelta en una vieja servilleta, 587 III| heridos tenéys, el uno ha empeçado a criar cáncer. Pues, poned 588 II | primero estas vísperas, empeçándolas, Gil, que ya sabía donde 589 III| y se fue diziendo quería empeçar una novena por su salud. 590 I | passados se le renovassen y empeçassen de nuevo. Afligióse Gilillo 591 III| poco, de la cámara, y luego empeçó a privar con él, de manera 592 II | después de dadas gracias y empeçóles a hazer un sermón. Baxárame 593 II | defienda que una vez se empiece cosa que buena no sea, particularmente 594 I | luego. ¡Considere quán bien empleado estava qualquier castigo 595 I | aquellos barrios era cosario, enamorado de la partícula que vio 596 II | execución, que es muy de los enamorados del mundo seguirle desfavoreciéndoles 597 II | andar en los años, no mal encarada ni con desaliños, de quien 598 I | al oficio que se le avía encargado. Sentáronse a ella y parecía 599 I | aquéllos que aun no responden, encargándoles algún negocio, «harélo, 600 III| naype y en la fortuna está encerrado lo uno y lo otro. Bueno 601 I | propio que el señor trae encima mejor dirá quien es, particularmente 602 I | Gonçalo, medroso mas no encogido, que, antes, le estiró más 603 II | del lugar para amigas y enemigas, no por esso dexó de comer 604 III| soldado cómo quedava vivo el enemigo y sin herida, como avía 605 I | ser monja. ¿No basta los enemigos que consigo trae cada una 606 I | que valiente. Él estava enfadado de que tras él huviesse 607 II | acondicionado, luego es enfadoso y sobervio, sin más razón 608 I | otras cosas que a tales enfermedades se aplican, porque Gonçalo 609 II | Hallóse Gonçalo solo, triste, enfermo, lleno de tiña, con necessidad 610 I | que llevan la comida a los enfermos de los hospitales, que les 611 III| dos cosas: la una, tenía enfrenada a aquella lasciva muger, 612 I | mano, yrse al portal de enfrente. Fuera ansí a no ser el 613 III| dixo cómo avía vivido muy engañado cerca de las cosas que de 614 II | su muger fácil, de cuyo engaño salió muy a su costa. ~Passó 615 I | son avisados, afirmando no engendrar éstos hijos que lo sean, 616 I | pudiéndolo sufrir ellos que los engendraron, querían que los sufriesse 617 III| que vino a su presencia, engendró en su pecho; mas, como por 618 III| Creyólo ansí según le vio de enojado por ello, atribuyendo la 619 I | entre ellas no averse de enojar la una porque la otra no 620 III| que don Sebastián no se enojasse de que, estando con él, 621 III| bellaconaço con quien estava enredada. ~Prosiguiendo, pues, Ysabel 622 I | dava otros nudos a este enredo: tenía poquitos anchos abiertos 623 III| en que tantas vezes se ha ensayado. ~Gonçalo metió en casa 624 II | heredada de naturaleza que nos enseña a mirar con ojos embidiosos 625 I | mugeres sin necessidad de ser enseñadas? Antes tenemos mayor trabajo, 626 I | huviesse, puso su felicidad en enseñar a su hija el harpa, que 627 I | olviden lo que saben y luego enseñarlas de nuevo. ~Leýales gramática, 628 I | pagava a oro no porque se las enseñasse, sino porque las baylasse 629 III| deste animal gruñiendo y ensuciando todo el lugar? Pues, en 630 III| presumido, y que, para que entendiesse la verdad del negocio, le 631 II | Baxárame luego, a no querer enterarme si hablava tan bien de lo 632 II | dentro de quatro días la enterramos. ~Razón fuera que la misma 633 I | la otra. ~Yo era recién entrado en aquella casa y, como 634 III| con la mayor diligencia y entrañable amor del mundo. Mas duróle 635 I | guadamecíes ranciosíssimos. En entrando en casa, ansí él como los 636 III| haziendo los exercicios para entrar en licencias, dixo que le 637 II | mas esta vez antes que entrasse en la sala le sintió y, 638 I | les dava cuydado; ansí que entrava una y tras aquélla otra 639 I | y baylava con una harpa. Entréme en mi aposento, mas no por 640 I | se llevavan parte de las entretelas. Bien pudieran los muslos, 641 III| prudencia quanto por sus traças, entretenía su madrastra, escusándole 642 I | papagayos dizen, pues estavan enxaulados y se podían ver sin que 643 I | era cínico en su casa y Epicuro en la agena. Por cuyo medio 644 II | aquello, aun acertando, erró, porque, si fue fácil, consistió 645 I | mi quarto, a cuyo pie de escalera estavan dos vezinas que 646 I | que las migajitas no se le escapassen (no hablavan quando comían), 647 III| compañía. Con esto, estuvo escondido unos quantos días hasta 648 II | yrse con ella o dar una escopeta que en casa avía a Gilillo 649 III| Pues, por el alguazil y escrivano no se perdió la buena obra, 650 II | de muy muger honrada, que escriviesse a Arévalo, de donde era 651 I | una porque la otra no la escuchasse, que, como se juntavan a 652 I | dado causa. Ya me parece escucho algún curioso que me pregunta 653 III| arrojen un capón que costó un escudo? Al fin, señor, vos soys 654 III| negocio, le dava dos mil escudos, que era el dinero que le 655 I | consideración; ni el hueso quiso escupir, por tragar algo más. ~En 656 III| otra, guardar su hazienda, escusándola con aquello de que no la 657 III| entretenía su madrastra, escusándole de buscar las nuevas passado 658 I | no merecía. ~Bien pudiera escusar su persona del bonete, mas 659 III| del rufián desembaynada la espada. Todos dixeron: ~-¡ Éste 660 III| forçó a ello, y que no se espantasse su excelencia se rindiesse 661 II | a toda la gente de casa espantava, mas no a mí, porque, si 662 III| preguntassen a tal hora, aunque se espantó de que huviesse dicho verdad 663 II | avara suerte lograsse sus esperanças; era no madrastra sino madre 664 II | negociados como los que esperavan mejor ración que la acostumbrada. 665 I | detrás de una puerta el esportillo en que llevava el vientre 666 II | su falta con la sobra del esposo, porque le halló con la 667 I | como de abaxo y quebrado de esquinas. Los calçones fueron agora 668 I | Terencio: Fácilmente, quando estamos con salud, damos a otros 669 I | Pícaro, ¿qué hazes por acá? ¿Estás con algún bodegonero? -y 670 I | tan insigne es muy justo esté estendido por el mundo, 671 I | insigne es muy justo esté estendido por el mundo, digo que era 672 I | encogido, que, antes, le estiró más de lo acostumbrado, 673 III| acero y diola una muy gentil estocada. ~Cayó en el suelo diziendo:~-¡ 674 I | trabajo, que el calor que del estómago subía era suficiente a ello, 675 II | aquéllos la sacaron a luz, estotros la tenían en ella. Fuéronse, 676 I | moça se vio en religión tan estrecha, que ni la calçavan ni davan 677 II | que le puso unos pegotes. ~Estrema medicina a la enfermedad 678 I | liberalidad de su dueño, considere estremo. ~Éste fue el trage de los 679 I | de chicha y navo. De los estremos de çapato y media pondere 680 I | padre de ahíto como los estreñidos de cámaras, haziéndose para 681 I | ellos davan cuenta de lo estudiado y ella allí delante hazía 682 II | puerta sin llamar, porque estuviessen siempre con cuydado, con 683 I | en ellas porque fuessen eternas), si el perro se quedara 684 I | se yva secando como los éticos, tanto habló, que se confessava 685 III| desventuras, y no avía para que exagerarlas, pues el estado en que le 686 III| os tratan de suerte que excede a ello. Por cierto justo 687 III| tanto lo quería que no excedió un minuto de su gusto, dándole 688 III| que no se espantasse su excelencia se rindiesse un pobre muchacho, 689 I | por ella que los hombres excelentes en sus oficios no puedan 690 I | Sea su nombre benditoExercitava al presente un oficio que, 691 I | mismo menester que el suyo exercitavan y uno dellos le diesse un 692 II | prometiéndolas mejor tiempo, exortándolas a que llevassen lo mejor 693 I | dama buýda, y con tanto extremo que se pudiera dar un ñudo 694 I | qué bien dixo Terencio: Fácilmente, quando estamos con salud, 695 I | Tenían delante siete o ocho fajas y, en lugar de las que detrás 696 I | alto, dos o tres dedos de falda, tan ancho de arriba como 697 I | terciopelo con quatro dedos de faldilla, más raýda que una muger 698 III| industria, y, quando le faltara, era muger que a coces hiziera 699 II | y las demás plantas por faltarles el agua, que es su comida, 700 I | passar adelante en ella si él faltasse. ¡Dezía muy bien, pecador 701 III| las cosas de su casa. No faltó un amigo que le satisficiesse 702 I | apretó a Gilillo y tanto le fatigó, que se le fue, no como 703 II | desfavoreciéndoles él que amar favorecido qualquiera lo haze). Cogió 704 I | rogándole con ella. A la fe, no era perro de burlas 705 I | otro. Lindamente respondió Febo a su hijo Phaetón si perseverara 706 II | acostumbrada. No me maravillo a fee que los árboles y las demás 707 I | gloria huviesse, puso su felicidad en enseñar a su hija el 708 I | mis vezinas. La una traía feria de hablar, hablando en unas 709 I | desierto y el otro gozava fertilidad de fruta según el tiempo 710 I | empapeladas. Y para más festejar el hallado perdido, le llevó 711 II | su tristeza. Acabóse la festividad en una caxa, que yo tuve 712 I | carga a cuestas; seréys feudatarios y nunca cobraréys, serán 713 III| bien sabía latín, que le fiava lo íntimo de su pecho. ~¡ 714 I | dedos, que parecía cuello de figura de piedra. ~El sombrero 715 I | quiso dissimular su golosina fingiendo un desmayo, mas el cauteloso 716 III| amores y él en el voto que fingió aver hecho, tanto lo quería 717 I | lo significar. Era tan flaca que la llamaron la dama 718 I | muy pesadas aunque muy flacas. Juntávanse, como otras 719 I | que era alto, blanco, muy flaco, los ojos açules y hundidos, 720 I | la tabla de monos que de Flandes viene: todos con sus bonetes 721 I | tenían a cargo, por su mucha flaqueça, diesse libertad a las que 722 I | aun del uno. Era tanta su flaqueza que, hallando la aldava 723 I | Respondióle él con mucha flema: «Que aya sabido este príncipe 724 I | hombre para nada bueno, muy flemático y de aquéllos que aun no 725 I | tenía de jubón más que el fomes peccati, con unos pedazitos 726 I | no ser ansí, estuviera el fondo dellas de diferente color, 727 I | desván hize. ~Puestos en esta forma salían luego hijos y muger: 728 I | tiene la materia de que se forman suficiente capacidad para 729 I | lexos, por descubrirse los forros blancos, parecía de chicha 730 II | algunos meses, murió la frenética. ~Bueno era el marido, pues 731 I | hundidas las sienes, la frente preñada, las narizes grandes 732 II | invierno que amenazava gran frío. Tuvo entonces que consolar, 733 II | de Gil en Sebastianillo. Fueles bien a los dos: a él, porque 734 | fueran 735 | fuere 736 I | qüentos, las pedí licencia. Fuyme y ellas tras mí, baylando 737 II | dezía - , ya yo veo que fuysteys desgraciadas entre todas 738 I | muchachos no veían algún galardón, otro día se descuydarían: 739 III| sentís, ésse sale con mayores galas. ¿No os acordáys de la ropa 740 II | después le quitaron las galeras a que también fue sentenciado. 741 III| aprovecha atar los gatos ni galopear el tozino, que la nueva 742 I | momento en la olla, el que galopeava el tozino en el hervor della, 743 I | pero gran gloria es averlo ganado con su virtud y diligencia, 744 I | desto, que esta dama, o esta geringa, tenía otras quatro amigas 745 I | Gil quiso dissimular su golosina fingiendo un desmayo, mas 746 I | satisfacen el desseo del más goloso bellaco. Puso la servilleta 747 II | trabajos y avía cantado, gorgeándose con su vientre por la ya 748 I | bevía lamiendo después la gotilla que en la boca dél havía 749 I | buenas pieças no permitieron gozassen del ayre las abrigadas orejas. 750 II | Bueno era el marido, pues gozó de muger cuyo defecto fue 751 I | en casa usava aún era más gracioso que éstos, porque una ropa 752 I | enseñarlas de nuevo. ~Leýales gramática, y yo también la oía desde 753 III| su criada, y que era una grandíssima alcahueta. ~Aquí fue donde 754 II | palillo, dexó en ella los granos, tan ocupada con ellos que 755 III| desemboltura, la dixo como, por una grave enfermedad de que Dios le 756 I | antigüedad no se rompían, como gregüescos de bien, antes, como hebras 757 I | honrar. ~Viéndose Gonçalo con grillos, que no podía huyr y que 758 III| desnudara, porque, a los muchos gritos de las vezinas, llegó la 759 III| conocido el enfado deste animal gruñiendo y ensuciando todo el lugar? 760 I | cuyo color era el de unos guadamecíes ranciosíssimos. En entrando 761 I | diligencia, sabiendo después guardarlo, que es más que adquirirlo. ~ 762 III| cofre de hierro, el qual él guardava sin tocarle. Hazía en esto 763 II | despojó de los vestidos y los guardó como si él los huviera dado, 764 III| que tuviesse por bien le hablasse. ~El soldado no venía para 765 I | ser oídas, como quiera que hablassen no les dava cuydado; ansí 766 I | no se le escapassen (no hablavan quando comían), destapava 767 I | el amor. Y aunque esto se haga, no luego les avéys de descubrir 768 III| trabajen en ello muchíssimo, hagan científicos sus hijos, que 769 I | Bolvamos a nuestro Gonçalo. Hallaremos que tanto apretó a Gilillo 770 III| inclinó a las armas, y como hallasse caudal en él el capitán, 771 II | las cosas que por la calle hallava y para ello llevasse una 772 II | está a sus terribilidades. ~Hallóse Gonçalo solo, triste, enfermo, 773 I | encargándoles algún negocio, «harélo, que es camino de mi casa»; 774 I | les dixo: ~-Pues, ¿cómo haremos, hijos, que mi amigo otro 775 I | solos quatro días, fue un hartazgo en un combite que un amigo, 776 III| hombre tan miserable? Por una hastilla saliérades vos a ella ¿y 777 I | gotilla que en la boca dél havía quedado. ~Ya yo estava cayéndome 778 II | podía remediar, bolviendo a hazerlas nuevos ofrecimientos si 779 I | diziéndole: ~- Pícaro, ¿qué hazes por acá? ¿Estás con algún 780 II | pobre de la muger, en quien hazían más labor semejantes trabajos 781 I | los estreñidos de cámaras, haziéndose para ello del ojo la muerte 782 I | gregüescos de bien, antes, como hebras de bien cozida cezina, se 783 III| que le dexamos y a ella hecha ama de hospital, porque, 784 III| era de hierro y las llaves hechas con gran arte, para todo 785 II | mortales una inclinación heredada de naturaleza que nos enseña 786 II | para hazer casas ni comprar heredades, sino para el mismo efecto. ~ 787 II | sin duda ser los suyos sus herederos, mas, como no aya bien sin 788 III| Cada uno llevó a la suya su herencia y don Sebastián mejorada, 789 III| los dos lados que tan mal heridos tenéys, el uno ha empeçado 790 II | dize para significar gran hermosura, mas yo considero la muger 791 I | que pueden servirles de herreruelos. La pobre de la muger tenía 792 I | galopeava el tozino en el hervor della, el que ató los gatos 793 II | carrillos. Gonçalo tenía un hierreçuelo con que abría la puerta 794 II | pedaços de carnero, parte de hígado y parte de baca y la mayor 795 III| entendió él. Caminó a donde su hijastro y su amado la esperava, 796 I | agujerillo que en un desván hize. ~Puestos en esta forma 797 II | tiempo que passó mientras se hizieron las municiones, le tuvo 798 III| podía vivir quinze días. Hiziéronle hazer testamento. ~Quando 799 I | se ha hecho? ¡Qué mucho hiziste tú en dar una pechuga a 800 II | negocio por mano del frayle y hízose. De que Gonçalo estuvo disgustadíssimo, 801 III| avía acontecido, sacó la hoja y quiso ponerse en medio. ~ 802 I | fue: «Que aya sabido este hombrezillo de nada averse hecho algo.» 803 I | anduvo el un lado sobre el un hombro y otra sobre el otro, pareciendo 804 III| al suyo y corrió tras el homicida. El rufián, que estava a 805 III| No tuvo valor con vos la honestidad y caysteys en un poço de 806 II | que no fuesse de muy muger honrada, que escriviesse a Arévalo, 807 II | adereçar las mal heridas honradoras de la fiesta del perdido 808 III| conociendo dél ser hijo de padres honrados, aviéndole informado el 809 I | las que la fiesta avían de honrar. ~Viéndose Gonçalo con grillos, 810 III| calaboço. ~No passó muchas horas que no le diessen tormento, 811 II | arroz y que le llevassen al horno. ¡Sabe Dios si quisiera 812 III| dexamos y a ella hecha ama de hospital, porque, si le puso en aquellos 813 I | comida a los enfermos de los hospitales, que les dizen: «Vuessa 814 II | casados, y Gil tras ellos. ~La huérfana María consolava sus necessitadas 815 I | agena. Por cuyo medio quedó huérfano Gonçalo de padre y madre, 816 I | mayor consideración; ni el hueso quiso escupir, por tragar 817 III| ha muerto el bellaco de hulano! ~- (el nombre del rufián 818 III| tanta noticia tuvo de letras humanas y tan bien sabía latín, 819 II | de lo divino como de lo humano habló, quando le oygo dezir: ~- 820 I | le traía a la memoria la humildad de su linage, que fue dezir: 821 I | En verdad, hombre medio humilde, que te ha de acontecer 822 III| suertes. ¿Acabásteys las humildes? Cayóos en suerte la misma 823 I | ojos açules y hundidos, y hundidas las sienes, la frente preñada, 824 I | flaco, los ojos açules y hundidos, y hundidas las sienes, 825 III| dándole todo el dinero que hurtava del cofre de hierro, el 826 I | principal, mas fuera bien no le huvieran dado causa. Ya me parece 827 I | hizo, que lo demás, ansí se huviessen en otras partes, por su 828 II | el suyo. La causa de esta huyda, demás de la necessidad 829 II | deleytables ansias desseava, hymnos de comer y oyó los dos sucessos, 830 I | I~Nació Gonçalo en la ciudad 831 II | pidiéndole licencia para yr a la iglesia a confessarse si pudiesse 832 II | II~La pobre de la muger, en 833 III| III~Dexémosle, pues, aquí y 834 I | aquel acto tan ocupada la imaginativa que no tiene la materia 835 I | pusieran por mano de relox, no impidiera la vista ni aun del uno. 836 I | con hablar tanto, jamás la impidió al comer: tanto hablava, 837 III| principios con no mal natural importa mucho, porque si tal vez 838 III| Sebastianillo pero mucho le importó aportar en buena casa, de 839 III| lo que passava y cómo la importuna necessidad le forçó a ello, 840 I | padre con tantas veras me incita a hazer vuestro gusto, no 841 II | particularmente en muchachos y incitados de la necessidad de comer 842 III| ausentaron, uno dellos se inclinó a las armas, y como hallasse 843 I | amigo, rezién venido de las Indias, le hizo, porque era cínico 844 III| tormento, porque el caso y los indicios lo pidieron ansí, a que 845 III| gran arte, para todo tuvo industria, y, quando le faltara, era 846 II | querelló, ofreciéndole bastante información. Depositáronla con esto 847 III| padres honrados, aviéndole informado el cozinero de su mucha 848 III| suelo y llena de sangre, informándole de que por la calle abaxo 849 III| pavonada por su tierra, informándose primero de las cosas de 850 III| Corte, en los quales se informó del estado de su casa. Supo 851 III| la vengança, le cobrava. Informóle juntamente de las liviandades 852 II | llevara después de algunos infortunios este Caýn que de hambre 853 I | al cabo de algunos días, injustamente le quitó el mismo que se 854 II | Caýn que de hambre mató al inocente Abel. Hízolo y, para tan 855 II | principio de paga de las inocentes difuntas, cabeça y barba 856 I | camino de mi casa»; cuyo instrumento, en solos quatro días, fue 857 III| y poner por execución su intento. No se descuydó, antes, 858 I | de costumbre, por cierto interés que para bever se le señaló, 859 III| sabía latín, que le fiava lo íntimo de su pecho. ~¡O, qué bueno 860 III| yra de una muger y más de ira de muger como ésta! Passó 861 II | solimán lo que para otras jacintos, buenos fueron los boticarios, 862 I | participado dél, parecía bola de jaspe. Ponía nuestro Gonçalo la 863 II | cómo se avía casado con un Jeremías. Conoció el frayle quán 864 I | como es servido el Preste Juan; la otra tañía y baylava 865 II | viejo, de allí adelante es judío y huvo quien le viesse su 866 III| levantarse de la mesa donde está jugando, cansado de que le diga 867 III| vengança, le cobrava. Informóle juntamente de las liviandades de su 868 I | escuchasse, que, como se juntavan a hablar más que a ser oídas, 869 I | pesadas aunque muy flacas. Juntávanse, como otras a merendar, 870 I | se le avía dado. Antes le juzgué por lo que he dicho. Dieron 871 II | río, donde a menudo yva a labar mientras sanava de cierta 872 III| va en aumento; de los dos lados que tan mal heridos tenéys, 873 II | bien que fue hallado el ladrón en la parte que dixo: pusiéronle 874 I | destapava su jarro y bevía lamiendo después la gotilla que en 875 III| estava detrás desta buena lança haziendo los exercicios 876 I | Respondió:~- Porque ay lançón a la puerta. ~¡Pobre de 877 I | tiempo que los traemos tan largos que más parecen manteos, 878 III| tenía enfrenada a aquella lasciva muger, y la otra, guardar 879 III| menos que yrse con ella, tan lascivo fue el amor que, desde que 880 III| humanas y tan bien sabía latín, que le fiava lo íntimo 881 II | lo que el marido traxo y, lavándolo, le preguntó qué se avía 882 III| Compravan los capones de leche, las perdices, las pollas; 883 III| muerte acomodados, porque el lechón y el avariento tienen essa 884 I | buena cuenta o en la nueva leción repetían bien. Dezía ser 885 I | vio en una tienda no muy lejos del rastro unas ciruelas, 886 I | media pondere el piadoso letor: como en razón de la liberalidad 887 III| diesse lo que ella pidiera. ~Levantada que fue la mesa, hizo llamar 888 II | ocupada con ellos que avía levantado los carrillos. Gonçalo tenía 889 II | menos que de pan bendito. ~Levantaron los manteles después de 890 III| Sucedido ha a más de un tahur levantarse de la mesa donde está jugando, 891 II | con bien, y entonces se levantó del suelo donde tuvo las 892 I | crueles castigos por tan leves causas? Pues, tomaos lo 893 I | gozar la preeminencia de la ley ad bestias, porque, determinándose 894 I | luego enseñarlas de nuevo. ~Leýales gramática, y yo también 895 II | padre miserable, de abuelo liberal, de un tío que fue un santo, 896 I | letor: como en razón de la liberalidad de su dueño, considere estremo. ~ 897 I | su mucha flaqueça, diesse libertad a las que la fiesta avían 898 I | tantos. ~Ellos sacavan sus libros y él o unas ciruelas o otra 899 III| exercicios para entrar en licencias, dixo que le conoció muy 900 II | pues, aun aquello que es lícito no se le da y con tantas 901 I | los dos muchachos en la lid, llegó el ministro del nuevo 902 II | de comer aquel día aun lo limitado que se acostumbrava en los 903 I | memoria la humildad de su linage, que fue dezir: Yo con mi 904 I | perderse el uno y el otro. Lindamente respondió Febo a su hijo 905 I | hijo pregonando con muy lindos passos de garganta la fruta 906 III| riñessen. Con la luz de la linterna se conocieron, abraçáronse 907 I | dezía uno de los muchachos llamado Gilillo, el más traviesso 908 I | significar. Era tan flaca que la llamaron la dama buýda, y con tanto 909 III| a la puerta estava se la llamasse. ~Ésta era la criada, que 910 III| don Sebastián (que assí se llamava ya) saliera de en casa de 911 I | quitarla por la tronera de la llave; y yo oí a un hombre, que 912 III| cofre era de hierro y las llaves hechas con gran arte, para 913 III| hombre ha tenido; mas, quando llegava la vianda a la boca, no 914 II | de hallarle con brevedad. Llegóse hasta en casa de un cavallero, 915 II | Quédese esto en este estado y lleguemos hasta en casa de un médico, 916 II | deviera, un peyne que le llenó de tiña barba y cabeça. 917 I | su ración, con que hazía llevaderos tantos trabajos como de 918 I | arrugas siete», como los que llevan la comida a los enfermos 919 I | dezíafuessen de nuevo se llevarían tras sí lo restante de la 920 I | diesse buena diligencia en llevarle a casa con brevedad, para 921 I | en el seno, ansí éstas se llevavan parte de las entretelas. 922 I | de la cabeça y ciruelas. Llevóle a casa. ~ 923 III| demonstraciones y nunca llueve, confessó. Tuviéronle unos 924 I | qualquier castigo en la loca madre! Ara yo no para 925 II | ofrecimientos si su avara suerte lograsse sus esperanças; era no madrastra 926 I | de las ciruelas de tomo y lomo que junto a su padre estavan. 927 I | a tener con que dezir «loro» y otras cosas que los papagayos 928 I | mandó repitiesse los dos lugares que dicho les avía. Gil 929 I | faldriquera que parecía luna en creciente; largas además, 930 II | y la mayor destas dos de macho. Llamó a la que a un rincón 931 I | para los antojos, calvo y macilento, çaço: hombre que no es 932 III| causa estava su hermano en Madrid. A lo qual, si Gonçalo no 933 I | cansados los rapacejos en madrugar y trasnochar, les metiera 934 II | él dixo (miren las cosas malas que trae consigo una cuchillada), 935 III| poquito para no morirse, mañana era menos. ~Bien quisiera 936 III| apartó y le dixo cómo aquel mancebo era cosa suya, que tuviesse 937 III| inclinación de su oficial, mandando se le subiessen arriba, 938 I | traxo un vientre de carnero mandándole se diesse buena diligencia 939 II | razimito de uvas que en la manga tengo. ~Metióle todo en 940 I | aun no los cubría. Las mangas eran de tafetán que doze 941 II | bendito. ~Levantaron los manteles después de dadas gracias 942 I | tan largos que más parecen manteos, aun no los cubría. Las 943 II | que la acostumbrada. No me maravillo a fee que los árboles y 944 I | imaginativa que no tiene la materia de que se forman suficiente 945 I | hablar huviera de contraer matrimonio con la miseria, la pudieran 946 II | donoso, a quien la dañada Medea yva traçando un juego que 947 I | los estremos de çapato y media pondere el piadoso letor: 948 II | puso unos pegotes. ~Estrema medicina a la enfermedad de Gonçalo, 949 II | aunque se le aplicaron medicinas, no tuvieron buen efecto, 950 III| castigado y medido con la medida que medistes a otros. ~Ya 951 III| señor, vos soys castigado y medido con la medida que medistes 952 III| medido con la medida que medistes a otros. ~Ya les pareció 953 III| pudiera aver abierto la poca medra y muchos trabajos de otros 954 I | el cuerpo atrás Gonçalo, medroso mas no encogido, que, antes, 955 III| herencia y don Sebastián mejorada, que, aunque no avía menester 956 I | apetitoso para olvidar una melancolía. Gozava entonces de la claridad 957 I | lo que de los ojos de la melancólica, que llorando nacieron y 958 I | perderlas o darle la cabela el menor, fue tras él mostrándosela 959 I | echa minuta de las arrugas menores y mayores con alfileres 960 II | De conocerá cómo es mentira lo demás y verdad que será 961 III| No conocisteys las muchas mercedes que Dios os hizo? Conoceréys 962 I | favor se le dava lo que no merecía. ~Bien pudiera escusar su 963 I | Juntávanse, como otras a merendar, a hablar. El concierto 964 I | padre de nuestro Gonçalo meritíssimamente ocupó el primer lugar de 965 II | para partir della era de mermelada y tan antigua que sonava 966 I | madrugar y trasnochar, les metiera luego a pleyto el tan devido 967 II | de hazer dello. Mandó se metiesse en una caçuela con arroz 968 II | que en la manga tengo. ~Metióle todo en la boca y, tirando 969 I | sesenta años de paño de mezcla: ya por su mucha antigüedad 970 II | estava mejor? ~- Tripas mías - saltándosele las lágrimas 971 II | se huviera casado si el miedo de la facilidad se lo huviera 972 I | de la barba para que las migajitas no se le escapassen (no 973 III| del negocio, le dava dos mil escudos, que era el dinero 974 I | cuerpo como con vara de mimbre, y tanto lo era que, si 975 I | muchachos en la lid, llegó el ministro del nuevo oficio pregonando 976 I | que devía de tener echa minuta de las arrugas menores y 977 III| quería que no excedió un minuto de su gusto, dándole todo 978 I | que mi amigo otro yo sea? Mirando primero quien es este amigo 979 II | naturaleza que nos enseña a mirar con ojos embidiosos a quien 980 II | de su persona! - él dixo (miren las cosas malas que trae 981 I | pudiesse echarla la mano, la miró con tal efecto y tanta fuerça 982 | mismas 983 I | dan. Acuérdome que, siendo moço, estuve presente a ciertas 984 I | pecava Gonçalo más que en el modo de disponer las cosas, llevando 985 I | si hulanica no ha de ser monja. ¿No basta los enemigos 986 I | ella y parecía la tabla de monos que de Flandes viene: todos 987 II | comiesse alguno solimán ¿moriría? Sí, señor. Luego buena 988 II | da, que dize: Tenemos los mortales una inclinación heredada 989 III| fue luego a su madrastra mostrando querer hazer lo propio, 990 I | cabela el menor, fue tras él mostrándosela y rogándole con ella. A 991 I | entre su marido y ella, motejándola de no saber tomar la aguja 992 III| causa a su mal tercio. Una muchacha, que estava detrás desta 993 III| excelencia se rindiesse un pobre muchacho, pues una ciudad se rendía 994 III| aunque trabajen en ello muchíssimo, hagan científicos sus hijos, 995 I | quedasse noticia de algunas mudanzillas, me las pagava a oro no 996 I | como los demás, si avía de mudar un vidro o un plato de una 997 III| passasse; que no es malo mudarse la persona tal vez, quando 998 II | tal que no le permitía se mudasse de un lado. De manera que 999 I | sin poner de su parte las muelas el acostumbrado trabajo, 1000 III| podía: ¡justo castigo que muera de hambre el que a dos mugeres


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